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Full text of "Coleccion de bulas"

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COLECCIÓN 





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RELATIVOS 

A LA IGLESIA DE AMERICA Y FILIPINAS 

DISPUESTA, ANOTADA E ILUSTRADA 

POR 

EL I». FItAlVCISCO J-A.VrEIR HEICNAJEIZ 

De la CompiAia de Jesús. 



TODN^O II 



BRUSELAS 

IMPRENTA DE ALFREDO VROMANT, IMPRESOR-EDITOR 

3, CALLE DE LA CHAPELLE, 3 
1879 



Reprinted by KRAUS REPRINT LTD. 

Vaduz 

1964 



40/ 



PRINTED IN THE UNITED STATES OF AMERICA 



COLECCIÓN DE BULAS 

Y PRIVILEGIOS DE AMERICA. 



QUINTA PARTE. 



Erecciones de los Obispados de América. 

Mientras trabajaba en reunir los documentos relativos á la Iglesia de América, encontré las 
Bulas de erección de algunos de sus Obispados con su correspondiente Decreto de ejecución; y 
como no es despreciable su número, ni dejan de ser de algún interés para todos, especialmente 
para las Sedes por ellas erigidas, juzgué que bien podia formarse con ellas una parte de ésta 
obra. Verdad es que aun no son pocas las que faltan para completar éste trabajo ; con todo 
me contentaré con hal)erlo comenzado, insertando las que hé podido hallar en los Bularlos y 
en los archivos de la América del Sud, dejando para otro su continuación y complemento. 

Con estos documentos fácilmente se entenderá, de dónde nace la diversidad de opiniones de 
los escritores Americanos acerca de la fecha, en que se crearon algunos Obispados de América; 
pues mientras unos dicen que fueron creados en la fecha, en que se expidió la Bula de erección, 
otros afirman haber sido erigidos en la que se ejecutó, habiendo á veces entre ambas notable 
diferencia, como puqde verse en la Bula de erección del Obispado de Trujillo en el Perú, 
que expedida por Gregorio Xni el año 1577, no se ejecutó hasta el Pontificado de Paulo V, 
en 1616. 

Se dividirá ésta parte en cuatro secciones, á saber : 1° erecciones dé los Obispados de las 
Antillas : 2° erecciones de los Obispados de la América del Norte : 3° erecciones de los Obis- 
pados de la América del Centro : 4o erecciones de los Obispados de la América del Sud ; advir- 
tiendo : lo que en la sección segunda se omitirán las erecciones de los Obispados de los 
Estados-Unidos y en la cuarta las de los del Brasil; porque de esto se tratará en la sétima y 
última parte: 2° que el catálogo de los Obispos, que se pone después de la erección de cada 
Obispado, sacada de las Sinodales de algunas Diócesis, de los documentos, que algunas Curias 
Eclesiásticas tuvieron á bien facilitarme, y de las noticias, que en éste punto nos dejaron 
autores, como Gil González Dávila, Colleti, Alcedo y el Bularlo Dominicano, dejan bastante 
que desear -, ya porque los que los formaron no pudieron 6 no se cuidarom de precisar las fechas 
de la presentación, confirmación y muerte de cada Obispo, ya por los muchos anacronismos, 
que en ellos se echar de ver, debidos principalmente á que muchos Obispos fueron trasladados 
repetidas veces de uno á otro Obispado, habiéndome visto obligado á omitir en tales casos la 
fecha de su traslación. 

Mas, cuando trataba ya de imprimir ésta obra, llegó á mis manos la de Pió Bonifacio Gams, 

TOM. n. 1 



6 5a PARTE ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Monje Benedictino, titulada Series Episcoporum^ impresa en Ratisbona en 1873, que me ha 
servido para continuar las series de los Obispos de las Sedes de América, desde fines del siglo 
pasado, en que escribió Alcedo hasta nuestros dias, para fijar las fechas, en que fueron erigidos 
varios Obispados y Vicariatos Apostólicos de que no tenia noticia, y para resolver algunas 
dudas, que tenia sobre los Obispados más antiguos de América. 



ERECCIÓN DEL PATRIARCADO DE LAS INDIAS. 

Antes de exponer la erección de los Arzobispados y Obispados de Amerita, no será fuera de 
propositó el decir algo sobre el origen y naturaleza de ésta dignidad. 

Ño están conformes los autores en determinar el tiempo, en que se instituyó. Algunos dicen 
que S. Pío V creó ad honor em en 1572 el Patriarcado de las Indias á súplica de Felipe II; pero 
lo que debió hacer S. Pió V fué confirmar, y no crear, ésta Dignidad que, como atestigua el 
Doctor Salazar de Mendoza existia ya en 1522 en el Beinado de Carlos V. Lo mismo, dice Gil 
González Dávila, el cual añade que Clemente VII instituyó en 1524 primer Patriarca de las 
Indias á D. Esteban Gabriel Merino, Cardenal, Obispo de Jaén. (Mss. del Col. S. J, de Córdoba 
del Tucuman. ) 

Barbosa (Jwr. Ecch^ lib. 1, cap. 8, n. 41) dice que fué Paulo III quien erigió éste Patriar- 
cado; y el P. Eugenio López, S. J., añade que lo creó sin jurisdicción actual. El limo. Señor 
Villarroel (Gob. Ecles. P. 1, Q. 4, art. 4) refiere que miéntra$ estuvo en Madrid, no vio que 
el Patriarca de las Indias ejerciera jurisdicción alguna. En cuanto á la que le da el P. Eugenio 
López, que la llama radical, es un derecho metafísico sin uso t derecho que no tiene, sino que 
lo puede tener. 

Estaclignidad no es más que un título honorífico; porque no teniendo Iglesia Patriarcal en 
las Indias no puede el Eclesiástico investido de ella consagrarse á título de la misma, ni pedir 
el palio, ni ejercer jurisdicción voluntaria ó contenciosa. Sin embargo,para que el Patriarca no 
carezca del carácter Episcopal, se lé da en título una Iglesia in partibus Infiddium. Bene- 
dicto XIV de Syn. Dicec, 1. XIII, c. VII, n. II (Fast., Ord. 136.) Pero aunque el Patriar- 
ca de las Indias notenga, como tal, jurisdicción alguna, la tiene in utroque foro como Proca- 
pellan Mayor del Bey Católico en el territorio que le está designado, y como Vicario General 
Castrense en los ejércitos de mar y tierra. 



flBRIB DE LOS PATRUROAS DE LAS INDUS. 

1. D. Esteban Gabriel Merino, Obispo de Jaén, electo en 1524. 

2. D. Antonio de Rojas, Arzobispo de Granada, murió en 27 de Junio de 1527. 

3. D. Fernando Ñuño de Guevara, Arzobispo de Granada, murió en 1552. 

4. D. Antonio de Ponseca, Obispo de Pamplona, murió en 1558. 
5^ D. Juan de Guzman..... 

6. D. Juan B. de Azevedo, Obispo de Valladolid, murió el 9 de Junio de 1608. 

7. D. Pedro Manso, Arzobispo de Cesárea, electo en 1603, murió en el mismo año. 

8. D. Diego de Guzman, Cardenal Arzobispo de Sevilla, electo en 1610. 

9. D. Andrés Pacheco, confirmado en 1625, murió el 7 de Abril de 1626. 



ERECCIÓN DEL PATRIARCADO DE LAS INDIAS. 7 

10. D. Alonso Pérez de Guzman, electo en 1626, murió en 1655. 

11. D. Antonio Manrique de Guzman, Arzobispo de Tiro, electo en 1655, murió en 1679 ó 1680. 

12. D. Antonio Benavides y Bazan, Arzobispo de Tiro, electo en 1680, murió en 25 de Febrero 

de 1691. 

13. D. Luis de Lemos, Obispo de la Concepción, electo en 1691. 

14. D. Pedro Portocarrero, murió en 1707. 

15. D. Carlos Borja, Arzobispo de Trebisonda, electo en 1707, nombrado Cardenal en el 

mismo año, murió el 11 de Agosto do 1733. 

16. D. Juan de Lancáster y Noroña, Obispo de Cuenca, electo en 1733, murió en 31 de Octubre 

del mismo año. 

17. D. Alvaro de Mendoza Camaño y Sotomayor, confirmado en 20 de Enero de 1734, promo- 

vido á Cardenal en 1747, murió en 23 de Enero de 1761. 

18. D. Buenaventura de Córdoba Spínola y Lacerda, Arzobispo Neo-Cesarense, confirmado en 

6 de Abril de 1761, promovido al Carílenalato en 23 de Novieml;>re del mismo año, 
murió en 6 de Mayo de 1777. 

19. D. Francisco Delgado, Arzobispo de Sevilla, confirmado en 30 de Marzo de 1778, nombrado 

Cardenal en P de Junio del mismo año, murió en 1781. 

20. D. Cayetano Azdor, electo en 1781, murió en 1782. 

21. D. Manuel Ventura de Figueroa, Arzobispo de Laodicea, electo en 1782, murió en'1783. 

22. D. Antonio Sentmanat y Cartellá, confirmado el 25 de Junio de 1784, murió en 14 de 

Abril de 1806. 

23. D. Eamon José de Arce, Arzobispo de Zaragoza, confirmado en 26 de Setiembre dé 1806, 

murió en 1808. 

24. D. Pedro de Sijva, electo en 1808, no se confirmó. 

25. D. Miguel Olivan y Lopa, electo en 1810, no se confirmó. 

26. D. Pedro José Chaves de la Rosa, Obispo de Arequipa, electo en 1813, tampoco se 

confirmó. 

27. D. Francisco Antonio Cebrian y Valdés, confirmado en 10 de Julio de 1815, nombrado 

Cardenal en 23 de Setiembre de 1816, murió en 8 de Febrero de 1820. 

28. p. Antonio Allué y Sessé, Obispo dé Gerona, confirmado en 8 de Enero de 1821, murió en 

1842; pero renunció en 1834. 

29. D. Manuel Freyle, Obispo de Siguenza, electo en 1834, murió en 1837. 

30. D. Pedro JoséFonté, Arzobispo de Méjico, electo en 1837, murió en 1839. 

31. D. Juan José BoneLy Orbe, Arzobispo de Toledo, electo en 1843, renunció en 1847. 

32. D. Antonio de Posadas Rubinde Celis, Obispo que fué de Cartagena, confirmado en 17 de 

Diciembre de 1847, murió en 22 de Noviembre de 1851. 

33. D. Tomás Iglesias y Barcones, trasladado de Mondoñedo en 27 de Setiembre de 1852. 



PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 



SECCIÓN PRIMERA. 



ERECCIONES DE LOS OBISPADOS PE LAS ANTILLAS. 



ERECCIÓN DE LA SILLA DE SANTO DOMINGO. 

D. Pr. García de Padilla erige en virtud de la Bula de Julio II, que comienza : Bomanus 
Pontifex, la Iglesia Catedral de Santo Domingo á instancia de Su Majestad. 

1. Constituye un Dean, la cual Dignidad sea la primera después de la Pontiñcia, el cual 
procure que se cumpla el Oficio Divino y todas las demás cosas pertenecientes al culto dé 
Dios, así en el coro como en el altar, lo mismo que en las procesiones y en el capítulo, para 
que sea pleno y se haga rectamente, con silencio y modestia, y con derecho se perfeccione : al 
cual también compete dar licencia á los que salen del coro por alguna causa, que le sea mani- 
fiesta y no de otra manera. 

2. Constituye también un Arcediano, á quien pertenece ejercitar aquéllas cosas, que de de- 
recho le convienen, como es el examen de los Clérigos que se han de ordenar, cuando el Pre- 
lado celebra Ordenes solemnemente, así como la administración de la Ciudad y de la Diócesis» 
si el Prelado le cometiere la visita del Obispado. 

3. La Chantría, para la cual ninguno se pueda presentar, que no sea experto y docto en la 
música, á lo menos en el canto llano : cuyo oficio será asistir al Facistol, y enseñar á cantar á 
los Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar en el coro y cualquiera parte por 
sí y no por otro aquellas cosas, que pertenecen al canto. 

4. El Maestreescuela, que ha de ser graduado en Bachiller en uno de los dos derechos 6 en 
Artes, en alguna de las Universidades de España, y no sea admitido deotraforma ;,al cual 
incumbe enseñar la gramática á los Clérigos y Monacillos de la Iglesia, y á todos los Dioce- 
sanos, que quisieren aprender, por sí y no por otro. 

5. El Tesorero, á quien pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las campanas y guardar totas las cosas del uso de la Iglesia, lámparas y luminarias, pro- 
veer de incienso, pan y vino y demás cosas necesarias : también le toca dar providencia para 
que los réditos de la fábrica de la Iglesia estén de manifiesto para.disponer de ellos ávoto 
del Cabildo. 

6. El Archipreste 6 Rector, qué ejercite la cura de almas en dicha Iglesia Catedral, y presida 
sobre todos los Rectores de la Ciudad y Obispado. 

7. Erige también diez Canonicatos y Prebendas, las cuales determina que estén separadas de 
las dichas Dignidades, de manera que no se puedan obtener ni conciliar una con otra : á los 
cuales canónigos toca celebrar Misa cada dia fuera de las festividades de l*y 2* clase, en las 
cuales celebrará el Prelado, y estando él impedido, alguna de las Dignidades. 

8. Instituye seis Raciones enteras y tres medias Porciones. 

9. Asimismo instituye seis Acólitos, 



SECCIÓN PRIMERA. 9 

10. Todos los cuales Kacioneros enteros sean Diáconos, y los tres medios Racioneros Subdiár 
conos, y los seis Acólitos ejerciten su oficio en el ministerio del altar. 

11. Demás de estos instituye seis Capellanes, los cuales sean obligados á estar presentes en 
el coro al Facistolio, así para las Horas diurnas como nocturnas, y en las solemnidades de las 
Misas : y en cada mes sean obligados á decir veinte Misas, si no estuvieren impedidos con 
alguna enfermedad 6 con otro justo impedimento. 

12. El oficio de Sacristán, á quien toca ejercitar lo que pertenece al oficio del Tesorero, estando 
él presente conforme á su comisión, y ausente, según el voto del Cabildo. 

13. El oficio de Organista, á quien pertenece tocar los órganos en los dias festivos. 

14. El oficio de Pertiguero, cuyo oficio es ordenar la procesión ó ir adelante del Prelado, 
Presbítero, Diácono y Subdiácono y de los demás que sirven al altar, cuando van del coro ó del 
altar á la sacristía. 

15. Asimismo crea el oficio de Mayordomo ó Procurador de la Fábrica y Hospitales, el cual 
sea superintendente de los Arquitectos, albañilesy carpinteros y otros oficiales, que trabajan 
en el edificio de las Iglesias, y tendrá cuidado de recoger por sí ó por otros, los réditos y apro- 
vechamientos anuales, que de cualquiera manera pertenecen á la dicha Fábrica y Hospital, 
dando cuento de lo recibido y gastado al Obispo y Capítulo ó á los oficiales especialmente depu- 
tados para esto, el cual también se ha de elegir ó remover á voluntad de ellos. 

16. El oficio de Chancelario ó Notario de la Iglesia, á quien incumbe hacer las escrituras de 
cualesquiera contratos el Obispo, la Iglesia y Capitulo, y las reciba y guarde en el protocolo ; y 
escriba los Actos Capitulares, y las donaciones, posesiones, censos y feudos, que se hiciesen por 
los mismos Obispo, Cabildo é Iglesia, 6 que estuviesen hechos 6 se hiciesen en favor de los 
mismos : y distribuya las partes de los réditos á los Beneficiados y también dé sus cuentas y 
las reciba. 

17. El oficio de Perrero, que eche á los perros de la Iglesia y en todos los Sábados y vigilias 
de cualesquiera fiestas, que las tienen, barra la Iglesia, así como en otras festividades, donde y 
cuando por el Tesorero le fuere mandado. 

18. De todos los cuales, conviene á saber, de las seis Dignidades, diez Canónigos, seis Ra- 
ciones enteras, tres Medias y seis Capellanes y Acólitos y de los demás oficiales referidos, 
porque los frutos y aprovechamientos de las Décimas al presente no son suficientes, suspende 
el Arcedianato, Tesorería, cinco Canonicatos, tres Raciones enteras y las tres Medias, y tam- 
bién los seis Acólitos y seis Capellanes, Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero; 
pero de tal manera que si. Dios mediante, vinieren á mejor fortuna los frutos y réditos de su 
Iglesia, lo primero se aumente el. Arcedianato y creciendo los frutos, se añada la Tesorería sin 
otra nueva creación y erección, en las personas, que nombrare Su Majestad, cuyas Prebendas 
desde luego para entonces determina por erigidas y creadas. Y consiguientemente, como los 
frutos y aprovechamientos recibieren mayor aumento, se aumente asimismo el número de los 
referidos Canónigos sucesivamente hasta el denario : y cumplido esto, se haga lo mismo en el 
número senario de Raciones enteras y tres Mediaá, proveyéndose de la misma manera ; y final- 
mente de los réditos, que fueren creciendo, se aumenten los seis Acólitos para seis Clérigos de 
Ordenes menores y las seis Capellanías para seis Capellanes, así como el Organista, Pertiguero, 
Ecónomo ó Mayordomo, Notario y Perrero sucesivamente, según el orden de su letra. 

19. Y porque según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir de él, señala á todas y cuales- 
quiera Dignidades, Prebendados y Oficiales referidos todos íos frutos, réditos y aprovechamien- 
tos, así que les convengan por donación Real, como por el derecho, que tienen á los diezmos, 
que por el presente ó venidero, por cualquiera via, les pertenecieren, conviene á saber, al Dean, 



10 PARTE 5a EBECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

Arcediano, Chantre, Maestreescuela,Tesorero, Archipreste y á los Canónigos, y Raciones enteras 
y medias porciones con el Sacristán, del modo siguiente : Al Dean ciento cincuenta libras 6 
pesos, que así se llaman en las Indias, y tienen valor cada libra 6 peso de un castellano de oro, 
que en la moneda de España componen cuatrocientos ochenta y cinco maravedises, y todas 
las ciento cincuenta libras constituyen setenta y dos mil setecientos cincuenta maravedises. Al 
Chantre, ciento y treinta : al Maestreescuela otros tantos, y á cada uno de los Canónigos cien 
pesos,y á cada uno de los Racieneros setenta, y al Sacristán treinta por Prebendas y salarios. 
Y á las Dignidades y cinco Canongías suspensas, que son el Arcediano, Tesorero y Archipreste 
y cinco Canónigos, tres Racioneros enteros y tres medios, seis Acólitos y seis Capellanes, con los 
demás Oficios, Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero arriba mencionados, y por 
ahora suspensos, aplica y señala de dichos réditos y proventos, como fueren creciendo, y que 
según el orden referido, fuesen por S. M. proveidos; á las dichas Dignidades respectivamente, 
lo mismo que á las otras inferiores al Decanato, á los Canonicatos y Raciones enteras otro tanto 
que á los Conónigos y Racioneros enteros : y á los tres niedios treinta y cinco pesos : á los Ca- 
pellanes veinte, á los Acólitos doce, al Organista diez y seis/ y lo mismo al Pertiguero, al 
Mayordomo cincuenta, al Notario diez y seis, al Perrero doce, que sean de los mismos Caste- 
llanos. Y, todo esto desde luego para entonces, guardando el orden de la letra, y para cuando 
los réditos y aprovechamientos crecieren. 

20. Y porque en edificar y consagrar las Iglesias y sus altares, el Oficio Pontifical no solo se 
halla en gran manera gravado con el trabajo, sino también con los gastos, principalmente para 
hacer de nuevo las insignias Pontificales, y según la Escritura, al buey que trabaja no se le 
debe ligar la boca ; para que con más decencia pudiese ejercer la c^rga Pontifical y más salu- 
dablemente se consultase á la indemnidad de las Iglesias, habia parecido á la Católica Majes- 
tad, á consulta de los de su Consejo, que los frutos y provechos pertenecientes al Dean y uno 
de los cinco Canónigos referidos, debia percibirlos y llevarlos el Obispo por su vida y no más ; 
estatuye y ordena llevarlos y recibirlos, aunque el dicho Dean y Canónigo desde entonces los 
tuviesen aplicados, determinando y declarando que la aplicación referida se entendiere hecha 
por el presente para su vida, y que adelante prometía por sus sucesores, que en ninguna manera 
se introducirían en la percepción de dichos frutos, antes los dejarian libres al dicho Dean y 
Canónigo para que los recibiesen. 

21. Y porque, como está dicho, por el oficio se da el beneficio, quiere y manda en virtud de 
santa obediencia, que dichos estipendios sean señalados por cuotidianas distribuciones á los que 
estuvieren presentes á cada una de las horas nocturnas y diurnas, así como álos ejercicios de 
dichos oficios; de manera que desde el Dean hasta el Acólito mc?ws¿ve, el que faltase á 
alguna hora del coro, no teniendo legítimo impedimento, fuese privado de la distribución, de 
aquella hora, y el oficial, que faltase de su ejercicio, fuese multado del mismo modo por cada 
vez, 'pro raid de su salario. 

22. También quiere y manda que todas y cada una de las Dignidades, Canónigos y Racione- 
ros de su Iglesia Catedral, asistan por ocho meses continuos ó interpolados ; de otra suerte él 6 
sus sucesores, que por tiempo fueren en ésta Iglesia, 6 el Cabildo en Sede vacante sean obliga- 
dos á pronunciar por vaca dicha Dignidad, .Canonicato ó Ración, siendo primeramente llamados 
y oidos, y no teniendo ni alegando justa ó razonable causa de su ausencia, y la provean en los 
mas idóneos presentados por la Católica Majestad, Y define y declara, que la justa causa de 
ausencia es la enfermedad, con tal qué el Beneficiado quede enfermo en la Ciudad, y si hubiere 
enfermado estando ausente de ella, con tal que eáto conste por legítimas probanzas : 6 cuando 
estuviere ausente por mandado del Obispo y Capítulo juntamente, y por causa y utilidad de la 
Iglesia : así que concurran en la ausencia alguna de éstas tres causas. 



SECCIÓN PRIMERA. 11 

23. Quiere también con el beneplácito de la Cesárea Majestad, y por la expresada autoridad 
Apostólica estatuye y manda, que todos los frutos y aprovechamientos de los Diezmos, así pre- 
diales como personaleSftanto de la Catedral como de las demás Iglesias de su Diócesis,se dividan 
en cuatro partes iguales, una de las cuales posea él y sus sucesores en el Obispado perpetua- 
mente para sostener la carga del hábito Pontifical, sin disminución alguna, teniéndola por su 
Mesa Episcopal : la otra cuarta parte al Dean y Cabildo para dividirla entre ellos. De las cuales 
partes, aunque por concesión Apostólica y uso de largo tiempo y costumbres aprobadas, la 
misma Católica Majestad habia acostumbrado á llevar la tercera parte, llamada en España 
vulgarmente Tema, queriendo S. M. extender la diestra de su liberalidad para con él y sus 
sucesores y Cabildo, habia resuelto que así él como sus sucesores y Cabildo fuesen libres y 
exentos para siempre en su cuarta parte re5¿)ec¿wie délos diezmos de su Iglesia, para que con 
semejante galardón los tuviese más obligados y beneméritos, y rogasen á Dios por S. M. y sus 
sucesores. Las otras dos cuartas partes manda que 'se dividan en nueve partes, dos de las cuales 
aplica y declara pertenecer á la mismaMajestad en señal de Superioridad y del derecho de Patro- 
nazgo, y por haber ganado las dichas ínsulas : y esto para que la goce S. M. en los tiempos 
venideros perpetuamente ; y que las otras siete partes se dividan en dos maneras, las cuatro 
para los Rectores y Beneficiados de las Iglesias Parroquiales en el modo siguiente, á saber : 
que en cualquiera villa ó lugar erige una Iglesia Parroquial, en la cual haya dos Beneficios, el 
uno con Cura y el otro sin ella para dos Clérigos seculares de las cuales el Párroco, que tiene la 
cura de almas, tenga una parte entera de éstas cuatro partes por razón de la Eectoría y del 
cargo, que le toca de administrar los Sacramentos ; y después las demás tres partes sé dividan 
igualmente entre el mismo Eector y el otro Beneficiado simple, y que demás de esto el Rector 
posea las primicias de todos los diezmos de la Parroquia, de laís cuales primicias el Sacristán ten- 
ga la octava parte, la cual desde luego se le aplica.Por último las tres partes restantes de las siete 
se distribuyan igualmente en dos partes, de las cuales una se, aplique á la fábrica de cuales- 
quiera Iglesias de la Diócesis, y la otra á los Hospitales de cualquiera Ciudad ó Villa, de la 
cual mitad aplicada á los Hospitales, estarán estos obligados á pagar la décima al Hospital 
principal, que debe establecerse donde se halla la Iglesia Catedral. 

24. Aplica también por la misma autoridad in perpetuum & la fábrica de la dicha Iglesia 
todos los diezmos de un Parroquiano de la misma Iglesia y de las demás del Obispado, que se 
debe elegir por mano del Mayordomo y Prefecto de la fábrica cada año, con la condición, que el 
electo no sea el primero ni el más rico en las respectivas Parroquias, sino el segundo después 
del primero. Aplica también in perpetuum ala fábrica de su Iglesia y á las demás del Obis- 
pado todos los diezmos de cal, ladrillo o teja, así de la Ciudad como de todos los lugares de su 
Diócesis, porque las Iglesias se puedan edificar más apta y cómodamente, y repararse des- 
pués de edificadas : prohibiendo con la misma autoridad y estrechamente inhibiendo $ub ana- 
themate á los sucespres y á sus Venerables Hermanos, Dean y Cabildo y á los Rectores y demás 
Beneficiados de su jurisdicción, que ni entonces, ni en algún tiempo venidero se entrometan 
por sí ó por otros con ningún color á pedir violentamente y rebajar dichos diezmos de cal, teja 
y ladrillo. 

25. Ordena también que el Oficio diurno y juntamente el nocturno, así en la Misa como en 
los Horas, se haga y diga siempre y se cante y celebre según la costumbre dé la Iglesia de 
Sevilla. 

26. Demás de esto quiere y ordena á instancia de S. M., que los Racioneros tengan voz 
en Cabildo en lo. espiritual y temporal, excepto en las elecciones y otros casos en derecho pro- 
hibidos. 



12 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

27. También ordena por la misma instancia y petición de S, M,, que se celebren dos Miaas 
cada día en la Iglesia Catedral (excepto en los días festivos, en los cuales se dirá solo una 
Misa solemne á la hora de Tercia) de las cuales la una se diga de Aniversario á Prima en los 
primeros viernes de cada mes por el Católico Bey y Eeina, no menos que por todos los Beyes 
de Castilla difuntos : y en los dias de Sábado la expresada Misa se celebre en honra de la Vir- 
gen, por la salud de dichos Keyes : más, en el primer lunes de cada mes se celebre dicha Misa 
solemnemente por las Animas, que están en el Purgatorio. Pero en los demás dias la sobredicha 
Misase pueda celebrar á disposición de la persona, que diere la limosna, y dichoá Obispos y 
Cabildos puedan recibir el referido estipendio de cualquiera persona, que le diere por la cele- 
bración de la Misa. La segunda se diga siempre de la fiesta 6 feria que occurre, á la hora de 
Tercia, según estilo de la Iglesia de Sevilla, T qualquiera que dijese la Misa mayor, gane 
fuera de la común distribución, que se ha señalado, 6 se ha de señalar á todos los que asisten á 
aquella Misa, tres veces doblado el estipendio <iue se da por cualquiera hora del día ; el Diácono 
lleve doblado y el Subdiácono el simple; y cualquiera que no asistiere á la Misa mayor, no 
gane el estipendio, que se da por Tercia y Sexta de aquel dia, sino es que por causa justa y 
razonable, y con licencia del Dean ó de otro, que presida en el coro, en aquel punto estuviere 
ausente, sobre lo cual encarga la conciencia del que pide la licencia y la concede : y todos los 
que estuvieren presentes á Maytines y Laudes,ganen tres doblado más dé lo que ganan á cual- 
quiera hora del dia, y demás de esto el estipendio de Prima, aunque no asistan á ella. Demás 
de esto quiere y ordena, á petición de S. M., que haya Cabildo dos veces á la semana, á saber : 
la feria 3* y 6^, y que en la feria 3* se trate de los negocios, que ocurren, y en el viernes no se 
trate sino de la corrección de costumbres y de la enmienda de ellas, como también de lo que 
pertenece al culto Divino, para que debidamente se celebre, y de la honestidad clerical, que se 
ha de guardar en todas las cosas y por todas las vías y maneras, así en la Iglesia como fuera de 
ella : y que en ningún otro dia se celebre Cabildo. Demás de esto, por la misma autoridad y 
con beneplácito de la misma Majestad estatuye, ordena y declara que cualquiera Clérigo de la 
dicha su Iglesia de Prima Tonsura, para que pueda gozar del privilegio clerical, traiga corona 
abierta del grandor de un Beal de plata, moneda que en España se usa, y se quite el cabello, 
dejándole con coleta de dos dedos solamente debajo de los orejas, que venga cortando el cabello 
desde la parte postrera, y se vista de vestiduras honestas, á saber, vestidura larga hasta los 
pies, manteo y capote que vulgarmente se intitula Loba 6 Manteo cerrado 6 abierto, que caiga 
en tierra hasta un palmo, y el manteo sea teñido, no colorado ni de grana sino de otro color 
honesto, del cual se use así en las vestiduras exteriores como, en las interiores, quB se descu- 
bren, ítem, por la misma autoridad Apostólica y con beneplácito de los mismos Reyes, deputa 
y señala á la misma Iglesia Catedral de Santo Domingo todos los habitadores y vecinos, así de 
la Ciudad como de fuera de ella, desde ahora para el tiempo venidero por Parroquianos, á los 
cuales obliga á que paguen los derechos de la Iglesia Parroquial al Archipresbítero y á que 
reciban de él los Sacramentos de la Confesión y Communion : y al mismo Archipresbítero 6 
Bector concede facultad y licencia de administrar estos mismos Sacramentos á sus Parroquia- 
nos todos los cuales Beneficios y cada uno en particular, 'así con cura como sin ella, que están 
en toda la Diócesis, quiere y por la misma autoridad Apostólica determina y manda que des - 
pues de éste nombramiento todas las veces, que aconteciere proveerse alguno de estos Benefi- 
cios, de cualquier modo que vacasen, habiendo primero precedido examen y oposición, según 
la forma que se guarda en el Obispado de Palencia entre los hijos patrimoniales, se provean en 
los dichos hijos tan solamente patrimoniales de los vecinos, que pasaren de España á la dicha 
Ciudad é ínsula, 6 pasasen en tiempo venidero, y los que descendiesen de ellos ; pero no de 



SECCIÓN PRIMERA. 13 

aquellos que tenían su descendencia de las mismas ínsulas, antes que los Cristianos habitasen 
en ellas, hasta tanto que los Reyes Católicos determinen otra cosa sobre esto, con condición 
que los dichos hijos patrimoniales así proveídos, dentro de año y medio después de su provisión 
presenten la confirmación y aprobación alcanzada de la Católica Majestad sobre la colación de 
los enunciados Beneficios : y sean obligados á presentar dicha aprobación delante del Gober- 
nador Eclesiástico ó los Jueces de apelación, que por tiempo estuvieren presentes en la dicha 
Iglesia ; de otra manera se tengan los dichos Beneficios por vacos y puedan presentarse ala 
sobredicha Majestad otras cualesquiera personas calificadas, según la forma sobredicha, para 
los Beneficios, que vacaren. 

28. Erige en el lugar de la Buenaventura de la misma Diócesis de Santo Domingo, una Igle- 
sia Parroquial en honra y gloría de San Bernardo, con todo el derecho parroquial, conviene á 
saber: Fuente Bautismal, Oleo, Crisma, Sacramento de la Eucaristía, campana y campanario ; y 
que los Parroquianos, que en ella residan, estén obligados á pagar los. derechos, que pertene- 
ciesen á dicha Iglesia, estatuyendo que haya un Beneficiado, que tenga cura de almas y otro 
sin ella, juntamente con un Sacristán perpetuo, creando todo esto con la misma autoridad Apos- 
tólica. 

29. Todas las cuales cosas erige, instituye, crea, hace, dispone y ordena con todas las cosas 
en general y cada una en particular necesarias para esto, á instancia, petición y consenti- 
miento de los dichos Señores Reyes, y'con la misma autoridad Apostólica sobredicha, de la cual 
goza en ésta parte, y con el mejor modo, vía y forma que puede, no obstando cualesquiera cosas 
en contra de esto, y principalmente aquellas que Su Santidad en sus Letras Apostólicas referi- 
das no quiiso que fuesen en contrario. T todas éstas cosas y cada una en particular, las intima y 
saca á noticiado todos, y quiere que se saquen para todos en general y para cada uno en parti- 
cular de los presentes y venideros, de cualquier estado, grado, preeminencia y condición que 
fueren. T por las presentes manda con la sobredicha autoridad, en virtud de santa obediencia, 
á todos los sobredichos y á cada uno en particular, que hagan guardar y guarden todas las ex- 
presadas cosas y cada una de ellas de la manera, que quedan instituidas. 

30. En fé de todas las cuales cosas y en testimonio de cada una de ellas, manda que las pre- 
sentes Letras ó éste público instrumento fecho por su mano propia y rubricado por el Notario 
público infrascrito, se publiquen y sean confirmadas y roboradas con su sello. — Fechas en el 
Palacio Arzobispal de Sevilla, año de 1512. 

Nota : El Decreto auténtico de ejecución y la Bula de Erección de ésta Sede estaban en la 
Secretaría de Nueva España, a donde fueron enviados por el Cabildo Eclesiástico de Santo 
Domingo en carta de V de Agosto de 1673 en cumplimiento de una Real Cédula de 22 de 
Enero de 1672, en que se mandó remitir ésta y todas las demás Erecciones, para la determi- 
nación de las pretensiones, que de ordinario tenían las Iglesias, y de otros negocios, que ocur- 
rían en el Consejo Real. (Sacado toto de la obra inédita del Archivo del limo. Valle de Lima.) 

SERIE DE LOS ARZOBISPOS DE SANTO DOMINGO. 

D. Pr. García de Padilla, Franciscano, Confesor de Da Leonor Reina de Portugal, electo 
primer Obispo dé Santo Domingo por el año de 1512, erigió su Catedral hallándose en Sevilla, 
y firmó su Erección de su mano en el Palacio Arzobispal en 1512. Admitió con condición de 
no tocar dinero, y murió antes de consagrarse. 

D. Alejandro Gerardino, natural de Roma, pasó á España en compañía de su hermano 
D. Antonio, ocupado por los Reyes en diversas embajadas ; fué su Capellán mayor y Maestro 

TOM. II. 2 



U PARTE 5*^ ERECCIONES DE LOS CRISPADOS DE AMÉRICA. 

de las Infantas, presentado por Carlos Y para ésta Silla en 1520 : fué el primer Prelado, que 
predicó^ celebró Ordenes y enseña como Pastor en América : murió en 1525. 

3. D. Pr. Luis de Pigueroa, Monje Gerónimo, uno de los Comisarios, que envió el Cardinal 
Jiménez á gobernar las Indias ; regresó á España, y era Prior de Mejorada cuando fué electo 
para ésta Silla; pero murió antes de recibir las Bulas. 

4. D. Sebastian Ramirez de Puenleal, electo para ésta Silla y por Presidente de la Audiencia 
en 1527, de donde pasó á la Presidencia de Méjico en 1530 y á él debe la iN'ueva-España en 
gran parte su felicidad y buenos establecimientos. 

5. D. Alonso de Puenmayor, natural de Tanguas, estudió en Salamanca, fué Oidor de Na- 
varra y electo para ésta Iglesia en 1534. Eegresó á España y volvió á su Silla erigida ya en 
Metropolitana, siendo el primer Arzobispo de Santo Domingo, en 1548. 

6. D. Diego de Covarrubias, Presidente del Consejo de Castilla, Oidor de la Cnancillería de 
Granada, promovido á ésta Silla ; pero fué trasladado á Ciudad -Rodrigo, antes de pasar á Indias. 

7. D. Juan de Salcedo, natural de Granada, en donde fué Provisor, electo en 1560, murió 
en 1562. 

8. D. Pr. Juan de Arzola, Monje Gerónimo, electo en 1565, murió eu 1566, antes de 
consagrarse. 

9. D. Pr. Andrés de Carvajal, Pranciscano, natural de Alcántara en Extremadura, estudió 
en Alcalá, Guardian de Guadalajara y Alcalá, electo para Puerto-Rico, y después para Sto. 
Domingo en 1568, murió en 1579. 

10. D. Alonso López, Inquisidor y Racionero de Córdoba, electo para ésta Silla en 1570, y 
trasladado á Bogotá ; murió antes de salir de Sto. Domingo. 

11. D. Nicolás Ramos, Pranciscano, natural de Villasaba en Palencia, estudió en Alcalá, 
fué Provincial y Calificador del Santo Oficio, electo para Puerto-Rico en 1588, y de allí pasó 
áSto. Domingo,. 

12. D. Pr. Agustín Dávila y Padilla, Dominico, natural de Méjico, Prior de Puebla, 
después Predicador del Rey, electo en 1599, murió en 1604. 

13. D. Pr, Domingo de Valderrama, Dominico, electo para ésta Silla en 1606, y después 
primer Obispo de la Paz en el mismo año ; murió en 1615. 

14. D. Pr. Cristóbal Rodríguez, Dominico, natural de Salamanca, Prior de Alcalá, Visi- 
tador de Indias, electo en 160^, pasó á Arequipa en 1611 y fué el primer Obispo de ésta Silla ; 
murió antes de tomar posesión, en 1612. 

15. D. Pr. Diego Contreras, Agustino, natural de Méjico, donde fué Maestro, Provincial y 
Calificador del Sto. Oficio, electo en 1612, pidió licencia al Papa para ir á Roma, y murió en 
la mar en 1618. 

16. D. Pr, Pedro Solier, Agustino, natural de Barajas, electo para Puerto-Rico en 1616, y 
para Santo Domingo en 1619; murió el ajao siguiente. 

17. p. Pr. Pedro de Oviedo, Monje Bernardo, Abad de San Clodio, electo para ésta Silla 
en 1620, trasladado á Quito en 1629, promovido á Charcas en 1636, donde murió en 1649. 

18. D. Pr. Pernandode Vera, Agustino, Obispo dé Bugia, Auxiliar de Badajoz, electo para 
Santo Domingo en 1628, y antes de recibir las Bulas trasladado al Cuzco en 1630, promovido 
á Lima en 1639, no pasó á tomar posesión de la Metropolitana. 

19. D. Bernardino de Almansa, natural de Lima, Visitador del Arzobispado, Tesorero de 
Cartagena, Arcediano de Charcas', Inquisidor de Logroño y Toledo en España, fué nombrado 
para ésta Silla, y estando para embarcarse en Cádiz, fué trasladado á Bogotá en 1630 ; fué el 
primer Arzobispo, que en América recibió el Palio ; murió en 1633. 



SECCIÓN PRIMERA. 15 

20. D. Fr. Facundo de Torres, Benedictino, natural de Sahagun, Lector, Abad y Predicador 
del Rey, electo en 1632, murió en 1640, en Santo Domingo. 

21. D. Diego de Guevara, natural de Méjico, graduado en Leyes y Cánones en Valladolid, 
Maestrescuela de Puebla, Chantre y Provisor de Méjico, Comisario General de Cruzada, 
electo para ésta Silla en 1640, fué á consagrarse á Méjico, y murió á la vuelta en el camino. 

22. D. Francisco Bugueiro, estudió en Valladolid, fué Magistral de Mondoñedo y Zamora, 
electo para éste Arzobispado en 1645 ; murió antes de consagrarse. 

23. D. Juan Diaz- de Arce, Maestrescuela de Méjico, electo Arzobispo, no admitió. 

24. D; Francisco Fio, natural de Toledo, Vicario General de Baeza, Canónigo y Provisor de 
Segovia, electo para ésta Mitra en 1648. 

25. D.Juan Escalante Turcios y Mendoza, Dean, Provisor y Vicario General de Yupatan, 
electo en 1675, y trasladado á Yucatán en 1676, donde murió en 1681. 

26. D. Fx. Domingo Fernandez Navarrete, Dominico, electo en 1678. 

27. D. Fr. Femando de Carvajal y Rivera, Mercenario, gobernó ésta Iglesia, y el año 1690 
se embarcó huyendo de la, persecución del Presidente; se refugió en las Colonias Francesas y 
llegó á España en 1698. 

28. D. Fr. Francisco Rincón, Mínimo de S. Francisco de Paula, nacido en Valladolid, 
electo en 1705, trasladado á Caracas en 1711, y á Bogotá en 1717. 

29. p. Antonio Claudio Alvarez de Quiñones, Canónigo de Berlanga, Provisor de Siguénza? 
electo en 1712 para Santo Domingo, y en 1724 para Santa-Fé. 

30. D. Francisco Mendigaña, Arcediano de Santo Domingo, electo para ésta Silla en 1724o 

31. D. Fr. Juan de Galavis, Premonstratense, General de su Orden, electo en 1729, y tras- 
ladado á Bogotá en 1737. 

32. D. Doming:o Pantaleon Alvarez de Abren, Arcediano de Canarias, electo para ésta Mitra 
en 1737> trasladado á Puebla en 1743 ; murió en 1763. 

33. D. Fr. Ignacio Padilla y Guardiola, Agustino, nacido en Méjico, Procurador General de 
la Provincia en Roma y Madrid, electo en 1743, trasladado ^ Yucatán en 1753 ; murió 
en 1760. 

34. D. Fr. José Moreno y Curiel, electo en 1754, murió en 1756. 

35. D. Felipe Ruiz de Auzmendi, electo en 1756, murió en 1767. 

36. D. Isidoro Rodríguez, electo Obispo de Comayagua, trasladado á ésta Silla en 14 de 
Diciembre de 1767, cesó en 1787. 

37. D. Fr. Femando Portillo, Dominico, electo en 15 de Setiembre de 1788, trasladado á 
Bogotá en 29 de Octubre de 1798. Vacó la Silla hasta 1817. 

38. D. Pedro Valora, electo en 14 de Abril de 1817, renunció en 28 de Julio de 1830. Después 
vacó la Silla hasta 1848. 

39. Mons'f. Juan England, Obispo de Charleston (Norte América), nombrado Visitador 
Apostólico en 15 de Marzo de 1833. 

40. Ulmo. Tomás des Portes, electo en 20 de Enero de 1848. 

41. D. Elias Rodríguez Ortiz, Coadjutor con futura sucesión, Obispo de Plaviápoli, electo en 
19 de Marzo de 1857. Sede vacante en 1858 y 59. 

42. D. Antonio Zerezano electo en 1860. 

43. Bienvenido Monzón y Martins electo en 7 de Abril de 1802, trasladado á Granada en 8 de 
Enero de 1866. Después la Silla quedó vacante, y los Indios volvieron casi al paganismo. 

44. Monsf. N. Aqua Sancta, Vicario ApostólicOíénviado por la Santa Sede por el ago dé 1S74. 



16 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

45. Mons'. Roque Cocchia, Delegado Apostólico, enviado á Santo Domingo, donde tiene 
actualmente su residencia (1876), extendiéndose su Delegación á Haiti y Venezuela. 

Nota. Este Arzobispado es el más antiguo de las Indias, y conserva todavía el título do Primado. 



SE RESTABLECE LA SILLA ARZOBISPAL DE SANTO DOMINGO PRIMADA DE LAS INDIAS 

EN 1817. 

Excmo. Señor Sr. Arzobispo de Lima. 

Conformándose el Rey con lo que le propuso la Cámara en consulta de 11 de Abril del año 
pasado de 1815, se ha servido confirmar el restablecimiento de la Silla Arzobispal de la Isla 
Española de Santo Domingo con el título y carácter de Primada de las Indias y con todas las 
demás prerogativas que gozaba antes de la cesión de la misma á la Francia, según lo habla 
acordado el Gobierno, que regia en España durante su cautiverio. En su consecuencia, obtenida 
de Su Santidad la Bula aprobatoria y expedidas las Cédulas correspondientes, lo pongo en 
noticia de V. E. para su inteligencia y gobierno. 

Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 3 de Julio de 1817. — Excmo. Señor Silvestre 
Collar. 

ERECCIÓN DE LA SILLA DE PUERTO-RICO. 

A instancia de Su Majestad el Obispo D. Alonso Manso erige con autoridad Apostólica á él 
conferida en virtud del Breve, que comienza, Romanus Pontifex, expedido por Julio II, la 
Iglesia Catedral de San Juan de Puerto-Rico, en la forma siguiente : 

1. Constituye un Dean, la cual dignidad sea la primera después de la Pontificia en la misma 
Iglesia, el cual procure que se cumpla el Oficio Divino y todas las demás cosas pertenecientes 
á la reverencia de Dios, así en el coro como en el altar, como también en las procesiones y en 
el Capítulo, y á donde se hubiere de congregar, para que sea pleno y se haga con silencio, 
honestidad, modestia, y rectamente y con derecho se perfecciono : al cual también le toca dar 
licencia á aquellos, á los que les conviene salir del coro por alguna causa, que les sea mani- 
fiesta, y no de otra manera. 

2. Constituye también un Arcediano, al cual le pertenece ejercitar aquellas cosas que de 
derecho le conviniese, como es el examen de los Clérigos que se han de ordenar, celebrando el 
Prelado Ordenes solemnemente : la administración de la Ciudad con toda su jurisdicción, si se 
le cometiere por el Prelado, y la visita del Obispado. 

3. La Chantría, para la cual ninguno se puede presentar que no sea docto y experto en la 
música, á lo menos en el canto llano ; cuyo oficio será cantar en el Facistol, y enseñar á cantar 
á los Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar en el coro y cualesquiera parte 
por sí, y no por otro, aquellas cosas que pertenecen al canto. 

4. El Maestre Escuela, que ha de ser graduado en Bachiller en uno de los dos Derechos 6 en 
Artes, en alguna de las insignes Universidades de España, y no sea admitido de otra forma, 
al cual le incumbe enseñar la gramática á loa Clérigos y Monacillos de la Iglesia y á todos los 
Diocesanos, que quisieren aprender, y esto sea por sí, y no por otro. 

5.. El Tesorero, al cual pertenece proveer y mirar por Ja Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las campanas, y guardar todas las cosas del uso de la Iglesia, lámparas y luminarias, 



SECCIÓN PRIMERA. 17 

tener cuidado del incienso, pan y vino, y lumbres, y de las demás cosas necesarias ; á quien 
pertenece dar providencia para que los réditos de la Fábrica de la Iglesia estén de manifiesto 
para disponer de ellos á voto del Cabildo. 

6. El Archipreste, ó Eector, que ejecute el cuidado de las almas eñ la dicha Iglesia Catedral, 
y presida sobre todos los Sectores de la Ciudad y Obispado. 

7. Asimismo erige diez Canonicatos y Prebendas, las cuales determina que estén separadas 
de las dichas Dignidades, de calidad que no se puedan obtener, ni compadecer una. con otra : 
á los cuales Canónigos les pertenecerá celebrar Misa cada dia, fuera de las festividades de la y 
2a clase, en las cuales celebrará el Prelado la Misa, y estando él impedido, alguna de las 
Dignidades. 

8. Ademas se instituyen seis Raciones enteras y tres medias Porciones, 

9. ítem seis Acólitos. 

10. Todos los cuales Eacioneros enteros sean Diáconos, y los tres medios Racioneros Subdiá- 
conos, y los seis Acólitos ejerciten su oficio en el ministerio del altar. 

11. Demás de esto instituye seis Capellanes, los cuales sean obligados á estar presentes en el 
coro al Facistol, así para las Horas diurnas como nocturnas, y en las solemnidades de las 
Misas : y en cada mes sean obligados á decir veinte Misas, si no estuvieren impedidos con 
alguna enfermedad 6 con otro justo impedimento. 

12. El oficio de Sacristán, á quien le conviene ejercitar lo que pertenece al oficio de Tesorero, 
estando él presente, conforme á su comisión, y ausente, según el voto del Cabildo. 

13. Erige también el oficio de Organista, á quien pertenece tocar los Órganos en los dias 



14. Instituye el Pertiguero, á quien toca y es su oficio ordenar la procesión é ir adelante del 
Prelado, Presbítero, Diácono y Subdiácono y de los demás, que sirven en el altar, y van del 
coro 6 del altar á la Sacristía. 

15. Asimismo crea el oficio de Mayordomo 6 Procurador de la Fábrica y de los Hospitales, el 
cual sea superintendente de los Arquitectos, muratores y carpinteros y otros oficiales, que tra- 
bajan en edificar las Iglesias, y tendrá cuidado de recoger por sí ó por otros los réditos y 
aprovechamientos anuales y cualesquiera emolumentos y obvenciones, que pertenecen á la 
dicha Fábrica y Hospital de cualquiera manera, y dará cada año cuenta de lo recibido y gas- 
tado al Obispo y Capítulo, ó á los oficiales deputados para esto especialmente, y se ha de elegir 
ó remover á joluntad de ellos. 

16. El oficio de Chancelario ó Notario de la Iglesia es, que haga escrituras cualesquiera de 
contratos entre el Obispo, la Iglesia y Capítulo y otras cualesquiera y las necesarias, y las reciba 
y guarde en el protocolo y escriba los actos Capitulares, donaciones, posesiones, censos, feudos 
y precarios, que se hiciesen por los mismos Obispo, Cabildo é Iglesias, ó que estuviesen hechas 
y se hicicesen á favor de los mismos ; y distribuya las partes de los réditos á los Beneficios : y 
también dé sus cuentas y las reciba. 

17. El oficio de Perrero es, que eche los perros de la Iglesia, y en totios los sábados y 
vigilias de cualesquiera fiestas, que las tienen, y en otras festividades, donde y cuando 
le fuere por el Tesorero mandado, barra la Iglesia. 

18. De todos los cuales , conviene á saber : de las seis Dignidades , diez Canónigos , 
seis Raciones enteras, tres Medias y seis Capellanes y Acólitos y de los demás oficiales 
referidos, porque los frutos, réditos y aprovechamientos de las Décimas al presente no son 
suficientes, suspende el Arcedianato, Tesorería, cinco Canonicatos, tres Raciones enteras y 
las tres Medias y taínbien los seis Acólitos y seis Capellanes, Organista, Pertiguero, Mayor- 



18 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

domo, Notario y Perrero ; pero de tal manera que, si Dios mediante, vinieren á mejorar for- 
tuna los frutos y réditos de su Iglesia, lo primero se aumente el Arcedianato, y creciendo 
demás de esto los frutos, se añada la Tesorería sin otra nueva creación y erección en las perso- 
nas, que nombrare Su Majestad, cuyas Prebendas desde luego para entonces determina por 
erigidas y Creadas, y consiguientemente como los frutos y réditos y aproyechamentos recibieren 
mejor aumento, se aumente asimismo el número de los referidos Canónigos sucesivamente 
hasta el denario ; y cumpliendo esto, se haga lo mismo en el número senario de las seis Ka- 
ciones enteras y tres Medias proveyéndose de la misma manera ; y finalmente que de los rédi- 
tos, que fuesen creciendo, se aumentasen los seis Acólitos para seis Clérigos de menores Orde- 
nes, que ejerzan el oficio de Acólitos en el Ministerio del Altar, y las seis Capellanías para los 
seis Capellanes, y también .el oficio de Organista, Pertiguero, Ecónomo ó Mayordomo, Notario 
y Perrero sucesivamente, según el orden de su letra. 

19. T porque según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir de él, señala & todas y cua- 
lesquiera Dignidades, Prebendados, y Oficiales referidos todos los frutos, réditos y aprove- 
chamientos, así que les convengan por Eeal donación, como, por el derecho, que tienen á los 
diezmos, que de presente ó por el tiempo venidero por cualesquiera vía les pertenecieren, 
conviene á saber : al Dean, Arcediano, Chaatre, Maestre Escuela, Tesorero. Archipreste, y & 
los cinco Canónigos, tres Raciones enteras y tres Medias porciones y al Sacristán en el modo 
siguiente. Al Dean ciento cincuenta libras ó pesos, que así se llaman en las Indias, y tienen 
valor cada libra ó peso de un castellano de oro, que en la moneda , que en España se 
usa, vienen á ser cuatrocientos ochenta y cinco maravedises, que todas las ciento cin- 
cuenta libras ó pesos constituyen setenta y dos mil setecientos cincuenta maravedises. 
Al Chantre, ciento y treinta, al Maestre Escuela otros tantos, y á cada uno de los Canónigos 
cien pesos de oro, y á cada uno de los Racioneros setenta, y al Sacristán treinta por pretendas 
y salarios, y á las Dignidades y cinco Canongías suspensas, que son el Arcediano, Tesorero y 
Archipresbítero y cinco Canónigos, tres Racioneros enteros y las otras tres Medias, seis Acóli° 
tos y Otros tantos Capellanes y los demás oficiales, conviene á saber : Organista, Pertiguero, 
Mayordomo, Notario y Perrero arriba mencionados, y por entonces suspensos, los aplica y 
señala de dichos réditos y frutos y proventos, como fueren creciendo, y según el orden refe- 
rido fuesen por S. M. proveídos; á dichas Dignidades respectivamente, lo mismo que á los 
otros inferiores al Decanato : á los Canonicatos y Raciones enteras otro tanto que álos Canó- 
nigos y Racioneros enteros : y á las tres Medias treinta y cinco pesos : á los Capellanes veinte, 
á los Acólitos doce, al Organista diez y seis, y lo mismo al Pertiguero : al Mayordomo cin- 
cuenta, al Notario diez y seis, al Perrero doce, que sean de los mismos castellanos y tengan 
valor de los dichos maravedises, desde aquella hora para entonces, guardando el orden de la 
letra, según y como en ella se contiene, y para cuando los frutos, réditos y aprovechamientos 
crecieren. 

2Ó* Y porque en edificar y consagrar las Iglesias y sus altares, el Oficio Pontifical no solo se 
hallaba en gran manera gravado con el trabajo, sino también con los gastos, principalmente 
para hacer de nuevo las insignias Pontificales, y según la Escritura : al buey, -que trabaja, no se 
le debe ligar la boca ; para que con más decencia pudiese ejercer la carga Pontifical y más salu- 
dablemente se consultase á la indemnidad de las Iglesias.habia parecido á la Católica Majestad, 
á consulta de los de su Consejo, que los frutos, réditos y provechos pertenecientes al Dean y 
uno de los cinco canónigos referidos, que desde entonces debían percibirlos y llevarlos por su 
vida y no más, estatuye y ordena llevarlos y recibirlos, aunque el dicho Dean y Canónigo 
desde entonces los tuviesen aplicados, determinando y declarando que la aplicación referida 



SECCIÓN PRIMERA. 19 

se entendiese hecha por el presente para su vida, y que en adelante prometía por sus suce- 
sores, que en ninguna manera se introducirían en la percepción de dichos frutos, antes los 
dejarían libres al dicho Dean y Canónigo para que los recibiesen. 

21. Y porque, como está dicho, por el oficio se da el Beneficio, quiere y manda con gran 
rigor, en virtud de santa obediencia, que los sobredichos estipendios sean señalados por cuo- 
tidianas distribuciones, y distribuidas á los que estuvieren presentes á cada una de las Horas 
nocturnas y diurnas, y juntamente á los ejercicios de dichos oficios ; así que desde el Dean 
hasta el Acólito inclusive, el que faltase á alguna Hora del coro, no teniendo legítimo impe- 
dimento, fuere privado del estipendio ó distribución de aquella Hora : y el oficial, que faltase 
de su ejercicio en las horas ó tiempos oportunos, fuese multado del mismo modo por cada vez 
pro rata de su salario. 

22. Y también quiere y con la misma autorídad manda, que todos y cada uno de las Digni- 
dades, Canonicatos y Baciones de la dicha su Iglesia Catedral asistan por diez meses continuos 
ó interpolados ; de otra suerte él ó sus sucesores, que por tiempo fuesen en ésta Iglesia, 6 el 
Cabildo en Sede vacante, sean obligados, siendo primeramente llamados y oídos, si no tuvie- 
ren justa ó razonable causa de su ausencia, ni la alegaren, á pronunciar dicha Dignidad, Ca- 
conicato ó Ración por vaca, y la provean en los mas idóneos presentados por la voluntad de la 
dicha Católica Majestad ; y define y declara que la justa causa de ausencia es alguna enferme- 
dad, con tal que el Beneficiado quede enfermo en la Ciudad, ó si ya hubiere enfermado fuera de 
la Ciudad, estando ausente de ella, con tal que esto constase por legítimas probanzas, ó cuando 
estuviere ausente por mandado del Obispo y Cabildo juntamente, y por causa y utilidad déla 
Iglesia : así que concurran en la ausencia alguna de éstas tres causas. 

23. Demás de esto quiere, con consentimiento y beneplácito de la dicha Cesárea Majestad, 
y por la misma autoridad Apostólica estatuye, determina y manda, que todos los frutos, apro- 
vechamientos y réditos de todos los Diezmos así prediales como personales,tanto de la Catedral 
como de las demás Iglesias de la dicha Ciudad y Diócesis, se repartan y dividan en cuatro 
partes iguales, una de las cuales posea él y sus sucesores de éste Obispado perpetuamente, y 
por todos los tiempos veíiideros para sostener la carga de su hábito Pontifical sin ninguna dis- 
minución ni falcidía, teniéndola por su Mesa Episcopal ; el Dean y Cabildo la otra cuarta parte 
con el orden arriba puesto para dividirla entre ellos. De las cuales partes, aunque por conce- 
sión Apostólica y uso de largo tiempo y por costumbres aprobadas, la misma Católica Majestad 
había acostumbrado á llevar y tener la tetcera parte, llamada en España vulgarmente Tercia^ 
queriendo S. M. extender la diestra de su liberalidad para con él, sus sucesores y el Cabildo, 
había resuelto que así él y los dichos sus sucesores, como su referido Cabildo fuesen libres y 
exentos para siempre en su cuarta parte respective, de los diezmos de la dicha su Iglesia : para 
que con semejante galardón los tuviese más obligados, y le quedasen hombres mas beneméritos 
y reconocidos, y para que rogasen á Dios por S. M. y sus sucesores. Las otras dos cuartas 
partes manda que se dividan en nueve partes, dos de las cuales aplica, señala y declara 
pertenecer á la misma Majestad en señal de Superioridad, y del derecho de Patronazgo, y por 
haber ganado las dichas ínsulas : y ésta para que la goce S. M. en los tiempos venideros per- 
petuamente ; y que las demás siete partes se dividiesen en dos maneras : las cuatro partes para 
los Sectores y Beneficiados de las Iglesias Parroquiales en el modo siguiente, conviene á saber: 
que en cualquiera villa ó lugar erige una Iglesia Parroquial, en la cual haya dos Beneficios, el 
uno con cura y él otro sin ella para dos Clérigos seculares, de los cuales el Párroco, que tiene 

. el oficio de Cura de almas, tuviese una parte entera de éstas cuatro partes, por razón de la 
Eectoría y del cargo, que le toca de administrar los Sacramentos ; y después las flemas tres 



20 PARTE 6» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

partes se partan igualmente entre el mismo Rector y el otro Beneficiado simple ; que demás de 
esto el Rector posea las Primicias de todos los diezmos de la Parroquia, de las cuales Primi^' 
cias el Sacristán de la dicha Iglesia tuviese la octava parte, la cual desde entonces se le apli- 
caba, y las tres partes restantes de las siete se distribuyesen igualmente en dos partes, de las 
cuales la una, conviene á saber : una y media de dichas tres partes, aplicaba á la Fábrica de 
cualquiera Iglesia de las dichas Ciudades, la otra una y media de la mitad de las tres partes 
la consignaba á los Hospitales de cualquiera Ciudad ó villa, de la cual mitad aplicada á los 
Hospitales, fuesen estos obligados á pagar la décima al Hospital principal, que habia de estar 
instituido donde estuviese la Iglesia Catedral. 

24. Aplica también por la misma autoridad para inperpetuum á la Fábrica de la dicha Iglesia 
de San Juan, todos y cada uno de los Diezmos de un parroquiano de la misma Iglesia y de las 
demás de dicha Ciudad y Obispado, que se hubiese de elegir por mano del Mayordomo y Pre- 
fecto de la Fábrica cada un año, con condición que el tal electo no sea el primero, ni el mayor 
6 el más vico de su Iglesia Catedral y de las denlas Iglesias de su Obispado, sino el segundo 
después del primero. Aplica también m perpetuum á la Fábrica de su Iglesia Catedral y á las 
demás Iglesias de su Diócesis todos los diezmos en general y en particular de cal, ladrillo 6 
teja, así de la Ciudad como de todos los lugares y de los de cada uno de su Diócesis, para que 
más apta y cómodamente las Iglesias se puedan edificar, y siendo edificadas reparar; y con la 
misma autoridad y consentimiento prohibe y estrechamente inhibe suh anafhemateú,sus suce- 
sores y á los Venerables sus Hermanos, Dean y Cabildo de la dicha Iglesia, y á los Rectores y 
á los demás Beneficiados de toda su jurisdicción, que ni entonces, ni en otro algún tiempo 
venidero, se entrometiesen ó procurasen entrometerse, por sí ó por otros con ningún color, á 
pedir violentamente y rebajar dichos diezmos de cal, teja y ladrillo. 

25. Ordena también que el Oficio diurno y juntamente el nocturno, así en la Misa como en 
las Horas, se hiciese y dijese siempre, y se cantase y celebrase según la costumbre de la Iglesia 
de Sevilla. 

26. Demás de esto quiere, á instancia de S. M. y á su petición, que las Raciones tengan 
voz en Cabildo en lo espiritual y tenaporal, excepto en las elecciones y otros casos en derecho 
prohibidos. 

27. Quiere también y ordena á instancia de S. M. y ásu petición, que se celebren dos Misas 
cadadia en la dicha su Iglesia Catedral (excepto en los dias festivos, en los cuales tan sola- 
mente se diga una misa solemne á hora de Tercia) de las cuales la una se diga de Aniversario 
á Prima en los primeros Viernes de cada mes por el Católico Rey y Reina antedichos, y no 
menos por todos los Reyes de Castilla difuntos, y en los dias del Sábado la sobredicha Misa se 
celebre en honra de la Virgen, por la salud de los dichos Reyes, el Emperador y Reina su 
Madre : mas en el primer Lunes de cualquiera mes se diga la misma Misa solemnemente por 
las Animas, que están en el Purgatorio : y en los demás dias la sobredicha Misa de Prima se 
pueda celebrar á la disposición de la persona, que diere la limosna : y que los dichos Obispos 
y Cabildos puedan recibir cualquiera estipendio de cualquiera persona, que le diere por la 
celebración de la Misa : y la segunda se diga de la Fiesta ó Feria que ocurre, según estilo 
de la Iglesia Sevillana á hora de Tercia. 

28. Y cualquiera que dijere la Misa mayor, gane fuera de la común distribución, que se ha 
señalado ó se ha de señalar á todos los que asisten á aquella Misa, tres veces doblado el esti- 
pendio, que se da por cualquiera Hora del dia, y el Diácono lleve doblado, el Subdiácono sim- 
pie; y cualquiera que no asistiere á la Misa mayor, no gane el estipendio,que se da por Tercia 
y Sexta de aquel dia, sino es que por causa justa y razonable, y con licencia del Dean ó de otro, 



SECCIÓN PRIMERA. 21 

quo presida en el coro, en aquel punto estuviere ausente, sobre lo cual encarga la conciencia 
del que pide licencia y del que se la concede : y todos los que estuvieren presentes á Maytines y 
Laudes, ganen tres doblado más de lo que ganan á cualquiera Hora del dia, y demás de esto el 
estipendio del dia por Prima, aunque no estén presentes á ella. 

29. Demás de esto quiere y ordena á instancia y petición de S. M., que haya Cabildo dos 
veces ala semana, conviene á saber : la feria 3a y 6a; y que en la feria 3a se trate de los nego- 
cios, que ocurran en el mismo lugar, y en el Viernes no ne se trate sino de la corrección de las 
costumbres y de la enmienda de ellas, y de aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino 
para que debidamente se celebre, y de la honestidad clerical, que se ha de guardar en todas 
las cosas, y por todas las vias y maneras, así en la Iglesia como fuera de ella : y que en otro 
ningún dia sé celebre Cabildo. 

30. Demás de esto, por la misma autoridad y por el beneplácito de la misma Majestad, esta- 
tuye, ordena y declara, que cualquiera Clérigo de la dicha su Iglesia y Diócesis de prima 
tonsura, para que puede gozar del privilegio clerical, traiga corona abierta del grandor de un 
Keal de plata, moneda que en España se usa, y se quite el cabello dejándole con coleta de dos 
dedos solamente debajo de las orejas, que venga cortando el cabello desde la parte postrera, y 
se vista de vestiduras honestas, conviene á saber : de vestidura larga hasta los pies, manteo 
y capote, el cual vulgarmente se intitula Lo&a ó Manteo cerrado ó abierto, que caiga en tierra 
hasta un palmo, y el manteo sea teñido, no colorado ni de grana, sino de otro color honesto, 
del cual se use así en las vestiduras exteriores, como en las interiores, que se descubren. 

31. ítem por la misma autoridad Apostólica y por consentimiento y deliberación de los mis- 
mos Reyes, deputa y señala á la misma Iglesia Catedral de San Juan todos los habitadores y 
vecinos, así de dentro de la Ciudad como fuera de ella, desde entonces para el tiempo venidero 
por Parroquianos, á los cuales obliga á que paguen los derechos de la Iglesia Parroquial al 
Archipresbítero, y á que reciban de él los Salcramentos de la Confesión y Comunión ; y al mismo 
Archipresbítero y Rector concede facultad y licencia de administrar estos mismos Sacramentos 
á sus Parroquianos. 

32. Todos los cuales Beneficios y cada uno en particular, así con cura como sin ella, que 
están en toda la Diócesis, quiere y por la misma autoridad Apostólica determina y manda, que 
después de éste nombramiento, todas las veces que aconteciese proveerse alguno de estos Bene- 
ficios, de cualquiera modo que vacasen, habiendo priniero precedido examen y oposición, según 
la forma que se guarda en el Obispado de Palencia entré los hijos patrimoniales, se provean 
en los dichos hijos tan solamente patrimoniales de los vecinos, que pasaron de España á la 
dicha Ciudad é ínsula, ó pasaren el tiempo venidero, y los que descendiesen de ellos, pero no 
de aquellos, que tenian su descendencia de las mismas ínsulas, antes que los Cristianos habita- 
sen ellas, hasta tanto que los Reyes Católicos determinaren otra cosa sobre esto, con condición 
que los dichos hijos patrimoniales así proveídos, dentro de año y medio después de la provisión 
hecha en ellos, presenten la confirmación y aprobación alcanzada de la Católica Majestad ó de 
sus sucesores, de las dichas colaciones de los referidos Beneficio» colados, y sean obligados á 
presentarlos delante de los que gobiernan en su lugar, como es el Gobernador Eclesiástico, 6 
los Jueces de apelación, que por tiempo estuvieren presentes en la dicha Iglesia; de otra 
manera se tengan los dichos Beneficios por vacos, y puedan presentarse á la sobredicha Majes- 
tad ó sus sucesores, otras cualesquiera personas calificadas, conforme á la fornia sobredicha 
para los dichos Beneficios, que así vacaren. 

33. Todas las cuales cosas erige, instituye, crea, hace, dispone y ordena, con todas las cosas 
en general y cada una en particular necesarias para esto, á instancia, petición y consentimiento 

TOM. I. 3 



22 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

de los dichos Señores Reyes, y con la misma autoridad Apostólica sobredicha, de la cual goza 
en ésta parte, y con el mejor modo vía y forma que puede, no obstando cualesquier cosas en 
contra de esto, y principalnieiíte aquellas, que Su Santidad en sus Letras Apostólicas referidas 
no quiso que fuesen en contrario ; y todas éstas cosas y cada una en particular las intima y saca 
á noticia de todos, y quiere que se saquen para todois en general y para cada uno en particular 
de los presentes y venideros de cualesquier estado, grado, preeminencia y condición que fueren; 
y por las presentes manda con la sobredicha autoridad, en virtud de santa obediencia, á todos 
los sobredichos y á cada uno en particular, que hagan guardar y guarden todas las sobredichas 
cOsas y cada una de ellas de la manera, que las deja instituidas. 

34. En fé de todas las cuales cosas y en testimonio de cada una de ellas, manda que las pre- 
sentes Letras ó éste público instrumento, fecho por su mano propia y rubricado por el Notario 
público infrascrito, se publicasen y fuesen confirmadas y rojboradas con su sello. 

Fecha en el Palacio Arzobispal de Sevilla, año de 1512. 

Nota. Hallábase auténtica ésta Erección en el protocolo de la Secretaría de Nueva España con 
inserción de la Bula, en que se funda, y original se guarda en él' archivo del Consejo. 
(Sacado de la obra inédita del archivo del lllmo. Valle de Lima). 



SERIE DE LOS OBISPOS DE PUERTO-RICO. 

I. D. Alonso Manso, natural de Becerril de Campos, Magistral de Salamanca, primer Inqui- 
sidor del Nuevo Mundo, promovido al Obispado de PuertorEico por los años de 1512; hizo la 
Erección de ésta Iglesia en Sevilla, y está firmada de su mano en 1512 : murió en su Iglesia el 
año de 1534. 

2.. D. Rodrigo Bastidas, Dean de Sto. Domingo y después Obispo de Venezuela, fué trasla- 
dado á Puerto-Rico en 1547, y murió allí. 

3. D. Fr. Andrés de Carvajal, Franciscano, natural de Alcántara. en Extremadura, fué 
nombrado Obispo de Puerto-Rico, y de allí promovido al Arzobispado de Sto. Domingo 
en 1568. 

4. D. Fr. Manuel Mercado era Obispo de ésta Silla en 1570, 

5. D. Fr. Diego de Salamanca, Agustino, natural de Burgos, fué presentado para ésta Silla 
por Felipe II ; llevó de España canteros y albañiles para concluir la Catedral, y edificó á su costa 
las gradas para subir al templo : renunció el Obispado m 1587. 

6. D. Fr. Nicolás Ramos, Franciscano, natural de Villasaba, Diócesis de Plasencia, electo 
Obispo de Puerto-Rico en 1588, de donde pasó al Arzobispado de Santo Domingo. 

7. Don Antonio Calderón, Dean de Santa Fó, nombrado para ésta Silla en 1592, para la de 
Panamá en 1597, y para Santa Cruz de la Sierra en 1606; murió de más de 100 años. 

8. D. Fr. Martin Vázquez de Arce (Zamora le llama Felipe), Dominico, natural del 
Cuzco, electo Obispo de Puerto-Rico en 1603 : murió en 1609. 

9. D. Fr. Francisco Cabrera, Dominico, Obispo de Puerto-Rico, y de aquí trasladado á 
Trujillo en 1616. 

10. D. Fr. Alonso Monroy, Mercenario, natural de Sevilla, murió antes de llegar las Bulas. 

II. D. Fr. Pedro Sólier, Agustino, natural de Barajas, promovido á ésta Silla en 1616, y 
después á la de Santo Domingo en 161^. . 

12. D. Bernardo de Balbuena, natural de Valdepeñas, nombrado Abad de Jamaica el año 



SECCIÓN PRIMERA. 23 

de 1608, después pasó á ésta Silla en 1620 : tomó posesión en 1623, y murió en el de 27, de- 
jando su hacienda á la Catedral, para hacer la Capilla del Sagrario dedicada á San Bernardo- 

13. D. Juan López Agurto de la Mata, Mejicano; fué Canónigo de Méjico, Doctoral 
de Puebla, promovido á Puerto-Bico en 1630, y de allí á la Mitra de Venezuela en 1634, 
donde murió. 

14. D. Pr. Juan Alonso de Solis, Carmelita, natural de Salamanca, promovido á la Silla de 
Puerto-Rico en 1635, murió en 1641. 

15. D. Pr. Damián López de. Aro, Trinitario, natural de Toledo, promovido ala Silla de 
Puerto-Rico en 1643, murió en 1648. 

16. D. Pr. Bartolomé Garcia, Dominico, electo en 1649, murió en 1056. 

17. D. Pr. Bartolomé Escañuela, Pranciscano. electo en 1657 y trasladado á Durango en 
1676, donde murió en 1684. 

18. D. Juan de Santiago Garavito, natural de Palma en Andalucía, Magistral de Badajoz, 
electo en 1679, y trasladado á Guadalajara el año siguiente. 

19. D. Pr. Prancisco de Padilla, Mercenario, natural de Lima. 

20. D. Pr. Gerónimo Yaldes, de la Orden de San Basilio, electo en 1703, y ),rasladado á 
Cuba en 1706. 

21. D. Pr. Pedro de la Concepción Urtiaga, Pranciscano, electo en 1706. 

22. D. Pr. Pernando de Valdivia, Agustino, de Andalucía, electo en 1717. 

23. D. Pr. Sebastian Pizarro, de la Orden de San Basilio, electo en 1726. 

24. D. Pr. Prancisco Lozano, también de la Orden de San Basilio, electo en 1736. 

25. D. Pr. Prancisco de Béjar y Segura, de la misma Orden de San Basilio, natural de 
Madrid, Escritor público, electo en 1743, murió en el de 1745. 

26. D. Prancisco Javier Gómez de Cervantes, Provisor y Vicario General de Méjico, electo 
en 1746, murió en el 47. 

27. D. Prancisco Julián Antolino, natural de Zamora, Penitenciario de Badajoz, electo en 
1748, y promovido al Obispado de Caracas en 1753. 

28. D. Andrés de Arce y Miranda, natural de Huejozingo en Nueva España, Canónigo de 
Puebla, electo en 1754, murió al año siguiente. 

29. D. Pedro Martínez de Oneca, Canónigo y Provisor de Barbastro, Plasencia y Tarazona, 
electo en 1756, murió en el de 1760. 

30. D. Mariano Martí, de Cataluña, Provisor y Vicario General de Tarragona, electo en 
1761, promovido á Caracas en el año 1770.* 

31. D. José Duarte Buron, electo en 1770, murió á los pocos dias. 

32. D.Pr. Manuel Jiménez Pérez, electo en 1771, murió en el de 82. 

33. D. Pelipe José de Tres-Palacios, natural de Aviles en Oviedo, Canónigo de la Catedral 
de Santo Domingo, electo en 1784. 

34. D. Prancisco de la Cerda, electo en 29 de Marzo de 1790. 

35. D, Juan B. de Zengobita, electo en P de Junio de 1795. 

36. D. Juan Alejos de Arizmendi, electo en 26 de Setiembre de 1803, murió después de 1807¿ 

37. D. Mariano Rodríguez de Olmedo, electo en 15 de Diciembre de 1815, trasladado á 
Cuba en 21 de Marzo de 1825. 

38. D. Pedro Gutiérrez de Cos, trasladado de Guamanga en 13 de Marzo de 1826, murió en 
9 de Abril de 1833. 

39. D. Pr. Prancisco de la Puente, Dominico, electo en 27 de Julio de 1846, trasladado á 
Segovia en 3 de Julio de 1848. 



n PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS D^ AMÉRICA, 

40. D. Gil Esteve, electo en 3 de Julio de 1849, trasladado á Tarazona en 23 de Junio 
de 1854. 

41. D. Fr. Pablo Benigno Carrioni Capuchino, electo en 21 de Diciembre de 1857. 



SEPARASE DE PUERTO RICO LA ISLA DE TRINIDAD, Y SE UNE A SANTA PB. 

Venerábili Fratri Archíepiscopo S. Dominici in Indiis Occidentalibus. 
Alexander Papa VII. 

Ven. Frater, salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Nomine Charissimi in Christo Filií nostri, Philippi, Hispaniarum Eegis Catholici, Nobis nu- 
per exposuit dilectus Filius noster, Paschalis, S. E! E. Diaconus Cardinalis, de Aragonia nun- 
cupatus, quod cum eidem Philippo Begi relatum fuerit, insulam SSmse Trinitatis, Guayanam 
nuncupatam, in Indiis Occidentalibus, quse in spiritualibus quidem Episcopatui Portus-Divitis, 
seu de Portorico, hucusque subjecta fuit ; in temporalibus vero ad jurisdictionem Audientiae, 
in ínsula S. Dominici institutae, pertinebat,ob ingentem ejus ab Insulis de Portorico ac S. Do- 
minici distantiam, debita cura et assistentia, tam in spiritualibus, quam in. temporalibps 
hujusmodi minime guberñari ; ipse Philippus Rex eamdem Insulam SSm» Trinitatis ad 
Audientiam Sanctse Fidei in temporalibus de cantero spectáre deberé decrevit. 

Cum autem,sicut eadem exposítio subjungebat, Episcópus Portus-Divitis, seu de Portorico, 
jam a multis annis propter longitudinem itineris maritimi, per eos faciendi, quod ad quingenta 
etampliusmilliariaprotenditur,necnonpericulum,quod abAnglis et Hollandis, qui colonias 
seu populationes in quibusdam Insulis dictse Insulae SSmse Trinitatis vícinis iiabent, et navi- 
gationem illic infestant, imminet, eamdem Insulam SSmge Trinitatis non visitaverint, ipsius- 
que Insulse incolis Sacramenta Confirmationis et Extremse-tJnctionis, ob defectum sacri Olei, jam 
diu administrata non fuerint : his vero inconvenientibus remedium afferri, dictseque Insulse 
SSmse Trinitatis spirituali gubernio opportune consuli possit, si ipsa Ínsula Archiepiscopatui 
Sanctse Fidei adjuñgatur, cum ejusdem Archiepiscopatus Dioecesi vicina sit... 

Nos igitur pro commissa nobis coelitus omnium Ecclesiarum sollicitudine spirituali Christi- 
fidelium, in dicta ínsula SSmse Trinitatis degentium, regimini salubriter, quantum cura 
Domino possumus, providere, necnon piis ejusdem Philippi Eegis desideriis favorabiliter an- 
nuere cupientes,... Fraternitati tuse per prsesentes committimus et mandamus, ut constito 
tibi de narratis, et ándito Ven. Fratre Episcopo Portus-Divitis, seu de Portorico, ad separatio- 
nem ét ünionem praedictas respective, servatis servandis, auctoritate nostra Apostólica pro- 
cedas. 

Decernentes easdem prsesentes Litteras... 

DatumEomse, apud S. Mariam Majorera, sub annulo Piscatoris, die 8 Augusti 1163, Pon- 
tifícatus nostri anno nono. 

(Bular. Eom. de Cocquelines, Constit. 450). 

ERECCIÓN DE LA IGLESIA DE SANTIAGO DE CUBA. 

En virtud de la Bula de Adriano VI, que comienza : Eegimen universalis Ecclesice, el 
Obispo Don Pr. Juan de Vinte por autoridad Apostólica á instancia y requirimeüto del Señor 
Emperador Carlos V y de la Eeina D^ Juana su Madre, hace la Erección de la Iglesia de San- 
tiago de Cuba en la forma siguiente . 



SECCIÓN PRIMERA. 25 

1. Constituye un Dean, la cual Dignidad sea la primera después de la Pontifical en la misma 
Iglesia, el cual procure y provea que se cumpla el Oficio Divino y todas las demás cosas, que 
pertenecen ala reverencia de Dios así en el coro como en el altar, lo mismo que en las proce- 
siones y el Capítulo, cuando hubiere junta de Iglesia ó se congregaren, para que sea pleno y se 
haga con silencio, honestidad y modestia, y se proceda en él rectamente y se perfeccione con 
derecho : al cual le toca también dar licencia á aquellos, á los cuales las conviene salir del coro 
por alguna causa que sea manifiesta, y no de otro modo. 

2. Constituye también un Arcediano, al cual pertenece ejercitar aquellas cosas, que de derecho 
le convienen, como es el examen de los Clérigos, que se han de ordenar, celebrando el Prelado 
Ordenes solemnemente, y la administración de la Ciudad y toda su jurisdicción, si se le come- 
tiere por el Prelado, y la visita de su Obispado. 

3. Asimismo constituye la Chantría, para la cual ninguno se puede presentar, sino es que sea 
docto y experto en la Música, á lo menos en el canto llano ; cuyo Oficio será cantar en el Facis- 
tol, y enseñar á cantar á los Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar en el 
coro y en cualquiera parte, por sí, y no por otro, aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino, 
por lo que mira al canto. 

4. Un Maestre Escuela, á quien conviene ser Bachiller en uno de los dos Derechos 6 en Artes, 
graduado en alguna Universidad insigne; á quien incumbe enseñar gramática á los Clérigos y 
Monacillos de la Iglesia y á todos los Diocesanos, que quisieren aprender, y esto sea por sí, y no 
por otro. 

5. Un Tesoiero,al cual pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla,hacer tocar 
las campanas, y todas las cosas, que se usan en la Iglesia, guardar las lámparas, mirar por las 
lumbres, tener cuidado del incienso, pan y vino y demás cosas necesarias ;á quien también per- 
tenece declarar los réditos de la Iglesia y disponer de ellos á voto del Cabildo. 

0. La Dignidad de Archipresbítero ó Sector, que ejerza el cuidado de las almas en la dicha 
Iglesia Catedral, y presida sobre todos los Eectores de la Ciudad y Obispado. 

7. Erige diez Canonicatos, los cuales se determina estén separados de las dichas Dignidades, 
y de punto ordena que no sé puede alcanzar ni compadecer uno con otra de éstas Dignidades ; 
á los cuales Canónigos les pertenece celebrar la Misa cada dia, sacando las festividades de la y 
2^ clase, en las cuales celebrará el Prelado la Misa, y estando él impedido, alguna de las 
Dignidades. 

8. Demás de esto se instituyen seis Raciones enteras y tres medias Raciones. 

9. En la forma misma se instituyen seis Acólitos, y seis Capellanes. 

10. Los cuales todos Racioneros sean Diáconos, y los tres medios Racioneros Subdiáconos; 
pero los seis Acólitos ejercitarán su Oficio en el Ministerio del altar. 

11. Demás de esto seis Capellanes, los cuales áean obligados á estar presentes así á las Horas 
diurnas como nocturnas, y en las solemnidades de las Misas asistan al coro en el Facistol: y 
en cada mes sean obligados á decir veinte Misas, si no estuvieren impedidos con alguna enfer- 
medad, 6 con otro justo impedimento. 

12. Ademas el Oficio de Sacristán, al cual convendrá ejercitar lo que pertenece al oficio del 
Tesorero, estando él presente, conforme á su comisión, y ausente, según el voto del Cabildo. 

13. Oficio de Organista, al cual conviene tocar los órganos, en los dias festivos. 

14. Oficio de PertiguerOi cuyo Oficio es ordenar la Procesión é ir delante del Prelado, Presbí- 
tero, Diácono y Subdiácono y los demás que sirven al altar, cuando fueren del coro á la 
Sacristía. 

15. El Oficio de Mayordomo de la Fábrica y Hospital es, que esté presente siempre á los 



26 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

Arquiteetos, muratores, carpinteros y otros oficiales, que trabajan en edificar las Iglesias, el 
cual tendrá cuidado de recoger por sí ó por otros los réditos y aprovechamientos anuales y 
cualesquiera emolumentos y obvenciones, que pertenecen á la dicha Fábrica y Hospital, el cual 
dará cado año cuenta de lo recibido y gastado al Obispo y Capítulo, ó álos Oficiales deputados 
de los mismos para esto especialmente, y también se ha de eligir ó remover á voluntad de 
ellos. 

16. El Oficio de Chancelario ó Notario de la Iglesia y Cabildo es, que haga escrituras cuales- 
quiera de contratos entre la Iglesia y Capítulo y entre el Capítulo y otros cualesquiera, y las 
guarde en el Protocolo y sus papeles, escriba los actos Capitulares, las donaciones, posesiones, 
censos y feudos, que se hiciesen por los mismos Obispo, Capítulo 6 Iglesia, 6 las mismas ya 
hechas, 6 que se hubieren de hacer, las anote, escriba y guarde las escrituras : y las partes de 
los réditos las distribuya á los Beneficios : y no menos dé sus cuentas y las reciba. 

17. El oficio de Perrero es, que eche á los perros de la Iglesia y en todos los Sábados y Vigilias 
de cualquiera fiesta, que las tienen, y en otras festividades, en donde y cuando le fuere por el 
Tesorero mandado, barra la Iglesia. 

18. De todas las cuales, conviene á saber : de las seis Dignidades, ^ie^ Canonicatos, seis 
naciones enteras, tres Medias y seis Capellanes y^ Acólitos, y de los demás oficios referidos, 
porque los frutos, réditos y aprovechamientos délas Décimas al presente no son suficientes, 
suspende cinco Canonicatos, tres fiaciónes enteras, tres medias y también seis Acólitos y seis 
Capellanes, Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero ; pero de tal manera que, si 
Dios mediante, vinieren á mejor fortuna los fmtos y réditos de su Iglesia, lo primero se au- 
mente el dote de un Canonicato, y creciendo los frutos, se añada otro, el cual sin otra ¿ueva 
creación se confiera á aquella persona, que fuere nombrada y presentada por S. M., y la misína 
forma se guarde en los Canonicatos siguientes, hasta que el número de dichos Canónigos se 
pumente y llegue sucesivamente áL número de diez : y complido esto, se haga lo mismo en el 
número senario de las seis Eacioñes enteras y tres medias, comenzando por las enteras : y 
finalmente de los réditos, que vayan creciendo, se vayan aumentando Ips seis Acólitos en el 
ministerio del altar y las seis Capellanías para los seis Capellanes, y también el Oficio de Or- 
ganista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero sucesivamente, según el orden de la 
letra, determinando que todas las referidas Prebendas y Oficios, que deja suspensos, se tengan 
desde entonces por erigidos sin otra nueva erección. 

19. T porque según el Apóstol, ,el que sirve al altar debe vivir del altar, á todos y éada una 
de las personas, Canónigos, Prebendados, Baciones enteras y medias Raciones, Capellanes, 
Acólitos y los demás oficiales declarados conforme al sobredicho número, les señala todos y 
cada uno de los frutos, récütos y aprovechamientos, así que les convenga por Eeal ordenación, 
6 por el derecho, que tienen á los Diezmos, que ahora en el presente ó en el tiempo venidero 
por cualquiera via les pertenezcan, conviene á saber : al Dean, Arcediano, Chantre, Maestre- 
escuela, Tesorero, Archipresbítero ó Rector, y á los cinco Canónigos, tres Raciones enteras y 
al Sacristán desde ahora en. el modo siguiente : Al Dean ciento cincuenta libras ó pesos, que 
así se llaman en aquellas partes, que tienen valor cada libra ó peso de un castellano de oro que 
en la moneda, que en España se usa, vienen á ser cuatrocientos ochenta y cinco 
maravedises : Al Arcediano ciento y treinta pesos : Al Chantre, Maestreescuela y 
Tesorero otros tantos : á cada uno de los cinco Canónigos cien pesos de oro, y á cada 
uno de los Racioneros setenta : al Sacristán treinta por sus prebendas y salarios : 
A las suspeíisas cinco Canongías y tres Raciones enteras y las otras medias Racio- 
nes y los seis Acólitos y otros tantos Capellanes, y los demás oficiales, conviene á 



SECCIÓN PRIMERA. 57 

saber : Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero arriba nombrados, y entonces 
suspensos, con el modo y orden referidos les aplica y señala, creciendo los frutos para los 
dichos Canonicatos, con lá orden de S. M. desde ahora creados y nominalmente suspensos, los 
dichos frutos, réditos y aprovechamientos respectivamente como fueren creciendo para los 
Canónigos y Bacioneros, lo mismo que para otras tantas Canongías y Baciones arriba puestas, 
y no menos á cada una de las tres medias Baciones treinta y cinco pesos, á los Capellanes veinte, 
á las Acólitos doce, al Organista diez y seis, al Perrero doce, que sean de los mismos castel- 
lanos y tengan valor de los dichos maravedises, desde ahora para entonces, guardando el 
orden de la letra, como en ella se contiene, y cuando los frutos, réditos y aprovechamientos 
crecieren de suerte que haya sobrante. 

20. T porque, como está dicho, por el oficio se da el Beneficio, quiere y manda con gran 
rigor y en virtud de santa obediencia, que los sobredichos estipendios sean señalados por cuo- 
tidianas distribuciones y distribuidos cada dia á los que estuvieren presentes, á cada una de las 
Horas nocturnas y diurnas, y juntamente á los ejercicios de cada dia de los oficios ; así que 
desde el Dean hasta el Acólito inclusive^ el que faltare á cualquiera Hora del coro, no teniendo 
legítimo impedimento, sea privado del estipendio de aquella Hora, y el oficial, que faltare de 
su oficio en las Horas y tiempos oportunos, sea multado del mismo modo por cada vez^o rata 
de su salario. 

21. También quiere y manda que todos y cada uno de las Dignidades, Canonicatos y Ba- 
ciones de la dicha su Iglesia Catedral sean obligados á residir y servir en ella por diez meses 
continuos ó interpolados; de otra suerte él ó sus sucesores, que por tiempo fueren en ésta Iglesia, 
ó el Cabildo en Sede vacante, sean obligados, siendo primeramente llamados y oidos, si no 
tuvieren justa causa de su ausencia ni la alegaren, á pronunciar por vaca dicha Dignidad, 
Canonic^ito ó Bacion, y la provean en los mas idóneos presentados por la voluntad de la dicha 
Católica Majestad ; y declara y define que la justa causa de ausencia es la enfermadacl, con tal 
que el Beneficiado esté enfermo en la Ciudad ó en sus burgos : ó si estando fuera de la Ciudad, 
cayese malo, cuando se volviese, ó se aprestase para volverse, con tal que esto conste por legíti- 
mas probanzas : ó cuando estuviere ausente por mandado del Obispo y Capítulo y por causa y 
utilidad de la Iglesia ; así que concurran en la ausencia alguna de estaa tres causas, esto es, 
alguna de ellas. 

(Los demás párrafos hasta el 32 inclusive son en todo y por todo conformes á la Erección de 
Panamá con la sola excepción de que en el 29 se han de cambiar estas palabras : Iglesia Catedral 
de Nuestra Señora de la Antigua, en las que siguen : Iglesia Catedral de la Asunción de 
Nuestra Señora.) 

Datum in Oppido Vallisoleti Palentina Dicecesis, anuo 1523, et SSmi D. N. Adriani Papae VI 
anuo primo. 

Nota. Hallábase auténtica ésta Erección en el protocolo de la Secretaría de Nueva España 
con inserción de la Bula en que se funda y una Cédula de 13 de Octubre de 1647 que la man- 
da guardar ; y original se guarda asimismo en el Archivo del Consejo. 

SBRIE DE LOS OBISPOS DE CUBA. 

1. D. Pr. de Vinte, Franciscano, primer Obispo de Cuba, electo en el Pontificado de 
Adriano YI por el año de 1522, hizo la Erección de ésta Iglesia, y la firmó de su mano en 
VaUadolid en 1523. 



28 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

2. D. Pr. Bernardo de Mesa, Dominico, na.tural de Toledo. 

3. D. Pr. Juan de Plandes, oriundo de aquellos Estados, Dominico, renunció el Obispada 
por habersido nombrado Confesor de la Keina de Francia Da Leonor. 

4. D. Pr. Miguel Ramírez de Salamanca, natural de Burgos, Donjinico, Regente de la 
Universidad de Lovaina y Predicador de Carlos V, promovido á éste Obispado en 1530. 

5. D. Pr. Diego Sarmiento, Cartujo, natural dé Burgos, Prior del Convento de Sevilla, 
.electo para ésta Silla en 1540, renunció el Obispado después de visitar toda la Isla, y volvió á 
España. 

6. D. Pernando de Uranga, natural de Azpoitia, Maestro de Teología en Salamanca, nom- 
brado para Cuba en 1553, murió en 1556, 

7. D. Bernardino de Villalpando, nacido en Talavera, nombrado Obispo de Cuba en 20 
de Abril de 1559, y de Guatemala en 9 de Marzo de 1564. donde murió en 1569. 

8. D. Juan del Castillo, de la Diócesis de Burgos, estudió en Siguenza y Salamanca, nom-. 
brado Obispo de Cuba en 1567, gobernó basta 1580, en que renunció y volvió á España. 

9. D. Pr. Antonio Diaz, de Salcedo, Pranciscano, estudió en Bolonia, nombrado Obispo de 
Cuba en 1580, fué trasladado á Nicaragua en 1593, donde murió en 1597. 

10. D. Pr. Bartolomé de la Plaza, Pranciscano, nombrado para ésta Silla en 1593, la go- 
bernó hasta 1602. 

11. D. Pr. Juan Cabezas Altamirano, Dominico, natural de Zamora, estudió en Sala- 
manca, fué Vicario de la Provincia de Santa-Cruz en la Isla de Santo Domingo, volvió ^ 
España al Capítulo general y fué nombrado para ésta Silla en 1602, y para la de Guatemala en 
1610 : intentó trasladar la Catedral á la Habana, y no lo pudo conseguir. 

12. D. Pr. Alonso Enriquez de Armendariz, Mercenario, oriundo de Navarra, fué comen- 
dador de Granada, Obispo titular de Sidonia, nombrado Obispo de Cuba en 1611, y después de 
Michoacan en 1624 ; falleció en 1628. 

13. D, Pr. Gregorio de piarcón. Agustino, electo en 1624, murió en la navegación. 

14. D. León de Cervantes y Caravajal , natural de Méjico, Maestreescuela, Arcediano y 
Provisor de Santa-Pé de Bogotá, nombrado para la Sede de Santa Marta en 1620, para la de 
Cuba en 1625 ó 26, para la de Guadalajara en 1631, y para la de Oajaca en 1635 ; antes de 
entraren ésta murió en Méjico en 1637. 

15. D. Pr. Jerónimo Manrique de Lara, Mercenario, Definidor de la Provincia de Castilla, 
fué nombrado Obispo de Cuba en 1631 ; murió en 1645. 

16. D. Martin de Zelaya Ocariz, promovido en 1645. 

17. D, Nicolás de la Torre, natural de Méjico, Penitenciario y Magistral de aquella Metro- 
politana, promovido ^ Cuba en 1644, murió en 1652. 

18. D. Juan de Montiel gobernó hasta 1656. 

19. D. Pedro de Reyna Maldonado, natural de Lima, célebre escritor, gobernó hasta 1658. 

20. D. Juan de Santo Matia Saenz de Mañosea, nació en Méjico, fué nombrado para Cuba en 
1661, para Guatemala en 1667, y para Puebla en 1676 : murió en Guatemala antes de salir 
para Puebla. 

21. D. Pr. Bernardo Alonso de los Rios, Trinitaria Calzado, gobernó hasta 1670. 

22 . D. Gabriel Diaz Vara y Calderón, gobernó hasta 1674. 

23. D. Juan García de Palacios, gobernó hasta 1680. 

24. D. Pr. Baltasar de Pigueroa y Guinea, Monje Bernardo, gobernó hasta 1683. 

25. D. Diego Ebelino de Compostela en 1685. 

26. D. Pr. Gerónimo de Valdés, Monje de San Basilio, nombrado para Puerto-Rico en 1703, 
y para Cuba en 1706. 



SECCIÓN PRIMERA. 29 

27. D Pr. Francisco de Izaguirre, Agustino, gobernó hasta 1730. 

28. D Fr. Gaspar de Molina y Oviedo, Agustino, electo para Cuba en 1730, y antes de to- 
mar posesión pasó al Obispado de Málaga, después al gobierno del Consejo, y al fin obtuvo la 
púrpura de Cardenal. 

29. D. Fr. Juan Laso de la Vega y Cansino, Franciscano, nombrado para Cuba en 1730. 

30. D. Pedro Agustín Morel de Santa Cruz, nombrado para Nicaragua en 1749, y para 
Cuba en 1753. 

31. D. Santiago José de Echeverria y Elguezaga, electo en 29 de Enero de 1770, y tras- 
ladado h> Puebla en 10 de Marzo de 1788. 

32. D. Antonio Feliú y Centeno, electo en 30 de Marzo de 1789, murió en 25 de Junio 
de 1791. 

33. D. Joaquín de Hoces.y Alzua, electo en 3 de Diciembre de 1792, murió en 7 de Febrero 
de 1823. 

34. D. Mariano Rodríguez de Olmedo, Obispo de Puerto-Rico, trasladado á Cuba en 21 de 
Marzo de 1825, eéaó en 1830. 

35. D. Fr. Cirilo Alamada y Brea, electo en 30 de Setiembre de 1831, trasladado á Burgos 
en 20 de Abril de 1849, murió Arzobispo de Toledo. 

36. D. Antonio Claret y Ciará promovido á Cuba en 20 de Mayo de 1850, y trasladado á 
Trajanópolis en 13 de Julio de 1860 :fué Confesor de Doña Isabel Reina de España, y murió en 
olor de santidad. 

37. D. Manuel María Negueruela, consagrado en 30 de Novembre de 1859, murió en 29 
de Junio de 1861. 

38. D. Primo Calvó Lope, electo en 23 de Diciembre de 1861. Se ignora su muerte, pero 
la Silla vacó hasta 1869. 

OBISPADO DE SAN CRISTÓBAL DE LA HABANA. 

Fué erigido éste Obispado en 10 de Setiembre de 1787, cuya serie de Obispos es la siguiente. 

1. D. José de Trespalacios, Obispo de Puerto Rico, trasladado h la Habana en 30 de 
Marzo de 1789, murió en 16 de Octubre de 1799. 

2. D. Juan José Diaz de Espada, electo en 11 de Agosto de 1800 ; murió en 12 de Agosto 

de 1832. 

3. D. Ramón de Casans, Arzobispo de Guatemala (expulsado), Administrador Apostólico de 
éste Diócesis en 1832, murió en 10 de Noviembre de 1845. 

4. D. Francisco Fleíx y Solans Obispo de Puerto Rico, trasladado á ésta Silla en 16 de 
Abril de 1846, y después á Tarragona en 22 de Setiembre de 1864. 

5. D. Fr. Jacinto María Martínez, Capuchino, electo én 27 de Marzo de 1865. 

SE NOMBRA VICARIO Y COMISARIO APOSTÓLICO PARA LAS ISLAS MERIDIONALES DE 

AMERICA. 

Venerabili Fratri Nicolao Episcopo Horreen. 
Benedictus Papa XIII. 

Venerabilis Frater, Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Speculatores Domus Israel super Cathedram Principis Apostolorum, inscrutabili Divinse 
Providentise arcano constituti, ad uniyersam,qu3e sub ccelo est, ex omni tribu et lingua et populo 
et natione gentium multitudinem mentis nostrse oculos jugiter circumferimus, et, quantum in 

TOM. II. 4 



30 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

nobis est a solis ortu usque ad occasum laudari et prsedicari nomen Domini summopere cupi- 
m.us, adeoque etiam ad íemotissimas ab hac Sancta Sede regiones pastoralis vigilantiae nostrse 
curam intendimus, ut ibidem Christiana Fides quotidiana Infidelium accessione latius propa- 
getur, et quo recens inducta fuerit, magis in dies, benedicente Domino, stabiliatur. Hinc est 
quod Nos ad populos, qui ínsulas maris Mexicani ac prsesertim Antillas et Caraybes nuncu- 
patas, eaque prsecipue loca Americae Meridionalis, quse fluvius Orignom, seu Paria alluit, 
usque ad juga montium, quibus eademloca concluduntnr, ab ostiis nempe ipsius fluminis ad 
ejus originem, seu a secundo gradu latitudinis Meridionalis, usque ad decimum circiter gra- 
dum latitudinis Septemtrionalis incolunt, et sicut accepimus, hactenus sui juris existunt, 
ñeque alicujus Cathoiici Princípis ditioni subsunt, ac ut plurimum adhuc Gentilitatis etlnfí- 
delitatis tenebris detinentur, utpote apud quoa necdum annunciatum est Christi Evangelium, 
nec ulli Episcopatus erecti nec Vicarii ApostoUci directi fuerunt, mentis nostrse aciem ac stu- 
dia nostra convertentes cisque 'de idóneo Vicario Apostólico, qui eos Orthodoxani Fidem doceat, 
et in via Domini prospere dirigat, providere volentes, ac de Catholicse Religionis zeló, doctrina, 
prudentia, dexteritate, integritate, chántate, aliisque virtutibus tuis plurimum in Domino 

confisi, teque aquibusvis censentes, tein prsedictis Insulis maris Mexicani ac locis Ame- 

ricse Meridionalis Vicarium et Commissarium Apostolicum ad Nóstram et Sedis Apostdicse 
beneplacitum, auctoritate Apostólica, tenore prsesentium, facimus, constituimus, eligimus et 
deputamus 

Datum Eomge, apud S. Mariam Majorem, die Junii 1726, Pontificatus Nostri anno tertio. 

(Ex BulL de Prop. Fide. Append. tom. 2, pag. 17.) 

REPÚBLICA DE HAITÍ. 

Esta República es una parte de la Isla de Santo Domingo, que perteneció á Francia, y 
se hizo independiente en 1804. Desde éstaépoca se fué extinguiendo la piedad en -aquella Isla,y 
los indígenas retrocedieron casi al paganismo. Los Pontífices sin embargo no han dejado de 
velar por ésta porción de la viña del Señor, y debido á su celo y al de los Obispos que la go- 
biernan, ésta Iglesia se va levantando de su postración, y la Eeligion hace progresos admirables. 

CATALOaO DE SUS PRELADOS. 

1833. Mayo 20. Gregorio XVI envió á Monseñor Juan England Obispo de Charleston, 
Delegado Apostólico de Haiti (Véase el n. 1). 

1841. Marzo 14. Volvió á enviar como Delegado Apostólico deHaitiá Monseñor José Rosati, 
Obispo de San Luis en Norte América (Véase eln. 2). 

1860. Marzo 28. Se celebró el Concordato entre Su Santidad el Papa Pío IX y el Excmo Sr. 
Presidente de Haiti, Fabre Geffrard. Con éste objeto envió la Santa Sede á la República de 
Haiti á Monseñor Juan Monetti» Obispo de Cervia, Delegado Apostólico de Haiti, el cual 
antes arregló las bases del Concordato concluido felizmente en la fecha arriba expresada. Entre 
tanto el Señor Monetti gobernó la Iglesia de Haiti. y se puede llamar el Fundador de ella. Con- 
cluida el Concordato, el Señor Monetti volvió áRomaá fines de 1861, dejando en Haiti ásu 
Vicario General, el R. P. Pascal, hasta que llegó el nuevo Delegado Apostólico Mons. Testard 
en Febrero de 1862, el cual fué preconizado Arzobispo de Haiti en 1863. 

1861. Octubre 3. Se expidieron las Bulas Apostólicas erigiendo cinco Diócesis en la República 
de Haiti. La la de Porí-aw-Pmce, Metrópoli de Haiti; la 2a de les Gonaives; la 3a de les 
Cayes ; la 4a del Obispado de le Cap-Haitien, y la 5a de Port-de-Paix . 



SECCIÓN PRIMERA. 31 

Por las sobredichas Bulas se dispuso, que provisionalmente las Diócesis de Gonaivesy 
des Cayes sean administradas por el Arzobispo de Port-au-Prince ; y la Diócesis de Port-de- 
Paia?por el Obispo de Caj?-fla¿í¿ew.Este es elestado actual del Arzobispado de Haiti en 1876. 

SERIE DE LOS ARZOBISPOS DE HAITÍ. 

I*» Monseñor Marcial Guill. María Testard du Cosquier, primer Arzobispo de Port-au-Prince, 
fué preconizado el 1° de Octubre de 1863, consagrado en Roma el 18 del mismo mes, tomó 
posesión de su Silla en lo de Junio de 1864 y murió en Koma el 27 de Julio 1869. 

2« Monseñor Alejo Juan María Guilloux, preconizado en 27 de Junio de 1870, consagrado en 
Ploermel, Diócesis de Vannes en Francia, en 25 de Febrero de 1871, tomó posesión el 31 de 
Agosto del mismo año y gobierna actualmente la Iglesia. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE CAP HAITIBN. 

!• Monseñor Constante Mat. Hillion, preconizado el 22 de Diciembre de 1873, consagrado en 
Sta. Ana de Auray, Diócesis de Vannes en Francia el 8 de Febrero de 1874, tomó posesión por 
Procurador el 24 de Mayo, entró en la Ciudad el 21 de Julio de 1874 y gobierna actualmente la 
Iglesia. 

Ñ. I. 

EL PAPA GREGORIO XVI ENVÍA UN LEGADO A LA REPÚBLICA DE HAITÍ : CARTA DEL PAPA 

AL PRESIDENTE. 

Dilecto Filio Iltustri et Honorábili Viro Boyer, Haitarum Reipublicae Praesidi. 
Gregorius Papa XVI. 

Dilecte Pili, Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Constanti multorum hominum íama et duorum queque Ministrorum litteris, Supremas 
Romanse Sedi, quam Nos, Deo vélente, tenemus, non semel relatum est de preclaro Nobilitatis 
tuae zelo et sincera cupiditate, ut Catbolica Eeligio, quam vestrse Constitutiones propriam 
Haitanse Reipublicse esse decerñunt, apprime floreat atque stabiliatur.Quse tua voluutas,Chris- 
tiano homine et sapiente Rectore dignissima,.summe Nos delectavit ; tum quia Divinas gloriae 
incremento seternseque hominum saluti valde profuturam speramus, tum quia tibi, quem in 
Christo jamdiu diligimus perhonorifica, ,dum vivis, est, in futuro autem saeculo magnam 
prsemiorum coronam conciliabit. Quum igitur superioribus annis Apostólica Romana Sedes 
modomissis coram hominibus, modo scriptis Litteris, rei Religiosse in Illustri Haitarum 
República subvenire studuerit ; ñeque tamen ób temporum adversitatem, locorum distantiam, 
variosque eventús, quidquam adlmc firmum definitümque efficere potuerit; nunc Nos demum 
constituimus mittere Nostrum ad Nobilitatem tuam Legatum Venerabilem Fratrem Joannem 
England, Carolopolitanum in Poederatis Americee SeptentrionalisProviaciis Episcopum, virum 
spectatse Pidei, prudentem etpium, qui de rebus Catholicae Religionis, cum tua Nobilitate ac 
tota Haitarum República agat de Pastoribus eligendis, Nobisque proponendis, tecum deliberet, 
idoneum Clerum instituat, Ecclesiasticam disciplinam componat, spiritualibus populi neces- 
sitatibus consttlat; hsecque omnia cum Nobilitatis tuse favore et auxilio, prout valde cupimús, 
enixeque a te petimus, feliciter tranquilléque exequátur. Prsedictum itaque Legatum Nostrum 
auctoritate Apostolicse Sedis ad haec conficienda negotia munitum, magnopere tibi commenda- 
mus, ut pro excelsa tua potestate eum adjuves et protegas : dum Nos interim hac spe freti 



32 PARTE 5«» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Apostolicam Benedictionem Nobilitati tuse, universasque, quam gubernas, Eeipublicse aman- 
tissime impertimur. 

Datum Romge, apud S. Petrum, sub ananlo Piscatoris, die 20 Maji 1833, Pontificatus Nostri 
anDO tertio. 

(Ex Bull. de. Propag. Pide tom. 5, pag. 95) . 

N. 11. 

envía GREaORIO XVI A HAITÍ AL OBISPO DE S. LUIS (eSTADOS-TJNIDOS) COMO DELEGADO 
APOSTÓLICO : CARTA AL PRESIDENTE. 

Dilecto Filio lUustri et Honorabili Viro JoaDni Petro Boyer, Haitarüm Eeipublicse Prsesidi. 

Gregorius Papa XVI. 

Dilecto Pili Illustris et Honorabilis Vir, Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Pontificii muneris ratio et sollicitudo imiversalis Ecclesise, cui regendse per immensam Di- 
vinse bonitatis abundantiam plañe immerentes prsefecti f uimus, nuUam Nos ainunt occasionem 
prgetermittere, ut quse gentis Haitianse spirituale emolumentum attingunt, ea opportune ac 
salubriter procuremus. Cum igitur Venerabilis Prater Josepbus, Episcopus S. Ludovici, in 
Pcederatis Americse Provinciis, reditum ex Urbe in suam Dicecesim pararet, illum ad Nobili- 
tatem Tuam mittenduní duximus, ut tamqnam Deíegat-us Noster, quse ad Keligionem pertinent 
prsesens inviseret ac de iis componendis tecum pertractaret. Novimus enim (quod sine 
máximo animi dolore commeraorare non possumus) Keligionem Catholicam in República ist^ 
sensim sine sensu labefactari, nec jam ad vitam moresque recte conformandos, vim suam 
exercere, adeoque seternam animarum salutem in gravissimum discrimen adduci. Quandoqui- 
dem vero, Dilecte Pili, te minime lateat morum perversitatem Religionisque contemptum 
non leve Eeipublicse detrimentum inferre, supervacaneum prefecto foret, si ea rursus hic per- 
censeremus, quse alias per Venerabilem Pratrem Joannem, Episcopum Carolopolitanum, 
Tibi in hanc rem significavimus : quum videlicet plurium regionum exempla proposuimus, 
quibus ob Catholicam in eis florentem Fidem, omnia bene ac feliciter successerunt Verum 
ne Haitarüm gens iis destituatur commodis praesidiisque, quse ex Divinse Religionis cultu 
proficiscuntur, ab ea removeatur oportet quidquid impedimento esse potest, ne sic res 
Christiana geratur, quemadmo'dum Pidei Auctor et Consummator Christus divinitus consti- 
tuit atque sancivit.Quse quidein gumita se habeant, Illustris et Honorabilis, Vir, Legationem 
istam, veluti peculiarem benevolentise Nostrse significationem erga te et Rempublicam istam 
excipias, illudque certo scias Prsesulem amplissimum a Nobis ad tale munus destinan, quem 
ob egregias animi sui dotes atque ob plurimos pro Christi Pide exantlatos labores, singulari 
prorsus dilectione prosequimur. Cseterum eo vota Nostra referuntur (quae a Patre misericor- 
diarum ac Deo totius consolationis benigne excipienda confidimus) ut qusecumque Catholicse 
Pidei obsint, e regionibus istis eliminentur, quse vero ad Keligionem instaurandam et ad 
seternam animarum salutem proraovendam conducunt, ea instituantur atque firmentur. 

Itaque, Dilecte Pili, Venerabilem Pratrem Episcopum S. Ludovici munus suum Apostoli- 
cura exequentem tuearis patrocinio tuo validissimo, ac negotium hujusmodi, quo Del gloria 
géntisque tuse agitur salus, pro viribus adjuves foveasque; ita enim Haitianse Reipublicae 
eam firmitatem ac pacem comparabis, quse numqnam a germana pietate sejungi potest; 
simulque dum apud tuos Viri optime de patria meriti consequeris laudem, indeficienter 
apud Deum beatitudinem promereberis, Aá cujus interim auspicium et pignus Apostolicam 
Benedictionem peramanter impertimur. 

Datum Roma), apud S. Petrum, die 14 Martii 1841, Pontificatus Nostri anno undécimo. 
(Ex Bull. de Prop. Pide, tom. 6, pag. 223.) 



SECCIÓN PRIMERA. 33 



OBISPADOS DE LAS POSESIONES FRANCESAS DE LAS ANTILLAS. 

Obispado de la Martinica. 

Este Obispado sufragáneo del Arzobispado de Burdeos comprende solo la Isla de la Marti- 
nica. Fué erigido en 26 de Setiembre de 1850. 

Desde entonces han sido sus obispos : 

Monseñor Juan Pranc. Est. Leherpeur, consagrado en 5 de Enero de 1851. que murió el 17 
de Abril de 1857 y 

Monseñor Luis Martin Porchez, electo en 27 de Setiembre de 1858, que murió el 11 de 
Junio de 1860. 

Obispado de la Guadalupe. 

Sufragáneo también del Arzobispado de Burdeos, coniprende la Isla de Guadalupe, con las 
otras dos pequeñas, la Desiderade y la Mariegalante. Fué erigido en 27 de Setiembre de 1850- 

Sus obispos han sido los siguientes : 

Monseñor Petro Gervasio Lacarriere, consagrado en 5 de Enero de 1851; renunció en 1853. 

Monseñor Teodor. Agust. Forcade, trasladado de Samos ál2 de Setiembre de 1853 y tras- 
ladado á Nevers en 18 de Marzo de 1861. 

Monseñor Antonio Boutoñet consagrado en 15 de Agosto de 1862, murió en 12 de Noviem- 
bre de 1868. 

Monseñor José 01. Reyne, electo por el Papa Pió IX á 21 de Marzo de 1870. 

Guayana Francesa (Cayenne.) 
En éste territorio de la Francia no se ha establecido Vicariato alguno por las dificultades, 
que ha puesto el Gobierno. Se gobierna por una Prefectura Apostólica, y hace allí admirables 
,progresos la Religión Católica. 

OBISPADOS Y VICARIATOS APOSTÓLICOS EN LAS POSESIONES INGLESAS, HOLANDESAS Y 
DINAMARQUESAS DE LAS ANTILLAS. 

ERECCIÓN DEL VICARIATO APOSTÓLICO DE JAMAICA. 

Gregorius Papa XVI. Ad perpetuam rei memoriam. 
Ex muñere pastoralis ministerii superna Dei Providentia humeriá Nostris impositi non leve 
sane universi Dominici gregis onu8Jferentes,illis praecipue ovibus, quse regiones ab hac Apostó- 
lica Sede longe dissitas inoolunt, majori paterni animi Nostri sollicitudine et cura consülen- 
dum esse cognovimus. Cum itaque ex gravissimis monumentis constiterit ad recte prospi^ 
ciendum Keligionis incremento in vastissimo regionum tractu, quse hactenus Vicarii Apostolici 
in ínsula SSmae. Trinitatis in Indiia Occidentalibus residentis jurisdictioni subjectse fuerunt, 
necesse omnino esse noramfieri regiminis Ecclesiastici partitionem in tanta locorum amplitu- 
dine, qua facta, expeditior et commodior evadat Ecclesise administratio acpopulorum cura; 
probé noscentes, impossibile prorsus esse, ut ab uno tantum Vicario Apostólico, licet ^elo Re- 
ligionis et Fidei propagandas studio prsestanti ea procurar! possint, quse Ecclesise necessitas 
requirit in vastissimis et longe dissitis regionibus, quse illius Vicariatus limitibus continetur, 
de Venerabilium Fratrum Nostrorum S. R. E. Cardinalium, negotiis Propagandas Fidei prae- 
positorum, consilio, atque de consensu Venerabilis Fratris Danielis Episcopi Olympensis et 
Vicarii Apostolici, Insulam Jamaicam cum dependentiis suis ex eodem Vicariatu separandam. 



U PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

et una cum tractu Insularum, quae Lucayae, seu Bahamae dicuntur, in peculiarem Vicariatum 
Apostolicum constituendam décrevimus, cujus jurisdictione comprehendatur etiam Anglicana 
Colonia, qvLüd Honduras appellatur, quseque in Podoinsula Yucatán posita est. Motu igitur 
proprio atque ex certa scientia et matura deliberatione, deque Apostolicse potestatis plenitu- 
dine, harum Litterarum vi, Insulam Jamaicam cum dependentiis suis et una cum tractu 
Insularum, quse Lucayse seu Baliamae dicuntur ab jurisdictione Vicarii Apostolici SSmae. 
Trinitatis subtrahentes in novum peculiarem Vicariatum Apostolicum erigimus, cujus juris- 
dictione comprehendatur etiam Anglicana Colonia, quse Honduras appellatur, quseque in 
Fóeninsula Yucatán posita est; atque in eo Vicariatu Vicarium Apostolicum constituimus. Ipsi 
autem Vicario, ab hac Apostólica Sede deligendo, omnes et singulas facultates hujusmodi 
Vicariis Apostolicis concedí sólitas, eadem auctoritate Nostra concedimus et impertimur. Haec 
statuimus atque decernimus, contigerit attentari. Non obstan..... contrariis quibuscumque. 

Datum Romae, apud S. Petrum, sub annulo Piscatoris, die 10 Januarii 1837, Pontificatus 
Nostri anno sexto. 

(Ex Buil. de Propag. Pide tom. 5, pag. 154.) 

Nota. — Se estableció éste Vicariato, como se ve por el Breve de Gregorio XVI, en 10 de Enero de 1837. Su 
piimer Vicario fué Fr. Benito Fernandez, de la Orden de San , Francisco, Conventual en Santa Fó de Bogotá 
electo en 10 de Enero de 1837 : murió en 28 de Setiembre de 1855. Fué el segundo D. Guillermo de Quesnay, 
Coadjutor en 3 de Agosto de 1841. El tercero fué el Edo. P. Jacobo Dupeyron S. J., Coadjutor en 2 de Setiem- 
bre de 1851 y Sucesor en 28 de Setiembre de 1855. 



ERECCIÓN DEL ARZOBISPADO DE PUERTO' DE ESPAÑA EN LA ISLA DE LA TRINIDAD. 

Pius Papa IX. Ad perpetuam rei memoriam. 

Universi Dominici gregis cura, quse Nobis utpote Beati Petri Apostolorum Principis Suc- 
cessoribus commissa divinitus est, Nos quidem admonet atque impellit, ut novas Episcopales 
sive Archiepiscopales Sedes per orbem constituamus, ut scilicet aucto pastórum numero secu- 
ritati gregis facilius consultum sit. Quamobrcm, quo magis stabiliri ac propagari Catholica 
Pides possit per ínsulas Americae próximas, quse Vicariatum Apostolicum Sanctissimse Trini- 
tatis hactenus efformarunt, et Christifidelium inibi degentium bono expeditius provideatur, 
opportunum duximus, ut Ecclesiastica ibi Provincia constituatur. Igitur de consilio Venera- 
bilium Fratrum Nostrorum S. R. E. Cardinalium negotiis propagandae Fidei praepositorum, 
motu proprio, certa scientia, deque Apostolicse Auctoritatis plenitudine Archiepiscopalem 
Ecclesiam in civitate Portus Hispanise apud Insulana SSmse. Trinitatis erigimus et consti- 
tuimus, quae quidem prseter Insulam praedictam SSmae. Trinitatis complectatur queque 
ínsulas Granádam, Tabagum, S. Vincentii et S. Luciae. Huic vero Arcbiepiscopali Ecclesiae 
sic erectae honores,, jura ac privilegia Archiepiscopalia seu Metropolitica tribuimus atque 
impartimur, eidemque suffraganeam decernimus novam Episcopalem Ecclesiam, quam 
per símiles Apostólicas Litteras hoc ipso die datas in Civitate Eosensi vulga Boseau consti- 
tuimus. Id volumus statuimus ac mandatnus, decernentes has Litteras fírnoias, validas et efi- 
caces existere et fore, suosque plenarios et integres effectus sortiri et obtinere, iisque ad quos 
spectant quovis tempere sufifragari, ac irritum et inane, si secus super bis a quoquam quavis 
auctoritate scienter vel ignoranter contigerit attentari. Non obstantibus Nostra et Cancellarise 
Apostolicae regula de jure quaesito non tollendo, necnon fel. rec. Benedicti XIV. Prsedecessoris 



SECCIÓN PRIMERA. 85 

Nostri super dívisione Materiarum áliisque Apostolicis atque ia Universalibas Provincial ibus- 
que et Synodalibus Conciliis editis generalibus vel specialibus Constitutionibas et Ordina- 
tionibus Apostolicis, caeterisque contrariis quibuscumque. 

Datum Romse, apud S. Petrum, sub annulo Piscatoris, die 30 Aprilis 1850, Pontificatus 
Nostri anno quarto. A. Card. Lambruschini. 

El Arzobispado de Puerto de España en la Isla de la Trinidad tiene bajo su jurisdicción 
varias Islas pequeñas, que la rodean, como son Santa-Lucia, San- Vicente, las Granadinas, 
Barbados, Granada y Tabago, todas bajo la dominación Inglesa. Tiene por sufragáneo el Obis- 
pado de Boseau en la Isla llamada Dominica. 

La .serie de sus Arzobispos es • como sigue : 

Monseñor Ricardo Smith, primer Arzobispo, electo en 1850, dedicó la Iglesia en Febrero de 
1851 , y murió en 6 de Mayo de 1852 . 

Monseñor Vicente Spaccapietra, Arzobispo de Arcadiópolis, trasladado á esta Silla en 21 de 
Noviembre de 1852, renunció la Silla y fué trasladado á la de Ancira en 12 de Setiembre 
de 1859. 

Monseñor Femando English, preconizado en 28 de Setiembre de 1860. 

Monseñor Joaq.- Juan- Jac-Luis Gonin, Dominico, electo el 21 de Diciembre de 1863. 



OBISPADO DE ROSEAÜ EN LA DOMINICA. 

Este Obispado, como se acaba de decir, es sufragáneo de la Trinidad, y comprende las Islas 
Dinamarquesas de Santa-Cruz y San-Tómas y las Iglesias de San-Cristóbal, Antigua, Barbuda, 
Mont-Serrat, Niévre, San-Juan, Tórtola, Anegada, Virgini-Gorda (llamadas éstas cuatro ulti- 
mas Islas de la Virgen). La Isla llamada Viecche partenece á Puerto-Rico. 

La Isla Dominica tiene 22000 habitantes, de los cuales los 20000 son Católicos. La capital se 
llama Boseau, en donde se erigió la Silla Episcopal en 30 de Abril de 1850. 

Han sido sus Obispos : 

Monseñor Miguel Monaghan, electo en 30 de Abril de 1850 : murió en 16 de Julio de 1855. 

Monseñor Miguel Vesque, consagrado en 26 de Octubre de 1856,: murió en 10 de Julio 
de 1858. 

Monseñor Renato-Maria-Cárlos Poirier, consagrado en 13 de Febrero de 1859. 



VICARUTO APOSTÓLICO DEL CURAZAO. 

Oregorius Papa XVI. Ad perpetuam rei memoriam. 

Apostolici ministerii munus superna Dei providentia ^obis impositum atqu^ commissum 
postulat, ut omni quidem studio et cura ea peragere non omittamus quse ad Catholicse Be- 
ligionis incrementuní ac spiritualem Christifídelium utilitatem pertinere perspicimus. Itaque 
cum non mediocri patemi animi Nostri Isetitia noverimus Hollandic» Missionis de Curasao 
in America Meridionali statum, benedicente Domino, ita florero, ut opportunum vel máxime 
sit Missionem ípsam in Apostolicum Vicariatum erigí, eique Antistitem charaetere Episcopali 
insignitum prsefici ; Nos majori illorum Christifídelium spirituali utilitati prospicere, ac rei 
Catholicae incremento atque splendori consulere vehementer cupientes ; de VV. PF. NN. S. 
B. E. Card. negotiís Propagandas Fidei prsepositorum consilio, inibi peculiar em Vicariatum 
Apostolicum erigendum cen3uimus..Motu igitur proprio ac certa scientia et matura delibera- 



36 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tione, deque Apostolicse Nostrse potestatis plenitudine, hisce Litteris, Hollandicam Missionem 
de Curazao in America Meridionali in peculiarem Vicariatum Apostolicum erigimus et cons- 
titiiimus, et in eo Vicarium Apostolicum charactere Episcopali exornatum esse deberé decer- 
nimus, qui ejusdem Missionis regimini praesit. Ipsi autem Vicario Apostólico ab hac Sede 
eligendo omnes ac singulas facultates Vicariis Apostolicis concedi sólitas eadem auctoritate 
Nostra, concedimus et impertimur. Hsee statuimus 

Datum Romffi, sub annulo Piscatoris, die 20 Septembris 1842, Pontificatus Nostri anno 
duodécimo. 

(Ex BuUar. de Prop. Pide, tom. 5, in App. p. 12.) 

Nota. En 20 de Setiembre de 1842 erigió Gregorio XVI según consta por su Breve un Vicariato Apostó- 
lico en el Curazao. Los Ticarios han sido los siguientes : 

Monseñor Juan Niewíndt, Obispo de Cytro, electo en 20 de Setiembre de 1842 : murió en 12 de Enero 
de 1860. 

Monseñor Juan Peder. Antón. Kistemaker, Obispo de Uranópolis, electo en 26 de Agosto de 1860 : renunció 
hacia 1865. 

Monseñor Pedro Ewjik, de la Orden de Santo Domingo, Obispo de Camaco, electo en 25 de Junio de 1869. 



VICARIATO DE LA GUAYANA INGLESA (dEMERARA. ) 

Se estableció en Demorara un Vicariato Apostólico en 12 de Abril de 1837. Su primer 
Vicario fué Monseñor Guillermo Clency Obispo de Orcisso electo Vicario en 12 de Marzo de 
1737 : murió hacia el 46 ó 47. El segundo, Monseñor Juan Tomás Hynes, Obispo de Leros 
electo Vicario en 8 de Mayo de 1838 ; renunció en 1850, y murió en Dublin en 1869. El tercero 
fué Monseñor Santiago Etheridge S. J. Obispo de Toron, electo el 2 de Julio de 1858. 

VICARIATO DE LA GUAYANA HOLANDESA (SURINAM.) 

Este Vicariato se erigió en 1842. Su primer Vicario fué Santiago Groff, Obispo de Cananea, 
electo el 1° de Diciembre de 1846, murió el 29 de Abril de 1852. El segundo, Gerardo Shepers, 
Obispo Melipolitano, electo el 10 de Setiembre de 1852, ipurió en 27 de Noviembre do 1863. 
El tercero, Juan Bautista Swinkels, Obispo de Amorío, electo el 12 de Setiembre de 1865. 



SECCIÓN SEGUNDA. 



ERECCIOJÍES DE OBISPADOS EN LA AMÉRICA DEL NORTE. 
ERECCIÓN DE LA IGLESIA CATEDRAL DE MÉJICO. 

Joannes de Zumarraga, Dei et .^postolicae Sedis muñere, Episcopus et Servus Ecclesiae 
Mexicanensis, cujus sub Christi Dei Evangelio seterno militanti, gratia etpax a DeoPatre et ejus 
consubstantiali Unigénito Filio, pacis auctore, qui suoDivini Corporis effuso sanguino donavit 
nobis omnia delicta, delens quod adversus nos eratchirographum decreti, quod erat contrarium 
nobis et ipsum tulit de medio affigens illud Cruci, pacificans per Sanguinem Crucis ejus, si ve 



SECCIÓN SEGUNDA. 37 

qu8B interris, sivequaein cobIís sunt. Placuit Divinas bonitatí Hispaniarum Eegnis adeo cele- 
bres praeficere Héroes, qui nedum barbáricos enses ac moles, qui illorum yictoriam sequuntur, 
e medio effugarent, yerum sui patrimonii ac v^tse prodigi facti, reinotissimas et incógnitas 
penetrarunt regiones, ac Idololatrise monstro inde sublato, Evangelium vit8e,CruGis vexillo bine 
inde triumphante, Christianorum magna stipante caterya, plaudente Eeligione Chris1^iana,inag- 
nis auspiciis late diffuseque plantarent. Sic sunt Serenissima Regina Joanna ac illius Genitus, 
invictissin^us Carolus, Maximus Imperator, semper Áugustus, rei saecularis, ex Dei electione, 
solus et indubitatus Monarcha, quorum cura circa hoc potissimum versatur, ut omnes gentes 
eamdem Orthodoxam profiteantur Pidem, et uniyersus orbis ad unius veri Dei cultum rediga- 
tur, fiatque unum oyile et unus Pastor, atque, juxta Beatissimi Pauli oraculum, unum corpus, 
unus 8piritus,una spes, unus Dominus, unafides,unumBaptÍ3ma,unus'Deus etPater omníum, 
qui super omnes et per omnia et in ómnibus nobis, a cunctis proclametur uniformiter ; ob hoc 
innúmeras quippe rates, carinas atque triremes, Scyllse, Charybdi ac alus compluribus cseruleí 
maris angustiis exposuere ; ob hoc sane ineffabiles suorum Regnorum thesauros, quasi manu 
undequaque perfossa, per abruptas et incultas oras, etiam nec assem mundani lucri inde spe- 
rantes, hercúleo illo suo animo ssepissinie et affatim projecerunt, attentantes iter vel euntibus 
vel redeuntibus multis nominibus infaustum, nuUo tamen infelicius quam quod pluries Chris- 
tiani nominis augmentum non contingebat; ac pene duplícabat molestiam, quod gentem illam 
omnino adversam et inductilem, cujus utilitati potissimum tantum laboris desudabatur. Ob 
hoc res utique lucidissima est, selectos viros quamplurimos, nedum in arte militan, yerum 
etiam in omnígena eruditione ac pietate ad barbaros et fere bestialiter viventes homines des 
tinarunt : alteros quidem, qui illos suo Regali sceptro submitterent, alteros vero, qui sacra Dei 
templa sedificarent, et ad sinceram Fidei veritatem radiis verse Theologise illuminatos illos 
redigerént, et immaculatam, quam sedificarent Ecclesiam (si forte diabólico instinctu miscere- 
tur), a fcede barbárica appellatione vendicarent. Perspiciebat nimirum.Regia prudentiaid 
quod verissimum est, non mediocriter ad Christianae Religionis ornamentum faceré, ne quid 
Omnino canatur aut legatur in templis, quod non gravissimo, doctissimo'cuique placeré possit, 
hoc est, quod non ex Divinis libris haustum sit, aut certe a viris eximiis profectum. Demum 
tanta sglertia, tam ingenti cura et augusta opera hujus rei studio infatigabili Christiani nomi- 
nis sumpta Provincia annis non paucis insudarunt, ut illis in locis, m quibus ab incognitis 
Sfficulis Astarot, Bel, Baal, Dagon et reliquse barathricse ferinse spurcicise colebantur, jam non 
nisiDivinum nomen, sacri hymni, hypostaticse laudes, Virginei cantus, Divorum panegyrici, 
Martyrum sanguis, Virginum puritas, Ecclesise Dogmata et Pontificia jura bine inde resonent 
atque tripudient : loquantur ipsa opera, testentur rem quondam prophanse blasphetíiise et dse- 
monum nominibus piense regiones. Nunc vero insulse Cbristianse et oppida felicissima Christo 
ac Glorise militia dicata hujus fecilitatia participes sunt. Cumana, Perlarum flumen, Venetia 
minor, Sancta Martha, Nomen Dei, Darienum, Panamá, Nicaragua, Indica Carthago, Profunda 
loca, Perutum, Yucatanum, Cocumellum, Flumen Palmarum, Hispánica ínsula, Fernandina, 
Margarita, Jamaiica et Sancti Joannis, ac alia quamplurima loca, qusedam a fiumini- 
bus, qusedam vero a Dncum illa aubjugantium genealogüs nomina trahentia, quse adeo 
Divini cultus schemate fulgent, exuberaiítissimis templis ac Monachorum Coenobiis bine 
inde constructis, ut veré de illis respectu nostri Divinum judicium jam verificetur : Erunt 
novissimiprimi. Hoc veroingens Divini amoris incendium piissimorum horum Regum studio 
actum est, quibus taliter faoit Divina clementia, ut non solum Regali sceptro cunctos nóstri 
aevi Reges antecedant, verum pietate prsecipua Fidem Christianam prse cunctis ampliaverini 
Quapropter mihi magis interea libet illis mentem ístam Regibus dignám, quam fortunam 

TOM. II. 5 



38 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA, 

quamlíbet amplam gratulan. O felicem Chrísti populum, si passím contíngat tales esse Prin- 
cipes, quibus Christi gloria nihil sit antiquius, qui totum Kegium omatum moribus et vita 
refraenant, quibus etiamsisceptrumdetrahas.tamenBeges Christianos agnoscas, in quibus sane 
fortuna, quam antiquitas csecam faciebat, occulta videtur, qui generis sui longe clarissima 
schematamorumsuorumornamentisiliustrant, Regiam dignitatem vitse integritate condupli- 
cant, Imperial! Aquilas nescio quid majestatis additum videtur, poatquam hi, símiles non 
habentes, principes totius orbis Monarchiam tenent. Quid superest, nisi ut Christum optimum 
maximumque comprecemur ut istam mentem. illis,illos vero nobis quam diutissime servet incó- 
lumes ?Ad tantam itaque exuberantiam (utad rem breviter veniamus) horum Principum devenit 
clementia, quaMexicanam Provinciam inter omnes Eegise ditioni submissas, prsecipuam in térra 
firma, quam Novam Hispaniam nuncupamus, sitám, non solum a barbárico illo cultu, Christi 
Fide undequaque evangelizata, mundaverint ; verum et ordo hierarchicus, quem Romana tenet 
Ecclesia, in illa observetur. Apostólico super boc implórate consensu, Episcopale Cathedrale 
Templum ac Parochiales et Ecclesfiasticas Dignitates, Canonieatus, Prsebendas, Beneficia et 
costera hujusmodi in ipsa erigere, construere, sedificare et fundare omniñó (Regio super hoc 
habito consilio) decreverint : atque ut rem efl'ectui commendarent, me inutilem et omn¡^o ad 
tantse rei executionem inhabilem, cum apud illos plurimi non déessent, qui, mea sententia. 
cumúlate valerent suis sanctissimis votis satisfacere, ex ángulo mei Franciscani Instituti semi- 
sepultum extraxerunt, et in primum Mexicanensem nominaverunt et elegerunt Episcopum. 
Quorum pise petitíoni et electioni Sanctissimus D. N. iPapa Clemens, hujus nominis VII, pater- 
nali affectUjUt par est, condescendens, Apostólicas Litteras per manus Regias nobis suppeditan- 
das solerti cura destinavit, quas quidem Litteras in membrana more Romano conscriptas, 
Apostólico plumbo. in filis sericis rubei croceique colorís pendente, sanas, integras, non 
vitiatas, non cancellatas, nec in aliqua sui parte suspectas, sed omni prorsus vitio et suspicione 
carentes, is, qui Regium agebat negotium, coram magno ccetu, in prsecipuo templi sacro loco, 
Sancti Spiritus invócate favore nobis praesentavit. Quas quidem ea, qua decuit reverentia 
et submissione suscepimus etlegimus. Series vero earum de verbo ad verbum est quae sequitur. 
ce Clemens Episcopus, Servus Servorum Dei :" ad pérpetuam rei memoriam. Sacri Aposto- 
latus ministerio, meritis licet insufficientib'us, superna dispositione prsesidentes, ad universi 
orbis provincias et loca, ea prsBsertim, quse Omnipotentis Dei misericordia Christianae 
véritatis lucem nostris potissimum temporibus incoeperunt ágnoscere, frequenti meditatione 
intendimus, ut in illis Órthodoxse Fidei cultos augeatur et Christiana Religio propagetur, ac 
eonim incolse et habitatores Venerabilium Prsesulum doctrina et auctoritate suffulti, in 
eadem Fide semper proficiant, ipsaque loca máxime insignia, dignioribuS' titulis attollantur 
et majoribus honoribus decorentiir ; prseseftim cum id Catholicorum Begum, et etiam 
Csesarese Majestatis pia vota exposcunt, et cognóscimus in Domino salubriter'expedire. Sane 
cum Oppidum Mexicanense in Indiis maris Tyrrheni Indici nuncupati, olim auspiciis ciarse 
memorise Ferdinandi, Aragoniae Regis, et Elisabethse, Reginas Castellse et Legionis Regnorum, 
per dilectum Filium, nobilem virum, Petrum Arias, militem Segoviensem, eorum gentium 
armorum ad easdem Indias destinatorum, Exercitus Generalem Capitaneum noviter repertis 
et e manibus Infídelium, illas tune occupantium, ereptis, ac ad ditionem et dominium eorüm 
et pro tempere existentium Regum eorumdem Regnorum redactis, illisque in temporalibus 
subjectis, quse eisdem Regibus, dum vixerunt, et deinde Charissimo in Christo Filio nostro, 
Carolo, Romanorum Imperatori semper Augusto, dictorum Regnorum nedum hseredi et 
successori, verum etiam in desiderio Orthodoxam Fidem ubique exaltandi imitatori, ac sub 
eorum obedientia et dominio, ratione dictorum Regnorum, éx tune successive, eodem Petro 



SECCIÓN SEGUNDA. 39 

Capitaneo Gubernatore, permanentibus^ coiisistens, admodum insigne existat, longumque et 
latissimum et distinctum territoriüm circum circa habeat : adeoque in eo ultra viginti millia 
vicinorum vel incolarum, quorum plures Fideles, tam noviter conversi, quam etiam alii 
forenses et de diversis mundi partibus ad illud habitandum confluentes, commorentur et resi- 
deant, ac in eo inter aHas, Ecclesias, Monasteria, piá loca ex devotione Eegum Majestatis et 
Capitanei, prsedictorum, inibi constructa ; una Parochialis Ecclesia sub invocatione Beatse 
Marise Virginis cum structuris et sedificiis convenieütibus, ad quam omnes ipsi Fideles pro 
Missis et Divinis Officiis audiendis ac Ecclesiasticis Sacramentis suscipiendis, tamquam ad 
eorüm Parochialem Ecclesiam recurrunt, etiam consistit ; ac idem Carólus Imperator suinmo- 
pore cupiat, eamdem Parochialem Ecclesiam in Cathedralem, ipsumqué Oppidum in Civitatem 
Mexicanensem erigi et instrui : Nos, habita super his cum Veñerabilibus Fratribus nostris 
S. fi. E. Cardinalibus matura deliberatione, eodem Carolo Imperatore nobis super hoc humi- 
liter supplicante, ad laudem etgloriam Omnipotentis Dei et ejusdem Beatse Mairiae Coelestis, 
necnon ipsius Pidei exaltationem, Apostólica auctoritate, tenore prsesentium, supplicationibus 
Caroli Imperatoris hujusmodi inclinati, de eorumdem Fratrum consilio pariter et assensu, 
Oppidum (in Civitatem) Mexicanensem, ac Parochialem Ecclesiam Beatse Marise hujusmodi in 
Cathedralem Mexicanensem, sub invocatione ejusdem Beatas Marise nuncupandam, pro uno 
Episcopo Mexicánensi, qui inibi et in illius Civitate ac Dicecesi verbum Dei prsedicet, et 
Infideles ad eamdem Fidem convertat : ac tam illos sic conversos, quam alios prsedictos Fide- 
les, in eademFide expertius instruat, doceat et confirmet; ac Sacranaenta Ecclesiastica eis 
ministret,et ministrari ac prsedictam erectam Ecclesiam illiusque sedificia ad formam Cathe- 
dralis Ecclesiae redigi faciat : ac in Oivitate et Dicecesi prsedictis Collegiatas et Parochiales ac 
alias Ecclesias, Monasteria, Capellas, Hospitalia, Oratoria et alia loca pia, ac in illis respective 
in numero, et cum dotibus ac qualitatibus decentibus per eum assignandis, specificandis, 
Majores, Principales, Abbatiales, Conventuales et alias Dignitates, Personatus, administra- 
tiones et ofBcia etiam curata et electiva: necnon Canonicatus et Prebendas, integras et 
dimidias Portiones, Capellanías, Vicarias et alia Beneficia Ecclesiastica cum cura et sine 
cura, ac Capitula, necnon Capitulares, Abbatiales, Conventuales et alias mensas erigat et 
insütuat respective ac alia temporalia, spiritualia, jurisdictionalia et Pontificalia of&cia, om- 
niaque et singula alia, quae alii Episcopi Regnorum eorumdem faceré et exercere consueverunt, 
etqusepro Divinicultus. augmento et Fidel hujusmodi exaltatioñe, ipsorumque Fidelium 
animarum salute expediré cognoverint, faciat et exerceat : ac ómnibus ét singulis eju^ privile- 
giis, prserogativis, prseeminentiis et gratiis, quibus alii Episcopi praedicti de jure et consuetu- 
diné, ac alias utuntur, potiuntur et gaudent ac uti, potiri et gaudere poterunt quomodolibet in 
futurum, utatur, potiatur et gaudeat ac uti potiri et gaudere libere et licite valeat : necnon in 
eadem Ecclesia Mexicánensi Capitulum Canonicorum etPersonarum Episcopal! et Capitulari 
mensis ac sigillo et aÚisiñsigniis, jurisdiotionibus, privilegiis et prseeminentiis Episcopalibus 
et Capitularibus, erigimus et instituimus : ac Íncolas et habitatores dictse Civitatis cum 
nomine decoramus; necnon eidem erectse Ecclesiae pro illius Civitate ciyitateni erectam, et 
pro DioBcesi Térras, ínsulas, loca et oppida, quae idem Carolus Imperator vel ejus Consilium 
Indiiarum nuncüpatum, ppsitis limitibus et confinibus necessariis, statui et assignari jugserit : 
ac pro Clero et Populo illorum Íncolas et habitatores hujusmodi respective, ac pro dote et 
etiam Pontificalis Dignitatis, et pro tempore existentis Episcopi illius decentiori sustentatione, ' 
decimas, primitias et alia jura. Episcopalia spiritualia et temporalia de bonis, rebus et fructi- 
bus, de quibus Carolus Imperator vel Consilíüm hujusmodi specificaverint et ordinaverint. 
ItaqueidemBpiscopus Mexicanensis.in Civitate et Dioec^si prsedictis Episcopalem jurisdic- 



40 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tionem, auctoritatem et potestatem exercore, ac decimas et primitias' et jura hujusmodi 
percipere et levare, ad instar Episcoporum praedictorum, libere et licite valeat,; applicamus 
et appropriamus : necnon Jus Patronatos, et infra annum, propter loci distantiam, per se, 
vel alium seu alios, ad id etiam ante vacationes deputandos Procuratores, prsesentandi Perso- 
nas idóneas, tam hac prima vice, quam quoties illa pro tempore vacaverint, ad Ecclesiam 
videlicet Mexicariensem Nobis et pro tempore existenti Romano Pontifici per. Nos et illum 
respective in ejusdem Ecclesise Episcopum et Pastorem praeficienduín. Ad vero omnes et sínga- 
las alias Dignitates, Personatus, Administrationes, OfBicia, Canonicatus et Prsebendas, Portiones, 
Capellanias, Vicarias, Monasteria, Prioratus et alia Beneficia hujusmodi, eidem tempore 
existenti, Episcopo Mexicanensi ac ejus Vicario seu Officiali per eum instituendas, ad easdem 
prsesentationes Carolo Imperatpri prsedicto, ratione Kegnorum Castellse et Legionis hujusmodi, 
ac pro tempore existenti illorum Eegi vel Eeginse, de similibus consilio et assensu reservamus, 
concedimus et assignamus. Non obsfantibos Constitutionibus, Ordinationibus Apostolicis, 
cseterisque contrariis quibuscumque. NuUi ergo omnino hominum liceat hanc paginam nostrse 
erectionis, institutionis, decorationis, applicationis, appropriationis^ reservatlonis, concessionis 
et assignationis infringere vel ei ausu temerario contraire. Si quis autem hoc attentare prai- 
sumpserit, indignationem Omnipotentis Dei ac Beatorum Petri et Pauli Apostolorunl se 
noverit incúrsurum. Datum Romse, apud Sanctum Petrum, anno Incarnationis Dominicse 
millesimo quingentésimo trigésimo, IV Novas Septembris, Pontiñcatus nostri anno séptimo. » 

Post quarum quidem Litterarum Apostolicarum prsesentatiouem et receptioñem nobis et 
per nos, ut prsemittitur, factas, f uimus pro parte Serenissimse Dominse Joannse et Caroli semper 
Augusti, ejusdem Pilii, Hispaniarüm Regum, debita cum instantia requisiti, ut ad comple- 
meñtum Litterarum Apostojicarum et contentorum in eisdem procedendum, in prsedicta nostra 
Cathedrali Ecclesia, ad honorem Gloriosissimse Virginia Marise Assumptionis dedicata et in 
dicta Nova Hispania fabricata, Dignitates, Canonicatus et Prsebendas ac Portiones aliaque 
Beneficia et Officia Ecclesiastipa, quotquot et prout melius expediré videremus, tam in Civitate 
quam per totam DicBcesim erigeremus et institueremus. Nos igitur, Prater Joanñes de Zumar- 
raga, Episcopus ac Commissarius Apostolicus prsefatus, attendentes petitionem et requisitio- 
nem hujusmodi justas fore et rationi consonas, cupientesque» ut verus et obediens filius. 
Apostólica jussa, nóbis directa, reverenter exequi, ut tenemur, commissionem prseacceptavi- 
mus, et eadem auctoritate Apostólica, qua fungimur in hac parte, praefata Majestate instante 
et pétente, in prsedicta Cathedrali Ecclesia Me^canensis Civitatis, in prsedicta Nova Hispania, 
ad honorem Dei et Domini Nostri Jesu Christi ac Beatissimse Marise Virginis Matris ejus, in 
cujus ac sub cujus titulo per prgefatum Sanctissimum Dominum Nostrum Cathedralis Ecclesia 
est erecta, tenore prsesentium, erigimus creamus et instituimus : 

1. Decanatum, quse dignitas prima est post Pontifícalem, in eadem Ecclesia existat, qui 
curet et provideat quod OflQcium Divinum et omnia alia, qua ad cultüm Dei pertinent, tam in 
choro quam inaltari, etiam in Processionibus in Ecclesia et extra, in Capitulo, ubicumque 
conventus Ecclesise seu Capituli ad illud exolvendum congregabuntur, cum silentioet ea, 
qua decet, honéstate, ac modestia rite et recte perficiantur; ad quam etiam pertinebit, 
iis, qüibus a choro ex causa discedere convenit, et expressa causa, et non alias, licentiam 
concederé. 

á. Archidiaconatúm ejusdem Civitatis, . ad quem Clericorüm ordinandorum examinartio, 
Prselato solemniter celebrante, ministratio, Civitatis et Dicecesis, si sibi a Prseilato injungatur, 
visitatio, etalia quae de jure communi competunt, exercere pertinebit, qui in altero tamen 
Jurium vel in Theologia ad minüs Baccalaureus existat in üniversitate graduatus. 



SECCIÓN SEGUNDA. 41 

3. Cantoriam, ad quám nullus possit praesentari nisi in música, saltem in cantu plano, doc- 
tus et peritas existat, cujus in facistolio cantare, et servitores Ecclesise cantare dpcere, et quse 
ad cantum pertinent et expectant ordinare, cprrigere et emendaré, in choro et ubicumque, per 
se et non per alium, officium erit. 

4. Scholastriam, ad quam etiam nullus, pisi in altero Jurium, aut in Artibus Bacca- 
laureus in aliqua generali Univer^itate graduatus existat, prsesentetur, qui grammaticam 
elencos et Ecclesiae servitores ac omnes Dicecesanos audire volentes, per se vel alium docere 
tenebitur. 

5. Thesaurarium, ad quam Ecclesiam claudere et aperire, campanas pulsare faceré, omnia 
utensilia Ecclesiae custodire, lampades et luminaria, curare de incensó, luminibus, pane et vino 
ac reliquiis ad celebrandum necessariis, de redditibus Fabricse Ecclesiae exponendis ad votum 
Capituli providere, pertinebit. 

6. Necnon decem Canonicatus et Prsebendas, quas a dictis Dignitatibus omninó separatas 
esse decemimus, nec unquam unam simül cum Dignitate aliqua obtineri posse ordinamus, ad 
qups etiam Canonicatus et Prsebendas nullus praesentari possit, nisi ad sacrum Presbyteratus 
Ordinem jam sit promotus, ad quos quidem Canonicatus quotidie (praeterquam in primas et 
secundae dignitatis festivitatibus, in quibus Praelatus, vel eo impedito, aliqua de Dignitatibus 
celebrabit) Missam celebrare pertinebit. 

7. lostituimus insuper sex integras et totidem dimidias Portiones, et qui ad dictas Integras 
Portiones praesentandi fuerint, ad sacrum Diaconatus Ordinem sint promoti, in quo quidem 
Ordine teneantur in altari quotidie deserviré, necnon Passiones decantare : qui vero ad dimi- 
dias, ad Sacrum Subdiaconatus Ordinem, qui quidem Epístolas in altari et in choro, et Pro- 
phetias, Lamentationes et Lectiones teneantur decantare. 

8. Volumus insuper et statuimus, quod ad Dignitates, Canonicatus, Portiones integras et 
dimidias supradictas, vel ad aliquod aliud Beneficium totius nostrae Dioecesis, nullus praesen- 
tari valeat, qui cujusvis órdinis, privilegii aut officii occasione a jurisdictione nostra ordinaria 
sit exemptus, et si forte contigerit exemptum aliquem praesentari vel instituí, talis praesentatio 
vel institutio sit ipso jure nuUa. 

9* Et quia non est parvi momenti Rectores nominare, ordinamus-, quod tot Rectores possimus 
eligere, quot sérvitio nostrge Cathedralis Ecclesiae necesse fuerint, qui ad hutum nostrum nos- 
trorumque pro tempere successorum provideri, et quando licuerit, amoveri possint,qui exer- 
ceant in dicta Cathedrali Ecclesia nostríi officium recte et rite, Missas,celebrando, Confessiones 
audiendo, aliaque Sacramenta cauto et sollicite ministrando. 

10. Ac sex Acólytos, qui Acolytatus officium in altaris ministerio quotidie per ordinem 
exercebunt ; ordinamus Capellanes insuper sex, quorum quilíbet, tam in nocturnis Horis, 
quam in diurnis. ac etiam in Missis ad facistolium persopaliter interesse ét in unoquoquo 
mense Missas viginti, nisi justa infirmitate vel impedimento fuerit impeditus, celebrare 
teneatar. 

11. Praesentationem autem dictarum Dignitatum, Canonicatuum, Portionum integrarum 
ac dimidiarum, aliarumque Dignitatum, Canonicatuum et Portionum similium futurarum in 
praedicta nostra Ecclesia creandarum, praefatis Catholicis Hispaniarum Regibus ac eorum 
Successoribus, prout de jure eis competit, et auctoritate Apostólica, reservamus eadem 
auctoritate. 

12. Acolytorum et Capellanorum praedictorum electionem seu provisionem ad Nos et Suc- 
cessores nostros una cum nostro Capitulo pertinere decernimus. Volumus autem quod dicti 
Capellani, qui pro tempere fuerint eligendi, non sint Familiares Épiscopi nec alicujus Personas 
dicti Capituli, nec fuerint tempere vacationis. 



42 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

13. Officium Sacristse, qui ea, quae ad officium Thesaurarii spectant, ipso prsesente et de ejus 
commissione, et in ejus absentia, ad votum Capituli exercere tenebitur. 

14. Officium Organistse, qui organa in diebus festivis et aliis temporibus ad votum Praelati 
vel Capituli pulsare teneatur. 

15. Officium Perticarii» cujus in processionibus ordinare, Praelato, Presbytero, Diácono, 
Subdiacono et reliquis altari ministrautibus, de choro ad sacristiam vel altare, de altari ad 
sacristiam in.cborum euntibus vel redeuntibus anteire, officium erit. 

16. Officium (Economi seu Procuratóris Ecclesise Fabricse et Hospitalis, qui architectis, 
muratoribus, necnon fabris lignariis et aliis officialibus, sedifícandis Ecclesiis operam dantibus, 
prseerit, quibus per se vel alies redditus el proventus annuos, et quaecumque emolumenta et 
obventiones ad dictamFabricam et Hospitale quovis ruodo pertinentia, colligere et expenderé 
habebit, redditurus annuatim rationem de receptis et consumptis Episcopo et Capítulo, 
vel officialibus ab eisdem ad hoc specialiter deputatis ; necnon ad eorum nutum eligendus 
vel removendus, praestita prius per eum idónea satisdatione, quam ad administrationem 
admittatur. 

17. Officitím insuper Cancellarii sive Notarii Ecclesi» et Capituli, qui quoscumque contra- 
ctus ínter Ecclesiam, Episcopum etCapitulum, et quoscumque alies in protocolo et notis suis 
recipere, actus capitulares scribere, donationes, possessiones, census, feuda, precaria per eosdem 
Episcopum et Capitulum et Ecclesiam, vel ab eisdem facta vel in posterum facienda, annotet 
et scribat, et instrumenta custodiat: partes reddituum Benefíciatis distríbus^t, necnon Batiónos 
reddat et accipiat. 

18. Officium insuper Canicuíarii, qui canes ab Ecclesia ejiciat : in ómnibus Sabbatis et quo- 
rumcumque festorum, vigilias tabentium, vigiliis et aliis, ubi et quando per Thesauráríum 
sibi fuerit injunctum, Ecclesiam purgabit. 

19. De quibus ómnibus, videlicet quinqué Dignitatibus, decem Canonicatibus, sex integris 
et totidem dimídiis Portiónibus et sex Capellanis et sex Acolytis et Officiis praedictis^ quia de 
praesenti fructus, redditus et proventus decimarum non suppetunt,Thesaurariam ex Dignitati- 
bus, quinqué vero Canonicatús et omnes integras et dimidias Porfciones ad praesens in dicta 
erectione volumus suspendere : quod si prs6fatis quatuor Dignitatibus et quinqué Canonicis 
redditus memoratae quartae partis ad praesens (qüod non credimus) non suppetant ; quod defuerit, 
Ínter eos dividatur secundum valorem Praebendarum, et non numerum Personarum, doñee í^d 
majorem quantitatem fructus pervenerint, restituendi ad Praebendas prsefatas per Nos et nos- 
tros successores ordine nobis considerando ad potiorem Ecclesiae nostrae ütilitatem, ita fcamen, 
ut cum, Deo duce, ad pinguiorem fortunam fructus et redditus nostrae praedictae Eccíesiae perve- 
nerint, quamprimum ad dótem Thesaurariae susperisae applicatam de supercrescentibus fructi- 
bus auctum fuerit, Thesaurariam eamdem, ex nunc erectam et creatam esse decernimus absque 
alia nova creatione et erectione, Personae per eamdem Catbolicam Majestatem nominandae, 
conferendam : et consequenter dum fructus, redditus et proventus ulteriusaugmentumrecepe- 
rint, tres integrae Perdones provideantur et succésive cum excreverint fructus, dictomm 
Canonicorum numerus usque ad denarium numerum successíve augeatur ; quo exploto, tune 
reliquae tres integrae portiones et dimidiaB successíve suo ordine admittantur, et demum de 
redditibus superexcrescentibus sex Acolytatus pro sex Clericulis, qui in quatuor Minoribus sint 
constituti et Acolytorum officium in altaris ministerio exerceant, et sex Capellaníae simplices 
pro sex praedictis Capellanis similiter provideantur; postmodum vero officium Organistas et 
Perticarii et (Economi, Notarii et Canicuíarii praedictorum dicto numero successíve Juxta ordi 
nem lítteraliter praemissuxn, absque aliquo intervallo augeatur. 



SECCIÓN SEGUNDA. 43 

20. Et quia, secundum Apostolum, qui altari servit de altari vivere debet, ómnibus et 
singulis Dignitatibus, Personis et Canonicis, Prsebendatis et integris et dimidiisPortionariis, 
Capellanis, Clericulis sive Acolytis cseterisque officiis, et eorum ofScialibus juxta numerum 
supradictum expresáis, omnes et síngalos fructus, redditus et proventus, tarn ex Regia dona- 
tione, quam ex jure decimarum, aut alias quovis modo, ad eos de prsesenti aut in futurum 
pertinentes, videlicet, ordine litterario, Decano, Archidiácono, Cantori, Scholastico, Thesau- 
raiio et Canonicis, necnon Portionibns integris et dimidiis, et ómnibus alus supni notatís 
et nominatis modo sequenti : 

21. Decano scilicet centum et quinquaginta lihms, pesos vnlgBx'úex iu illis partibus nun- 
cupatos, quárnm librarum quselibet unum Castellanum aureum quadringentos octogintá 
quinqué marapetinos monetse usitatse Hispanise constitúentes : Archidiácono centum et trí- 
ginta valoris ejusdem pesos slsii castellanos, et cuilibet de Dignitatibus totidem : et cuilibet 
de Canonicis centum : Portionariorum cuilibet septuaginta : Dimidiis triginta quinqué : 
Capellanis quidem viginti : Acolytis singulis duódecim : Organistas sexdecim et Notario 
totidem : Perticario totidem; (Ecónomo vero quinquaginta, Caniculario quidem duódecim 
libras auri símiles, totidem castellanos et marapetinos constitúentes, ex nunc pro tune, ordine 
litterario, prout exprimitur, servato, cum fructus, redditus et proventus superexcreverint, 
applicamus et assignamus. 

22. Et quia, ut dictum est, propter officium datur Beneficium, volumus et in virtute sanctae 
obedientise districte prsecipiendo inandamus, quod prsedicta stipendia sint quotidian» distri- 
butioní assignatse, distribut» quotidie interessentibus singulis horis, noctumis pariter et 
diurnis exercitiis dictorum Officiorum. Itaque a Decano usque ad Ácolytum inclusive, is, 
qui alicui horse non interfuerit in choro, stipendio, sive illius horse distributione careat, et offi- 
cialis, qui sui officii exercitio vel executioni deerit, iiaulctetur similiter singulis vicibus pro 
rata s.alarii : tales vero distribütiones, quibus absentes privantur, alus interessentibus ac- 
crescant. 

23. ítem volumus et eadem áuctoritate ordinamus, ut omnes et singulss Dignitates, 
Canonici et Portionarii dictse nostr» Ecclesise Cathedralis teneantúr residere et serviré in 
prgedicta nostra Ecclesia per octo mensos continuos aut interpolatos ; alioquin nos aut succes- 
sores nostri, pro tempere fuerint, aut Capitulum, sede vacante, teneantúr, eo prius vocato^t 
audito, si justam et.rationabilem causam absentise non habuerit et allegaverit, Personatum 
vel Canonicatum sive Portioaem vacantem pronunciare, et de illo vel illa idoneis ad praesen- 
tationem tam'en prsefatse Catholic» Majestatis, et eorum in Regnis Hispaniae successorum, 
prpvidere; justam autem absentiee causam hoc loco difiBnimus aegritudinem, dum tamen 
Beneficiatus infirmus in Civitate maneat, aut in suburbiis ejusdem Civitatis, 2¡¡xit si eam 
incurrerit stans extra Civitatem, cum redierit aut rediré paraverit ad eam, dum tamen hoc 
proiíationibus legitimis constet, vel cum de mandato Episcopi vel Capituli simul et pro causa 
et utilitate Ecclesise absens fúerit ; itaque ista tria concurrant in hac sua absentia. 

24. Volumus insuper,et de consensu et beneplácito Sereniasimse. Majestatis et eadem áucto- 
ritate Apostólica statuimus, decemimus etmandámus, quod omnium decimarum, tain Cathe- 
dralis, quam aliarum Ecclesiarum dictse Civitatis et Dioecesis fructus, redditus et proventus in 
quatúor sequales dividantur partes, quarum unam Nos et successores nostri Episcopi perpetuis 
futurisque temporíbus pro onere Pontiiicalis habitus sustentando et ut decentius et juxta, 
Pontificalis officii exigentiam, statum nostrum sustentare valeamus, absque aliqüa diminutione 
pro nostra speciali Mensa habeamus. Decanus vero et Capitulum et réliqüi Ministri Ecclesise, 
quoa supra assignavimus, aliam quartam pártem modo prsemisso, ínter eos dividehdam ha- 



U PARTE 5» ERECCIONES, DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

beant : a quibu3 partibus licet ex commissione Apostólica et longsevo témporis usu, moribus 
et consuetudine approbata, eadem Catholica Majestas tertiam partem (Tercias vulgariter in 
Hispania nuncupatas) habere et recipere iategraliter consuevit, volens erga Nos suse liberali- 
tatis dexteram extendere, prout extendit circa alias partes et circa qfualitates infra expressas, 
Nos et Episcopos successores ac Capitulum prsedictos, ut magis debitores tanto muñere refectos 
efficeret, et ut pro eadem et Regiis ejusdem Majestatis successoribus preces effundere tenere- 
mur, in nostra et dictse ICcclesise nostrse et Capituli, in sua quarta decimarum parte, liberes et 
exemptos esse voluit. BeliqusB vero duae quartse partes iteruip in novem dividendas partes 
decernimus/ duas quarum eidem Majestati Serenissimse in signum Superioritatis et juris 
Fatrpnatus, ac ratione adquisltionis proedictae terrae, faturis perpetuis temporibus percipiendas 
et levandas applicamus. 

25. De reliquis vero septem partibus bifariam duximus esse faciendam divisionem, quarüm 
quatuor de dictis septem omnium decimarum Parochiíe nostrse Cathedralis Ecclesise applica- 
mus mensse Capitulan, ut melius Ecclesia valeat administrari, ex quibus quatüor partibus 
Nos et Successores nostri cuilibet vestrorum assignamus sexaginta pesos^ vulgariter nuncu- 
patos, Sacrist» vero quadraginta : qui quidem Rectores habeant omnes primitías, prseter 
octavam partem, quam applicamus Sacrista); qui etiam Rectores quotidie in cboro Missse 
majori ac vespertinis horis superpelliciis induti residere teneantur, ut commodius animarum 
saluti Sacramenta exercere valeant, ne eorum absentiá seu incuria quis absque aliquo Sanctse 
Matris Ecclesise Sacramento incaute discedat ; et doñee fructus excreverint, ex prsedictis qua- 
tuor partibus conferatur Acolytis, Organistas et Perticario quod supra dictum est, et quod 
superfuerit habeat prasdicta mensa Capitularis. 

26. In singulis vero Parochialibus Ecclesiis, tam dictse Civitatis, quam totius nostrse 
Dicecesis, quátuqr prsedictae de dictis septem partibus simul cum primitiis, beneficiis in 
unaquaque dictarum Ecclesiarum erigendis et creandis applicamus, declarantes etiam siMli 
modo octavam partem dictarum quatuor partium atque primitiarum, sic dictis beneficiis 
applicatarum. Sacrista cujusque Parochialis Ecclesise dictse Civitatis et Dioecesis nosto, esse 
tribuendam. 

27. Volunans autem et ordinamus, quod ómnibus dictse Civitatis et Diócesis nostr» 
Ecclesiis Parochialibus (excepta nostra Ecclesia Cathedrali) tot Beneficia Simplicia creentur 
et ordinentur» quot ex quantitate reddituum dictorum quatuor partium, sic eisdem beneficiis 
applicatarum crear! et ordinari poterunt. Assignata tamen congrua et honesta sustentatione 
Clericis, quibus Beneficia illa conferri debent : itaque nuUus sit determinatus dictorum Bene- 
ficiorumnumerus, sed superexcrescentibus fructibus crescat etiam Ministrorum copiain eisdem 
Ecclesiis quse quidem prsedicta Beneficia Simplicia servitoria, quae pro tempere in dictis 
Ecclesiis creaíi contigerit, ut dictum. est, quotiescumque contigerit vacare quovis modo, pro- 
videre volumus et statuimus ^liis dumtaxat patrimonialibus, descendentibus ab incolis, qui 
ex Hispania díctam Provinciam transmearunt, aut ad eam inhabitaridam in futurum transiré 
contingat, doñee in posterum, visa et cognita per Nos vel Successores nostros Christianitate et 
capacítate Indorum, ad instantiam et pétitionem supradicti Patroni nunc yel pro tempere 
existentis, visum fuerit, Indis etiam naturalibus dicta Beneficia providenda (praemisso prius 
examine et oppositione juxta formam et laudabilem consuetudinem in Episcopatu Palentino 
hactenus observatam) inter filies patrimoniales, dum tamen dicti filii patrimoniales, quibus sic 
de dictis Beneficiis provísum fuerit, infra annum et dimidium a die sibi factse provisionid 
teneantur prsBsentare etostendere coram dictse Provincise appellationum judicibus, aut Guber- 
natore pro tempere ibidem existentibus, ratihábitionem dictarum Catholicarum Majestatum vel 



SECCIÓN SEGUNDA 45 

pro témpora Snccessorum suorum in Hispaniae Kegnis, coUationem et provisionem sie sibi 
prsedicta forma factam ; alioquin prsedicta beneficia eo ipso vacare censeantur : prsefatique 
Catholici Beges sive illorum successores personas alias possint ad dicta beneficia, juxta prae- 
dictam formam qualifícatas prsesentare. 

28. Volumus autem, quod, doñee existant filii patrimoniales, qui juxta praefatam consuetu- 
dinem Palentinam possint eligí ad dicta beneficia, provisio dictorum beneficiorum fiat ad prse- 
sentationem dictarum Catholicarum Majestatum Patronorum, et non alias. 

29. Sed quia animarum cura dictse Civitatis ac totius nostr» Dioecesis ad Nos et futuros 
Successores nostros principaliter etprsecipue expectat, tamquam qui juxta Apostoli sententiam, 
de illis in die judicii rationemreddituri sumus, accedente ad hoc consensu ac volúntate earum- 
dem Catholicarum Majestatum, Patronorum prsedictorum, et sua instante petitione, ac aucto- 
ritate et tenore praedictis, volumus et ordinamus, quod in nostra Cathedrali Ecclesia et in 
ómnibus dictse Civitatis ac nostrse Dioecesis Ecclesiis Parocbialibus Nos et Praelati, qui pro 
tempere fuerint» commendemus et injungamus animarum curam pro nostrse voluntatis arbitrio, 
cui viderimus ipsarum Ecclesiarum Benefíciato. seu Benefíciatis, seu cuicumque alii Sacer- 
doti etiam non Beneficiato, pro eo tempere ac sub illa forma, quibus nobis visum fuerit dicta- 
rum animarum saluti magis expediré, sub Divini obtestatione judicii, futuros omnes et nostros 
Successores exhortantes et requirentes, quod in hac commissione animarum nulla sit apud eos 
personarum acceptio, sed solum sibi a Deo commíssarum oVium utilitati consulant et saluti; 
et ut qui prsefatse animarum curse a nobis vel illis prsepositi fuerint, congruentius valeant 
sustentan, pro ipsarum animarum soUicitudine aliquam recipiant temporalem retributionem, 
applicamus eorum cuilibet primitias omnes Parochise illius, in qua sic curam animarum gesse- 
rit, (relicta parte Sacristas superius designata). 

30. Volumus insuper et ordinamus, quod institutio et destitutio Sacristarum omnium 
Ecclesiarum nostrse Dioecesis fíat semper ad nutum ét dispositionem nostram, etnostrorum pro 
tempere Successorum cum moderatione salarii, si forsanpraedicta pars, quse sibi^ ut praemissuní 
est, solvi debet, in magnam excreverit quantitatem ; ita tamen quod quidquid ex octava eadem 
parte illis per nos vel successores nostros ademptum fuerit, in ipsius Ecclesise fabricam vel 
aliquod Divini cultiis augmentum ejusdem Ecclesise, et non in alios usus, consumí debeat. 

31. Símiliter tres partes restantes de septem partibus supradictis in duas iterum partes 
sequaiiter divídantur, quarum unam scilicet medietatem tríum dictarum partium cujnslibet 
dictorum oppidorum Ecclesise Fabricse libere applicamus; reliquam vero partem, videlicet 
medietatem trium dictarum partium Hospitalibus cujuslibet oppidi consignamus, de qua qui- 
dem medietate sive parte eísdem Hospitalibus applicata, dicta Hospitalia teneantur Hospítali 
principan, ubi Cathedralis fuerit Ecclesia, decimam solvere. Applicamus etiam eadem aucto- 
rítate in perpetuum Fabricse nostrae Dioecesis dictse Sanctissimse Marise omnes et singulas 
decimas unius Parochiani ejusdem Ecclesise et omnium alíarum Ecclesiarum totius Civitatis 
et Dioecesis, dum tamen talis Parochianus non sit primus seu major vel ditior nostrae dictae 
Ecclesiae Cathedralis et aliarum Ecclesiarum nostrae dictae Dioecesis, sed secundus post prímum. 

32. Officium vero Divinum diurnum pariter et nocturnum, tam in Missis, quam in Horis 
fiat semper et dicatur secundum consuetudinem Ecclesiae Hispalensis, doñee et quousque Syno- 
dus celebretur. 

33. Volumus insuper et de ejus Celsitudinis instantiaet petitione ordinamus, quod Portio- 
narii ipsi vocem habeantin Capitulo, una cum Dignitatibus etCanonícis, tam in spiritualibus 
quam in temporalibus, praeterquam in electionibus et aliis a jure prphibitis casibus, qui solis 
Dignitatibus et Canonicis pertínent. 

TOM. n. 6 



46 PARTE 6a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

34. Et insuper Tolumns, et de ejus Seremitatis instantia et petitione ordinamus, quod in 
nostra Cathedrali Ecclesia praeterquam in diebus festivis, in quibus una tantum Missa solemnis 
ceíebrabituf hora Tertise, duse quotidie Missae celebrentur, quarum una primis diebus Veneris 
cujuslibet lóénsis de Anniversário fiat pro Hispanise Eegibus, prseteritis, praesentibus et futuris; 
diebus vero Sabbati Missa prsedicta in Virginis gloriosse honorem, pro prsefatomm Regum in- 
columitate et salute respective celebretur- Cujuslibet autem mensis prima die Lunaa eadem 
Missa pro animabusin purgatorio existentibus solemniter dicatur. Beliquis vero diebus prsedicta 
Missa de Prima possit celebrari ad voluntatem et dispositionem cujuslibet personae volentís 
ipsam dotare, dictique Episcopus et Capitulum possint quaracumque dotem recipere, a qui- 
bus vis personis sibi-oblatam, pro ejusdem Missae celebratione : secunda vero Missa de festp vel 
de feria occurrenti, secundum Ritum Hispalensis Ecclesise, vel alias, hora Tertisecelebrabitur, 
etquicumque majorem Missam.celebraveht, ultra communem distributionem ómnibus lili 
Missae interessentibus assignatam vel assignandam stipendium lucretur triplum quam ad 
quamcumque diei horam; Diaconus vero duplum et Subdiaconus simplum : et quicumque majori 
Missae non interf uerit, Tertiam et Sextam illius diei non lucretur, nisi ex rationabili et jüsf^a 
causa, etDecaui licentia velalterius in choro pro tempere praesldentis absens fuerit, super quo 
petentis licentiam et conceden tis conscientiám oneramus. Et quicumque similiterMatutinis et 
Laudibus interfuerint, triplum lucrentur quam ad quamcumque diei horam et insuper stipen- 
dium Primae, quamvis illi Donjnterfuerint. 

35. Yolumus insuper, et de ejusdem Majestatis instantia et petitione ordinamus, quod bis 
in qualibet hebdómada Capitulum teneatur, feria videlicet sexta et tertia, et quod feria tertia 
tractetur ibidem de negotiis occurrentibus, feria autem sexta de nulla alia re, nisi de morum 
correctióne et emendatione tractetur et de iis, quae ad Bivinum cultum debite celebrandum et 
adclericalem honestatem in ómnibus et per omnia, tam in Ecclesia quam extra, conservandam 
spectent : et quaelibet alia dies ad Capitulum celebrandum sit interdicta, nisi novi casus, qui 
emerserint, aliud exegerint. Per hoc autem nolumus jurisdictioni nostrae Episcopali aut Suc- 
cessorum nostrorum circa correctionem et punitionem dictorum Canonicorum aliarumque 
Personarum nostrae Cathedralis Ecclesiae aliquatenus derogari, quam omnimodam correctio- 
nem, punitionem et jurisdictionem in dictas personas nobis et dictis Successoribus reservamus 
ad instantiam et petitionem praefatarum Majestatum, Patronorum, et de eorum consensu. 
ítem eadem auctoritate, et de ejusdem Catholicae Majestatis beneplácito statuimus et ordina- 
mus, quod quilibet dictae ijostrae Ecclesiae et Dicecesis Clericulus primae Tonsurae, ad hoc ut 
possit privilegio gaudere, Clericalem deferat Tonsuram unius regalis argentei magnitudine, 
monetae usualis Hispaniae, et per dúos dígitos infra aures tantura a tergo consequenter scissura 
capillos tondeat, vestibu«que honestis induatur, clámide videlicet, vel mantello seu paUip, 
quod vulgariter Loba nuncupatur, 6 Manteo clauso vel aperto ad terram protensis, non rubei 
croceique colorís, sed alterius honesti colorís, quibus tam in vestibus superioribus quam infe- 
rioribus utatur. 

36. ítem eadem Apostólica auctoritate, necnonde ejusdem Celsitudinis et Catholicae Majes- 
tatis consensu delibérate, quia in ipsa Provincia de México in Nova Híspanla vulgariter nun- 
cupata, in Civitate Mexicanensi et sub invocatione Beatissimae Mariae Virginis Assumptionis 
Cathedralem Ecclesiam in honorem ejusdem Virginis Assumptionis Apostólica auctoritate 
perpetuo erigimus, domos, habitatores, Íncolas et vicinos, tam intra Civitatem, quam in subur- 
biis ejusdem Civitatis depraesenti vel in futurum habitantes et commorantes, in dictae Ecclesiae 
Virginis Mariae Assumptionis Parochianos deputamus et assignamus, doñee in dicta Civitate 
commoda per Nos et nostros Successores fiat divisio Parochiarum, cui etiam jura Parochialis 



SECCIÓN SEGUNDA. 47 

Ecclesise solvere teneantur. Decimas, Primitias et oblationes offerre, et a Kectoribus ejusdem 
Ecclesise Confessionis, Eucharistise et alia Sacramenta recipere : necnon eisdém Rectoribus 
SacrameBtahujusmódi conferre et administrare et Parochianis accipiendi licentiam concedimus 
pariter et facultatem. 

37. Itemvolnmus, statuimus etordinamus, quod consuetudines, constitutiones, ritus et 
mores legitimes et approbatos, tam officiorum quam insigniarum et habitus Anniversariorum, 
Officiorum, Missarum aliarumque.omnium cseremoniarum approbatarum Ecclesise Hispalensis, 
necnon aliarum cujusvis Ecclesise seu Ecclesiarum, ad nostram Cathedralem decorandam et 
regenidam necessariós, reducere ac transplantare libere valeamus. 

38. Et quia quse de novo emergunt, novo indigent auxilio; igitur Litterarum supradictarum 
virtute nobis et Successoribus nostris plenissimam emendandi, ampliandi et ea, quse oportuerit, 
statuendi et ordinandí in posterum potestátemreservamus, ut possimus id faceré, de consensu, 
petitione et instántia B^egm Majestatis, tam circa qusestionem et taxationem dotis perpetuam 
vel temporalem et limitum nostri Episcopatus et ómnium Beneficiornm, quam circa rete^tio- 
nemdecimarum vel divisionem earumdem, secundum tenorem BuU» Alexandri, per quam 
ipsis Begibus Hispanise fuit facta donatio decimarum (licet ad prsesens per eamdem Eegiam 
Májestátem ad alimenta nobis sint, cum his tamen qualitatibus, donata). Quse omnia et sin- 
gula, instantibus et petentibus prsedictis Dominis meis Regina^ ac Regibus, dicta Apostólica 
auctoritate, qua fungimiirin hac parte, et melioribus modo, via atque forma, quibus melius 
possumus et de jure debemus, erigimus, instituimus, creamus, facimtis, disponimus et ordi- 
namus, cum ómnibus ac singulis ad id necessariis et opportunis. Non pbsiantibus contrariis 
quibuscumque, et illis prsecipue» quse Sanctissímus Dominus noster prsefatus, insuis prsein- 
sertis Litteris Apostolicis voluit non obstare. Et ea omnia et singula ómnibus et singulis 
praesentibus et futuris cujuscumque status, gradus, ordinis, prseeminentisD vel conditionis 
fuerint, intimamus, insinuamus et ad omnium notitiam dedücimus et deduci volumus, ac per 
prsesentes mandamus prsedicta auctoritate et Sanctse obedientise virtute ómnibus et singulis 
supradictis, ut ea omnia et singula, quemadmodum a nobis instituía sunt, observent et obser- 
vari faciant. In quorum omnium et singulorum fidem et testimonium prsemissorum prsesentes 
Litteras sive prsesens publicum instrumentum exindé fieri, etper Notarium publicum infra- 
scríptum scribi et pi^blicari, nostrique sigilli jussimus et fecimus appensione communiri. 

Datum Toleti, sub auno a Nati vítate Domini millesimo quingentésimo trigésimo quarto. 
(Sacado de ios Concilios de Méjico). 

SERIE DE LOS ARZOBISPOS DE MÉJICO. 

1. D. Fr. Juan de Zumarraga, Franciscano, nació en Durango de Vizcaya, fue Guardian de 
Abrojo, de donde le sacó Carlos V, nombrándole en 1527 primer Obispo y luego Arzobispo de 
Méjico en 1545; renunció, pero le obligó á aceptar la obediencia., Hizo la Erección de su 
Iglesia en 1534 hallándose en Toledo, recibió el Palio en 1545, fabricó la primera capilla á la 
Virgen SSma. de Guadalupe, murió de más de 80 años en 1548. 

2. D. Fr. Alonso de Montufar, Dominico, nació en Loja de Granada, fué Prior de Santa 
Crua, Calificador del Santo Oficio, nombrado para ésta Mitra en 1551, celebró dos Concilios, 
uno en 1555 y otro én 1565, perfeccionó la capilla.de Guadalupe y murió en 1569. 

3. D. Pedro de Moya y Contreras, nacido en Córdoba, Doctor de Salamanca, Maestreácuela 
de Canarias, Inquisidor de Murcia, y el primero de Méjico, promovido á esta Silla en 14 de 
Junio do 1573, celebró el tercer Concilio Provincial en 1585, fué Virey por muerte del Conde 



48 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

de Coruña, y pasó á España llamado por el Rey, que le nombró Presidente del Real Con- 
sejo de indias : murió á los pocos meses en Diciembre de 1591. 

4. D. Alonso Fernandez Bonilla, nació en Córdoba, fué Inquisidor Fiscal y Dean de Méjico, 
después Obispo de Guadalajara y Visitador General del Perú y de allí promovido a ésta Silla 
á 15 de Marzo de 1592. Consagróse en Lima y recibió orden de pasar á Quito á pacificar el 
alboroto, movido por el establecimiento de la alcabala, pero murió antes de emprender el 
viaje. 

5. D. Fr. Garcia de Santa María y Mendoza, Monje Jerónimo, nació en Alcalá de la casa 
del Duque del Infantado, fué Prior del Escorial, General de su Otden y Testamentario del 
Rey Felipe n : presentado por Felipe III para la Silla de Méjico en 1600, murió en Octubre 
de 1606. 

6. D. Fr. Garcia Guerra; Dominico, nació en Frómista de Falencia, fué Prior de Valladolid, 
promovido á ésta Silla en 20 de Octubre de 1607, fué Virey de Méjico y murió de una caida al 
entrar en el coche, en 1611. 

7. D, Juan Pérez de la Serna, nacido en Cervera, estudió en Siguenza y en Valladolid, fué 
Magistral de Zamora, electo para Méjico en 18 de Enero de 1613, dio á luz^ el tercer Concilio 
Provincial, que celebró su predecesor. Bendijo la segunda capilla dedicada á la Virgen de 
Guadalupe en 1622 : fué trasladado á Zamora, donde murió en 8 de Agosto de 1631. 

8. D. Francisco Manso y Zúñiga, nació en Cañas de Calahorra, estudió en Valladolid, fué 
Profesor de su Universidad, Oidor de Granada, del Supremo Consejo de Indias, Arcipreste de 
la Rioja y de Camero Viejo en aquella Iglesia, presentado para ésta Silla en 12 de Abril de 1629, 
mostró su gran caridad en la inundación de Méjico de 1630. Fué trasladado á Badajoz, Cartage- 
na y Burgos y promovido á la Cámara de Indias, dándole S. M. el título de Conde de Hervías 
y Vizconde de Negueruela. 

9. D. Francisco Verdugo, nacido en Carmena, Colegial de Sevilla, Profesor de Cánones, 
Inquisidor de Lima, Obispo de Guamanga en 1623, donde nombrado Arzobispo de Méjico 
murió en 1636, antes de recibir las Bulas, y sin tener de qué hacer testamento por sus 
limosnas,. 

10. D. Feliciano de la Vega, natural de Lima, donde fué Chantre y Provisor del Arzobis- 
pado, después Gobernador por el Señor Ugarte, literato y Jurista consumado, Escritor Ameri- 
cano, nombrado para la Silla de Popayan en 1628, para la de la Paz en 1639, y para la de 
Méjico en el mismo año, murió antes de entrar en Méjico en Mazatlan á 30 leguas de Aca- 
pulco el año de 1640. Sus restos se trasladaron á Méjico en 1655. 

11. D. Juan de Palafox y Mendoza, nacido en Ariza de Aragón, Tesorero de Tarazona, 
electo para Puebla en 1639 y para Méjico en 1656 no aceptó, pero gobernó en calidad de 
Prelado y de Virey; fué trasladado á Osma. 

12. D. Juan de Mañosea, nacido en Marquina de Vizcaya, primer Inquisidor de Cartagena 
de Indias y después de Lima, electo para Méjico en 14 de Junio de 1643, murió en 1653, 

13. D. Marcelo López de Azcona, Abad de Roncesvalíes, electo en 1653, murió apoces dias 
de haber tomado posesión. 

14. D. Mateo de Sagade Burgueiro, natural de Pontevedra en Galicia, Magistral de Astorga, 
y Toledo, electo para Méjico en 19 de Setiembre de 1655, fué trasladado á Cádiz en Junio de 

1662, poco después en el mes de Agosto á León y por fin á Cartagena de España en Octubre de 

1663, donde murió eñ 1672. 

15. D. Diego Osorio de Escobar y Llamas, nació en la Coruña, Doctoral é Inquisidor General 
de Toledo, electo para Puebla en 21 de Junio de 1656 y para Méjico en 1667; aunque re- 



SECCIÓN SEGUNDA. 49 

nuncio, gobernó hasta la llegada del Sucesor. Fué también nombrado Virey de Méjico en 1664. 

16. D. Alonso de Cuevas y Davales, nacido en Méjico, Magistral, Tesorero y Arcediano de 
Puebla, Dean de Méjico, nombrado para Oajaca, que gobernó hasta 1694, en que fué pro- 
movido á Méjico ; murió antes de recibir el Palio en 1665, y se enterró en la Catedral, donde 
habia sido bautizado. 

17. D. Fr. Marcos Ramírez de Prado, Franciscano, nacido en Madrid, estudió en Salamanca, 
fué Comisario General de Indias, nombrado para Chiapa, de que tomó posesión en 1634, para 
Michoacan en 1639 y para Méjico en 1666, donde murió el año siguiente antes de recibir 
el Palio. 

18. D. Fr. Payo Enriquez de Rivera, Agustino, nacido en Sevilla, hijo de los Duques de 
Alcalá, Rector del Colegia de Doña María de Aragón en Madrid, electo para Guatemala en 
1657, para Michoacan en 1667 y para Méjico en 1668, fué Virey en 1673, regresó á España 
en 1681, se retiró á su Convento del Risco de Avila, y murió en 1684. 

19. D. Manuel Fernandez de Santa Cruz y Sahagun, nació en Falencia, fué Colegial de 
Valladolid, Magistral de Segovia, electo para Chiapa en 1672 y antes de embarcarse trasla- 
dado á Guadalajara, donde entró en 1675, después á Puebla en 1676 y por fina Méjico en 
1680 ; pero renunció juntamente con el Vireinato con suma humildad, y quedóse en Puebla, 
donde murió en 1*» de Febrero de 1699. 

20. D. Francisco de Aguiar y Seyjas, nació en Betanzos, fué Magistral de Astorga, Peni- 
tenciario de Santiago, electo para Guadalnjara, después para Michoacan y por últinio para 
Méjico en 1681, donde falleció en 14 de Agosto de 1698. 

21. D. Juan de Ortega Montañés, nacido en Llanos, Inquisidor de Méjico, electo para 
Durango en 1674, antes de tomar posesión pasó á Guatemala, después á Michoacan en 1682 y 
por último á Méjico en 1701. Fué Virey y concluyó el Templo de Guadalupe, murió en 1710. 

22. D. Fr. José Lanciego y Eguíluz, nacido en Viana de Navarra, Benedictino, Abad de 
Nájera, Calificador del Santo Oficio, promovido á Méjico en 1711, hizo á sus expensas el 
Colegio de Belén, obtuvo la Bula de Erección de la Colegiata de Guadalupe y murió en 25 
de Enero de 1728. 

23. D. Manuel José de Endaya y Haro, nació en Luzon de Filipinas, Doctor de la Univer- 
sidad de Manila, Canónigo de Plasencia, Arcediano de Alarcon, fué Obispo de Oviedo, asistió 
al Concilio, que celebró Benedicto XIII en 1725, después electo para Méjico en 1628, y te- 
niendo en su poder las Bulas y el Palio, murió en Benavente, Diócesis de Oviedo, en 5 de 
Octubre de 1729. 

24. D. Juan Antonio de Lardizabal y Elorza, nació en Segura de Vizcaya, estudió en Sala- 
manca, Catedrático y Magistral de Durango, electo para Puebla en 1722 y para Méjico en 1729, 
que renunció en 1730. 

25. D. Juan Antonio de Vizarron y Eguiarreta, nació en el Puerto de Santa María, fué 
Arcediano de Sevilla, electo para Méjico en 1730, fué Virey y murió en 25 de Enero de 1747- 

26. D. Manuel José Rubio y Salinas, natural de Colmenar Viejo, Visitador General del 
Obispado de Oviedo, Abad perpetuo de San Isidro de León, presentado para Méjico en 1747, 
erigió la Colegiata de Guadalupe y murió en 3 de Julio de 1765. 

27. D.Francisco Antonio de Lorenzana y Buitrón, nacido en León, Colegial de Oviedo, 
Canónigo y Vicario General de Toledo, Abad de San;jVicente, Obispo de Plasencia, promovido 
á Méjico en 14 de Abril de 1766, fué electo para el Arzobispado de Toledo en 1771, 

28. D. Alonso Nuñez de Haro y Peralta, natural de Huete, estudió en Bolonia, fue Canó- 
nigo de Toledo y pasó & la Silla de Méjico en 1771. 



50 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

29. D. Francisco Javier de Lizana y Beaumont, natural de Arnedo, Obispo de Teruel, 
promovido á Méjico en 24 de Mayo de 1802 : murió en 1811. 

30. D. Antonio Bergosa, electo en 1812, no se consagró. 

31. D. Pedro José de Fonte, electo en 4 de Setiembre de 1815, murió prófugo en 
España en 1839. 

32. D. Manuel Posada y Garduño, confirmado en 23 de Diciembre de 1839. murió en 
Abril de 1846. 

33. D. Lázaro de la Garza, Obispo de Sonora, promovido á ésta Silla en 30 de Setiembre de 
1850, murió en Barcelona en 1862. 

34. D. Pelagio Antonio Labastida, Obispo de Puebla, trasladado en 19 de Marzo de J863. 

ERECCIÓN DE LA SEDE DE YUCATÁN Y SU TRASLACIÓN Ó EXTENSIÓN A TLAXCALA, 
HOY PUEBLA DE LOS ANGELES (1). 

Frater Julianus Garces, Dei et Apostolicse Sedis gratia, Episcopus Carolensis, in Nova 
Hispania, universis et singulis, prsesentibus et futuris Salutem in Domino sempiternam. Cum 
invictissimus Romanorum et Hispaiiiarum, utriusqne SiciliaB, etc. Carolus et Regina Joanna, 
atque idem Carolus Rex in Imperatorem electus, Divini amoris igne succensi, zelo Domus Dei 
aestuantes in Orthodoxse Fidei propagationem semper intenti, post non pauca Regna et Dominia 
ab Infidelibus erepta ac luce veritatis perfusa, animo proposuissent ínsulas et Continens 
nostris incógnita penetrare, ut illarum Íncolas et habitatores ad verum Dei et Redemptoris 
nostri cultum Fidemque reducerent, inque ejus rei executionem Ferdinandum Cortes, virum 
egregium, ab ínsula Cubse cum paratissima optimeque instructa classe transmisissent, Deo id 
agente, in Continentem amplissimam terram, quao Sancti Joannis de ülua finibus clauditur, 
appulsus, Ferdinandus prsefatus cum exercitu superatis montibus progrediens, ad Mexici pro- 
vinciam maximamque Tenuxtitlan, Urbem lacui incumbentem, fusis fugatisque non semel 
hostibus, haud sine magno labore pervenisset, pluresque subinde fuissent ex incolis ad Fidem 
conversi et baptizati, structseque nonnullae Ecclesise ac Monasteria pro Civitatibus, in urbe 
Tlaxcaltechge nondum Episcopo constituto, Dominus Noster Clemens Papa VII, eidem Pro- 
vincisB et Civitati, paterno cupiens subvenire affectu, Ecclesiam Cathedralem ad sujíplicatio- 
nem ejusdem potentissimi Regis Caroli ac Reginse, et ejusdem Caroli in Imperatorem electi, 
creari et erigi constituit, necnon ab invicfcissimo Carolo Carolensem appellari Civitatem voluit : 
ac de ejusdem et Regiarum Majestatum consensu, Nos prsenominatum Julianum Garces, 
Episcopum et Pastorem dictse Civitati praeficiens, ejusdem Dioecesis términos praefigi curavit, 
prout in ejusdem Pontificis ac Cacsarese et Reginse Majestatum Litteris de limitatione termi- 
norum super hoc concessis plenius continetur : et ad Erectionem Dignitatum, Canonicatuum 
et Prsebendarum aliorumque Ecclesiasticorum Beneficiorum cum cura et sine cura, ac alia 
in praemissis Litteris nobis commissa facultatem concessit : quarum tenor de verbo ad verbum 
sequitur, et talis est : 

« D. Carlos V, etc. Por cuanto Nos, aceptando las letras y buena vida, méritos y ejemplo del 
R. P. D. Fr. Julián Garces, de la Orden de Santo Domingo, nuestro Predicador, le presentamos 
al Obispado de Yi^catan y Santa María de los Remedios en las nuestras Indias del mar Océano, 

(1) Nota de los EE. La Sede de Yucatán trasladada en 1526 á Tiaxcala, no se trasladó segdn Commanville 
Hist. de tous les Eveschez) de Tiaxcala á Puebla hasta 1550. (Moroni en su Dictionario, tomo 76, palabra 
Tlascala). 



SECCIÓN SEGUNDA. 51 

que es la primera Tierra, que en aquella provincia se descubrió, á la cual los Cristianos, que 
más adelante pasaron, pusieron por nombre de Nueva España, y Su Santidad por nuestra supli- 
cación y presentación le hizo gracia y merced del dicho Obispado con título de la dicha Yucatán 
y Santa María de los Remedios, porque á la sazón era donde residía el mayor número de Cris- 
tianos, y de ello le mandó dar sus Bulas, y después á causa de que aquello quedó sin población 
de Cristianos, y se pasaron adelante, y han estado y están poblando las dichas tierras en la 
Nueva España y otras provincias ; por lo cual Su Santidad á suplicación nuestra y del dicho 
Obispo D. Fr. Julián, mandó declarar que dicho Obispado y límites de él se entendiese y 
extendiese en los límites de la Nueva España, que por Nos le fuesen señalados y limitados, 
y de ello le mandó dar y dio su Bula y Breve, declarándolo así; su tenor de las cuales dichas 
Bulas y Breves, uno en pos de otro es como se sigue : 

«Leo Episcopus Servus Servoruni Dei, ad perpetuam rei memoriam. Sacn Apostolatus 
« ministerio, meritis licetinsufficientibus, superna dispositione prsesidentes, ad universi orbis 
ce provincias et loca, ea prsesertim, qusB Omnipotentis Dei misericordia Christianse veritatis 
« lucem nostris temporibus incoeperunt agnoscere, frequenti meditatione intendimus, ut in 
<c lilis Ortodoxa Pidei cultus augeatur et Christiana Religio propagetur, ac eorum incolae et 
« habitatores Venerabilium.Prsesulum doctrina et auctoritate suffulti, in eadem Fide semper 
« proficiant, ipsaque loca máxime insignia dignioribus titulis attollantur et májoribus honori- 
« bus; prgesertim cnm id Christianorum Regum pia vota exposcunt, et cognoscimus in Domino 
« salubriter expediré. Sane, cum ciarse memorias Ferdiuandus, Aragonum et Sicilise Rex, qui 
« etiam dum viveret Regnorum Castellge et Legionis Gubernator fuit, ad laudem et gloriam 
« illius, cujus est térra et plenitudo ejus, ac universi qui habitant in ea, pluribus jam annis 
« elapsis, validissimam classem comparasset, eamque ad novas ínsulas in Occeano Indico 
« inquirendas destinasset, ac inter alias Hispaniolam, Elisabellam nuncupatam, valde nota- 
« bilem Insulam hujusmodi classe reperlam, temporali suse ditioni subjecisset, ac in ea 
£c Sancti Dominici et Conceptionis Beatse Maríse Cathedrales Ecclesias erigi obtinuisset ; paulo 
« antequam ab humanis decederet, similem classem, circiter dúo millia hominum habentem, 
a ad alias ínsulas in eodem mari inquirendas misit, eique dilectum Filium Petrum de Arias 
« Capitaneum prsefecit ; qui, cum per plures dies navigasset, ad regionem quamdam tándem 
« pervenit, vulgo Tucatam nuncupatam, tantse magnitudinis, ut adhuc iucertum sit, an 
ce ínsula aut Terra continens sit, eamque sub invocatione ejusdem Beatse Marise de Remediis 
« vocavit, ac in ea juxta litus oppidum sive pagum cum Parochiali Ecclesia sub eadem voca- 
« tiene extruxit : cumque Charissimus in Christo Filius noster Carolus, Castellse et Legionis 
« et aliorum Regnorum pra;dictorum Rex illustris, ejusdem Ferdinandi Regis non modo Ré- 
(( gnorum hseres et successor, verum et virtutum imitator, comperisset dictam Terram sive 
« Insulam per multas lencas in longitudine et latitudine a suis perlustratam esse et a plu- 
« ribus hominum millibus habitari, cceloque salubri ac solo fertili gaudere, ejusque Íncolas 
« et habitatores rationis et humanitatis capaces esse, facíleque Orthodoxse Fidei nostrse 
« adhserere, ejusque mores et prsecepta libenter amplecti, nec parvam ipsius Terrse sive Insulse 
« partem suae ditioni subjecerit, in eaque plura oppida condi fecerit, et in illis Parochiales 
« Ecclesias erigi obtinuerit, speretque multo majorem ejus partem sub ipsius ditione venturam, 
« ac discüssis errorum tenebris ad lucis veritatem perventuram et Christum totius humani 
« generis Redemptorem cognituram fore : ac propterea summopere desideret dictum oppidum 
t( sive pagum juxta litus maris, ut prsefertur, extructum, in Civitatem, quse Carolensis appel- 
« letur, et illius Ecclesiam prgedictam sub dicta invocatione Beatse Marise de Remediis erigi. 
ce Habita igitur super iis cum Venerabilibus Fratribus nostris matura deliberatione, de illo- 



52 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

« rumconsilio, prsefato Carolo Eegesuperlioc Nobishumiliter supplicante, ad Omnipotentis 
« Dei laudem et gloriam, ac honorem Beatissimse et Gloriosissim» Virginis Marige ejus Geni- 
ce triéis, cum totius ccelestisCurise jubilo, auctoritate Apostólica, tenore prsesentium, oppidum 
« sive pagum Insulse Beatse Marise de Remediis hujusmodi, in quomagnus numerus Fidelium 
(( de prsesenti habitat» ioCivitatem, quse Carolensis appclietur; illius vero Parochialem Eccle- 
« siam prsedictam, in Cathedralem Ecclesiam sub dicta invocatione Beatse María de Remediis 
ác pro uno Episcopo, Cíirolensi nuncupato, qui in dicta Ecclesia erecta et illius Civitate ac Dios- 
a cesi verbum Dei prsedicet, ac earum Íncolas Infideles ad prsefatse Orthodox® Fidei cultum 
« convertat, et conversos in eadem Fide instruat et doceat atque confirmet, cisque Baptismi 
a gratiam impendat, et tam illis sic conversis, quam alus ómnibus Fidelibus in Civitate et 
« Dioecesi praedictis pro tempere degentibus, et ad illas declinan tibus Sacramenta Ecclesias- 
<( tica et alia spiritualia ministrek et ministrari faciat, ipsiusque Ecclesise erectse sedifícia 
« ampliari, et ad formam Cathedralis Ecclesise redigi faciat et procuret, ac in Ecclesia et 
« Civitate erectis, necnon Dicecesi, prsedictis, Dignitates, Canonicatus et Prsebendas, aliaque 
« Beneficia Ecclesiastica cum cura et sine cura erigat et instituat, et alia spiritualia conferat 
<( et seminet, prout Diviñi cultus augmento et ipsorum incolarum animarum saluti expediré 
c< cognoverit, cum Sede et alus insigniis et Jurisdictionibus Episcopalibus, privilegiis queque, 
(í immunitatibus et gratiis, quibus alise Cathedrales Ecclesiae et earum Prsesules in Hispania 
a de jure vel consuetudine utuntur, potiuntur et gaudent, seu uti, potiri et gaudere poterunt 
(( quomodolibet in futurum, perpetuo erigimus et instituimus, et eidem Ecclesise oppidum 
« sive pagum per nos in Civitatem erectum pro Civitate, et partem terrse sive Insulse Beatse 
« Marisedo Remedís hujusmodi, quam ipse Carolus Rex positis limitibus statui jusserit, pro 
« Dicecesi, illorumque Íncolas et habitatores pro Clero et Populo concedimus et assignamus, 
« ita ut ipse Episcopus Carolensis, qui pro tempere fuerit, in illis Episcopalem jurisdictionem, 
<( auctoritatem etpotestatem libere exerceat, et ex ómnibus inibi pro tempere provenientibus, 
« praeterquam ex auro et argento ac alus metallis, gemmis et lapidibus pretiosis, quse quoad 
« Hoc libera essedecernimus, Decimas etPrimitiasde jure debitas, cseteraque Episcopalia jura 
« exigat et percipiat, prout alus in ulteriori Hispania Episcopis in suis Civitatibus et Dioecesibus 
« de jure et consuetudine id licet : necnon jus Patronatuset prsesentandi infra annum, propter 
« loci distantiam, Personam idoneam ad dictam Ecclesiam Carolensem, quoties illius vacatio, 
« excepta hac prima vice, pro tempere occurrerit, pro tempere existenti Romano Pontiñci per 
<í eum inejusdem Ecclesise Episcopum et Pastorem ad prsesentationem hujusmodi praeficien- 
(í dam, prsefato Carolo et pro tempere existenti Regi Castellse et Legionis in perpetuum conce- 
(( dimus et reservamus. Nulli ergo omnino hominum liceat hanc paginam nostrse ereqtionis, 
<( institutionnis, concessionis, assignationis, decreti et preservationis infringere vel ausu 
« temerario contraire ; si quis autem hoc atteutare prsesumpserit, indignationem Omnipotentis 
« Dei ac Beatorum Pétri et Pauli Apostolorum ejus se noverit incursurum. Datum Romse, apud 
« Sanctum Petrum, auno Incarnationis Dominicse, millesimo quingentésimo décimo octavo, IX 
« Kalendas Februarii,. Pontificcatus nostri auno sexto. — Ic. Gatianus Mutus Marti. Con- 
« treras Be. Acolytus. » 

« Clemens Episcopus Servus Servorum Dei. Venerabili Pratri Juliano, Episcopo Carolensi, 
« salutem et Apostolicam Benedictionem. Devotionis tuse probata sinceritas, quam ad Nos et 
« Apostolicapi Sedem gerere dignosceris, promeretur,ut personam tuam intimis aflfectibuspro- 
« sequentes, petitionibus tuis, per quas tuse Dioecesis et aliarum circumviciriarum omnium, 
« prsesertim in partibus Infidelium consistentium Ecclesiarum honor et venustas ac in eis Divi- 
« ñus cultus accrescat, et ipsi Infideles, eorum csecitate, abjecta, ad Orthodoxse Fidei lumen 



SECCIÓN SEGUNDA. 53 



(í conVersi, Christiano dogmate imbuantur, prout et Catholicorum Principum deyotio requirit, 
« quantum cum Deo possumus, favorábiliter annuamus : Dudum siquidem felicis recorda- 
€ tionis Leo Papa X, Pr^decessor noster, ad supplicationem Charissimi in Christo Filii nostri, 
« Carbli, Romanorum et Hispaniarum Regis illustris, in Imperatorem electi, qui etiam Castel- 
« la5 et Legionis Rex existifc, in Yucatán Indise maris ínsula, suis classe et auspiciis ab 
« Infidelium manibus erepta, oppidum insigne primo in eadem ínsula, in Civitatem erectum, 
« et quamdam Parochialem Ecclesiam tum immediate post eamdem erectionem in eodem 
« oppido a Christifidelibus constructam sub invocatione BeatseMari» de Remediis in Cathe- 
<v dralem Ecclesiam pro uno Episcopo, Carolensi nuncupato, qui in dicta Bcdlesia ac illius 
« Civitate et Dioecesi verbum Dei prsedicare ac Pontificalia exercere et alia per Episcopos 
< fieri debita/facere deberet, cum Sede et alus insigniis ac Jurisdictionibus Episcopalibus, 
€ privilegiisque, immunitatibus etgratiis, quibus alise Cathedral es Ecclesise et illarum Prse- 
« sules in Hispaniarum Regnis de jure vel consuetudine utebantur, potiebantur et gaudebant, 
« perpetuo erexit et instituit, ac ipsi Ecclesise ab ejus primseva erectione hujusmodi tum 
c< vacanti de Persona tua providit, teque illi prsefecit in Episcopum et Pastorem, prout in 
« diversis ipsius Prsedecessoris desuper confectis Litteris plenius continentur. Nobis nuper 
V pro parte tua petitio continebat, quod cum limites et confines Dioecesis Carolensis adhuc 
a destinati non sint, ex eo quod Christiáni prsedicti, auxiliante Domino, ulterius progredientes 
« in certa Provincia, Nova Hispania appellata, aliud oppidum, Tenuxtitlan nuncupátum 
« adquisivere, ipse Carolus Rex, in Imperatorem electus, pro ipsius Ecclesise Carolensis 
€ majore venustate, ampliorique Dioecesí et districtu, et ut commodius statum tuum juxta 
« Pontificalis exigentiam Dignitatis decentius tenere valeas, limites, et confines Dicecesis 
ce Carolensis hujusmodi in Provincia et oppido Tenuxtitlan, ac ejus districtum pro limitibus 
« et confinibus hujusmodi assignare intendat ; quare tam pro parte tua, quana ejusdem Caroli 
o Regis, in Imperatorem electi, Nobis fuit humiliter supplicatum, quatenus assignationem 
a prsedictam, postquam per dictum Carolum Regem facta foret, approbare et confirmare, 
« aliasque in prsemissis opportune providere de benignitate Apostólica dignaremur. 

« Nos igitur te a quibusvis Excomímunicationis, Suspensionis ét Interdicti, aliisque Eccle- 
« siasticis sententiis, censuris et poenis, si quomodolibet innodatus existís, ad eiffectum prsesen- 
€ tium dumtaxat consequendum, harum serie absolventes et absolutum fore censentes, hujus- 
€ modi supplicationibus inclinati, assignationem prsedictam, si illa, ut prsefertur, per ipsum 
c Corolum Regem fiat, postquam, ut praemittitur, facta fuerit, Apostólica auctoritate, tenore 
« prsesentium, sine alicujus prsejudicio approbamus et confirmamus, cisque perpetuse et inviola- 
« bilis firmitatis robur adjicimus, acomnes tam juris quam facti defectus, si qui forsah inter- 
i venerint in eadem, supplemus ; ita quod tu et successores prsefati prseraissa et alia in Litteris 
o ejusdem Prsedecessoris contenta, ac reliqua omnia, quse in Ecclesia Beatse Marise et oppido 
« dictse Insulse faceré et exercere poteratis, in dicto oppido Tenuxtitlan et ejus districtu vel 
€ aliis limitibus consignandis. ut prsefertur, faceré et exercere, teque ac Episcopos Carolenses 
« Successores tuos, non dictse Beatse Marise, sed de Tenuxtitlan, aut de aliis limitibus consi- 
< gnandis hujusmodi, vos nominare et appellare ac nominari et appellari faceré libere et licite 
* valeatis et debeatis in ómnibus et per omnia, perinde ac si in erectionibus hujusmodi et aliis 
« Litteris prsedictis oppidum Tenuxtitlan cum ejus districtu, seu alii assignandi limites hujus- 
« modi, nóminata, ipsumque oppidum et districtus seu alii limites, ut prsefertur, assignandi, 
« dictse tuse Ecclesise Carolensi in suam Dioecesim assignata et applicata fuissent de speciali. 
« gfatia indulgemus ac statuimus et ordinamus. Non obstantibus pramissis ac Apostolicis, 
t necnon in Provincialibus et Synodalibus Conciliis, editis gener^ilibus Constitutionibus et ordi- 
TOM. II. "7 



U PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

« nationibus, ac dictse Ecclesiae et juraniento, confirmatione Apostólica vel qiiavis firraitate alia 
« roboratis, statutis et consiíetudiníbus <'aiterisqiip coutrariis quibwsciimqne. Nulli ergo omnino 
« hominom liceat hanc paí?inam nostrse absolulionid, approbationis, coufirmatioDis, suppletio- 
« nis, indulti, statuti et ordinationis infrin^ere vel ei ausu temerario contraire. Si.quis antem 
« hoc attentare prsesumpserit, ÍDdi^nationem Omniptotentis Del, ac Beatonira Petri et Pauli 
« Apostolornm ejus se noverit inciirsunnn. Datnm Romse, apud Sanctum Petrum, annolucar- 
íc nationis DomÍDicse millesimo quingentésimo vigésimo quinto, 111 Idus Octobris, Pontificatus 
a nostri anno secundo. y> 

« Por ende Nos, usando de los dichos Bula y Breve, y Declaraciones de su Santidad, que de 
suso van incorporadas y de cada una de ellas, así como mejor podemos y de derecho debemos, 
de suplicación y expreso consentimiento del dicho Obispo D. Fr,. Julián Gracés, declaramos y 
señalamos y determinamos por límites de dicho Obispado de Yucatán y Santa María de los 
Remedios las Provincias y Tierras siguientes : Primeramente, la Provincia, de Tlaxcaltechle 
inclusive.y San Juan de UIoa,que confina con Aguas- Vertientes hasta llegar iJáMsit^inclusive 
y la Villa-Rica de la Vera-Cruz y la Villa de Medellin, con todo lo de Tabasco y dende el rio 
de Grijalba hasta llegar á Chiapa : los cuales términos y límites y Provincias de suso declara- 
dos, queremos y mandamos que sean ahora y de aquí adelante, cuanto nuestra merced y volun- 
tad fuere, habidos por términos, límites y distrito del dicho Obispado de Yucatán y Santa 
María de los Remedios; lo cual todo y cada y parte de ello el dicho R. P. D. Pr. Julián y los 
otros Obispos que por tiempo fueren durante ésta nuestra voluntad, pueda usar y ejercer el 
oficio y jurisdicción de Obispo, conforme á las Bulas de Su Santidad, reteniendo y reservando, 
como retenemos y reservamos en Nos y en los nuestros' Sucesores de la Corona Real de Castilla, 
poder y facultad para mudar, variar, alterar y revocar, quitando 6 añadiendo los límites y tér- 
minos y distrito, que quisiéremos 6 por bien tuviéremos en el dicho Obispado y Provincias de 
él, en todo ó en parte, conao viéremos que más conviene al servicio de Dios y nuestro. T manda- 
mos á nuestro Gobernador é Juez de Residencia, que ahora es ó por tiempo fuere de la Tierra, 
que luego con la parte del dicho Obispo, ó con la Persona, que para ello nombrare, haga poner 
y ponga en los dichos términos y límites y distrito del dicho Obispado, que. de suso va decla- 
rado, marcos y mojones de piedra notorios y conocidos, que queden por la dicha Tierra por 
señales de los límites del dicho Obispado. Dada en Granada á 19 dias del mes de Setiembre, 
año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de 1526 años. Lo cual todo y cada cosa y 
parte de ello, como de suso se contiene, el dicho Fr. Julián por sí y por sus Sucesores dijo que 
consentía y consintió. Yo el Rey. —Yo Francisco de los Cobos, Seci'etario de su Cesárea y Cató- 
licas Majestades la fice escribir por su mandado. — Mercurinus Cancellarius. — Fr. G Epis- 
copus Oxomensis — Dr. Caravajál, indignus Episcopus Canariensis. — El Dr. Beltrand G. Epis- 
copus Civitavensis. » 

Post quárum quidem Litterarum Apostolicarum prsesentationem et receptionem, ut prpemit- 
titur, íactas, fuimus pro parte Domini nostri Caroli debita cum instantia requisiti, ut ad execu- 
tionem Litterarum Apostolicarum et contentorum in eisdem procedentes, in praefata nostra 
Cathedrali Ecclesia ad honorem Béatissimae Virginis in dicta Civitate Tlaxcaltechlae Dignita- 
tes, Canonicatus et Prebendas ac Portiones, aliaque Beneficia et Officia Ecclesiastica, quotquot 
et prout melius expediré videremus, tam in Civitate quam per totam Dicecesim erigerémus et 
institueremus. Nos igitur Julianus, Episcopus et Commissarius Apostolicus praefatus, atten- 
dentes petitionem hujusmodi fore justam et rationi consonam, volentesque ut verse obedientiae 
filii, imperia Apostólica nobis directa reverenterexeqüi, ut tenemur,commissionem praedictam 
acceptavimus, et eadem auctoritate Apostólica, qua fungimur in hac parte, prsefata Csesarea et 



SECCIÓN SEGUNDA. 55 

Catholica lirajestate instantibus 'et petentibus, prsedictam Givitatem Tlaxcaltechlse ad honorem 
Dei et Domini Nostri jesu Christi et Beatissimse Maríse Matris ejas, incujus etsub cujas 
titulo per praefatum Sánctissimum Dominum Nostrum in Cathedralem Ecclesiam est erigenda ; 
tenore prsesentium erigimus ét instiiuimas in dicta Cathedrali Ecclesia. 

NOMBRAMIENTO Y ENUMERACIÓN DE DIGNIDADES Y PREBENDAS. 

I. Constituye un Dean, el cual sea la primera Dignidad después de la Pontifical en la 
misma Iglesia, quien ha de cuidar y proveer que se perfeccione con silencio, honestidad y 
modestia, rita y canónicamente el Oficio Divino y todo lo demás, que pertenece al culto de 
Dios, así en el coro como en el altar, en las Procesiones y en el cabildo y en cualquiera parte, 
que la comunidad del cabildo se congregare para tratar lo que conviniere : al cual pertenecerá 
conceder facultad á los que salieren del coro, expresando la causa, que les precise la salida, y no 
de otra manera. 

2.' Constituye tambienun Arcediano, al cual pertenece ejercitar lo que de derecho le conviene, 
á saber, el examen de los Clérigos, que se han de ordenar, celebrando el Prelado Ordenes 
solemnemente, y la administración de la Ciudad y todas su jurisdicción, si se le cometiere por 
el Prelado, así como la visita del Obispado. 

3. Asiniismo constituye la Chantría, para la cual ninguno se puede presentar, si no fuere 
docto y experto en la Música, á lo menos en el canto llano ; cuyo oficio será cantar en el 
Pacistolio, y enseñar á cantar á los Monacillos do la Iglesia, y ordenar y corregir y enmendar 
en el coro y en cualquiera parte por sí, y no por otro, aquellas cosas, que pertenecen al culto 
Divino, por lo que mira al canto. 

4. Instituya la Dignidad do Maestreescuela, para la cual ninguno puede ser presentado 
ménós que sea Bachiller en uno de los Derechos 6 en Artes, graduado en alguna insigne 
Universidad, á quien incumbe enseñar Gramática á los Clérigos y Monacillos de la Iglesia y 
á todos los Diocesanos, que quisieren aprender, y esto sea por sí y no por otro. 

6. Un Tesorero, al cual pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las campanas, y todas las cosas» que se usan en la Iglesia, guardar las lámparas, tener 
cuidado del incienso, pan y vino y demás cosas necesarias : á quien también pertenece declarar 
los réditos de la Iglesia y disponer de ellos á voto del Cabildo. 

6. La Dignidad de Archipresbítero ó Rector, que ejerza el cuidado de las almas en la dicha 
Iglesia (Jatédral, y presida sobre todos los Rectores de la Ciudad y Obispado. 

7. Erige diez Canonicatos, los cuales han de estar separados de las dichas Dignidades; y de 
punto ordena que no se pueden alcanzar ni compadecer uno con otra de éstas Digni- 
dades ; á los cuales Canónigos toca celebrar la Misa cada dia, sacando las festividades de 
la y 2a clase, en las cuales celebrará el Prelado la Misa y, estando él impedido, alguna de las 
Dignidades. 

8. Demás de esto se nstituyeii seis Rjiciones Enteras y tres Medias Raciones. 

9. En la forma misaia se instituyen seis Acólitos. 

10. Los cuales todos Racioneros sean Diáconos, y los tres Medios Racioneros Subdiáconos ; 
pero los seis Acólitos ejercitarán áu oficio en el ministerio del altar. 

II. Instituye el oficio de Organista, el cuál tendrá obligación de tocar el órgano en los dias 
festivos. 

12. Instituye el oficio de Pertiguero, el cual tenga obligación en las procesiones de ir delante 
del Prelado, Presbítero^ Diácono y demás que ministren en el altar, .ó fueren del coro á la 
•iSacristia ó de ésta al coro. 

13. Asimismo el oficio de Mayordomo ó Procurador de la Fábrica y délos Hospitales, el 



S6 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

cual sea superintendente de los Arquitectos, muratores, carpinteros y otros oficiales', que 
trabajan en edificar las Iglesias, y tendrá cuidado de recoger por sí ó por otro los réditos y 
aprovechamientos anuales y cualesquiera emolumentos y obvenciones, que pertenecen á la 
dicha Fábrica y Hospital de, cualquiera manera, y dará cada año cuenta de lo recibido y gastado, 
al Obispo y Capítulo, ó á los oficiales deputados para esto especiamente ; y se ha de elegir 6 
remover á voluntad de ellos. 

14. El oficio de Chancelario 6 Notario de la Iglesia, el cual haga las escrituras cualesquiera 
de contratos entre la Iglesia y Capítulo, y otras cualesquiera, y las reciba y guarde en el 
Protocolo, y escriba los actos capitularas, donaciones, posesiones, censos, feudos y precarios, 
que se hiciesen por los mismos Obispo, Cabildo é Iglesia, 6 que estuviesen hechas, ó se hiciesen 
á favor de los mismos ; y las partes de los réditos las distribuya á los Beneficios : y no menos 
dé sus cuentas y las reciba. 

15. El oficio de Perrero, á quien toca echar los perros de la Iglesia, y en todos los sábados 
y vigilias de cualesquiera fiestas, que las tienen, y en otras festividades, donde' y cuando por 
el Tesorero le fuere mandado, barra la Iglesia, 

16. Y porqué, según S. Pablo, quien sirve al altar debe vivir del altar, asigna á todos y 
cualesquiera Dignidades, Personados y Canonicatos, Kaciones Enteras y Medias Kaciones, 
Capellanes, Monacillos ó Acólitos,y á Ips demás oficiales arriba expresados, todos y cualesquier 
frutos, réditos y proventos, que así por Real donación, como de derecho de Diezmos, les con- 
vengan al presente, 6 que en adelante les pertenecieren, conviene á saber ; al Dean, Arcediano, 
Cantor, Escolástico, Tesorero, Archipresbítero, Canónigos, Racioneros, Sacristán y demás, del 
modo que se sigue : 

17. Al Dean, ciento cincuenta libras, vulgarmente en aquellas partes nombradas pesos, de 
las cuales libras cualquiera constituye el valor de un castellano de oro, que en la moneda usada 
en España vale cuatrocientos ochenta, y cinco maravedises, y todas las ciento cincuenta libras 
importan setenta y dos mil setecientos cincuenta maravedises. 

18. Al Arcediano, ciento treinta castellanos : al Chantre, Escolástico, Tesorero y Archipres- 
bítero, otros tantos, A cualquiera de los Canónigos, ciento : y á cualquiera de los Racioneros, 
setenta : y también al Sacristán, treinta por la prebenda y salario. A las tres Medias Raciones 
treinta y cinco, á los Capellanes veinte, á los Acólitos doce, al Organista diez y seis, al Perrero ^ 
doce libras, que constituyen los mismos castellanos de oro : cuyas cantidades les aplica desde 
entonces para en adelante guardando el orden literario, como se declara, hasta que los frutos, 
réditos y emolumentos se aumenten. 

19. Y porque, como se dice, por el oficio se da el Beneficio, quiere y en virtud de santa obe- 
diencia manda, que los referidos estipendios sean cuotidianos en distribuciones asignadas y 
distribuidas á los que todos los dias asistieren á cualesquier Horas nocturnas y diurnas y á los 
ejercicios de dichos oficiales, de tal manera que desde el Dean hasta el Acólito inclusive, el que 
faltare ó no asistiere á alguna Hora, menos que sea con legítimo impedimento, sea privado y 
carezca del estipendio ó distribución de aquella hora; y el oficial, que faltare al servicio de su 
oficio en las Horas y tiempos oportunos, sea multado en la misma forma cada vez según la por- 
ción de sil salario. 

20. Ademas quiere y ordena, que todos y cualesquiera Dignidades, Canonicatos y Racioneros 
de dicha sü Iglesia Catedral por el tiempo de diez meses continuos ó interpolados tengan obli- 
gación de servir en la referida Iglesia Catedral ; y si sucediere lo contrario, esté obligado el 
dicho Obispo, ó los Sucesores, que por tiempo fueren, ó el Cabildo sede vacante, siendo llamado 
y oido el que no hubiere servido dicho término prefinido, si no alegare justa causa de su ausen- 



SECCIÓN SEGUNDA. 57 

cia, á pronunciar por vacante el dicho Personado, Canohicato ó Ración, y se provea por presen- 
tación, que fuere hecha de S. M. en persona idónea la dicha Prel^enda vacante. Acerca délo 
cual define y declara, que la justa causa de ausencia es la enfermedad, con tal que el Beneficiado 
quede enfermo en la Ciudad. 6 si hubiere enfermado estando ausente de ella, con tal que esto 
conste por legítimas probanzas : también será justa, cuando estuviere ausente por mandado del 
Obispo y Cabildo juntamente y por causa y utilidad de la Iglesia ; así que concurran" en la 
ausencia alguna de éstas tres causas: 

2 1 . Demás de esto quiere con consentimiento y beneplácito de la dicha Cesárea Majestad, y por 
la misma autoridad Apostólica estatuye y riíanda, que todos los frutos y réditos de los Diezmos, 
así prediales como personales, tanto de la Catedral como de las demás Iglesias déla dicha 
Ciudad y Diócesis, se repartan y dividan en cuatro partes iguales, una de las cuales posea él y 
sus Sucesores de éste Obispado perpetuamente y por todos los tiempos venideros, para sostener 
la carga de su hábito Pontifical, sin ninguna- diminución ni faícidia, teniéndola por su mesa 
Capitular ; el Dean y Cabildo la otra cuarta parte con el orden arriba puesto, para dividirla 
entre ellos ; de las cuales partes, aunque por concesión Apostólica y uso de largo tiempo la 
Católica Majestad hábia acostumbrado á llevar y tener la tercera parte, llamada en España vul- 
garmente Tercias, queriendo S. M. extender la diestra de su liberalidad para con él, sus Suce- 
sores y el Cabildo, habia resuelto que así él y los dichos sus Sucesores, como su referido 
Cabildo fuesen libres y exentos para siempre en su cuarta parte respective de los diezmos de la 
dicha sti-Iglesia, para que con semejante galardón los tuviesen más obligados, y rogasen á Dios 
por S. M. y por sus Sucesores. 

22. Determina asimismo que las dos partes restantes se dividan otra vez en nueve partes, las 
dos de las cuales aplica á las Majestades en señal de superioridad, y por el derecho de Patronato, 
y por la razoh de que por haber adquirido dicha Provincia y Ciudad, perpetuamente las hablan 
de percibir. 

23. Instituye, que de las restantes siete partes sa hagan dos divisiones,esto es ; que las cuatro 
partes se hayan de aplicar á los Sectores y Beneficiados de las Parroquias en ésta forma : que en 
cualquiera lugar ó Yilla haya una Iglesia Parroquial, á la cual asigna en se$al de Parroquia 
dos Beneficios, uno con cura y otro sin ella para dos Clérigos seculares, de los cuales el Rector, 
6 quien tuviere el Beneficio con cura, tenga de dichas cuatro partes una parte entera, por razón 
de la administración de los Sacramentos; y después las restantes tres partes se dividan igual- 
mente entre el mismo Rector y el otro Beneficiado, que tuviere el Beneficio simple, y ademas 
tenga el dicho Rector las primicias de todos los Diezmos de toda la Parroquia, de las cuales 
primicias el Sacristán de dicha Iglesia tenga la octava parte, la cual desde ahora se le aplica : 
determinando que las demás oblaciones y obvenciones de los Fieles se han de dividir igualmente 
entre los referidos Rectores y Beneficiados. 

24. Por el mismo tenor, las tres partes restantes de las. siete se distribuyan igualmente 
en dos partes, de las cuales la una y media se aplica á la Fábrica de cualquiera Iglesia de 
dichos lugares, y la otra una y media á los Hospitales de dicha Ciudad ó villa, de la cual 
mitad aplicada á los Hospitales, sean estos obligados á pagar la décima al Hospital prin- 
cipal, instituido donde estuviere la Iglesia Catedral. 

25. Aplica también para siempre para la Fábrica de dicha Iglesia de la Virgen Santísima 
María, todos y cualesquier Diezmos de un Parroquiano de dicha Iglesia y de otras Iglesias 
de dicha Ciudad y de toda la Diócesis, que se hade elegir por mano del Mayordomo ó Pre- 
fecto de la Fábrica, con tal empero que el dicho Parroquiano no sea el primero, ni el mayor 
ó el más rico de la Iglesia Catedral y de las otras Iglesias de la Diócesis, sino él segundo 
después de él. 



58 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

26. Aplica paira siempre á la misma Fábrica de la Iglesia Catedral y i^. otras iglesias de 
su Diócesis todos los Diezmos de cal, ladrillo y teja, así de la Ciudad como de todosj cuales- 
quier lugares de su Diócesis, para que más cómodamente puedan edificar las Iglesias, y edi- 
ficadas repararse, y por la misma autoridad, de mandato de S. M., prohibe é inhibe debajo 
de Excomunión á sus Sucesores, y Venerables Hermanos, Dean y Cabildo de la dicha su 
Iglesia, y á los Eectores y otros Beneficiados de toda la Diócesis, que por ningún pretexto, 
ó buscado color, en ningún tiempo se entrometan por sí ó por otros, en pedir ni llevar dichos 
Diezmos de cal, teja y ladrillo. 

27. Demás de esto quiere, á instancia de S. M. y á su petición, que las Raciones tengan 
voz en Cabildo en lo espiritual y temporal, excepto en las elecciones y otros casos en derecho 
prohibidos. 

28. Ademas quiere, y á petición de las mismas J\íajestades ordena, que en dicha Iglesia 
Catedral, ademas de la* Misa solemne que se celebra en los dias festivos, eu los cuales se 
celebrará solamente una á Igi hora de Tercia, se celebren cuotidianamente dos Misas, la una 
de las cuales se celebre en los primeros Viernes del mes á hora 4e Prima, de Aniversario por 
el Católico Rey y Reina y por sus Abuelos, así como por todos los Reyes de Castilla difuntos 
y en los dias de Sábado se celebre la Misa en honor de la Virgen María^ por la salud y pro- 
gresos de los dichos Rey, elegido en Emperador, y Reina su Madre y su consorte la Reina: 
y que el primer dia del mes se celebre solemnemente Misa para sufragio de las Almas; que 
están en eí Purgatorio : y los demás dias dicha Misa de Primase pueda celebrar á la volun- 
lad. de la persona, que tuviere devoción de dotarla ; y que el Obispo y Cabildo puedan recibir 
cualquiera dote de cualquiera persona á él ofrecida para la celebración de la Misa ; y la se- 
gunda Misa de fiesta 6 feria corriente se celebre á h«ra de Tercia, según estilo de la Iglesia 
dé Sevilla. 

29. Después de esto quiere y ordena, á petición de S. M., que haya Cabildo dos veces en la 
semana, conviene á saber ; la feria 3» y 6a, y que en la feria 8a se trate de loa negocios, 
que ocurren en el mismo lugar, y .en la feria 6a solo se trate de la corrécieion de los costum- 
bres y de la enmienda de ellas, y de aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino, i>nra. 
que debidameriie se celebre, y de la honesúdad clerical, qiie se ha de guardar en todas las 
cosas y por todas las vías* y maneras, así en la Iglesia como fuera dé ella, y que en otro 
ningún dia se celebre Cabildo. 

30. Demás de esto, por la misma autoridad y por el beneplácito de la miáma Majestad, 
estatuye, ordena y declara, que cualquiera Clérigo de la dicha su iglesia y Diócesis de Prima 
Tonsura» para que pueda gozar del privilegia clerical, traij; a corona abierta del grandor de 
un real de plata, moneda que en España se usa, y 8(3 quite el cabello dejándole con coleta 
de dos dedos solamente debajo de las orejas, que venga cortando el cabello de de la parte 
postrera! y que se vista de vestiduras honestas, k saber, de vestidura lart^a hasta los pies 
manteo y capote, el cual vulgarmente se intitula Loba ó Manteo, cerrado ó abierto, que 
caiga en tierr^ hasta un palmo, y el manteo se^ teñido, no colorado ni de grana, sino de 
otro color honesto, del cual se use así en las vestiduras exteriore:) como en las interiores, 
que se descubren. 

31. Ademas, de consentimiento de los niismos Emperador y Reina, deputa por Parroquianos 
á la misma Iglesia Catedral de la Virgen María, que se ha de erigir en la dicha Ciudad de 
Trascaia, las casas, habitadores y vecinos, así de los que habitan dentro de la Ciudad como de 
los que» ahora 6 por tiempo venidero habitaron fuera de los muros de la misma Ciudad, ala 
cual están obligados apagar los derechos de Parroquial Iglesia, ofrecer los Diezmos y primi- 



SECCIÓN SEGUNDA. 59 

cias y oblaciones, y recibir los Sacramentos dfi la Eucaristía y otros, del Archipvesbítero ó 
R^dOT de dichíi iglesia, tiándole facultad de administrar dichos Sacramentos á lo5. refi^ridos 
Parroquianos, y queriendo que esto mismo S'^ haga en todos los lugares y pagos de la misma 
Ciudad y Diócesi pr^^sentesy futuros, a-í «^n cuanto á los derechos Parroquiales, que se han de 
dar á los Héctores, como en cuanto á la colación y recepción de los Sacramentos; como está 
dicho. 

32. Todos los cuales Benefi.cios y cada uno en particular, así con cura como sin ella, quiere y 
por la misma autoridad Apostólica, determina y manda, q^ue después de éste nombramiento, 
todas las veces, que aconteciere proveerse alguno de estos Beneficios de cualquiera modo que 
vacasen, habiendo primero precedido examen y oposición, según la forma, que se guarda en el 
Obispado de Paleada entre los hijos patrimoniales, se provean en aquellos, que de España pa- 
saron á dicha Ciudad y Diócesi, ó que en adelante pasaren á dicha Provincia para habitar en ella, 
no empero á los hijos, que hubieren nacido en dicha Ciudad y Diócesis antes que los Cristianos 
las habitasen, hasta tanto que los sobredichos Beyes sobre esto determinaren otra cosa ; con 
condición empero, que los dichos hijos Patrimoniales dé ésta manera proveidos, dentro de año 
y medio después de la provisión hecha en sus personas por la Cesárea Majestad ó sus Sucesores, 
presenten la aprobación y ratificación de las colaciones de sus Beneficios delante del Goberna- 
dor Eclesiástico de dicha Ciudad y Diócesi, ó quien tuviere sus veces, 6 delante de los Jueces 
de Apelaciones, que por tiempo estuvieren en dicha Ciudad ; de otra manera al instante mismo 
se juzguen dichos Beneficios vacantes, y la referida Majestad ó sus Sucesores puedan presentar 
á los dichos Beneficios vacantes otras cualesquiera perdonas, condecoradas según la forma dicha. 

33. Todas las cuales cosas erige, instituye, crea, hace, dispone y ordena, con todas las cosas 
en general y cada una en particular necesarias para esto, á instancia, petición y consenti- 
miento de los dichos Señores Keyes, y con la misma autoridad Apostólica sobredicha, de la 
cual goza en ésta parte, y con el mejor modo, via y' forma que puede, no obstando cualesquier 
cosas en contra de esto, y principalmente aquellas, que Su Santidad no quiso que fuesen en 
contrario : y todas éstas cosas y cada una en particular las intima y saca á noticia de todos, y 
quiere que se saquen para todos en general y para cada uno en particular de los presentes y 
v^nideros.de cualquier estado, grado, preeminencia y condición que fueren : y por las presen- 
tes manda con la sobredicha autoridad, en virtud de santa obediencia, á todos los sobredichos 
y á cada uno en particular, que hagan guardar y guarden todas las sobredichas cosas y cada 
una de ellas de la manera, que las deja instituidas. 

34. Por la misma autoridad manda y ordena, que todas las Dignidades, Canonicatos y Ra- 
ciones Enteras, en atención á que están obligados á celebrar respectivamente en la semana, al 
tiempo de la presentación tengan algún Orden Sacro, y en el tiempo de la institución ó provi- 
sión sean Presbíteros : y que la presentación hecha de otra manera, sea por derecho nula y de 
ningún valor ni efecto : y que cualquiera otro, que en Ordenes Sagrados esté costituido, puede 
ser sin dificultad presentado á dichas Prebendas. 

35. En éste número reconoce dar facultad para que haya Cabildo en causa precisa, ademas 
de los dos dias de la semana, como se colige del texto latino, que dice así : « ítem eadem auc- 
ce toritate ordinamus, quod si causa aliqua supervenerit ; ex qua Nobis vel Decano aut ejüs lo- 
te cum tenenti nécessarium, vel ultra supradictos dies ad Capitulum vocare videatur,, tenean- 
ec tur sicutin diebus ordinariis Capitulares adesse. » 

Datis et actis Granatsb in Hospitio nostro sub anno a Nativitate Domini 1526. — Julianús, 
Episcópus Carolensis. 



60 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Nota la Hállase en el Archivo del Cojisejo^ de letra de Antonio de Leen, sacada del Bularlo del Eeal Con- 
sejo délas Indias fól. 34, y al fin de ella se halla la reserva, que hizo el Obispo D. Fr. Julián Garcés concon- 
sentimento de S. M. y del Consejo, del Arcedianato y una Canongía por los dias de su vida. 

Kota 2a. Esta Iglesia no se gobierna por ésta Erección, sino por la de Méjico, con motivo de mandarse en el 
Concilio Mejicano en ia introducción de los Estatutos, fól. !<> prope finem, que todas las Erecciones de las 
Iglesias de la Nueva España se adecúen á la de Méjico, que es la que se tiene por propia en Puebla, y la 
misma, que se remitió por su Obispo, D. Diego Osorio de Escobar y Llamas, con carta de 8 Julio de 1678, que 
está en la Secretaría de Nueva España. 

Nota 3a. El limo. Garcés fué nombrado Obispo de Yucatán por León X, en 1519, y por haber quedado ésta 
Provincia sin población de Cristianos, por haber pasado á poblar otras tierras de Nueva España, Clemente VII 
extendió la Diócesis según los limites, que señalase ol Emperador Carlos V, el cual declaró, señaló y determinó 
por b'mites, la Provincia de Tlaxcala y San Juan do Vlua, que confina con Aguas- Vertientes hasta llegar á 
Matlata (hoy Maltrata) y la Villa-Rica de la Vera-Cruz y la Villa de Medellin con todo lo de Tabasco y desde 
el Rio de Grijalva hasta llegar á Chiapa. Y desde entontes se firmó el limo. Garcés Obispo de Tlaxcala, hoy 
Puebla da los Angeles. 

Estas Bulas y el decreto de ejecución en castellano se sacaron de liss Concilos de Méjico y están en una obra 
inédita del Archivo del Hmo. Valle, en Lima. 

Después de cscrilo esto, he observado onla obra, que acaba de dará Juz el célebre P. Garas, que en 
la Erección de Yucatán, se encuentran dos fechas, que equivalen á dos Erecciones distinias, la una en 
1519, y la otra en 16 de Diciembre de 1561 ; la primera está conforme con la Bula de León X, in- 
serta arriba, con poca diferencia. La segunda se entiende también fácilmente, porque habiéndose 
trasladado la Sede de Yucatán á Tlascala, fué necesaria una nueva Erección, cuando se quiso crear 
más larde en Yucatán un Obispado distinto (1). 



SERIE DE LOS OBISPOS DE YUCATÁN O MERIDA. 

Erigió ésta Sede el Papa León X por su Bula Sacri Apostolatus, en 1518. 
Fué 'SU primer Obispo D. Fr. Julián Gaxcés, Dominico, Predicador del Emperador Carlos V- 
Bestablecidá la Sede Episcopal, sus Obispos han sido los siguientes : 

2. D. Fr. Juan de S. Francisco, del cual no tenemos más noticias, sino que murió sin con- 
sagrarse. 

3. D. Fr. Juan de la Puerta, electo el ano de 1552, murió antes de consagrarse. 

4. D. Fr. Francisco Toral, Franciscano, natural de TJbeda, vino á Nueva España para traba* 
jar en la conversión de los Indios, regresó á España, y volvió á Méjico en 1554, con 34 Reli- 
giosos de su Orden, en donde fué Provincial ; promovido al Obispado de Yucatán, tomó posesión 
en 15 de Agosto de 1562 : assistió al lo y 2o Concilio Mejicano de 1555 y 1565^ murió en Méjico 
por el mes de Abril 1571, y fué sepultado en la Iglesia de S. Francisco. 

5. D. Fr. Diego de Landa, Franciscano, natural deCifuentes en la Alcarria, fué uno de los 
primeros, que evangelizaron el Yucatán, y redujo á gramática el idioma indígena. Después 
volvió á España, en donde fué promovido para ésta Silla en 17 de Octubre de 1572; tomó posesión 
en 1573, visitó toda la Diócesis, y murió en opinión de santidad en 29 de Abril de 1579. 



(1) Kota de los EE. También Morelli dice, Fast Nóbi Orbis, Ordinat. 94, que habiendo vtielto á florecer la 
Eeligion Católica en Yucatán, se erigió la Sede Episcopal en Mérida el afio 1561 ; pero Moroni en su Dicciona- 
rio, (tomo 37. pal. Yucatán) afirma que la Sede Episcopal para toda la Provincia de Yucatán la restableció el 
1547, Paulo III, á instancia del Emperador Carlos V. 



SECCIÓN SEGUNDA. 61 

6. D. Er. Gregorio Montalvo, Dominico, era Prior del Convento de Plasencia, y de allí fué 
promovido á la silla de Nicaragua, después presentado para la de Yucatán en 29 de Julio de 
1580. Asistió al tercer Concilio Mejicano en 1585, y por último pasó al Cuzco en 1587. 

7. D. Fr. Juan Izquierdo, Franciscano, natural deHuelva en el Condado de Niebla, profesó 
en Lima, y de aquí pasó á Guatemala, en donde fué promovido á la silla de Yucatán en 30 de 
Julio de 1587 ; tomó posesión en 13 de Abril de 1590, £Mjabó la Catedral en el de 1598 y murió 
en 1602. 

8. D. Diego Vázquez Mercado, siendo Dean de Michoacan pasó á esta Silla en 22 de Octubre 
de 1603, tomó posesión al año siguiente, y fué promovido al Arzobispado de Manila en 1608. 

9. D. Fr. Gonzalo de Salazar, Agustino, natural de Méjico, siendo Maestro ensuEeligion vino 
á España, y fué electo para Yucatán en 1608, tomó posesión de la Silla el año siguiente, visitó 
seis veces el Obispado, extirpó la Idolatría, sacando más de 20,000 ídolos y haciendo que los 
pisasen los Indios : aprendió su lengua y cantaba con ellos la doctrina : no dejó de decir Misa 
en 52 años de Sacerdote, á no estar enfermo: gastó sus rentas en los pobres y en las Iglesias : 
era devotísimo de María Santísima, y murió lleno de años y de virtudes en 3 de Agosto de 
1636. 

10. D. Juan Alonso de Ocon, natural del Redal en la Rioja. electo Obispo de Yucatán en 9 de 
Marzo de 1638, se despacharon las Bulas en 8 de Julio del mismo año y tomó posesión en 16 de 
Mayo de 1639 : fué trasladado al Cuzco en 15 de Setiembre de 1642. y de allí á Charcas por el 
año de 1650. 

11. D. Andrés Fernandez de Ypenza, natural de Arnedo en la Rioja, fué familiar del Arzo- 
bispo de Méjico, D. Francisco Manso, y después le nombró en su ausencia Gobernador de 
Arzobispado : regresó á Madrid y fué Inquisidor de Toledo ; de allí promovido al Obispado 
de Yucatán en 1643 ; se expedieron las Bulas en 6 de Octubre de dicho año, y murió el 24 del 
mismo mes en Toledo. 

12. D. Marcos de Torres y Rueda, natural de Almazan, estudió en el Burgo de Osma, fué 
Penitenciario de Burgos y Rector del Colegio de S. Nicolás, electo para esta Silla en 24 de 
Noviembre de 1646 y consagrado en Puebla por el limo. Palafox, tomó posesión el año siguiente 
en 9 de Noviembre. Después con motivo de las discordias entre el limo Palafox y el Virey, 
Conde de Salvatierra, fué nombrado Virey de Méjico, y tomó posesión en 13 de Mayo de 1648, 
donde murió á 22 de Abril de 1649. 

13. D. Fr. Domingo de Villa-Escusa Ramirez de Arellano, del Orden de Sau Jerónimo, electo 
para la Silla de Chiapa por el año 1641, pasó á la de Yucatán, y tomó posesión en 15 de Mayo 
de 1651. Era verdaderamente humilde y pobre de espíritu, y niurió á 2 de Julio de 1652. 

14. D. Lorenzo de Orta fué electo para ésta Iglesia, pero murió inmediatamente. 

15. D. Fr. Luis de Cifuentes y Sotomayor, Dominico, natural de Sevilla, profesó en Méjico, 
y era Provincial cuando fué electo para la Silla de Yucatán en 15 de Noviembre de 1657 ; tomó 
posesión en 20 de Junio de 1659, costeo la Capilla y Retablo del Santo Cristo de Ichmul, y 
murió en 18 de Mayo de 1676. 

16. D. Juan de Escalante Turcios y Mendoza, fué Provisor y Vicario General de Yucatán, y 
después siendo Dean fué promovido al Arzobispado de Santo Domingo en 1671, y después 
trasladado á Yucatán en 20 de Marzo de 167?, tomó posesión en 24 de Diciembre del mismo 
año : cuando volvía de hacer la visita de Tabasco, murió en el pueblo de Timan en H de Mayo 
de 1681. 

17. D. Juan Cano Sandoval, Mejicano, fué Doctoral de Michoacan, después Penitenciario de 
Méjico y Gobernador del Arzobispado, de allí pasó á la Mitra de Yucatán en 1682,y tomó posesión 

TOM. 11. « 



62 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

en 8 de Agosto del año siguiAnte. Eaé limosnero hasta quitarse la capa por dársela á un pobre, 
y murió en 20 de Febrero de 1695. 

18. D. Fr. Antonio de Arriaba y Afifuero, Agustino, fué presentado en 18 de Abril de 109'», 
paí^ó á consagrarse á Puebla y antes de llegar á su Silla, murió en Carrion de Atrisco en 24 de 
Noviembre de 1698. 

19. D. Fr. Pedro de los Reyes Rios de la Madrid, Benedictino, natural de Sevilla, fué electo 
Obispo de Honduras,y antes de embarcarse fué trasladado á Yucatán en 11 dé Marzo de 1700; 
en su tiempo se acabó de conquistar la Provincia del Peten, y murió en 6 de Enero de 1714. 

20. D. Juan Gómez de Parada, nacido en Corapostela de la Nueva Galicia, fué Preb endado 
de la Catedral de Méjico, y de allí presentado para la Sede de Yucatán en 1715, tomó posesió n 
en 7 de Diciembre del año siguiente. Fuá promovido á Guatemala en 14 de Diciem bre de 
1728, dia en que se tocó á vacante. 

21. D. Juan Ignacio de Castoreña y ürsica, nacido en Zacatecas de Nueva Galicia, fué Chan- 
tre de Méjico, y presentado en 27 de Agosto de 1729 para Yucatán, tomó posesión por Procura- 
dor en 11 de Setiembre de 1730, y murió á 13 dé Julio de 1733. 

22. D. Francisco Pablo Matos Coronado, nacido en Canarias, en donde fué Maestre-Escuela 
y Arcediano, después promovido á esta Silla en 1734, tomó posesión én 23 de Febrero de 1736 y 
pasó á Michoacan en 1741; fué á Méjico á recobrar su salud y murió allí en 9 de Agosto de 1744. 

23. D. Fr. Mateo de Zamora y Penagos, Franciscano, nacido en Nueva Granada, electo para 
ésta Mitra en 1741, tomó posesión en 22 de Mayo de 1743, y murió eala Villa de Valladolid en 
9 de Agosto de 1744. 

24. D. Fr. Francisco de San Buenaventura Tejada Diez de Jelasco, Franciscano, natural de 
Sevilla, fué auxiliar del Obispo de Cuba con el título de Tricalia, después promovido á Yucatán 
en 1745, tomó posesión en 15 de Junio de 1746, y por último pasó á Guadalajara en la 
Nueva Galicia eñ 6 de Abril de 1752, en que se declaró la vacaiite, y murió en 1760. 

25. D. Juan José Eguiara y Bguren, Mejicano, fué Magistral y Maestre-Escuela de Méjico, 
escritor de varias obras, electo para Yucatán en 1751, renunció ésta dignidad. 

26. D. Fr. Ignacio Padilla y Estrada, Agustino, nacido en Méjico, fué Arzobispo de Santo 
Domingo hasta 1752, en que fué trasladado á Guatemala y renunció : después nombrado para 
Yucatán en 4 de Marzo de 1753, tomó posesión en 7 de Noviembre siguiente y murió en 20 de 
Julio de 1760. 

27. D. Fr. Antonio Alcalde, Dominico, nacido en Zigales, Obispado de Valladolid, promovido 
& ésta Silla en 1671, se consagró en Cartagena de Indias en 8 de Mayo de 1763, tomó posesión 
en 1^ de Agosto siguiente, y pasó á Guadalajara en 1773. 

28. D. Diego de Peredo, natural de Michoacan, electo para Cartagena en 1765, y para Yuca- 
tan en 1772. 

29. D. Fr. Juan Manuel de Varga, y Rivera, natural de Lima, Mercenario, Comendador del 
convento de Panamá, fué á España, y presentado para la Sede de Chiapa en 1769, fué trasla* 
dado á la de Yucatán en 1774; pero murió antes de tomar posesión. 

30. D. Antonio Caballero y Góngora, promovido á Chiapa en 1774, á Yucatán en 1775, y al 
Arzobispado de Santa Fé de Bogotá en 1777. 

31. D. Fr. Luis de Pina y Mazo, Benedictino, fué promovido en 1779. 

32. D. Pedro Agustín Estevez y ügarte, electo en 24 de Setiembre de 1797, murió antes 
de 1829. 

33. D. José María Guerra, natural y Arcediano de Méjico, electo ea 17 de Diciembre de 
1832, murió en 1863. 

34. D. Leandro Rodriguez de la Gala, electo á 22 de Junio de 1868. 



SECCIÓN SEGUNDA. 65 



INSTITUCIÓN BEL ILMO. MONTALVO, OBISPO DE YUCATÁN. 

Gregórius Episcopus Servus servorum Dei. 

Dilecto Filio Gregorio electo de Yucatán, Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Apostolatus officium merilis licet imparibus Sane Ecclesia de Yucatán partium India- 

rum maris Occeani, quae de jure patronatus Charissimi in Christo Filii nostri Philippi, His- 
paniarum Begis Catholici, ex privilegio Apostólico, cui non est hactenus in aliquo derogatum, 
esse dignoscitur, ac cui bon» memoriae Didacus Episcopus de Yucatán, dum viveret, praeside- 
bat, per obitum dicti Didaci Episcopi, qui extra Bomanam Guriam debitum naturse persolvit 
pastoris solatio destituta; Nos vacatione hujusmodi fíde dignis relatibus inteliecta, ad pro- 

visionem ejusdem Ecolesise celerem et felicem intendentes, post deliberationem, quam de 

praeficiendo eidem Ecclesise personam utilera ac etiam fructuosam habuimus diligentem; 
demum ad te Ordinis Fratrum Praedicatorum et Theologi» Professorem, in Presbyteratus 
Ordine constitutum, quem prsedictus Philippus Bex nobis ad hoc per suas Litteras praesen- 
tavit, cuique apud Ños de Beligionls zelo, vitse munditia, honéstate morum...... de eorumdem 

Fratrum consilio, Apostólica auctóritate providemus, teque illi in Episcopum prseficimus et 
pastoreni Jugum igitur Domini tibi commissum 

Batum Bomse, apud S. Petruín, anuo Incarnatíonis Dominicae, millesinio quingentésimo 
octogésimo, Nonis Decembris, Pontiticatus nostri anno nolio. (Del Archivo Apeo. fól. 392, 
Ab. 9. Bul. Domin. fom. 5, pág. 433.) 



SERIE DE LOS OBISJPOS DE PUEBLA DE LOS ANGELES. 

1. D. Fr. Julián Garcés Dominico, oriundo de Munebrega del Beino de Aragón, Predicador 
del Emperador Carlos V, fué nombrado Obispo de Yucatán en 1519 y su Diócesis se extendió 
á Tlaxcala en el Pontificado de Clemente VII en el año de 1525. Hizo la erección de su Catedral 
en Granada él año de 1526, y está firmada de su mano. Se fundó por su influjo la Ciudad 
de Puebla en 16 de Abril de 1530 : murió en 1542. 

2. D. Pabló Gil de Talavera, nacido en Navamarquende, Diócesis de Avila, fué Catedrático 
en la Universidad de Valladolid, electo Obispo en 29 de Agosto de 1543, fué consagrado en 
Cuenca por el Señor Fuenleal en 8 de Febrero de 1545, y murió antes de llegar á Puebla. 

3. D. Fr. Martin Sarmiento, Franciscano, natural de Ojacastro, Comisario General de 
Nueva España, electo en 1546, asistió al primer Concilio Mejicano én 1555, fundó el Colegio 
de Santo Domingo, y murió como pobre en el Convento de S. Francisco el 19 de Octubre 
de 1557. 

4. D. Fernando de Villagomez, electo en 10 de Febrero de 1559, tomó posesión en 16 dé 
Julio de. 1563, asistió al 2* Concilio Mejicano, ymurió en 10 de Febrero de 1571. 

5. D. Antonio Buiz de Morales y Medina, nacido en Córdoba, Ciíantre de aquella Iglesia, 
electo para Michoacan en 1557, y para Puebla en 15 de Noviembre de 1572, tomó posesión 
en 8 de Octubre de 1573, y murió en 1576. 

6. D. Diego Bomana, natural de Valladolid y Canónigo de Granada, electo en 1578; por 
su influjo se fundó el Convento de Carmelitas de Puebla y de Allixco, asistió al 3»' Concilio 
Mejicano en 1585, y murió eñ 12 de Abril de 1606. 

7. D. Alonso de la Mota y Escobar, natural y Dean de Méjico, no aceptó el Obispado de 



64 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Nicaragua ni el de Panamá, y fué electo para el de Guadalajara en 1601, y para el de Puebla en 
1607 ; fundó aquí el Colegio de la Compañía de Jesús, dotó 25 Monjas, y por su influjo se 
fundó el Monasterio del Carmen y de Santa Inés ; murió en 15 de Abril de 1625. 

8. D. Gutierre Bernardo de Quiros, natural de Tineo en Asturias, Inquisidor de Toledo y de 
Méjico, electo en 10 de Marzo de 1626, tomó posesión en 14 de Octubre de 1627 ; en su tiempo 
sucedió la aparición de San Miguel sobre el pozo delmilagro en 1631 ¡falleció en 9 de Febrero 
de 1637. 

9. D. Juan de Palafox y Mendoza, natural de Ariza en Aragón, Tesorero de Tarazoha, electo 
en 1639, entró en la Puebla en 22 de Julio de 1640, fundó el Convento dé Santa Inés, fué 
Virey y nombrado para el Arzobispado de Méjico, que no admitió : pasó á España en 1649 y 
fué promovido á Osma en 1655, donde murió en 1* de Octubre dé 1659. 

10. D. Diego Osorio de Escobar y Llamas, natural de la Coruña, Canónigo de Toledo, electo 
en 1656 ; fundó el Convento de Monjas de la Concepción, fué Virey en 1664 y Arzobispo de 
Méjico en 1666, donde murió en 17 de Octubre de 1673. 

(a) 11.. D. Manuel Fernandez de Santa Cruz, nacido en Falencia, Magistral de Segovia, 
electo Obispo de Chiapa en 1672 y antes de embarcarse trasladado á Guadalajara, donde entró 
en 1675, después á Paebla en 2 de Julio de 1676. Fundó los Colegios de San Pedro y San 
Pablo, de Santo Domingo, de San José de Gracia para Niñas, y de Santa Ménica; bizo las 
dos portadas colaterales de la Catedral ; concluyó la torre y acabó la Lonja ; fué promovido al 
Arzobispado y al Vireinato, y todo lo renunció ; murió en !<> de Febrero de 1699. 

(6) 12. D. Garcia Legaspi Altamirano, natural y Arcediano de Méjico, electo para Durango 
en 1692, para Michoacan en 1700, y para Puebla en 1703 ; tomó posesión en 1704, y falle- 
ció á poco tiempo. 

13. D. Pedro Nogales Dávila, natural de Zalamea en Extremadura, del Orden de Alcántara, 
Inquisidor de Logroño; tomó posesión de ésta Silla en 14 de Agosto de 1708 : murió con fama 
de santidad en 9 de Julio de 1721. 

14. D. Juan Antonio Lardizabal y Elorza, natural de Segura en Guipúzcoa, Magistral de 
Salamanca, electo en 1722, entró en 11 de Octubre de 1723, y pasó á Méjico en 1729. 

15. D. Benito Crespo, del Orden de Santiago, natural de Extremadura, Dean de Oajaca, 
electo para Durango en 1723, para Puebla en 1734; tomó posesión en 25 de Setiembre del 
mismo, asistió con gran celo á los apestados, y murió en 1738. 

16. D. Pedro González García, natural de Torrelaguna, Cura de San Nicolás de Madrid, 
electo y consagrado en 1738, pero por las guerras, que impedían el paso, fué promovido al Obis- 
pado de Avila en 1743, donde murió en 1758. 

17. D. Domingo Pantaleon Alvarez de Abreu, natural y Arcediano de Canarias, electo para 
Santo Domingo en 1737, y para Paebla en 1743 ; entró en 14 de Agosto del mismo, y murió 
en 28 de Noviembre de 1763. 

18. D. Francisco Javier Fabián y Fuero, natural de Terraza, de Síguenza. electo para 
Puebla en Octubre de 1764, consagrado en Puebla en 14 de Julio de 1765 y promovido al 
Arzobispado de Valencia en 1774. 

19. D. Victoriano López Gonzalo, Provisor de Puebla y promovido á ésta Silla en 1774. 

20. D. Santiago Esteban de Echeverría y Elguezua, trasladado de Cuba en 10 de Marzo de 
Í788, murió en Enero de 1789. 

(a) No 89 cuenta D. Juan de Santo Matía Saenz de Mañosea, Obispo de Cuba y Guatemala, trasladado á 
Puebla, porque murió antes dé recibir las Bulas en Guatemala. 
(6) Tampoco so cuenta D. Fr. Ignacio Urbina Arzobispo de Bogotá, nombrado para Puebla, que renunció. 



SECCIÓN SEGUNDA. 65 

21. D. Salvador Bienpica y Sotomayor; electo en 29 de Marzo de 1790, cesó en 1798. 

22. D. Ignacio González de Caínpillo, electo en 26 de Marzo de 1804, murió en Febrero 
de 1813. 

23. D. Antonio Joaquín Pérez etí 19 de Diciembre do 1814, murió en Abril de 1829. 

24. D. Francisco Pablo Vázquez, electo en 28 de Febrero de 1831 ; cesó en 1846/ 

25. D. José María Luciano Becerra ; trasladado de Ciiiapa en 27 de Setiembre de 1852. 

26. D. Antonio Labastida, electo en 28 de Matzo de 1855, promovido á Méjico en 19 de 
Marzo de 1863. 

27. D* Carlos Maria Colina y Rubio trasladado de Chiapa en 19 de Marzo de 1863. 

BRECCION DE LA SILLA DE ANTEQÜERA U OAJACA. 

La Ciudad de Antequera fué fundada por el Emperador Carlos. V por Real Cédula dada en 
Medina del Campo, á25 de Abril de 1532. Erigióse en Obispado por la Santidad de Paulo III 
en el Consistorio secreto de 21 de Junio de 1535, como consta de las Actas Consistoriales, 
donde se leen éstas clausulas : « Ad supplicationem Imperatoris, Sanctissimus Episcopatum 
erexit Civitatem vel Oppidum Antequera in Provincia de Oajaca in partibus Indiarum ; ibique 
constituit Ecclesiam Cáthedralem sub invocatipne Sanctse Marise, cui ad illius prisesentationem 
providit de Persona Joannis López, Licentiatí in Theolog'ia. » La Bula de erección empieza : 
Hlhis fulciti prcesidio. 

(Datos sacados de los Concilios de Méjico) . 

SERIE DE LOS OBISPOS DE OAJAGA O ANTEQÜERA. 

1. D. Juan López de Zarate, canónigo de Oviedo, Varón Santo, Licenciado en ambos Dere- 
ohos, fué promovido á ésta Silla, erigió la Iglesia, y arregló las Parroquias de su Obispado, 
llevó Religiosos de Méjico por la escasez de Clérigos, pasó á Méjico para asistir al primer Con- 
cilio, donde murió en 1554. 

2. Ó. Pr. Bernardo de Alburquerque, Dominico, nació en Alburquerque, estudió en Alcalá, 
fué uno de los primeros Religiosos^ que pasaroii á América, donde aprendió la lengua Zapoteca, 
fué Provincial y presentado por Carlos V para Oajaca el año de 1555 ; fundó el Monasterio de 
Monjas de Santa Catalina de Sena, y murió en 23 de Julio de 1579. 

3. D. Fr. Bartolomé de Ledesma, Dominico, nacido en Niera en el Obispado de Salamanca, 
pasó al Perú de Confesor del Virey, D. Martin Henriquez, y de alli á Méjico, donde fué Píx)- 
fesor déla Universidad, é imprimió una Suma Moral; presentado para Oajaca en 1581, asistió 
al tercer Concilio Mejicano. En su tiempo sucedió el prodigio de la Cruz de Guatulco ; murió 
en Fébrerode 1604. 

4. D. Pr. Baltasar de Covarrubías, Agustino, natural de Méjico, fué presentado para el Para- 
guay en 1601, después para Nueva Cáceres en Filipinas en 1603, para Oajaca en Junio de 1605, 
y para Michoacan en 4 de Febrero de 1608, donde murió en 27 de Julio de 1622. 

5. D. Juan de Cervantes, nació en Méjico, aquí empezó sus estudios y los continuó en Sala- 
manca, donde leyó con mucho aplauso, fué Lectoral y Arcediano de Méjico, Calificador del 
Santo Oficio y Gobernador del Arzobispado ; electo para ésta Silla en Í608, fabricó la Capilla 
páu-a la Cruz milagrosa de Guatulco, y envió un pedazo al Pontífice Paulo V ; murió lá víspera 
de la Exaltación de la Santa Cruz, en 1614. 

6. D. Pr. Juan Bartolomé de Bohorqués, Dominico, natural de Méjico, Lector de Filosofía y 



66 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Teología, Prior de Izucar y.Frovincial, pasó á España, doade fué electo para és¿a silla én 1617 ; 
en su tiempo acaeció la prodigiosa venida de la Virgen de la Soledad á Oajaca ; murió en Se- 
tiembre de 1633. 

7. D. Leonel de Cervantes nació en Méjico, pasó á estudiar en Salamanca, donde se graduó 
en Cánones, fué Maestrescuela y Arcediano de Santa-Fé y. Provisor de los limos, ügarte y Lobo 
Guerrero, electo para Santa Marta en 1620, para cuba en 1626, para Guadalajara en 1631. y 
para Oajaca en 1635 ; murió antes de entrar en Méjico en 1637. 

8. D. Bartolomé de Benavente y Benavides nació en Madrid, estudió en Siguenza, fué Canó- 
nigo de Lima, Maestrescuela y Arcediano/presentado para Oajaca, donde entró en 1639, murió 
en 1652. Fué el primero, que en estos Eeinos obtuvo de Inocencio X las facultades llamadas 
Sólitas. 

9. D. Pr. Diego de Evia y Valdés, Benedictino, oriundo de Asturias, fué presentado para 
Durango eñ 17 de Mayo de 1639, y para Oajaca en 29 de Enero de 1654, donde murió en 6 dé 
Diciembre 1656. 

10. D. Alonso de las Cuevas Dábalos, nacido en Méjico, fué Magistral, Tesorero y Arcediano 
de Puebla y Dean de Méjico, nombrado para Oajaca, gobernó hasta 1664, en que fué promo- 
vido á Méjico, donde murió antes de recibir el Palio, en 1665. 

' 11. D. Fr. Tomás de Monterroso, Dominico, célebre en las Cátedras y en el Pulpito ; habién- 
dole' oido el Bey predicar, le presentó para ésta Silla, de que tomó posesión en 1664 ; fundió 
el Colegio Seminario y murió en 25 de Enero de 1678. 

. 12. D. Nicolás del Puerto nació en Santa Catalina de las Minas en Méjico, donde fué Docto- 
ral de la Metropolitana y Comisario General de Cruzada ; fué presentado para éste Obispado, 
de que toinó posesión en 7 de Febrero de 1679. Dejó su librería al Seminario, y murió en 13 de 
Agosto de 1681. 

13. D. Isidro Sariñana, nacido en Méjico, donde fué Chantre, Lectoral y Arcediano, Califica- 
dor del Santo Oficio y después Obispo de Oajaca, donde murió abrazado con la Santa Biblia üa 
Sábado, 10 de Novembre de 1696. 

14. D. Fr. Manuel de Quiros, Benedictino, entró en éste Obispado en 9 de Diciembre de 
1698, y murió el 9 de Marzo de 1699. 

15. D. Fr. Ángel Maldonado, Monje Bernardo, nacido en Ocaña, Doctor de Alcalá, Maestro 
en suKeligion, escribió en defensa de Felipe V. Fué presentado para Comayagua, y antes d^ 
tomar posesión, trasladado á Oajaca; tomó posesión en 20 de Julio de 1702, y murió el 17 de 
Abril de 1728, rehusando las sillas de Michoacan, y Orihuela en España. 

16. D. Fr. Francisco de Santiago y Calderón, Mercenario, natural de Torralva en Cuenca, 
Lector en su convento de Huete, así como en Salamanca y Alcalá, Provincial de Castilla. Fué 
presentado para Guatemala en 1728 y trasladado á Oajaca, donde entró ei 8 de Junio de 1730, 
consagró la Catedral en 12 de Julio de 1733, mandó fabricar dos hermosas torres, y murió en 
13 de Octubre de 1736. 

17. D, Tomas Montano, nació en Méjico, donde fué Tesorero, Chantre, Arcediano y Dean ; 
electo para Oajaca en 23 de Junio de 1737, hizo su entrada en 21 de Diciembre de 1738, y solo 
gobernó tres años; murió en 1742. Dotó para el último dia del año en la Iglesia de la Compañía 
de Jesús tina acción de gracias con Te Deum. 

18. D. Diego Felipe Gómez de Ángulo, natural de Burgos, fué Provisor de Guatemala, 
Dean y Gobernador de Puebla ; presentado para Oajaca en 1745 puso en práctica el Jubileo 
circular ; murió en 28 de Julio de 1752. 

19/ D. Biienaveutura Blanco y Helguero, nacido en Valladolid, Colegial de Alcalá, Doctoral, 



SECCIÓN SEGUNDA. 67 

Visitador, Provisor y Vicario General de Calahorra ; elegido para Oajaca en 4 de Noviembre 
1754, murió lleno de virtudes en 11 de Mayo de 1764. 

20. D. Miguel Anselmo Alvarez de Abreu y Valdés, natural de Tenerife en Canarias, Doctor 
de la Universidad de Sevilla, Secretario del Obispo de Segovia, Canónigo y Prior de la Catedral 
de Canarias, Auxiliar del Obispado de Puebla, fué promovido á Comayagua en 1762. y trasla- 
dado á Oajaca en 1765. donde entró en 26 de Diciembre del mismo año, y murió en 1774. 

21. D.José Gregorio de Ortigosa, natural de Viguera en Calahorra, nombrado Obispo de 
Oajaca en 1775. 

22. D. Gregorio José de Omana y Sotomayor, electo en 24 de Setiembre de 1792, ocupó la 
Silla hasta 1798. 

23. D. Antonio Bergosa y Jordán, electo en 23 de Febrero de 1801, y trasladado á Tarragona 
en 15 de Noviembre de 1817. 

24. D. Antonio Manuel Pérez, electo en 4 de Junio de 1819, murió por los años de 1833 ó 
1834, y según el Anuario Pontificio en 1838. 

25. D. Epigmenio José Villanueva, electo en 23 de Diciembre de 1839. 

26. D. Ángel Mariano Morales, electo en 1*» de Marzo de 1841. 

27. D. Antonio Mantecón, electo en 25 de Enero de 1844. 

28: D. José Agustin Dominguez, después de una larga vacante, fué electo en 7 de Abril de 
1854. 

29. D. José María Covarrubias, electo en 22 de Julio de 1861, murió en Méjico en 5 de Di- 
ciembrede 1867. 

80. D. Vicente Márquez, electo en 22 de Junio de 1868. 

ERECCIÓN DE LA SILLA DE GUADALAJARA. 

La Ciudad de Guadalajara, Cabeza del Reino de la Nueva Galicia, fué fundada en 1531 por 
Ñuño de Guzman, quien le dio el nombre de su patria, la antiquísima Ciudad de Guadalajara 
en Castilla. En ella está sita la Santa Iglesia Catedral, erigida en 31 de Julio de 1548 y 
dedicada en honor de María SSma. y del glorioso Apóstol Santiago, como su Titular y Patrono, 
por lo cual se llamó Compostela, según consta de la Bula, que empieza : Super specula 
militantis Ecclesim. Esta Silla sufragánea de la de Méjico por Bula de San Pió V en el año de 
1570, fué elevada á Metropolitana por Pío IX el 26 de Enero de 1862. 

Nota de los ££. Segnn Horoni, en sa Diccionario (pal. Cruadálaxara) ésta Sede instituida por Paulo JII 
en Compostela de Jalisco en 1540, ó como quiere CommanviUe, en 1548, la trasladó Julio III á Guadalajara en 
1552. También hace mención de ésta traslación Alcedo en su Diccionario (pal. Compostela). 



ELEVACIÓN DB LA IGLESIA DE GUADALAJARA A METROPOLITANA. 

Pius Bpiscopus Servus Servorum Del. ad perpetuam rei memoriam. 
Romana Ecclesia omnium Ecclesiarum mater et magistra concessum Sibi a Ooelesti Sponso 
Jesu Christo supremum auctoritatis et dignitatis Principatum, ita semper in cunetas Catholici 
Orbis Ecclesias obtinuit, ut pro locorum, temporum et personarum conditionibus, ac pro 
majori Ecclesiasticse Hierarchise decore, eis earumque Pastoribus amplioris jurisdictionis seu 
partem aliquam sustinendam exercendamque communicaverit, prout ad Del gloriam et Pide- 
lium Populorum utilitatem promovendam, ac ad Catholic» Religionis integritatem majesta- 



6B PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

temque tuendam, Romanis Poütificibus ejusdem Jesu Christi Vicariis, et Beati Petri Apos- 
tolorum Principis Süccessoribus, visum est m Domino salubriter expediré. 

Idcirco Nos, ad ipsinsRomanse Ecclesiaiin Beati Petri Cathedra meritis quamvis imparibus 
constituti, et Prsedecessorum Nostrornm vestigia sectantes, pronas aures intendimus postula- 
tionibus Venerabilis Fratris Nostri, Petri Espinosa, Episcopi Guadalaxarae, quibus exponebat 
Christifidelium numerum in sua Dioecesi de Guadalaxara Mexicanse Reipublicse adeo frequen- 
tiorem copiosuraque evasisse, ipsanique Dicecesim ita vastam dignosci, ut unus tantum Pastor 
illorum necessitatibus suf&cere nequeat. Hinc ad Locorum distantiam inibi mlnuendam, et 
necessaria seternse salntis pabula mnltiplicanda, illud unum utilins opportuniusque ducere ut, 
perada aliqua suae Dicecesis dismembratioiie, ex qna novus possit Episcopatus de Zacatecas 
conñci, atque ad^citis alus tribus, de Durango videlicet, de Linares et de Sonora Cathedralibus 
Ecclesiis, e Mexicana Metropolitana aptius subtrahendis Guadalaxarae ipsa Ecclesia ad Archi- 
episcopalem gradum evehatur, et novam cum illis Suffraganeis Ecclesiasticam Provinciana 
coastituat. 

Quod ut facilius ac juxta Sacrorum Canonum regulas perficeretur, consultationes accesse- 
runt, tana dicti Petri Antistitis, quam aliorum Mexicanae Reipublicae Bpiscoporum, qui pro- 
positas res concorditer probarunt, easque ad spirituale illorutu Incolarum bonum apprime 
benevertere senserunt. 

Quapropter Nos, qui in Apostolicis Litteris provisionum alias peractarum, tam Metropoli- 
tanse Mexicanse actu suo Prsesule viduatse, quam Episcopalis de Guadalaxara Ecclesiarum 
Nobis et Apostolicse Sedi facultatem reservavimus novam Mexicanse et de Guadalaxara Dice- 
cesum circumscriptionem quocumque tempere Nostro ipsiusque Sedis arbitrio ineundi, quique 
p^rsuasum habemus inter caetera, ad animarum Christifidelium salutem magis magisque pro- 
movendam ab Ecclesiastica potestate, vel ab antiquis temporibus constituta, mérito atque 
óptimo jure praecipuum tenere locum Archiepiscoporüm seu Metropolitarum institutionem, 
qui honorificentissimum gravissimumque munus sibi commissum sedulo ac rite implentes, 
Bpiscopis in propria incolumitate tuenda et Ecclesiastica disciplina servanda operam, manum 
auxiliumque in primis prsestarent, narratas Petri Antistitis preces ex animo laudantes, ac ejus 
aliorumque Mexicanse Reipublicse Episcoporum prsefatorum consultationes, vota et consensus 
benigne excipientes, ac aliorum quorumcumque in hujusmodi negocio interesse habentium 
vel quomodocumque habereprsesumentium, assensui ex suprema in singulas Ecclesias Apostó- 
lica auctoritate, plenissime harum serie supplentes, omnesque et singulos, quibus hae Nostr» 
Litterse favent, a quibusvis Excommunicationis, suspensionis et interdicti aliisque sententiis, 
censuris et poenis Bcclesiasticis, a jure vel ab homine, quavis occasione vel causa latis, si qui- 
bus quomodolibet innodati existunt, ad effectum prsesentium tantum consequendum, harum 
serie respective absolventes et absolutos fore censentes, cuíictis, quse inspicienda erant, matura 
deliberatione perpensis, memoratam de Guadalaxara Ecclesiam illiusque Antistitem, Civita- 
tem, Dioecesanum Territorium ac cuneta, quse inibi reperiuntur, Oppida, Loca, Ecclesias, Ora- 
toria et pia quseque institüta, itemque omnes utriusque sexus Íncolas, tam Clericos quam 
Laicos, cujuscumque sint gradus, ordinis et conditionis, cum singulis inhgerenlibus vel de 
more concomitantibus accessoriis, a quovis prístino Mexicani Archiepiscopi jure et subjec- 
tiene, atque adeo ab alia quavis superipritate et prserogativa jurisdictionali, Apostólica aucto- 
ritate perpetuo eximimus, planeque dissolvimus : ipsamque Ecclesiam de Guadalaxara, 
et in ea titulum, nomen, naturam et essentiam Cathedralitatis, ita quod illa ex nunc 
deinceps Episcopalis Ecclesia esse desinat, ac de caetero ut talis denorainari, inscribi et 
censeri amplius nequeat, necnon dighitatem Episcopalem eadem Apostólica auctoritate suppri- 
mimus et extinguimus. 



SECCIÓN SEGUNDA. 69 

lUisque sic suppressis et extinctis, relatam Ecclesiam (dismembratione ab ea jam peracta 
pro ereetione Episcopatus de Zacatecas, superius enuaciata^ seu in aliis Nostris Litterís conti- 
netur) ía Archiepiscopalem et Metropolitanam Ecclesiam de Guadalaxara, iterum ei attributa 
prisca sua sacra invocatione et, si quam antea habuerat, Parochialitate cum singulis juribus, 
privilegiis et honoribus, qusede communi jure Metropolitanis Ecclesiis competunt, quseque in 
Mexicana Provincia legitime usuvenerint, et inea Ecclesia Sedem, CathedrametDignitatem 
Archiepiscopalem, pro uno deinceps Archiepiscopo Guadalaxara nuncupando, qui eidem Metro- 
politanse Ecclesise, Civitati, Clero et Populo prsesit, ac Religionem Catholicam, Apostolicam, 
Romanam impense curet, iis cum juribus et prserogativis, quibus ex Del ordinatione ac Sacro- 
rum Canonum sanctionibus, praesertim Concilii Tridentini, et Apostolicarum Constitutionum 
potiri debet, quique nomen, titulum prseeminentiam et dignitatem Archiepiscopi Metropolitani 
prseseferre valeat, ac aliorum Archiepiscoporum more usum Crucis necnon Pallii certiaper 
annum a jure statutis diebus hábeat, vixtamen hoc a Sancta Apostólica Sede, intra prsefíxum 
tempus sub poenis alias incurrendis, rite et instan tissi me in Sacro Pontiñcio Consistorio postu- 
latum impetratumque fuerit cum suis Capitulo, Sigillo, arca, mensa Archiepiscopali omnibus- 
que aliis Archiepiscopalibus insigniis, privilegiis, honoribus et prserogativis Archiepiscopis 
debitis et concessis necnon juribus, facultatibus, jurisdictionibus, prseeminentiis, gratiis, favo- 
ribus et indultis, sive realibus, sive personalibus, sive mixtis, quibus alii Archiepiscopi 
Metropolitani ex Sacrorum Canonum et Apostolicarum Constitutionum proscripto utuntur, 
fruuntur etpotiuntur, Apostólica auctoritate prsefata, perpetuo etiam erigimus et instituimus, 
declarando quod Guadalaxarse ista Ecclesia, quamvis aucta prsecellenti Archiepiscopatus 
Metropolitani Dignitate, in ejus tamen posteras quoque provisiones pristinam taxam prsesefe- 
rat in florenis auri de Camera triginta tribus, tum tertia floreni hujusmodi parte statutam et 
in Libris Camerse Apostolicse ac Sanetse Eomanse Ecclesise Cardinalium Collegii jam 
descriptam. 

Forro, ut huic noYsa Metropolitanse Ecclesiseí qusedam veluti membra capiti adhsereant 
Ecclesise suffraganese, universam Ecclesiasticam Provinciam de Guadalaxara efformantes, ideo 
ipsimet Metropolitanse Ecclesise de Guadalaxara unam de Zacatecas, per Nos hodie sub certis 
modo et forma similiter erectam, atque alias tres de Durango videlicet, de Linares, et de 
Sonora Cathedrales Ecclesias, a Mexicana Metropolitana per Nos etiam hodie subtractas, una 
cum iis DicBcesanis vel Provincialibus territoriis, Incolis et accessoriis quibuscumque, ita quod 
in Guadalaxara Metropolitanse s^fifraganeas sint canonice constitutse, ac illius in tempere 
Antistiti Metropolitano juxta Canónicas sanctiones obsequenter in vinculo charitatis subsint, 
simili Apostólica auctoritate perpetuo quoque adjicimus et assigñamus : atque adeo eidem 
Archiepiscopo de Guadalaxara suos Sufragáneos, ubi tamen a Sede Apostólica in Pontificio 
Consistorio solemne prseconium rite fuerint assequuti, consecrandi, ad Provinciales Synodos 
evocandij ac cum eis negotia, tum respectiva tum Provincialia, pertractandi et definiendi, ac 
causas quarumcumque appellationum, sive querelas alias ad eum tamquam Archiepiscopum 
Metrópolitanum. juxta Concilii Tridentini decreta, devolutas ac alia omnia, quse de jure vel 
consuetudine, aut alias quoquo modo ad Archiepiscopos et Archiepiscopale munüs spectare 
solent et debent, gerendi et exsequendi plenam et liberam concedimus facultatem. 

Jam vero, ut juxta eminentiorem hunc novum Guadalaxarse Ecclesise statum protinus ejus- 
dem Capituii conditio atque ádeo denominatio uniforme acquiratdecus, hincprsevia priscitituli 
Cathedralis éxtinctione, illico ac veluti ex nova erectlone Capitulum istud ad Archiepiscopalis 
et Metropolitani gradum, nomen et dignitatem, una cum suis,prout actu, Dignitatibus, Cano- 
nicatibus aliisqúe Praebendis, ac cum oneribus et muniis consuetis singulisque juribus, hpnori- 
TOM. II. 9 



70 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

bns,prívilegiis, insigniis, prseeminentiis et cseteris ; quse commune jus legitimusque nsus illorum 
locomm Metropolitanis Capitulis attribunnt^ parí Apostólica auctoriíate perpetuo itemevehi- 
mus et attollimus. 

Tándem, ad . consulendam incolnmitati, tum Ouadalaxarse Ecclesise illiusque hodierni 
Prsesulis, tum DigDitariorum, Canonicorum etBeneficiariorum dictiCapituli, memórate Petro 
Antistiti, ut ipse post ejus in Consistorio Nostro electionem in Archiepiscopum Guadalaxarae, 
ac vit esedem praesentes fuerint exequutioni demandatge, emissa illico ab eo Fidei professione et 
fidelitatis juramento, ad hanc Sanctam Sedem intra praefíxum tempus et prsescripta forma 
mittendis, absque ulla Litterarum Apostolicarum nova expeditione (non tamen quoad usum 
Fallii, quod ab eadem Apostólica Sede rite postulare et impetrare teneatur) administrationem 
et régimen ipsius Archiepiscopatus de Guadalaxara obtinere, penitusque ac si esedem Litterae 
ex Sacri Pontificii Consistorii praeconio et provisione solemniter ad hoc opus expeditas fuissent, 
navare, enunciato vero Capitulo, ut unusquisque in eo legitimus cujusvis sive Dignitatis, sive 
Canonicatus, sive Prsebendse possessor suam, quam nunc habet, Dignitatem, vel Canonicatum, 
seu Prsebendam, post hac etiam, quin aliam in id collationem aut investiturse sive institutioni, 
actus consequi teneatur, retiñere ac frui valeat et debeat, Apostólica auctoritate prsefata, ipsa- 
rum tenore prsesentium, concedimus et indulgemus. 

Prseterea Nobis dictseque Apostolicse Sedí facultatem denuo reservamus novam ipsam Díob- 
cesim, vel totam queque Ecclesiasticam Provinciam de Guadalaxara iterum aptiusque dis- 
membrandi atque etiam circumscribendi, quando et quomodocumque visum fuerit in Domino 
magis expediré. 

Praesentes queque Litteras de subscriptionis vel obreptionis aut nuUitaitis aliove quocumque 
vitio, seu intentionis Nostrae, aut quolibet alio defectu quantumvis jurídico et substantiali, 
etiam ex eo quod omnes et sínguli in praemissis quomodolibet iuteresse habentes vel babere 
putantes et praetendentes, cujuscumque qualitatis, status, gradus, conditionis et dignitatis 
existant, ad id vocati, citati et auditi non fuerint, ac iisdem praesentibus non consenserint, ac 
causas, propter quas praemissa omnia emanarunt, minime vel minus suf&cienter examinatae 
fuerint, etex quocumque alio capite, quantumvis legitimo, pió, privilegiato ac speciali nota 
digno, impugnari, retardan, invalidari, infringi aut irritan, seu ad viam et términos jüris 
reduci, aut adversus illas oris.aperitionem seu aliud quodcumque juris vel facti, autgratiae 
seu justitiae remedium, etiam ex causa laesionis quantumvis enormis et enormissimae, vel 
cujuscumque praejudicii impetrari, ac etiam motu, scientia et potestatis plenitudine similibus 
per quoscumque Eomanos Pontífices, Successores Nostros, quomodolibet contra praemissa 
concessum acceptari, ac in judicio et extra ülud allegari, deduci aut alias illo quomodolibet 
uti nonposse; quinimo omnia et singula superius disposita semper et perpetuo firma, valida 
et efficacia existere, suosque plenarios et integres effectus sortiri et obtinere, illaque sub qui- 
busvis similium vel dissimilium gratiarum revocationibus, suspensionibus, limitationibus, 
derogationibus aut alus contrariis dispositionibus, etiam Consistorialibus minime comprehendi 
nec comprehensa aliquo modo censeri, sed semper ab illis excipi, et quoties illa emanabunt¿ 
toties in pristinum et validissimum statum restituta, reposita et plenarie reintegrata, ac de 
novo etiam sub quacumque posteriori data quandocumque eligenda, concessa esse et fore, 
sicque et non alias per quoscumque Judices Ordinarios vel Delegatos, quavis auctoritate fun- 
gentes, etiam causarum Palatii Apostolici Auditores, ac praefatae Sanctae Bomanae Ecclesiae 
Cardinales, etiam de Latero Legatos, Vice-Legatos, dictseque Apostolicae Sedis nuncios ac alios 
quoscumque, quavis auctoritate, potestate, praerogativa, honore et praeeminentia fulgentes, 
sublataeiseteorum cuilibet quavis aliterjudicandi et interpretandi facúltate et auctoritatei 



SECCIÓN SEGUNDA. 71 

jndicañet defiDÍñ deberé, ^t qnidquid secus super his aquoquam,quavis auctoritate, scienter 
7€l ignoranter, contigerit attentari, irritumet inane decernimüs. 

Quocirca, memórate Petro Ántistiti per ipsás prgesentes committimus et mandamus, qua- 
tenus ad exeqnutionem prsemissorúm omnium procedat, opportunas et necessarias eí imper- 
tiendo facaitates, quibus is alteram quoque personam, in Ecclesiastica tamen dignitate 
constitntám, subdelegare valeat, ita quod ídem Petrus Antis tes vel ejus subdelegátus in 
exequütoriali Decreto totam hanc novam ílcclesiasticam Provinciam, praesertini vero ejusdem 
GuadalaxarsB Metropolitanas Dicecesis fines, perhibito Paroecíarum titulo, et incolarum nu- 
mero^ accurate describere teneatur, ac ea quseque declarare, curare, decernera, et definitive 
quoque appellatione remota, pronunciare valeat quse ad totum hoc negotium probé feliciter- 
qué perficieridum magis oportere visa fueíint in Domino. 

Non obstantibüs Nostris ét Cancellarige Apostolicae regulis de jure qusesito non toUendo, ac 
de dismembrationibusad partes committendis vocatis, quorum interest, necnon Lateranensis 
Concilii novissime celebrati dismembrationes perpetuas, nisi in casibus a jure permissis fieri 
prohibentibus, aliisque etiam in Synodalibus, Provincialibus, Generalibus ét ühiversaíibus, 
Conciliis editis vel edendis specialibus vel generalibus Constitutionibus, et Ordinationibus 
Apostolicis, dictarumque Metropolitan» Mexicanas et Episcopalis de Guadalaxara Ecclesía- 
Tum étiam juramento, conñrmatione Apostólica vel quavis firmitate alia roboraíis, statutis 
et consuetudinibus, Privilegiis quoque, Indultis et Litteris Apostolicis quibusvis superiori- 
bus, et personis in generé, vel in specie, aut alias cum quibusvis etiam derogatoriarum dero- 
gatoriis álüsqué efficacioribus, efficacissimis ac insolitis clausulis, irritantibusque et alus 
decretis, etiam motu, scientia et pótestatis plenitudine paribus, itemque consistorialiter seu 
alias in contrarium praemissorum quomodoíibet forsán concessis, approbatis, confirmatis et 
innovatis, quibiis ómnibus et singulis, etíamsi pro illorum sufficíénti derogatione de lilis 
eorumque totis tenoribus specialis, specifíca, expréssa et individua, non autem per ólausulas 
generales idém importantes, mentio seu qusevis alia expressio habenda, aut aliqua alia exqui- 
sita forma adhoc servanda í'oret, tenores hujusmodi ac si de verbo ad verbum, nihil penitus 
omisso, et forma in lilis tradita observata inserti forent, eísdem praesentibus pro plene et suf- 
ficienter expreséis habentes, illis alias in suo robore permansuris» latissime et amplissime ac 
specialiter et expresse, ad effectum praesentium et validitatis omnium et singulorum prasmis- 
sorum^hác vice dumtaxat, motu, scientia et pótestatis plenitudine simílibus, harum quoque 
serie derogamus, cseterisque contrariis quibuscumque. Et qualibet alia dicta Sedis Apostolicae 
indulgentia speciali velgenerali cüjuscümque tenóris exist^t^ per quám ipsi^ praesentibus 
non expressam vel totaliter non insertam effectus earum impediri vel differri; et de qua cu- 
jusqüe toto tenore habenda sit in ipsis Litteris mentio specialis.. 

Yolumus autem, quod dictus Petrus Antistes ejusve subdelegátus sex infra menses ab 
expleta earumdem praesentium exequutione, ad hanc Sanctam Sedem transmittere teneatur 
exemplar authentica forma exaratum quorumcumque Decretorum in exequutione ipsá feren- 
dorum, ut haec etiam in Archivio ejusdem Sanctae Eomanae Ecclesiae Cardinalium Consistoria- 
libüs Negotiis praepositae, ad perpetuam rei memoriam et normam conservéntur. 

Yolumus etiam, quod praesentium Litterarum transumptis, etiam impressis, manu tamen 
alioujus Notarii publici subscriptis, et sigillo personas in Ecclesiastica Dignitate constitutae, 
munitis, eadem prórsus fídes in judicio et extra illas adhibeatur, quae eisdem praesentibus 
adhiberetür, si forent exhibitae vel ostensae. 

NuUi ergo oinnino hominum líceat hañc paginám Nostrae absolutionis, suppletionis, exemp- 
tionis, suppressionis, extinctionis, érectionis, iñstitutionis, declarationis, adjectionis, assigna- 



72 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tionis, concessionis, erectionis, indulti, reservationis, decreti, derogatiónis et voluntatis 
infringere, ,vel ei ausu temerario contraire : si quis autem hoc attentare prsesumpserit, indi- 
gnationem Omnipotentis Dei, ac Beatorum Petri et Pauli, Apostolorum ejus, se noverit 
incursurum. 

Datum fíomse, apud Sanctum Petrum, anno Incp:nationÍ3 Domiaicse millésimo octingente- 
simo sexagésimo secundo, séptimo Kalendis Februarii, Pontificatus Nóstri anno décimo 
séptimo, 

SERIE DE LOS OBISPOS DE GUADAL AJAR A EN MÉJICO. 

1. D. Fr. Antonio de Ciudad-Rodrigo, Franciscano, natural de la Ciudad de su apellido, uno 
de los doce, que fundaron la Provincia de Méjico, y su segundo Provincial, volvió á España 
y fué nombrado primer Obispo de Guadalajara que no admitió : murió en Méjico 13 de Setiem- 
bre de 1553. 

2. D. Juan de Barrios, natural de Sevilla, Protector de los Indios en Méjico, fué promovido 
á ésta Silla, pero no tomó posesión, porque murió antes de consagrarse. 

3. D.Pedro Gómez Maraver, natural, de Granada, anduvo siempre en la visita de su 
Obispado, convirtió muchos Indios y én Tlajomulcó redujo al Cacique, y le puso su nombre y 
apellida, de donde vienen los Indios Maraveres ; murió en 1552. 

4. D. Fr. Pedro de Ayala, Franciscano, natural de Guadalajara en Castilla, electo en 28 de 
Agosto de 1855, asistió al segundo Concilio de Méjico, como Obispo de Jalisco, en 1565; puso 
la primera piedra de la Catedral y murió en Setiembre de 1569. 

5. p. Francisco de Mendiola, natural de Valladolid, Oidor de la Audiencia de Guadalajara, 
electo para ésta Silla en 10 de Mayo de 1571, tomó posesión en 7 de Diciembre del mismo año; 
fué' limosnero sin reservar su cama, que llevó él mismo á tin Indio enfermo; murió en Zaca- 
tecas, estando en la Visita en 24 de Abril de 1576, y su cuerpo se. conservó incorrupto.. 

6. D. Fr. DQmingo de Arzola, Dominico, Visitador del Perú! y Nueva España, natural 
de Mondragon, electo en 1579, fundó el Convento de Santo Domingo y el Colegio de la 
Compañía; asistió al tercer Concilio Mejicano en 1585, y murió en Atoyar, haciendo la visita, 
en 1590: 

7. D. Fr. Juan de Trujillo, Monje Jerónimo, electo en 23 de Julio de 1591, no ílegó & tomar 
posesión. 

8. D. Fr. Pedro Suarez de Escobar, natural de Medellin en Extremadura, Agustino de la 
Provincia de Méjico, electo el mismo año, murió antes de consagrarse. 

9. D. Alonso Fernandez de Bonilla, natural de Córdoba, Inquisidor, Fiscal y Dean de 
Méjico, electo para ésta Silla y después nombrado Visitador de la Real Hacienda en el Perú. 
Por último fué presentado para la Metropolitana de Méjico, en 15 de Mayo de 1592, pero 
murió en Lima antes de salir^ en 1596. 

10 D. Francisco Santos García, natural de Madrigal, Inquisidor y Chantre de Méjico, tomó 
posesión de ésta Silla en 9 de Junio de 1597, vivió muy enfermo y murió en Méjico, á donde 
habia ido á curarse. 

11. D. Alonso de la Mota, natural de Méjico, uura de Chiapa, pasó á España y á su vuelta 
fué Dean de Michoacan, después lo fué de Puebla y de Méjico; promovido á Nicaragua no 
aceptó, y nombrado para Guadalajara en 1601 y para Puebla en 1607, fundó en ésta última el 
Colegio de la Compañía de Jesús ; murió en 16 de Marzo de 1625. 

12. p. Fr. Juan del Valle, Monje Benedictino, natural de San Miguel en Aragón, Abad de 



SECCIÓN SEGUNDA. 78 

Valladolid, nombrado para ésta Mitra en 1607 volvió á España, donde renunció la dignidad, y 
murió, en Madrid en 1620. 

13. D. Fr. Francisco de Rivera, Mercenario, natural de Alcalá, Provincial de Castilla Visi- 
tador General de su Orden, electo por renuncia del predecesor en 1618, fundó el Convento de 
su Orden. En su tiempo se dividió éste Obispado y áe erigió él de Durango. Fué trasladado á 
Michoacan en 12 de Julio de 163(), donde murió en 12 de Setiembre de 1638. 

14. D. Leonel de Cervantes Carvajal, natural de Méjico, Arcediano y Provisor de Santa-Fé, 
nombrado para Santa-Marta en 1620, para Cuba en 1625, para Guádalajara en 1631 y para 
Oajacaen 21 de Setiembre de 1635; murió en el mismo año en Méjico de paso para su 
Obispado. 

15. D. Juan Sánchez, Duque de Estrada, natural de Santa-Cruz, junto á Talavera, Cura de 
Fuencarral, Canónigo de la Colegiata de Alcalá, Catedrático de su Universidad, nombrado para 
ésta Silla en 22 de Diciembre de 1636, tomó posesionen 23 de Setiembre de 1637, y expiró 
echado sobre tina cruz de ceniza, á 12 de Noviembre de 1641. 

16. D. Juan Euiz Colmenero, natural de Budia en Siguenza, Magistral de Ciudad-Rodrigo, 
fué nombrado para Nochera en Ñapóles, que renunció, y para Guádalajara en 30 de Octubre de 
1646, entró en 24 de Diciembre de 1647, y murió en 28 de Setiembre de 1663. 

17. D. Francisco Berdin y Molina, Penitenciario y Provisor de Murcia, tomó posesión de 
ésta Silla en 2 de Junio de 1666, y fué trasladado á Michoacan en 17 de Marzo de 1674, donde 
falleció á los ir meses. 

18. D. Manuel Fernandez de Santa-Cruz, natural de Palencia, Magistral de Segovia, electo 
para Chiapa eñ 5 de Abril de 1672, y antes de embarcarse trasladado á Guádalajara, donde 
entró en 29 de Setiembre de 1675, y después á Puebla en Julio de 1676, y pol: último á 
Méjico en 1680, que renunció juntamente con el Vireinato : murió en la Visita en Tepejojuma 
el Ivde Febrero de 1699. 

19. D. Juan de Santiago Garabito, natural de Palma en Andalucía, Magistral dé Badajoz, 
electo para Puerto-Rico en 1676, y para Guádalajara en 1677, tomó posesión en 7 de Enero 
de 1678 y consagrado entró en 22 de Mayo del mismo año ; murió en 11 de Julio de 1694. 

20. D. Fr. Felipe Galindo y Chaves, Dominico, natural de Vera-Cruz, fué Provincial de 
Méjico, fundó las Misiones de Sierra- Gorda, fué promovido á ésta Silla én 1695, de la que 
tomó posesión en 6 de Marzo de 1696, hizo la Sacristía, Contaduría y Lonja de la Catedral, y 
murió en 17 de Marzo de 1702. 

21. D. Diego Camacho y Avila, natural de Badajoz, donde fué Magistral, después Predicador 
del Rey y Arzobispo de Manila, fué trasladado á ésta Silla y tomó posesión el 24 de Marzo.de 
1707 : murió en Zacatecas en 19 de Octubre de 1712. 

22. D. Fr. Manuel de Mimbela, Franciscano, natural de Fraga en Aragón, Misionero Apos- 
tólico en^ Zacatecas, después Procurador General de su Provincia en Madrid, fué electo para 
las Sillas de Panamá y Óajaca, y por último para la de Guádalajara, de que tomó posesión el 19 
de Noviembre dé 1714 ; murió en 14 de Mayo de 1721 . 

23. D. Pedro Tapis, natural dé Andosilla en Navarra, Abad de Santa María del Burgo en 
Alfaro, Visitador del Obispado de Tarazona, electo para Durángo en 1711, íuó nombrado para 
Guádalajara en 16 de Abril de 1722, tres dias después de su muerte, que sucedió el 13 
de Abril. 

24. D. Fr. Juan Bautista Al varez de Toledo, Franciscano, nacido en San Salvador de Gua- 
.tenoiala, nombrado pajra Chiapa en 1708, para Guatemala en 1714 y para Guádalajara en 2 de 
Julio de 1723, que renunció por sus enfermedades, y niuríó en 1726. 



74 PARTE 5» ERECCIONES DE. LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

25. D. Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, natural de Méjico, donde fué Canónigo de la 
Metropolitana, promovido á Guatemala en 1723 y trasladado á Guadalaj ara enl725, ytomfi 
posesión en 23 de Abril de 1727, murió á 6 de Noviembre de 1734. 

26. D. Juan Gómez de Parada, natural de Compostela en Guadaíajara, Canónigo de Méjico, 
cuyo Cabildo le envió á España por asuntos graves en 1716, nombrado, para Yucatán en 1715, 
para Guatemala en 1729 y para Guadaíajara en 1735 ; tomó posesión en 2 de Diciembre y fa- 
lleció el 14 de Enero de 1751. 

27. D. Fr. Francisco de San Buenaventura Martínez de Tejada Diez de Velasco, Recoleto 
Franciscano, natural de Sevilla, Obispo Auxiliar de Cuba con el titulo de Tricalia, nombrado 
para Yucatán en 1746 y para Guadaíajara en 1752, tomó posesión el 23 de Junio del mismo 
año : toda su renta la dio de limosna, visitó dos veces el Obispado liasta Tejas, donde contrajo 
la enfermedad, de que murió en 20 de Diciembre de 1760. 

28. D. Diego Rodríguez Rivas de Velasco, natural de Riobamba, Doctoren ambos Derechos 
graduado en Alcalá, Arcediano dé Guatemala, cuyo Cabildo le envió á la Corte por negocios 
graves, nombrado para Comayagua en 1750 y para Guadaíajara en 1762, tomó posesión en 12 de 
Setiembre de 1763, entró en 23 de Febrero de 1764, y ínurió en 1772. 

29. D. Fr. Antonio de Alcalde, Franciscano, electo en 1773. 

30. D. Estévan Lorenzo de Tristan, electo para Nicaragua en 1775, para Durango en 1783 y 
pata ésta Silla en 13 de Setiembre de 1793, murió en 1794. 

31. D. JuanRuiz de Cabanas, trasladado de Nicaragua en 18 de Diciembre de 1795, ocupó 
ésta Silla hasta 1819, y murió áñtes de 1829. Vacó la Sede algunos años. 

32. D. José Miguel Gordoa, electo en 28 de Enero de 1831, murió hacia 1833. Hubo otra 
vacante de un año. 

33. D. Diego de Hernández, electo en 11 de Julio de 1836. 

84. D. Pedro Espinosa, electo en 12 de Setiembre de 1853. Esta- Silla fué elevado á Metro- 
politana en 19 de Marzo de 1863. 

35. D. Pedro Losa, trasladado de Sonora en 22 de Junio de 1868, fué el primer Arzobispo de 
Guadaíajara. 

INSTITUCIÓN DEL ILMO. AIIZOLA, OBISPO DE i^üADALAXARA. 

Gregorius Episcopus Servus servorum Dei. 
Dilecto Filio Dominico de Alzóla electo de Guadalaxara. 

Apostolatus ofiSciüm Sane Ecclesia de Guadalaxara Provincia Novae Galici» in partibus 

Indiarum maris Occeani consistente, qua de jure Patronatus Charissimi in Christo Filii nostri 
Philippi,HispaniaruniRegisCatholici, ratione Regnorum Castell» etLegionis, quorum ipse 
Philippus etiam Rex existit, ex privilegio Apostólico, cui non est hactenus in aliquo derogatum, 
fore dignoscitur, et cui bonse memorise Franciscus plim Episcopus de Guadalaxara, dum vive- 
ret, prsesidebat, per obitüm dicti Frahcisci Episcopi, qui extra Romanam Curiam debitum 

naturse persolvil, pastoris solatio destitutaj Ños ad provisionem.dictseEeclesi» celerem 

intendentes, ppst deliberationem, quam de prsefíciendo eidem Ecclesise personam utilem et 
fructuosam cum Fratribus nostris habuimus diligentem;, demum ad'te Ordinis Fratrum Pr»- 
dicatorum ac Theologiae Proifessorem, in Presbyteratus Ordine et in quinquagesimo tu» setatis 
anno constitutum ac verbi Dei concionatorem, quem prsedictus Philippus Rex Nobis ad hoc per 
Buas Litteras prasentayit, et oui apud Nos de Religionis zelo, vit» munditia, honéstate mo- 
rum...., perhibentur, direximus ocales nostrae mentis : quibus pensatis, de persona tua 



SECCIÓN SEGUNDA. 75 

de ijísorum Pratrum consilio, Apostólica auctoritate providemus, teque illi in Episcopum prae- 

ficimus et pastorem Júgum igiturDomini.... — Datum Eomse, apud S. Marcum, anno 

Incarnationis Domiüicse millesímo quingentésimo octogésimo secundo, Kalendis Octobris, 
Fontificatus nostri ánno undécimo. 
(Bular. Dómin. tom. 5, pág. 434.) 

ERECCIÓN DE LA SILLA DE MÍCHOACÁN. 

En la Ciudad de Yalladolid.Cabeza de toda la Provincia de Michoacan,que fundó el Maestre 
de Campo Cristóbal de Olid, reinando el Emperador Carlos V, se halla al presenté la Silla de 
éste Obispado, cuya Iglesia Catedral fué erigida con el título del SS* Salvador por el Papa 
Paulo in, en su Bula lllius fulcUi prcesidio^ expedida el ano de 1536. 

(Sacado de los Concilios de Méjico.) 



ELEVACIÓN DE LA IGLESIA DE MICHOACAN A METROPOLITANA 

PiusPP. IX. Ad perpetuara rei memoriam. 

Catholicse Remanse Ecclesise custodise Divinsequé doctrinse integritatis procommisso Nobis 
ccelitus ApostQlicsB servitutis muñere anxii, ac inter tot tantasque quibus Ecclesia ipsa hoc 
turbulentissimo tempere undequaque premitur angustias, gravissiinis prsesertim, quibus 
Nostri et Sanctse Sedis etiam quoad temporalia subditi affliguntur, calamitatibus paternse 
charitatis afféctu vehementer commoti, ad Deum toto corde clamare non cessamus, omnem pro 
spirituali animarum pretioso Unigeniti ejus Filii Domini Nostri Jesu Cbristi sanguino redemp- 
tarum salute laborem alacriter subiré parati, sed ssque fidentes ut, qui consolatur Nos in con- 
tinais tribulationibus Nostris et dilectissimse sponsse suse, Nobis adfuturus et-auxiliaturus sit 
illud jug:iter Divinum recolentes promissum : « Et portae inferi non prsBvalebunt » non supre- 
mus misericordiarum Pater defuit, sed in hac asperrima et mcestissima Christianse BeipublicsB 
conditione ab implacabili humani generis hoste excitata, non lévi gaudio Nos sustentavit devo- 
tissimis postulationibus Venerabilis Pratris Nostri Clementis M'Unguia,EpiscopiMecboacanensÍ3 
DicBcesís in Mexicana Eepublica, ex quibus deprehendimus Catholicum gregem in illis regioni* 
bus a Sede ipsa Apostólica, ubi Catholicse centrum est unitatis, tam dissitis in dies seinper 
augescere, novosque pro illp depascendo animarum Pastores desiderari, cui implendo optato 
ipsemet Clemens Antistes circumscriptionemalicujus vastissimse ^jus Mecboacanensis DioBcesis 
partís, jamdiu pro altero Episcopatu de Chilapas erigendo statutam exequutioni demandarOi 
aliasque ipsius Dioecesis inire efflagitabat dismembrationes, ex quibus duse novaei confícerentur 
Episcopales Ecclesise, scilicet Leonensis et Zamorse, quse una cum alus quoque Eeclésiis a 
Mexicano Archiepiscopatu subtrahendis Mecboacanensi Ecclesiae moxad Metropolitanam eve- 
hendse suffragarentur. Ita equidem altera Ecclesiastica Provincia utilius opporttiniusque illic 
institueretur ac singuli earumdem Ecclesiarum Prsesules in sua quisque Dicecesi adsequate 
limitata facilius et fructuosius possent, tum vigilantiá et sollicitudine, tum opere atque con- 
silio Ecclesiasticse disciplinse necnon rerum administratibni et negociorum peragendórum ex- 
peditioni prsesse et satisfacere, Plebem sibi creditam aliquando hac illac visitare, et spirituali- 
busejus necessitatibus occurrere, bonorum operum studium promoveré, malorum segotes 
extirparé, csetera demum rite probeque peragere, quse ad ordinem et ministerium Episcopal'e 
proprie spectant. Ad quod quidem tam utile et opportunum consilium capessendum consulta- 



76 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tipnes accesserunt tám dicti Clementis Antistitis, quam alrorum Mexicanse Eeipublic» Epis- 
coporum, qui rem omnem coucorditer probarunt, eorumque in id yota consensumque prsesti- 
terunt. 

Nos itaque, quisuper specula militantis Ecclesise nullis licet Nostris suffragantibus meritis 
constituti, assiduam semper dedimusoperam,sive ad Ecclesisejura defendenda, siveadHie- 
rarchiae decorem ampliandum, sive ad Christifidelium ea commoda augenda, quibus ad sanc- 
titatem et justitiam magis magisque mores suos componerent, quique ad hunc Qonsequendum 
finem in Apostolicis Litteris provisionum alias factarum tum Metropolitange Mexicanae actu 
suo viduatae Prsesule tum Mechoacanensis Ecclesiarum, Nobis et Apostolice Sedi facultatem 
reservavimus novam illarumDioecesium circumscriptionem quocumqiietemporeNostroipsitis- 
que Sedis arbitrio ineundi, postulationes promissas ex animo laudantes dictorumque Episcopo- 
rum consultationes et vota, necnon consensus ratos acceptosque habentes, ac aliorum quorum- 
cumque in hujusmodi negocio interesse habentium seu quomodolibet habere prsesumentium 
ássensui suprema Nostra in singulas Ecclesias Apostólica Auctoritate, harum serie supplentes 
omnesque et singulos, quibus hse Nostrse Litterae favent, a quibusvis Excommunicationis et 
interdicti aliisque Ecclesiasticis censuris, sententiis et pcenis quovis modo, vel quavis de causa 
latis, si quas forte incurrerint hujus tantum rei gratia absolventes et absolutos fore censontes^ 
cunctis, quae inspioienda érant, matura deliberatione perpensis, Motu proprio et ex certa scien- 
tia deque Apostolicse potestatís plenitudine Cathedralem Ecclesiam Mechoacanensem prsedic- 
tam, insimulque ejus Antistitem, Civitatem et cuneta, quse inibi recensentur oppida, Ecclesias, 
Oratoria et Ecclesiastica queque instituía, omnes denique utriusque sexus Íncolas tam Clericos 
quam Laicos cujuscumque gradus, ordinis et conditionis sint, cum singulis inhserentibus et de 
more concomitantibus accessoriis, a quovÍ3 prístino Meiropoíitico Mexicani Arcbiepiscopi 
jureetsubjectione, atque adeo ab alia quavis superioritate et praerogativa jurisdictionali, 
Apostólica Auctoritate perpetuo eximimus, penitusque dissolvimus ; ipsamque Ecclesiam 
Mechoacanensem, et in éa titulum, riomen, naturam et essentiam Cathedralitatis, ita quod illa 
ex nunc deinceps Episcopalis Ecclesia esse desinat, ac de caetero uti talis denominan, 
inscribi et censeri amplius nequeat, necnon dignitatem Episcopalem eadem Apostólica Aucto- 
ritate etiamperpetuo supprimimus et extinguimus. 

Illisque sic suppressis et extinctis, relatam Ecclesiam (dismembrationibus ab ea jam 
peractis pro nova erectione Episcopatuum Leonensis et.Zamorse, necnon aliquatenus pro altera 
de Chilapa superius enunciatis, ceu in alus Nostris Litteris continetur) in Archiepiscopal^m 
et Metropolitanam Ecclesiam Mechoacanensem iterum et attributa prisca sua sacra invoca- 
tioüe et, si quam ante hábuerat, Parochialitate cum singulis juribus, privilegiis et honoribus 
qui de communi jure Metropolitauis Ecclesiis competunt, quique in Mexicana Provincia 
legitime usuvenerint, et in ea Ecclesia Sedem, Cathedram et Dignitatem Archiepiscopalem 
pro uno deinceps Archiepiscopo Mechoacanense nuncupando, qui eidem Metropolitanse Eccle- 
sise Civitati, Clero et Populo praesit, ac Beligionem Catholicam, Apostolicam, Eomanam im- 
pense curet iis cum juribus et praerogaijivis, quibus ex Dei ordinatione ac Sacrorüm Canonum 
Sanctionibus, prsesertim Concilii Tridentini, et Apostolicarum Constitutionum potiri debet, 
quique nomen, titulum, praeeminentiam e\ Dignitatem Arcbiepiscopi Metrópolitáni praeseferre 
valeat, ac aliorum Archiepiscóporum ;nore usum Crucis, necnon Pallii certis per annum a 
jure statutis diebus habeat (vix tamen hoc a Sancta Apostólica Sede intra praefixüm tempus 
sub pcenis alias incurrendis rite et instantissime in Sacro Pontificio Consistorio postulatum 
impetratumquefuerit) cum púis. Capitulo, Sigillo, arca, mensa Archiepiscopali omnibusque 
alus ipsigñiis, privilegiis, honoribus ét praerogativis Archiepiscopalibus debitis et concessis, 



SECCIÓN SEGUNDA. 77 

necnon juribus, facultatibus, jurisdictionibus, prseeminentiis, gratiis, favoribus et indultis, 
sive realibus, sive personalibus, sive mixtis, quibus alii Archiepiscopi Metropolitani ex 
Sacrorum Canonum et Apostolicarum Constitutionum prsescripto ufcuntur, fruuntur et 
potíuntur, Apostólica Auctoritate prsefata perpetuo etiam erigimus et instituimus, declarando 
quodMecboacanensísistaEcclesia, quamvis aucta prsecellenti Archiepiscopatus Metropolitani 
dignitate, in ejus tamen posteras queque provisiones pristinam taxam prseseferat in Florenis 
Auri de Camera triginta tribus cum uno tertio Floreui hujusmodi statutam, et in libris 
Camerae Apostolicse ac S. R. B. Cardinalium CoUegii jám descriptam. Jara vero, ut huic 
nov8e Metropolitana Ecclesise quaedain veluti membra capiti adhgereant Ecclesiae Suffraganese 
universam Ecclesiasticam Provinciam Mechocanensem efformantes, ideo ipsimet Metropoli- 
taníe Ecclesise Mechoacanensi unam Potosiensem a Mexicana Metropolitana per Nos hodie 
subtractam, ac alteram de Queretaro ex aliqua territorii ejusdem Archiepiscopatus Mexicani 
sejunctione, atque reliquás duas, Leonensem nimirum et Zamorse ex dismembrationibus 
vastissimse Dioecesis Mechoacanensis, per Nos etiam hodie sub certis modo et forma similiter 
erectas una cum eis attributis Dioecesanis et Provincialibus territoriis, Incolis et accessoriis 
quibuscumque, ita quod in Mechoacanensis Metropolitanse Sufragáneas sint canonice consti- 
tutse, ac illius in tempere Antistiti Metropolitano juxta Canónicas Sanctiones obsequenter 
in vinculo charitatis subsint, simili Apostólica Auctoritate perpetuo quoque adjicimus et 
assignamus, atque adeo eidem Archiepiscopo Mechoacanensi suos Sufragáneos, ubi tamen a 
Sede Apostólica in Pontificio Consistorio solemne praeconium rite fuerint assequuti, conse- 
crandi, ad Provinciales Synodos evocandi, ac cum eis negotia tum respectiva tum Provin- 
cialia pertractandi et definiendi, ac causas quarumcumque appellationum, sive querelas alias 
ad eum tamquam ad Archiepiscopum Metropolitanum juxta Concilii Tridentini decreta 
devolutas, ac alia omnia, quse de jure vel consuetudine, aut alias quoquomodo ad Archiepisco- 
pos et Archiepiscopale munus spectare solent et debent, gerendi et exequendi plenam et 
liberam concedimus facultatem. 

Porro, ut juxta eminentiorem hunc novum Mechoacanensis Ecclesise statum protinus 
ejusdem Capituli conditio atque adeo denominatio uniforme acquirat decus, hinc prievia 
prisci tituli Cathedralis extinctione, illico ac veluti ex nova erectione Capitulum istud ad 
Archiepiscopalis et Metropolitani gradum, nomen et dignitatem una cum suis prout actu 
Dignitatibus, Canonicatibus aliisque Praebendis, ac cum singulis suse pristinse institutionis 
oneribus et muneribus consuetis, omnibusque juribus, honoribus, privilegiis, insigniis, 
prseeminentiis et C3eteris,qu8B commune juslegitimusque usüs illorum locorum Metrópoli tanis 
Capitulis attribuunt, pari Apostólica Auctoritate perpetuo item evehimus atqüe attollimus. 
Tándem ad consulendum incolumitati tum Michoacanensis Ecclesise illiusqüe hodierni Prse- 
sülis, tum Dignitariorum, Canonicorum vel Beneficiatorum dicti Capituli, memórate Clementi 
Antistiti, ut ipse post ejus ín Consistorio Nostro electione in Archiepiscopum Mechoacanensem, 
ac vix esedem prsesentes fuerint exequutioni demandatse, emissa illico ab eo Pidei professione 
et fidelitatis juramento, ad hanc Sanctam Sedem intra prsefixum tempus et prsescripta forma 
emittendis, absque ulla Litterarum Apostolicarum expeditione (non tamen quoad usum 
Pallii,quód in eodem Consistorio rite postulare et impetrare teneatur) administratioaém et 
régimen ipsius Archiepiscopatus Mechoacanensis obtinere, penitusque, ac si esedem Litterse 
solenmiter ad hóc opus expeditse fuissent, navare : enunciato vero Capitulo, ut Tmusquisq.uo 
in eo legitimus cujusvis sive Dignitátis, sive Canonicatus, sive Prsebendse possessor suam, 
quam nunchabet, Dignitatem, vel Canonicatum, seu Prsebendam posthac etiam, quin aliam 
in id collationem aut investiturse sive institutionis actus consequi teneatur, retiñere eaque 

TOM. II. 10 



78 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

frui valeat ú debeat, Apostólica auctoritato praedicta, ipsarum tenore presentium, concedi- 
mus et indulgemüs. 

Praeterea, NoWs dictseque ApostolicsB Sedi facultatem denuo reservamus, nóyam ipsam 
Dicecesim vel tótam quóque Ecclesiasticam Provinciam . Mechoacanensem iterum aptiusque 
dismembrandi vel circümscribeñdi, quando et quomodocumque visum fuerit in I^omino magia 
expediré. Praesentes quoque Litteras de subreptioiiis vel obreptionis aut nullitatis, aliove quo- 
cumque vitio, seu intentionis Nostrse, aut quolibet alio defectu quantumvis jurídico et substan- 
tiali, etiam ex eo quodomnes singuli in praemissis quomodolibet interesse habentes velhabere 
putantes, et praetendentes cujuscumque qualitátis, status, gradus, conditionis et dignitatis 
existant, ad id vocati^, citati et auditi non fuerínt, ac iisdem praesentibus non consenserínt, ac 
causae, propter quas praemissa omnia et singula emanarunt, minime vel minus sufficienter 
examinatae fuerint, et ex qüocumque alio capite quantumvis legitimo, pió, privilegíate ac 
spéciali nota digno, impugnan, retardan, invalidan, infringí aut irritari, seu ad viam et ter- 
nainos juris reduci aut adversus illas cris aperítionem seu aliud quodcumque juris vel faóti, 
aut gratiae^ seu justitiae remedium, etiam ex causa laesionis quantumvis epormis et enormissimae 
vel cujuscumque praejudicii impetran, ac etiam Motü, scientia et potestatis plenitudine simi- 
libus per quosctimque Romanos Pontífices, Successores Nostros, quomodolibet contra praemissa 
concessum acceptari, ac in judicio et extra illud allegan, deduci aut alias illo quomodolibet 
uti non posse ; quinimo omnia et singula superius disposita semper et perpetuo válida et efi- 
cacia existere, suosque plenarios et integres effectus sortiri et obtinere, illaque sub quibi;svis 
Similium vel dissimilium gratiarum revocationibus, suspénsionibus, limitationibus, deroga- 
tionibus aut alus contrariis dispositionibus, etiam consistorialibus, minime comprehendi, nec 
comprehensa aliquo modo censeri, sed semper ab illis excipi, et quoties illse emanabunt, toties 
in pristinum et validissimum statum restituta, reposita et plenarie reintegrata, ac de novo 
etiam sub quacumque posteriori data quandocumque eligenda concessas esse et fore, sicque et 
non alias per quoscumque Judices ordinarios vel delegatos, quavis auctoritate fungentes, etiam 
causarum Palatii Appstolici Auditores et praefatae S. R. E. Cardinales, et de Latero Legatos, 
Vice-Legatos, dictaeque Apostolicse Sedis Nuncios, acalios quoscumque, quavis auctoritate, 
potestate, praerogativa, honore, praeeminentia fulgentes, sublata eis et eorum cuilibet quavis 
aliterjudicandi etinterpretandi facúltate et auctoritate, judicari et definiri deberé ; et quid- 
quid secus supér bis a quoquam quavis auctoritate, scienter vel ignoranter, contigerit attentari, 
irritum et inane decernimus. 

Quocirca eidem Clementi Antistiti per ipsas praesentes committimu^ et mandamus, quatenus 
ad exequutíonem praemissorum omnium procedat, opportunas et necessatías ei impertiendo 
facultates, quibus is alteram quoque personam, in Ecclesiastica tamen dignitate constitutam, 
subdelegare valeat, ita quod idera Clemens Antistes, vel ejus subdelegatus, in exequutoriali 
Decreto totam hanc novam Ecclesiasticam, Provinciam, praesertim vero ejusdem Dioecesis Me- 
choacanensis fines, perhibito Parceciarum titulo, et Incolarum numero, accurate describere, ac 
ea quaeque declarare, curare decernere et definitivo quoque, appellatione remota, pronunciare 
debeat et valeat, quae ad totum hoc negocium perficiendum magis Oportere visa fuerint in 
Domino. Non pbstantibus Nostris ét Cancellariae ApostoHcae regulis de jure quaesito non tol- 
lendo ac de dismembrationibus ad partes committendis, vocatis quorum in teres t, necnon 
Lateranensis Ooncilii novissime celebrati dismembrationes perpetuas, nisi in casibus a jure 
permissis, fíeri probibentibus, aliisqiie etiam in Synodalibus, Provincialibus, Generalibus nni- 
versalibusque Conciliis editis vel edendis, specialibusvelgeneralibus constitíitionibus et ordi- 
nationibus Apostoliois dictarumque Metropolitanae Mexicanae st iSpiscppalis Mechoacanensis 



SECCIÓN SEGUNDA. 79 

Ecclesiarüm> etiam juramento, confirmatione Apostólica vel quavis firmitate alia roboratis, 
statutis, consuetudinibus, privilegiis quoque, indültis et Litteris Apostolicis superioribus et 
personis, sub quibuscumque tenoribus et formis, ac cura quibusvis etiam derogatoriarum 
derogatoriis et efficacissimis ac insolitis clausulis irritantibusque, et alus Decretis, etiam motu, 
scientia et potestatis plenitudine paribus, itemque consistorialiter, seu alias incontrarium prse- 
missorum quomodolibet concessis, approbatis etinaovatis ; qüibus ómnibus et singulis, illorum 
tenores prsesentibus pro ple.ne et sufficienter expressis ac de verbo ad vorbum insertig habentes, 
illis alias in suo robore permansuris, hac vice dumtaxat, ad praemissorum effectum specialiter 
et expresse derogamus, caeterisque contrariis quibuscumque, et qualibet alia dictse Apostolicse 
Sedis indulgentia specialivel generali, cujuscumque tenoris existat» per*quam ipsis praesenti- 
bus non expresgam vel totaliter non insertara effectus carura impediri vel differri, et de qua cu- 
jusque toto tenore habenda sit in ipsis Litteris mentio specíalis. Yolumus autem, quod dictus 
Clemens Antistes, ejusve subdelegatus, sex infra menses ab expleta earumdem praesentium 
exeqüutione ad hanc Sanctam Apostolicam Sedera transraittere teneatur exeraplar authentica 
forma exaratum quorumcumque Decretoruní in jBxequutione ipsa ferendorum, uthaec etiara in 
Archivio Congregationis ejusdem S. R. E. Cardinalium Consistorialibus Negociis praepositae ad 
perpetuara rei memoriam et normara conserventur. Voluraus etiam, qnod earurademi praesen- 
tiura Litterarum transumptis, etiara impressis, manu taraen alicujus Notarii publici subscrip- 
tis et sigillo alicujus personae in Dignitate Ecclesiastica constitutae raunitis, eadem prorsus 
fídes in judíelo et extra illud adhibeatur, quae ^isdera pfaesentibus adhiberetur, si forent exhi- 
bitae velostensae. Nulli ergo oranino hominura liceat hanc paginara Nostrae absolutionis, sup- 
pletionis, exemptionis, suppressionis, extinctionis, erectionis, instítutionis, declarationis, 
adjectionis, assignationis, concessionis, erectionis, indulti,reservationis, decreti, comraissionis, 
mandati, derogationis et voluntatis infringere, vel ei ausu temerario contraire. Si quis antera 
hoc attentare praesumpserit, indignationem Oranipotentis Dei, ac Beatorum Petri et Pauli 
Apostolorura ejus se noverit incursurum. 

Datum Roraae, apud Sanctum Petrura, anno Incarnationis Dominicae millesinio octingente- 
simo sexagésimo secundo, séptimo Kalendas Februarii, Poníificatus Nostri anno décimo séptimo. 

(Sacado del original de Eoma). 

SERIE DE LOS OBISPOS DB MICHOACAN. 

1. D. Fr. Luis de Puensalida, Franciscano, uno de los doce primeros, que pasaron á Nueva- 
España, Guardian de Tezcoco, presentado por Carlos V para el Obispado de Michoacan en 
1536, pero con profunda humildad lo renunció. 

2. D. Vasco de Quiroga; natural de Madrigal, Oidor de Méjico, Pacificador de los alborotos, 
que causaban los Indios, fué presentado para ésta Silla en 1537; Pasó á España por gíaves 
asuntos de su Iglesia en 1547, y volvió á sü Obispado en 1554 : hizo la Erección de su Iglesia 
y murió mientras visitaba su Diócesis, lleno de años, y virtudes, en el pueblo de Uruapáu en 
14 de Marzo de 1556. 

3. D. Antonio Buiz de Morales y Molina, del Orden de Santiago, natural y Chantre de Cór- 
doba, presentado para Michoacan en 14 de Enero de 1557, y para Puebla en 1563, donde entró 
en lo de Noviembre,, y murió en 1576. 

4. D. Fr. Alonso, de la Vera Cruz, Agustino, presentado para ésta Mitra, que renunció, te- 
coraendando en su lugar á Pr. Diego de Chaves y Alvarado de la misraa Orden, á quien se le 
confirió en efecto el Obispado, pero murió antes de expedírsele las Bulas. 



80 PARTE 5« ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

5.D. Fr. Juan de Medina y Eincon, Agustino, nacido eñ Segovia profesó en Méjico, y apren- 
dió la lengua de los Indígenas, fué electo en 1572, trasladó la Silla á Valladolid en 1580, y 
estando en la visita falleció en 1588. 

6. D. Fr. Alonso Guerra Dominico, nombrado para el Paraguay en 1577, y para Michoacan 
en 17 de Marzo de 1595, fundó el Convento de su Orden y el de Carmelitas Descalzas : murió 
en 1596. 

7. D. Fr. Domingo (ó Diego) de TJlloa, Dominico, de los Marqueses de la Mota, Vicario Ge- 
neral de la Provincia de Castilla, nombrado para Nicaragua en 1584, para Popayan en 1591, 
y para Michoacan en 1596 ; murió en 1600. 

8. D. Fr. Andrés Ubilla, Dominico, natural de Guipúzcoa, profesó en Méjico, tuvo diferentes 
Prelacias y fué promovido á la Silla de Chiapa en lo de Junio de 1592 ; y trasladado á Mi- 
choacan en 1602, murió antes de recibir las Bulas. 

9. D. Juan Fernandez Rosillo, Dean de Popayan y Obispo de Yucatán, promovido & ésta 
Silla en 1605, murió en 21 de Octubre 1606. 

10. P. Fr. Baltasar de Covarrubias, Agustino, natural de Méjico, nombrado para el Paraguay 
en 1601, después para Nueva Cáceres en Filipinas en 13 de'Febrero de 1603, para Oajaca en 
1605, y para Michoacan en 4 de Febrero de 1608 ; falleció en 27 de Julio de 1622. 

11. D. Fr. Alonso Enriquez Toledo y Armendariz, Mercenario, natural de Sevilla, Vicario 
General de su Orden en el Perú, nombrado para Cuba en 12 de Octubre de 1622, para Michoacan 
en 1624, murió en el pueblo, de Irumbo en 5 de Diciembre de 1628. 

12. D.Fr. Francisco de Rivera, Mercenario, natural de Alcalá, Vicario General en Nueva 
España, ejecutó la división de las Provincias de Méjico y Guatemala, pasó á España y fuá 
Visitador General de su Orden en Aragón, Cataluña y Castilla, de allí nombrado para Guada- 
lajara en 1618, para Michoacan en 1630, murió en 8 de Octubre de 1637. 

13. D. Fr. Marcos Ramire¿ de Prado, Franciscano, nacido en Madrid, estudió en Salamanca, 
fué Comisario General de Indias, nombrado para Chiapa en 1632, tomó posesión en 14 de Di- 
ciembre de 1634» después para Michoacan en 1639, de que tomó posesión en 19 de Marzo de 
1640, y por último para Méjico en 1648 /murió el año siguiente antes de recibir el Palio. 

14. D. Fr. Payo Enriquez de Rivera, Agustino natural de Sevilla, nombrado para Guatemala 
en 1657, para Michoacan en 1667 y para Méjico en 1668, fué Virey en 1673, regresó á España 
en 1681, se retiró á su Convente del Risco de Avila y murió en 1684. 

15. P. Fr. Francisco Sarmiento y Luna, Agustino, desempeñó varias Prelacias en su Orden 
y fué nombrado para Michoacan en 1668, gobernó 5 años y pasó á la Silla de Almería en 1674. 

16. D. Francisco Berdin de Molina, Penitenciario y Provisor de Murcia, tomó posesión de la 
Silla de Gudalajara en 1666, y pasó á Michoacan en 1674, donde entró en 20 de Mayo, y murió 
á los 11 meses. 

17. D. Francisco de Aguiar Seijas y ülloa, nacido en Betanzos, familiar del Señor Andrade, 
Arzobispo de Santiago de Galicia, estudió en Salamanca, fué Magistral de Astorga y Peniten- 
ciario de Santiago, pasó á la Silla de Guadalajara, después á la de Michoacan y por último ala 
de Méjico en 1681, donde falleció en 14 de Agosto de 1698. 

18. D. Fr, Antonio Monroy, Dominico, murió electo para ésta Mitra antes de tomar 
posesión. 

19. D. Juan de Ortega Montañés, nacido en Llánes, Inquisidor de Méjico, nombrado para 
Durango en 1674, y antes de tomar posesión pasó á Guatemala en 1675 ; después fué trasladado 
á Michoacan en 1782, y por último íaé Virey y Arzobispo de Méjico en 1701, donde murió en 
1704. 



SECCIÓN SEGUNDA. 81 

20. D. García de Legaspi, Arcediano de Méjico, nombrado para Durango en 1692, paraMi- 
choacan en 1700, y para Puebla en 1704 : murió en 1706. 

21. D. Manuel de Escalante Colombres y Mendoza, natural del Perú, pasó á Méjico con su 
padre, Fiscal de la Audiencia, fué Chantre de aquella Catedral, electo para Durango en 1703, 
y para Michoacan en el año siguiente, tomó posesión en 27 de Junio de 1706, y murió en 
Salvatierra viniendo de la visita, en 15 de Mayo de 1708. 

22. D. Felipe Ignacio Trujillo y Guerrero, nacido en Cádiz, estudió en Salamanca, fué In- 
quisidor Fiscal de Barcelona, Abad de Santa María deTerrana, nombrado para Michoacan en 
1711, donde entró en 11 de Octubre ; murió en 1720. 

23. D. Fr. Francisco de la Cuesta. Monje Jerónimo, nacido en Colmenar de Toledo, profesó 
en el Escorial, donde vivió 32 años, promovido á Manila, cuyo Arzobispado gobernó 18 años, y 
siendo Presidente y Capitán General de Manila fué trasladado á Michoacan, á donde llegó tan 
quebrantado déla navegación que solo gobernó un mes y trece dias, falleciendo en 30 de Mayo 
de 1724. 

24. D* Fr. Ángel Maldonado, Monje Bernardo, nació en Ocaña, fué Profesor de Teología en 
Alcalá, promovido á Comayagua, y antes de tomar posesión trasladado á Oajaca en 1702, des- 
pués á Michoacan y Orihuela ; rehusó y murió en Oajaca en 1728. 

25. D. Francisco Garzeron, Inquisidor de Méjico, murió antes de recibirlas Bulas. 

26. D. Juan José de Escalona y Catalayud, natural de Quel en la Rioja, Penitenciario de 
Calahorra, electo para Caracas en 1719, pasó á Dichoacan, donde entró en 27 de Noviembre 
de 1729 y murió en la Hacienda del Rincón en 1730 ; se halló incorrupta su sangre siete años 
después al trasladarle á la Catedral. 

27. D. Francisco Pablo Matos Coronado, nació en Canarias, donde fué Arcediano, nombrado 
para Yucatán en 1734 y para Michoacan en 1745, pasó á Méjico á recobrar su salud, y murió 
allí en 1744. 

28. D. Martin de Elizacochea, nació en Azpilcueta de Navarra, estudió en Alcalá, fué Maes- 
trescuela y Dean de Méjico, nombrado para Cuba en 1729 y trasladado el Obispado de Durango, 
de que tomó posesión en 1736, pasó á Michoacan en 1645, donde murió en 19 de Noviembre de 
1756. 

29. D. Pedro Anselmo Sánchez de Tagle, nació en Santillana, Obispado de Santander, estu- 
dió en Valladolidy Salamanca, fué Inquisidor de Méjico, electo para Durango en 1747, pasó á 
Michoacan en 1757, donde murió en 1772. 

30. D. Luis Femando de Hoyos y Mier, electo en 1772, murió en 1776. 

31. D. Juan Ignacio de la Rocha, electo en 1777, murió en 1783. 

32. D. Fr. Antonio de San Miguel, electo para Comayagua en 1776 y para Michoacan en 
1783. 

33. D. Marcos Mariana y Zafrilla, electo en 26 de Junio de 1805. 

34. D. Manuel Abad y Queipo, electo en 1811, volvió á España sin consagrarse en 1815, y 
duró la vacante largos años. 

35. D. Juan Cayetano Gómez Portugal, Obispo de Claudiópoli, trasladado á ésta Silla en 28 
de Febrero de 1831. 

36. D. Clemente Munguía electo en 3 de Octubre de 1850 y después primer Arzobispo de 
Michoacan en 19 de Marzo de 1863, murió en Roma en 15 de Diciembre de 1868. 

37. D. Ignacio Areiga, Auxiliar y Obispo de León en 8 de Enero de 1866, promovido á ésta 
Silla en 21 do Diciembre de 1868. 



PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 



ERECCIÓN DE LA SILLA DE CHIAPA, LLAMADA TAMBIÉN CIUDAD-REAL. 

El Obispado de Chiapa, según los Pastos del Nuevo Orbe {Ordenación 62) fué fundado en 19 
de Mayo de 1538 en el Pontificado de Paulo in. No se ha podido encontrar basta el dia de hoy 
la Bula de Erección, pero, tenemos documentos auténticos de su antigüedad en la elección de 
D. Fr. Tomás Casillas, Sucesor de D. F. Bartolomé de las Casas, por renuncia que hizo éste 
del Obispado. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE CHIAPA. 

1. D. Fr. Juan de Arteaga y Avendaño, natural de Estepa en Andalucía, electo en 1541, 
murió en Méjico antes de llegar á su Iglesia. 

2. D. Fr. Bartolomé de las Casas, Dominico, nació en Sevilla y pasó á Santo-Domingo, 
donde dijo la primera Misa, que se ha celebrado en el Nuevo Mundo : volvió á España en 1515 
á declamar contra las vejaciones, que se hacían á los Indios : regresó á Nueva España y tomo 
el hábito de Santo Domingo. Fué electo Obispo de Chiapa, hallándose otra vez en España, y 
entró en su Diócesis en 1544. Eenunció su Obispado, y vino á morir en su Convento de 
VaUadolid en 1550. 

3. D. Fr. Tomás Casillas, Dominico, pasó á América con Fr. Bartolomé de las Casas y fué 
electo para ésta Silla en 19 de Enero de 1551; hizo la visit£¿ de todo su Obispado, y murió 
en 1567. 

4. D. Fr. Domingo de Lara, Dominico, murió antes de consagrarse en 1572. 

5. D. Fr. Alonso de Noroña gobernó su Iglesia 7 años. 

6. D. Fr. Pedro de Feria, Dominico, natural de Feria en Extremadura, fué Provincial en 
Méjico y habiéndose retirado después á Salamanca fué electo para Chiapa en 1574, gobernó 
14 años hasta el de 1588, en que murió. 

7. D. Fr. Andrés de Ubilla, Dominico, natural de Guipúzcoa, tomó el hábito, y fué Provin- 
cial en Méjico, después electo Obispo de Chiapa en 1592, gobernó hasta 1601, en que murió 
promovido ya al Obispado de Michoacan. 

8. D. Lúeas Duran, del Orden de Santiago, el cual se consagro y renunció inmediatamente 
y estuvo vacante la Silla doá años. 

9. D. Fr. Juan González de Mendoza, Agustino, natural de Toledo, fué Obispo de Lípari, 
paso á Chiapa en 1607, y después á Popayan en 1608, donde murió en 1618, 

10. D. Fr. Tomás Blanes, Dominico, nacido en Valencia, fué Visitador en el Perú y vuelto 
á España fué presentado para Chiapa en 1609, donde murió en 1612. 

11. D. Fr. Juan Zapata y Sandoval, Agustino, nació en Méjico, estando en España fué 
electo para Chiapa en 1612, y de allí para el Arzobispado de Guatemala en 1622. 

12. D. Bernardino de Salazar y Frías, natural de Burgos, Magistral de Jaén, electo para 
Chiapa en 1622, murió en 1623. 

13. D. Alonso Muñoz, Dean deí Méjico, murió antes de consagrarse. 

14. D. Agustín Ugarte de Saravia, electo Obispo de Chiapa en 20 de Julio de 1628, pro- 
movido á Guatemala en 1630, á Arequipa en 1641, y á Quito en 1646, donde murió en 1650. 

15. D. Fr. Marcos Bamire» de Prado, Franciscano^ natural de Madrid, electo Obispo dé 



SECCIÓN SEGUNDA. 83 

Chiapa éh 163^, entró en su Iglesia en 1635, y faé trasladado á Míchoacan en 1639, después á 
Méjico en 1666, donde murió al año siguiente. 

16. D. Pr. Cristóbal de Lazarraga, Monje Bernardo, nacido en Madrid, presentado para 
Chiapa en 1639, después para Cartagena de Indias en 1641. 

17. D. Pr. Donaingo de Villaescusa, del Orden de San Jerónimo, General do su Orden 
presentado para ésta Silla en 1641, y después para la de Tucatan en 1651. 

18. D. Pr. Prancisco Nuñez dé la Vega, Eeligioso de Santo Domingo (a), 

19. D. Cristóbal Bernardo de Quiros, natural de Torrelaguna, Provisor y Vicario General 
de Lima, promovido á Chiapa en 1660, y á Popayan en 1670. 

20. D. Manuel Pernandez de Santa Cruz y Sahagun, nacido en Palencia, Magistral de 
Segovia, promovido á Chiapa en 1672 ; antes de llegar fué trasladado á Guadalajara, donde 
entró en 1675, y después á Puebla en 1676, por último á Méjico en 1680. 

21. D, Pr. Prancisco N. Dominico electo en 1682. (Véase el Bulado Dominicano). 

22. D. (Prancisco Nuñez, O. S. D. ?) 

23. D. Pr. Juan Bautista Alvarez de Toledo, Pranciscano, natural de San Salvador de 
Guatemala, promovido á Chiapa en 1708, á Guatemala en 1714, y trasladado á Guadalajara 
en 1723 ; renunció por sus enfermedades y murió en Guatemala en 1726. 

24. D. (Nicolás Carlos Gómez de Cervantes?) 

25. D. Pr. José Cubero Kamirez de Arellano, Mercenario, promovido á Chiapa en 1734, 
donde murió en 1753. 

26: D. Pr. José Vidal de Motezuma, Mercenario, nacido en Méjico, promovido á ésta Silla 
en 1753, donde murió en 1767. 

27. D. Miguel de Cilieza y Velasco, electo el año 1767, gobernó hasta el de 1768, en 
que murió. 

28. D. Pr. Lúeas Kamirez, Franciscano, fué promovido á Chiapa, y después al Arzobis- 
dado de Santa Pé en 1779. 

29. D. Pr. Juan Manuel de Vargas y Eivera, Mercenario, natural de Lima, electo para 
Chiapa en, 1769, donde murió en 1774. 

30. D. Antonio Caballero y Góngora, fué promovido á Chiapa en 1774 ; al siguiente año de 
1775 pasó á Tucatan, y el de 1777, al Arzobispado de Santa Pé. 

31. D. Prancisco Polanco gobernó ésta Silla hasta 1785, en que murió. 

32. D. José Martinez Palomino López de Lerena, electo el año de 1786. 

33. D. Francisco (Jrabriel de Olivares y Benito, electo en 15 de Setiembre de 1788, tras- 
ladado á Durango en 22 de Febrero de 1795. 

34. D. Permin José Fuero, electo en 13 de Julio de 1795. Se ignora el dia de su muerte, 
pero la Sede quedó vacante hasta 1801. 

35. Ambrosio del Llano electo en 23 de Diciembre de 1801, 

36. p. Salvador Samartin y Cuevas, electo en 22 de Julio de 1816. 

37. D. Pr. Luis García, Mercenario, electo en 28 de Febrero de 1831, murió en el destierro, 
y quedó la Silla vacante hasta 1836. 

38. D. José María Luciano Becerra, electo en 23 de Diciembre de 1839, trasladado á 
Puebla en 27 de Setiembre de 1852. 



(a) lÜa la serle de Obispos de Caracas se pone como sacesor de éste á Fr. Maaro de Tobar. 



84 PARTE 5»» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

39. ü. Carlos María Colina y Rubio, electo en 7 de Abril de 1854, y trasladado á Puebla en 
19 de Marzo de 1863. 

40. D. Manuel Ladrón de Guevara, electo en 19 de Marzo de 1868. 

41. D. Germán Ascensio Yillalvaso, confirmado en 22 de Noviembre de 1869. 



ACTA CONSISTORUL DE LA PRECONIZACIÓN DE FR. TOMAS CASILLAS, DEL ORDEN DE 
SANTO DOMINGO, SIENDO PAPA JULIO III. 

Die 19 Januarii 1551, referente Cardinali Compostellano, Pontifex providit ad petitionem 
Csesarese Majestatis Caroli V, Ecclesi» Civitatis Regalis in Insulis, de Chiapa nuncupatis, 
Maris Occeani, per cessionem M. Bartholomaei de las Casas vacan., de persona Fratris Thomse 
Casillas. (Cavalerius tom. 1, pag, 414.) 

BULA DE INSTITUCIÓN DEL ILMO. CASILLAS. 

Julius Episcopus, Servus Servorum Dei, Dilecto Filio Thomge de Casillas Electo Civitatis 
Regalis. Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

Apostolatus officium Sane Ecclesia Civitatis Regalis in partibus Occidentalibus Maris 

Occeani in Insulis de Chiapa nuncupatis, quse de jure patronatus Charissimi in Christo Filii 
nostri Caroli, Bomani Imperatoris semper Augusti, qui etiam Hispaniarum Rex existit, ex 
privilegio Apostólico, cui non est hactenus derogatum, fore dignoscitur, ex eo qüod Venera- 
bilis Frater noster Bartholomseus, Episcopus nuper Civitatis Regalis, regimini et administra- 
tioni dictse Ecclesise, cui tune prseerat, hodie in manus nostras sponte et libere cesserit, 
nosque cessionem ipsam duximus admittendam, Pastoris solatio destituía. Nos ad provisionem 
ejusdem Ecclesise celerem et felicem, ne illa longse vacationis exponatur incommodis.... post 
deliberationem» quam de prseficiendo eidem Ecclesiae personam utilem et etiam fructuosam, 
cum Fratribus nostris habuimus diligentem ; demum ad te Ordinis Prsedicatorum Professo- 
rem, in Presbyteratus Ordine constitutum, quem prsedictus Carolus Imperator et Rex, ad 
ipsam Ecclesiam, ut prsefertur, vacantem, nobis per suas Litteras nomina vit, et cui apud Nos 
de litterarum scientia, vitse munditia, honéstate morum, spiritualium providentia et tempo- 
ralium circumspectione, aliisque multiplicium virtutum donis, fide digna testimonia perhi- 
bentur, direximus oculos mentis nostrse. Quibus ómnibus debita meditatione pensatis, de 
persona tua nobis et eisdem Fratribus ob tuorum exigentiam meritorum accepta, prsedictse 
Ecclesise, de ipsorum Fratrum consilio auctoritate Apostólica providemus, teque illi in Epi's- 
copum et Pastorem prseficimus, curam et administrationem ejusdem Ecclesise tibi in spiritua- 
libus et temporalibus plenarie committendo.... 

Datum Romse, apud S. Petrum, anuo Incarnationis Dominicse, millesimo quingentésimo 
quinquagesimo (1), XIV Kalendas Pebruarii, Pontificatus nostri anno primo. 

(Del archivo Apostólico, lib. 1, fól, 297. Hállase en elBulario Dominicano, tom. 5,pág. 37.) 

(1) La fecha de 19 de Enero de 1550 está evidentemente equivocada, porque Julio III, autor de éstas Letras, 
no fué elegido Papa hasta el 8 de Febrero de 1550 : y como por otra parte por la data de las mismas se sabe 
que las expidió el primer aüo de su Pontificado, resulta que la institución y la preconización del limo. CasÜlas 
tuvieron lugar en un mismo dia y en un mismo aflo, el 19 de Enero de 1551. 



SECCIÓN SEGUNDA. j87 

23. D. José Antonio Laureani de Zubiria, electo en 28 de Febrero de 1831. 

24. D. José Vicente Salinas, electo en 22 de Junio de 1868. 



OBISPADO DE NUEVA LEÓN (LINARES.) 

Este Obispado lo erigió Pió VI en 15 de Diciembre de 1777, desmembrándolo del Arzobis- 
pado de Santa Fé y del Obispado de Caracas, y lo hizo sufragáneo del Arzobispado de Méjico. 



SERIE DE sus OBISPOS. 

1. D. Antonio de Jesús Sacedon, déla Orden Seráfica, electo en 28 de Setiembre de 1778, 
murió poco después. 

2. D. Rafael José Verger, Franciscano, electo en 16 de Diciembre de 1782, murió en 1790- 

3. D* Andrés Ambrosio de Llanos y Valdes, electo en 19 de Diciembre de 1791, cesó en 1798. 

4. D. Primo Feliciano Marin, electo en 20 de Julio de 1801, cesó en 1813. 

5. D. José Ignacio de Aranzibia, electo en 4 de Abril de 1817, cesó en 1829. 

6. D. José de Jesús Bealunzeran, déla Orden Seráfica, electo en 28 de Febrero de 1831, 
cesó en 1841. 

7. D. Salvador Apodaca de Guadalajara, electo en 30 de Enero de 1843. 

8. D. Juan Francisco de Paula Verea, electo en 27 de Junio de 1853. 

OBISPADO DE SONORA. 

Este Obispado lo erigió Pió VI á 7 de Mayo de 1779, desmenbrándolo de los Obispados de 
Guadalajara y Durango, y lo hizo sufragáneo del Arzobispado de Méjico. 

La Serie de sus Obispos es como sigue : 

1. D. Fr. Antonio de los Reyes, Franciscano, natural de Aspe, Diócesis de Orihuela, con- 
firmado en 11 de Diciembre de 1780. 

2. D. Fr. José Joaquín Granados, de la misma Orden, de la Diócesis de Málaga, electo en 10 
de Marzo de 1788, y trasladado á Durango en 21 de Febrero de 1794. 

3. D. Fr. Damián Martinez Galinsonga, de dicha Orden de la Diócesis de Cartagena, electo 
en 21 de Febrero de 1794, y trasladado á Tarazona en 18 de Diciembre de 1795. 

4. D. Fr. Francisco Rouset, de la misma Orden, electo en 24 de Julio de 1797, ocupó la 
Silla hasta 1813. 

5. D. Fr. Bernardo del Espíritu Santo. Carmelita Descalzo, natural de Comillas, Diócesis de 
Santander, electo en 14 de Abril de 1817, ocupó la Silla hasta 1828. 

6. D. Ángel Mariano Morales, electo en 2 de Julio de 1832, renunció en 1837. 

7. D. Lázaro de la Garza, electo en 19 de Mayo de 1837, trasladado á Méjico en 30 de Setiem- 
bre de 1850. 

8. D. Pedro Loza, electo en 18 de Marzo de 1852, y trasladado á Guadalajara en '22 de Junio 
de 1868. 

9. D. Gil Alaman, electo en 22 de Junio de 1868, dicen que no ocupó la Silla. 
10. D. José María Uriarte, preconizado en 25 de Junio de 1869. 



88 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

OBISPADO DE SAN LUIS POTOSÍ. 

Fué erigido éste Obispado hacia el año de 1854, sufragáneo de Michoacan. 

Sus Obispos han sido : 
1. D. Pedro Barajas, confirmado en 30 de Noviembre 1854. 
S. D. Manuel de Conde, electo en 25 de Junio de 1869. 

OBISPADO DE QÜERÉTARO. 

Esta Silla se erigió hacia el año 1862, sufragánea de Michoacan. 

Sus Obispos han sido : 

1. D. Bernardo Garate, electo en 19 de Marzo de 1863. 

2. D. Raimundo Camacho electo en 22 de Junio 1868. 

OBISPADO DE ZACATECAS. 

Se erigió éste Obispado en 1863, sufragáneo deDurangO; 

Han sido sus obispos : 

1. D. Ignacio Mateus Guerra, Obispo de Marcópolis en 7 de Abril de 1862,trasladado á Zaca- 
tecas en 19 de Marzo de 1863. 

2. D. José María del Refugio Guerra, electo el 29 de Julio de 1872. 

OBISPADO DE ZAMORA. 

Esta Silla se erigió en 1863, sufragánea de Michoacan. 

Es su Obispo: 
D. José Antonio de la Peña, Obispo de Drusipara en 7 de Abril de 1862, trasladado á ésta 
Silla en 19 de Marzo de 1863. 

OBISPADO DE LEÓN. 

Este Obispado se erigió en 1863, sufragáneo de Michoacan. 

Es su Obispo : 
D. José María Diaz de Solano, Obispo de Troya en 7 de Abril de 1862, trasladado á ésta 
Silla en 19 de Marzo de 1863. 

OBISPADO DE CHILAPA. 

Se erigió ésta Silla en 1863, sufragánea de Méjico. 

Es Obispo : 
D. Ambrosio Serrare, confirmado en 19 de Marzo de 1863. 

OBISPADO DE TÜLANCINGO. 

Se erigió éste Obispado, sufragáneo de Méjico, en 1863. 

Es su Obispo : 
D Juan Bautista Ormaechea, confirmado en 19 de Marzo de 1863. 



SECCIÓN SEGUNDA. 85 



INSTITUCIÓN DEL ILMO D. FR. ANDRÉS DE UBILLAS, OBISPO DE CHUPA Ó CIUDAD-REAL. 

Clemens Episcopus Servus Servorum Dei. 

Dilecto Filio Andrese de Ubillas, electo de Chiapa, Salutem et Apostolicam Benedictionem- 

Apostolatus ofíicium,meritis licet imparibiis,gubernantes....Saiie Ecclesia de Chiapa in ladiis 
Occidéntalibus, quae de jure patronatus Charissimi in Cliristo Filii nostri Philippi, Hispaniarum 
Begis Catholici, ex privilegio Apostólico, cui non est hactenus derogatum, fore dignoscitur, 
et cui bonse memorise Petrus Episcopus de Chiapa, dum viveret, prsesidebat, per obitum dicti 
Petri Episco^i, qui extra Romanam Curiam debitum natur» persolvit, pastoris solatio desti- 
tuta; No8, vacatione hujusmodi fide dignis relatibus intellecta, ad provisionem ejusdem 
Ecclesise <;elerem et felicem.... intendentes, post deliberationem, quam de prseficiendo eidem 
Ecclesise personam utilem etc., demum ad te Pratreni Ordinis Prsedicatorum, Magistrum in 
Theologia, Ordinem ipsum expresse professum, ex legitimo matrimonio procreatum et in 
Presbyteratus Ordine et letate legitima constitutum, quem prsefatus Philippus Rex Nobis ad 
hocpcr suas Litteras prsesentavit, et de cujas vitae munditia, honéstate morum.,.. Quibus 
ómnibus debita meditatione pensatis. de persona tua Nobis accepta eidem Ecclesi», de eorum- 
dem Pratrum consilio, Apostólica auctoritate providemus, teque illi in Episcopum praeñcimus 
et Pastorem, curam animarum committendo : inillo confidentes.... 

Datum Romae, ajpud S. Petrum, anno Incarnationis Dominicse millesirao quingentésimo 
nonagésimo secundo, XI Kalendas Junii, Pontificatus nostri anno primo. 

(Bular. Domin. tom. o, pág. 623.) 

ERECCIÓN DEL OBISPADO DE DURANGO, LLAMADO TAMBIÉN GUADIANA. 

Erigió éste Obispado el Papa Paulo V el 11 de Octubre de 1620, á instancia del Rey 
D. Felipe III, por desmembración del Obispado do Guadalajara, como consta por la Bula de 
su Erección, que ejecutó el limo- D. Fr. Gonzalo de Herráosilla, primer Obispo de Durango, 
por su Decreto fechado en Durango el 1* de Setiembre de 1623. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE DURANGO. 

1. D. Fr. Gonzalo de Hermosilla. Agustino, nacido en Méjico, Catedrático de Escritura en 
aquella Capital, nombrado primer Obispo de Durango en 12 de Octubre de 1620; tomó pose- 
sión por poder en 22 de Octubre de 1621, erigió la Iglesia Catedral conforme á la de Méjico y 
murió en Cinaloa, haciendo la Visita en 28 de Enero de 1631. 

2. D. Alonso Franco y Luna, natural de Madrid, estudió en Alcalá, fué Cura de S. Andrés 
su patria, electo para Durango en 3 de Diciembre de 1631, y para la Paz en 22 de Mar/^o 
1639, donde murió en 1644. (Véase la Serie de la Paz.) 

3. D. Fr. Francisco Diego de Evia y Valdes, Benedictino, natural de Oviedo, electo para 
Durango en 17 de Mayo de 1639 y para Oajaca en 29 de Enero de 1654, donde murió en 6 de 
Diciembre de 1656. 

4. D. Pedro Barrientes Lomelin, Chantre, Provisor y Vicario General de Méjico, Comisario 
de Cruzada, tomó posesión de ésta Silla en 22 de Diciembre de 1656, murió en 18 de Octubre 
de 1658. 

5. D. Juan de Gorospe y Aguirre, tomó posesión por poder en 13 de Octubre de 1662, y 
murió en 21 de Setiembre de 1671. 

TOM. II. u 



86 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

6. D. Juan de Ortega Montañés, electo en 24 de Abril de 1674, y sin tomar posesión tras- 
ladado á Guatemala en 9 de Setiembre de 1675, y después áMichoacan en 1682, por último 
fué Virey y Arzobispo de Méjico en 1701 ; murió en 1710. 

7. D. Pr, Bartolomé de Escañuela, Franciscano, nombrado para Puerto-Bico en 1647 y para 
Durango en 16 de Noviembre de 1676 ; visitó su Obispado, hizo Constituciones Sinodales y 
murió en 20 de Noviembre de 1684. 

8. D. Fr. Manuel de Herrera, Mínimo de S. Francisco de Paula, Predicador del Rey, electo 
en 4 de Mayo de 1686, murió en la Villa de Sombrerete en 31 de Enero de 1689. 

9. D. García de Legaspi y Velasco, Cura del Potosí, Canónigo, Tesorero y Arcediano de 
Méjico y Juez en la causa del Venerable Gregorio López, electo para el Obispado de Durango, 
de que tomó posesión en 22 de Diciembre de 1692, para Michoacan en 1700, y para Puebla en 
1704 ; murió en 1706,, antes de recibir las Bulas para Puebla. 

10. D. Manuel de Escalante Colombres y Mendoza, Rector de la Universidad de Méjico, 
Tesorero de la Catedral, fundador del Hospital de San Pedro, Subdelegado General de Cruzada 
y Provisor del Arzobispado, tomó posesión de ésta Silla en 29 de Setiembre de 1701 y pasó á. 
Michoacan en 31 de Mayo de 1704, donde murió en 1708. 

11. D. Ignacio Diaz de la Barrera, Racionero de Puebla, Canónigo y Visitador General del 
Arzobispado de Méjico, tomó posesión de ésta Silla en 7 de Mayo de 1705, y murió en 20 de 
Setiembre de 1709. 

12. p. Pedro Tapis, Abad de Santa María del Burgo en Alfaro, Visitador del Obispado de 
Tarazona, electo en 1711, tomó posesión por poder en 21 de Febrero de 1713, murió en 13 de 
Abril de 1722 promovido á Guadalajara. 

13. D. Benito Crespo, del Orden de Santiago, Rector del Colegio de Salamanca, Dean de 
Oajaca, tpmó posesión de ésta Silla en 22 de Marzo de 1723, y fué trasladado á la de Puebla 
en 20 de Enero de 1734, donde murió en 1737. 

14. D. Martin de Elizacochea, Colegial y Catedrático de Alcalá, Maestrescuela, Chantre, 
Arcediano y Dean de Méjico, Subdelegado General de Cruzada, Capellán de Capuchinas, tomó 
posesión de ésta Silla por poder en 6 de Setiembre de 1736, y pasó á la de Michoacan en 1747, 
donde murió en 19 de Noviembre de 1756. 

15. D. Anselmo Sánchez de Tagle, natural de Santillana en las montañas de Burgos, estu- 
dió en Salamanca, fué Inquisidor de Méjico, electo en 9 de Abril de 1747, y trasladado á 
Michoacan, donde murió en 1757. 

16. D. Pedro Tamaron, natural de Guardia en Toledo, familiar del Obispo de Caracas, en 
donde obtuvo la Dignidad de Maestrescuela y Chantre, tomó posesión de ésta Silla en 1758. 
visitó todo el Obispado, y murió en el pueblo de Bomoa en 21 de Diciembre de 1768. 

17. D. Fr. José Vicente Diaz Bravo, electo en 1769, murió en 1772. 

18. D. Antonio MacaruUa, electo para Comayagua en 1767 y trasladado á Durango en 1773, 
murió en 1782. 

19. D. Esteban Lorenzo de Tristan, natural de Jaén en Andalucía, nombrado Chantre de 
Cádiz y antes de tomar posesión electo Obispo de Nicaragua en 1775, trasladado á Durango en 
1783, y de aquí á Guadalajara en 23 de Setiembre de 1793. 

20. D. José Joaquín Granados, Obispo de Sonora* trasladado á Dorango en 21 de Febrero 
de 1794. 

21. D. Francisco Gabriel Olivares y Benito, Obispo de Chiapa en 15 de Setiembre de 1788, 
trasladado á Durango en 22 de Febrera de 1795, donde murió. 

22. D. Juan Francisco Márquez de Castañiza, electo en la de Diciembre de 1815, murió 
antes de 1829. 



SECCIÓN TERCERA. 89 



OBISPADO DE VERACRÜZ 6 JALAPA. 

Esta Silla fué erigida en 1863, sufragánea de Méjico. 

Han sido sus Obispos: 
D. Francisco Suarez Peredo, confirmado en 19 de Marzo de 1863; murió en Boma el 26 de 
ñero de 1870. 
D. José María Mora, confirmado en 21 de Marzo de 1870. 

VICARIATO DE TAMAULIPAS EN MÉJICO. 

Este Vicariato se erigió en 1862. Fué su primer Vicario D. Francisco Ramírez, Obispo de 
Caradro, consagrado en Koma en Julio de 1862, electo Vicario en Agosto, y murió en 18 de 
Junio de 1869 (1). 

NUEVA DEMARCACIÓN DE DIÓCESIS EN MÉJICO. 

En 1863 se erigieron dos nuevos Arzobispados, á saber, el de Michoacan y el de Guadala- 
jara, que con el de Méjico son tres, teniendo por sufragáneos : 

Méjico, los Obispados de Antequera, Chiapa, Chilapa, Yucatán, Puebla, Tulacingo y 
Jalapa. 

Michoacan, los de León, Potosí, Querétaro y Zamora. 

Guadalajara, los de Durango, Linares, Sonora y Zacatecas. 



SECCIÓN TERCERA. 



ERECCIONES DE OBISPADOS EN LA AMÉRICA DEL CENTRO. 



ERECCIÓN DE LA SEDE DE GUATEMALA. 

La nobilísima Ciudad de Santiago de Guatemala, descubierta con la especial protección del 
Santo Apóstol en el año de 1524 por el Adelantado Pedro de Albarado, uno de los más distin- 
guidos Capitanes de D. Fernando Cortés de Moroy, es Asiento y Silla de su Obispado, erigido 
por Bula de la Santidad de Paulo III, que empieza : lllius suffuUi presidio, dada en Roma á 
18 de Diciembre de 1534. Esta Silla se elevó á Metropolitana á instancia del Bey D. Felipe V en 

(1) Nota de los EE. Hoy Tamaulipas es Obispado sufragánfeo de la Iglesia Metropolitana de Méjico. 

Es su Obispo : 
p. José María Ignacio Montes de Oca y Obregon, natural de Guanajuato, promovido á ésta Sede el 6 de 
Marzo de 1871 (Véase la Gerarchia CattoUca e laFamiglia Pontificia per VAnno 1876). 



90 PARTE 5*^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

el año de 1742, siendo Obispo el limo. Sr. D. Pr. Pedro Pardo de Pigueroa, asignándole por 
Sufragáneos los Obispados de Nicaragua, Chiapa y Comayagua por Bula del Papa. Benedicto 
XIV, que empieza : Ad supremum CathoUm Ecdesim mimen ; y también confirió al Arzobispo 
el Palio, como consta de otro Breve : Cum nos hodie, su data 16 de Diciembre del mismo año de 
1742. 

ERECCIÓN DE LA SEDE DE GUATEMALA. 

Erectio sive Institutio hujus almse EcclesisB Sancti Jacobi Civitatis Guathimalse a Paulo III 

concessa. 

Franciscus Morroquinus, sacrse Tbeologi» Magister, Dei et Apostolicse Sedis gratia Epis- 
copus Ouatbimalensis in partibus Indiarum Maris Occeani : üniversis et singulis Christifíde- 
libus, prsesertim dictarum partiupi, salutem et sinceram in Domino Charitatem. lUius suffulti 
praesidiiSy a quo bona cuneta procedunt, et per quem omnia facta sunt et cujus providentia 
gubernantur, in partem soUicitudinis in vinea Domini nuper per SS. in Christó Patrem et 
Dominum Nostrum Paulum, Divina Providentia Papam III, ejusque Sanctam Sedem ApostoU- 
cam electi et deputati, ad ea mentís nostrse aciem Intendimus, per quse Divinus cultus venerari, 
et Ministrorum numerus augeri possint, totis viribus, dante Domino, studemus. Sane, cum 
Ínter cseteras Provincias in partibus Indiarum Maris Occeani superioribus in temporibus aus- 
piciis Invictissimi Domini Caroli V Romanorum Imperatoris semper Augustí, Castellae et 
Legionis Eegnorum Begis, noviter repertis et sua suorumque virtute Hispaniarum Begnis ét 
Christianse ditioni adauctís, una sit de Guathimala nuncupata, in qua Oppidum Ouathimala 
nuncupatum, et in quo una Ecclesia sub invocatione Sancti Jacobi constructa existit ; quod 
quidem oppidum in Civitatem ejusdem nominis, et Ecclesiam prsedictam in Gathedralem sub 
invocatione eadem, prsefatus Dominus Noster Papa auctoritate Apostólica nuper erexerit et 
fundaverit, et certam partem ipsius Provincisg per eumdem Dominum Imperatorem positis 
limitibus statuendam pro Dioecesi, ipsarumque Civitatis et Ecclesise Íncolas et habitatores pro 
Clero et Populo concesserit et assignaverit, et ad provisionem ipsius EcclesisB sic erectae, et ne 
ipsa Ecclesia Ipngse vacationis pateretur incommoda, deliberatione praehabita, mé licet im- 
meritum illi in Episcopum et pastorem prsefecerit, curamque et administrationem ipsius 
EcclesisB nobis in spiritualibus et temporalibus plenarie commiserit, et ínter alia Dignitates, 
Canonicatus et PrsBbendas aliaque Beneficia Ecclesiastica cum cura et sine cura erigendi et 
instituendi, et de illis providendi et alia spirítualia coüferendi, et faciendi quse pro Divini cul- 
tus augmento et ipsorum íncolarum animarum salutí expediré cognovissemus, facultatem 
concessit, prout in singulis Litteris Apostolicis erectionis et prselationis desuper concessit, 
una videiicet gratiosa cum filis seriéis rubri croceique colorís, in alia vero cum cordula canapis 
veris Bullís plumbeis ipsius Domini Nostri Papse, more Remanse Curiae, impendentibus sigil- 
latis, sanis el integris, non vitiatis, nec cancellatis, nec suspectis nobis ex parte ipsius Domini 
Imperatoris coram Notario publico et testibus infrascriptis preesentatis, et per nos debita cum 
réverentía receptis, plenius et latius continetur. Quarum quidem tenor successive sequitur, 
et est talis : 

c( Paulus Episcopus servus servorumDei,ad perpetuam reimémoriam. Illius suffulti prsesidio 
cujus sunt terrae cardines, et cui cogitationes hominum praeparantur, ac cujus providentia 
ordinatioriem suscipiunt universa, partes officíi Nobis desuper commissi ad ea libenter ínter- 
potiimus, per quse singulis in tenebris constitutis, ut ad verum. lumen quo(^ est Christus, 
pervenire possint, lucis radií resplende<ant, unde in singulis locís, prout illorum necessitas et 



SECCIÓN TERCERA. 91 

aliae rationabiles causse id erigunt, novas Episcopales Sedes Ecclesiasqtie, pro excellenti Sedis 
Apostolice prseeminentia, plantamus, ut per novas plantationes nova populoram adhsesio 
Ecclésise militanti áccrescat, Eeligionisque Christianae et Catholic» Fidei professio ubique 
consurgat, dilatetur et floreat, ac loca etiam humilia illiistrentur, et eorumdem íocorum in- 
col» et habitatóres novarum Sedium et honorabilium Praesulum assistentia circumfulti, 
auctore Domino, felicitatis seternse prsemia facilius valeant adipisci. Sane, cum inter cseteras 
Provincias, in Insulis Indiarum, auspiciis Charissimi in Christo Pilii nostri, Caroli. Komanorum 
Iinperatoris semper Augusti, qui etiam Castellse et Legionis ác Aragonum Rex existit, a 
duodecim annis citra noviter reportas, sit una Gruathimala nuncupata, cujus incolae. Divina 
lucis exportes existunt, et in qua, licet plures Christiani habitent, nuUa tamen Cathedralis 
Ecclesia adhuc erecta existat, ac idem Carolus Imperator et Eex pió afifectu desideret in dicta 
Provincia Guathimala ejus ditioni subjecta temporali, illius gloríosissimi nominis cultum, 
cujas est orbis terrarum et plenitudo ejus, universi qui habitant in eo, ampliari, et ejus Íncolas 
prsefatos ad lucis veritatem pervenire, animarumque salutem propagar!, ac propterea locum 
principalem ipsius Provincise similiter Guathimala nuncupatum, in qao una Ecclesia sub in- 
vocatione Sancti Jacobi dicata existit, in Civitatem, et dictam Ecclesiam in Cathedralem 
Ecclesiam erigi ; Nos habita super üs cum Pratribus nostris deliberatione matura, de illorum 
consilio, prsefato Carolo Imperatore super hoc nobis humiliter supplicante, ad omnipotentis Dei 
laudem et gloriam, ac Gloriosissimse ejus Genitricis Virginis Matris, totiusque curia cceiestis 
honorem, et ipsiüs Fidei Catholicse exaltationem, locum Guathimala prsedictum, Civitatis 
titulo, auctoritate Apostólica, tenore praesentium, insignimus, illumque in Civitatem, quae 
Guathimala nuncupatur, ac dictam Ecclesiam Sancti Jacobi in Cathedralem Ecclesiam sub 
eadem imvocatione Sancti Jacobi pro uno Bpiscopo, qui eidem Ecclesise prsesit, ac illius aedi- 
ficia ampliari et ad formam Cathedralis Bcclesi» redigi procuret, et in illa ejusque Civitate 
et Dioecesi verbum Dei pradicet, ac earum íncolas Infideles ad Ortodoxa Fidei cultum con- 
vertat, et conversos in eadem Pide confirmet et instruat, cisque Baptismi gratiam impendat, 
tam illis sic conversis, quam alus ómnibus Infidelibus in Civitate et Dioecesi pradictis pro 
tempere degentibus et ad illas declinantibus, Sacramenta et alia spiritualia ministret et mi- 
nistrari faciat et procuret, necnon in Ecclesia ac Civitate et Dioecesi pradictis spiritualem 
jurisdictionem et auctoritatem et potestatem libere exercere valeat, ac Dignitates, Canonicatus 
et Prabendas aliaque Beneficia Ecclesiastica, cum cura et sine cura, erigat et instituat, et alia 
spiritualia conferat et seminet, prout Divini cultus augmento et ipsarum Incolarum animarum 
saluti expediré" viderit, et qui Archiepiscopo Hispaleñsi pro tempere existenti Metropolitico 
jure subsit, ac ex ómnibus inibi pro tempere provenientibus, prater quam ex auro et argento 
et aliis metallis, gemmis et lapidibus pretiosis, qua pro tempere existentibus Castella et Le- 
gionis Kegibus, quoad hoc, libera esse decernimus, decimas et primitias de jure debitas, cate- 
raque Episcopalia jura, prout alii in Hispania Episcopi de jure vel consuetudine exigunt et 
percipiunt, exigere et percipere libere et licite valeat, cum sede et mensa et aliis insigniis et 
jurisdictionibus Episcopalibus, necnón privilegiis, immunitatibus et gratiis, quibus alia Cathe- 
drales Ecclesia ac illarum Prasules in Hispania de jure vel consuetudine utuntur et potiuntur 
ac gaudent, uti, potiri et gaudere poterunt» quomodolibet in faturum,- auctoritate et tenore 
pradictis, perpetuo erigimus et instituimus, ac eidem Ecclesia locum in, Civitatem erectum 
pro Civitate, necnon partem Provincia Guathimala hujusmodi, quam ipse Carolus, Imperator 
et Rex, positis limitibus statuerit et statui mandaverit pro Diacesi. illorumque íncolas et ha- 
bitatores pro Clero et Populo concedimus et assignamus : necnon illius mensa Episcopali pra- 
dicta redditus annüos ducentorum dueatorum auri de camera per ipsum Carolum Imperatorem 



92 PARTE 5*^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

et Regem, et redditibus anniiis ad eum in dicta Provincia Guathimala spectantibus assignandis, 
doñee fructus ipsius mens», ad valorem ducentotum ducatorum auri similium ascendant an- 
nuatim, perpetuo applicamus et appropriamus. Etinsuperjuspatronatus etprsesentandiintra 
annum personas idóneas ad dictam Ecclesiam, quoties illius vacatio (hac prima vice excepta) 
pro tempore occurrerit Romano Pontifici, pro tempere existenti, per eum in ejusdém Bcclesiae 
Episcopum et Pastorem, ad praesentationem hujusmodi prieficiendum : necnon ad dignitates, 
Canonicatus et Prsebendas ac alia ofiScia exigenda prsedicta, tam ab eorum primseva Erectione 
hujusmodi, postquam erecta fuerint, quam ex tune deinceps pro tempore vacantia, Episcopo 
Guathimalensi pro tempore existenti similiter per eum ad praesentationem hujusmodi in ipsis 
Canonicatibus, Dignitatibus, Praebendis ac Boneficiis instituendis, praefato Carolo et pro tem- 
pere existenti Castelíae et Legionis Regi de simili coasilio, auctorilate et tenore supradíctis in 
perpetuum reservamus, concedimus et assignamus. NúUi ergo omnino hominum liceat hanc 
paginam nostrse assignationis, Decreti, erectionis, iustitutionis, applicationis, appropriationis, 
reservationis, concessionum et assignationum infringere, vel ei ausu temerario contraire. Si 
quis autem hoc attentare praesumpserit, indignationem Omnipotentis Dei ác Beatorúm Petri 
etPauli Apostolorum ejus se noverit incursurura. Datis Rom», apud Sanctum Petrum, anno 
Incarnationis Dominiese millesimo quingentésimo trigésimo quarto, XV Kalendas Januarii, 
Pontificatus nostri anno primo. P. de Villaroel. > 

« Paulus Episcopus, Servus servorum Dei, dilecto Filio Francisco Marroquino, electo 
Guathimalse, salutem et Apostolicara benedíctionem. Apostolatus ofBcium, meritis licet im- 
paribus, nobis ex alto commissum, quo Ecclesiarum ómnium regímini Divina dispositione 
praesidemus, utiliter exequi, coadjuvante Domino cupientes. soUiciti corde reddimur et 
solertes, ut, eum de Ecclesiarum ipsarum regiminibufei agitur committendis, tales eis in 
Pastores praefleere studeamus, qui populnm su» curae creditum sciant, non solum doctrina 
verbi, sed etiam exemplo boni operis informare; commissasque sibi Ecclesias vélint et 
valeant, auctore Domino, salubriter regere et gubernare. Dudum siquidem provisiones Eccle- 
siarum omnium apud Sedem Apostolicam tunó vacantium, et in antea vacaturarum, prdi- 
nationi et dispositioni nostrae reservavimus, decernentes ex tune irritum et inane, si seeus 
superiis a quoquam per quoscumque, quavis auctoritate.scienter vel ignoranter, contingeret 
attentari; postmodum vero Ecclesia Guathimalensis, quam nos hodie in Provincia, Guathi- 
mala nuncupata, in Insulis Indiarum consistente, ex Ecclesia sub invocatione Sti. Jaeobi 
dicata in principali ipsius Provincia loco, etiam Guathimala nuncupato, sita, in Cathedra- 
lem Ecclesiam, pro uno Episcopo. qui illi prsee^set, ex certís causis, de Fratrum nostro- 
rum consiiio, Apostólica auctoritate, ereximus et instituimus, et cui locum prineipalem 
praedictum etiam per nos in Civitatem tune erectum pro Civitate et certam partem ejusdem 
Provinciae pro Dio3cesi ejus, eorumque Íncolas et habitatores pro Clero et Populo, concessi- 
mus et assignavimus, et ad quam jus patronatus et praesentandi infra annum personam ido- 
neam, quoties illius vacatio, ea prínaa vice excepta, pro tempore oceurreret, Charissimo in 
Christo Filio nostro, Carolo, Imperatori semper Augusto, qui etiam Castellae, Legionis et 
Aragoniae Rex existit, et pro tempore existenti Castellae et Legionis Regi, de simili consiiio. 
dicta auctoritate, reservavimus ab ejus primaeva erectione hujusmodi apud Sedem praedictam 
vacante. Nos ad provisionem dicte Ecclesiae celerem et felicem, de^qua nuUus praeter nos hac 
vice intromittere se potuit sive potest, reservatioúe et Decreto obsistentibus supradictis, ne 
Ecclesia ipsa longae vacationis exponatuí: incommodis, paternis et sollicitis studiis intenden- 
tes, post deliberationem, quam de praeficiendo eidem Ecclesiae personam utilem et etiam 
fruetuosam eum Fratribus nostris habuimus ^iligentem ; demum ad te, Presbyterum Oxo- 



SrCCION TERCERA. 93 

mensis Dicecesis, Magistrum in Theologia, de nobili genere procreatum, cui apud nos, de vita 
muüditia, honéstate morum, spiritualium providentia et teníporalium circumspectione, aliis- 
que multiplicum virtutum donis fide digna testimonia perhibentur, direximus oculos nostrse 
mentís, quibus ómnibus debita meditatione pensatis, de persona tija Nobis et eisdem Fratri- 
bus, ob tuorum exigentiam meritorum accepta, prsefatse Ecclesiae, de ipsorum Fratrum consi- 
lio, dicta auctoritate, providemus, Teque illi in Episcopum prseficimus et Pastorem, curam et 
administrationem ipsius Ecclesiae tibi in spiritualibus et temporalibus plenarie commendando 
in illo, qui dat gratias et largitur prsemia, confidentes quod, dirigente Domino actus tuos, 
praefata Ecclesia sub tuo felici regimine regetur utiliter, et prospere dirigetur, ac grata in 
spiritualibus et temporalibus suscipiet incrementa. Jugum igitur Domini tuis impositum 
humeris pronlpta devotioñe süscipiens, curam et administrationem praedictas sic exercere 
studeas sollicite, fideliter et prudenter, quod Ecclesia ipsa gubernatori próvido et fructuoso 
administratori gaudeat se commissam, Tuque prseter seternse retributionis praemium, nostram, 
et dictse Sedis benedictionem et gratiam exinde uberius consequi merearis. Datis Eomse, 
apud Sanctum Petrum, anno Incarnationis Dominicse millesimo quingentésimo trigésimo 
quarto, XV Kalendas Januarii, Pontificatus nostri anno primo. P. de Viilarroel. » 

Postquara quidem Litterarüm Apostolicarum praesentationem et receptionem nobis, et per 
nos, ut prsemittitur, factas, fuimus pro pa'rte Serenissimse Dominse Joannse et prselibati Do- 
mini Imperatoris et Eegis, Caroli semper Augusti, ejus Filii, Hispaniarum Regum, debita 
cum instantia requisiti, quatenus ad complementum dictarum Litterarüm Apostolicarum et 
contentorum in iisdem procedentes, in prsefata nostra Ecclesia, ad honorera Sancti Jacobi 
dicata, et in dicta Provincia Guathimala fundata et fabricata, Dignitates, Canonicatus et 
Prebendas ac portiones aliaque Beneficia Ecclesiastica ac officia, quotquot et prout meliua 
expediré videremus, tam in Civitate Guathimala, quam per totam Dicecesim erigeremus et 
institueremus. Nos igitur, Franciscus Episcopus et Coramissarius Apostolicus prsefatus, at ten- 
dentes petitionem et requisitionem hujusmodi fore justas et rationi consonas, cupientesque 
ut verus obediéntise Filius Apostólica jussa nobis directa reverenter exequi, ut tenemur, 
commissionem prsedictam acceptavimus, et eadem Apostólica auctoritate, qua fungimur in 
hac parte, prsefata Majestate instante et pétente, in prsedicta Cathedrali Ecclesia Guathima- 
lensi, ad honorem et gloriam Domini Nostri Jesu Cbristi et Beati Jacobi, in cujus et sub 
cujus titulo per prsefatum Dominum Nostrum Papam Cathedralis Ecclesia nostra est fundata 
et erecta, tenore prsesentium, erigimus, creamus et instituimus : 

Cap. i, Decanatum, quse dignitas prima post Pontificalem in eadem Ecclesia existat, pro 
uno Decano, qui curet et provideat quod Officium Divinum et omnia alia, quse ad cultum 
Divinum pertinent, tam in Choro, quam in Altari, quam etiam in processionibus in Ecclesia 
et extra, in Capitulo et ubicumque Conventus Ecclesiae seu Capituli ad illud exsolvendum 
congregabuntur, cum silentio, et ea, qusedecet, honéstate et modestia rite etrecte perfician- 
tur, ad quem etiam pertinebit his, quibus a choro ex causa discedere convenit, expressa causa 
et non alias, licentiam concederé. 

Cap. 2. Archidiaconatum ejusden;i Civitatis Guathimalse, ad quem Clericorum Ordinando- 
rum examinatio, Prselato solemniter celebrante, ministratio, Civitatis et Dicecesis, si sibi a 
Prselato injungatur, visitatio, et alia, quse de jure communi exercere competunt, pertinebit, 
qui in altero tamen Jurium et in Theologia ad minus Bachalaureus existat in [Iniversitate 
graduatus. 

Cap. 3. Cantoriam, ad quam nuUus possit prsesentari, nisi in Música, saltem in cantu 
plano, doctus et peritus existat; cujus in facis torio cantare» docere, et, qusead cantum 

TOM. II. 12 



H PARTE b^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

pertinent, ordinare, córrigere et emendare in choro et ubicumque per se et non per alium, 
officium erit. 

Cap. 4. Scholastriam, ad quam etiam nnlhis, nisi in altero Jiirium aut Artibus Bachalau- 
reus in aliqua generali Universitate graduatus exsistat, praesentetur : qui Grammaticam 
Clericos et Ecclesiae servitores ac omnesDioecesanos audire volentes per se vel per alium docere 
tenebitur. 

Cap. 5. Thesaurarium, ad quem Ecclesiam claudere et aperíre, campanas pulsare faceré» 
omnia utensilia Ecclesise custodire^ lampades et luminaria, curare de inceifso, lominibus, 
pane et vino ac reliquis ad celebrandum necessanis : de redditibus Fabricse Ecclesise expo- 
nento ad votum Capituli proyideri pertinebit. 

Cap. 6. Necnon decem Canonicatus et Prsebendas quas a dictis Dignitatibus omnino sepa- 
ratas esse decernimus : nec unquam unam simul cum Dignitate aliqua obtineri posse ordina- 
mus; ad quos etiam Canonicatus et Prebendas jiullus praesentari possit, nisi ad sacrum 
Presbyteratus Ordinem jam sit promotus, ad quos quidem Canónicos quotidie, prseterquam in 
primse et secundsB dignitatis festivitatibus, in quibus Frselatus, vel eo impedito, .aliquade 
Dignitatibus celebrabit Missam, celebrare spectabit. 

Cap. 7. Instituimus insuper sex integras et totidem diniíidias Portiones, et quí ad integras 
dictas Portiones praesentandi fuerint, ad sacrum Diaconatus Ordinem sint promoti, in quo' 
quidem Ordine teneantur in altari quotidie deserviré, necnon passiones decantare; qui yero ad 
Dimidias, ad sacrum Subdiaconatus Ordinem, qui quidem Epístolas in Altari et in choro, et 
Prophetias, Lamentationes et Lectiones teneantur decantare. 

Cap. 8. Yolumus insuper et statuimus quod ad Dignitates, Canonicatud, Portiones integras 
et dimidias, vel ad aliquod aliud Benefícium totius nostrae Dioecesis nuUus praesentari valeat, 
qui cujusvis ordinis, privilegii aut officii occasioneajurisdictione nostra sitéxemptus, etsi 
forte contigerit exemptum aliquem praesentari et instituí,, talis praesentatio et institutio sit 
ipso jure nulla. 

Cap. 9. Ac dúos Héctores, qui exerceant in dicta Ecclesia Cathedrali officium suum, rite et 
recte,Missas celebrando, Confessiones audiendo, aliaque Sacramenta cante et soUicite minis- 
trando, qui ad praesentationem Catholicarum Majestatum, sicut caetera Beneficia uostrae Dio9- 
cesis provideantur. 

Cap. 10. Ac sex Acolytos,qui Acolytatus officium in Altari quotidie per ordinem exercebunt, 
ordinamus. 

Cap. 11. Capellanes insuper sex, quorum quilibet, tam in diurnis, quam in noctumiíi, ac 
etiam Míssarum solemnitatibus ad facistorium in choro personaliter interésse et in upo 
queque mense Missaa viginti, nisi vel infírmitate vel alio impedimento fuerit impeditus, 
celebrare teneatur. 

Cap. 12. Praesentationem autem dictarum Dignitatum, Canonicatuum, Portionum integra- 
rum ac dimidiarum, aliarumque Dignitatum, Canonicatuum ac similium Portionum futurai- 
rum in praedicta Ecclesia Cathedrali creandarum praefatis Catholicis Hispanorum Begibus, ac 
eorum successoribus, prout de jure eis competit, Apostólica auctoritate reservaínus. 

Cap. 13. Acolytorum ac Capellanorum electionem ad nos et successores nostroa una cum 
nostro Capitulo pertinere decrevimus : volumus autem quod dicti Capellani, qui pro tempere 
fuerint eligéndi, non sint familiares Episcopi, nec alicujus personas dicti Capituli, nec fuerint 
tempere . vacationis. 

Cap, 14. Officium vero Sacristae, qui ea, quae ad officium Thesaurarii, ipso praesente et de 
ejus commissione, et, inejus absentia, ad votum ipsius Capituli, exercere tenebitur. 



SECCIÓN TERCERA. 95 

Cap. 15. Organistse officium, qui organa in diebus festivis et aliis temporibus ad votum 
Prselati siye Capituli pulsare teneatur. 

Cap. 16. Perticarii officium, cujüs in processionibus ordinare, Prselato, Presbytero, Diácono, 
Subdiacono, etreliquis Altari ministrantibus de choro ad Sacristiam vel Altare, vel de Altari 
ad Sacristiam, in chorum euntibus vel redeuntibus anteire officium erit. 

Cap. 17. Officium (Economl sive Procuratoris Pabricae et Hospitalis, qui Architectoribus, 
Muratoribus, necnon fabris lignaríis et aliis officialibus, sedificandis Ecclesiis operam dantibus,' 
prseerit, quique per se vel alios, rédditus, proventus annuos et qu^cumque emolumenta et 
obventiones ad prsedictam Pabricam et Hospitale quovis modo pertinentes colligere et 
expenderé habeat» redditurus annuatim rationem de recej^tis et consumptis, Episcopo et Capi- 
tulo vel Officialibus ab iisdem specialiter deputatis : necnon. ad eorum nutum eligendus 
et removendus, praestita prius per eum idónea satisfactione, quam ad administrationem 
admittatur. 

Cap. 18. Officium insuper Cancellarii sive Notarii Ecclesisé et Capituli, qui quoscumque 
contractus inter Ecclesiam, Episcopum et Capitulum et quoscumque alios actus etiam Capitu- 
lares in ProtocoUo et notis suis recipere et scribere teneatur. Donationes, possessiones, census, 
feuda, precaria, per eosdeni Episcopum et Capitulum et Ecclesiam vel eisdem factas vel in 
posterum faciendas annotet et scribat, et instrumenta custodiat, partes reddituum Beneficiatis 
distribuat, necnon rationem reddat et recipiat. 

Cap. 19. Canicularii denique officium, qui canes ab Ecclesia ejiciat ; in ómnibus sabbatis et 
quibuscumque festorum, vigilias habentium, vigiliis, et alias ubi et quando per Thesaurarium 
sibi fuerit injunctum, Ecclesiam purgabit. 

Cap. 20. De quibus ómnibus quinqué Dignitatibus, decem Canonicatibus, sex integris et 
totidem dimidiis Portionibus et sex Capellanis et sex Acolytis et officiia prsedictis, quia de 
praesenti fructus, rédditus et proventus decimarum non suppetunt, Thesaurariam ex Dignitati- 
bus, quinqué vero CanoniQatus et omnes integras ac dimidias Portiones ad prsesens in dicta 
erectione volumus suspendere. Quod si prsefatis quatu,or Dignitatibus et quinqué Canonicis 
rédditus memorat» quartse partis adprsesens, quod non credimus, non suppetant, arbitrio 
nostro nostrorumque successorum reservamus : quas Dignitates, quosque Canonicatus suspendere 
debeamus, doñee rédditus excreverint, suspensi vero spectabunt doñee ad majorem quantitatem 
fructus pervenerint, restituendi ad Prsebendas prsefatas per nos et successóres nostros ordine 
nobis considerando ad potiorem Ecclesisé nostrse utilitatem. Ita tamen ut cum, Deo duce, ad 
pinguiorem fortunam fructus, et rédditus prsedictsenostrae Ecclesiam pervenerint, quam primum 
ad dotem Thesaurarise suspensae applicatam desuper ex crescentibus fructibus auctum fuerit, 
Thesaurariam eamdem ex tune erectam et creatam esse decernimus absque alia nova creatione 
et erectione personse per eamdem Catholicam Majestatem nominándae conferendam, et conse- 
quenter dum fructus, rédditus et proventus uberius augmentum receperint, dictorum Canoni- 
corum numerus usque ad denarium numerum successive augeatur, quo exploto, tune omnes 
integrse et dimidise Portiones suo ordine successive admittantur, et demum redditibus super- 
excrescentibus hujusmodi, sex Acolytatus pro sex Clericulis, qui in quatuor Minoribus sint 
constituti et Acolytorum officia in Altaris ministerio eíerceant, et sex Capellanige simplices 
pro sex prsedictis Capellanis similiter provideantur. Postmodum vero officium Organistse et 
Perticarii, et (Economi, Notarii et Cancellarii prsedictorum, dicto numero successive juxta 
ordinem litteraliter praemissum, absque aliquo intervallo augeatur. 

Cap. 21. Et quiasecundum Apostolum, qui Altari servit de Altare vivero debet, ómnibus et 
singuli» Dignitatibus, Personis et Canonicis, Prsebendatis et integris ac dimidiis Portionibus, 



96 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Capellanis, Clericulis sive Acolytis, cseterisqwe officiis et eorum Officialibus juxta numerum 
supradictum expressis, omnes et singulos fructus, redditus et proventüs, tam ex Regia dona- 
tione, quam ex jure decimarum aut alias quovis modo ad eos de prsesenti, vel in futurum per- 
tinentes, velordine litterario Decano, Archidiácono, Cantori, Schólastico, Thesanrario et óm- 
nibus Caaonicis, necnon Portionibus integris ao dimidiis, ac etiam Rectoribus et on^nibus alus 
supra notatis etnominatis modo sequentí. 

Cap. 22. Decano scilicet, centum quinquaginta libras {pesos vulgariter in lilis partibus 
nuncupatas) quarum librarum quselibet unum Castellanum aureura, quadringentos octoginta 
quinqué marapetinos monetse Hispanise iconstituentes. Archidiácono, centum et trigínta valoris 
ejusdem pesos seu Castellanos, et cuilibet ex dictis Dlgnitatibus totidem, et cuilibet ex Cano- 
nicis centum, Portionariorum cuilibet septuaginta, Dimidiis triginta et quinqué, Capellanis 
quidem cuilibet riginti, Acolytis singulis duodecim, Organistse sexdecim, et Notario totidem, 
Perticario totidem, (Ecónomo vero quinquaginta, Caniculario quidem duodecim libras auri 
símiles totidem Castellanos constituentes, ex nunc prout ex tune ordine litterario, prout expri- 
mituf, servato, cum fructus, redditus et proventüs superéxcreverint, applicamus et assignamus. 

Cap. 23. Et quia, ut dictum est, propter officium datur beñeficium, yolumus et in virtute 
sanctse obedientise districte praecipimus et mandamus, quod prsedicta stlpendiasint quotidianse 
distributlones assignatsejdistributse quotidie interessentibus singulis nocturnis pariter et diurnis 
et exercitiis dictorum ofiBciorum. Itaque a Decano usque ad Acolytum inclusive, is qui alicui 
Horas non interftíerit, stipendio sive iliius horse distributione careat, et officialis, qui sui officii 
exercitio vel exequutioni deerit, mulctetur simlliter singulis vicibus pro rata salarii. Tales vero 
distributiones, quibus absentes gravantur, accrescant alus interessentibus. 

Cap. 24. ítem volumus et eadem auctoritate ordinamus, ut omnes et singuli Dignitates, 
Canonici et Portionarii nostrae Ecclesi» Cathedralis teneantur residere et deserviré in praedicta 
Ecclesia nostra per octo menses continuos aut interpolatos ; alioquin nos et Successores 
nostri, qui pro tempore fuerint,aut Capitulum,sede vacante, teneantur, eo prius vocato et audito, 
si justam et rationabilem causam absentise non habuerit et allegaverit, Personatum vel 
Canonicatum, vel Portionem vacantem pronuntlare, et de illo vel illa idoneis personis ad 
prsesentationem tamen prsefatse Catholicse Majestatis et eorum in Regnis Hispanise successo- 
rum providere; justam autem absentiae causam hoc loco definimus segritudinem, dum tamen 
Beneficiatus infirmus in Civitate maneat aut in suburbiis ejusdem Civitatis, aut, si eam in- 
currerlt stans extra Civitatem, cum redierit vel rediré paraverit ad eam, duin tamen hoc 
probationibus constet ; vel cum de mandato Episcopi vel Capituli simul, et pro causa utilitatis 
Ecclesiae absens fuerlt : itaque ista tria concurrant in hac absentia. 

Cap. 25. Volumus insuper et de consensu et beneplácito prsefata? Serenissimse Majestatis 
et eadem Apostólica auctoritate statuimus, decernimús et mandanáüs quod omnium decima- 
rum, tam Cathedralis quam aliarum Ecclesiarum et Dioecesis fructus, redditus et proventüs 
in quatuor aequales dividantur partes : quarum unam Nos et successores nostri Episcopi per- 
petuis futuris temporibus pro onere Pontificalls habltus sustentando, et ut decentius et juxta 
Pontificalis officii exigentiam statum nostrum sustentare valeamus, absque aliqua inminutione 
pro nostra et successorum nostrorum Episcopali Mensa, habeamus : Decanus vero et Capitu- 
lum et reliqui Ministri Ecclesiae quos desuper assignaviraus, aliam quartam partem modo 
praemisso Ínter eos dlvidendam habeant, a quibus partibus licet ex commissione Apostólica et 
longi temporis usu, moribus et consuetudine approbata, éadem Catholica Maj estas tertiam 
partem(íeríía5in Hispania vulgariter nuncupatam) habere etrecipere integraliter consuevit, 
volens tamen ipsa Maj estas erga nos suse liberalitatis dexteram extendere, prout extendit. 



SECCIÓN TERCERA. 97 

circa alias partes qnalitatibus infra éxpressis, Nos et Épiscopos successores et Capitulum 
prsefatos, ufc magis debitores tanto muñere refectos efficeret, et ut pro eadem et Regís 
ejusdem successoribus preces effundere teneamur» in nostra et dictse Eccleaise nostrse et 
Capituli in sua quarta üecimarum parte liberos et exemptos in futurum esse voluit. 

Cap. 26. Reliquas vero duas partes iterum in novem dividendas partes decernimus quarum 
duas ejusdem Majestatis Serenissimse in signum superioritatis et juris patronatus ac ratione 
acquisitionis dictse terrse, futuris perpetuis temporibus percipiendas et levandas applicamus. 

Cap. 27. De reliquis vero septem partibus bifariam duximus esse faciendam divisionem, 
quarum quatuor de dictis septem omnium Decimarum, ParocMae nostrse Gathedralis Ecclesiae 
pro dictis duobus Rectoribus in eadem nostra Ecclesia, ut dictum est, prseficiendis, cum óm- 
nibus priraitiis ejusdeni Ecclesi» Farochise applicamus : ita tamen quod dicti dúo Rectores 
prsestare t^neantur octavam partem dictarum quatuor par tium, sic illis applicatarum, dictae 
Ecclesiae nostrse Sacristse, qui teneatur juxta morem deserviré. 

Cap. 28. Volumus autem quod, si successu temporis portio cujuslibet dictorum Rectorum, 
quam modo prsemisso percipere debet, summam centum viginti aureorum castellanorum 
{pesos vulgariter nuncupatorum) excesserit, quod id quod superexcreverit, reliquis Canonicati- 
bus, Portionibüs, dimidiis Portionibus et reliquis oíficiis nostraí Ecclesiae Cathedralis, ut 
dictum est, suppressis applicentur : in singulis vero Parochialibus Ecclesiis, tam dictse Civi- 
tatis, quam totius nostrse Dicecesis, quatuor partes prsedictas de dictis septem, Beneficiis in 
unaquaque dictarum Ecclesiarum erigendis et creandis applicamus : declarantes etiam similj 
modo octavam partem dictarum quatuor partium sic dictis Beneficiis applicataruní, Sacristse 
cujusque Parochialis Ecclesiae dictae Civitatis etDioecesis nostrse esse tribuendam. 

Cap. 29. Volumus auten^ et ordinamus, quod ómnibus dictae Civitatis et Dioecesis nostrse 
Ecclesiis Parochialibus, excepta nostra Ecclesia Cathedrali, tot Beneficia Simplicia creentur 
et ordinentur, quot ex quantitate reddituum dictarum quatuor partium, sic eisdem Beneficiis 
applicatarum, creari et ordinari potuerint, assignata tamen congrua et honesta sustentatione 
Clericis, quibus Beneficia illa conferri debent, ita quod nuUus sit det^rminatus dictoruna 
Beneficiorum numerus, sed superexcrescéntibus fructibus, crescat etiam Ministrorum. copia 
in iisdem Ecclesiis; quse quidem prsedicta Beneficia simpliciter servitoria, quae pro témpora 
in dictis Ecclesiis creari contigerit, ut dictum est, quotiescumque vacare contigerit, quovis 
modo provideri volumus et statuimus, filiis patrimonialibus dumtaxat, descendentibus ab 
iücolis, qui ex Hispania ad dictam Provinciam transmearunt, aut ad eam inhabitandam in 
futurum transiré contigerit, doñee in posterum visa et agnita per nos et successores nostros 
Christianitate et capacítate Indórum, ad instantiam dicti Patroni, nunc et pro témpora exis- 
tentis, visum fuerit Indis etiam naturalibus dicta Beneficia esse conferenda, praemisso prius 
examine et oppositione juxta formam et laudabilem consuetudinem in Episcopatu Placentino 
hactenus observatam ínter filies patrimoniales. Dum tamen dicti patrimoniales, quibus sic de 
dictis Beneficiis provisum fuerit, infra annum et dimidium a die sibi factae provisionis 
teneantur se praesentare et ostendere coram dictae Provincias appellationum Judicibus aut 
Gubernatore pro tenapore ibidem existentibus, ratihabitionem dictarum Catholicarum Ma- 
jestatum, vel pro tempore successorum suorum in Hispanise Regnis, coUationum et provisio- 
num sic sibi prsedicta forma factarum. Alioquin praedicta beneficia eo ipso vacare censeantur, 
praefatique Catholici Reges, si ve eorum successores, possint personas alias ad dicta Beneficia 
jüxta praedictam formam qualificatas, praesentare. 

Cap. 30. Volumus autem quod, doñee existant filii patrimoniales, qui, juxta praefatam 
formam et consuetudijiem Palentinam, possint eligi ad dicta Beneficia, provisio dictoruní 



<»8 PARTE 5"* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Benefíciorum fiat ad prsesentationem dictarum Majestatum Catholicarum, Fatronorum, et non 
alias. 

Cap. 31. Sed.quia animarum cura dictse Civitatis ac totius nostrse Diócesis ad noset Suc- 
cessorés nostros principaliter et praecipue spectat, tamquam qui, juxta sententiam ApostoIi,de 
lilis íq die judicii rationem reddituri sumus, accedente ad hoc consensu et volúntate earum- 
dem Catholicarum Majestatum, Patronorum prsedictorum, et sua instante petitione et aucto- 
ritate et tenore prsedictis, voluuius et ordinamus, quod in ómnibus dict« Civitatis et Dioecesis 
nostrse Ecclesiis Parochialibus, excepta Parochia nostrae Ecclesise Cathedralis, nos et Prjelati, 
qui pro tempere fuerint, commendemus et injungamus animarum curam pro nostra libeirtatis 
arbitrio, cui viderimus ipsarum Ecclesiarum Beneficiato seu Beneficiatis, sen ouicumque alio 
Sacerdoti etiam non Beneficiato, pro eo tempore et sub ea forma, quibus nobis visum fuerit 
dictarum animarum saluti magis expediré : sub Divini obtestatione judicii omnes Successores 
nostros exhortantes et requirentes, quod in commissioúe animarum nulla sit apud eos persona- 
rum acceptio, sed solum sibi commissarum a Deo ovium utilitati consulant et saluti, et ut qui 
prsefatse animarum curse a nobis vel illis prsepositi füerint, congruentius valeant sustentar!, pro 
ipsaque soUicitudine aliquam suscipiant temporalem retributionem, applicamus eorum cuili- 
bet primitias omnes Parochise illius, in qua sic animarum curam generit, relicta parte Sacrista 
inferius designanda. 

Cap. 32. Volumug insuper et ordinamus quod institutio et destitutio Sacristarum omnium 
Ecclesiarum nostrse Dioecesis fiat semper ad nutum et dispositionem nostram et nostrorum 
pro tempore successorum, cum moderatione salarii, et, isi forsan dicta pars octava, qusesibi, 
ut prsemissum est, solvi debet, in magnam excreverit qua^titatem, ita tamen ut quidquid ex 
eadem octava parte illis per nos vel successores nostros ademptum fuerit, in ipsius Ecclesise 
fabricamvelaliquodDivinicultusaugmentumejusdemEcielesiseetnonin alios usus consumí 
debeat. 

Cap. 33. Si.miiiter tres partes restantes ex septem partibus supradictis, in duas Iterum 
partes sequaliter dividantur ; quarum unam, scilicet medietatem trium dictarum partium cui- 
libet.dictorum oppidorum Ecclesise Fabrlcae libere applicamus, reliquaní vero partem, videlicet 
medietatem trium dictarum partium Hospitallbus cujusque oppidi asslgnamus ; de qua quidem 
medietate sive parte Hospitallbus ilsdem applicata, dicta Hospitalia teneantur Hospitali prin- 
cipan, ubi Cathedrális fuerit Ecclesia, decimam solvere. 

Cap. 34. Applicamus etiam eadem auctoritate in perpetuum Pabricse dictse Ecclesise nostrse 
Sti. Jacobl omnes et singulas decimas unius Parochiani ejusdem Ecclesise et omnium aliarum 
Ecclesiarum totius Civitatis et Dioecesis per prsefectum Fabricse (Economum, singulis annis 
eligendi ; dum tamen talis electus Parochianus non sit primus seu major vel ditior nostrse 
dictse Ecclesise Cathedrális et aliarum Ecclesiarum nostrse dictse Dioecesis. 

Cap. 35. Officium vero diurnum pariter et nocturnum, tam in Missa quam in Horis, fiat 
semper ac dicatur secundum consuetudinem Ecclesise ni3paiensis, doñee et quousque Synodus 
celebretur. 

Cap. 36. Yolumus Insuper, et de ejusdem Celsitndinis Instantia et petitione ordinamus quod 
Portionarii ipsi vocem habeant una cum Capitulo, una cum Dignltatibus, una cum Canonicis, 
tam in spiritualibus quam ih temppralibus, prseterquam in electionibus et alus a jure prohibi- 
tis casibus, qui solis Dignltatibus et Canonicis pertineant. 

Cap. 37. Etinsuper volumus et ejusdem Serenitatis petitione et instantia ordinamus quod in 
dicta nostra Ecclesia Cathedrali, prseterquam in diebus festivis, in quibus una tantum Missa 
solemniter celebrabltur Hora Tertiarum.düsequotidie Missse celebrentur : quarum.una, príma^ 



SECCIÓN TERCERA. 99 

primis diebus Veneris cujuslibet Mensis de anniversario fiat pro Hispanise Regibus prsBsenti- 
bus, prseteritis et futuris: diebus vero Sabbatí Missa prsedicta in Virginis gloriosae boñorem, 
pro Regum prsefatorum incolumitate et salute respective celebretur : cujuslibet autem mensis 
prima die Lunae eadem Missa pro animabus in purgatorio existentibus solemniter dicatur :re- 
liquis vero diebus prefata Missa possit celebrari ad voluntatem et dispositionem cujuslibet 
person» volentis ipsam dotare, dictique Episcopi et Capitulum possint quamcumque dotem 
recípere a quibusvis personis sibi oblatam pro ejusdem Missse celebratione : secunda vero Missa 
de festo vel de feria occurrente, secundum stilum Hispalensis Ecclesise vél alias Hora Tertia- 
rum celebrabitur. Et quicumque Majorem Missam celebraverit, ultra communem distributionem 
ómnibus lili Missae interessentibus assignatam vel assignandam, stipendium triplum quod ad 
quamcumque diei Horam lucretur, Diaconus vero duplum, Subdiaconus simplum, et quicum- 
que Majori Missae non interfuerit, Tertiam et Sextam illius diei non lucretur, nisi ex rationa- 
bili et justa causa et de Decani licencia, vel alterius in choro pro tempere praesidentis, absens 
fuerit, super quo petentis licentiam et concedentis conscientiam oneramus : et quicumque si- 
militer Matutinis et Laudibus interfuerint, triplum lucrentur quam ad quamcumque diei 
iloram et insuper stipendium primse, quamvis illi non interfuerint. 

Cap. 38. Yolumus insuper, et de ejusdem Majestatis instantia et petitione ordinamus, quod 
bis in qualibet hebdómada Capitulum teneatur, feria videlicet tertia et sexta, et quod feria 
tertia tractetur ibidem de negotiis occurrentibus ; feria autem sexta de nuUa alia re nisi de 
morum correctione et emendatione tractetur, et de his, quse ad Divini cultus officium debite 
celebrandum, et ad Clericalem honestatem in ómnibus et per omnia, tam in Ecclesia quam 
extra, conservandam spectant; et quaelibet alia dies ad Capitulum celebrandum, sit interdicta, 
nisi novi casus, qui einerserint, id exigerint. Peí* hoc nolumus jurisdictioni nostrae Episcopali, 
aut successorum nostrorum circa correctionem et punitionem dictorum Canonicornm aliarum- 
que personarum nostrae Cathedralis Ecclesiae aliquatenus derogarí : quam omnimodam juris- 
dictionem, correctionem et punitionem dictarum personarum nobis et dictis successoribus 
nostris reservamus ad instantiam et petitionem prs^fatarum Majéstatum, Patronorum, ex eo- 
rumdem consensu. 

Cap. 39. Ítem eadem auctoritate, et de ejusdem Catholicae Majestatis beneplácito statuimus 
et ordinamus quod quilibet nostrae dictae Ecclesiae et Dioecesis Clericus primae Tonsuras, adhoc 
ut possit privilegio gaudere Clericali, deferat Tonsuram uníus regalis argentei magnitudinis, 
monetseusualisHlspanae, et per dúos digitos^ in&a aures tamen, a tergo prosequente scisura, 
capillos tondeat, vestibusque honestis induatur, clámide videlicet, vel mantello seu pallio, quod 
vulgariter Loba nuncupatur, ó Manteo, clauso vel aperto, ad terram usque pretenso ; non 
rubei croceique colorís, sed alterius honesti colorís, quibus tam in vestibus superiobus quam 
inferioribus apparentibus utatur. 

Cap. 40. ítem eadem Apostólica auctoritate, necnon de ejusdem celsitudinis et Catholicae 
Majestatis consensu delibérate quia in ipsa Provincia, de Guathimala vulgariter nuncupata, in 
Civitate Guathimala sub invocatione Sancti Jacobi Cathedralem Ecclesiam in honorem ejusdem» 
Sancti perpetuo erigimus, domos, Íncolas et habitatores et vicinos, tam intra Civitatem quam in 
suburbiis ejusdem Civitatis de praesenti vel in futurum habitantes et commorantes, in dictae 
Ecclesiae Sancti Jacobi Parochianos deputamus et assignamus, doñee in dicta Civitate com- 
moda per nos vel successores nostros fíat divisio Parochiarum : cui etiam jura Parochialis 
Ecclesiae solvere teneantur, decimas, primitias et oblationes ófferre, a Kectoribus ejusdem Ec- 
clesiae Confessiones, Eucharistiam et alia Sacramenta recipere ; necnon iisdem Rectoribus 
Sacramenta hujusmodi conferendi et administrandi et Parochianis recipiendi, licentiam conce* 
dímus etfacultatem. 



100 PARTE 6a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Cap. 41. ítem volumus et statuimus et ordinamns, qiiod consuetudines, constitutiones, ordi- 
oationes, ritus et mores legítimos et approbatos» tam officiorum quam insigniorum et habitus, 
Anniversariorum, Officiorum, Missarum aliorumque omnium approbatorum Ecclesise Hispa- 
lensis, necnon aliarum Ecclesise vel Ecclesiarum quarumcumque ad nostram Cathedraiem 
Ecclesiam decorandam et regendam necessariareducere ac transplantare libere valeamus. 

Cap. 42. Etquia quse de novo emergiint novo indigent auxilio ; igitur, Litterarum supra- 
dictarum virtute nobis et successoribus nostris plenissimam eraendandi, ampliandi et ea, 
quse oportuerint, statuendi et ordinandi in posterum potestatem reservamus, ut possimus id 
faceré de consensu, petitione et instantia Eegiíe Majestatis, tam circa constitutionem et taxa- 
tíonem dotis perpetuam vel temporalem et limitum nostri Episcopatús et omnium beneficio- 
rum, quam circa retentionem decimarum, vel divisionem earumdem, secundum tenorem BuU» 
Alexandri Tapie VI, per quam ipsis Regibus Hispanise fuit facta donatio decimarum, licet ad 
prsesens per eamdera fíegiam Majestatem ad alimenta nobis sint cum his tantum qualitatibus 
donata. Quse omnia et singula, instantibus et petentibus pra^dictis Domiuis nostris Regina et 
Kegibus, dicta auctoritate Apostólica, qua fungiinur in hac parte, et melioribus modo, via, 
forma et jure,quibus melius possumus, et de jure debemus, erigimus et instituimus, creamus, 
facímus, disponimus et ordinamus cum ómnibus et singulis ad id necessariis et opportunis. Non 
obstantibus quibuscumque contrariis, et lilis prsecipue, quse Sanctissimus Dominus noster 
Papa praefatus in suis prseinsertis Litteris Apostolicis voluit non obstare ; et ea omnia et sin- 
gula ómnibus et singulis prsesentibus et futuris cujuscumque status, gradus, ordinis, prseemi- 
nentige vel conditionis fuerint, intimamus, insinuamus et notificamus, et ad omnium notitiam 
deducimus et deduci volumus per praesentes. Mandamusque prsedicta auctoritate, in virtute 
sanctse obedientise, ómnibus et singulis supradictis, ut ea omnia et singula, quemadmodum a 
nobis instituta sunt, observent, et observare faciant. In quorum omnium et singulorum fidem 
et testimonium prsemissorum, presentes Litteras, sive praeséns publicum instrumentum exinde 
ñeri et per Notarium publicum infrascriptum subscribí et publicari mandavimus, et nomine 
nostro subscripsimus, sigíUique nostri jussimus et fecimus appensione communiri. Datum 
Mexici, sub anno Nativitatis Domini millesimo quingentésimo trigésimo séptimo, die vero vi- 
gésima Mensis Octobris, prsesentibús ibidem Rmo. DD. Joanne de Zumarraga, Episcopo 
Mexicanensi, et Bachalaureo Michaele de Barreda, Clerico, et Joanne Gascón, et Joanne de 
Roxas, et Francisco López ad prssmissa vocatis atque rogatis. Et quia ego, Didacus de Mayorga, 
Clericus LegioHcnsis Dioacesis, publicus Apostolicus Notarius prsefatse erectioní, applicationi, 
prsemissis ómnibus et singulis una cum prsenomiuatis testibus praeséns interfui, ideo hocpríesens 
publicum instrumentum manu alterius scribi feci, signoque et nomine meis solitis ac consuetis 
subscripsí et signavi, in fidem et testimonium praemissorum rogatus et requisitus. Didacus 
Mayorga, Notarius Apostolicus. (Existe en la Curia de Nicaragua). 

SERIE DE LOS OBISPOS DE GUATEMALA. 

1. D. Francisco Marroquin, nacido en Osma, deseoso déla conversión de los Indios por lo que 
había oído en Madrid á Pedro de Albarado, pasó a Méjico, donde fué Vicario General, después 
á Guatemala, en donde fué el primer Cura Párroco en un pueblo, que hasta hoy se llama del 
Obispo ; dignidad á que fué elevado e^ 18 de Diciembre de 1533 ; se consagró en Méjico en 8 de 
Abril de 1537, erigió la Iglesia Catedral en 20 de Octubre de dicho año, y murió con gran fama 
de santidad en 19 de Julio de 1563. 



SECCIÓN TERCERA. 101 

2. D. Bernardino de Villalpando, nacido en Talayera de la Keina, nombrado para Cuba en 
20 de Abril de 1559, y para Guatemala en 9 de Marzo de 1564,celebró un Sínodo Diocesano, y 
murió en 1569 en Santa Ana de San Salvador. 

3. D. Fr. Gómez Fernandez de Córdoba, de la Orden de San Jerónimo, nacido en Córdoba de 
Andalucía, promovido á Nicaragua en 1553, y á la Silla de Guatemala en 1574. Fué celosísimo, 
virtuoso y limosnero : asistió al Concilio Mejicano celebrado en 1585, cargado de años y enfer- 
medades pidió un Coadjutor, que le fué concedido en 3 de Agosto de 1596. Murió en Junio 
de 1598. 

4. D. Fr. Juan Ramírez, Dominico, natural de Murilloen la Rioja, fué Lector de Teología en 
Méjico, volvió á España y fué hecho prisionero de los Ingleses y llevado á Londres ; de vuelta 
á Madrid fué promovido á ésta Silla en 18 de Enero de 1600 y murió en San Salvador á 24 de 
Marzo de 1609. 

5. D. Fr. Juan Cabezas Altamirano, Dominico, nacido en Zamora, fué electo Obispo de Cuba 
en 1602, y trasladado á Guatemala en 1610, donde murió electo Obispo de Arequipa en 1615. 

6. D. Pedro de Valencia, natural de Lima, Chantre del Cuzco, promovido á Guatemala 
en 1616, y antes de tomar posesión trasladado á La Paz, en donde fundó el Colegio de la Com- 
pañía de Jesús y murió en 1631. 

7. D. Pedro de Vega y Sarmiento, Dean de Méjico, fué presentado para ésta Silla, y renunció 
así como antes habia renunciado la de Popayan. 

8. D. Fr. Juan Zapata y Sandoval, Agustino, nacido en Méjico, electo para Chiapa en 1613, 
y para Guatemala en 1621, donde murió en 1630. 

9. D. Agustín de ligarte y Sarabia, electo para Chiapa en 20 de Julio de 1628, para Guate- 
mala en 1630. para Arequipa en 1641, y paraQuitoen 1646, en donde murió ala edad de ochenta 
años en 1650. Fué uno délos mejores Obispos de Nueva España, muy limosnero y amante de 

los Indios. 

10. D. Bartolomé González Soltero, natural de Méjico, presentado para Guatemala en 1645, 
donde murió en 1656. 

11. D. Fr. Payo de Rivera, Agustino, hijo del Duque de Alcalá, Virey de Ñápeles, nació en 
Sevilla, fué presentado para Guatemala en 1657, para Michoacan en 1667, para Méjico en 1668; 
fué Virey en 1673, regresó á España en 1681, se retiró al Convento del Risco en Avila, y murió 
en 1684, renunciando el Obispado de Cuenca, así como renunció todas las Dignidades. 

12. I^. Juan Saenz Mañosea y Murillo, nació en Méjico y fué promovido á Cuba en 1661, 
después á Guatemala en 1667, en donde fué Presidente de la Audiencia : por último fué nom- 
brado para Puebla en 1676, pero murió en Guatemala antes de salir. 

13. D. Juan de Ortega Montañés, natural de Llanes, Inquisidor de Méjico; fué promovido 
para la Silla de Durango en 1674, y antes de tomar posesión pasó á Guatemala en 1675; des- 
pués fué trasladado á Michoacan en 1682, por último fué Virey y Arzobispo de Méjico en 1701, 
murió en 1710. 

14. D. Fr. Andrés de las Navas Quevedo, Mercenario, natural de Baza en Andalucía, fué 
promovido á Nicaragua en 1667, y á Guatemala en 1682 ; murió de 80 años en 1702. 

15. D. Fr. Mauro de Larreategui Colon, del Orden de San Benito, Abad del Monasterio de 
Burgos, fué promovido á Guatemala en 1703, llevó la vida de humilde Religioso ; murió 
en 1713. 

16. D. Fr. Juan Bautista Alvarez de Toledo, Franciscano, de San Salvador, promovido á 
Chiapa en 1708, y á Guatemala en 1714; edificó el Convento de Santa Clara y el Colegio de 

TOM. n. 13 



102 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Misioneros de Propaganda Fide : fué promovido á Guadalajara en 1723, que renunció. El Eey 
suplicó á Su Santidad que el electo para Sucesor suyo pasase á Guadalajara, y que el Señor 
Toledo quedase en Guatemala: pero murió luego en 10 de Julio de 1726; fué sepultado en el 
Colegio de Misioneros de su Orden. 

17. D. Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, natural de Méjico, en donde fué Canónigo de la 
Metropolitana, y de allí promovido á la Silla de Guatemala en 1723 ; fué trasladado á Guada- 
lajara en 1725, donde murió en Noviembre de 1734. 

18. D. Juan Gómez Parada, natural de Compostela en la Nueva Qelicia, fué Canónigo de 
Méjico, y después promovido á Yucatán en 1715, y á Guatemala en 1 723 ; fundó el Convento de 
Capuchinas y pasó á Guadalajara en 1735, donde murió en 1751. 

19. D. Fr. Pedro Pardo Pigueroa, Mínimo de San Francisco de Paula, natural de Lima, 
promovido á Guatemala en 1735, reparó el Convento de Carmelitas casi arruinado y edificó el 
Templo de Esquipulas : consiguió elevar á Metropolitana ésta Silla, lo que no hablan podido sus 
predecesores en dos siglos de solicitud, concediéndole Su Santidad el Palio en Bula de 16 de 
Diciembre de 1742 ; falleció en 1751. 

20. D. Francisco de Figueredo, de Nueva Granada, fué promovido á la Silla de Popayan en 
1740, y ala de Guatemala en 1751, donde entró en 1752 : hallábase ciego en los últimos años 
sin dispensarse en nada de su ministerio, y falleció en 1766. 

21. D. Pedro Cortés y Larranz, natural de Bolchite en Aragón, Penitenciario de Zaragoza, fué 
electo para ésta Silla en 1767, en la que murió el año de 1777. 

22. D. Cayetano Francos de Monroy, electo en 1° de Junio de 1778, murió en 17 de Julio 
de 1792. 

23. D. José Félix de Villegas, trasladado do Nicaragua en 23 de Setiembre de 1793, murió 
en 3 de Febrero de 1800. 

24. D. Luis Pefíalvery Cárdenas,trasladadode Nueva Orleans en 20 de Julio de 1801. renun- 
ció en I*' de Marzo de 1806. 

25. D. Eafael de la Vara, electo en 21 de Marzo de 1806, murió en 31 de Diciembre de 1809. 

26. D. Tlanaon Casaus, Obispo Reséñense nombrado para Guatemala en 1811, trasladado á 
ésta Sedeen 15 de Marzo de 1815, expulsado en 1829, murió en la Habana en 10 de No- 
viembre de 1845. 

27. D. Francisco Garcia Pelaez, Obispo de Bostra en 27 de Enero de 1843, Arzobispo de 
Guatemala en, 10 de Noviembre de 1845, murió en 1867. 

28. D. Bernardo Pinol, Obispo de Nicaragua, promovido al Arzobispado de Guatemala en 
20 de Setiembre de 1867. Hállase desterrado en la Habana. 

ERECCIÓN DE LA SILLA DE NICARAGUA. 

Paulus Episcopus Servus Servorum Dei. Ad perpetuam rei memoriam. 
iEquum reputamus et rationi consonum, ut ea, qu3B Komani Pontificis gratia processerunt, 
licet ejus superveniente obituLitterseconfect» non fuerint, suum sortiantur effectum. Dudum 
siquidem, cum inter alias Provincias in Insulis índiarum nuncupatis, concedente Domino, 
felicibus auspiciis Charissimi in Christo Filii nostri Caroli, Komañorum Imperatoris semper 
Augusti, qui etiam Castell» et Legionis Eex existit, noviter repertis et acquisitis, et ejus 
temporal! ditioni subjectis, esset una, Nicaragua nuncupata, cujus incolse et habitatores 
Divin» Legis expertos, absque aliqua Fidei Orthodoxae instructione vivebant, etinquaali- 
qua Ecclesia nondum erecta erat, ac propterea ut ipsi íncolas et Habitatores rationis et huma- 
nitatis capaces, Fidei prsedictae adhsererent, et discussis errorum tenebris, ad lucém veritátis 



SECCIÓN TERCERA. 103 

perveuirent, et Salvalorem Nostrum Dominum Jesum Christum, totius humani generis 
Eedemptorem cognoscerent, necesse esset ibi spiritualia seminare et plantare, et Dominici 
Ovilis,ad quod oves errantes reducerentur, etin quo reductae prseservarentur, septa coQser- 
vare, felicis recordatioWs Clemens PP. Vil, Prsedecessor noster, qui ad ea, per quse singulis 
in tenebris constitutis, tit ad veram lucem pervenire possent, lucis radiis resplendescerent, 
partes Apostolici officii sibi desuper commissi libenter íñterponebat, ac propterea in singulis 
locis, prout illorum necessitas et alise rationabiles causse id exigebant, novas Episcopales 
Sedes Ecclesiasque pro excellenti Sedis Apostolicse prseeminentia plantabat, ut per eas plan- 
tationes nova Pppulorum adhsesio níilitanti Ecclesise accresceret, Eeligionisque Christianse ac 
Catholicse Pidei Professio ubique consurgeret, dilataretur ac floreret, et loca etiam humilia 
illüstrarentur, et eorumdem Incolse et Habitatores, novarum Sedium et honorabilium Prse- 
sülum assistentia circumfulti, auctore Domino, felicitatis seternge prsemia facilius valerent 
adipisci, sub dato, videlicet, IV kalendas Martii, Pontificatus sui anno octavo, habita super 
iis per ipsum Prsedecessorem, cum tune Sanctse Romanee Ecclesise Cardiualibus, de quorum 
numero tune eramus, deliberatione matura, et de illorum consilio, prsefato Carolo Imperatore 
id summopere cupiente, et eidem Prsedecessori humiliter supplicante, ad laudem et gloriam 
illius, cujus est térra et* plenitudo ejus, et universi qui habitant in ea, totiusque coelestis 
Curise jubilationem, et ipsius Pidei exaltationem, ac incolarum et habitantium praedictorüm 
animarum salutem, Oppidum, Legionen. nuncupatum, in dicta Provincia Nicaragua, in qua 
aliqui Fideles morabantur^ consistens, Civitatis titulo insigniyit, et illud in Civitatem, quse 
Legionen. nuncuparetur; et in ea uaam Cathedralem Ecclesiam, sub invocatione Gloríosse Dei 
Genitricis semper Virginis Mariae, pro uno Episcopo Legionen. nuncupando, qui illi prseesset 
et illius structuras et sedificia construí procuraret, et faceret, necnon in ea, et Civitate prse- 
dicta, et eidem Ecclesise assignanda Dicecesi, verbum Dei prfedicaret, et earum íncolas et 
Infideles, necnon Gantes barbaras ad Orthodoxse Pidei cultum converteret, et conversas in 
eadem institueret et confirmaret, eisque Baptismi gratiam impenderet, et tam illis sic con- 
versis, quam ómnibus alus Fidelibus in Civitate et Dicecesi hujusmodi pro tempere degenti- 
bus et ad eas declinantibus, Sacramenta Ecclesiastica et alia Spiritualia ministrare et 
instruere faceret et procuraret ; necnon in Ecclesia ét Civitate et Dicecesi prsedictis Episcopa- 
lem Jurisdictionem, auctoritatem et potestatem et alia, quse alii Episcopi in suis Civitatibüs 
et Dioecesibus excercere, gerere et faceré poterant et debebant, exercere, gerere et faceré : 
necnon ex ómnibus inibi proventibus, prseter quam ex auro et argento et alus gemmis et 
lapidibus pretiosis, quse prsefato Carolo et pro tempore existentibus Castellse et Legionis 
Regibus, quoad hoc libera esse decrevit. Decimas, Primitias de jure debitas, cseteraque Epis- 
copáliá Jura, prout alii inHispania Episcopi* de jure vel consuetudine exigebant et percipie- 
bant, exigere, percipere et levare libere et licite valeret, et Dignitates, Canonicatus et 
Prsebendas aliaque Beneficia Ecclesiastica, cum cura et sine cura, erigere et instituere et alia 
Spiritualia cónferre atque seminare, prout pro Divini cultus augmento, et ipsorum Incolarum 
animarum salute expediré dignosceret, et qui Archiepiscopo Hispalensi pro tempore existeüti 
jure Metropolitico subessfit, cum Sede et Mensa et alus Insigniis Episcopalibus, necnon Pri- 
vilegiis, Immunitatibus et Gratiis, quibus alise Cathedrales Ecclesiae et earum Prsesulesin 
eadem Hispania, de jure vel consuetudine utebantur, potiebantur et gaudebant,'uti, potíri 
et gaudere posset quomodolibet in futurum, auctoritate Apostólica perpetuo erexit et instituit, 
ac eidem erectse Ecclesise Oppidum Legionen. sic in Civitatem erectum pro Civitate, necnon 
districtum, et territorium, aut partes ipsius Provincise per ipsüm Carolum Imperatorem et 
Regem, positis limitibus assignatas seu assignandas, pro Dicecesi, eorumque íncolas et Habi- 



104 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tatores pro Clero et Populo concessit et assignavit, et nihilominus Jus Patronatiis ad prsesen- 
tandum infra annum, propter loci distantiam, Personas idóneas ad dictam Ecclesiam, quoties 
illius vacatio, ea prima vice eicepta, pro tempere occurreret, Eomano Pontifici pro tempere 
existenti, per eum in ejusdem Ecclesise Episcopum ad prsesentationem hujusmodi prseficien- 
dum, necnon ad Canonicatus et Dignitates et Prsebendas et Beneficia praedicta erigenda, ab 
eorum primseva erectione postquam erecta forent, quam ex tune deinceps .pro tempore 
vacantia Episcopo Legionensi pro tempore existenti sirailiter per eum ad. prsesentationem 
ejusmodi in ipsis Dignitátibus, Canonicatibus et Prsebendis et Beneficiis instituendas prsefato 
Carolo, et pro tempore existenti Castellse et Legionis Kegi,de simili consilio dicta auctoritate 
reservavit, concessit et assignavit. Ne autemde erectione, institutione, concéssione, assigna- 
tione ac reservatione hujusmodi, pro eo quod super illis dicti Prsedecessoris, ejus superveniente 
obitu, titterse confectse nonfuerint, valeat quomodolibet hsesitari, Ipseque Carolus Imperator, 
necnon pro tempore existens Castellss et Legionis Kex, et Episcopus Legionensis illarum 
frustrentur effectu, volumus, et similiter Apostólica . auctoritate decernimus, quod erectio, 
institutio et concessio, assignatio et reservatio prsedictse, perinde a dicta die IV kalendas 
Martiisuum sortiantiir effectum, ac si super illis ipsius Prsedecessoris Litterae sub ejusdem 
diei data confectsB fuissent> prout superius enarratur, quodque prsesentes Litteras ad proban- 
dum plene easdem erectionem, institutionem, concessionem, assignationem et reservationem 
ubique sufficiant, nec ad id probandum ulterius adminiculum requiratur. NuUi ergo omnino 
hominum liceat hane paginam Nostrse erectionis, institutionis, concessionis, assignationis et 
reservationis infringere, vel ei ausu temerario contraire : si quis autem hoc attentare prse- 
sumpserit, indignationem Omnipoteñtis Dei, ac Beatorum Petri et Pauli Apostolorum ejus, 
se noverit incursurum. Datum Romse, apud Sanctum Petrum, anno Incarnationis Dominicse 
millesimo quingentésimo trigésimo quarto, III Nonas Novembris, Pontificatus Nostri anno 
primo. P. Attavantis.Sumptum ex Kegestro Litterarum Apostolicarum Fe. Ke. Pauli PP. III, 
et coUationatum per me, Ferdinandum Martinez, Magistrum Kegestri Decanum. 

Concordat eum Originali de facúltate Clausulis Salvo..... 

Antoaius Malocardi Eeg. Literar. Aplicar. Gustos. 

Reg. Lib. XXIX. Anni Primi fel. rec Pauli PP. III, Fol. 35. (Hállase en la Curia Episco- 
pal de Nicaragua.) 

Nota la. Estas Letras se expidieron por Paulo III, á 3 de Noviembre de 1534, en las que confirma la Erec- 
ción de Iglesia de Nicaragua, hecha por su antecesor Clemente VII, el 26 de Febrero de 1531; concuerda muy 
bien con la Serie de los Obispos de Nicaragua, que luego pondremos. 

Nota 2a. Esta Silla fué sufragánea de la Metropolitana de Sevilla hasta el año de 1547, en que se «onsti- 
tuyó Sufragánea de Lima; pero comenzó 4 serlo de la Iglesia de Guatemala, cuando Benedicto XIV en 16 de 
Diciembre de 1743 la elevó á Metropolitana. 



REAL CÉDULA, EN QUE SE MAINDA GUARDAR EN LA IGLESIA CATEDRAL DE NICARAGUA 
LA ERECCIÓN DE LA METROPOLITANA DE GUATEMALA. SU DATA, EN EL PARDO A 5 
DE MARZO DE 1763. 

El Rey. 
Reverendo en Cristo Padre Obispo de la Iglesia Catedral de León de Nicaragua, en las Pro- 
vincias de Guatemala, de mi Consejo. Por el Dr. Don Francisco de la Vega Lacayo, Diputado 
de ese Cabildo en ésta Corte se me ha representado que en el mes de Octubre del año de mil 
setecientos cincuenta y ocho, solicitó se le mandase dar una copia autorizada de la Erección de 



SECCIÓN TERCERA. IOS 

esa Iglesia, que .en conformidad de lo que disponen las leyes, debia existir en mi Consejo de las 
Indias, para que el propio Cabildo se. pudiese arreglar á ella en los (casos) y dubios, que se ofre- 
cieren, en atención á haberse perdido la original, que existia en el Archivo de él en uno de los 
repetidos incendios, que ha padecido esa Ciudad. (Que por lo tanto) habian mandado hacer las 
diligencias correspondientes para su solicitud ; y por no haberse hallado en el propio Consejo 
ni en el Archivo de Simancas, se pasaron Oficios con mi Agente en la Corte de Koma, á ñn de 
que hiciese sacar y remitirse un testimonio de la Bala original. Que en su consecuencia le 
dirigió con relación de sus costos á principios del año de mil setecientos sesenta ; y que res- 
pecto de haber mediado algún tiempo des (de su r^emision hasta entonces, sin haberse evacuado 
aquel expediente, por si consistía en no haber instruido su primer instancia con las noticias, 
que tenia del estado y gobierno de esa Iglesia, y de la pérdida de lá referida Erección, le habia 
parecido ser de su cargo para poder desempeñar los estrechos oficios, que continuamente le 
pasaba ese enunciado Cabildo sobre ese asunto, hacerme presente como lo ejecutaba, los indivi- 
duos de que se componía, la cantidad áque habian ascendido los diezmos en quince años desde 
el de mil setecientos treinta y uno, hasta el de mil setecientos cuarenta y cinco, ambos inclu- 
sive,.j la forma de su distribución que era conforme á la Erección de la Metropolitana de Gua- 
temala, y con sola la diferencia, que se explicaba en la Provisión de la Audiencia dé esas 
Provincias, lo cual se habia practicado en todos los Quinquenios subsecuentes : que desde la 
citada pérdida de la Erección hasta ahora se había gobernado esa Iglesia por la de la referida 
Metropolitana de Guatemala, en cuanto á la distribución de diezmos y demás puntos, á cuyo 
fin pidió ese Cabildo se le diese certificación por el Notario mayor de aquella Curia Eclesiás- 
tica, de su régimen y gobierno, la que con efecto se le dio, y le ha servido de pauta hasta el 
presente, habiendo sido el motivo de solicitar ésta y no la, del Gobierno de otras Iglesias, el 
haberse erigido la expresada Guatemala con las mismas cualidades, cláusulas y condiciones, 
que esa de León de Nicaragua y las de Comayagua y Chiapa, Sufragáneas de aquel Arzobispa- 
do, según refiere el P. Eemesal en la Crónica de ese Eeino, como todo resulta de los documentos, 
que acompañaba, suplicándome que, respecto de na haberse hallado la expresada Erección de 
esa Iglesia, y que la Bula remitida de Eoma es solo una Licencia para que se pudiera erigir en 
Catedral, fueee servido de mandar expedir Eeal Cédula con inserción de la misma Bula y de 
la Erección dé la enunciada Metropolitana de Guatemala, ordenando se observe, guarde, cumpla 
y ejecute en todo y por todo en esa de Leen, y que por ella se rija y gobierne, mediante ser 
una misma, según afirmaban varios doctores, á excepción del Noveno y medio, que se aplicaba 
en distinta forma en una que en otra. T habiéndose visto ésta instancia en el referido mi Con- 
sejo de Cámara de las Indias, con lo que en su inteligencia y de los antecedentes del asunto 
expuso mi Fiscal, ha parecido (entre otras cosas) participaros, que por otra Eeal Cédula de la 
fecha de ésta, se encarga al Arzobispo de Guatemala, que con la posible brevedad os dirija una 
copia testimoniada de la Erección de aquella Metropolitana, y deciros, como lo ejecuto, que 
luego que la recibáis, enterado de su contenido y costumbres, que en su Gobierno, asistencia á 
Coro y Altar, distribución de diezmos y todo lo demás concernientes á esa Iglesia Catedral y su 
Cabildo estuviesen en uso, examinéis si en algo sustancial se opone, varía, difiere 6 se aparta de 
lo que en la referida Erección de Guatemala se dispone, y de lo que advirtiereis y notareis deis 
cuenta al mencionado mi Consejo de Cámara, exponiendo en su razón al propio tiempo con la 
mayor individualidad y claridad lo demás, que acerca de cada particular se os ofreciere, á fin 
de que, de inteligencia de todo, se determine lo que más convenga, por ser así mi voluntad. 
Pecha en el Buen Eetiro, á dos de Abril de mil setecientos sesenta y dos. — Yo el Rey. — Por 
mandado del Rey Nuestro Señor, Don José Ignacio de Goyeneche. — El despacho arriba 



106 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

escrito mandó sacar de mis Libros Eeales para expedirlo por perdido; y cnatriplicado. En el 
Pardo, á cinco dias de Marzo de mil setecientos sesenta y tres. 

Jo el Bey. 
Por mandado del Key Nuestro Señor, 
Don José Ig. de Goyeneche. 
(Hállase en la Curia de Nicaragua). 



SERIE DE LOS OBISPOS DE NICARAGUA, 

1. D. Pr. Pedro dé Zúñiga, Franciscano, electo para ésta Silla en 1531, murió en Cádiz antes 
de embarcase para Nicaragua. 

2. D. Diego Alvarez Osorio, nació en el Darien, era Chantre de Panamá, cuando fué electo 
para ésta Silla en 1532, fundó la Catedral de León- Viejo y el Convento de San Francisco del 
mismo : era el único Clérigo de su Diócesis : murió en 1539. 

3. D. Fr. Antonio Valdivieso, Dominico, natur/il de Villahermosa cerca de Burgos, electo 
para ésta Silla en 1544, fué muerto á puñaladas por Juan Bermejo partidario de los Contreras, 
en 26 de Febrero' de 1549. 

4. D. Fr. Gómez Fernandez de Córdoba, Monje Jerónimo, natural de Córdoba de Andalucía 
nombrado para Nicaragua en 1553, entró en León en 1553, pasó á GFuatemála en 1574, donde 
murió muy anciano en 1598. 

5. D. Fr. Femando Menavia, Monje Jerónimo, Predicador dé mucho crédito, electo para 
ésta Silla en 1575, murió en León en 1576. , 

6. D. Fr. Antonio Zayaá, Franciscano, natural . de Écija, promovido á Nicaragua en 1577, 
convirtió muchos Indios, pobló el Convento de San Francisco de Leon-Viejo, y fundó la Proviii- 
cia de San Jorge de Observantes en Nicaragua. 

7. D. Fr. Domingo ÜUoa, Dominico, natural de Toro, de , la. Casa del Marqués . de la Mota, 
Colegial y Rector del colegio de S. Gregorio de Valíadolid, Vicario General de la ÍProvincia de 
Castilla, nonibrado para la Silla de Nicaragua en 1584, antes de, embarcarse trasladado á 
Popayan en 1531, y después á Michoacan éu 1596 : murió en 1600. 

8. D. Fr. Gerónimo de Escobar, Agustino, nacido en Toledo, insigne Predicador, electo para 
Nicaragua en 1591; 'después de haberse embarcado para Nicaragua volvió á entrarde arribada 
en el puerto de Cádiz, y murió allí en 1592. 

9. D. Fr. Antonio Diazde Salcedo, Franciscano, estudió en Bolonia, fué nombrado parala 
Silla de Cuba en 1580, y para la de Nicaragua en 1593, donde murió en 1597. 

10. D. Fr. Gregorio Montalvo, Dominico, natural de Coca en el Obispado de Segovia," Prior 
de Plasencia, nombrado para Nicaragua en 1598, y para Tucatanen 1602. (Esta fecha no con- 
cuerda con la que en la serie de Obispos de Yucatán se dijo haber sido promovido á ésta Silla). 

11. D.^Pedro de Villareal, natural de Andújar, visitador del Arzobispado de Granada, nom- 
brado para Nicaragua en 1603. En su tiempo se hizo la traslación de la Ciudad de Leen en 2 
de Enero de 1610, murió en Masaya en 1619 y fué sepultado en Granada. 

12. D. Fr. Benito de Valtodano,. Benedictino, estudió en Salamanca, fué Abad de S. Clodio, 
electo Obispo de Nicaragua en 1620. Empezó á levantar la Catedral: obtuvo los primeros 
Prebendados y Dignidades para ésta Iglesia : fundó el Convento de San Juan dé Dios y el Hos- 
pital de Santa Catalina en León : reunió fondos para establecer un Colegio de Jesuítas en 
Granada, pero no pudo lograrlo, y con los fondos se ediñcó en León el Convento y Hospital de 
San Juan de Dios y Ja Iglesia de Guadalupe : murió én León en 1629. 



SECCIÓN TERCERA. i07 

13. D. Fr. Agustín Hinojosa, Franciscano, nació en Madrid, -fué Guardian de Sevilla, 
electo en 1630, murió en Villanueva de la Serena antes de pasar á su Silla, en 1631. 

14. D. Juan Baraona y Zapata, nació también en Madrid, estudió en el Colegio 
Imperial Literatura, en Alcalá Filosofía, y en Salamanca Cánones y Leyes, donde se graduó de 
Doctor; fué Capellán Real de Alcalá y presentado para Nicaragua en 1632, murió antes de partir 
á su Silla, en el mismo año. 

15. D. Fr. Fernando Nuñez Sagredo, Trinitario, nacido en Rodilla, Arzobispado de Burgos, 
Provincial de Castilla, nombrado para Nicaragua en 1633, llegó en 1635, y murió en 1639'! 

16. D. ¥r. Alonso Briceño, Franciscano, nació en Santiago de Chile, fué Guardian de Lima, 
Comisario de Charcas y Chile, asistió al Capítulo General de Roma ; nombrado para Nicaragua 
en 1644, tomó posesión en 1646, y pasó después á Caracas, donde murió en 1667. 

17. D. Fr. Tomás Manso, Franciscano, llegó á Nicaragua en 1652 y murió en el mismo año. 

18. i). Fr. Juan Torres, Franciscano, electo en 1654, llegó á su Diócesis en 1656, y murió 
seis días después de haber llegado á León. 

19. D. Fr. Alonso Bravo de Laguna, Franciscano, natural deTepeaca en Méjico, se consagró 
en Guatemala, y murió en Cartago de Costa-Rica, haciendo la visita, en 1675. 

20. D. Fr, Andrés délas Navas y Quevedo, Mercenario, natural de Baza, nombrado para Ni- 
c£iraguaen 1677. Edificó el Colegio de San Ramón y el antiguo Palacio Episcopal de León. 
Pasó á Guatemala en 1682, y murió octogenario en 1702. 

21. D. Fr. Juan de Rojas, Mercenario, electo en 1684, murió haciendo la yisita en Metapa, 
en 1685. 

22. D. Fr. Nicolás Delgado, Franciscano, electo en 1688, murió en León con fama de san- 
tidad en 1698. 

23. D. Fr. Diego Morcillo Rubio de Auñon, Trinitario Calzado, nació en Villarobledo de la 
Mancha, faó Provincial de su Orden, y después nombrado para Nicaragua en 1704, parala 
Paz en 1709, para Charcas en 1711, y para Lima en 14 de Mayo de 1724 : fué dos veces Virey 
siendo Arzobispo de Charcas, y murió en Lima el 11 de Marzo de 1730. 

24. D. Benito Garret y Arlovi, Premonstratense, nombrado Obispo de Nicaragua en 1717, 
célebre por sus esfuerzos en la conversión de los Mosquitos. Extrañado de su Obispado el 4 de 
Julio de 1716 por resistencia á órdenes de la potestad secular, murió repentinamente el 7 dé 
Octubre en San Pedro Zula, al momento de embarcarse. 

25. D. Fr. José Girón de Albaradp, Dominico, natural de León de Nicaragua, electo en 1721, 
murió en 1726. 

26. D. Fr. Andrés Quilez Galindo, Franciscano, natural de Zelaya en Méjico, electo en 1727, 
murió eh Sevilla, antes de embarcarse. 

27. D. Fr. Dionisio de Villaviisencio, Agustino, electo en 1730, murió en Granada en 1735. 

28. D. Domingo Antonio Zeratin, oriundo de Vizcaya. Chantre de Puebla, electo para Nica- 
ragua en 1738, murió en Juigalpa en 1741. 

29. D. Isidro Marin de Bullón y Figueroa, natural de Madrid, Caballero de Alcántara, Rec- 
tor de su Colegio de Salamanca, Capellán de honor de S. M., electo para Nicaragua en 1746 : 
empezó la fábrica de la Catedral actual de León, murió en Guatemala en 1748. En su tiempo 
se elevó á Metropolitana la Silla de Guatemala. 

30. D. Pedro AgustinMorel de Santa Cruz, Dean de Santiago de Cuba, nombrado para Ni- 
caragua en 1749, llegó áLeon en 1755, promovido á Cuba en 1753. 

31. D. José Antonio Flores y Rivera, electo Obispo de Nicaragua en 1758, murió en León 
en 1756. 



108 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

32. D. Fr. Mateo Navia y Bolaños, Agustiuo, natural de Lima, Maestro en su Keligion, 
varón de tan buenas prendas, que habiendo pasado á España, luego fué presentado para Obispo 
de Nicaragua en 1758 ; murió en Granada en 1762. 

33. D. Juan Carlos de Vilches y Cabrera, natural de Pueblo Nuevo en Segovia de Nicaragua, 
era Dean de Nicaragua cuando fué electo para ésta Silla en 1764. Adelantó mucho la fábrica 
de la Catedral, y gastó en ella más de 10000 pesos de su caudal : murió en León en 1774. 

34. D. Esteban Lorenzo de Tristan, natural de Jaén en Andalucía, nombrado Chantre de 
Cádiz, y antes de tomar posesión, electo para Nicaragua en 1775, llegó en 1777 : concluyó la 
Catedral, que bendijo en 1780, y pasó á Durango en 1783. 

85. D. Juan Félix de Villegas, natural deCobreces, Obispado de Santander, Inquisidor de 
Cartagena, nombrado para Nicaragua en 1786, y para Guatemala en 1794. 

36. D. Juan Cruz Ruiz de Cabanas y Crespo de la Diócesis de Calahorra, nombrado para 
ésta Silla en 1795, y antes de salir de España, trasladado á Guadalajara. 

37. D. José Antonio de la Huerta Caso, natural de Juigalpa en Nicaragua, pasó por todos 
los grados de la Jerarquia Eclesiástica en León, electo para ésta Silla en 1795 : se le debe el 
haber dado un grande impulso á los estudios en el Colegio de San Ramón. Fué un Prelado muy 
notable bajo todos aspectos : murió en Leen en 1803. 

38. D. Fr. Nicolás García Jerez, Dominico, natural de Murcia, electo para Nicaragua en 
1810. Tuvo una gran importancia política durante las primeras perturbaciones, precursoras de 
la Independencia ; concluyó á expensas suyas las torres de la Catedral, terminó el puente en la 
calle de León y reconstruyó la Iglesia y Convento de la Merced. Tuvo que emigrar en 1824 á 
Guatemala, donde murió en 1825. El Vicario Cuadra administró la Diócesis hasta 1851. 

39. D. Jorge Viteri y Ungo nacido en Guatemala, Obispo de San Salvador : tuvo que emi- 
grar de aquella á ésta República de Nicaragua y con ésta ocasión Su Santidad le trasladó á ésta 
Diócesis en 1851 ; murió de un ataque de apoplejía en 25 de julio de 1853. El Vicario Herdocia 
administró el Obispado hasta 1857, y el Vicario Jerez hasta 1861. 

40. D. Bernardo Pinol y Aysinena, natural de Guatemala, fué preconizado para ésta Silla 
en Noviembre do 1855, se consagró en Guatemala en 17 de Julio de 1859, y salió de Nicaragua 
promovido al Arzobispado de Guatemala en 14 de Setiembre de 1868. 

41. D. Manuel UUoa, nacido en Nicaragua, nombrado Coadjutor con futura sucesión durante 
la administración del limo. Señor Pinol, sucedió á éste en 1868, y gobierna la Diócesis en 
1871. (Sacada del Archivo de la Catedral de León.) 

ERECCIÓN DEL OBISPADO DE COMAYA0UA. 

No están conformes los que han escrito de las cosas de América, en determinar el año, en 
que se erigió éste Obispado. Según Herrera, primero se erigió la Sede Episcopal en Trujillo 
de Honduras el año 1531, y después se trasladó á Valladolid. El P. Morelli en los Fastos Novi 
Orbis, Ordenac. 47, dice, citando á Herrera, que tal vez se creó el primer Obispo para Honduras 
en 1531, pero sin Sede fija hasta el año de 1539, en que se fijó en Trujillo, desde donde se 
trasladó á Comayagua en 1558 ó 1559, y por último á Valladolid en 1571. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE COMAYAGUA. 

1. D. Fr. Juan de Talavera, Monje Jerónimo, Prior de Nuestra Señora del Prado cerca de 
Valladolid, nombrado primer Obispo de Comayagua, no admitió. 

2. D. Cristóbal dePedraza, electo por renuncia del anterior, fué nombrado Protector de los 



SECCIÓN TERCERA. 109 

Indios y Juez de Residencia de los Conquistadores, Pedro Albarado y Francisco Montejo 
en 1539. 

3. D. Er. Jerónimo de Corella, del Orden de S. Jerónimo, hijo de los Condes de Concen- 
taina, Prior del Convento de Valencia, su patria,y luego del de Nuestra Señora del Prado, pro- 
movido á Comayagua en 1562. 

4. D. Fr. Alonso de la Cerda, Dominico, electo para ésta Silla, y promovido á Charcas 
en 1577. 

5. D. Fr. Gaspar de Andrada,, Franciscano, nació en Toledo, estudió en Alcalá, fué Guardian 
en Toledo y Madrid, después Visitador de Aragón, promovido á Comayagua en 1588, en donde 
murió en 1612. 

6. D. Fr. Alonso Galdo, Dominico, natural de Valladolid, promovido á ésta Silla en 1612; 
ya muy anciano pidió un Coadjutor en 1628, y lo fué 

7. D. Fr. Luis de Cañizares, Mínimo, natural de Madrid; fué Visitador de Andalucía, Obispo 
de Nueva Cáceres en Filipinas, trasladado á Comayagua, donde murió en 1645. 

8. D. Juan Merlo de la Fuente, Doctoral de Puebla, promovido á la Silla de Nueva Segovia 
en Filipinas, que no admitió, pasó á ésta en 1648. 

9. D. Fr. Pedro de los Reyes Rios de la Madrid, Benedictino, nació en Sevilla, Predicador 
de Carlos II, promovido ,á Comayagua, y antes de embarcarse, trasladado á Yucatán en 1700, 
donde murió en 1714. 

10. D. Fr. Juan Pérez Carpintero, General de los Premonstratenses, electo el mismo año 
de 1714. 

11. D. Fr. Ángel Maldonado, del Orden de San Bernardo, natural de Ocaña, escribió/ en 
defensa de Felipe V, fué Catedrático de Teología en la Universidad de Alcalá, promovido á 
Comayagua, y antes de tomar posesión, trasladado á Oajaca en 1702, donde murió en 1728, 
rehusando los Obispados deMichoacan en América, y Orihuela en España. 

12. D. Fr. Antonio Guadalupe López Portillo, Franciscano, nació en Guadalájara de Nueva 
España, Proministrp de su Orden en Roma, Prelado Doméstico de Su Santidad, promovido á 
Comayagua en 1725, murió en 1742. 

13. D. Fr. Francisco Molina, del Orden de S. Basilio, Abad de Cuellar, y tres veces de Madrid, 
promovido á ésta Silla en 1743. 

14. D. Diego Rodríguez Rivas de Velasco, nacido en Riobamba, Arcediano de Guatemala, 
promovido á Comayagua en 1750, y trasladado á Guadalájara en 1762, muri^ en 1772. 

15. D. Miguel Anselnao Alvarez de Abreu, natural de Tenerife, Doctor de la üniyersidad de 
Sevilla, Secretario del Obispo de Segovia, Canónigo de Canarias, Obispo Auxiliar de Puebla, 
promovido á Comayagua en 1762, y trasladado á Oajaca en 1765, doijde murió en 1774. 

16. D. Isidoro Rodríguez, murió en 1767. 

17. D. Antonio de MacaruUa, electo para Comayagua en 1767, y trasladado á' Durango en 
1773, donde murió en 1782. 

18. D. Francisco José de Falencia, electo para ésta Silla en 1773. . 

19. D. Fr. Antonio de San Miguel, electo para Comayagua en 1776, y para Michoacan 
en 1783. 

20. D. José Antonio de Isabella, electo en 1783. 

21. D. Fr. Fernando de Cardiñanos, del Orden de los Menores, electo en 10 de Mayo 
de 1788. 

22. D. Vicente de Navas, Dominico, electo en 1*» de Junio de 1795, ocupó la Silla hasta 
1807, y murió en 1809. 

TOM. II. u 



no PARTE B»* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

23. D.Manuel Julián Rodríguez de Almazan, electo en 14 de Abril de 1818, cesó en 1829: 
después vacóla Silla por muchos años. 

24. D. Francisco de Paula Campoy y Pérez, electo en 25 de Enero de 1844, cesó en 1851, y 
siguió una vacante de tres años. 

25. D. Hipólito Casiano Plores, electo en 4 de Abril de 1854, cesó en 1857, y siguió otra 
vacante de cuatro años. 

26. D. Fr. Juan Félix Zepeda, de la Orden Seráfica, Obispo de Arindele en 15 de Abril 
de 1859, trasladado á Comayagua en 22 de Julio de 1861, gobierna actualmente su Iglesia. 



ERECCIÓN BEL OBISPADO DE SAN SALVADOR. 

« Gregorio Obispo, Siervo de los siervos de Dios, para perpetua memoria. El cuidado de la 
Iglesia Universal, que, aunque sin mérito.s de nuestra parte, nos está confiado por los impene- 
trables juicios de la Divina Providencia, exjgft de Nos, que sin perdonar génerp alguno de solici- 
tud y trabajo, señalemos y pongamos Pastores idóneos en todas las Diócesis, que ya existen 
constituidas por toda la redondez de la tierra, y procuremos erigir igualmente nuevas Iglesias 
y designarles con Autoridad Apostólica nuevos Obispos, según que lo exija la necesidad ó la 
utilidad delosFieles. Pues creciendo en regiones vastísimas el número de habitantes, sucede 
frecuentemente que, estando éstos separados de su Pastor por largas distancias y ásperos cami- 
nos; que dificultan la indispensable comunicación, ni él conoce á todas las ovejas, que le han 
sido encomendadas, ni ellas le conocen á él : cuya importante consideración, al paso que sin 
cesarnos conmueve,. también nos excita á proveer de remedio eficaz á tan gravísimos males, 
como de aquí se originan ; y esto con tanta mayor caridad, cuanto lamentamos por más mise- 
rable la condición de los sobredichos Fieles. Mientras que nuestro ánimo se hallaba seriamente 
ocupado en la meditación de tan grave materia, he aquí que se nos presentan las respetuosas y 
humildes súplicas de los que ejercen el Supremo Gobierno en el Estado del Salvador situado 
en las partes occidentales de la América Central, quienes por sí, y á nombre de los Fieles Cris- 
tianos, que allí habitan, nos ruegan que, usando de nuestra Autoridad Apostólica, pos dignemo 
desmembrar de la Iglesia Arzobispal de Guatemala, todo el territorio, de que actualmente 
consta el Estado del Salvador, constituir una nueva Diócesi con Silla Episcopal, que deberá 
llamarse de San Salvador en Centro- América, y señalarle propio Obispo, para que la rija y go- 
bierne ; cuya desmembración se nos asegura de cierto que no solo es oportuna, sino también 
necesaria y aprobada por el mismo Arzobispo de Guatemala; pues siendo así que, según se dice, 
él no percibe en la actualidad emolumento alguno del Estado del Salvador, tampoco sufre 
perjuicio en sus rentas, y sí se descarga, con la expresada desmeÍ3ibracion, de una gran parte 
de sus cuidados y pastorales fatigas. El territorio actual, que hoy posee la antigua Diócesi de 
Guatemala, se compone del Estado de dicho nombre, y del que forma el del Salvador, arriba 
expresado, exceptuando el distrito llamado El Peten. 

Este inmenso territorio abraza en su seno 430 pueblos y lugares, y se dice que llega su 
población á más de un millón do habitantes : Contiene 164 Parroquias, tan separadas unas de 
otras por largos y casi intransitables intervalos, que indispensableniente requieren el trabajo 
y cuidado de mtichoá Sacerdotes. Solo con atender al expresado Estado del Salvador, veremos 
que su Capital dista del Arzobispado de Guatemala 70 Icsguas, extendiéndose sus límites por 
el espacio de 7125 millas cuadradas, en donde se hallan establecidas 54 Parroquias. Pero lo 
que hay dé más lamentable es, qtie en todo el Estado del Salvador solo se encuentran 24 Sacer- 
dotes ; de manera, que se puede decir> aunque no sin lágrimas, que la mies es grande, pero 



SECCIÓN TERCERA. 111 

que son muy pocos los operarios. De aquí puede conocer todo hombre por conjetura, el gran 
daño, que sufre la salud de las almas, de tal escasez de Ministros Sagrados. Se añade ademas, 
que por la demasiada distancia de los lugares, y las muy graves incomodidades de los cami- 
nos, como igualmente por los grandes cuidados de su Arzobispado, el Prelado de Guatemala 
está impedido para visitar personalmente en el espacio establecido todas y cada una de las Par- 
roquias, lo que sirve de obstáculo para que entre el Pastor y las ovejas, especialmente las más 
lejanas, haya aquella comunicación necesaria, para que terminen los asuntos más fácil y 
prontamente. 

Por eso hemos concebido la esperanza de que, una vez que se haya establecido en el citado 
territorio del Salvador una nueva Silla Episcopal, el Obispo, que se le señale, inspeccionará 
su grey más inmediatamente, occurrirá con más facilidad á las necesidades de la misma, guar- 
dará entero é intacto á las ovejas fieles el depósito de la doctrina Católica, y se ocupará con 
más eficacia en la conversión de los que deploramos aún envueltos en las tinieblas y sombras 
de la muerte. Justamente éstas y otras razones, que nos ha expuesto el Gobierno del Salvador, 
por medio de su Encargado de Negocios, expresamente enviado á Nos, que nada hemos querido 
con tanto afán, como proveer con paternal caridad y solicitud Apostólica á la comodidad y bien 
espiritual de los Cristianos existentes en los más remotos paises del mundo Católico, son para 
Nos de tanto peso, que habiéndolo examinado todo con detenida deliberación, accediendo á lia 
súplica presentada, de cierta ciencia y plenitud de la Potestad Apostólica, y aun por mótu 
propio, derogando en cuanto sea necesario, y supliendo el consentimiento de los que en cual- 
quiera modo tengan en ello interés; separamos y desmembramos de la Diócesi del Arzobispado 
de Guatemala, todo el territorio, que tiene hoy dia el Estado de dicho nombre del Salvador, 
situado en la parte Occidental de la América Central, y eximimos también perpetuamente, y 
libertamos de la jurisdicción ordinaria, de la potestad y superioridad del Arzobispo de Guate- 
mala, que en cualquier tiempo exista, ó del Ordinario de su Diócesi^ todas y cada una de las 
Parroquias, Iglesias, Conventos, Monasterios y cualesquiera otros Beneficios Seculares y Kegu- 
lares, de cualesquiera Ordenes, que acaso existan allí, y también las personas de uno y otro 
sexo, habitantes y vecinos, tanto Seculares, como Clérigos, Presbíteros, Beneficiados y Reli- 
giosos, de cualquer orden, grado y condición. 

Después de formalizada ésta desmembración, división y exension, erigimos é instituimos en 
Ciudad Episcopal, con la Curia y Chancillería Ecclesiástica, aquella Ciudad de la América 
Central llamada San Salvador, que en el Estado del mismo nombre no solo es Capital, sino 
que está situada en el lugar más oportuno, y es por lo mismo conocida como más á propósito 
y considerable y al efecto ; y dicha Ciudad, erigida é instituida de ésta manera en Silla Epis- 
copal, queremos goce de todos y cada uno de los honores, derechos, privilegios y prerogativas, 
de que usan y gozan las demás Ciudades de la América €entral, condecoradas con Silla Pon- 
tifical, y sus Ciudadanos. 

La Iglesia Parroquial, que existe en la mencionada Ciudad de San Salvador, erigida como 
queda dicho arriba en Ciudad Episcopal, la elevamos y alzamos al honor de Iglesia Catedral, 
pero conservando su antigua Parroquia; y en ella. también perpetuamente erigimos é institui- 
mos la Silla y Cátedra Episcopal, para un Obispo de San Salvador, que se nombrará en 
seguida ; el cual presida la misma Iglesia, Ciudad y Diócesi, que se señalará abajo, y á su 
Clero y pueblo; convoque Sínodo, y tenga y ejerza todos y cada uno de los Derechos, Oficios 
y deberes Episcopales, con su Cabildo, Arca, Sello, Mesa, que se constituirá á continuación, y 
demás insignias, derechos, honores, preeminencias, gracias, favores, indultos, jurisdicciones 
y prerogativas, de que están en posesión las otras Iglesias Catedrales de la América Central 



112 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

y sus Prelados, cuando por particular indulto 6 privilegio no. les están atribuidas. Quedando 
erigida de éste modo la Iglesia Catedral de San Salvador, para designar después á su Prelado 
su propia Diócesi, adjudicamos y asignamos para siempre por Diócesi del nuevo Obispado de 
San Salvador, el territorio separado y desunido, como queda dicho, de la Diócesi de Guate- 
mala ; esto es, él que está lindando al Oriente con el seno de Conchagua ; al Occidente, con 
el Rio de Paz : al Norte, con el Estado de Guatemala; y al Sur, con el mar llamado Pacífico : 
cuyo territorio así atribuido y designado, y las Parroquias, Iglesias, Conventos, Monasterios 
y cualesquiera otros Beneíicios Seculares y Regulares, de cualesquiera Ordenes, las personas 
de uno y otro sexo, y los vecinos, así Seculares como Clérigos, de cualquier grado y condiciou, 
á excepción de los exentos, los sujetamos también para siempre á la ordinaria jurisdicción, 
régimen, potestad y superioridad del Obispo, que sucesivamente sea de la Iglesia de San 
Salvador, é igualmente le asignamos y atribuimos para siempre al citado Obispo, por Ciudad, 
territorio, Diócesi, Clero y Pueblo. T á fin de que el Obispo que sea de San Salvador, pueda 
mantener su dignidad con el decoro conveniente, y proveer suficientemente á su Vicario 
General y Curia Episcopal, queremos que el mismo perciba para congrua, y goce perpetua y 
libremente la porción de diezmos, que se señalará abajo, como también aquella cuota, que 
se llama cuarta Episcopal, y por tanto, adscribimos y atribuimos tales réditos para siempre 
á su mesa Episcopal. 

Por lo que toca á la fábrica de la nueva Iglesia Catedral de San Salvador, igualmente le 
adscribimos y adjudicamos para siempre la dotación, que también resultará abajó, de otra 
porción de dichos diezmos: Mandamos sp asignen cuanto antes casas propias, de forma de- 
cente, y puestas en sitio cómodo, y cercanas, lo mas que se pueda, á la Iglesia Catedral, para 
habitación y residencia del Obispo venidero, y cuyo alquiler queremos se pague cuidadosa- 
mente, si, no existiendo aquellas en el dia, fuese preciso tomarlas en arrendamiento. 

En cuanto á la erección del Cabildo de la Catedral, mandamos se verifique con las diligen- 
cias y formalidades, que previenen los Sagrados Cánones : queremos, pues, que no se com- 
ponga dicho Cabildo de otro modo, sino que conste desde su principio, á lo monos de una 
Dignidad y tres Canónigos. T para la dotación, así del Cabildo, como del Seminario Diocesano, 
ya existente en dicha Ciudad de San Salvador, atribuimos perpetuamente y asignamos res- 
pectivamente á uno y otro, la porción de los diezmos, que abajo se expresa, del modo siguiente 
por cuanto queda mandado ya, que las dotaciones para la Mesa Episcopal de San Salvador,, 
para el Cabildo de la Catedral, para la Fábrica y Sagrario de la misma, como también para el 
mismo Seminario Eclesiástico Diocesano de Clérigos, hayan d^ constituirse sobre los diezmos 
Eclesiásticos, que se perciban, libre, pacífica y perpetuamente, según costumbre, en los 
límites de la citada Diócesi de San Salvador, también acordamos que dichos diezmos se divi- 
dan perpetua y fielmente en diez porciones, de un todo iguales ; tres de las cuales se atribuyan 
y adjudiquen á dicha Mesa Episcopal : otras tres, al Cabildo de la Catedral, para repartirlas 
entre sus individuos, según el prudente arbitrio del Obispo : otras tres, al Seminario Dioce- 
sano, y finalmente, la décima parte á la Fábrica y al Sagrario de la Catedral. 

Pero si, en cualquier tiempo que sea, los productos de dichos diezmos, que se han do dividir 
como va expresado, llegan á considerarse insuficientes para la congrua y decente dotación del 
Obispo, Cabildo y Seminario, atendidas respectivamente las circunstancias, entonces queremo^ 
que el Gobierno del Estado del Salvador quede obligado, según el ofrecimiento, que ha hecho, 
á completar las mismas dotaciones, en el modo que sea oportuno y conveniente, T por cuanto, 
atendida la suma escasez de Sacerdotes en aquellos paises, no puede erigirse ahora de ningún 
modo el Cabildo de la Catedral, en el ínterin y hasta tanto que quede formalizada la erección 



SECCIÓN TERCERA. 113 

del mismo Cabildo, concedemos y queremos se erogue la dotación para él arriba establecida, 
según el prudente arbitrio del Obispo Ordinario, parte en proporcionar suficientes utensilios 
sagrados para el uso de la misma Catedral y aumentar su decoro, á fin de que el Culto Divino 
tenga el mayor esplendor y dignidad, y parte en utilidad del Seminario Diocesano, 6 bien sea 
para la inás cómoda administración y conservación del mismo, ¿igualmente para mantener 
y educar en él mayor número de jóvenes Eclesiásticos, á fin de procurar más pronto, 
qpe se aumente el número de Presbíteros, de cuyo auxilio tiene aquella Iglesia la más 
urgente necesidad. Mientras la nueva Iglesia de San Salvador carezca de Cabildo, y lo que 
Dios no permita,quedare en éste tiempo la Sede Vacante, atendida la larga distancia desde ella 
hasta la Silla Metropolitana de Guatemala, para que la administración de la Diócesi de San 
Salvador pueda seguir con mayor prontitud y comodidad, sin intermisión alguna, queremos que 
el Administrador de la misma, con las facultades competentes por derecho 6 legítima costum- 
bre, sea el sujeto, que haya obtenido el Cargó de Vicario General del último Obispo difunto ; 
mas, cuando en el momento del fallecimiento del Obispó, no hubiese Vicario General, enton- 
ces, en lo tocante al gobierno de la Iglesia Vacante, queremos se guarde lo que previene el 
Derecho Canónico sobre éste punto. 

En la Vacante, pues, do la Silla y en todo el tiempo, que dure, atribuimos y adjudicamos la 
mitad de las rentas de su M'esa'al Vicario ó á quien verdaderamente fuere Administrador de la 
Diócesi, como arriba queda dicho ; y la otra mitad mandamos se guarde para el Obispo sucesor. 
Ademas, sujetamos la Iglesia de San Salvador, erigida como arriba se expresa, al Arzobispo 
Metropolitano de Guatemala, y queremos y acordamos que goce todas las facultades, exencio- 
nes, prerogativas y derecho?, que pertenecen á las demás Iglesias sufragáneas de la Metropo- 
litana de Guatemala. Los frutos, pues, de la nueva Iglesia de San Salvador, mandamos se tasen 
en 33 1/3 florines de oro de Cámara, y se tome razón de ésta tasación en los libros de la Cámara 
Apostólica. Y para que todo lo arriba dispuesto por Nos se lleve á debido efecto, atribuimos 
todas las facultades oportunas, para lograr el citado efecto, á nuestro amado hijo Jorge de 
Viteri, Presbítero, Doctor en ambos DerechoSf y natural de dicho Estado de San Salvador, al 
cual elegimos j diputamos por Ejecutor de éstas nuestras Letras, á fin de que, por sí ó por 
medio de otra persona, constituida en dignidad Eclesiástica, que él subdelegare, pueda esta- 
blecer y acordar lo que juzgue oportuno, hasta que lo mandado se lleve á fin completa y formal- 
mente, quedando también autorizado el dicho Ejecutor, ó quien delegare, para pronunciar 
definitivamente sobre cualquiera oposición, que naciese en cualquier naodo que sea, contra ló 
predicho, quedándole impuesta la obligación de describir diligentemente, en el decreto eje- 
cutorial, los límites de la nueva Diócesi de San Salvador, y de enviar á ésta Silla Apostólica, 
en el espacio de seis meses, después de acabada la ejecución de las Letras Apostólicas, un 
traslado, en forma auténtica, de todo lo que haga en ejecución de las mismas Letras para 
guardarlo según- costumbre, en el archivo de la Congregación d^ los Negocios consistoriales. 

T queremos y acordamos que las presentes Letras y todo lo contenido en ellas, aunque 
aquellos, á quienes interesen ó que pretendan interesarles, no hayan sido llamados ni escucha- 
dos, y no consientan en las cosas predichas, supliendo por la plenitud de la potestad Apostólica 
á su consentimiento, mientras necesario sea, jamas en ningún tiempo se puedan notar de vicio 
de subrepción, obrepción ó nulidad, 6 de falta de nuestra intención, ó de algún otro defecto 
sustancial, ni ser impugnadas ni puestas en controversia, sino que deban existir y permanecer 
siempre y perpetuamente, y lograr y obtener sus plenos y enteros efectos, y guardarse inviola- 
blemente por todos aquellosá quienes toque hacerlo. No obstante las reglas de jure quasUo 
non tollendOy de stippressionibus committendis ad partes, vocatis quorum interesty ni otras 



lli PARTE 6» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

nuestras y de la Chancillería Apostólica, y las especiales ó Generales Constituciones y Orde- 
nanzas Apostólicas, publicadas en los Concilios Sinodales, Provinciales y Universales, 6 
cualesquiera otras disposiciones de Pontífices Bomanos, nuestros Predecesores, ni cualquiera 
otra cosa, que se alegue en contrario. Queremos ademas, que á los trasuntos de estas Letras, 
aunque impresos, yendo firmados de puño de algún Notario Público, y sellados con el sello de 
sujeto constituido en dignidad Eclesiástica, se dé en todo la misma fó, que se daria á las pre- 
sentes Letras, si fuesen exhibidas ó manifestadas. No sea, pues, permitido á ningún hombre el 
quebrantar ésta página de nuestra desmembración, separación, apartamiento, erección, insti- 
tución, asignación, atribución, sujeción, concesión, indulto, comisión, diputación, mandamiento, 
decreto, derogación y voluntad, ni contrariarla con temeraria osadía. Y si alguno osare inten- 
tarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios Todo- Poderoso, y en la de sus Bienaven- 
turados Apóstoles, San Pedro y San Pablo. Dado en Eoma, en Santa María la Mayor, el dia 28 
del mes de Setiembre del año 1842 del Nacimiento de Nuestro Señor, Jesucristo, y duodécimo 
de Nuestro Pontificado. 
(Existe en la Curia Eclesiástica de San Salvador. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE SAN SALVADOR, 

1. D. Jorge de Viteri y TJngo, confirmado en 17 de Enero de 1843, y trasladado á Nicara- 
gua en 5 de Noviembre de 1849. 

2. D. Tomás Miguel Pineda y Saldaña, Obispo de Antígona en 3 de Julio de 1848, trasla- 
dado á ésta Silla en 10 de Marzo de 1853. Es su Coadjutor con futura sucesión el limo. 
D. Luis Cárcamo, Obispo de Arsinoe. 

OBISPADO DE SAN JOSÉ DE COSTARICA. 

Fué erigido éste Obispado en 1850, sufragáneo de la Metropolitana de Guatemala. Es su 
Obispo : D. Anselmo Llórente, confirmado en 10 de Abril de 1851. 

ANTIGUA SILLA DE VERAPAZ. 

Esta Silla se erigió en 1556 bajo el Pontificado de Paulo IV, y fué suprimida en 1605. 

Sus Obispos fueron : 

1. D. Fr. Pedro de Ángulo, Dominico, electo en 1560, murió en l^de Abril de 1562. 

2. D. Fr. Pedro de la Peña, Dominico, electo por el año de 1572 y trasladado á Quito en 
28 de Febrero de 15ft3. 

3. D. Fr. Tomás de Cárdenas, Dominico, murió en 1580. 

4. D. Fr. Antonio de Ervias, electo en 9 de Enero de 1578, trasladado á Cartagena 
hacia 1590. 

5. D. Jiian Fernandez Kosillo electo en 5 de Marzo de 1592, y trasladado á Michoacan en 
1605. Aqui cesó ésta Silla, uniéndose á la do Guatemala y Yucatán. 

Nota. Esta Silla fue sufragánea del Arzobispado de Méjico, pero se coloca aquí por haUarse hoy en el ter- 
ritorio de Guatemala. 



SECCIÓN CUARTA. 115 



SECCIÓN CUARTA. 



ERECCIONES BE OBISPADOS EN LA AMÉRICA DEL SUD. 
ERECCIOÍí DE LA SEDE DE CARACAS. 

Esta Silla se erigió en 1530. La ejecncion de la Erección data del 4 de Junio de 1532, y 
es como sigue : 

< En virtud de la Bula de la Santidad de Clemente Vil, que comienza así: Pro exeellentia 
prcsminenticB Sedis, el Señor D. Kodrigo de Bastidas, Obispo de Caracas, hace á instancia de 
Su Majestad la Erección de su Iglesia Catedral, en la forma siguiente : 

1. Constituye un Dean, cuya Dignidad sea la primera después de la Pontifical, el cual pro- 
cure y provea que se cumpla el Oficio Divino y todas las demás cosas, que pertenecen al culto de 
Dios, así en el coro como en el altar, lo mismo que en las procesiones y en el Capítulo, cuando 
hubiere junta de Iglesia, para que sea pleno y se haga con silencio, honestidad y modestia, y 
se proceda en él rectamente y se perfeccione con derecho : al cual toca también dar licencia á 
aquellos, álos cuales conviene salir del coro por alguna causa, que sea manifiesta, y no de otra 
manera. 

2. Constituye también un Arcediano, el cual debe ser Bachiller en uno de los dos Derechos, 
á quien toca ejercitar aquellas cosas, que de derecho le convienen, como es el examen de los 
Clérigos, que se han de ordenar, celebrando el Prelado Ordenes solemnemente : ademas la 
administración de la Ciudad y Diócesis y, si se le cometiere por el Prelado, la visita del 



3. La Chantría, para la cual ninguno se pueda presentar que no sea docto y experto en la 
música, á lo menos en el canto llano ; cuyo oficio sera cantar en el Facistol, y enseñar á cantar 
álos Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar en el coro y cualquiera parte, por 
sí y no por otro, aquellas cosas, que pertenecen al canto. 

4. El Maestreescuela : y manda que á ésta Dignidad ninguno sea presentado, á menos que no 
sea graduado de Bachiller en Artes ó en Sagrada Teología en alguna universidad de España : 
el cual está obligado por sí, ó encomendándolo á otro, á enseñar la Gramática á los Clérigos, á 
los que sirven á la Iglesia, y á todos los Diocesanos, que quisieren aprenderla. 

5. El Tesorero, al cual pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las can[ipanas, y todas las cosas, que se usan en la Iglesia, guardar las lámparas, tener 
cuidado del incienso, pan y vino y demás cosas necesarias, y tan^bien declarar los réditos de la 
Iglesia, y disponer de ellos á voto del Cabildo. 

6. Erige el oficio de Prior, el cual por ausencia del Dean presida en el coro, y ejerza el oficio 
en dicho coró, perteneciente al Dean. 

7. Erige seis Canonicatos, los cuales determina que estén separados de las dichas Dignidades, 
de calidad que no se puedan obtener ni compadecer uno con otra de éstas Dignidades : á los 



116 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

cuales Canónigos les pertenece celebrar Misa cada dia, sacando las fiestas de la y 2a clase, en 
las cuales celebrará el Prelado la Misa, y, estando él impedido, alguna de las Dignidades. 

8. Instituye cuatro Raciones enteras y cuatro Medias. 

9. Ordena que los que se presentaren á las dichas Raciones enteras hayan de ser constituidos 
en el sagrado Orden del Diaconado ; empero los que fueren proveidos para las Medias raciones, 
les basta que sean ascendidos al Subdiaconado. 

10. Ademas quiere y estatuye, que ninguno pueda ser presentado á las Dignidades, Canonica- 
tos, Raciones enteras y Medias, que por ocasión de cualquiera Orden, privilegio ú oficio fuese 
exento de la jurisdicción Ordinaria. 

11. Instituye dos Rectores, que ejerciten en la dicha Iglesia Catedral el cuidado de las almas, 
y seis Acólitos para el ministerio del Altar. 

12. Demás de esto dos Capellanes ; los cuales sean obligados á estar presentes así á las Horas 
diurnas como nocturnas, y en las Misas solemnes asistiendo al coro en el facistolio. 

13. Reserva á los Católicos Reyes de España la Presentación de las dichas Dignidades, Ca- 
nonicatos, Raciones enteras y medias y cualesquiera otras Dignidades, que por tiempo se 
crearen en la dicha Iglesia, determinando pertenecer á sí y á sus sucesores la elección de los 
Rectores y de los Acólitos y Capellanes referidos. 

14. Instituye er oficio de Sacristán, el cual tenga la obligación de ejercer aquellas cosas, 
que pertenecen al oficio del Tesorero, estando éste presente, de su comisión, y en su ausencia, 
según el voto del Cabildo. 

15. Instituye el oficio de Organista, que tendrá obligación de tocar el órgano los dias fes- 
tivos. 

16. Instituye el oficio de Pertiguero, cuyo oficio es ordenar la Procesión é ir delante del 
Prelado, Presbítero, Diácono, Subdiácono y demás ministros del altar, cuando fueren del coro 
á la sacristía, ó vice versa. 

17. El oficio de Mayordomo de la Fábrica y Hospital, que esté presente siempre á los Arqui- 
tectos, muratores, carpinteros y otros oficiales, que trabajan en edificar las Iglesias : el cual 
tendrá cuidado de recoger por sí ó por otro, los réditos y aprovechamiento^ anuales, y cuales- 
quiera emolumentos y obvenciones, que pertenecen á la dicha Fábrica y Hospital ; el cual dará 
cada año cuenta de lo recibido y gastado, al Obispo y Capítulo, ó á los oficiales deputados de 
los mismos para esto especialmente ; y también se ha de elegir ó remover á voluntad de ellos. 

18. El oficio de Chancelario ó Notario de la Iglesia y Cabildo es, que haga cualesquiera 
escrituras de contrato entre la Iglesia y Cabildo, y entre el Cabildo y otros cualesquiera, y 
las guarde en el Protocolo, y en sus papeles escriba los actos capitulares, las donaciones, pose- 
siones, censos, feudos y precarios, que se hiciesen por los mismos Obispo, Capítulo ó Iglesia ; 
ó las mismas ya hechas, ó que se hubiesen de hacer, las anote, escriba y guarde las 
escrituras, y las partes de los réditos las distribuye á los Beneficios ; y no menos, dé sus cuen- 
tas y las reciba. 

19. El oficio de Perrero es que eche á los perros de la Iglesia, y en todos los Sábados y Vigi- 
lias de cualquiera fiesta, que las tiene, y en otras festividades, en que le fuere por el Tesorero 
mandado, bárrala Iglesia. 

20. De todas las cuales, conviene á saber, seis Dignidades, seis Canonicatos, cuatro Raciones 
enteras, cuatro Medias, seis Capellanes y seis Acólitos y otros oficiales sobredichos, porque de 
presente los frutos réditos y aprovechamientos no son suficientes, por el presente suspende en 
dicha Erección en cuanto á las Dignidades, al Dean, Arcediano, Tesorero y al Prior, cuatro 
Canonicatos, dos Raciones enteras y las cuatro Medias, ademas seis Acólitos, seis Capellanes, 



SECCIÓN CUARTA. 117 

al Organista, Pertiguero, Ecónomo, Notario y Perrero ; con condición que si, Dios mediante, 
vinieren á mejor fortuna los frutos y réditos, de calidad que sean suficientes para aplicar la 
dote á una Prebenda, se aumente en primer lugar el Deanato de la dicha Iglesia, y si se 
aumentaren más los referidos réditos, se añadan las demás Dignidades, sin otra nueva creación 
y Erección, en las personas, que nombre S. M., cuyas Prebendas desde luego para entonces 
determina por erigidas y creadas; y consiguientemente, al paso que los frutos, réditos y apro- 
vechamientos recibieren mayor aumento, se aumente asimismo el número de los^referido3 
Canónigos sucesivamente hasta el de seis, y lo mismo en el de las cuatro Raciones enteras y 
cuatro Medias ; y finalmente de los réditos, que fueren creciendo, se aumenten los seis Acólitos 
para seis Clérigos de Ordenes Menores, que ministren en el Altar, y las seis Capellanías para 
los seis Capellanes, y también el oficio de Organista, Pertiguero, Ecónomo ó Mayordomo, 
Notario y Perrero sucesivamente, y sin dilación alguna, según el orden de la letra. 

21. Y porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir del altar, señala á todas y 
cualesquier Dignidades, Personados, Canonicatos, Prebendas, Raciones enteras y Medias, 
Capellanes, Acólitos y á todos los oficios y oficiales expresados según el número sobredicho, 
todos los frutos, réditos y aprovechamientos, así que les convengan por Real donación como por 
el derecho, que tienen á los Diezmos, quede presente ó por el tiempo venidero por cualquiera 
via les perteneciese ; esto es al Chantre, Maestreescuela, á los dos Canónigos, dos Racioneros, 
dos Rectores y Sacristán en el modo siguiente : 

22. Al Dean, doscientas libras, pesos vulgarmente llamados en España, que cada libra con- 
stituye un castellano de oro y éste cuatrocientos ochenta y cinco maravedises de la moneda de 
España. 

23. Asigna al Chantre ciento cincuento pesos : al Maestreescuela otros tantos : á cuales- 
quiera de los seis Canónigos ciento treinta, y también á cualesquiera de los Racioneros ciento, 
y á las Medias raciones ochenta. 

24. A las Dignidades suspensas, conviene á saber, Dean, Arcediano, Tesorero y Prior, cuatro 
Canónigos, dos Raciones enteras y otras cuatro Medias, que se han de proveer por Su Majestad, 
sin otra nueva creación, conforme fueren creciendo los frutos. A las Dignidades, lo mismo 
qué alas otras inferiores al Dean : á los Canónigos, Racioneros enteros y Medios, lo propio que 
á cada uno de ellos. 

25. Instituye que á los Acólitos se les señale veinte pesos, al Organista treinta y otros tantos 
al Pertiguero, al Mayordomo cincuenta, al Notario veinte, al Perrero doce libras de oro cas- 
tellanas, que constituyen cada una los sobredichos maravedises, ahora por entonces, guar- 
dando el orden literario, hasta tanto que los frutos, réditos y emolumentos recibiesen mayor 
aumento. 

26. T porque, como está dicho, por el oficio se da el Beneficio, quiere y estrechamente en 
virtud de santa obediencia manda, que los referidos estipendios sean señalados por cuotidianas 
distribuciones, asignadas y distribuidas para los que cada dia asistieren á cualesquier Horas 
nocturnas y diurnas y á los ejercicios de dichos oficios ; así que desde el Dean hasta el Acólito 
inclusiveel que faltare á alguna Hora del coro no teniendo legítimo impedimento, fuese privado 
del estipendio ó distribución de aquella Hora : y el oficial que faltase de su ejercicio en las 
Horas ó tiempos oportunos, fuese multado del mismo modo por cada vez pro rata de su 
salario. 

27. Ademas quiere, y con la misma autoridad ordena, que todos y cualesquiera Dignidades, 
Canonicatos y Raciones de la dicha su Iglesia Catedral estén obligados á residir en la referida 

TOM. II. 15 



H8 5a PARTE ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Iglesia por el tiempo de ocho meses continuos 6 interpolados ; de otra suerte él 6 sus Suceso- 
res, que en adelante fuesen, 6 el Cabildo en Sede vacante, sean obligados, siendo primeramente 
llamados y oidos, si no tuvieren justa y razonable causa de su ausencia, ó ía alegaren, á 
pronunciar la dicha Dignidad, Canonicato 6 Ración por vaca, y la provean en los más idóneos 
para ser presentados por la voluntad de S. M.; declara y define que la justa causa de ausencia 
es la enfermedad, con tal que el Beneficiado esté enfermo en la Ciudad ó sus burgos, ó, si 
estando fuera de la Ciudad cayese malo, cuando se volviese 6 se aprestase para volver : con 
tal que esto conste por legítimas probanzas : 6 cuando estuviere ausente por mandado del 
Obispo y Cabildo, y por causa y utilidad de la Iglesia; así que concurríin en la ausencia éstas 
tres circunstancias. 

28. Demás de esto quiere y de consentimiento y beneplácito de la dicha Cesárea Majestad, 
y por la misma autoridad Apostólica, estatuye, ordena y manda, que los frutos, réditos y 
aprovechamientos de todos los diezmos tanto prediales cuanto personales, así de la Catedral 
como de las demás Iglesias de la dicha Ciudad y Diócesis, se dividan en cuatro partes iguales ; 
una de las cuales posean y tengan él y sus sucesores por todos los tiempos venideros, para 
mantener la decencia y honor de su hábito Pontifical, sin diminución alguna ni falcidia, la 
cual tengan por su Mesa capitular. 

29. Aplica al Dean y Cabildo de la sobredicha Iglesia Catedral otra cuarta parte con el 
orden arriba puesto, para dividirla entre ellos ; de las cuales partes aunque por concesión 
Apostólica y uso de largo tiempo, la misma Católica Majestad habia acostumbrado á llevar 
y tener la 3» parte, llamada en España Tercia, queriendo extender la diestra de su liberalidad 
para con él, quiso que él y los Obispos sus sucesores, ó el Cabildo arriba dicho, fuesen libres 
y exentos para siempre en su cuarta parte de los diezmos do la dicha su Iglesia, para que le 
estuviesen más obligados y para que rogasen á Dios por S. M. y sus Sucesores. 

30. Asimismo las otras dos cuartas partes determina que se han de tomar á dividir en 
nueve partes ; dos de las cuales aplica y declara pertenecer á S. M. en señal de superioridad 
y del derecho de Patronazgo, y por haber ganado éstas Provincias ; y ésta para que la goce 
S. M. en los tiempos venideros perpetuamente. 

31. Demás de esto estatuye y ordena, que de las siete partes restantes se haga la división 
m ésta forma ; esto es, las cuatro partes para los Rectores de dicha Iglesia Catedral con las 
primicias de dicha Ciudad, con la condición que de las cuatro partes y primicias estén 
obligados los dichos Rectores á dar la cuarta parte al Sacristán, que según costumbre, sir- 
viere á dicha Igliesia Catedral : y en cualquier lugar ó Ciudad erige una Parroquial Iglesia, á 
la cual asigna la investidura de Iglesia Parroquial, en la cual haya dos Beneficios curados 
para dos Clérigos Seculares, los cuales tengan la cuarta parte por razón de la carga de la 
administración de los Sacramentos, de la cual habrán de cuidar : instituye también que los 
Rectore? sobredichos tengan las primicias de los Diezmos de toda la Parroquia, de las cuales 
dichas primicias y cuartas partes aplicadas á los Rectores de las Iglesias Parroquiales, tenga 
la cuarta parte el Sacristán de cualquiera Iglesia, las cuales desde entonces las aplica 
respectivamente á los mismos. 

32. Ademas quiere y ordena, que si en las Iglesias de su Diócesis los frutos pertenecientes 
á dichos Rectores se aumentaren, de calidad que basten para otros Clérigos, se creen otros 
Beneficios con su autoridad ó la de sus Sucesores, precediendo la de S. M. ; y según la forma 
acostumbrada en otros Beneficios se confieran. 

33. Ordena que las restantes tres partes de las siete sobredichas se hayan de dividir 
igualmente en dos : la una de las cuales, esto os, la mitad de las dichas tres partes, aplica 



SECCIÓN CUARTA. 119 

á la Fábrica de cualquiera Iglesia de la dicha Diócesis : y la otra parte, conviene á saber, la 
mitad de dichas tres partes la asigna á los Hospitales de cualquiera Ciudad 6 Villa, de la 
cual mitad aplicada á los Hospitales, fuesen obligados á pagar la Décima al Hospital prin- 
cipal, que habrá de estar instituido donde estuviese la Iglesia Catedral. 

34. Aplica in perpetuum, con la misma autoridad Apostólica á la Fábrica de dicha Iglesia 
Catedral todos y cualesquiera Diezmos de un Parroquiano de la misma Iglesia y de las demás 
de dicha Ciudad y Obispado, que se hubiese de elegir por mano del Mayordomo y Prefecto de 
la Fábrica cada un año, con condición que el tal electo no sea el primero, mayor y más rico 
de su Iglesia Catedral y de las demás de su Obispado. 

35. Aplica también perpetuamente á la misma Fábrica de su Iglesia Catedral y á la de 
otras Iglesias de su Obispado todoé y cualesquiera Diezmos de cal, ladrillo y teja, así de la 
Ciudad como de todos los lugares de su Diócesis, para que más presto y cómodamente las 
Iglesias se puedan edificar, y edificadas reparar. Y con la misma autoridad prohibe y estre- 
chamente inhihe sub anathemate á áus Sucesores, á los Venerables Hermanos, Dean y Cabildo 
de su Iglesia, y á los Eectores y. demás Beneficiados de toda su jurisdicción, que entonces ni en 
otro tiempo venidero se entrometan ó procuren entrometerse por sí ó por otros con ningún color, 
á pedir violentamente y rebajar dichos Diezmos de cal, teja y ladrillo. 

36. Ordena también que el Oficio diurno y juntamente el nocturno, así en la Misa como en 
las Horas, se hiciese y dijese siempre según la costumbre de la Iglesia Sevillana. 

37. Demás de esto quiere, á instancia de S. M., que las Raciones tengan voz en Cabildo en lo 
espiritual y temporal, excepto en las elecciones y otros casos en derecho prohibidos, en todos 
los cuales la tengan las Dignidades. 

38. Quiere también, y ordena á instancia de la misma Majestad, que en dicha su Iglesia Ca- 
tedral, excepto en los dias festivos, en los cuales tan solamente á hora de Tercia se celebrará 
solemnemente una Misa, se celebren dos Misas, de las cuales la una se diga de Aniversario á 
Prima, en los primeros Viernes de cada mes por el Católico Rey y Reina antedichos, y no menos 
por todos los Reyes de Castilla difuntos, presentes y futuros; y en los dias del Sábado la sobre- 
dicha Misa se celebrará en honra de la Virgen, por la seguridad y salud de los dichos Reyes, el 
Emperador y Reina su Madre ; mas, en el primer dia dé Lunes de cualquiera mes se diga la 
ínisma Misa solemnemente por las Animas, que están en el Purgatorio ; y en los demás dias, 
dicha Misa de Prima se pueda celebrar á la voluntad de la persona, que diere la limosna, 
y los dichos Obispo y Cabildo puedan recibir cualquiera estipendio de cualquier persona, que se 
les diere por la celebración de la Misa ; y la segunda Misa se diga á hora de Tercia de la fiesta 
6 feria que ocurre, segim estilo de la Iglesia de Sevilla. Y cualquiera que dijere la Misa mayor, 
gane fuera de la común distribución, que se ha señalado 6 se ha de señalar á todos los que 
asisten á aquella Misa, tres veces doblado el estipendio que se da por Tercia y Sexta de aquel dia; 
si* no es que por justa y razonable causa, y por licencia del Dean ú otro, que presida en el coro, 
en aquel tiempo estuviere ausente : sobre lo cual encarga la conciencia del que pide la licencia 
y la concede : y todos los que estuvieren presentes á Maitines y Laudes, ganen tres doblado más 
de loque ganan á cualquiera Hora del dia, y demás de esto el estipendio de Prima, aunque no 
estén presentes á ella. 

39. Demás de esto quiere y ordena á instancia de S. M., que haya Cabildo dos veces á la 
semana ; á saber, la feria 3^ y 6% y que en la feria 3^ se trate de los negocios, que ocurren en 
el mismo lugar, y en el Viernes no se trate sino de la corrección de las costumbres y de la en- 
mienda de ellas, y de aquellas cosas que pertenecen al culto Divino, para que debidamente se 
celebre ; y de la honestidad clerical, que se ha de guardar en todas las cosas, y por todas las 



120 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

vias y maneras, así en la Iglesia como fuera de ella; y en otro ningún dia se celebre Cabildo. 

40. Demás de esto, por la misma autoridad y por beneplácito de la misma Majestad, esta- 
tuye, ordena y declara, que cualquiera Clérigo de la dicba Iglesia y Diócesis de Prima Tonsura, 
para que pueda gozar del privilegio clerical, traiga corona abierta del grandor de un Real de 
Plata, moneda que en España se usa, y se quite el cabello, dejándole con coleta de dos dedos 
solamente debajo de las orejas, que venga cortando el cabello desde la parte postrera: y se vista 
de vestiduras honestas, conviene á saber, de vestidura larga hasta los pies, manteo 6 capote, el 
cual vulgarmente se intitula Loba ó Manteo, cerrado ó abierto, que caiga en tierra hasta un 
palmo, y sea teñido, no colorado ni de grana, sino de otro color honesto, del cual se use así en 
las vestiduras exteriores como en las interiores, que se descubren. 

41. Por la misma autoridad Apostólica, y deliberación de S. M., por cuanto en la misma 
Provincia de Venezuela, en la Ciudad de Caracas hay una Iglesia debajo de la advocación de 
Santa Ana, instituye la Catedral Iglesia en honor de la misma Santa Ana : y porja misma au- 
toridad señala las casas, moradores y vecinos, así á los que estuvieren dentro, como á los que 
habitaren extra muros de la dicha Ciudad por entonces ó en adelante, por Parroquianos de la 
dicha Iglesia de Santa Ana, á la cual tengan obligación de pagar los derechos de la Iglesia 
Parroquial, y ofrecer los Diezmos, Primicias, y Oblaciones, y recibir de mano de los Rectores 
de la misma Iglesia los Sacramentos de la Eucaristía y otros, impartiéndoles para esto la 
licencia y facultad. 

42. Estatuye que de todos y cualesquiera Beneficios de Rectorías, que estuvieren en toda la 
Ciudad y Diócesis, y tuvieren la Cura de almas, y que vacaren después de ésta primera nomi- 
nación, hkya de ser la provisión y promoción solamente en los hijos Patrimoniales de aquellos 
vecinos, que pasaron de España á la dicha Ciudad en los dias pasados, oles aconteciese pasar 
en el tiempo venidero, y los que descendieren de ellos ; pero no de aquellos que tienen su des- 
cendencia de las mismas ínsulas, antes que Ips Cristianos habitasen en ellas ; hasta tanto que 
los Reyes Católicos determinen otra cosa sobre ello, y con condición que los dichos hijos Pa- 
trimoniales así proveídos dentro de año y medio después de la provisión hecha en ellos, presen- 
ten la confirmación y aprobación de la Católica y Cesárea Majestad ó de sus sucesores, délas 
dichas colaciones de los referidos Beneficios colados^ y sean obligados á presentarlos delante de 
los que gobiernan en su lugar, como es el Gobernador Ecco. ó los Jueces de Apelación, que en 
aquel tiempo estuvieren presentes en la dicha Iglesia ; de otra manera se tengan dichos Bene- 
ficios por vacos, y puedan presentar los dichos Reyes á otras cualesquiera personas califica- 
das, conforme á la ferina sobredicha para los enunciados Beneficios, que así vacaren. 

43. Todas las cuales cosas erige, instituye, crea, hace, dispone y ordena con todas las cosas 
en general y cada una en particular necesarias para esto, á instancia de los dichos señores 
Don Carlos Emperador y de Doña Juana, su Madre, la Reina : y con la misma autoridad Apos- 
tólica sobredicha, de la cual goza en ésta parte, y con el mejor modo, via y forma que puede ; 
no obstando cualquiera cosa en contrario de esto, y principalmente aquellas, que Su Santidad 
en sus Cartas Apostólicas referidas, no quiso que fuesen en contrario : y todas éstas cosas y 
cada una en particular las intima, insinúa y saca á noticia de todos, y quiere que se saquen 
para todos en general y cada uno en particular de los presentes y venideros de cualquier estado 
grado, preeminencia y condición que fueren : y por las presentes manda con la sobredicha au- 
toridad, en viitud de santa obediencia, á todos los sobredichos y á cada uno en particular, guar- 
den y hagan guardar las sobredichas cosas y cada una de ellas, de la manera que las deja 
instituidas. 

44. En fé de todas las cuales cosas, y en testimonio de cada una de ellas, mandó que las 



SECCIÓN CUARTA. 121 

presentes Letras 6 éste público instrumento fecho por sn mano propia y rubricado por el Notario 
público infroscrito, se publicasen y fuesen confirmadas y roboradas con su sello. 

Datam in Oppido de Medina del Campo Salmanticensis Dioecesis, anno a Nativitate Domini 
millesimo quingentésimo trigésimo secundo, die quarta Junii, Poiitificatus SSmi. Domini 
Nostri Papae Clementis, añno nono. 

(Sacado de una obra inédita del Archivo del limo. Valle, en Lima.) 

SERIE DE LOS OBISPOS DE CARACAS. 

l.D. Bodrigo Bastidas, Dean de Santo Domingo, Visitador del Obispado de Puerto Rico, 
electo primer Obispo de Caracas por el año 1532, bajo el Pontificado de Clemente VII, hizo 
la Erección de su Catedral desde Medina del Campo, y la firmó de su mano en 4 de Junio 
de 1532 ; murió en 1542. 

2. D. Miguel Jerónimo Ballesteros, Dean de Cartagena, electo en 1543. 

3. D. Pr. Pedro de Agreda, Dominico, estudió' en Valladolid, electo para Caracas en 1558, 
fué instituido en 27 de Junio de 1561 : en su tiempo saqueáronlos Ingleses la Ciudad ; 
murió en 1580. 

4. D. Fr. Juan de Manzanillo, Dominico, electo en 1582, reedificó la Catedral, y murió 
en 1593. 

5. D. Fr. Diego Salinas, Dominico, natural de Medina del Campo, estudió en Valladolid, 
fué Procurador General en la Corte, electo en 1600, murió el siguiente. 

6. D. Fr. Pedro Martin Palomino, Dominico, electo en 1601, murió el mismo año. 

7. D. Fr. Pedro de Oña, natural de Burgos, Mercenario, catedrático de la Universidad de 
Santiago, electo en 1601, consagróse en su Convento de Valladolid y, antes, de embarcarse fué 
trasladado á Gaetá, en Nápples, en 1604. 

8. D. Fr. Antonio de Alcega, Franciscano, fué Contador de la Real Hacienda en Yucatán, des- 
pués Religioso y promovido á Caracas en 1604, celebró Sínodo el año siguiente, y murió en 1609. 

9. D. Fr. Juan de Bohorques, Dominico, natural de Méjico, electo en 1610, pasó á Oajaca 
en 1617, donde murió en 1633. 

10. D. Pr. Gonzalo de Ángulo, Franciscano, natural de Valladolid, Definidor de la Pro- 
vincia de Castilla, electo en 1617, gastó más de tres años en visitar todo su Obispado, y murió 
en 1633. 

11. D. Juan López Agurto'de la Mata, natural de Tenerife, Canónigo de Méjico y Doctoral 
de Puebla, electo para Puerto- Rico en 1630, y para Caracas en 1634 : en su tiempo, á saber el 
año de 1637, se trasladó la Catedral para mayor seguridad ; (1) murió éste mismo año. 

12. D. Fr. Mauro de Tobar, Benedictino, natural de Villacastin, Abad de Valladolid y de 
Monforte, Predicador del Rey, electo en 1639 para ésta Silla ; un terremoto arruinó la Catedral, 
y la comenzó á reedificar .fué trasladado áChiapa en 1655. 

13. D. Fr. Alonso Briceño, Franciscano, oriundo de Chile, nombrado para Nicaragua en 
1644, después pasó á Caracas en 1659, murió en 1667. 

14. D. Fr. Antonio González de Acuña, Dominico, Postulador en Roma en la causa de Bea- 
tificación de Santa Rosa, pasó á Caracas en 1676, y murió en 1682, 

15. D. Diego de Baños y Sotomayor, natural de Lima, Canónigo de Cuenca en España, pro- 
movido á Santa Marta en 1684, á Caracas en 1687. después á Bogotá, ^ue no admitió : murió 
en 1706. 

(1) Nota de losEE. De Coroá Santiago de Caracas, (Véase el Resumen de las Erecciones de los Obispados 
de América al fin de ésta parte.) 



422 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

16. D. Pr. Francisco del Kincon, Mínimo de S. Francisco de Paula, natural de Yalladolid, 
promovido á Santo Domingo en 1705, trasladado á Caracas en 1711, y al fin á Bogotá ^n 1717. 

17. D. Juan José de Escalona y Calatayud, oriundo de la Kioja, Penitenciario de Calahorra, 
nombrado para Caracas en 1719, pasó á Michoacan en 1728. 

18. D. José Félix Yalverde, natural de Granada, pasó siendo niño á Méjico, fué ítagislr^l y 
Dean de Oajaca, promovido á Caracas en 1731, y trasladado á la Silla de Michoacau, que no 
admitió; murió en 1741. 

19. D. Juan García Padiano, nombrado para suceder al Señor Valverde cuando fué éste 
trasladado ú, Michoacan : hubo cuestión de competencia entre los Señores Valverde y Padiano, 
que se decidió en favor del primera; muerto éste, recibió el Señor Padiano nuevas Bulas 
para Caracas, y tomó posesión en 1742 ; murió en 1746. 

20. D. Manuel Bretón, Doctoral de Badajoz, fué promovido á Caracas y murió pasando á 
consagrarse en Córdoba, el año 1749. 

21. D. Manuel Machado y Luna, natural ¿q Extremadura, estudió en Salamanca, fué Cape- 
llán de Honor de S, M. y entró en Caracas en 1750; murió en 1752. 

22. D. Julián Ántolino, natural de Zamora, Penitenciario de Badajoz, Obispo de Caracas en 
1753 ; murió en 1755. 

23. D. Miguel Arguelles, gran Teólogo y Cura del Arzobispado de Toledo, promovido á 
Caracas en 1756, y por renuncia que hizo, nombrado Obispo Auxiliar de Madrid. 

24. D. Diego Antonio Diaz Madroñero, natural de Talarrubias en Extremadura, Vicario de 
Alcalá, entró en Caracas en 1757 y murió visitando su Obispado, en 1769. 

25. D. Mariano Martí, oriundo de Cataluña, Provisor y Vicario General de Tarragona, pro- 
movido á Puerto-Rico en 1761 y trasladado á Caracas en 1770. Se ignora el tiempo, que ocupó 
la Silla ; pero ésta se halló vacante en 1792. 

26. D. Fr. Juan Antonio de la Virgen María, Carmelita, electo en 24 de Setiembre de 1792. 

27. D. Francisco Ibarra, trasladado de la Guayana á Caracas en 11 de Agosto de 1799, fué el 
primer Arzobispo de Caracas en 24 de Noviembre de 1803; murió en 1807, 

28. D. Nicolás Narciso Coíl y Prat, electo en 11 de Enero de 1808, murió en Madrid en 23 
de Abril de 1822, electo para Falencia. D. Domingo de Silos Moreno, Obispo de Canaria 
in partihus, habia sido Auxiliar del Arzobispado desde 1821, y fué trasladado á Cádiz en 21 de 
Marzo de 1825. 

29. D. Raimundo Ignacio Méndez, electo en 21 de Mayo de 1827, murió en 1829, 

30. D. Juan Antonio, Ignacio Fernando Peña, electo en 15 de Julio de 1841, cesó en 1850. 

31. D. Silvestre Guevara, electo en 27 de Setiembre de 1852. 

BUL A^ DE INSTITUCIÓN DEL ILMO. 
D, PR. PEDRO DE AGREDA, TERCER OBISPO DE CARACAS. 

Pius Episcopus Servus servorum Dei. 

Dilecto Filio, Petro de Agreda, Electo Venezuelan., salutem et Apostolicam benedictionem. 

Apostolatus ofBcium Sane Ecclesia Venezuelan , quse de jure patronatus Charissimi 

in Christo Filii Nostri Philippi, Hispaniarum Regis Catholici, ratioñe Castellse et Legionis 
Regnorum, ex privilegio Apóstol ico, cui non est hactenus ih aliquo derogatum, fore dignoscitur, 
et cui bonse memorise Bartholom2eusVenezuelan.,dum viveret, prsesidebat, per obitum ejusdem 
Bartholomsei, qui extra Romanam Curiam debituni naturse persolvit, Pastoris solatio destituía 



SECCIÓN CUARTA. 123 

Nos vocatíone hujusmodi fidedignis relatibus intellecta, ac provisionem ejusdem Ecclesi» 
celerem^t felicem, ne Ecclesia ipsa longae vacatipnis exponatur iacommodis, paternse sollici- 
tudinis studiis intendentes, post deliberationem» quam de praeficiendo eidem Ecclesise perso- 
nan! utilem et etiam fructuosam cum Pratribus nos tris habuimus diligentem, demum ad te 
OrdinisFratrum Prsedicatoracn et Theologiae Professorem in Presbyteratus Ordine cojistitutum, 
quem prsefatus Philippus Rex Nobis ad hoc per suas Litteras prsesentavit, et cui apud Nos de 
vitas munditia, honéstate morum, spiritualium providentia, fidedigna testimonia perhi- 
bentur, direximus oculos nostráe mentís : quibus ómnibus debita meditatione pensatis, de per- 
sona tua Nobis et eiadem Pratribus ob tuorum exigentiam meritorum accepta, prsefatíB Ecclesise 
de ipsorum Pratrum consilio, Apostólica auctoritate provisimus, teqiie illi in Episóopum prae- 
ficimus et Pastorem, curam et administrationem ipsius Ecclesise in spiritualibus et temporali- 
bus plenarie committendo. Datum Romge, apud S. Petrum, anuo Incarnationis Dominicae 
millesimo quingentésimo sexagésimo primo, V Kalendas Julii, Pontificatus nostri auno 
secundo. 
(Bular, de la Orden de Predicad., tom 5;, pág. 104.) 

Nota. Consta por ésta Bala que el predecesor del Señor Agreda se llamaba Bartolomé, del cual uo se hace 
mención en la serie. 



OBISPADO DE aUAYANA O SANTO TOMAS. 

Se erigió ésta Silla en 1790, cuyo Obispado es hoy sufragáneo de Caracas. 

SERIE DE LOS OBISPOS. 

L D. Prancisco de Ibarra, primer Obispo de la Guayana en 19 de Diciembre de 1791, tras- 
ladado á Caracas en 11 de Agosto de 1799. 

2. D. José Mohedano electo en 11 de Agosto de 1800, cesó en 1814. 

3. D. José Ventura Caballero, electo en 15 de Marzo de 1815. 

4. D. Mariano Talayera, Obispo de Tricala, trasladado á ésta Silla en 15 de Diciembre de 
1828. 

5. D. Mariano Pernandez Portique, electo en 12 de Julio de 1841, renunció y fué trasladado 
á Cafarnaum en 15 de Agosto de 1854. 

6. D. José Manuel Arroyo, electo en 19 de Junio de 1856. 

SILLA DE CORO, LLAMADA BARQUISIMETO. 

Esta Silla fué erigida por Nuestro Smo. Padre Pió IX, hacia el año 1863, cuyo primer 
Obispo fué el limo. D. Victor José Diez, electo en 22 de Junio de 1868. 

OBISPADO DE HERIDA DE MARACAYBO, EN VENEZUELA. 

Fué erigido éste Obispado en 17 de Pebrero de 1777, sufragáneo de Caracas, cuya serie de 
Obispos es la siguiente. 

1. D. Pr. Juan Eamos de Losa, de la Orden Seráfica, natural de Palacios y Villafranca, 
Diócesis de Sevilla, confirmado en 28 de Setiembre de 1772. 



iU PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

2. D. Fr. Manuel Cándido de Terrizos, Dominico, natural de Sesquile, Diócesis de Santa-Pé, 
electo en 19 de Diciembre de 1791. 

3. D. Pr. Antonio Espinosa, de la sobredicha Orden, natural de Cervera, Diócesis de Zara- 
goza, electo en 18 de Diciembre de 1795, murió en Puerto-Real en 18 de Setiembre de 1800. 

4. D. Santiago Hernández Milanes, natural de Nieza, Diócesis de Salamanca, electo en 20 
de Julio de 1801, murió por los años de 1806. 

5. D. fiafael Laso de la Vega, natural de Santiago en América, electo en 8 de Marzo de 1816, 
y trasladado á Quito en 15 de Diciembre de 1828. 

6. D. Buenaventura Arias de la Diócesis de Mérida, Obispo de Jericó, se le encomendó el 
gobierno de la Diócesis en 2 de Octubre de 1826, con el título de Obispo Auxiliar. 

7. D. José Vicente ünda, natural de Guanaro, Diócesis de Venezuela, electo en 11 de Julio 
de 1836, cesó hacia el año 1840. 

8. D. Juan Hilario Boset, electo en 17 de Enero de 1842. 



ERECCIÓN DE LA SEDE DE SANTA PÉ DE BOGOTÁ. 

Esta Sede fué erigida por Pió IV en una Bula expedida el 11 de Setiembre de 1562. 

Decreto de ejecución. 

P. Joannesde Barrios Archiepiscopus Sanctae Pidei, jete. 

Este Decreto es en todo conforme al de la Asunción, del Paraguay; pero no la hizo éste 
Prelado para Santa Pé, como lo prueba la fecha, que lleva ; pues es la misma que la del Para- 
guay : « Datum in oppido Aranda de Duero, die 10 Januarii 1548. » La hizo pues Pr. Juan de 
Barrios, siendo Obispo del Paraguay para la Catedral de la Asunción, y promovido después al 
Arzobispado de Santa Fé, viendo que ésta Iglesia carecia del Decreto de ejecución de su 
Erección, le aplicó el que él habia dado para ejecutar la Erección del Paraguay, como consta de 
la Real Cédula siguiente. 

«El Rey. Muy Reverendo en Cristo Padre Arzobispo de la Iglesia Metropolitana de Santa- 
Pé del Nuevo Reyno de Granada, de mi consejo. Por parte del Dean y Cabildo de esa Iglesia 
se me ha hecho relación, que por diferentes Cédulas Reales estaba mandado se guardasen las 
Erecciones de las mis Indias Occidentales y lo dispuesto en ellas, por haberse hecho con acuerdo 
y orden de los Señores Reyes, mis Progenitores, y expedidas á su instancia por los Sumos Pon- 
tífices de Roma ;, y por concurrir éstas solemnidades en la que hizo D. Pr. Juan de Barrios, 
Obispo que fué de la Iglesia Catedral de la Ciudad de la Asunción de la Provincia del Paraguay, 
su fecha en la villa de Aranda de Duero en 10 de Enero de 1548, la habia aplicado siendo Ar- 
zobispo de esa Iglesia para el gobierno de ellas, suplicándome que para evitar dudas y diferen- 
cias, y que en el estado Eclesiástico se viviese con la paz, que se requería, fuese servido de 
mandar se guardase y ampliase la dicha Erección, que traducida del latín en Romance por D. 
Prancisco Gracian Berruguete, traducidor de los papeles do mis Consejos y Tribunales es del 
tenor siguiente. (Aquí se contenia la Erección.) 

Y habiéndose visto por los de mi Consejo Real de las Indias, con lo que cerca de ella dijo y 
pidió mi Piscal en él, porque mi voluntad es qué la dicha Erección, quéa quí va incorporada se 
guarde, cumpla y observe como en ella se contiene y declara, en todo aquello, que no fuere en 
perjuicio de mi Real Patronazgo y de lo dispuesto en razón de él por Cédulas mías, y de los 
Señores Reyes, mis Predecesores ; os ruego y encargo proveáis y deis orden, como así se haga, 
teuiendo particular cuidado de que en todo lo que toca al servicio del culto Divino de esa 



SECCIÓN CUARTA. 125 

Iglesia, y en lo demás contenido en dicha Erección, se ponga la atención que conviene, para 
que se ejecute con toda puntualidad, en que liareis servicio á Nuestro Señor, y por mí será muy 
acepto y agradable. Fecha en Zaragoza, á 18 de Marzo de 1644. Yo el Rey, Pormandado del 
Eey Nuestro Señor, D. Gabriel de Ocaña y Alarcon. 
(Sacado de dicha obra inédita del Archivo del limo. Valle, de Lima.) 



SERIE DE LOS OBISPOS DE SANTA FÉ DE BOGOTÁ. 

1. D. Pr. Martin de Calatayud, Monje, Jerónimo, electo para Santa Marta en 1543, fué 
á Lijna á consagrarse, y pasó por Santa Fé de Bogotá, por lo cual sin duda Herrera y otros le 
llaman Obispo de Bogotá. Pero la serie de Obispos de Santa Marta le supone muerto en su 
Silla en 1549. 

2. D. Fr. Juan délos Barrios y Toledo, Franciscano, nacido en Pedroche de Extremadura 
Gil González Dávila dice que fué primer Obispo de la Sede del Paraguay, cuya erección hizo 
en Aranda de Duero, y habiéndose detenido, en España, fué nombrado Obispó de Santa Marta 
y del Nuevo Reino de Granada, mandándole residir en Santa Fé, adonde trasladó la Catedral 
de Santa Marta, aplicando á la nueva Catedral la erección, que habia hecho en Aranda de 
Duero, en 10 de Enero de 1548 (a) para el Obispado del Paraguay ; dice también el mismo 
Dávila que el limo. Barrios constituyó ésta Iglesia en Metropolitana, á cuyo fin envió á la 
Corte á su Dean D. Francisco Adame, y consiguió la aprobación dfe Pió IV por Bula de 1562, 
y que se puso en ejecución en 1564 dándole por Sufragáneas las Iglesias de Popayan y de 
Cartagena y la Abadía de Santa Marta. Mas no recibió el Señor Barrios la investidura, ni las 
Bulas de Arzobispo, por haber muerto antes de volver el referido Dean. En la serie de Santa 
Marta se fija su muerte en 1569. 

3. D. Luis Zapata de Cárdenas, Franciscano, natural de Llerena en Extremadura, Comisario 
General de su Orden en el Perú, nombrado para Cartagena en 1570, y antes de salir de España 
promovido a Santa Fé, de cuya Metropolitana tomó posesión en 1573, y anciano de más de 
80 años murió en 1591. 

4. D; Alonso López de Avila, Inquisidor y Kacionero de Córdoba, electo para Santo Domingo 
en 1570 y trasladado á Bogotá, murió antes de salir de Sto. Domingo, en 1591. 

5. D. Bartolomé Martínez Menacho, natural de Almendralejo en Extremadura, Arcediano 
de Lima, electo para Panamá en 1587, promovido á Santa Fé en 1593, murió en el viaje, en 
Cartagena, en 1594. 

6. D. Fr. Andrés Caso, Dominico, Prior de Atocha en Madrid, electo para Bogotá, y antes 
dé salir, trasladado al Obispado de León en España. 

7. D. Bartolomé Lobo Guerrero, natural de Konda en Andalucía, Fiscal de la Inquisición 
de Méjico, nombrado para Santa Fé en 1599 y para Lima en 1608, donde murió en 1622. 

8. D. Fr. Juan de Castro, Agustino, natural de Toledo, electo para Santa Fé, quedóse en 
Madrid Predicador del Eey ; murió en 1611. 

9. D. Pedro Ordoñez Florez, natural de Brozas en Extreínadura, del Orden de Alcántara, 
Inquisidor de Lima, electo para Bogotá en 1609, tomó posesión en 1613, murió en 1614. 



(a) Nota de loa EE. En la serie de Obispos del Paraguay se dice que el limo. Sr. Barrios ejecutó la ejreo- 
cion en 1547. 

TOM. 11. 10 



126 PARTE 5»^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

10. D. Fernando Arias de Ugarte, natural do Sant^ Fó de Bogotá, varón incomparable por 
sus letras y virtudes, nombrado para Quito en 1615, para Bogotá en> 1616, para Charcas en 
1626 y para Lima en 3 de Julio de 1627, donde murió en 1638. 

11. D. Julián de Cortázar, natural de Duraingo en España, estudió en Oñate, fué Magistral 
de Santo Domingo de la Calzada, nombrado para el Tucuman en 1618, de donde pasó á Santa 
Fé en 1627, murió en 1638. 

12. D. Bernardino de Almansa, natural de Lima, en donde fué Cura de San Sebastian, 
después Tesorero y Vicario General de Cartagena y Arcediano de Charcas, pasó á España y 
fundó el Convento de Jesús, María y José de Religiosas Franciscas, llamadas del Caballero 
de Gracia, promovido á Santo Domingo, y antes de consagrarse trasladado á Bogotá en 1632, 
murió en 1633, y su cadáver sé trasladó al expresado Convento de Madrid. 

13. D. Fr. Cristóbal de Torres, Dominico, natural de Burgos, donde hizo sus estudios, 
Predicador del Rey, electo para ésta Silla en 1635, en donde murió en J654. 

14. D. Diego del Castillo y Arteaga, natural de Tudela en Navarra, estudió en Alcalá, fué 
Magistral de Avila, Autor de la obra De vestibus Aaronis, nombrado para Cartagena, que no 
admitió, después para Trujillo en 1653, proi;novido á Santa Fé, áiítes de consagrase en 1655, 
yantes de embarcarse trasladado á Oviedo. 

15. D. Fr. Juan de Arguinao, Dominico, nacido en Lima, nombrado para Santa Cruz de- la 
Sierra en 1656, y para Santa Fó en 1661. 

16. D. Antonio Sanz Lozano, natural de Cabanillas, estudió en Alcalá, nombrado para Car- 
tagena por el año de 1661, y para Santa Fé en 1681. 

17. D. Fr. Ignacio de Drbina, Monje Jerónimo, Arzobispo de Santa Fé, murió por el año de 
1700 promovido á Puebla, antes de salir de Bogotá. 

18. D. Francisco Cosió y. Otero, Inquisidor de Murcia, electo para ésta Silla en 1703, consa- 
gró la Iglesia del Santuario de Chiquinquirá. 

19. D. Francisco del Rincón, Mínimo de S. Francisco de Paula, natural de Valladolid, nom- 
btado para Santo Domingo en 1705, para Caracas en 1711 y para Santa Fé €n 1717, donde fué 
Presidente de la Audiencia y Capitán General de éste Reino. 

20. D. Antonio Claudio Alvarez de Quiñones, Canónigo de Berlanga, Provisor de Siguenza, 
nombrado para Santo Domingo en 1712, y para Santa Fé en 1724. 

21. D. Fr. Juan de Galavis, Premonstratense, General de su Orden, nombrado para Santo 
Domingo en 1729, y para Santa Fé en 1737. 

22. D. Diego Fermin Vergara, Agustino, nombrado para Popayan en 1732, y para Bogotá 
en 1740, murió en 1744. 

23. D. Pedro Azua Iturgoyen, Peruano, Obispo Auxiliar de la Provincia de Chiloe en 
1742, promovido á la Silla de la Concepción en 1743, y á la de Bogotá en 1745, murió 
en 1753. 

24. D. Francisco Javier de Arauz, natural de Quito, en donde fué Canónigo de la Catedral, 
nombrado para Santa Marta en 1754 y para Bogotá en 1764. 

25. D. Manuel de Sosa y Betancur, Arcediano de Caracas, nombrado para Cartagena en 
1755, y para Bogotá en 1765, murió éste año, antes de recibir el nombramiento. 

26. D. Francisco Antonio de la Riva y Mlazo, Doctoral de Coria, promovido á SantaFó en 
1766, murió á los ocho meses. 

27. 1). Fr. Lúeas José Ramirez Galán, Franciscano, electo para Santa Féi siendo Obispo de 
Tuy en 1770, murió antes de embarcarse. 
28. D. Fr. Agustín Manuel Camacho y Rojas, Dominico, natural de Tunja en Nueva Gra- 



SECCIÓN CUARTA, 127 

nada, promovido á Santa Marta y de aquí á Santa Fé en 1771, convocó el Concilio Provincial, 
pero no le concluyó por haber fallecido en 1774. 

29. D. Agustín de Alvarado y Castillo, Abad de Olivares, nombrado para Cartagena en 1772, 
y para Bogotá en 1774, trasladado á Ciudad-Kodrigo en 1778. 

30. D. Antonio Caballero y Góngora, Magistral de Córdoba en España, nombrado para 
Chiapa en 1774, para Yucatán en 1775 y para Santa Fé en 1777, fué Virey, Presidente y Capi- 
tán General del Nuevo Eeino en 1784, se le dio por Obispo Auxiliar el Señor D. José Carrion 
yMarñl promovido después á Cuenca del Ecuador por primer Obispo de aquella Silla. 

31. D. Baltasar Santiago Martínez Compañón. Obispo de Trujillo, promovido á Bogotá en 
15 de Diciembre de 1788. 

32. D. Fr. Fernando Portillo y Torres, Dominico, trasladado de Santo Domingo en 29 de 
Octubre de 1798. 

33. D. Juan B. Sacristán, electo en 20 de Agosto de 1804; cesó en 1816, y quedó vacante 
la Silla hasta 1819. 

34. D. Isidoro Domínguez, electo en 23 de Agosto de 1819, cesó en 1821, y duró la vacante 
hasta 1827. 

35. D. Fernando Caycedo y Flores, electo en 21 de Mayo de 1827. 

36. D. Manuel José de Mosquera, electo en 19 de Diciembre de 1834, padeció muchos 
trabajos por defender su Iglesia, y murió en Marsella en 10 de Diciembre de 1853. 

37. D. Antonio Herran, electo en 13 de Enero de 1854, murió en 6 de Febrero de 1868. 

38. D. Vicente Arbelaez, electo Obispo de Maximópoli en 25 de Setiembre de 1865, promo- 
vido al Arzobispado en 6 de Febrero de 1868, acaba de celebrar un Concilio Provincial y 
gobierna felizmente su Iglesia. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE PANAMÁ. 

La Sede episcopal de Darien, según Fraso, se trasladó á Panamá, el 1<* de Diciembre de 
1521 ; pero Herrera dice, que aun estaba la Sede en 1526 en Santa María de la Antigua de 
Darien, 

Decreto de ejecución. 

En virtud de la Bula de León X, que comienza: In eminenii Apostolicm Seáis specula^ 
Don Fr. Vicente de Peraza, Obispo de Nuestra Señora de la Antigua, á instancia de Su Ma- 
jestad la erige en Catedral, y en su Erección por el oñcio de Comisario Apostólico, que en ésta 
parte goza, instituye y ordena lo siguiente. 

1. Constituye un Dean, la cual Dignidad sea la primera después de la Pontifical en la 
misma Iglesia, el cual procure y provea que se cumpla el oficio Divino y todas las demás cosas, 
que pertenecen ala reverencia de Dios, así en el coro como en el altar, como también en las 
procesiones y el Capítulo, cuando hubiere junta de Iglesia, ó se congregaren, para que sea 
pleno y se haga con silencio, honestidad y modestia, y se proceda en él rectamente y se per- 
feccione con derecho : al cual le tocará también dar licencia á aquellos, á los cuales les con- 
viene salir del coro por alguna causa, que les sea manifiesta, y no de otra manera. 

2, Constituye también un Arcediano de la misma Ciudad, al cual pertenece ejercitar aquellas 
cosas, que de derecho le convienen, como es el examen de los Clérigos, que se han de ordenar, 
celebrando el Prelado Ordenes solemnemente, y la administración de la Ciudad y toda su 
jurisdicción, si se le cometiere por el Prelado, y la visita de su Obispado. 



128 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

S. Asimismo constituye la Chantría, para la cual ninguno se pueda presentar si no es que 
sea docto y experto en la Música, á lo menos en el canto llano ; cuyo oficio será cantar en el 
facistolio y enseñar á cantar á los Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar 
en el coro y en cualquiera parte, por sí y no por otro, aquellas cosas, que pertenecen al culto 
Divino, por lo que mira al canto. 

4. TJn Maestre-Escuela, á quien conviene ser Bachiller en uno de los dos derechos 6 en 
Artes, graduado en alguna Universidad insigne^ á quien incumbe enseñar Gramática á los 
Clérigos y Monacillos de la Iglesia, y á todos los Diocesanos, que quisieren aprender, y esto 
sea por sí y no por otro. 

5. Un Tesorero, al cual pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las campanas, y todas las cosas, que se usan en la Iglesia, guardar las lámparas, mirar 
por las lumbres, tener cuidado del incienso, pan y vino y demás cosas necesarias, á quien 
también pertenece declarar los réditos de la Iglesia y disponer de ellos á voto del Cabildo. 

6. Lb, Dignidad de Archipresbítero 6 Rector, que ejerza el cuidado de las almas en la dicha 
Iglesia Catedral, y presida sobre todos los Rectores de la Ciudad y Obispado. 

7. Erige diez Canonicatos, los cuales determina estén separados de las dichas Dignidades, 
y de todo punto ordena que no se pueda alcanzar ni compadecer uno con otra de éstas Digni- 
dades : á los cuales Canónigos les pertenece celebrar Misa cada dia, sacando las festividades de 
la y 2a clase, en las cuales celebrará el Prelado la Misa, y estando él impedido, alguna de las 
Dignidades. 

8. Demás de esto se instituyen seis Raciones enteras y tres Medias Raciones. 

9. En la forma misma se instituyen «eis Acólitos. 

10. Los cuales todos Racioneros sean Diáconos, y los tres Medios Racioneros Subdiáconos ; 
pero los seis Acólitos ejercitarán su oficio en el ministerio del altar. 

11. Demás de esto seis Capellanes, los cuales sean obligados á estar presentes así á las 
Horas diurnas como nocturnas, y en las solemnidades de las Misas asistan al coro en el facis- 
tolio, y en cada mes sean obligados á decir veinte Misas, si no estuvieren impedidos con alguna 
enfermedad, ó con otro justo impedimento. 

12. Ademas el oficio de Sacristán, al cual convendrá ejercitar lo que pertenece al oficio de 
Tesorero, estando él presente, conforme á su comisión, y a,usente, según el voto del Cabildo. 

13. Oficio de Organista, al cual conviene tocar los órganos en los dias festivos, 

14. Oficio de Pertiguero, cuyo oficio es ordenar la Procesión ó ir delante del Prelado, 
Presbítero, Diácono y Subdiácono y los demás, que sirven en al altar, cuando fueren del coro 
á la sacristía, ó vice versa. 

15. El oficio de Mayordomo de la Fábrica y Hospital, es que esté presente siempre á los 
Arquitectos, muratores, carpinteros y otros oficiales, que trabajan en edificar las Iglesias, el 
cual tendrá cuidado de recoger, por sí ó por otros, los réditos y aprovechamientos anuales y 
cualesquiera emolumentos y obvenciones, que pertenecen á la dicha Fábrica y Hospital ; el 
cual dará cada año cuenta de lo recibido y gastado al Obispo y Capítulo, 6 á los oficiales depu- 
tados de los mismos para esto especialmente, y también se ha de elegir ó remover á voluntad 
de ellos. 

16. El oficio de Chancelario 6 Notario de la Iglesia y Cabildo es, que haga escrituras 
cualesquiera de contratos éntrela Iglesia y Capítulo, y entre el Capítulo y otros cualesquiera, y 
las guarde en el Protocolo, y en a|us papeles escriba los actos Capitulares, las donaciones, pose- 
siones, censos y feudos que se hiciesen por los mismos Obispo, Capítulo o Iglesia, ó las mismas 
ya hechas, o que se hubiesen de hacer, las anote, escriba y guarde las escrituras : y las partes 
de los réditos las distribup á los Beneficios : y no menos dé sus cuentas y las reciba. 



SECCIÓN CUARTA. 129 

17. El oficio de Perrero es, que eche a los perros de la Iglesia, y en todos los Sábados y 
Vigilias de cualquiera fiesta que las tiene, y en otras festividades, en donde y cuando le fuere 
por el Tesorero mandado, barra la Iglesia. 

18. De todas las cuales, conviene á saber, de las seis Dignidades, diez Canonicatos, seis 
Eaciones enteras, tres Medias y seis Capellanes y Acólitos y de los demás oficios referidos, 
porque los frutos réditos y aprovechamientos de las Décimas al presente no son suficientes 
suspende cinco Canonicatos, tres Raciones enteras, tres Medias, y también seis Acólitos y seis 
Capellanes, Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero ; pero de tal manera que si 
Dios mediante, vinieren á mejorar fortuna los frutos y réditos de su Iglesia, lo primero se au- 
mente el dote de un Canonicato, y creciendo los frutos, se añada otro, el cual sin otrí^ nueva 
creación se confiera á aquella persona, que fuere nombrada y presentada por S. M., y la misma 
forma se guarde en los Canonicatos siguientes, hasta que el número de dichos Canónigos se 
aumente y llegue sucesivamente al número de diez : y cumplido esto, se haga lo^ mismo en el 
número senario de las seis Raciones enteras y tres medias, comenzando por las enteras : y final- 
mente de los réditos, que vayan creciendo, se vayan aumentando los seis Acólitos para seis 
Clérigos de Menores Ordenes, que ejerzan el oficio de Acólitos en el ministerio del Altar y las 
seis Capellanías para los seis Capellanes, y también el oficio de Organista, Pertiguero, Mayor- 
domo, Notario y Perrero sucesivamente, según el orden de la letra, determinando que todas las 
referidas Prebendas v Oficios, que deja suspensos, se tengan desde entonces por erigidos sin 
otra nueva erección. 

19. T porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir del altar, á todas y cada una 
de las personas, Dignidades, Canónigos, Prebendados, Raciones enteras y medias Raciones, 
Capellanes, Acólitos y los demás Oficiales referidos, conforme al sobredicho número, les señala 
todos y cada uno de los frutos, réditos y aprovechamientos, así que les convenga por Real or- 
denación, 6 por el derecho, que tienen á los Diezmos, que ahora en el presente ó en el tiempo 
venidero por cualquiera via les pertenezca, conviene á saber, al Dean, Arcediano, Chantre, 
Maestreescuela, Tesorero, Archipresbítero ó Rector, y á los cinco Canónigos, tres Raciones 
enteras y al Sacristán desde ahora en el modo siguiente : Al Déan ciento cincuenta libras 6 
pesos, que así se llaman en aquellas partes, que tienen valor cada libra ó peso de un castellano 
de oro, que en la moneda, que en Espiaña se usa, vienen á ser cuatrocientos ochenta y cinco 
maravedises: al Arcediano ciento y treinta pesos: al Chantre, Maestreescuela y Tesorero 
otros tantos : á cada uno de los cinco Canónigos cien pesos de oro, y á cada uno de los Racione- 
ros setenta : al Sacristán treinta por sus prebendas y salarios : á las suspensas cinco Canongías 
y tres Raciones enteras y las otras medias raciones y los seis Acólitos y otros tantos Capellanes 
y los demás Oficiales, conviene a saber : Organista, Pertiguero, Mayordomo, Notario y Perrero 
arriba nombrados, y entonces suspensos, con el modo y orden referidos, les aplica y señala cre- 
ciendo los frutos para los dichos canonicatos, con la orden de S. M., desde ahora creados, y 
nomirialmente suspensos, los dichos frutos, réditos y aprovechamientos respectivamente, como 
fueren creciendo, para los Canónigos y Racioneros lo mismo que para otras tantas Canongías y 
Raciones arriba puestas, y no menos á cada una de las tres medias Raciones treinta y cinco 
pesos, á los Capellanes veinte, á los Acólitos doce, al Organista diez y seis, al Perrero doce 
que sean de los mismos castellanos, y tengan valor de los dichos maravedises, desde ahora para 
entonces, guardando el orden de la letra, como en ella se contiene, y cuando los frutos, réditos 
y aprovechamientos crecieren, de suerte que haya sobrante. 

20. T porque, comu está dicho, por el Oficio se da el Beneficio,quieró y manda con gran rigor 
y en virtud de santa obediencia, que los sobredichos estipendios sean señalados por cuotidianas 



130 PARTE 5«^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

distribuciones y distribuidas cada dia á los que estuvieren presentes á cada una de las Horas 
nocturnas y diurnas, y juntamente á los ejercicios de cada dia de los Oficios ; así que desde el 
Dean hasta el Acólito inclusive^ el qué faltare á cualquiera Hora del coro, no^teniendo legítimo 
impedimento, sea privado del estipendio de aquella Hora, y el oficial que faltare de su ejercicio 
en las Horas y tiempos oportunos, sea multado del mismo modo por cada vez ^ro rata de su 
salario. 

21 . También quiere y manda que todas y cada una de las Dignidades, Canonicatos y Baciones 
de la dicha su Iglesia Catedral sean obligados á residir y servir en ella por ocho meses conti- 
nuos 6 interpolados, de otra suerte él 6 sus sucesores que por tiempo fuesen en ésta Iglesia, ó 
el Cabildo en sede vacante, sean obligados, siendo primeramente llamados y oidos, si no 
tuvieren justa causa de su ausencia, ni la alegaren, á pronunciar por vaca dicha Dignidad, 
Canonicato 6 Kacion y la provean en los mas idóneos presentados por la voluntad de la dicha 
Católica Majestad ; y declara y define que la justa causa de ausencia es la enfermedad, con tal 
que el Beneficiado esté enfermó en la Ciudad ó en sus burgos : ó si estando fuera de la Ciudad 
cayese malp, cuando se volviese, ó se aprestase para volverse, con tal que esto conste por 
legítimas probanzas : 6 cuando estuviere ausente por mandado del Obispo y Capítulo, y por 
causa y utilidad de ía Iglesia; así que concurran en la ausencia alguna de estas tres causas, 
esto es, alguna de ellas. 

22. Demás de esto quiere y de consentimiento y beneplácito de la dicha Cesárea Majestad, 
y por la misma autoridad Apostólica estatuye, ordena y manda, que los frutos, réditos y 
aprovechamientos de todos los diezmos, tanto prediales cuanto personales, así de la Catedral 
como de las demás Iglesias de la dicha Ciudad y Diócesis, se partan en cuatro partes iguales; 
una de las cuales posean y tengan él y sus sucesores por todos los tiempos venideros, para 
mantener la decencia y honor de su hábito Pontifical y para que más decentemente puedan 
sustentar su estado, según lo requiere el oficio Pontifical, sin diminución alguna ni falcidia, 
la cual tengan por su Mesa Capitular : y el Dean y Cabildo la otra cuarta parte con el orden 
arriba puesto, para dividirla entre ellos; de las cuales partes aunque por concesión Apostólica 
y uso de largo tiempo, la misma Católica Majestad habia acostumbrado á UeTar y tener la 
3a parte, llamada en España vulgarmente Tercia^ queriendo extender la diestra de su libera- 
lidad para con él, quiso que él y los Obispos sus sucesores, y el Cabildo arriba dicho fuesen 
libres y exentos para siempre en sú 4^ parte de los diezmos de la dicha su Iglesia, para que 
le estuviesen más obligados, y para que rogasen á Dios por S. M. y sus sucesores ; pero las 
otras dos cuartas partes determina que se han de tornar á repartir en nueve partes, dos de las 
cuales aplica, determina y declara pertenecer á la misma Majestad, en señal de superioridad 
y del derecho de Patronazgo, y por-haber ganado las dichas ínsulas : y ésta para que la goce 
S. M. en los tiempos venideros perpetuamente; y que las demás siete partes se dividiesen en 
dos maneras : las cuatro partes para los Kecfcores y Beneficiados de las Iglesias Parroquiales 
en ésta forma ; conviene á saber, que en cualquiera villa ó lugar erige una Iglesia Parroquial, . 
en la cual haya dos Beneficiados, uno con cura y otro sin ella, para dos Clérigos Seculares, de 
los cuales el Eector ó el que tiene el oficio de Cura, tenga una parte entera de éstas por razón 
de la dicha Roctoría y del cargó que le toca de administrar los Sacramentos ; y después las 
demás tres partes se repartan igualmente entre el mismo Rector y el otro Beneficiado, que 
tiene el Beneficio simple. Demás de esto el Rector posea las priniicias de todos los diezmos 
de la Parroquia, de las cuales primicias el Sacristán tenga la octava parte : y las demás obven- 
ciones y oblaciones, de los Fieles determina que se dividan entre los dichos Rector y Benefi- 
ciado. Por el mismo tenor las tres partes restantes de las siete se distribuyan igualmente en 



SECCIÓN CUARTA. 131 

dos partes, de las cuales la iioa y media se aplica á la Fábrica de cualquiera Iglesia de dichos 
lugares y la otra uua y media, á los Hospitales de dicha Ciudad ó Villa, de la cual mitad apli- 
cada á los Hospitales, sean estos obligados á pagar la décima al Hospital principal, instituido 
donde estuviere la Iglesia Catedral. Aplica también por la misma autoridad param perpetuum 
á la Fábrica de dicha Iglesia todos los diezmos de un Parroquiano de la misma Iglesia y de 
las demás de dicha Ciudad y de toda la Diócesis, que se ha de elegir por mano del Mayordomo 
ó Prefecto de la Fábrica, con condición que el tal electo no sea el primero, ni el mayor 6 más 
rico de la Catedral y de las demás Iglesias del Obispado, sino el segundo después de él. Aplica 
también in perpettium á la misma Fábrica de la Catedral y á las demás Iglesias de la Diócesis, 
todos los diezmos en general, y particular de cal, ladrillo o teja, así de la Ciudad como de todos 
los lugares y de cada uno de los de la Diócesis, para que más apta y cómodamente las Iglesias 
se puedan edificar, y edificadas reparar; y con la misma autoridad por consentimiento y 
mandato Real, prohibe y estrechamente inhibe sub anaiJiemate á sus sucesores y á sus Vene- 
rables Hermanos Dean y Cabildo de la dicha Iglesia y á los Eectores y demás Beneficiados de 
toda la jurisdicción, que ni entonces ni en otro algún tiempo venidero, con pretexto ni color 
alguno, se entrometan ó procuren entrometer, por sí ó por otros, á pedir 6 llevar los dichos 
diezmos de cal, teja y ladrillo, aplicados para la Fábrica de las Iglesias referidas. 

23. Ordena también que el Oficio Divino diurno y nocturno, así en la Misa como en las 
Horas, se haga y diga siempre según la costumbre de la Iglesia de Sevilla, y ésta se guarde 
también en el canto. 

24. Demás de esto quiere, y á instancia de S. M. ordena que los Racioneros tengan voz 
en Cabildo en lo espiritual y temporal, excepto en las elecciones y otros casos en derecho 
prohibidos. 

25. Quiere también, y ordena á instancia de la misma Majestad que en la dicha Iglesia 
Catedral, excepto en los dias festivos, en los cuales tan solamente se diga una Misa solemne á 
la Hora de Tercia, se celebren dos, una de las cuales se diga de Aniversario á Prima en los 
primeros Viernes del mes por el Católico Rey y Reina referidos y también por todos los Reyes 
de Castilla difuntos ; y en los dias de Sábado la sobredicha Misa se celebre en honra de la 
Gloriosísima Virgen por la seguridad y salud de los sobredichos Reyes ; pero en el primer Lunes 
de cada mes se di^a la misma Misa solemne por las Animas del Purgatorio : y que en los 
demás dias dicha Misa se pueda celebrar á la disposición de la persona, que diere la limosma, 
y los dichos Obispo y Cabildo puedan recibir cualquiera dote, de cualquiera persona, que la 
diere, por la celebración de ésta Misa. La segunda Misa se diga de la fiesta 6 feria, que ocurre, 
según estilo de la Iglesia Sevillana, á Hora de Tercia. 

26. Y cualquiera, que dijere la Misa mayor, gane fuera de la común distribución, que deja 
señalada, ó que se hubiere de señalar á todos los que asisten á aquella Misa, tres veces do- 
blado el estipendio, que se. da por cualquiera Hora del dia, y el Diácono lleve el duplo, y el 
Subdiácono el simple ; y cualquiera que no asistiere á la Misa mayor no gane el estipendio, 
que se da por Tercia y Sexta de aquel dia, si no es que esté ausente por causa justa y razonable 
ó por licencia del Dean tí otro, que presida en el coro en aquel tiempo : sobre lo cual encarga 
la conciencia, así del que pide la licencia como del que la concede : y todos los que estuvieren 
presentes á Maitines y Laudes, ganen tres doblado más de lo que ganan á cualquiera Hora del 
dia, y demás de esto el estipendio de Prima, aunque no estén presentes á ella. 

27. Después de esto quiere, y ordena á petición de S. M., que haya Cabildo dos veces en la 
semana ; conviene á saber, la feria 3a y Ca, y que en la feria 3a se trate de los negocios, que 
ocunen en el mismo lugar, y en la feria 6a solo se trate de la corrección de las costumbres y 



132 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

de la enmienda de ellas, y de aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino, para que debida- 
mente se celebre, y de la honestidad clerical, que se ha de guardar en todas las cosas y por 
todas las vias y maneras, así en la Iglesia como fuera de ella : y que en otro ningún dia se ce- 
lebre Cabildo. 

28. Demás de esto por la misma autoridad, y por beneplácito de la misma Católica Majestad, 
estatuye, ordena y declara, que cualquiera Clérigo de la dicha su Iglesia de Prima Tonsura, 
para que pueda gozar del privilegio clerical, traiga corona abierta del grandor de im real de 
plata, moneda que en España se usa, y se quite el cabello, dejándole con coleta de dos dedos 
debajo de las ovejas, á tergo cisura prosequenti, y se vista honestas vestiduras, conviene á 
saber, vestidura larga hasta los pies, Manteo ó Loba teñido, no de colorado ni de grana, sino 
de otro color honesto, del cual use así en las vestiduras, que trae sobre sí, como en las inte- 
riores que se descubren. 

29. Y por la misma autoridad Apostólica, y consentimiento de dichos Eeyes, señala á la 
misma Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Antigua, en dicha Ciudad, todas las casas, 
habitadores y vecinos así de dentro como de fuera de ella, desde entonces hasta el tiempo veni- 
dero, por Parroquianos, álos cuales obliga á que paguen los derechos Parroquiales y á que la 
ofrezcan los Diezmos y Primicias y otras Oblaciones, y les da licencia para que puedan recibir 
los santos Sacramentos de la Confesión, Eucaristía y los demás, del Archipresbítero ó Eector, 
á quien asimismo da facultad para que les administre estos mismos sacramentos ; y quiere 
que se haga esto mismo en todas las Ciudades y Villas de dicha Iglesia para los que entonces 
eran y habian de ser, así en cuanto al satisfacer los derechos Parroquiales, como en recibir los 
Sacramentos, según deja dicho. 

30. Todos los cuales Beneficios y cada uno en particular, así con cura, como sin ella, que 
están en toda la Diócesis y Ciudad, quiere, y por la autoridad Apostólica determina y manda 
que después de éste nombramiento, todas las veces que acontezca proveerse alguno de estos 
Beneficios de cualquiera modo que vaquen, habiendo primero precedido su examen y oposición, 
según la forma, que se guarda en el Obispado de Palencia entre los hijos Patrimoniales, se 
provean en aquellos, que pasaron de España ádióha Ciudad, ó les aconteciere pasar en el tiempo 
venidero y los que descendieren de ellos, pero no en aquellos, que tienen su descendencia de 
las mismas ínsulas, hasta tanto que los Reyes Católicos determinen otra cosa sobre esto, y 
con condición que los dichos hijos patrimoniales así proveidos, dentro de año y medio después 
de la provisión hecha en ellos, presenten la confirmación de la Católica Majestad ó de sus suce- 
sores de la colacion-de dichos Beneficios colados, y sean obligados á presentarla delante de los 
que gobiernan en su lugar, como es el Gobernador Eclesiástico ó Jueces de apelación, que en 
aquel tiempo estuvieren presentes en la dicha Iglesia : de otra manera se tengan los dichos 
Beneficios por vacos, y puedan presentar la dicha Majestad ó sus sucesores á otras cualesquiera 
personas, calificadas conforme á la forma sobredicha,, para los dichos Beneficios, que así 

vacaren, 

31. Todas las cuales cosas erige, instituye, crea, hace, dispone y ordena con todas las cosas 
en general y cada una en particular necesarias para esto, á instancia, petición y consentimiento 
de los dichos sus Majestades, Dn Carlos, invicto Emperador, y de la Reina su Madre, y con la 
misma autoridad Apostólica, de la cual goza en ésta parte, y en el mejor modo, via y forma que 
pueda : no obstando cualesquiera cosas en contrario de esto,y principalmente aquellas, que Su 
Santidad en Sus Cartas Apostólica^, no quiso que fuesen en contrario; y todas éstas cosas y 
cada una en particular las intima y saca á noticia de todos, y quiere que se saquen para todos 
en general y cada uno en particular de los presentes y venideros de cualquier estado, grado, 



SECCIÓN CUARTA. 133 

orden y preeminencia ó condición que fueren : y por las presentes manda con la sobredicha au- 
toridad, en virtud de santa obediencia á todos los sobredichos y á cada uno en particular, que 
guarden y hagan guardar todas las sobredichas cosas y cada una de ellas, de la manera que 
las tiene instituidas. 

32. En fé de todas las cuales cosas, y en testimonio de cada una de ellas, mandó que las 
presentes Letras 6 éste público instrumento, fecho por su mano propia y rubricado por el No- 
tario público infrascrito, se publicasen y fuesen confirmadas y corroboradas con su sello. 

Datum in Civitate Burgensi, l^ Decembris 1521. 

Nota. Hállase original en el ArchÍTO del Consejo, con la Bala de León X, en cnya virtud se hizo la Erección. 
(Sacado de una obra inédita del Archivo de Lima.) 

SERIE DE LOS OBISPOS DE PANAMÁ. 

1. D. Fr. Juan de Quevedo, Franciscano, natural de Bejoris, Diócesis de Santander, obtuvo las 
Bulas para el gobierno de ésta Iglesia y para erigir la Catedral en la Ciudad de Santa María de 
la Antigua, en Nueva Castilla del oro (Darieu), cuya erección no tuvo lugar durante los cinco 
años de su gobierno Eclesiástico y civil en éste Obispado : y al fin murió en Barcelona en 1519. 
(Fastos, ord. 27), adonde habia ido á dar cuenta á S. M. de varios asuntos Eclesiásticos y civiles. 

Nota. Segun los Fastos, ord. 27, ésta Silla Episcopal se creó en 1514, con cuya fecha se acomodan bien todos 
los datos ciertos, que se han podido recoger. El primero es la Bula de erección dada por León X, cuyo Pontifi- 
cado duró desde 1513 á 1522. El segundo el nombramiento de D. Juan Quevedo para ésta Silla, como lo dice el 
mismo limo. Quevedo en éste trozo, que traen los Fastos : « El Rey Católico, vuestro abuelo (hablaba con Carlos 
< V) mandó hacer una armada para ir á poblar la tiena firme de las Indias i suplicó á Nuestro muy Santo Pa- 
€ dre me crease Obispo de aquella primera población, y dejados los dias, que he gastado en la ida y en la vuetta, 
* cinco años he estado allá » : El tercero es la muerte de este limo. Obispo en Espaüa, acaecida en 1519, como 
lo dicen los Fastos, ord. 27. Por lo cual se deduce el error, en que incurre Alcedo en ésta serie, cuando pone por 
primer Obispo á Fr. Vicente Valverde electo en 1533. Asimismo se descubre el error de Solorzano, que dice 
así en su Política Indiana, 1. 1. c. 9. « El Obispo del Darien Fr. Tomás Ortiz, en aquellas porfiadas y repetidas 

disputas, que sobre éste punto tuvo con el Obispo de Chiapa en presencia del Señor Emperador Carlos V » 

El error está es dos cosas : la primera en que confunde á Fr. Tomás Ortiz, Dominico, primer Obispo de Santa 
Marta, con Fr. Juan Quevedo, Franciscano, primer Obispo del Darien : la segunda en que atribuye la disputa 
del Obispo do Chiapa, Fr. Bartolomé délas Casas con Juan Genesiode Sepúlveda, al Obispo del Darien. Dicha 
disputa tuvo lugar por los años de 1537, después que Fr. Bartolomé regresó por segunda vez á Espaüa, que fué 
por el año de 1530, cuando todavía no era Obispo de Chiapa. 

2. D. Fr. Vicente Peraza, Dominico, Colegial de Vailadolid, fué instituido Obispo de Panamá 
eii 5 de Diciembre de 1520 ; hizo la erección de la Iglesia en 1° de Diciembre de 1521 y la 
firmó en Burgos. Los Fastos dicen que se trasladó la Silla del Darien á Panamá en 1521 (a). 

3. D. Fr. Martin de Béjar, Franciscano, nació en Sevilla, y fué presentado para Panamá por 
el Emperador Carlos V. 

4. D. Fr. Tomás de Berlanga, Dominico, nombrado par^ Panamá en 1530. Pasó al Perú por 
disposición del Rey,á señalar los términos de las jurisdicciones entre el Marqués D. Francisco 
Pizarro y D. Diego de Almagro, y poner así fin á sus discordia^, y con facultad para hacer el re- 
parto de la Ciudad de los Beyes. Señaló también el sitio para la Catedral de Panamá, para el 
Convento de la Merced y otros. Deápues renunció la Silla, según dice Alcedo, en 1537, y mu- 
rió en su patria en 1555. 

(a) Hace mención Alcedo aquí de D. Pr. Juan de la Guardia, Franciscano. 

TOM. II. 17 



13^ PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

5. D. Pr. Pablo Torres. Dominico; instituido Obispo de Panamá en 1546. 

6. D. Fr. Juan Vaca, Benedictino, Abad de Sahagun y de Carrion, presentado para Panamá 
por Felipe II, murió en el viaje. 

7. D. Francisco Ábrego, electo en 1559, gobernó 15 años, y murió en 1574. 

8. D. Fr. Manuel Mercado, Monje Jerónimo, tomó posesión de ésta Silla en 1578, y murió en 
1580. 

9. D. Bartolomé Martinez Menacho. nacido en Almendralejo de Extremadura, Arcediano de 
Lima, nombrado para Panamá en 1587, y para Santa Fé en 1593, murió en el viaje, en Carta- 
gena, en 1594. 

10. D. Pedro Duque de Eivera, estudió en Sevilla, Dean de Santo Domingo, electo para Pa- 
namá en 1594, murió en Cartagena estando en camino para ésta Silla. 

11. D. Antonio Calderón, Dean de Santa Fé, nombrado para Puerto-Rico en 1592, para 
Panamá en 1597, para primer Obispo de Santa Cruz de la Sierra en 1606, murió de más de 
100 años. Dejó en Panamá una fundación para decir una Misa de la Virgen todos los Sába- 
dos, y otra de la Pasión de Cristo todos los Viernes : asistió al 3er Concilio Provincial de Lima 
como sufragáneo. 

12. D. Fr. Agustín de Carvajal, Agustino, nacido en Méjico, fué Asistente General de sa 
Ordeny Prior del convento de Válladolid, promovido á Panamá en 1608, consagró las campanas 
de la Iglesia, y fundó el Seminario de San Agustin con seis Colegiales. Fué trasladado para 
primer Obispo de Guamanga en 1611, donde murió en 1620. 

13. D. Fr. Francisco de la Cámara, Dominico, Visitador de las Provincias de Quito y Chile, 
tomó posesión de la Silla de Panamá en 1614, celebró el primer Sínodo de ésta Iglesia en 1620; 
aumentó dos becas en el Seminario de S. Agustin, dio 300 pesos para que en el Colegio de la 
Compañía se leyesen casos de conciencia, y 4000 para el edificio de la Catedral, que empezó ; 
dotó asimismo dos Capellanes de Coro, y murió en 1624. 

14. D. Fr. Cristóbal Martinez de Salas, Premonstratense, nació en Medina del Campo, fué 
Definidor de sti Orden, Abad del Convento de Segovia, Eector del Colegio de Santa Susana en 
Salamanca y Visitador General de su Orden presentado para Panamá en 1625, edificó á su 
costa el Colegio de la Compañía de Jesús en le Antigua Panamá, que fué incendiada ; dotó 
dos Misas cantadas á la Virgen los Miércoles y Sábados, y murió ciego y lleno de achaques en 
1640. 

15. D. Fr. Hernando Ramírez, Trinitario Calzado, natural de Arroyo del Puerco, Diócesis 
de Coria, estudió en Salamanca, fué Procurador General de su Orden en la Corte, y Provincial 
de Castilla, electo para Panamá en 1640, tomó posesión en 1643. En su tiempo se quemó la 
Ciudad, y abandonando su casa acudió á la Iglesia á salvar los vasos sagrados ; murió en 
1652. 

16. D. Bernardo de Izaguirre, natural de Toledo, Inquisidor Fiscal de Cartagena y de Lima, 
electo para Panamá en 1655, para el Cuzco en 1660, y para Charcas en 1670. 

17. D. Diego de Vergara, natural y Penitenciario de Lima, electo en 1660, murió antes de 
consagrarse. 

18. D. Sancho Pardo de Figueroa, natural de Lima, fué Dean de Trujillo y Magistral de 
Lima, electo para Panamá en 1667, pasó á la Silla de Guamanga y después á Quito, de cuya 
Silla tomó posesión en Setiembre de. 1688, donde murió en 1702. 

19. D. Antonio de León, fué nombrado Obispo de Panamá, donde ejerció interinamente la 
Presidencia y. Capitanía General por orden del Rey, después pasó á Trujillo en 26 de Abril 
de 1676, y de allí fué trasladado á Arequipa en 1678, donde murió en 1684. 



SECCIÓN CUARTA. 135 

20. D. Lúeas Fernandez de Piedrahita, natural de Santa Fé, donde fué Canónigo, Tesorero, 
Maestrescuela y Chantre, electo para Santa Marta en 1669 y para Panamá en 1682, murió 
en 1688. 

21. D. Diego Ladrón de Guevara, estudió en Alcalá, fué Canónigo de Siguenza y Málaga, 
nombrado para Panamá en 1689, para Guamanga en 1699 y para Quito en 1703 ; pasó de Virey 
á Lima en 1710 y murió en Méjico en 1718. 

22. D. Fr. Juan de Arguelles, Agustino, natural de Lima, electo para Panamá en 1699, fué 
trasladado á Arequipa, y murió antea de tomar posesión. 

23. D. Fr. Manuel de Mimbela, Franciscano, natural de Fraga en Aragón, Misionero Apos- 
tólico de Zacatecas, fué electo para las Sillas de Panamá y Oaj acá, y por último para la de 
Guadalajara en 1714, murió en 1721. 

24. D. Fr. Juan José de Llamas y Rivas, Carmelita Calzado, natural de Murcia, Provincial 
de Andalucía, fué Obispo de Panamá y después nombrado Presidente, Gobernador y Capitán 
General de Tierra-Firme, cuyo cargo ejerció desde 1716 hasta 1718. 

25. D. Fr. Bernardo Serrada, Carmelita Calzado, Provincial de Castilla, electo para Panamá 
en 1720, y para el Cuzco en 1727, murió en 1733. 

26. D. Agustín Eodriguez Delgado, Cura de Hortaleza, nombrado para Panamá en 1725, 
para la Paz en 1731, para el Arzobispado de Charcas en 1743 y para el de Lima en 14 de Junio 
de 1746 : murió en el viaje á 18 de Diciembre del mismo año. 

27. D. Pedro Morcillo Rubio y Auñon, oriundo de la Mancha, fué Obispo de Drasen y Auxi- 
liar de Lima, nombrado para Panamá en 1731, y para el Cuzco en 1743; murió en 1747. 

28. D. Fr. Diego Salinas y Cabrera, Agustino, no admitió. 

29. D. Juan de Castañeda, Arcediano del Cuzco, nacido en Guaura, Diócesis de Lima, nom- 
brado para Panamá en 1743, y para el Cuzco en 1750, donde murió en 1762. 

30. D. Felipe Manrique de Lara, natural y Dean de Lima, electo en 1750 para Panamá, que 
no admitió, y luego para Guamanga en el mismo año, donde murió en 1765. 

31. D. Francisco Javier de Luna y Yictoria, natural de Panamá, dónde fué Canónigo de la 
Catedral, fundador de la Universidad en el Colegio de la Compañía de Jesús, presentado para 
ésta Silla en 1751, para'Trujillo en 26 de Enero de 1758, murió en 11 de Marzo de 1777, electo 
ya Arzobispo de Charcas. 

32. D. Manuel de Remaní y Carrillo, natural de Guamanga, electo para Panamá en 1759, y 
para el Cuzco en 1764, donde murió en 1769. 

33. D. Miguel Moreno y Olio, nacido en Panamá, donde fué Canónigo de la Catedral, Comi- 
sario de la Inquisición en Cartagena, nombrado para ésta Silla en 9 de Octubre de 1763, y para 
Guamanga en 1770, murió en 1782. 

34. D. Fr. Francisco de los Rios, Franciscano, electo en 1770, murió en 1777. 

35. D. Fr. Francisco de los Rios y Armengol, Dominico, Prior en el Puerto de Santa María 
de España, nombrado para ésta Iglesia en 6 de Febrero de 1770 : se le expidieron las Bulas en 
28 de Mayo del mismo año, entró en Panamá en 21 de Abril de 1775 y murió en 17 de Noviem- 
bre de 1776. 

36* D. José Antonio Uméres Miranda, natural de- Santiago de Chile, Provisor y Vicario 
General de Bogotá, é Inquisidor de Cartagena, nombrado para Panamá en 13 de Setiembre de 
1777, se le expidieron las Bulas en 15 de Diciembre de dicho año, y murió el Domingo 11 de 
Setiembre de 1791. 

37. D. Remigio de la Santa y Ortega, Canónigo de la Colegiata de S. Isidoro en Madrid, fué 
nombrado para ésta Silla y entró en Panamá en 31 de Enero de 1793, tomó posesión al dia 
siguiente, y poco después fué trasladado ala Paz. 



136 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

38. D. Manuel Joaquín González de Acuña Sanz Merino, Magistral, Tesorero y Maestres- 
cuela de ésta Catedral, nombrado para su Silla, de la que tomó posesión en 10 de Marzo de 
1798, hizo muchas mejoras en la Catedral y en otros templos, lo mismo que en el Seminario, 
cuyos edificios compró, mejoró y aumentó, así como también sus rentas : murió el 20 de Julio 
de 1813. 

39. D. Fr. Higinio Duran, Mercenario, natural de Lima, donde recibió el hábito, pasó á 
Madrid en 1791, y fué agraciado con el título de Predicador de S-, M. Recibió las Bulas para 
ésta Mitra, y fué consagrado en aquella Corte por gracia particular. Tomó posesión de ésta 
Silla en 1818, y murió en el pueblo de Chepo el dia 22 de Octubre de 1823. 

40. D. Manuel Vázquez y Gallo, natural de Tunja, fué nombrado por el Congreso de Bogotá 
en 1828, siendo Cura de Sogamoso, y no aceptó el Obispado. 

41. D. Juan José Cabarcas González Arguelles, natural de Cartagena de Indias, hizo oposi- 
ción á la Magistral de ésta Iglesia en 1801, y en seguida fué presentado y recibió la 
Institución Canónica de dicha Magistral en 21 de Octubre de 1802, después ascendió á Maes- 
trescuela, Arcediano y Dean : fué también Rector del Seminario y por último elevado á la 
Silla Episcopal. 

42. D. Juan Francisco del Rosario Manfredo y Ballestas, siendo Penitenciario de Cartagena, 
fué nombrado Obispo de Miriofidi y Coadjutor de Panamá, con derecho de futura sucesión. Fué 
preconizado para ésta Coadjutoría en 24 de Abril de 1845, recibió las Bulas en 4 de Octubre, 
y tomó posesión de ella el 5 de Febrero de 1846. No comenzó á ejercer su cargo por enfermedad 
hasta. el 10 de Marzo de 1848., 

43. D. Fr. Eduardo Vázquez, Dominico, natural de Tunja, fué nombrado Visitador Apostó- 
lico de la Diócesis de Panamá en 1851, y promovido á su Silla en 17 de Agosto de 1855, fué 
consagrado en Bogotá por el limo. Señor Rojas, Obispo de Santa Marta, tomó posesión en 4 de 
Mayo de 1856 y murió en Roma el 2 do Enero de 1870, a donde acababa de llegar para asistii 
al Concilio Vaticano. 

44. limo. S. D. D. Ignacio Antonio Parra, natural de la Provincia de Tunja, fué preconi- 
zado para ésta Silla el 2 de Febrero de 1870, consagrado por el limo. Señor Arbelaez, Arzo- 
bispo de Bogotá en 16 de Abril de 1871, tomó posesión el Sábado 3 de Junio del mismo año. 
Hizo renuncia del Obispado, y no habiéndosela admitido en Roma, continúa gobernando la 
Diócesis de Panamá. 



BULA DE INSTITUCIÓN DEL ILMO. SBNOR D. FR. VICENTE PBRAZA, QUE ERiaiO LA 

IGLESIA DE PANAMÁ. 

Leo Episcopus Servus servorum Dei. 
Dilecto Filio Vincentio Piraza Electo Sanctse Marise del Antigua, Salutem et Apostolicam 

Benedictionem. 

Apostolatus officium Sane Ecclesise Sanctse Marise del Antigua, quse de jure patronatus 

Eegis Castellse et Legionis pro tempere existentis, de speciali Apostólico privilegio, cui non 
est hactenus in aliquo derogatum, existit, et cui bonse memoria) Joapnes Episcopus, dum 

viveret, prsesidebat Postmodum vero prsefata Ecclesia per obitum ejusdem Joannis, qui 

extra Romanam Curiam debitum naturas persolvit Nos, vacatione hujusmodi fídedignis 

rélatibus intellecta, ad provisionem dictse Ecclesise celerem et felicem ne longse vacationis 

sustineat incommoda.....po3t delibera tionem, quam de prseficiendo ipsi Ecclesiae personam 



SECCIÓN CUARTA. 137 

utilem et etiam fructuosam cum Fratribiis nostris habuimus diligentem, demum ad te Or- 
dinis Pratrum Prsedicatorum Frofessorem, cui de Religioñis zelo, vitse munditia, honéstate 
morum, spiritualium providentia et temporalium circumspectione, aliisque multiplicium 
virtutum donis apud Nos fidedigna testimonia perhibentur, direximus oculos nostrae mentís, 
quibus ómnibus debita medita tione pensatis, de persona tua Nobis et Fra tribus nostris, ob 
dictorum tuorum exigentiam meritorum accepta. fiidem Ecclesise, de ipsorum Pratrum con- 
silio, auctoritate Apostólica providemus, teque illi prseticimus in Episcopum at Pastorem, 
curam et administrad onem ipsius Ecclesise tibi in spiritualibus et temporalibus plenarie 
committendo. In illo qui dat gratias Jugum igitur Domini 

Batum Rom», apud S. Petriim, anno Incarnationis Dominicae,. millesimo quingentésimo 
vigésimo, Nonis Decembris, Pontificatus nostri anno octavo. 

(Bular. Dominic. Tom. 4, fól. 404.) 

Nota. Consta de éstas Letras quíJ el predecesor del Señor Peraza se llamó Juan, y que por muerte de éste 
Se proveyó la Silla de Nuestra Señora de la Antigua en D. Fr. Vicente Perada, cuya institución, según éstas 
Letras se hizo en 5 de Diciembre de 1320. Todo lo cUal está conforme con la Serie de Obispos, que presentamos, 
en la cual el primer Obispo de ésta SiUa se llamó D. Fr. Juan de Quevedo. 

ERECCIÓN DEL OBISPADO DE SANTA MARTA. 

Acerca de la Erección de ésta Silla no hay otras noticias que las que nos suministran los 
Pastos, en la Orden, 46, donde se dice así : « En el año 1531 se ei:igió la Silla de Santa Marta, 
según lo refiere Manuel Rodríguez, en su Compendio Histórico. » Sin embargo parece más 
verosímil lo que dice Echard ; á saber, que Fr. Tomás de Ortiz fué el primer Obispo promo- 
vido á ésta Silla en 1529 ; aunque Gil González Dávila cuenta otros tres Obispos de Santa 
Marta antes del limo. Ortiz, colocando la muerte de éste en 1538, cuando Echard la coloca en 
1531. Varias han sido las fases, por que ha pasado ésta Igleáia; después de su primera erección 
se convirtió en Abadía, y por último volvió á su primer estado de Episcopal, y Sufragánea de 
Santa Pé. El P. Gai^s en su obra Series Episcoporum publicada en Ratisbona el año 1873, 
pone dos Erecciones de ésta Silla; la primera data del 10 de Enero de 1«'^34, y la segunda del 
15 de Abril de 1577. Todo lo cual {se explica bien con los cambios que sufrió ésta Silla, con- 
vertida de Sede Episcopal en Abaáía, y otra vez de Abadía en Obispado. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE SANTA MARTA. 

1. D. Fr. Tomás de Ortiz, Dominico, natural de Calzadilla en Coria, pasó á Méjico con otros 
Religiosos de su Orden, regresó á España, y volvió con el oficio de Protector de los Indios en 
1529 ; fué creado Obispo de Santa Marta, y murió luégo^ 

2 D. Alonso de Tobes, natural de Medinaceli, estudió en Siguenza, Alcalá y Salamanca ; 
murió antes de embarcarse para pasar á su Obispado. 

3. D. Pr. Cristóbal Brochero, Dominico, Prior de Villaladá, electo Obispo de Santa 
Marta, no aceptó. 

4. D. Juan Fernandez de Ángulo, gran Letrado é insigne Predicador, entró de Obispo en 
Santa Marta el año 1537, murió en 1542. 

5. D. Fr. Martin de Calatayud, Monje Jerónimo (1), natural de Calatayud en Aragón., 

(I) En el Bularío Dominicano se halla el limo. Calatayud en la serie de Obispos Dominicos. 



138 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

excelente varón en literatura y en el pulpito, electo para ésta Mitra en 1543, pasó á consa- 
grarse á Lima, ayudó al Licenciado Gasea en la pacificación del Perú, por lo que le dio gracias 
el Emperador en una Eeal Cédula ; murió en 1549. 

6. D. Fr. Juan de los Barrios y Toledo, iFranciscano, natural de Pedroche en Extremadura, 
de los primeros Keligiosos de su Orden, que pasaron al Peni, nombrado primer Obispo del 
Paraguay, y antes de salir de España trasladado á Santa Marta en 1552, mandándole residir en 
Santa Fé, adonde trasladó la Catedral de Santa Marta, y ésta Silla de Santa Marta quedó 
reducida á Abadía. (Véase la serie de Bogatá. ) Mas, en medio de la oscuridad de 
aquellos tiempos tan remotos, una cosa cierta se desprende de ésta serie y es, que la tal 
Abadía expiró luego, como aparece por el siguiente Sucesor de la Silla de Santa Marta. 

7. D. Fr. Juan Méndez, Dominico, nacido en Villafranca de Extremadura, electo para ésta 
Silla cuando se volvió á restablecer el Obispado en 1573. 

8. D. Fr. Sebastian de Ocando, Franciscano, de los primeros, que pasaron á Nueva Granada, 
fué Guardian de Tunja, y regresó á España, donde fué electo para Santa Marta, cuyo Obis- 
pado gobernó cuatro años y murió en 1619. 

9. D. Leonel de Cervantes y Caravajal, natural de Méjico, Maestrescuela y Arcediano de 
Santa Fé, Comisario del Santo Oficio y de Cruzada, Provisor del limo. D. Fernando Arias 
ligarte, electo para Santa Marta en 1620, para Cuba en 1626, para Guadalajara en 1631 y 
para Oajaca en 1635; pero antes de entrar, murió en Méjico en 1637. 

10. D. Luis García de Miranda, Cura de San Salvador de Madrid, electo en 1627, murió 
en 1629. 

11. D. Fr. Antonio de Corderina, Agustino, natural de Bilbao, Calificador del Santo Oficio, 
electo para Santa Marta en 1630, y para Guamanga en 1640. 

12. D. Fr. Juan de Espinar y Orozco, Dominico, nació en Lima, fue Visitador de su Orden 
en Quito; electo para ésta Silla en 1640, murió en 1652. 

13. D. Francisco de Velasco y Molina, nació en Molina de Aragón, fué Canónigo de Trujillo, 
Dean de Arequipa, Penitenciario, Chantre y Provisor de Lima, presentado para Santa Marta 
en 1653. no aceptó. 

14. D. Fr. Francisco de la Cruz, Dominico, Visitador de su Orden' en Nueva Granada y 
Provincial de Lima, electo para Santa Marta en 1658, murió antes de tomar posesión. 

15. D. Fr. Francisco de la Trinidad y Arrieta, Dominico, Vascongado, fué electo para 
Santa Marta en 1661, y murió en 1664, antes de entrar en Popayan, adonde habia sido 
trasladado. 

16. D. Melchor de Liñan y Cisneros, natural de Torrelaguna, Cura de Santa María de 
Büitrago y de San Salvador en Madrid, nombrado para Santa Marta en 1664, para Popayan 
en 1666, para Charcas en 1671 y para Lima en 1678, fué Virey de Lima, y murió en 1708. 

17. D. Lúeas Fernandez de Piedrahita, nació en Santa Fé, fué Cura de Fusagasugá y 
Paipa, Tesorero de Popayan, Maestrescuela, Chantre y Provisor de Santa Fé, ^llamado á la 
Corte, volvió nombrado Obispo de Santa Marta en 1669; trasladado ,á Panamá en 1682, 
murió en 1688. 

18. D. Diego de Baños y Sotomayor, nació en Lima, estudió en Santa Fé, adonde pasó su 
padre de Oidor, fué á España y allí nombrado para Santa Marta en 1684, pasó á Caraca^ en 
1687, despueé promovido 4 la Mitra de Bogotá, no, admitió, y murió en 1706. 

19. D. Gregorio de Jaimes y Pastrana,-nació en San Cristóbal en Nueva Granada, Magistral 
y Arcediano de Santa Fé, fué promovido á Santa Marta en 1690. 

20. D. Fr. Bernardo de la Torre, Franciscano, nació en Cartagena, fué Provincial de su 
Orden y electo Obispo de Santa Mart a, pero murió antes de saberlo. 



SECCIÓN CUARTA. 139 

21. D. Fr. Luis de Gayoso, Monje Bernardo, Abad en Madrid, electo en 1704. 

22. Fr. Antonio de Monroy, Mercenario, electo en 1704, entró personalmente entre los 
Guajiros, gobernó 40 años sin admitir otra promoción, y murió en 1744. 

23. ü. Juan Nieto Polo del Águila, natural de Popayan y Canónigo de Quito, electo en 
1744 y trasladado á Quito en 1746, donde murió en 1759. 

24. D. José Javier de Arauz, Canónigo de Quito, electo en 1746, y promovido á Santa 
Fé en 1753. 

25. D. Fernando Camacho y Rojas, nacido en Tunja, Canónigo de Santa Fé, fué electo 
para ésta Silla de Santa Marta, y murió en su casa, cuando pasaba á tomar posesión, 
en 1754. 

26. D. Nicolás Gil Martinez Malo, entró en Santa Marta en 1755, donde murió en 1764. 

27. D. Fr. Augustin Camacho y Rojas, Dominico, natural de Tunja, hermano del referido 
D. Fernando, fué Obispo de Santa Marta y promovido á'Santa Fé en 1770, 

28. D. Francisco Javier Calvo, electo en Í770, murió en 1773. 

29. D. Francisco Navarro, nacido en Cartagena, en donde fue Canónigo, electo para 
Santa Marta en 1774. 

30. B. Anselmo José de Traiga, electo en 29 de Marzo de 1758. 

31. D. José Alejandro de Egües y Villamar, electo en 1*» de Junio de 1795. 

32. D. Fr. Diego de Santa María, de la Orden Sei-áfica, electo en 17 de Abril de 1798. 

33. D. Fr. Miguel Sánchez Zerrudo, de dicha Orden, electo en 20 de Agosto de 1804, 
cesó en 1816. 

34. D. Fr. Antonio Gómez Polanco, de la misma Orden, electo en 28 de Julio de 1817. 

35. D. José Mariano Bstevez, electo en 22 de Mayo de 1827, trasladado á Antioquía en 19 
de Diciembre de 1834. 

36. D. Luis José Serrano, electo en lf> de Febrero de 1836, murió en 1851. 

37. D. Bernabé Rejas, electo en 13 de Enero de 1854. 

38. D. Vicente Arbelaez, Obispo Maximopolitano, trasladado á ésta Silla en 13 de Noviembre 
de 1859, y de aquí á Bogotá en 1864. 

39. D. José Romero, Obispo de Dibona, trasladado á Santa Marta en 8 de Enero 
de 1866. 

ERECCIÓN BEL OBISPADO DB OÁRTAaENA. 

Según el P. Manuel Rodríguez, en su Compendio Histórico, erigió éste Obispado el Papa 
Clemente VII, el 24 de Abril de 1534. 

Decretó de ejecución de la erección de ésta Sede. 

En virtud de la Bula de Clemente Vil, que comienza: lllius fulcitiprcBsidio, cujus sunt 
térra cardines, y de Paulo III, cuyo principio es : Apostolatus ofílcium, á instancia y petición 
de S. M., Fr. Jerónimo de Loaysia, electo y confirmado Obispo de la Iglesia Catedral de Carta- 
gena, atendiendo ser justa la instancia y petición de Su Majestad, y en virtud de la comisión 
Apostólica á él cometida, á honor y gloria de Dios omnipotente y de la Virgen María Su Madre, 
erige é instituye en dicha Cated]:al. 

1. El Deanato, cuya Dignidad sea la primera después de la Pontifical, el cual Dean procure 
y provea que se cumpla el Oficio Divino, y todas las demás cosas, que pertenecen á la reverencia 
de Dios, así en el coro como en el altar, y también en las procesiones y el Capítulo, cuando 
hubiere junta de Iglesia ó se congregaren, para que sea pleno y se haga con silencio, honesfci- 



iiO PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

dad y modestia, y se proceda en él rectamente, y con derecho se perfeccione : al cual le tocará 
también dar licencia para salir del coro por alguna causa, que les sea manifesta, y no de otra 
manera. 

2. Un Arcediano, al cual pertenece ejercitar lo que por derecho le conviene, como es él examen 
de los Clérigos, que se han de ordenar, celebrando el Prelado Ordenes solemnemente, y la 
administración déla Ciudad y toda su jurisdicción, sí se le cometiere por el Prelado, lo mismo 
que la Visita del Obispado. 

3. Un Chantre^ para cuya Dignidad ninguno se pueda presentar, á menos que sea docto y ex- 
perto en la música á lo menos en el canto llano ; cuyo oficio será cantar en el íacistolio y en- 
señar á cantar á los Monacillos de la Iglesia, y ordenar, corregir y enmendar en el coro y en 
cualquiera parte, por sí y no por otro, aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino, por lo 
que mira al canto. 

4. Un Maestreescuela, á quien conviene ser Bachiller en uno de los dos Derechos ó en Artes, 
graduado en alguna Universidad insigne; á quien incumbe enseñar Gramática á los Clérigos y 
Monacillos de la Iglesia y á todos los Diocesanos, que quisieren aprender, y esto sea por sí 
y no por otro. 

5. Un Tesorero, al cual pertenece proveer y mirar por la Iglesia, cerrarla y abrirla, hacer 
tocar las campanas, y todas las cosas, que se usan en la Iglesia, guardar las lámparas, mirar 
por las lumbres, tener cuidado del incienso, pan y vino y demás cosas necesarias : á quien per- 
tenece declarar los réditos de la Iglesia, y disponer de ellos á voto del Cabildo. 

6. Erige diez Canonicatos, los cuales determina estén separados de las dichas Dignidades, y 
de todo punto ordena que no se pueda alcanzar ni compadecer uno con otra de éstas Dignida- 
des ; á los cuales Canónigos les pertenece celebrar Misa cada dia, sacando las festividades de 
la y 2a clase, en las cuales celebrará el Prelado la Misa, y estando él impedido, alguna de las 
Dignidades. 

7.'Instituye seis Raciones enteras y seis M^édias porciones, y los que fuesen presentados a 
las seis Raciones enteras, sean promovidos al Sagrado Orden del Diaconado y estén obligados 
á asistir todos los dias al altar, y cantar las Pasiones ; y los presentados á las seis Medias por- 
ciones sean promovidos al Sagrado Orden del Subdiaconado, los cuales estén obligados á cantar 
en el altar la Epístola, y en el coro las Lamentaciones, Profecías y Lecciones. 

8. Ordena que los que fueren presentados á las sobredichas Dignidades, Canonicatos, Por- 
ciones enteras, y Medias, 6 á otro cualquier Beneficio de toda su Diócesis, por ningún orden, 
privilegio ú oficio sean exentos de su jurisdicion ordinaria, y si acaso sucediere, sea la tal pre- 
sentación ó institución írrita y nula. 

9. Instituye dos Rectores, que ejerzan su ministerio en la Iglesia Catedral, celebrando la 
Misa, oyendo confesiones y administrando con solicitud y cautela los demás Sacramentos: los 
cuales puedan ser elegidos ó removidos según su voluntad, ó del Obis{)0, que por tiempo exis- 
tiere, y lo mismo se pueda aumentar el número de Rectores. 

10. Ademas seis Acólitos, que serviráa por orden todos los dias en el ministerio del Altar. 

11. Demás de esto seis Capellanes, los cuales sean obligados de estar presentes así á las 
Horas diurnas como nocturnas, y en las solemnidades de las Misas asistan al coro en el facisto- 
liü y en cada mes sean obligados á decir veinte Misas, si no estuvieren impedidos con alguna 
enfermedad ó con otro justo impedimento. 

12. Reserva la autoridad de presentar dichas Dignidades, Canonicatos, Porciones enteras y 
Medias, á los Reyes de España y sus Sucesores, conforme de derecho les compete la presentación 
de las Dignidades y oficios de dicha Iglesia Catedral, y las demás, que en adelante se erigieren. 



SECCIÓN CUARTA. 141 

13. Declara pertenecer la elííccion de los Acólitos y Capellanes á sf y á sus Sucesores junto 
con el Cabildo, y quiere que los dichos Capellanes, que se hubieren de elegir, no sean familia- 
res del Obispo, ni de alguna persona del Cabildo, ni lo hayan sido durante la vacante del 
Eenefício. 

14. Instituye al Sacristán, al cual convendrá ejercitar lo qué pertenece al oficio de Tesorero, 
estando él presente, conforme á su comisión, y ausente, según el voto del Capítulo. 

15. Erige el oficio de Organista, el cual sea obligado a tocar los órganos en los dias festivos 
y otros tiempos á voto del Capítulo. 

16. El Pertiguero, cuyo oficio es ordeñar la Procesión ó ir delante del Prelado, Presbítero, 
Diácono, Subdiácono y los demás, que sirven en el altar, cuando van del coro á la sacristía, 
ó del altar al coro y sacristía, 

17. El Mayordomo de Fábrica y Hospital, el cual esté presente siempre á los Arquitectos, 
albafíiles, carpinteros y otros oficiales, que trabajan en edificar las Iglesias, y tendrá cuidado 
de recoger, por sí ó por otro, los réditos y aprovechamientos anuales y cualesquiera emolu- 
mentos y obvenciones, que pertenecen á dicha Fábrica y Hospital : el cual dará cada año 
cuenta de lo recibido y gastado, al Obispo y Capítulo, ó á los oficiales deputados de los mismos 
para esto especialmente : y antes de ser admitido dará fianza, para hacerse cargo de la admi- 
nistración, ni se podrá elegir ó remover sino á voluntad de ellos. 

18. El Oficio de Perrero, el cual eche á los perros de la Iglesia, y en todos los Sábados y 
Vigilias de cualquiera fiesta, que las tiene, y en otras festividades, en donde y cuando le fuere 
por el Tesorero mandado, barra la Iglesia. 

19. El Chancelario ó Notario de la Iglesia y Cabildo, el cual haga escrituras 'cualesquiera 
de contratos entre la Iglesia y el Obispo y Cabildo y otros cualesquiera, y las guarde en el 
Protocolo y en sus apuntes, y eucriba los actos Capitulares, las donaciones, posesiones, censos, 
feudos y precarios, que se hicieren por los mismos Obispo, Cabildo é Iglesia, ó las mismas ya 
hechas, 6 que se hubieren de hacer, las anote y escriba y guarde las escrituras, y á los Bene- 
ficiados distribuya las partes de los réditos, y no menos dé sus cuentas y las reciba. 

20. De todas las cuales ; conviene á saber, cinco Dignidades, diez Canonicatos, seis Racio- 
nes enteras y otras tantas Medias, seis Capellanes, seis Acólitos y demás oficios sobredichos, 
en atención á que de presente los frutos, réditos y aprovechamientos de los Diezmos no son 
suficientes, suspende en dicha erección, en cuanto á las Dignidades la Tesorería, cinco Cano- 
nicatos y todas las Kaciones enteras y Medias, y que, si Dios mediante, los frutos y réditos de 
su Iglesia creciesen, lo primero se aumente la Tesorería, la cual sin otra nueva creación se 
confiera á aquella persona, que fuese nombiuda y presentada por S. M. : y consiguientemente 
al paso que los frutos, réditos y aprovechamientos hubieren recibido mayor aumento, se 
provéanlos cinco Canonicatos hasta el número de diez : y en su consecuencia, cuando crecie- 
ren sucesivamente los frutos, se provean todas las Baciones enteras y las Medias, después los 
seis Acólitos y seis Capellanes, y por último el Organista, Pertiguero, Notario, Ecónomo 
y Perrero. 

21. T porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir del altar, á todas y caüa 
una de las personas, Dignidades, Canónigos, Prebendados, Raciones enteras y Medias por- 
ciones, Capellanes, Acólitos y demás oficiales declarados, conforme al sobredicho número, 
les señala todos y cada uno de los frutos, réditos y aprovechamientos, así que les convengan 
por Real ordenación, ó por el derecho, que tienen á los Diezmos, que ahora en el presente ó en 
el tiempo venidero por cualquiera via les pertenezca ; conviene á saber, por orden literal, al 
Dean, Arcediano, Chantre, Maestreescuela, Tesorero y á todos los Canónigos y Racioneros 

TOM. II. 18 



Ii2 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

enteros y Medios, lo mismo que á los Rectores y demás oficiales enunciados arriba, del 
modo siguiente. 

22. Asigna al Dean ciento cincuenta libras, que vulgarmente en las Indias se llaman pesos, 
y cada peso tiene de valor un castellano de oro, que en la moneda, que en España se usa, 
viene á importar el castellano cuatrocientos ochenta y cinco maravedises : al Arcediano ciento 
treinta, y otros tantos á cualesquiera de las Dignidades : á los Canónigos ciento, á los Racio- 
neros setenta, y á las Medias porciones treinta y cinco, á los Capellanes veinte, y á los 
Acólitos doce. 

23. Asigna también al Organista diez y seis libras ; otras tantas al Notario y al Pertiguero • 
al Ecónomo cincuenta, y al Perrero doce libras de oro, que constituyen los mismos castellanos 
y los mismos maravedises sobredichos ; guardándose empero desde ahora para entonces el 
orden literario, creciendo los frutos. 

24. T porque, como está dicho, por el Oficio se da el Beneficio, quiere y manda con gran 
rigor, en virtud de santa obediencia; que los sobredichos estipendios sean señalados por cuo i- 
dianas distribuciones, y distribuidos cada dia á los que estuvieien presentes á cada una de 
las Horas nocturnas y diurnas, y juntamente álos ejercicios de dichos oficios : así que desde 
el Dean hasta el Acólito inclusive, el que faltare á cualquiera Hora del coro, no teniendo 
legítimo impedimento, sea privado del estipendio ó distribución de aquella Hora, y el oficial 
que faltare de su ejercicio en las horas ó tiempos oportunos, sea multado del mismo modo por 
cada vez, según la porción de su salario ; y que las tales distribuciones, de que quedan privados 
los ausentes, acrezcan á los asistentes. 

25. También quiere y manda que todas y cada una de las Dignidades, Canonicatos y'Bacio- 
nes dé la dicha su Iglesia Catedral, sean obligados á residir y servir en ella por ocho meses 
continuos ó interpolados; de otra suerte él ó sus sucesores, que por tiempo fueren en ísta 
Iglesia, ó el Cabildo en Sede vacante, sean obligados, siendo primeramente llamados y oídos 
si no tuvieren ni alegaren justa causa de su ausencia, á pronunciar por vaca dicha Dignidad 
Canonicato, ó Ración, y la provean en los mas idóneos presentados por la voluntad de dicha 
Catflica Majestad, y declara y define que la justa causa de ausencia es la enfermedad, con 
tal que el Beneficiado esté enfermo en la Ciudad ó en los lugares cercanos, ó, si estando fuera 
de la Ciudad, cayese enfermo, cuando se volviere ó^previniere volverse, con tal que esto conste 
por legitimas probanzas : ó cuando estuviere ausente por mandado del Obispo y Capítulo, y 
por causa y utilidad de la Iglesia : así que concurran en la ausencia alguna de éstas tres 
causas, esto es, alguna de ellas. 

26. Demás de esto quiere, y de consentimiento y beneplácito de la dicha Cesárea Majestad, 
y por la misma autoridad Apostólica estatuye, ordena y manda, que los frutos, réditos y 
aprovechamientos de todos los diezmos, así de la Catedral como de las otras Iglesias de la 
dicha Ciudad y Diócesis, se dividan en cuatro partes iguales; una de las cuales posean él y 
sus sucesores por todos los tiempos venideros, para mantener la decencia y honor de su 
hábito Pontifical, y para que más decentemente puedan sustentar su estado, según lo requiere 
el oficio Pontifical, la cual tengan por su mesa Capitular; y el Dean y Cabildo la otra cuarta 
parte, en el orden arriba puesto, para dividirla entre ellos : de las cuales partes, aunque por 
concesión Apostólica y uso de largo tiempo, la misma Católica Majestad habia acostumbrado 
á llevar y tener la tercera parte, llamada vulgarmente Tercia en España, queriendo extender 
la diestra de su liberalidad para con él, quiso que él y los, Obispos sus Sucesores, y el Cabildo 
arriba dicho, fuesen libres y exentos para siempre en su cuarta parta de los Diezmos de la 
dicha Iglesia, pata que le estuviesen más obligados, y para que rogasen á Dios por S. M. y sus 



SECCIÓN CUARTA. 143 

Sucesores : pero las otras dos cuartas partes determina que se han de tomar á repartir en 
nueve partes, dos de las cuales aplica y declara pertenecer á la misma Majestad, en señal de 
Superioridad y del derecho do Patronazgo, y por haber ganado éstas tierras, y ésta para que 
la goce S. M. en los tiempos venideros perpetuamente : empero de las restantes siete partes 
determina, que se hagan dos divisiones, cuatro de las cuales aplica á la Parroquia de la Iglesia 
Catedral, en favor de los dos Rectores establecidos en la misma Iglesia, como se ha dicho, 
con todas las Primicias de la misma Parroquia : pero con la condición que dichos Eectores 
sean obligados á dar la octava parte de dichas cuatro partes así aplicadas, al Sacristán, que, 
según costumbre, está obligado á servir en dicha Iglesia Catedral. 

27. Quiere también que, si con el tiempo la porción señalada á los Rectores excediese de 
ciento y veinte castellanos de oro, llamados vulgarmente pesos, loque acreciere, se aplique 
á los demás Canonicatos, Raciones enteras y Medias y demás oficios de su Iglesia Catedral, 
reservando, de las partes aplicadas álos Beneficios de dicha Iglesia y de cualquiera de su Obis- 
pado, la octava parte, que se ha dar al Sacristán, que sirviere en cualquiera Iglesia de la 
Ciudad y Obispado. 

28- Quiere también y ordena, que en todas las Iglesias Parroquiales de la Ciudad y Dió- 
cesis, excepto en su Iglesia ('atedral, se creen tantos Beneficios simples, cuantos pudieren 
crearse y ordenarse de las caatidades, que produjeren los réditos de dichas cuatro partes 
aplicadas á dichos Ben.eficios, señalada empero la congrua y honesta sustentación á los Clé- 
rigos, á quienes se han de conferir dichos Beneficios ; de tal manera que no sea limitado el 
número de los enunciados Ben«3ficios, sino que, creciendo los frutos, se aumente en las mismas 
Iglesias el número de Ministros, determinando el estilo, que se ha de guardar en crear dichos 
Beneficios, y en la provisión de ellos, cuando se hallen vacos. 

29. Mas, porque el cuidado délas almas, tanto en la Ciudad como en su Diócesis, le toca al 
Obispo principalmente, como quien tiene que dar cuenta de ellas, según el Apóstol, en el dia 
del juicio, por consentimiento y voluntad de sus Católicas Majestades, y á su instancia y peti- 
ción, con la misma autoridad Apostólica, quiere y ordena, que en todas las Iglesias de la sobre- 
dicha Ciudad y Diócesis, excepto la Parroquia de la Iglesia Catedral, él ó vi Obispo, que por 
tiempo fuere de ésta Iglesia, encomiende y encargue la cura de almas, según su arbitrio, al 
Beneficiado ó Beneficiados, que mejor les pareciere, ó á cualquier Sacerdote, aunque no sea 
Beneficiado, según conviniere mejor para la salud de las almas : por lo cual exhorta y Tuega á 
todos sus Sucesores, bajo la obtestación del juicio Divino, que en la comisión de las almas no 
haya acepción de personas, sino que solo se mire á la salud y utilidad de las almas, que se les 
han confiado : y para que aquellos, á quienes se confiare por los Prelados éste cuidado, puedan 
sustentarse como más conviene., y por la solicitud que tienen por la salud de las almas, reci- 
ban también alguna recompensa temporal, aplica á cada uno de ellos todas las primicias de la 
Parroquia, en que ejercen la cui-a de almas, reservando para el Sacristán la parte, que abajo se 
le señalará. 

30. Ordena que la institución ó destitución de los Sacristanes de todas las Iglesias de su 
Diócesis se haga siempre á voluntad y disposición suya, y de los que por tiempo le sucedieren, 
con moderación del salario, si acaso la octava parte, como arriba se ha dicho, que se le ha de 
asignar, se aumentase á grande (cantidad. Pero de tal modo que lo que acreciere de dicha octava 
parte, y se le quitase al Sacristim, se haya de consumir en la Fábrica de su Iglesia ó en otro 
aumento del culto Divino, y no en otros usos. 

31. Asimismo determina, quo las tres partes restantes de dichas siete, otra vez igualmente 
se dividan en dos, una de las cuales, esto es, la mitad de dichas tres partes aplica libremente 



ÍH PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

á la Fábrica de cualquiera Iglesia de dichos lugares; y la otra mitad consigna á los Hospitales, 
de cualquier lugar ; de la cual mitad 6 parte aplicada á los mismos Hospitales, sean obligados 
éstos á pagar la décima al Hospital principal, que ha de estar instituido donde estuviere la 
Iglesia Catedral. Aplica también in perpetuum con la misma autoridad á la Fábrica de dicha 
su Iglesia Catedral todos y cada uno de los diezmos de un Parroquiano de la misma Iglesia y 
las demás de dicha Ciudad y Obispado, que se hubiese de elegir por mano del Mayordomo y 
Prefecto de la Fábrica cada un año ; con condición que el tal electo no sea el primero, mayor ó 
más rico de dicha Iglesia y de otras de su Obispado : ordenando juntamente que el Oficio 
divino y nocturno, así en la Misa como en las Horas, se haga y diga ssiempre según la costum- 
bre de la Iglesia de Falencia . 

32. Ordena también á instancia de S. M., que los Eacioneros tengan voto en Cabildo 
jantamftnte con los dignidades y Canónigos, así en lo espiritual como en lo temporal, excepta 
en las elecciones y otros casos prohibidos por derecho, en que toca solamente á las dignidades y 
Canónigos. 

33. Quiere también, y ordena á instancia de la misma Majestad, que en la dicha Iglesia 
Catedral, excepto en lo's dias festivos (en los cuales tan solamente á la hora de Tertia se cele- 
brará una Misa solemne) se digan dos Misas; una de las cuales se dirá á la hora de Prima de 
Aniversario en los primeros Viernes del mes por los Reyes de España, difuntos, presentes y 
venideros : y en los dias de Sábado la sobredicha Misa se celebre en honra de la Virgen por la 
seguridad y salud de los referidos Reyes : pero en el primer dia Lunes de cada mes se celebre la 
misma Misa solemnemente por las Animas, que están en el Purgatorio : y que en los demás 
dias la sobredicha Misa de Prima se pueda celebrar á la voluntad y disposición de la persona, 
que diere la limosna : y los dichos Obispo y Cabildo puedan recibir cualquiera dote de cua- 
lesquiera personas, que se les diere para la celebración de ésta Misa : y que la segunda Misa se 
diga de la fiesta ó feria, que ocurre, á la hora de Tercia.Y cualquiera que dijese la Misa mayor 
gane ademas do la común distribución, que deja señalada, ó que se hubiere de señalar á todos, 
los que asisten á aquella Misa, tres veces doblado el estipendio, que se da por cualquiera Hora 
del día, y el Diácono lleve el duplo y el Subdiácono el simple. Y cualquiera que no asistiese & 
la Misa mayor, no gane el estipeúdió, que se da por Tercia y Sexta de aquel dia, si no es que 
esté ausente por causa justa y razonable, y con licencia del Dean ú otro, que presida en el coro 
en aquel tiempo; sobre lo cual encarga la conciencia, así del que pide la licencia como del que 
la concede. T todos los que asistieren á Maitines y Laudes ganen tres doblado más de lo que 
ganan á cualquier hora del dia, y demás de esto el estipendio de Prima, aunque no estén 
presentes á ella. 

34. Después de esto quiere y ordena á instancia y petición de S. M., que haya Cabildo dos 
veces en la semana, conviene á saber, la feria 3&y 6f : y que en la feria 3a se trate de los ne- 
gocios, que ocurren, y en la feria 6a solamente se trate de la corrección de las costumbres y 
de la enmienda de ellas, y de aquellas cosas, que pertenecen al culto Divino para que debida- 
mente se celebre, y de la honestidad clerical, que se ha de guardar en todas las cosas y por 
todas las vias y maneras, así en la Iglesia como fuera de ella ; y que en otro ningún dia se ce- 
lebre Cabildo, si no es que sobrevenga caso nuevo, que pida otra cosa. 

35. Ordena también con la misma autoridad, que cualquiera Clérigo de Prima Tonsura, per- 
teneciente á su Iglesia y Diócesis, para gozar del privilegio clerical, traiga la corona del tamaño 
de un Real de plata, moneda usual de Castilla, y trasquile los Cabellos, cortándolos dos dedos 
debajo de las orejas por detras, y se vista de vestiduras honestas, conviene á saber, de sotana 
cerrada ó abierta, que vulgarmente se llama Loba, y de capa, que llegue hasta el suelo, y que 



SECCIÓN CUARTA. U5 

no sean de color amarillo 6 colorado, sino de otro color honesto; de los cuales use enrías vesti- 
duras así interiores como exteriores. 

36. ítem, con la misma autoridad Apostólica, y de consentimiento de S. M,, deputa y señala 
por Parroquianos de la dicha Iglesia Catedral, todas las casas con sus habitadores, moradores 
y vecinos de la Ciudad, así á los que están dentro como en los lugares cercanos, hasta que en 
la dicha Ciudad se haga cómoda división de Parroquias ; á la cual Iglesia están obligados á 
pagar los derechos de Iglesia Parroquial y ofrecer los Diezmos, primicias y ofrendas, y recibir 
de los Rectores de la misma Iglesia los Sacramentos de la Confesión, Eucaristía y otros Sacra- 
mentos. Y asimismo concede licencia y facultad á los mismos Rectores para administrar los 
tales Sacrantentos, y á los Parroquianos- para que los reciban. 

37. Estatuye y ordena, que las costumbres, constituciones y ritos legítimos y aprobados, así 
de los oficios como de lasánsignias y hábitos de Aniversarios, oficios y Misas y de todas las 
demás ceremonias aprobadas para la Iglesia de Sevilla, y también de las de otra cualquiera 
Iglesia ó Iglesias, pudiese libremente reducirlas y transplantarlas á su Iglesia Catedral, para 
su lustre y gobierno. 

38. No obstando cualesquiera cosas en contrario, y principalmente aquellas, que el sobre- 
dicho SSmo. Padre en sus preinsertas Letras Apostólicas quiso que no obstasen : y todas éstas 
cosas y cada una de ellas intimamos á todos y cualesquiera que de presente sean y han de ser, 
de cualquier estado, grado, orden, preeminencia y condición que fueren, y las sacamos y quere- 
mos que se saquen á noticia de todos. Y mandamos por las presentes, con la sobredicha auto- 
ridad, en virtud de santa obediencia, á todos y cada uno arriba dichos, guarden y hagan 
guardar todas éstas cosas, de la forma que por nos gon ordenadas En fé y testimonio de todo 
lo cual, 3f de cada una de éstas cosas hicimos que las presentes Letras ó público instrumento 
se sacase, se escribiese y publicase por el infrascrito Notario, y roborado con nuestro Sello. 

Datum Vallisoleti, in Monasterio Sancti Pauli, 28 Jnnii 1538. 

Nota. HáUase auténtiea en el arohivo del Consejo. 

(Sacado de una obra inédita del Archivo del limo Valle, de Lima.) 



SERIE DE LOS OBISPOS DE CARTAGENA DE INDIAS. 

1. D. Fr. Tomás del Toro, Dominico, electo primer Obispo de Cartagena en 1532, pero ha- 
biendo ido á Talavera, su patria, murió allí antes de consagrarse. 

2. D. Fr. Jerónimo de Loaisa, Dominico, electo en lugar del anterior, se consagró en Valla- 
dolid, y erigió allí en Catedral su Iglesia en 1538, el mismo, en que entró en Cartagena, de 
donde paso á Lima en 1542. 

3. D. Fr. Francisco de Santa Itfaría y Benavides, Monje Jerónimo, de los Marqueses de Fró- 
mista, fué nombrado para Cartagena en 1543, y trasladado áMondoñedo de Galicia en 1554. 

4. D. Fr. Gregorio de Beteta, Dominico, uno de los veinte, que fueron á Nueva Granada, y 
siendo Doctrinero de uno de aquellos pueblos, fué nombrado para Cartagena en 1555; empezó 
á gobernar después que recibió la-, Cédula de presentación, antes de consagrarse, por clamores 
de todos y las persuasiones del Vicario General de su Orden, pero lleno de escrúpulos, hizo 
renuncia y no habiéndosele admitido, volvió á España, y pasó á Roma, donde tres leguas antes 
recibió la Bula de Sa Santidad, mandándole seguir en su Obispado. Mas él insistió en su renun- 
cia, y murió en su Convento de Toledo en 1562. 



146 PARTE 5«* ERECCIONES DE LOS CRISPADOS DE AMÉRICA. 

5. D. Juanee Simancas, natural de Córdoba, entró en Cartagena en 1560, fué á consagrarse 
á Santa Pé. En su tiempo llegó á Cartagena S. Luis Beltran con el Obispo de Popayan, D. Fr. 
Agustín Corufía. Gobernó su Diócesis diez años y volvió á su patria, donde murió en 1570. 

6. D. Fr. Luis Zapata de Cárdenas, Franciscano, nacido en Llerenai tercer Comisario Gene- 
ral de su Orden en las Indias, nombrado para Cartagena en 1570, y promovido á Santa Fé antes 
de salir de España, tomó posesión en 1573, y murió en 1591. 

7. D. Fr. Juan de Vivero Agustino, nacido en Valladolid, Prior de Lima, promovido á ésta 
Silla, la renunció, lo mismo que la de Charcas; murió en Toledo, 

8. D. Fr. Dionisio délos Santos, Dominico, Provincial de Andalucía, promovido á Cartagena 
en 1574, murió en 1578. (Véase la Bula de Institución, que luego insertamos.) 

9. D. Fr. Juan de Montalvo, Dominico, natural de Arévalo, entró en Cartagena en 1579, 
pasó á Santa Fé al Concilio : en 1586 fué saqueada y destruida la Ciudad por Francisco Drack, 
y por la pena, que le causó el no poder remediar los males, enfermó y murió el mismo año. 

,10. D. Fr. Diego Osorio, Dominico, pasó á Lima y Nueva España, donde recibió la Cédula 
para éste Obispado en 1587, que no admitió, y murió en Méjico en 1593. 

11. D. Fr. Antonio de Hervías, Dominico, estudió en Valladolid, su patria, fué Vicario Ge- 
neral de la Provincia de Quito, preconizado para Arequipa en 15 de Abril de 1577, trasladado 
á Vera Paz en 9 de Enero de 1578, y después á Cartagena en 1586, donde murió en 1590. 

12. D. Fr. Pedro de Arévalo, Monje Jerónimo, se consagró en España y renunció antes de 
pasar á ésta Silla. 

13. D. Fr. Juan de Ladrada, Dominico, nacido en Granada, Vicario General en Nueva Gra- 
nada, entró ya consagrado Obispo en Cartagena en 1596, reedificó la Catedral, se ocupó en la 
fundación del Colegio de la Compañía de Jesús, y de los Agustinos Descalzos en el cerro de la 
Popa, y murió en 1613. 

14. D. Fr. Pedro de Vega, Dominico, natural de Bubierca en Aragón, entró en Cartagena en 
1614 y murió en 1616. 

15. D. Diego Ramírez de Zepeda, del Orden de Santiago,natural de Lima,estando en Madrid 
ívé electo para Cartagena, pero murió antes de ir á su Obispado. 

16. D. Fr. Diego de Torres Altamirano, Franciscano, natural de Trujillo en Extremadura, 
entró en Cartagena en 1620, y murió en 1621. 

17. D. Fr. Francisco de Sotomayor, Franciscano, natural de Santo Tome, Obispado de Tuy, 
promovido á Cartagena en 1652, y trasladado á Quito antes de salir de Madrid : entró en Quito 
en. 1625, y fué promovido á Charcas en 1628, y antes de llegar murió en Potosí : su cuerpo se 
trasladó ala Parroquia, en que se bautizó. 

18. D. Fr. Luis Konquillo de Córdoba, Trinitario Calzado, natural de Granada, Provincial 
de Andalucía, promovido á Cartagena en 1630, gobernó ocho años y volvió á España, donde 
fué nombrado para Trujillo en 1640, tomó posesión por poder en 8 de Febrero de 1645, y murió 
en su Convento de Granada en 1642. 

19. D. Fr. Cristóbal Pérez de Lazarraga, Monje Bernardo, nacido en Madrid, jpresentado para 
Chiapa en 1639 y después para Cartagena en 1640 ó 1645, visitó tres veces su Obispado, y 
murió en 1648. 

'20. D. Francisco Rodríguez de Zepeda Valcárcel, natural de Zamora, tomó posesión de ía 
Silla de Cartagena en 1650, gobernó once meses. 

21. D. Diego del Castillo y Ari;eaga, natural de Tudela, estudió en Alcalá, fué Magistral de 
Avila y promovido á Cartagena en 1652, pero no admitió. 

22. D. Garcia Martínez Cabezas, natural de Don Benito en Extremadura, era Catedrático de 



SECCIÓN CUA.RTA. I47 

Sevilla, cuando el Arzobispo d.e Lima le sacó para ser su Provisor, fué Doctoral y Arcediano de 
Charcas, después Inquisidor de Lima, promovido á Cartagena, murió antes de tomar posesión, 
en 1653. 

23. D. Antonio Sanz Lozano, natural de Cabanillas, estudió en Alcalá, tomó posesión de la 
Silla de Cartagena en 1661, y lué promovido á Santa Pé en 1681. 

24. D. Antonio de Benavides y la Piedrola, nació en Andujar, fué Canónigo de Badajoz, y 
promovido á Cartagena en 1681 ; sujetó á las Monjas de Santa Clara á la jurisdicción ordinaria 
de donde surgieron cuestiones y disgustos ; fué limado á la Corte en 1691, y no queriendo admi- 
tir otra promoción, murió en Cádiz. 

25. D. Pr. Antonio María Masiani, Monje Basilio, Catedrático de Alcalá, electo en 1713. 

26. D. Francisco Gómez Calleja, Doctoral de Zamora, electo para Cartagena en 1718, des- 
pués para Popayan en 1725. 

27. D.Manuel Antonio Silva, Dean de Lima, nombrado por la promoción del anterior al 
Obispado de Popayan, que no acceptó: hubo gran pleito sobre ésta concurrenoia ; la Corte favo- 
reció al primero, por lo cual el Señor Calleja siguió gobernando en Cartagena hasta 1736. 
(Véase Solorzano sobre esto.) 

28. D. Gregorio de Molleda y Clerque, nacido en Lima, Canónigo de la Metropolitana, fué 
Obispo Titular de Isauria, consagrado por el Papa en 1725, y Asistente al Solio Pontificio; 
nombrado para Cartagena en 1736, para Trujillo en 1741 y para Charcas en 1748, donde 
murió en 1758. 

29. D. Diego Martínez Garrido, del Orden de Santiago, electo en 1740, murió en 1746. 

30. D. Bernardo de Arbiza y Ugarte, natural de Lima, Oidor de la Audiencia de Panamá, 
electo en 1746 para Cartagena, y en 1751 para Trujillo, donde murió, electo Arzobispo de 
Charcas, en 1756. 

31. D. Bartolomé Narvaezy Berrio, natural y Canónigo de Cartagena, promovido en 1746, 
gobernó hasta 1752, en que murió. 

82. D. Jacinto Aguado y Chacón, Penitenciario de Cádiz, nombrado para Cartagena en 1754, 
y antes de embarcarse trasladado á Arequipa en 1755, donde murió en 1761. 

83. D. Diego Antonio Valenzuela Fajardo, nacido en Bogotá, electo en 1754, murió en 1755. 

34. D. Manuel de Sosa Betancur, Arcediano de Caracas, electo en 1755, murió en 1765. 

35. D. Diego Peredo, nacido en Michoacan, electo en 1765, trasladado á Yucatán en 1772. 

36. D. Agustin de Alvarado y Castillo, electo para Cartagena en 1772. y para Bogotá e a 
1774. 

37. D. Blas Sobrino y Minayo, electo para Cartagena en 1774, para Quito en 1777, trasladado 
á Ciudad Rodrigo enl778, á Santiago de Chile en 1790 y á Trujillo en 1793. 

38. D. Fr. José Diaz de la Madrid, Franciscano, natural de Quito, electo en 1777. 

39. D. Miguel Alvarez Cortés, electo en 3 de Diciembre de 1792, trasladado á Quito en 22 
de Setiembre de 1795. 

40. D. Jerónimo Gómez de Liñan, electo en 27 de Junio de 1796. 

41. D. Custodio Diaz Dominico, electo en 26 de Agosto de 1806. 

42. D. Fr. Gregorio Rodríguez, de la Orden de San Basilio, electo en 8 de Marzo de 1816. 

43. D. Juan Fernandez y Sotomayor, Obispo de Leuca, promovido á la Silla de Cartagena 
en 10 de Diciembre de 1834. 

44. D. Pedro Antonio Torres, electo Obispo de Cuenc a en 27 de Enero de 1843, trasladado á 
Cartagena en 20 de Mayo de 1850, y por ultimo á Popayan en 20 de Diciembre de 1055, en 
donde murió. 

45. D. Bernardo Medina, electo <en 16 de Setiembre de 18S6. 



148 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 



INSTITUCIÓN DEL ILMO. D. FR. DIONISIO DE LOS SANTOS, OBISPO DE CARTAGENA. 

Gregorius Episcopus Servus Servorum Dei. 

Dilecto Filio Dionysio de Sanctis Electo Carthaginen., Salutem et Apostolicam Bene- 
dictionem. 

Apostolatus ofiGicium, meritis licet imparibus, ex alto comznissum; quo Ecclesiarum omnium 

regimini Divina dispositione prsesidemus, utiliter exequi, coadjuvante Domino cupientes 

Sane Ecclesia Carthaginen. in partibus Indise Maris Occeani existen., quae de jure patronatus 
Charissimi in Christo Filii nostri Philippi, Hispaniarum Kegis Catholici, ex privilegio Apos- 
tólico, cui non estin aliquo derogatum, esse dignoscitur ex eo quod Ven. Prater noster 

Petrus, nuper Episcopus Carthaginen., regimini et administrationi illius, cui tune prseerat in 

manibus nostris sponte et libere cessit Nos ad provisionem ejusdem Ecclesise celerem et 

felicem intendentes, post deliberationem, quam de praeficiendo eidem Ecclesise personara 

utilera ac etiam fructuosara, cura Fratribus nostris habuimus diligentera, demura ad te Ordinis 
Pratrum Prsedicatorum et Theologise Profes^orem, in Presbyteratus Ordine constitutum ac 
verbi Dei concionatorem, quera prgedictus Philippus Rex nobis ad hoc per suas Litteras prse- 

sentavit, et cui apud Nos de vitse munditia providemus, teque illi in Episcopum praeficimus 

et pastoreih, curara et adrainistrationem ipsius Ecclesise tibi in spiritualibus et teraporalibus 
plenarie comraittendo 

Datura Romse, apud S. Petrum anno Incarnationis Dominicse millesimo quingentésimo sep- 
tuagésimo quarto, Kalendis Julii, Pontificatus nostri anno tertio. 

(Bular. Domin., tomo 5, pág.430.) 

Nota. Por éstas Letras consta que el antecesor del limo, de los Santos renunció la Silla, y ^ue se llamaba 
Peilro, cuyo nombre ee puede haber confundido coa el de Juan, que es el que tiene su antecesor en la serié 
precedente. 

ERECCIÓN DE LA IGLESIA DE POPAYAN. 

En el año de 1547 Paulo III erigió la Silla de Popayan sufragánea de la Metropolitana de 
Lima, y lo fué hasta el año de 1584, en que se separó de Lima y se hizo sufragánea de la 
Metropolitana de Santa F4 de Bogotá. Así consta de los Fastos del Nuevo Orbe, en la Ordena- 
ción 76. Más el Benedictino Gams en su citada obra Series Episcoporum, coloca ésta Erección 
en 22 de Agosto de 1546. Para explicar ésta divergencia, conviene tener presente lo que ya 
dijimos al principio de ésta 5a parte ; á saber, que en toda Erección entran dos cosas, la Bula 
que se expide en Roma, y la Ejecución de ella, que se comete á cada Obispo. Pudo, pues, muy 
bien suceder que la Bula de Erección de éste Obispado se expidiera el 1546, y que su ejecución 
se efectuara en 1547. La Catedral se dedicó á la Sma. Virgen. 

LA SILLA DE POPAYAN, SUFRAGÁNEA DE BOGOTÁ. 

Cédula Eeal. 

El Rey. Muy Revdo. en Cto. Padre Arzobispo de la Metropolitana Iglesia de los Reyes, de 

las Provincias del Perú, de mi Consejo. La Provincia de Popayan por ser grande y muy poblada 

erigió en Obispado, á instancia de la Majestad del Emperador y Rey mi Señor y Padre^ que está 

en gloria, en veinte y siete de Agosto del año pasado de mil y quinientos y cuarenta y seis 



SECCIÓN CUARTA. 149 

Paulo III, que á la razón presidia en la Iglesia de Dios, ordenando que fuese sufragáneo de ese 
Arzobispado. T porque déla Ciudad de Popayan, donde está la Catedral, á esa Metrópoli hay 
trescientas y sesenta leguas, y á la del Nuevo Reino contiguo á ella solas ochenta ; ha parecido 
que, demás de que las partes, que han de acudir á sus negocios con tan larga distancia, harán 
muchas costas, y padecerán grande trabajo, para que en los Sínodos, que se hubieren de cele- 
brar por el Arzobispo del Nuevo Reino haya más número de Perlados (que son muy pocos los 
sufragáneos, que ahora tiene) convernia lo fuese el dicho Obispado de Popayan, del sobredicho 
del Nuevo Reino, donde habrá más noticia de las cosas de aquella Iglesia y Obispado. T porque, 
para que Su Santidad, á quien de mi parte esto se ha de suplicar, tenga por bien concederlo, 
es menester vuestro consenso, os ruego y encargo que me le enviéis á la primera ocasión, que 

se ofrezca 

Del Pardo, á cinco de de 1584. — Yo el Rey. 

SERIE DE LOS OBISPOS DE POPAYAN. 

1. El Maestro D. Juan del Valle, primer Obispo de Popayan, presentado el año de 1547. 
Algunos no le cuentan en el catálogo de los Obispos de ésta Silla, porque dicen que murió antes 
de consagrarse y tomar posesión -, pero no es así, pues hay documentos en ella firmados por él, 
como consta de la Crónica de Fr. Antonio de Zamora (así Salcedo). 

2. D. Fr. Agustín de Coruña, Agustino, llamado por sus virtudes el Santo, natural de Coruña 
del Conde, fué Provincial de Méjico por los años de 1560, y de allí promovido á la Silla de 
Popayan, en donde fundó el Convento de su Orden: asistió al Concilio de Lima en 1567 y murió 
en Timaná el año 1590 en suma pobreza, porque todo lo habia dado de limosna : al trasladar 
su cuerpo á la Catedral, se halló incorrupto. 

(a) 3. D. Fr. Diego de UUoa, Dominico, natural de Toro, de la Casa del Marques de la Mota, 
fué presentado para Obispo de Nicaragua en 1584j después trasladado á Popayan en 1591, y de 
aquí á Michoacan en el de 1596 : murió en 1600. 

4. D. Juan de la Roca, natural de Lima, en donde fué Doctoral é Inquisidor, electo Obispo de 
Popayan en 1599, fué consagrado por Santo Toribio, gastó cuanto tuvo en templos y limosnas, 
y murió pobre en 1605. 

5. D. Diego de Vega Sarmiento, Maestre Escuela de Puebla, electo para ésta Silla en 1608. 
No aceptó, y murió Dean de Méjico. 

6. D. Fr. Juan González de Mendoza, Agustino, natural de Toledo, fué Embajador de 
Felipe II en la China, después Obispo de Lípari y de anillo en el Arzobispado de Toledo, 
después promovido á Chiapa en 1607, y de allí á Popayan en 1608, donde murió en 1618. 

7. D. Fr. Ambrosio Vallejo, Carmelita, natural de Madrid, fué Provincial de Castilla, pro- 
movido á ésta Silla en 1619, se consagró en Cartagena de Indias. Al fin fué promovido á Santo 
Domingo en 1628, y antes de pasar á aquella Silla, fué trasladado á la de Trujillo en 1630, y 
murió en 1635. Su cuerpo se trasladó á su Convento de Madrid. 

8. D. Diego de Montoya y Mendoza, natural de Mijancas en Calahorra, fué Magistral 
de Coria, promovido á ésta Silla en 1632, entró en la Ciudad en 1633, y después pasó 
al Obispado de Trujillo en 1639, y electo del Cuzco murió sumamente pobre, en 1640. 

9. D. Fr. Gonzalo deLara, Mercenario, no admitió. 

10. D. Feliciano de la Vega, natural de Lima, en donde fué Chantre y Provisor del Arzobis- 
pado, y después promovido á Papayan en 1628, y al Obispado de la Paz en 1639. 

(o) Véase en la Serie del Cuzco D, Fr. Grregorio Montaivo. 

TOM. II. 19 



150 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

11. D. Fr. Francisco de la Serna, Agustino, natural de Huánuco, presentado para la Silla 
del Paraguay, y antes de pasar allá promovido á Popayan en 1639, y después trasladado á la 
Paz en el de 1645. 

12. D. Pr. Bernardino de Cárdenas, Franciscano, era Obispo del Paraguay y no admitió la 
Silla de Popayan. Después fué electo D. Andrés Juan Gaitan, Inquisidor de Lima, y tampoco 
aceptó. En seguida fué presentado D. Juan Machado de Chaves y Mendoza, natural de Quito, 
y Arcediano de Charcas, que murió antes de consagi'arse. Por último presentó el Eey á 
D. Agustín Velazquez de Tineo, natural de Cuellar en Segovia, del Orden de Alcántara y 
Prior de Magacela en 1653. 

13. D. Luis de Betancur y Figueroa. 

14. D. Vasco de Contreras, Tesorero de la Iglesia de Lima, su patria, Dean del Cuzco, de 
allí promovido á Popayan, y de aquí á Guamanga en 1664. 

15. D. Fr. Francisco de la írinidad y Arrieta, Dominico, era Obispo de Santa Marta, y 
murió en 1664 antes de entrar en Popayan. 

16. D. Melchor de Liñan y Cisneros, promovido á Santa Marta en 1664, trasladado á Popayan 
el año de 1666, de aquí al Arzobispado de Charcas en 1671, y por último al de Lima en 14 de 
Febrero de 1678, fué Virey de Lima, donde murió en 28 de Junio de 1708. 

17. D. Cristóbal Bernardo de Quiros, promovido del Obispado de Chiapa al de Popayan 
en 1670. 

18. D. Pedro Diaz de Cienfuegos, hermano del célebre Cardenal Alvaro Cienfuegos, de la 
Compañía de Jesús, promovido á la Silla de Popayan y de ésta á la de Trujillo en 1697. 

19. D. Mateo de Villafañe, fué promovido á la Silla de Popayan y después á la de la Paz 
en 1711. 

20. D. Juan de Laiseca Albarado, electo Obispo del Tucuman, y antes de tomar posesión pasó 
á Popayan el mismo año de 1711. 

21. D. Juan Gómez de Neva y Frias, fué cura del pueblo de Móstoles en Toledo, y de allí 
promovido á la Silla de Popayan en 1714, después pasó á la de Quito en 1725, y murió el 21 de 
Agosto de 1729. 

22. D. Juan Francisco Gómez Calleja, fué promovido á Cartagena en 1718, electo para 
Popayan en 1725, que no aceptó, murió en el de 1731 en Cartagena (Véase aquella serie). 

23. D. Fr. Diego Fermin de Vergara, Agustino, promovido á ésta Silla en 1732 y de allí al 
Arzobispado de Santa Fé en 1740. 

24. D. Francisco José de Figueredo, Maestre-Escuela de Popayan y después promovido á ésta 
Silla en 1740. Pasó al Arzobispado de Guatemala en 1751. 

25. D. Diego del Corro, Maestre-Escuela de Lima, presentado para Popayan en 1752, y 
promovido al Arzobispado de Lima en 27 de Noviembre de 1759, murió en 28 de Enero 
de 1761. 

26. D. Jerónimo de Obregon y Mena, natural de Lima, pasó á ésta Silla en 1758, y no quiso 
dejarla hasta su muerte, que sucedió en 1786. 

27. D. Joaquín Mateo Kubio de Arévalo, natural de Quito, fué Obispo de Cebú en Filipinas, 
y de allí trasladado á Popayan en 16 de Agosto de 1787. Murió antes de tener noticia de su 
elección. 

28. D. Ángel Velarde Büstamante, Arcediano de Carrion en la Catedral de Falencia, electo 
para Popayan en 1788. 

29. D. Salvador Jiménez Padilla, electo en 8 de Marzo de 1816, vivió hasta 1840, según el 
Anuario Pontificio, citado por Gams. 



SECCIÓN CUARTA. 151 

30. D. Antonio Burbano, Obispo de Kosa y Coadjutor en 19 de Mayo de 1837. 

31. D. Fernando Cuero y (^aicedo, electo en 23 de Mayo de 1842. 

32. D. Elias Payana, Obispo de Caradro y Coadjutor en Pasto en 28 de Setiembre de 1849. 

33. D. Pedro Antonio de Torres, trasladado de Cartagena en 20 de Diciembre de 1855. 

34. D. Carlos Bermudez> (alecto en 13 de Marzo de 186S 



ERECCIÓN DEL OBISPvU)0 DE PASTO, POR DESMEMBRACIÓN DEL DE POPAYAN. 

Circumscriptio seu dismembratio a Dicecesi Popayanensi in America Meridionali, necnon 
Erectio uovi Episcopatus Pastopolitani. 

Pius Episcopus, Servus Servorum Del. Ad perpetuam rei memoriam. 

In excelsa militantis Ecclesise specula Divina miseratione constituti, ex crédito Nobis 
Apostolicae sollicitudinis oificio omnium Christifidelium per universum terrarum Orbem 
curam gerimus, nihilque intentatum relinquimus ut tam gravi ingentique enere, Deo Óptimo 
Máximo opitulante, quo meliori modo satisfacere possimus. Itaqüe, ubi primum difficillimis 
sane teinporibus Petri Cathedram ascendimus, muneris nostri esse duximus oculorum aciem 
mentemque in dissitas queque Americse Regiones convertere, casque consilio vigilantia et 
ope juvare. Magna animi nostri voluptate Christianorum numerum de die in .diem succrescen- 
tem vidimus, novosque Episcopatus, ubi opus fuit, ereximus, ne Oves Nobis concreditse 
Praesulum ope atque adjumento destituerentur. Hoc sane consilio in Apostolicis Litteris anno 
millesimo octingentesimo quadragesimo secundo datis, cum dilectus Eilius Eerdinandus 
Cuero y Caicedo, bon. me., vacante Popayanensi Ecclesia, Episcopus sufficeretur, reservata 
fuit Sanctse huic Sedi Nova ejusdem Dioecesis circumscriptio, quocumque tempere et modo 
facienda. Qui quidem Antiístes aliquot !ab hinc annis, una cum suo Capitulo Cathedrali 
apprime consentiente, enixas ad Nos preces supplicationesque misit, ut ex inferenda Po- 
payaüensis Dioecesis circumscriptione alter componeretur Episcopatus, Cathedram et Sedem 
in civico Oppido Pastopolitano commode opportuneque habiturus. In comperto enim Nobis 
est, hodiernam Pópayanensem Dioecesim quam latissime esse protentam, plurimas per la 
Lora plerumque invia salebrosa et aeris inclementia obnoxia dissitas Paroecias, ingentemque 
incolarum numerum continere. Ex quo evenit, ut ejus pro tempere Antistes, tot curis labori- 
busque impar, quamtumvis «trenuam sedulamque prsebeat operam, totius Dioecesis procura- 
tionem, uti oportet, nequeat (3xplere aut saltem sufficier^ter pro humanis viribus exantlare. 
Expediebat igitur, ut alter adderetur Antistes, qui opere, sermone et vigilantia spiritualibus 
eorumdem Christifidelium necesgitatibus prseséntius occurrat, atque adeo satagat quse forsan 
deteriora irrépserint, vel pro viribus avertere vel salubriter mederi, cunctaque gerere, quse 
utiliora atque. opportunipra esse in Domino videbuntur. 

In primis autem illi adlaborandum erit ut Ecclesiasticorum Alumnorum Seminarium consti- 
tuat : ita pueri in sortem Domini vocati, Litteris bonisque disciplínis instituti, in Dominica 
Vinea excolenda utiliorem operam navabunt, atque Catholicam Eeligionem in iis praesertim 
Caquetariis regibnibus propagabunt, ubi nómades tribuios in gentilitatis errorumque tenebris 
adhuc sedent, quin obviam habeant unde EvangeUcam lucem hauriant, atque ita ad seternse 
beatitatis januam tándem áliquando perveniant. 

His omnibi^s maturo perpensis. benignoque animo preces excipientes Venerabilis Fratris, 
Petri Antonii de Torres, hodierni Popayanensis Episcopi, qui Prsedecessorum suorum vestigia 
secutus, semel atque iterumdehac suse amplissimse Dioecesis dismembratione pro utUiori 



162 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

suarum Ovium bono facienda Nos flagitavit : ad majorem Divini Nominis gloriam, ad Catho- 
licae Eeligionis incrementum, matura deliberatipne, contrariis quibuscumque speciali etiam 
mentione dignis miaime obstantibus, vel eis peculiar! derogatione hoc in casu illata; ex 
certa scientia motuque proprio ómnibus interesse habentibus, vel quomodolibet hábere prsesu- 
mentibus auditis et, quatenus opus fuerit, supplentes ex Apostolicse potestatis plenitudine, 
superius memoratam reservationem in Apostolicis Litteris factam anno millesimo octingen- 
tesimo quadragesimo secundo ratam habemus, tempusque esse duximus juxta moderni 
Popayanensis queque Episcopi sententiam, cui rursus illud queque Capitulum Cathedrale 
obsequenter probeque accessit, ut tándem aliquando nova hsec Dioecesis in America Meridio- 
nali constitueretur. 

Ab ordinaria itaque cujusvis Popayanensis Praesulis jurisdictione atque administratione 
penitus absolute perpetueque eximantur nedum illge Provincise, quee Pasto^ Tuquerres et 
Bartacoas vernáculo nominantur, verum etiam alterum illud territorium de Mocoa vel 
Caquetá nuncupatum, ita ut insimul ademptíi atque dismembrata sint quotquot per ea loca 
comperiuntur consita Oppida, vel etiam Civitates, pagi, rura, Parcecia, una videlicet cum 
ómnibus et singulis quibusque Ecclesiis, Oratóriis, Beneficiis Ecclesiasticis piisque Institutis 
et consuetis quibusque accessoriis, itemque ómnibus et singulis utriusque sexus incolis, 
dummodo alioquin non fuerint peculiari modo exempti. 

Quoniam vero civicum Sancti Joannis Baptistse Oppidum vulgo Pasto prse cseteris cir- 
cumsitis perhibeatur potioribus gaudere prserogativis, et ad rem opportunioribus excellere 
adminiculis, illam ad Civitatis etiam Cathedralis fastigium attollimus, eoque digniori titulo 
augeri mandamus ómnibus et singulis honoribus, juribus, gratiis, privilegiis, favoribus 
atque indultis fruiturum, quibus modo cseterae Episcopali residentia Civitates exornatse in ea 
Reipublicse Neogranatensis Ditione ordinario jure gaudent atque fruuntur. Ad Cathedralis 
queque fastigium atque honorem evehimus illam Parochialem et Matricem Ecclesiam, qu» 
Ínter alias ibi eminet tum Jldificii amplitudine et soliditate, tum sacra suppellectili ad 
Pontificalia queque peragenda, primaevam servaturam sui tituli inyocationem, atque adeo 
Parochiálitatem cum eadem Animarum cura, quse prorsus ut antea ibi pergat navari. lllic 
igitur érigatur perpetuoque constituatur Sedes, Cathedra et dignitas Episcopalis pro uno post- 
hac Episcopo, Pastopolitano nuncupando, qui eidem Cathedrali Ecclesise, Civitati ac Dicecesi, 
adeoque universo illius Clero et Populo in Domino prsesit, Dioecesanam Synodum conyocet, 
necnon omnia et singula jura et munia Episcopalia obtineat exerceatque, Cathedrale Capitulum 
habeat, ómnibus potiatur et fruatur Cathedralibus et Pontificalibus quibusque insigniis, 
honoribus, prseeminentiis, gratiis, favoribus, indultis, prserogativis, jurisdictionibus caeteris- 
que ómnibus, quibus hodie in America Meridionali extantes Ecclesise Cathedrales earumque 
Prsesules potiuntur atque gaudent, dummodo peculiari indulto vel privilegio attributse 
minime fuerint. 

In separatam propriamque Dicecesim huic novse Pastopolitanse Ecclesise constituimus per- 
petuoque adjudicamus trinas superius memoratas Provincias, de Pasto videlicet, Tuquerres et 
J5aríac£?as necnon alterum territorium de Mocoa vel Caquetá, wn^ cnm singulis Civitatibus, 
Oppidis, Pagis et ruribus seu Paroeciis, qua) eos inter limites territoriales inveniuntur, itidem- 
que cum ómnibus inibi consitis Ecclesiis, sive Parochiales sive succursales sive simplices 
fuerint, tum Oratóriis Fratrum Regularium, Ccenobiis, Monasteriis Mulierum, piis quibuslibet 
Institutis et Beneficiis, si quse sint, una cum ómnibus utriusque sexus personis neutiquam 
peculiari exemptione gaudentibus, perpetuoque modo ordinarias jurisdictioni, regimini et po- 
testati Pastopolitani pro tempere Antistitis plañe subjicimus, eaque omnia in ejus Episcopalem 
Civitatem, Sedem, Dioecesim, Clerum et Populum constituimus atque assignamus. 



SECCIÓN CUARTA. 153 

Singula vero instrumenta,, sive libri, sive ín pias causas testamenta, sive demum quselibet 
scripta, qua3 scilicefc Ecclesiastic» totius Kovse Pastopolitanse Dioecesis personas, res, jura ra- 
tionesque respiciaut, ab Episcopali Popayanensi Cancellaria accurate disquirántur, secernautur 
et ad posterorum quamcumque opportunitatem in Pastopolitani Prsesulis Cancellaria fideliter 
coUocentur perpetuoque serventur. 

De Episcopi, uti par est, Sénatu seu de Cathedralis Capituli erectione et forma quandoque 
facienda, tune ratio habebituí' cumab hac Sancta Apostólica Sede omnium Neogranatensium 
Cathedralium Capitulorum ordinatio fiet, eorumque statui concinnius stabiliterque providebi- 
tur. Commendamus interim et Pastopolitanum Municipium yehementer rogamus, ut jam spon- 
sum est, nécessarias sedes satisque idóneas et, quantum fi^eri potest, Cathedrali Ecclesiae 
viciniores pro decenti Pas(topolitani Antistitis habitatione ejusque Ecclesiastica Curia et Can- 
cellaria quampriinum comparot, ornet liberoque cum dominio perpetuo huic Episcopo ejusque 
successoribus constituantur a,tque adjudicentur. Quod si nequeant illico in promptu habere, 
atque adeo eas interim conducere oportéat, Pastopolitanum Municipium hujus locatiónis et 
conductionis pretium suppeditandum singulisque annis penitus solvendum curabit. 

üt vero Dioecesanum Seminarium ad instar cseterarum Dicecesium normam, juxta Sacri 
Concilii Tridentini praescripta, in hac nova Dioecesi Pastopolitana erigatur, Apostólico harum 
Litterarum exequutori, inferius nominando, mandámus, ut prudenti judicio ex eis locis ultro a 
Pastopolitano Municipio in banc rem oblatis, illum prsecipue seligat etin Ecclesiasticorum 
Aluínnorum Seminarium con&tituat, quem opportuniorem atque commodioretia esse in Domino 
judicabit. 

Prseterea ut novi Episcopatus Pastopolitani erectio probé fíat, ejusque incolumitati atque 
incremento provideamus, ratam penitusque acceptam babemus sponsionem jam ab ipso Muni- 
cipio Pastopolitano Nobis factam, qua ultro sponteque promisit se ea omnia prsestiturum, quse 
oportére solent ad quemlibet Episcopatum noviter constituendum, juxta cseterarum in iÜis 
Regionibus Ecclesiarum normam, eaque omnia máxima diligentia et soUicitudine esse facturum. 

Interea tamen temporis, doñee dotationes istae in bonis stabilibus fundentur, habita peculia- 
rum circumstantiarum ratione» indulgemus atque permittimus, ut ipsae modoin Ecclesiasticis 
decimarum proventibus constituantur. Si vero, quod Deus non faxit, acciderit ut hi redditus 
aliquando deficiant, eorumdem. Christifidelium zelo et religioni maximopere intererit usque ad 
opportunitatem supplere. Super prsefatis autem decimarum proventibus tum Episcopalis mensa, 
tum Cathedralis Capituli ejusque Fabricse tum Dicecesani Seminarii Divinique cultus respec- 
tiva dotatio statuátur, prout ex eorumdem reddituum divisione opportunius ab exequutore 
nostro judicabitur, 

Pástopolitanam Dicecesim in Suffraganeam constitmnius Ecclesise Sanctse-fidei de Bogotá 
ejusque Archiepiscopo, Metropolitico jure subjicimus, ómnibus et singulis quibusque juribus, 
honoribus, prserogativis, grátii», indultis, privilegiis cunctisque alus ómnibus fruituram, quse 
pariter caeterse illius Metropolitani Archiepiscopatus Ecclesia Suffraganese, ac vicissim de jure 
píseseferre solent legitimoque usu tuentur. 

Cum vero Pastopolitana Ecclesia, itaaPopayano Episcopatudisjuncta et separata, satis 
ampia adhuc habeatur, quemadmodum sunt cseterse Neogranatensis Reipublicae Dicsceses, 
Apostolicse huic Sanctae Sedi Nobisque et Successoribus Nostris liberam facultatem reserva- 
mus, tumipsam Pástopolitanam Ecclesiam, tum cseteras in eoG.ubernio consistentes, quomodo 
libet modo et tempere in Domino expediet, circumscribendi atque dividendi. 

Edicimus taxam Episcopali I'astopolitanae Ecclesiae irrogandam esse deberé in Florenis aureis 
de Camera triginta tribus cum tertia ejusdem Jbloreni parte,quam taxamin Camerse Apostolice 
et Sacri CoUegü libris ex more inscribendam esse mandámus. 



154 PARTE 5í> ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Ut autem omnia superius statuta rite, feliciter atque celeriter ad optatissimnm finem perdu- 
cantur, dilectum Pilium Miecislaum ex Comitibus Lodochowsld, Nostrum Apostolicum Dele- 
gatum penes Neogranatensis Keipublicse Gubernium, in harum nostrarum Litterarum exequu- 
torem eligímus, constituimus et deputamus, eique omnes opportunas et necessarias facúltales 
tribuimus, ut omnia supra disposita pétagere, statuere et decemere, delégata sibi Apostólica 
auctoritate, libere ac licite possit et valeat, atque insuper eidem Miecislao facultatem facimus 
ad plenam rerum omnium exequutionem probum virum fide, religione, integritate spectatum 
et in Ecclesiastica dignitate constitutum subdelegandi, et tam ipse Delegatus, quam ejus sub- 
delegatus, super qaacumque qusestioúe in actu exequutionis hujusmodi forsan oritura, servatis 
tamende jure servandis, definitive et qüacumque appellatione remota, pronunciare libere item 
ac licite possint et valeant. Eidem vero exequutori expresse mandamus atque prsecipimus, ut 
exempla singulorum actorum, 'quse tam ipse, quam ejus subdelegatus, confecerint, una cum 
naturalibus hujus totius Pastopolitan» Dioecesis confinibus singulisque nominatim Oppidis et 
Faroeciis, adjecta insimul topographica Charta, intra sex menses ab expleta exequutione ad 
hanc Apostolicam Sedem in authentica forma transmittant, quae in tabularió Nostrae Congre- 
gationis rebus Consistorialibus praepositse, ex more, perpetuo serventur. 

Prsesentes autem Litteras et in eis contenta et statuta qusecumque, etiam ex eo quod quilibet 
interesse habentes vel habere praetendentes, vocati et audili non fuerint, ac prsemissis non 
consenserint, eorum consensui, quatenus opus sit, de Apostolicse potestatis plenitudine sup- 
plentes, nuUo umquam tempore de subreptionis vel obreptionis, aut nullitatis vitio, seu inten- 
tionis Nostrse vel aliquo alio etiam substantiali defectu notari, impugnari vel in controversiam 
vocari posse : sed semper et perpetuo validas et eficaces existere, suosque plenarios et integres 
effectus sortiri et obtinere, atque ab ómnibus, ad quos spectat, inviolabiliter observari, sicque 
et non alias, per quoscumque judices Ordinarios vel Delegatos, quavis auctoritate fungentes, 
etiam Causarum Palatii Apostolici Auditores ac Sanctse Remanse Ecclesiae Cardinales etiam de 
Latere Legatos, Vice-Legatos dictseque Sedis Nuncios, judicari et definir! deberé. Et, si secus 
super hís aquoquam, quavis auctoritate, scienter vel ignoranter, contigerit attentari, irritum 
et inane volunáus atque decernimus. 

Nonobstantibus dejure qusesito non toUendo aliisque Nostris et Cancellariae Apostolic» 
reg'ulis, ac Lateranensis Concilii novissime celebrati, applicationes perpetuas nisi in casibus 
a jurepermissisis fieri prohiben., aliisque etiam in Synodalibus, Proyincialibus, Generalibus, 
TJniversaiibusque Conciliis editis, specialibus vel generalibus Constitutionibus et Ordinationi- 
bus Apostolicis et quibusvis alus Romanorum Pontificum, Praedecessorum Nostrorum, 
dispositionibus : quibus ómnibus et singulis, etiamsi pro illorum sufficienti derogatione de 
illis eorumque totis tenoribus specialis, specifica et individua, non autem per clausulas gene- 
rales Ídem importantes mentio habenda foret, eisdem praesentibus pro plene et sufficienter 
expressis habentes, illis alias insuo robore permansuris, latissime et plenissime, specialiter et 
expresse, pro hac vice dumtaxat, harum queque serie derogamus, ceterisque etiam speciali 
mentione.dignis contrariis quibuscumque. 

Volumusprsetereaut harum Litterarum Nostrarum transumptis, etiam impressis, manu 
tamen alieujus Notarii publici subscriptis, et sigillo personae in Ecclesiastica dignitate conatitutse 
munitis. eadem prorsus fides adhibeatur ubique, qu» ipsis praesentibus adhiberetur, si forent 
exhibitae vel ostensae. 

NuUi ergo omnino hominum liceat hanc paginam Nostrae Constitutionis, Exemptionia, 
Erectionis, Institutionís, Attributionis, Adjudicationis, Assignationis, Reservationis, Conces- 
sionis, Decreti, Voluntatis et Derogationis infringere, vel ei ausu temerario contraire. Si quis 



SECCIÓN CUARTA. 155 

autem hoc attentari praesumpserit, indignationem Omnipotentis Dei ac Beatorum Petri et 
Pauli, Apostolorum ej us, se iioverit incursurum . 

Datum Boma, apud Sanctum Petrum, Anno Incarnationis Dominicse millesimo octingen- 
tesimo qúinquagesimo nono, IV.Idus Aprilis, Pontificatus Nostri anno tertio décimo. 

Eranciscus Vici Subdatarius. 
Pro DSo Card. Macchi. 
Jo. B. Brancaleoní Castellani. 
(Tomado del original, que se conserva en Roma). 

SERIE DE LOS OBISPOS DE PASTO, 

1. D. José Elias Puyana, Obiíspo deCaradro en 28 de Setiembre de 1849, trasladado á esta 
Sede á 15 de Abril de 1853^ murió en 1865 desterrado en el Ecuador. 

2. D. Juan Miguel García Tejada, electo en 8 dé Enero de 1866, murió en 1869. 

3. Manuel Canuto Bestrepo, promovido en 21 de Marzo de 1870. 

0BIÍ5PAD0 DE MEDBLLIN (aNTIOQUIA). 

Fué erigido éste Obispado en 31 de Agosto de 1804, Sufragáneo de Santa-Fé de Bogotá, cuya 
serie de Obispos es la siguiente : 

1. D. Pr. Femando Cano, de la Orden Seráfica, electo en 21 de Diciembre de 1818, tras- 
ladado á Canarias en 19 de Diciembre de 1825. 

2. D. Mariano Garnica, electo en 21 de Mayo de 1827. 

3. D. José María Estevez, Obispo de Santa Marta en 22 de Mayo de 1827, y de Medellin en 
19 de Diciembre de 1834. 

4. D. Juan Gómez y Plata, electo en 24 de Julio de 1835. 

6. D. José Antonio Eiaño, electo en 13 de Enero de 1854, murió en Quito, perseguido, en 20 
de Junio de 1866. Poco después se trasladó la Silla á Medellin. 

6. D. Valerio Antonio Jiménez, electo en 13 de Marzo de 1868. 

7. D. José Joaquin Isaza, Coadjutor Obispo de Evaria, trasladado á ésta Silla en, 22 de No- 
viembre de 1869. 

OBISPADO DE NUEVA-PAMPLONA, 

Erigió éste Obispado Gregorio XVI, por la Bula Cmlestem agricolám^ dada en 16 de Se- 
tiembre de 1835, Sufagáneo de Santa-Fé de Bogotá. Serie de sus Obispos : 

1. D. José Jorge de Torres y Estans, confirmado en 21 de Diciembre de 1836, murió en 
Venezuela en 13 de Abril de 1853 : otros dicen que el 21 de Setiembre. 

2. D. Luis Niño, electo en Mayo de 1836, murió en 1864. 

3. b. Bonifacio Toscano, electo en 25 de Setiembre de 1865. 

ERECCIÓN DE LA SEDE DE LIMA. 

Hieronymus de Loaysa, Dei et Apostolicse Sedis gratia primus Episcopus Civitatis de los 
Reyes, in Indiis, nuncupatis Nova Castella, in Provincia del Perú ad prsesens ibi residens ; 
Universis et singulis Christifidelil)us ubique terrarum in dictis Indiis degentibus, ad quas 
prsesentes Litterse pervenerint, salutem in Domino, et prsesentibus fidem indubiam adhiberi. 



156 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Noveritis quod Sanctissimus in Christo Pater Dominus noster Pauliis, Divina Providentia 
Papa III, Oppidum Civitati8 de los Beyes nuncupatum, in dicta Provincia consistens, Civita- 
tis titulo insignivit ac decoravit, ac illud in Civitatem, quse de los Beyes nuncuparetur, et 
in eo unam Cathedralem Ecclesiam sub invocatione Sancti Joannis Evangelistse, pro uno 
Episcopo Civitatis de los Beyes nuncupando, qui illi prseesset, ac illius structuras et sedificia 
construi procuraret et faceret, necnon in ea Cívitate prsedicta et eidem Ecclesiae assignanda 
DioBcesi verbum Del praedicaret ac Dignitates, Canonicatus et Prsebendas, aliaque Beneficia 
Ecclesiastica cum cura et sine cura erigeret et institueret, et alia spintualia conferret et 
seminaret, prout Divini cultus augmento, et ipsorum incolarum animarum saluti expediré 
cognosceret, ad instantiam et petitionem Serenissimi ac Invictissimi Domini Caroli Impera- 
toris et Hispaniarum Eegis Catholici : ad laudem et gloriam illius, cujus est térra et pleni- 
tudo ejus, ac universi qui habitant in ea, totiusque ccelestis curise jubilationem et Pidei 
Gatholicse exaltationem ac incolarum et babitatorum salutem, Apostólica auctoritate erexit 
perpetuo et instituit. Ac idem Dominus Paulus, volens eidem Ecclesiae Civitatis de los Reyes 
de Pastore providere, me, licet immeritum, Ecclesiae prsedictse ad praesentationem praefati 
Domini Imperatoris et Eegis, ipsius Ecclesise Patroni, in Episcopum praefecit et Pastorem, 
curam et administrationem ipsius Ecclesiaj in spiritualibus et jtemporalibus plenarie com- 
mittendo, prout in ipsius Domini nostri Papse Litteris sub plumbo et in forma, et secundum 
stilum Curise Romanse expeditis, nobis pro parte ipsius Domini Imperatoris et Eegis coram 
Notario publico et testibus infrascriptis prsesentatis, et per nos visis et non vitiatis nec 
suspectis, debita cum reverentia admissis et receptis, plenius continetur : auarum tenor 
sequitur, et est talis : 

€ Paulus Episcopus, Servus Servorum Dei. Ad perpetuam rei memoriam. Illius fulciti 
prsesidio, cujus sunt terrse cardines, et cui cogitationes hominum praeparantur, ac cujus 
providentia ordinationem suscipiunt universa, partes officii nobis desuper commissi ad ea 
libenter Interponimus, per quse singulis in tenebris constitutis, ut ad verum lumen, quod est 
Christus, pervenire possint, lucis radii resplendeant. ünde in singulis locis, prout illorum 
necessitas et alias rationabiles causae id exigunt, novas Episcopales Sedes Ecclesiasque pro 
excellenti Sedis Apostolicse prceeminentia, plantamus : ut per novas plantaciones nova popu- 
lorum adhaesio militanti Ecclesiae accreseat, Eeligionisque Christianae et Catholicae Pidei 
professio ubique consurgat, dilatetur et floreat : ac loca etiam bumilia illustrentur, et eorum- 
dem locorum incolse et habitatores, novarum Sedium et honorabilium Praesulum assistentia 
circumfulti, auctore Domino, felicitatis aeternae praemia facilius valeant adipisci. 

Sane, cum inter caeteras Provincias in Insulis Indiarum, superioribus annis, auspiciis 
Cbarissimi in Christo Pilii nostri, Caroli, Eoraanorum Imperatoris, semper Augusti (qui etiam 
Castellaa et Legionis Rex existit), repertis, existentes, sit una del Perú nuncupata, cujus in- 
colse Divinae legis expertos existunt ; et licet in ea quamplures Hispani ac Indi Christiani 
habitent, nonn'ullaeque Ecclesise , in quibus Divina celebran tur, constructae sint, nulla camen 
Cathedralis Ecclesia adhuc erecta est : ac idem Carolus Imperator et Eex pió affectu desideret 
in dicta Provincia del Perú, ejus temporali ditioni subjecta, illius gloriosissimi nominis 
cultum, cujus est orbis terrarum et plenitudo ejus, ac universi qui habitant in eo, ampliari, 
et ejus Íncolas prsedictos ad lucem veritatis perduci, animarumque salutem propagar! ; ac 
propterea Oppidum de lo leyes nuncupatum, in eadem Provincia situm, in Civitatem et in eo 
Cathedralem Ecclesiam erigí. 

Nos, habita super his cum Pratribus Nostris matura deliberatione, de illorum consilio, 
prasfato Carolo Imperatore et Eege nobis humiliter super hoc supplicante, ad Omnipotentis 



SECCIÓN CUARTA. 157 

Dei laudem et gloriam, ac gloriosissimíe ejus Greuitricis Virginis Marise totiusque curise coe- 
lestia honorem, et Fidei Catholicse exaltationem, Oppidum praedictum Civitatis titulo, aucto- 
ritate Apostólica, tenore príesentium, insigoimus, illudque in Civitatem, qiise de los Beyes 
nuncupetur, ac in ea Cathedralem Ecclesiam, sub invocatione Sáncti Joannis Evangelistse, 
pro uno Epíscopo, qui Ecclesiam. ipsam construí faciat, et illi, postquam constructa sit, 
prgesit: ac in illa ejusque Oivitate et Dicecesi verbum Dei prsedicare procuret, ac earum 
Íncolas Infideles ad OrthodoxEe Fidei cultum convertat, ac conversos in eadem Fide ínstruat et 
confirmet, eisque Baptismi gratiam impendat, et tam illís conversis, quam alus ómnibus 
Fidelibus in Civitate et Dicecesi praedictis pro tempere degentibus, et ad eas declínantibus, 
Sacramenta Bcclesíastica et alia spiriüíalia ministret et ministrari faciat: necnon in Ecclesía ac 
Cintate et Dicecesi hujusmodi Episcopalem jurisdictionem, auctoritatera et potestatem libere 
eiercere valeat : ac Dignitates, Canonicatus et Prsebendas aliaque Beneficia Ecclesiastica, 
cum cura et sine cura, erigat et instituat, ac alia spiritualia conferat et seminet, prout Divini 
cultus augmento et ipsorum incolarum animarum saluti expediré cognoverit : et quí Archie- 
piscopo Hispalensi, pro tempore existenti, jure metropolitano subsit : ac ex ómnibus inibi pro 
tempere provenientibus. prseter quam ex auro et argento, et alus metallis,. gemmis et lapidi- 
bus pretiosis, qu» pro tempore existentibus Castellae et Legionis Kegibus (quoad hsec libera 
esse decernimus), decimas et primitias de jure debitas, cseteraque Episcopalía jura, prout alii 
inHispania Episcopi de jure vel consuetudine exigunt et percipiunt, exigere et percipere 
libere et licite valeant, cum sede et mensa, ac alus insigniis et jurisdictionibus Episcopalibus : 
necnon privilegiis, immunitatibus et gratiis, quibus aliae Cathedrales Ecclesi» ac illarum 
Prsesules in Hispania de jure vel consuetudine utuntur, potiuntur et gaudent, ac uti, potiri et 
gaudere poterunt quomodolibet ín futurum, auctoritate Apostólica et tenore praedictis, perpe- 
tuo erigimus et instituimus, ac eidem Ecclesige Oppidum in Civitatem erectum pro Civitate, 
ac partem Provinciae ¿e? Per^hujusmodi, quamipse Carolus Imperator et Rex, positis limi- 
tibus statuerit et statui mandaverit pro Dioecesi, illaru'raque íncolas et habitatores pro Clero 
et PopulQ concedimus et assígnamus. Ac illius mensas Episcopali prsedictae pro ejus dote red- 
ditus annuos ducejitorum ducatorum auri per ipsum Carolum Imperatorem et Regera ex red- 
ditibus annuis, ad eum in dicta Provincia spectantibus, assignandos; doñee fructus ipsíus 
mensae ad valorem ducentorum ducatorum similium ascendant annuatim, etiam perpetuo 
applicamus et appropriamus. Et insuper jijs patronatus et prsesentandi infra annum per- 
sonas idóneas ad dictam Ecclesiam erectam, quoties illius vacatio (hac prima vice excepta), 
pro tempore occurrerit, Romano Pontitici, pro tempore eiistenti, per eum in ejusdem Ecclesise 
EpisGopum et Pastorem ad praesentationem hujusraódi piraeticiendum; necnon ad Dignitates, 
Canonicatus et Praebendas ac alia Beneficia erigenda hujusmodi, tam ab eorum primaeva erec- 
tione postquam erecta fuerint, quam ex tune deinceps pro tempore vacantia, Episcopo de los 
Beyes pro tempore existenti, similiter per eum ad praesentationem hujusmodi, in ipsis Dignita- 
tibus, Canonicatibus et Prfebendis ac Beneficiis instituendis, prsefato Carolo et pro tempero 
existenti Castellae et Legionis Regí, de si mili consilio, auctoritate et tenore praedictis, ín per- 
petuum reservamusi concedimus et assígnamus. 

NuUi ergo omnino hominum liceathanc paginam nostram insignationis, decreti, erectionis, 
institutionis, concessionis, assignationis, applicatioDis, appropriationis et reservationis 
ínfringere, vel ei ausu temerario contraire. Si quis autem boc attentare praesumpserit, indi- 
gnationem Omnípotentis Dei ac Beatorum Petri et Pauli, Apostolorum ejus, se noverit 
incursurum. 

TOM. II. 20 



i 58 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS ORISPADOS DE AMÉRICA. 

Datis Eomfe, apud S.Petrum, Anno Incarnationis Dominicse millesimo quingentésimo qua- 
dragesimo primo, pridie Idus Maji, Pontificatus nostri anno séptimo. » 

Posl qiiam quidem Litterarum Apostolicarum prsesentationem ac receptionem nobis, et per 
nos (ut praemittitur) factam; ex parte praifati Domini Imperatoris et Regis fuimua requisiti, 
quatenus ad executionem earumdem Litterarum procederé, ac Dignitates, Canonicatus et Prse- 
bendas ac alia Beneficia Ecclesiastica ot officia ia dicta nostra Ecclesia et Dioecesi erigere et 
instituere, et alia faceré dignaremur, quse in eisdem Litteris continebantur. 

Nos igitur, Hieronymus, Episcopus prsefatus, attendeütes requisitionem hujusmodi fore 
justam et rationi congruam ; volentes mandatum Apostolicum exequi, ut tenemur : ad gloriam 
et honorem Omnipotentis Dei ac Beatse Mariae Virginis Matris ejus, Erectionem et institutio- 
nem infrascriptam fecimus et instituimus de Dignitatibiis, Canonicatibus et Prsebendis et 
Officiis ác Beneficiis infrascriptis. 

Decanatam, quse dignitas prima est pcst Pontificalem, in eadem Ecclesia existat pro uno 
Decano, qui Quret et provideat quod offlcium Divinum et omnia alia, quse ad cultum Dei perti- 
nent, tam in choro, quam in altan, quam étiam in processionibus in Ecclesia et extra, in Capi- 
tulo et ubicumque Conventus Ecclesií» seu Capituli adillud exolvendum congregabuntur, cum 
silentio et, qua decet honéstate ac modestia, rite et recte perficiantur : ad quem etiam pertine- 
bithis, quibusa choro ex causa discedere con venit, expressa causa et non alias, licentiam 
concederé. 

Archidiaconatum ejusdem Civitatis, ad quem Clericorum ordinandorum examinatio, Prselato 
solemniter celebrante ministratio, Civitatis et Dicecesis (si sibi a Praelato injungatur) visitatio, 
et alia quse de jure communi competunt, exercere pertinebit : qui altero tamen Jurium vel in 
Theologia ad minus Bachalaureus existat in Universitate graduatus. 

Cantoriam, ad quam nullus possit prsesentari, nis^ in Música, saltem in cantu plano, doctus 
et peritus existat : cujus in facistolio cantare , et servitores Ecclesiae cantare docere, et quse ad 
cantum pertinent et spectant ordinare, corrigere et emendare in choro et ubicumque, per se 
et non per alium, officium erít. 

Scholastriam, ad quam etiam nullus, nisi in altero Jurium aut in Artibus in aliqua General! 
Universitate graduatus existat, prsesentetur : qui grammaticam Clericos et Ecclesiae servitores 
ac omnes Dicecesanos audire volentes, per se vel per alium, docere tenebitur. 

Thesaurariam, ad quam, Ecclesiam claudere et aperire, campanas pulsari faceré, omni» uten- 
silia Ecolesise custodire, lampados et luminaria curare, de incensó, luminibus, pane et vino ac 
reliquis ad celebrandum necessariis,de redditibus Fabricse Ecclesise exponendis, ad votum Capi- 
tuli, providere expectabit, 

Necnon decem Canonicatus et Prsebendas, quas a dictis Dignitatibus omnino separatas esse 
decernimus, nec unquam una simul cum Dignitate aliqua obtinerj posse ordinamus : ad quos 
etiam Canonicatus et Prsebendas nullus prsesentari possit, nisi ad Sacrum Presbyteratus Ordi- 
nem jam sit promotus : ad quos quidem Canónicos quotidie (prseter quam in primse et secundse 
dignitatis festivitatibus, in quibus Praelatus, vel, eo impedito, aliqua ex Dignitatibus cele- 
brabit), Missam celebrare expectabit, 

Instituimus etiam sex integras, totidemque dimidias Portiones : et qui ad dictas integras 
Portiories prsesentandí fuerint, ad Sacrum Diaconatus Ordinem sint promotj, in quo quidem 
Ordine teneantur in altari quotidie deserviré, necnon passiones decantare : qui vero ad Dimi- 
dias, ad Sacrum Subdiaconatus Ordinem promoti sint ; et Epistolas ad altare et in choro, ac 
prophetias, lamentationes et lectiones teneantur decantare. 

Volumus insuper et statuimus, quod ad Dignitates, Canonicatus et Priebéndas, Portiones 



SECCIÓN CUARTA. 159 

integras et dimidias supradictas, vel aliquod aliud Beneficium tótius nostrse DioBcesis, nullus 
prsesentari valéat, qui cujusvis ordinis, privilegii aut officii occasione, a jurisdictione nostra 
ordinaria sit exemptiis; et si forte contigerit exemptum aliquem praesentari vel institui, talis 
praesentatio vel institutio sit ipso jure nulla. 

Ac dúos Rectores, qui exerceant iu dicta Cathedrali Ecclesia officium rite et recte Missas 
celebrando, Confessiones audiendo, aliáque Sacramenta caute et sollicite ministrando : qui ad 
nutumet voluntatem nostram et pro tempore existentis Episcopi, eligi et amoveri, et, siopus 
fuerit, plures augeri possint. 

Sex Acolytos, qui Acolytatus officium in Altaris ministerio quotidie per ordinem exercebunt. 

Capellanes insuper sex, quorum quilibet, tam in nocturnis quam in diurnis Horis, ac 
etiam Missarura solemnitatibus, ad facistolium in choro personaliter interesse, et quo- 
libet mense Missas viginti, nisi infirmitate vel alio justo impedimento fuerint impediti, cele- 
brare teneantur. 

Praesentationem autem personarum idonearum ad Dignitates, Canonicatus et Prsebendas, 
Portiones integras ac dimidias, aliasque Dignitates ac similés Portiones prsedictas futuras, 
in dicta nostra Ecclesia Cathedrali creandas, prsefatis Catholicis Hispaniarum Eegibus ac 
eorum successoribus, prout de jure eis competit, Apostólica auctoritate reservamus. 

Atíolytorum ac Capellanorum prsedictorum electionem seu provisionem, ad nos et successores 
nostros unacum nostro Capitulo, pertinere decernimus : volumus autem quod dicti Capellani, 
qui pro tempore fuerint eligendi, non sint familiares Episcopi, nec alicujus personse dicti Capi- 
tuli, ñeque fuerint tempore vacationis. 

Officium vero Sacristae, qui oa, quse ad officium Thesaurarii spéctant, ipso prsesente et ejus 
commissione, et,in ejus absentia, ad votum Capituli, exercere tenebit. 

Officium Organistse, qui organa in diebus festivis etaliis temporibus, ad votum Prselati vel 
Capituli, pulsare teneatur. 

Officium Perticarii, cujus in processionibus ordinare, Pralato, Presbytero, Diácono, Subdia- 
cono, et reliquis altare ministi'antibus, de choro ad sacristiam vel de altari in chorum vel de 
altari ad sacristiam in chorum euntibus et redeuntibus anteire officium erit. 

Officium (Economi, sive Procuratoris Fabricse et Hospitalis, qui Architectoribus, necnon 
fabris lignariis et alus officialibus, sedificandis Ecclesiis operam dantibus, prseerit : qui per 
se vel alios, redditus et proventus annuos et quaecumque emolumenta et obventiones ad 
dictam Pabricam et Hospitale quovis modo pertinentia, colligere et expenderé debebit, 
redditurus annuatim rationem de receptis et consumptis Episcopo et Capitulo, vel officia- 
libus ab eisdem ad hoc specialiter deputatis : necnon ad eorum nutum eligendus et 
removendus, prsestita prius per eum idónea satisdatione , quam ad administrationém 
admittatur. 

Officium insuper Chancellarii Ecclesiae et Capituli, qui quoscumque contrac tus inter Eccle- 
siam et Episcopum et Capitulum et quoscumque alios in protocollo et notis suis recipere, 
actus capitulares scribere, donationes, possessiones , census. feuda, precaria, per eosdem 
Episcopum, Capitulum et Ecclesiam, vel eisdem factas, vel in posterum faciendas» annotet et 
scribat vel instrumenta custodiat : partes reddituum Beneficiatis distribuat, necnon rationes 
reddat et recipiat. 

Officium Canicularii, qui canes ab Ecclesia ejiciet : in ómnibus Sabbatis et in quibuscumque 
festorum vigiliis habentium vigilias, et alias, ubi et quando per Thesaurarium sibi fuerit 
injunctum, Ecclesiam purgabit. 

Dequibus ómnibus, videlicet, quinqué Dignitatibus, decem Canonicatibus, sex integris et 



160 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

totidem dimidiis Portionibus, sex Capellanis et sex Acolytis et officiis praídictís, quia de pra- 
sentí fructus, reddifcus et proventus decimarum non suppetunt, Thesaurariam ex Dignitatibus, 
quinqué vero Canonicatus et omnes integras et dimidias Portiones adscriptas in dicta Erectione 
volumus suspendere : quod si praefatis quatuor Dignitatibus et quinqué Canonicatibus redditus 
quartse partis decimarum ad prgesens (quod non credimus) non suppetant, quod fuerit ínter eos 
diridatur secundum valorem Prsebendarura, et non numerum personaruna : suspensi vero 
expectabunt doñee ad majorem quantitatem fructus pervenerint, restituendi ad Prsebendas 
praefatas per nos et successores nostros, ordine nobis considerando ad potiorem Ecclesise nostrse 
utilitatem, ut cum (Deo duce) ad pinguiorem íbrtunam fructus et redditus praedictse Ecclesise 
nostrse pervenerint, quam primum ad dotem Thesaurarise suspensse desuper excrescentibus 
auctum fuerit, Thesaurariam eamdem ex nunc erectam et creatam ésse decernimus, absque 
alia nova creatíone personse per eamdem Catholicam Majestatem nomihandse, conferendam : 
et consequenter dum fructus, redditus et proventus, ut uberius augmentum receperint, dicto- 
rum Canonicorum numerus usque ad denarium numerum augeatur : quo expleto,omnes integrse 
et dimidise Portiones successive admittantur : et demum, redditibns superexcrescentibus, sex 
Acolytatus pro sex Clericulis, qui in quatuor Minoribus sint constituti et Acolytorum officium 
in altaris ministerio exerceant; et sex Capellanise simplices pro sex prsedictis Capellanis simi- 
liter provideantur : postmodum vero officium Organistse et Perticarii et (Economi, Notarii et 
Cbancellarii prsedictorum, dicto numero successive, juxta ordinem litteraliter praemissum, 
absque alio intervallo augeantur. 

Et quia, secundum Apostolum, qui altari servit de altari vivere debet, ómnibus et singulis 
Dignitatibus, Personis et Canonicis, Prsebendatis et integrig et .dimidiis Portionaríis, Capel- 
lanis, Clericulis seu Acolytis, caeterisque ofSciis et eorum officialibus, juxta numerum supra- 
dictum expressis, omnes et singulos fructus, redditus et proventus, tam ex Regia douatione, 
quam ex jure decimarum aut alias quovis modo ad eos in prsesenti vel in futurum pertinentes, 
videlicet, ordine litterario, Decano, Archidiácono, Cantori, Scholastico, Thesaurario et ómni- 
bus Canonicis, necnon Portionaríis integris et dimidiis, ac etiam Rectoribus et ómnibus alus 
supra notatis, modo sequenti : 

Decano, centum et quinquaginta libras, pesos nuncupatos, quarura librarum quaelibet 
unum castellanura aureum, quadringentos octoginta et quinqué marapetinos, monetse Hispa- 
nice constituens. 

Archidiácono centum et triginta valoris ejusdem, pesos seu castellanorum ; et cuilibet ex 
dictis Dignitatibus totidem ; ac cuilibet ex Canonicis centum ; Portionaríoram cuilibet septua- 
ginta; Dimidiis triginta quinqué ; Capellanorum cuilibet viginti; Acolytis singulis duodecim; 
Organistse sexdecim, et Notario totidem; Perticario totidem; (Ecónomo vero quinquaginta; 
Caniculario duodecim libras auri, similiter totidem castellanos et marapetinos constituentes, 
ex nunc prout ex tune, ordine litterario, prout exprimitur, servato, cum fructus, redditus et 
proventus superexcreverint, applicamus etassiguamus. 

Et quia, ut dictum est, propter officium datur beneficium, volumus, et in virtute sanctse 
obedientise stricte prsecipiendo mandamus, quod prsedicta stipendia sint quótidianse distribu- 
tiones assignatse, distributse quotidie interessentibus singulis Horis, nocturnis pariter et 
diurnis, et exercitiis dictorum officiorum : itaque a Decano usque ad Acolytum inclusive, is, 
qui alicui Hora non interfuerit in choro, stipendiis sive illius horse distributione carebit : et 
officialis, qui sui officii exercitio vel executioni deerit, mulctetur similiter singulis vicibus pro 
rata salarii : tales vero distributiones, quibus absentes privantur, accrescant alus interes- 
sentibus. 



SECCIÓN CUARTA. 461 

ítem volumus, et eadem auctoritate ordinamus ut omnes et singulae Dignitates, Can mioí ot 
Portionarii nostrse Ecclesise Cathedralis teneantur residere et serviré in di!ta Ecclesia nostra 
per octo menses continuo;? sen iiiterpolatos : alioquin nos et successores nostri, qui pro tempore 
fuerint, aut Capitulum Sede vacante, teüeantur, eo prius vocato et audito, si justam et rationa- 
bilem causam absentise non habuerit et allegaverit, Personatum aut Canouicatum sive Por- 
tionem vacantem pronuntiare, et de illo vel illa idoneis, ad prsesentationem tamen prsefati 
Domini Imperatorís et Regís ot ejus in Regnis Hispaniíje successorum, personis providere : 
justam autem absentiae causara a choro definimus, segritudinem, dum tamen Beneficiatus in- 
firmus in Ci vítate maneat, aut suburbiis ejusdem Civitatis, aut si eam incurrerit stans extra 
Cívítatém, cum redierít aut rediré procuraverit ad eam ; dum tamen id probationibus legítimis 
constet : vel de mandato Episcopi velCapituli símul, et pro causa et utilitate Ecclesise absens 
fuerít: itaque ista dúo concurrant in ea sua licentia absentiae* 

Volumus insuper, et de constinsu et beneplácito Serenissimse Majestatis prsefatse, et eadem 
Apostólica auctoritate statuimus, decernimus et mandamus, quod omnium decimarum tam 
Cathedralis quam aliarum Ecclesiarum dictse Civitatis et Dicecesis, fructus, redditus et pro- 
ventus in quatuor sequales partes dividantur ; quarum unamnos et successores nostri Episcopi, 
perpetüis futuris temporibus, pro honore Pontificalis victus sustentando, et ut decentius, juxta 
Pontificalis Officii exigentiam, ¡statum nostrum sustentare valeamus, absque alíqua diminu- 
tione, pro nostra Episcopal! mensa habeamus. 

Decanus vero et Capitulum est reliqui ministri Ecclesiae, quos supra assignavimus, aliam 
quartam partem, modo praemisso intér eos dividendam, habeant. A quibus partibus, licet ex 
commissione Apostólica et longl temporis usu, moribus et consuetudinibus approbata, eadem 
Catholica Majestas tertiam partem (tertias in Hispania vulgariter nuncupatas) recipere et le- 
vare consueverít • tamen ipsa líCajestas, volens erga nos suse liberalitatis dexteram extendere, 
prout extendit, et circa alias partes, qualitatíbus ínfra expressis, nos et Episcopos successores 
nostros, ac Capitulum praefatos, ut magis debitores tanto muñere refectos, efficeret, etpro eadem 
et Regís ejusdem successoribus preces efifundere teneremur, in nostra et dictse Ecclesise nostrse 
et Capituli in sua quarta decimainim parte, líberes et exemptos in futurum esse voluit. 

Reliquas vero duas quartas partes, íterum in novem dividendas partes decernimus ; quarum 
duas eidem Majestatí Serenissimse in signum superioritatis et juris patronatus, et ratione ac- 
quisitionis prsedictseterrse futuris temporibus perpetüis percipiendas et levandas, applicamus. 
De reliquis vero septem partíbos, bifariam duximus esse faciendam dívisionem : quarum qua- 
tuor de dictís septem omnium decimarum, Parochise nostrse Cathedralis Ecclesise pro dictis 
duobus Rectoribus in eadem nostra Ecclesia, ut dictum est, prseficíendis, cum ómnibus primi- 
tiis ejusdem Parochise, applicamus : ita tamen, quod dicti dúo Rectores prsestare teneantur 
octavara partera dictarum quatuor partium, sic íUis applicatarum, dictse nostrse Ecclesise Sa- 
crístse, qui teneatur juxta morera deserviré. 

Volumus autem quod, si successu temporis portio cujuslibet Rectorara, quse raodo prsemisso 
percipi debet,summam centum et vigintí aureorum castellanorura, ^csos vulgariter nuncupa- 
torum, excesserit ; id quod supeirexcreverit reliquis Canonicatibus, Portionibus, dimidiis Por- 
tionibus et alus officiis nostrse Ecclesise Cathedralisi ut dictum est, in prsesens applicentur. 
In singulis vero Parochialibus Ecclesíis, tam dictse Civitatis, quam totius nostrse Díoecesis, 
quatuor partes prsedictse de dictis septem Beneficiis in quacumque dictarum Ecclesiarum eri- 
gendis et creandis applicamus; declarantes etiam simíli modo octavara partera dictarum quatuor 
partium, sic dictis Beneficiis sipplicatarum, Sacristse cujuscumque Parochise, seu Ecclesise 
Parochíalís Civitatis et Dicecesis nostrse pertinere. 



162 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

In Ecclesiis Parochialibus, excepta nostra Ecclesia Cathedrali, tot Beneficia Simplicia 
creentur et ordinentur, qiiot ex quantitate reddituum dictarum quatuor partium, sic eisdem 
Beneficiis applicatarum, creari et ordinari potuerint ; assignata tamen congrua et honesta sus- 
tentatione Clericis, quibus Beneficia illa conferri debent. Itaque nuUus sic determinatus dicto- 
rura Beneficioriim numerus, sed superexcrescentibus fructibus, crescat etiam ministrorum 
copia in eisdeui Ecclesiis : quae quidem prsedicta Beneficia Simplicia servitoria, quíe pro tempero 
creari contigerit, ut dictnm est, quotiescumque contigerit vacare quovis modo, providere volu- 
mus, et statuimus filiis dumtaxat patrimonialibus, descendentibas ab incolis, qui exHispania 
in dictam Provinciam transierunt aut ad eam. inhabitandam in futurum transiré contingat : 
doñee in posterum, visa et cognita per nos et successores nostros Christianitate et capacitate 
Indórnm, ad instantiam et petitionem dicti Patroni, nunc et pro tempere existentis, visum 
fuerit, Indis etiam naturalibus dicta Beneficia esse providenda : praemisso prius examine et 
oppositione, juxta formam et laudabilem consuetudinem in Episcopatu Palentino hactenus 
observatam inter filios patrimoniales : dum tamen dicti filii patrimoniales, quibus sic de dictis 
Beneficiis provisum fuerit, infra annum et dimidium a die sibi factse provisionis teneantur se 
prsesentare et ostendere coram dictse Provincia appellationum Judicibus aut Gubernatore 
ibidem pro tempere existentibus» ratihabitionem dictarum Catholicarum Majestatum, vel pro 
tempere successorum suorum in Hispanise Eegnis, collationum et provisionum, sic sibi prse- 
dicta forma factarum ; alioquin prsedicta Beneficia eo ipso vacare censeantur : prsefatique 
Catholici Reges,8ive illorum successores possint personas alias ad dicta Beneficia, juxta prsedic- 
tam formam qualificatas, prseáentaré. 

Volumus autem quod, doñee existant filii patrimoniales, qui juxta prsefatam consuetudinem 
Palentinam possint eligi ad dicta Beneficia, próvisio dictorum Beneficiorum fiat ad praesenta- 
tionem dictarum Catholicarum Majestatum, Patronorum, et non alias. 

Sed, quia animarum cura dictse Civitatis et totius nostrse Dioecesis ad nos et futuros nostros 
successores principaliter et prsecipue expectat, tamquam qui, juxta sententiam Apostoli, de 
illis in die judicii rationem reddituri sumus, accedente ad hoc consensu et volúntate earumdem 
Catholicarum Majestatum pirsedictarum et süa instante petitione, ac auctoritate et tenore prse- 
dictis : volumus et ordinamus quod in ómnibus dictse Civitatis et Dioecesis nostrse. Ecclesiis 
Parochialibus (excepta Parochia nostrse Ecclesise Cathedralis), nos et Prselati, qui pro tempere 
fuerint, commendemus et injungamus animarum curam pro nostrse voluntatis arbitrio cui 
viderimus ipsarum Ecclesiarum Beneficiato, seu Beneficiatis, seu cuicumque alii Sacerdoti, 
etiam non Beneficiato; pro eo tempere ac subilla forma, quibus nobis visum fuerit, dictarum 
animarum salutimagis expediré, sub Divini obtestatione judicii, futuros omnes nostros suc- 
cessores exhortantes et rogantes, quod in ea commissione animarum non sit apud eos persona- 
rum acceptio, sed solum sibi a Deo concessarum ovium utilitati consulant et saluti. Et ut, 
qui prsefatse animarum curse a nobis vel alus prsepositi fuerint,congruentius valeant sustentan, 
pro ipsa animarum sollicitudine aliquam suscipiant temporalem retributionem, applicamus 
eorum cuilibet supradictorum centum viginti castellanos et priraitias omnes Parochise iílius, 
in qua sic animarum curam gesserit, relicta parte Sacristse inferius assignanda. 

Volumus insuper et ordinamus, quod institutio Sacristse omuium Ecclesiarum nostrse 
Dioecesis fiat semperad nutum et dispositionem nostram, et nosferorum pro tempere successo- 
rum, cum moderatione salarii, si forsan dicta pars octava, quae sibi, ut prsemtssumi est, soli 
convenit, in magnam excreverit quantitatem : ita tamen quod quidquid ex eadem octava 
parte illi per nos vel successores nostros ademptum fuerit, in ipsius Ecclesise Fabricam 
vel aliquod Divini cultus augmentum ejusdem Ecclesise et non alios aliquos usus, consumí 
debeat. 



SECCIÓN CUARTA. 163 

Similiter tres partes restantes de septem partibusjupradíctis, in duas etiam partes aequa- 
liter dividan tur; quariim unam, scilicet medietatem trium dictarum partium cujuslibet 
dictorum Oppidorum Ecclesiae Fabricse libere applicamus : reliquam vero partem, videlicet 
medietatem trium dictarum partium, Hospitalibus cujuslibet Oppidi consignamus : de qua 
quidem medietate sive partibus eisdem Hospitalibus applicatis, dicta Hospitalia teneantur 
Hospitali principali, existenti ubi Cathedralis fuerit Ecclesia, decimam solvere. 

Applicamus etiam dicta auctoritate in perpetuum Fabricse Ecclesiae nostrse^ Cathedralis 
omneset singulas décimas unius Parochiani ejusdem Ecclesia et oninium aliarum Ecelesia- 
rum totius Civitatis et Dioecesis per prsefatum Fabricse (Economum, singulis annis eligendum, 
dum tamen talis electus ParocManus non sit primus seu major vel ditior nostrse Ecclesise 
Cathedralis et aliarum Ecclesiarum nostrse Dioecesis. 

Officium vero diurnum pariter et nocturnum, tam in Missa quam in Horis, fiat semper et 
dicatur secundum consuetudinem Ecclesise Hispalensis, doñee et quousque Synodus cele- 
bretur. 

Volumus insuper, et ejusdem Celsitudinis instantia et petitione ordinamus, quod Porlionarii 
ipsi vocem habeant in Capitulo, una cum Dignitatibus et Canonicis, tam in spiritualibus quam 
in temporalibus, prseterquam in. electionibus et alus a jure prohibitis casibus, qui solis Digni- 
tatibus et Canonicis pertinent. 

Et insuper volumus, et de ejusdem Serenissimse Majestatis instantia et petitione ordinamus, 
quod in dicta Ecclesia nostra Cathedrali, prseterquam in diebus festivis, in quibus una tantum 
celebrabitur solemniter hora Q^ertiarum, duae quotidie Missae celebrentur : quarum una ad 
Primam, primis diebus Veneris cujuslibet mensis, de anniversario fiat pro Hispanise Regibus 
prseteritis, prsesentibus et futuris : diebus vero Sabbatis Missa prsedicta in Virginis Gloriosae 
honorem pro praefatorum Eegum incolumitate et salute respective celebretur : cujuslibet 
autem mensis prima die Lunse eadem Missa pro animabus in purgatorio existentibus solem- 
niter dicatur : reliquis vero diebus prsefata Missa de Prima possit celebrari ad voluntatem et 
dispositionem cujuslibet personse, volentis ipsam dotare; ipseque Episcopus et Capitulum 
possit quamcumque dotem recipere a quibusvis personis sibi oblatam pro ejusdem Missse 
celebratione : secunda vero Missa de Festo vel de feria occurrenti secundum stilum Hispa- 
lensis Ecclesiae, vel alias hora Tertiarum celebrabitur. Et quicumque majorem Missam cele- 
braverit, ultra communem distiibutionem ómnibus illi Missse interessentibus assignatam vel 
assignandam, stipendium triplum quam a quacumque diei Hora lucretur ; Diaconus vero 
duplum ; et Subdiaconus simplum : et quicumque majori Missse non interfuerit, Tertiam et 
Sextam illius diei non lucretur, nisi ex rationabili et justa causa et Decani licentia vel alterius 
in choro pro tempere prsesidentis, absens fuerit, super quo petentis licentiam et concedentis 
conscientiam oneramus ; et quicumque similiter Matutinis et Laudibus iaterfuerint, triplum 
lucrentur, quam ad quamcumque diei Horam, et insuper stipendium Primse, quamvis illi 
non interfuerint. 

Volumus insuper, et de ejusdem Majestatis instantia et petitione ordinamus, quod bis in 
qualibet hebdómada Capitulum teneatur, feria videlicet tertia et sexta; et quod feria tertia 
tractetur ibidem de negotiis occurrentibus, feria autem sexta de nulla alia re, nisi de morum 
correctione et emendatione tractetur, et de iis, quae ad cultum Divinum debite celebrandum, 
et ad clericalem honestatem in ómnibus et per omnia, tam in Ecclesia, quam extra, conser- 
vandam spectant : et quselibet alia dies ad Capitulum celebrandum sit interdicta, nisi novi 
casus, qui emerserint, aliud exposcant : per hoc autem nolumus jurisdictionem Episcopi aut 
successorum nostrorum circa correctionem dictorum Canonicorum aliar umque personarura 



16i PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

nostrsB Cathedralis EcclesisB et Dioecesis aliquatenus derogare ; quam omnimodam jurisdictio- 
nem et punitionem dictarum personarum nobis et dictis successoribus nostris reservamus, ad 
instantiam et petitionem prafatse Majestatis, et ejus consensu. 

ítem, eadem auctoritate et de ejusdem Catholicse Majestatis beneplácito statuimus et 
ordinamus; quod quilibet nostrse dictse EcclesiiB et Dioecesis Clericus Prirase Tonsurse, ad hoc 
ut possit privilegio gaudero clericali, deferat tonsuram unius regalis argenti magnitudine 
monetse usuaiis Casteilse et per dúos digitos, infra aures tantum a tergo prosequente scissura, 
capillos tondeat, vestibusque honestis induatur, clamyde videlicet vel manteo, clauso vel 
aperto, ad terram usque protensis, nou rubri croceique, sed alterius honesti colorís ; quibus 
tam íd vestibiis superioribus apparentibus, quam inferioribns utatur. 

ítem, eadem Apostólica auctoritate, necnon de ejusdem Celsitudinis et Catholicse Majestatis 
consensu deliberato, omnes in provincia de los Beyes domos, habitatores, Íncolas et viciaos, 
tam intra Civitatem, quam extra in suburbiis dictíe Civitatis in prsesenti et in futuro habi- 
tantes et commorantes, in dictse Ecclesise nostríB Cathedralis Parochianos erigimus ; doñee in 
dicta Civitate commoda per nos vel per nostros successores fiat divisio Parochiarum : cui 
etiam jura Parochialis Ecclesise solvere teneantur, decimas, primitias et óblationes offerre, a 
Rectoribus ejusdem Ecclesise Confessiones, Eucharistiam et alia Sacramenta rccipere, necnon 
iisdem Rectoribus Sacramenta hujusmodi conferre et administrare, et Parochianis recipiendi 
licentiam concedimus pariter et facultatem. 

ítem, volumus, statuimus et ordinamus, quod consuetudines, constitutiones et ordinationes 
et mores legitimes et approbatos et ritus, tara officiorum quam insigniarum et habitus, anni- 
versariorum, officiorum, Missarum, aliorumque omnium approbatorum Ecclesise Cathedralis 
Hispalensis, necnon aliarum Ecclesiarura ad nostram Cathedralem Ecclesiam decorandam et 
regendam reducere et transplan tare valeamus. 

Et, quia qu3e de novo emergunt, novo indigent auxilio ; igitur Litterarum supradictarum 
virtute, nobis ac successoribus nostris plenissimam emendandi, ampliandi et ea, qua opor- 
tuerit, statuendi iu posterum potestatem reservamus : ut possimus id faceré, de consensu 
tamen, petitione et instantia Regias Majestatis, tam circa constitutionem et taxationcm dotis 
perpetuara et temporalera, et liraitura nostri Episcopatus et oraniura Beneficiorum, quam circa 
rationera decimarura et divisionem earuradem.et omnium aliarum rerura in hac Erectione 
coutentarum. Quse omnia, ut supradictum est, sint ad nutum et voluntátera Majestatis et 
Reí^ura successorura suorum, et alias secundara tenorera Balice Alexandri, per quam ipsis 
Regibus HispaniíB fuit facta donatio decimarura, licet ad prsesens per earadera Regiam Majes- 
tatem ad alimenta sit nobis prsestita et ad alia in hac nostra erectione contenta. Quse omnia 
et sin^ula, instantibus et petentibus pr^edictis Dominis raéis, Imperatore et Regina, dicta Apos- 
tólica auctoritate (qua fungiraur in hac parte), et melioribus raodo,via et forma, quibus melius 
possumus et dejare deberaus; erigimus etinstituiraus, creamus, facimus, disponimug et ordi- 
namus cura ómnibus singulis ad id necessariis et opportunis. 

Non obstantibus quibuscuraque et illis prsecipue, quee Sanctissimus Dominus Noster Papa 
praetatus in sais praeinsertis Litteris Apostulicis voluit non obstare. Ea omnia et singula ómni- 
bus et singulis prsesentibus et futuris. cujuiácumque status, ordinis, gradus, praeeminentise et 
conditionis fuerint, intimamus, insinuamus ae iiotificamus, et ad omnium notitiam deducí 
volumus. Per praisentesmandamus praífata auctoritate, in virtute sanct» obedientise ómnibus 
et singulis supradictis, ut ea omnia et singula, quemadmodum a nobis instituta sunt, obser- 
vent et observari faciant. In quorum et singulorura fidem et testimoniara pra3missorum pree- 
sentes Litteras, sive prsesens publicum instrumentum exinde fieri et per Notarium publicum 



SECCIÓN CUARTA. 165 

infrascriptum subscribí et pubHcari mandavimus, sigillique nostri jussimus et fecimus ap- 
pensione communiri. 

Datum in dicta Civitate de los Reyes, in Domo nostri hóspitii, decima séptima Septembris 
die, anno a Nativitate Dominiíaillesimo quingentésimo quadragesimo tertio. Prater Hierony- 
mus, Archiepiscopus de los Beyes. (Sacado de las Sinodales del limo. Lobo Guerrero.) 



CÉDULA SOBRE LA ERECCIÓN DEL ARZOBISPADO DE LIMA. 

El Príncipe. Muy Revdo, en Cto. Padre, Don Fr. Jerónimo de Loaysa, Arzobispo de la 
Ciudad de los Reyes, del Consejo del Emperador y Rey mi Señor : Sabed que la Su Majestad, 
viendo cuan apartados estaban los Obispados de esa tierra, de Sevilla, cuya Iglesia Catedral 
han tenido hasta ahora por Metropolitana, y el daño que las partes recibían en venir á la 
dicha Ciudad de Sevilla en grado de apelación de todos los dichos Obispados, y por la satis- 
facción, que tiene de vuestra buena vida, acordó de suplicar á su Santidad que mandase erigir 
esa Iglesia Catedral en Arzobispado, y á Vos crearos y nombraros por Arzobispo de él, 
para que como tal usásedes el oñcio y autoridad de Metropolitano en esa Provincia del Perú, 
y tuviésedes por Sufragáneos el Obispado de la Ciudad del Cuzco, y el Obispado de la Ciudad 
del Quito, y el de Tierra firme, y el de Nicaragua, y el de Popayan, y á los Obispados, que 
más adelante fueren creados en los límites y comarcas de ellos, que pareciere que deben ser 
aplicados á ese Arzobispado por Sufragáneos. Y su Santidad ha tenido por bien de conceder 
lo susodicho, y ha mandado expedir las Bulas de ello y enviar el Palio, que suele y acostum- 
bra dar á los Arzobispos. Lo cual yo os mando enviar con ésta, y os encargo que luego que 
lo recibáis, entendáis en tomar en vos la investidura, que se requiere de la dicha dignidad ; 
ó investido en ella, usareis de vuestra jurisdicción de Metropolitano, conforme á derecho co- 
mún en las partes, y según y de la manera que en las dichas Bulas se declara y manda. De 
Monzón de Aragón, á 2(5 dias del mes de Noviembre de mil y quinientos y cuarenta y siete 
años. Yo el Príncipe. (Cedul. Arzb. de Lima, tom. 1.) 

Nota. La Cédula es del Príncipe de Asturias, que después fué Felipe II. 



SERIIS DE LOS ARZOBISPOS DE LIMA. 

1. D. Fr. Jerónimo de Loaysa, Dominico, natural de Talavera, Prior de su Convento de Car- 
boneras, nombrado para Obispo de Cartagena por el año de 1538, se consagró en Valladolid, en 
donde hizo la Erección de la Iglesia de Cartagena en 1538, gobernó en Cartagena como cuatro 
años, y fué promovido á Lima en Í542, elevado á Arzobispo de Lima en 1546, y á Metropoli- 
tano en 1571, murió á 5 de Octubre de 1575. 

2. D. Diego Gómez de Madrid, natural de Placencia, Colegial de Salamanca, Visitador del 
Arzobispado de Granada, fué creado Arzobispo de Lima en 27 de Marzo de 1577. Dicen algunos 
que antes de embarcarse fué trasladado á Badajoz, donde murió en 15 de Agosto de 1001 . 

3. Santo Toribio Alfonso de Mogrobejo, nacido en Mayorga, Diócesis de León, Colegial 
Mayor de San Salvador de Oviedo en la Universidad de Salamanca, Inquisidor de Granada, 
presentado para la Silla de Lima por el año de 1578, recibió Cédula comendaticia para el viaje 
á Lima á 21 de Febrero de 1579, entró ó tomó posesión en 24 de Mayo d^ 1581, murió en Saña, 

TOM. 11. 21 



166 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

visitando su Diócesis en 23 de Marzo de 1606. Fué beatificado por Inocencio XI á 28 de Junio 
de 1679, y canonizado por Benedicto XIII á 10 de Diciembre de 1726. 

4. D. Bartolomé Lobo Guerrero, natural de Konda, estudió y se graduó de Doctor en el 
Colegio de Santa María de Jesús de Sevilla, fué Fiscal de la Inquisición de Méjico, nombrado 
para Santa Pó en 1599, promovido á Lima en 4 de Octubre de 1609, murió á 8 de Enero de 
1622. 

5. D. Gonzalo de Ocampo, natural de Madrid, estudió y se graduó en Salamanca, pasó á 
Roma y sirvió 7 años de Camarero secreto á Clemente VIII, volvió de Canónigo de Sevilla, 
donde fué Arcediano de Niebla, Provisor y Vicario General del Arzobispado y Comisario de 
Cruzada, promovido á la Mitra de Cádiz, y á poco tiempo á la de Lima en 1623, se cree entró 
en Lima en 20 de Abril de 1625 ; consagró la Catedral, fué muy limosnero, y murió en Recuay, 
haciendo la Visita, á 19 de Diciembre do 1626, electo Arzobispo de Sevilla. 

6. D. Fernando Arias de Ugarte, natural de Santa Fé, nombrado.para Quito en 6 de Enero 
de 1615, para Bogotá en 1616, para Charcas en 1626 y para Lima en 3 de Julio 1627, donde 
murió en 27 de Enero de 1638. 

7. D. Fr. Fernando de Vera, Agustino, nacido en Villanueva, nombrado Arzobispo de Lima 
á 5 de Febrero de 1638. No salió de España, y por eso Martinier no le cuenta en la Serie de los 
Prelados de Lima. 

8. D. Pedro de Villagomez, nacido en Castroverde de Campos, Diócesis de León, estudió en 
Montilla y Salamanca, y se graduó en Sevilla, donde fué Canónigo y Juez del Santo Oficio, 
Visitador de la Real Audiencia y Universidad de Lima, nombradopara Arequipa en 1631, y 
promovido á Lima en 22 de Mayo de 1641 : fué ejemplo de virtudes y gobernó 30 años ; murió 
á 12 de Mayo de 1671. 

9. D. Fr. Juan de Almoguera, Trinitario Calzado, natural de Córdoba en Andalucía, fué 
Provincial de Andalucía y pasó de Redentor á Tetuan, regresó á Madrid, y fué Predicador del 
Rey, promovido á la Mitra de Arequipa, de la cual tomó posesión en 1661, y después á la de 
Lima en 6 de Mayo de 1674, fundó el Monasterio de las Descalzas y fué muy penitente : murió 
á 12 de Marzo de 1676. 

10. D. Melchor Liñan y Cisneros, nació en Torrelaguna en 1629, fué Colegial de Alcalá, 
obtuvo varios Curatos, entre otros el de San Salvador de Madrid, fué nombrado para la Silla de 
Santa Marta en 1664, para la de Popayan en 1666, donde entró en 1667, para la de Charcas en 
1671. donde entró en 1675, y para la de Lima en 14 de Febrero de 1678 ; fué nombrado Virey 
á 7 de Julio de 1678, dejó de serlo en 20.de Noviembre de 1681, y murió en ésta Silla á 28 de 
Junio de 1708. 

11. D. Pedro Francisco Levanto, nombrado para Lima en 7 de Abril de 1710, y trasladado á 
Badajoz áútes de pasar á Lima, en 1711. 

12. D. Antonio de Zuloaga, natural de Logroño, Abad de Covarrubias en la Catedral de 
Burgos, electo Obispo de Ceuta, y promovido en 1711 á Lima, donde entró en 21 de Mayo de 
1714 : murió allí en 21 de Enero de 1722. 

13. D. Fr. Diego Morcillo Rubio de Auñon, Trinitario Calzado, nació en Villarobledo de la 
Mancha, fué Provincial de su Orden, nombrado para Nicaragua en 1704, para la Paz en 1708, 
para Charcas en 1711, y para Lima en 14 de Mayo de 1724, ejerció el Vireinato por do? veces, 
siendo Arzobispo de Charcas la primera desde 15 de Agosto de 1716 á 5 de Octubre del misino 
año ; la segunda desde 26 de Enero de 1720 á 14 de Mayo de 1724 ; un año antes en 18 de Di- 
ciembre de 1723 tomó posesión del Arzobispado de Lima, donde murió en 11 de Marzo do 
1730. 



SECCIÓN CUARTA. 167 

14. D. Francisco Antonio Escandou, del Orden de San Cayetano, fujS nombrado para la Silla 
de Ampurias en Cerdeña, á la que no pasó, trasladado á la concepción de Chile en 1723, de 
aquí al Tucuman, y en seguida íí Quito en 1730, y sin pasar á ésta última silla, promovido á la. 
de Lima en 13 de Febrero de 1732, murió allí á 28 de Abril de 1739. 

15. D. José Antonio Gutiérrez de Cevallos, el Caballero, natural del Valle de Toranzo, Ca- 
ballero de Santiago, Colegial de Salamanca, Inquisidor de Lima, nombrado para la Sillade 
Tucuman en 1730, y para la de Lima en 11 de Noviembre de 1740, donde entró en 10 de 
Setiembre de 1742, murió en H3 de Enero de 1745. 

16. D. Agustín Rodríguez Delgado, Cura de Hortaleza, nombrado para Panamá en 1725, 
para la Paz en 1731, para Charcas en 1743, y para Lima en 14 de Junio 1746: murió en el 
viaje á 18 de Diciembre del mismo año. 

17. D. Pedro Antonio Barroeba y Ángel, natural de Ezcaray de la Rioja, Caballero de San- 
tiago, Canónigo de Coria, y Doctoral y Provisor de Málaga en 1748 ; promovido á Lima, entró 
en 26 de Junio de 1751, pasó al Arzobispado de Granada en España, en 1758, donde murió en 
22 de Mayo de 1775. 

18. D. Diego, del Corro, natural de San Lúcar, Canónigo de Sevilla, Comisario de Cruzada, 
Maestrescuela de Lima, nombrado para Popayan en 1752, y para Lima en 1758, donde entró 
en 27 de Noviembre de 1759 ; murió en Jauja el 28 de Enero de 1761. 

19. p. Diego Antonio Parada, natural de Huete, Canónigo y Provisor de As torga, nombrado 
para la Paz en 1752, y para Lima en 1761, donde entró en 23 de Noviembre de 1762 ; murió 
en26de Abril de 1770. 

20. D. Juan Domingo González de la Reguera, natural de Concilios, puerto de Cantabria, 
Visitador de la Diócesis de Charcas y Canónigo de Arequipa y de Lima, nombrado para Santa 
Cruz de la Sierra en 1777, y para Lima en 1780, fué recibido en 15 de Febrero de 1782, y murió 
en Lima el 8 de Marzo de Í805. 

21. D. Bartolomé María dei las Heras, natural de Carmena, Capellán de honor del Rey 
Carlos III, Dean de Guamanga y de la Paz, nombrado para el Cuzco en 14 de Diciembre de 
1789, y promovido á Lima en 25 de Noviembre de 1805, donde entró en 18 de Noviembre de 
1806 ; se retiró á España en la transformación política de América en 1821, y murió en Madrid 
á 5 de Setiembre de 1823, y sií enterró en la Iglesia de Trinitarios Descalzos. 

22. D. Jorje de Benavente, natural de la Paz, fué recibido en Lima en 1835, y murió en 10 
de Marzo de 1839. 

23. D. Francisco de Sales i.rrieta, fué recibido en 24 de Enero de 1841, y murió el 4 de 
Mayo de 1843. 

24. D. Francisco Javier Luna Pizarro, Dean de Lima, Obispo de Atalia y Auxiliar del 
Arzobispo de Lima, promovido en 29 de Abril de 1845, murió en 9 de Febrero de 1855. 

25. D. José Manuel Pasquel, Arcediano y Obispo Auxiliar de Lima, con el título de 
Obispo de Eretria, promovido on 28 de Setieiñbre de 1855, murió en 15 de Octubre de 1857. 

26. D. José Sebastian Goyeneche y Barreda, Obispo de Arequipa, promovido á Lima en 26 
de Setiembre de 1859, murió en 19 de Febrero de 1872. 

27. D. Francisco de Aais Oiueta y Castrillon fué Obispo de Ega m partihus. Auxiliar del 
Arzobispo de Lima, electo Obispo de Trujillo en Setiembre de 1859, y promovido al Arzobis- 
pado de Lima en 21 de Marzo de 1873, gobierna actualmente la Iglesia de Lima. 



168 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 



LICENCIA. CONCEDIDA A STO. TORIBIO PARA TRAER SU LIBRERÍA DE ESPAÑA. 

El Eey. Por la presente damos licencia y facultad á Vos, el Licenciado Toribio Alonso Mo- 
grobejo. Electo Arzobispo de la Ciudad de los ReyeSj de las Provincias del Pertí, para que 
de estos nuestros Reinos y Señoríos podáis llevar á aquellas Provincias la Librería, que 
tuviéredes para vuestro estudio, y mandamos que en ello no se os ponga impedimento alguno. 
Fecha en el Pardo, á 21 de Febrero de 1579 años. Yo el Bey. 

(Cedidario Arzobisp. de tima, tom. 1.) 



CÉDULA COMENDATICIA A SANTO TORIBIO. 

El Rey. Presidentes y Oidores de las nuestras Audiencias Reales de las nuestras Indias, 
Islas y Tierrafirme del mar Océano, y nuestros Gobernadores, y cualesquier nuestros Jueces 
y Justicias y oficiales de ellas, á quien ésta nuestra Cédula fuere mostrada. El Licdo. Tori- 
bio Alonso Mogrobejo, Electo Arzobispo de la Ciudad de los Reyes, de las Provincias del Perú, 
vá á residir en su Iglesia, como allíi lo entenderéis, y porque podria ser que, yendo su viaje, 
arribase á alguno ó algunos de los puertos de esas partes, así de la mar del Sur, como la del 
Norte, y de manera que tuviese necesidad de ser favorecido para seguir su viaje ; os encarga- 
mos y mandamos á cada uno de Vos en vuestra jurisdicción, que sucediendo lo susodicho, 
deis y hagáis dar al dicho Arzobispo todo favor y ayuda^, para que con brevedad y con la 
mejor comodidad que fuere posible, pueda ir á residir en su Iglesia. Fecha en el Pardo, á 21 
de Febrero de 1579 años. Yo el Rey. 

(Cedulario Arzobisp. de Lima, tom. 1.) 



SE CONCEDE EL PALIO AL ILMO. SEÑOR VILLAGOMEZ, ARZOBISPO DE LIMA. 

Ürbanus Episcopus Servus Servorum Dei. 

Venerabilibus Fratribus de Guamanga et de Pace Episcopis, Salutem et Apostolicam 
Benedictionem, 

CumPallium, insigne videlicet plenitudinis Pontificalis officii ex parte Venerabilis Pratrís 
nostri Petri, Episcopi nuper de Arequipa, in Archiepiscopum Limanum electi, quem Nos nuper 
a vinculo, quo Ecclesise de Arequipa, cui tune prseerat, tenebatur, de Fratrum nostrorum 
consilio, et Apostolicse potestatis plenitudine absolventes, illum ad Ecclesiam Limanam certo 
tune expresso modo Pastoris solatio destitutam, de simili consilio, Apostólica auctoritate 
traustulimus, prseficiendo ipsum illi in Archiepiscopum et Pastorem, prout in nostris inde 
confectís Litteris plenius continetur; per dilectum Filium, Petrum Ludovicum de Ballestra, 
Albinganensis Dioecesis, fuerit a Nobis, cum ea qua decuit instantia, postulatum. 

Nos ipsius Petri electi precibus annu^ntes, Pallium ipsum, de corpore Beati Petri sumptum, 
per yos vel alterum vestrum assignandum, eidem secundum formam, quam Vobis sub Bulla 
nostra mittimus, introclusam, per praedictum Petrum duximus destinandum ; quocirca Fra- 
ternitati Vestrse per Apostólica seripta mandaraus, quatenus Vos vel alter Vestrum Pallium 
ipsum, juxta prsemissam formara, eidem Petro electo assignare curetis, et ab ipso nostro et 
Remanse Ecclesise nomine sub forma, quam Vobis sub eadem Bulla dirigimus, ñdelitatis debitse 
solitum recipiatis sen recipiat juramentum : forma autem juramenti, quod diptus Petruselec- 



SECCIÓN CUARTA. 169 

tus prsestabit, Nobis de verbo a.d yerbum per ejus patentes Litteras, suo sigillo munitas, per 
proprium nuncium, quanto citius, destinare curetis seu curet. 

DatumEomse, apudS. Mariam Majorem anno Incarnationis Dominicse millesimo sexcenté- 
simo quadragesimo, Mibus Au|?usti, Pontificatus nostri auno décimo octavo. 

(Cedulario Arz. de Lima, tom. 1, pág. 1). 

ERECCIÓN DE LA SEDE DEL CUZCO. 

La erigió el Papa Paulo III por Bula expedida en 1537, y la ejecutó el limo. Fr. Vicente 
Valverde, Dominico, el cual desipues de haber copiado en su Decreto de ejecución las Letras 
Apostólicas, prosigue : 

a Post quanim quidem Litterarum Apostolicarum praesentationein et receptionem nobis et 
per nos (ut prgemittitur), factas, fuimus pro parte Serenissimse Dominse Joann» et Caroli 
semper Augusti, ejusdem Pilii, Hispaniarum Eegum, debita cum ínstantia requisiti, ut ad 
complementum Litterarum Apostolicarum, et contentorum in eisdem prsecedentium, in prse- 
fata nostra Cathedrali Ecclesia ¡id honorem gloriosissimse Virginis Mari» Assumptionis dedi- 
cata, et in dicto Verü fabricata,, Dignitates, Canonicatus et Praebendas ac Portiones, aliaque 
Beneficia et officia Ecclesiastica, quotque et prout melius expediré videremus, tam in Civitate, 
quam per totam Dicecesim erigerem et constituerem. 

Nos igitur, Prater Yicentius de Valverde, Episcopüs ac Commissarius Apostolicus, prsefatas 
attendentes petitionem et requisitionem hujusmodi justas foro et rationi consonantes, 
cupientesque, ut verus et obediens Filius, Apostólica jussa nobis directa reverenter exequi 
(ut tenemur), commissionem praedictam acceptavimus et eadem auctoritate Apostólica, qua 
fungimur in hac parte, prsefata Majestate instante et pétente, in praedictá Cathedrali Ecclesia 
Cuzquensis Civitatis in prsedicio Periby ad honorem Dei et Domini Ñostri Jesu Christi ac 
Beatissimse Virginis Marise Matris ejus, in cujus et sub cujus titulo, per prsefatum Sanctis- 
simum Dominum Nostrum, Cathedralis Ecclesia erecta est, tenore prsesentium creamus 
erigimus et instituimus. 

1. Decanatum, quse dignitas prima post pontiftcalem in eadem Ecclesia existat, qui curet 
et provideat quod Officium Divinum et omnia alia, qu3e ad cultura Dei pertineant, tam in 
choro, quam inaltari, quam etiam in processionibus intra Ecclesiam et extra, in Capitulo et 
ubicumque conventus Ecclesise seu Gapituli ad illud exolvendum congregabuntur, cum silen- 
tio et ea, qua decet, honéstate et modestia, rite et recte perficiantur; ad quem etiam 
pertinebit iis, quibus a choro ex causa discedere convenit, expressa causa, et non alias, licen- 
tiam concederé. 

2. Archidiaconum ejusdem Civitatis, ad quem Clericorum ordinandorum examinatio, 
Prselato solemniter celebranti ministratio, Civitatis et Dioecesis, si sibi a Praelato injungatur, 
vlsitatio, et alia, quse de jure communi competunt, exercere pertinebit ; qui in altero Jurium 
vel in Theologia ad minus Bachalaureus existat in Üniversitate gradüatus. 

3. Cantoriam, ad quam nullus possit prsesentari nisi in música, aaltem in cantu plano 
doctus et péritus existat cujus in facis torio cantare, et servitores Ecclesise cantare docere, et 
quse ad cantum pertinent et spoctant ordinare, corrigere et emendare in choro et i»bicum- 
que, per se et non per alium, officium erit. 

4. Scholastriam, ad quam nullus, nisi in altero Jurium, aut in Artibus Bachalaureus in 
aliqua generali üniversitate gradüatus existat, prsesentetur ; qui Grammaticam Clericos et 



i 70 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

EccIesÍ3B servitores ac omnes Dioecesanos audire volentes, per se vel per alium, docere 
tenebitur. 

5. Thesaurariam, ad quam, Ecclesiam claudere et aperire, campanas pulsare faceré, omnia 
utensilia Ecclesiae custodire, lampadés et luminaria curare, de incensó, luminibus, pane et 
vino ác reliquis ad celebrandum necessariis, de redditibus Eabíicse Ecclesise exponendis, ad 
votum capituli, providere pertinebit. 

6. Necnon decem Canonicatus et Prsebendas, quas a dictis Dignitatibus omnino separatasf 
esse decernimus ; nec unquam una simul cum dígnitate aliqua obtineri possit, ad qnos etiam 
Canonicatus et Prsebendas nullus prsesentari possit, nisi ad Sacrum Presbyteratus Ordinem 
jam sit promotus, ad quos quidem Canonices quotidie, prseter quam in prim» et secundaei 
dignitatis festivitatibus, in quibus Prselatus vel, eo impedito, aliqua de Dignitatibus cele- 
brabit, Missam celebrare expectabit. 

7. Instituimus insuper sex integras et totjdem dimidias Portiones, et qui ad dictas integras . 
Portiones prsesentandi fuerint, ad Sacrum Diaconatus Ordinem sint promoti, in quo quidem 
Ordine teneantur in altari quotidie deserviré, necnon Passiones cantare ; qui vero ad dimidias, 
ad Sacrum Subdiaconatus, qui quidem Epístolas in altare, et in choro Prophetias, Lamenta- 
tiones et Lectiones teneantur decantare. 

8. Volumus insuper et statuimus quod ad Dignitates, Canonicatus, Portiones integras et 
dimidias supradictas, vel ad aliquod aliud Beneficium totius nostrse Dicecesis nullus praesen- 
tari valeat, qui cujusvis ordinis, privilegü aut officii occasione, a jurisdictione nostra ordinaria 
sit exemptus, et si forte contigerit exemptum aliquem prsesentari vel institui, tali3 prsesenta- 
tio vel institutío sit ipso jure nuUa. 

9. Et quianon est parvi moraenti Eectores nominare, ordinamus,quod tot Rectores possimus 
eligere, quot servitio nostrse Cathedralis Ecclesiae necesse fuerint, qui ad nutum nostrum, 
nostrorumque pro tempere successorum, provideri, et quando conveniens fuerit, removeri 
possint;qui exerceant in dicta Cathedrali nostra Ecclesia officium rite et recte Missas cele- 
brando, Confessiones audiendo, aliaque Sacramenta caute et sollicite ministrando. 

10. Ac sex Acolytos, qui Acolytatus ofiBcium ministrent. quotidie per ordinem exercebunt. 

11. Capellanes insuper sex, quorum quilibet tam in Horis nocturnis quam in diurnis, ac 
etiam Missarum solemnitatibus ad facistorium in choro personaliterinteresse,et in unoquoque 
mense Missas viginti, nisi justa infirmitate vel impedimento fuerit impeditus,celebrareteneatur. 

. 12. Prsesentationem autem dictarura Dignitatum, Canonicatuum, Portionum intpgrarum et 
dimidiarum, aliarumque Dignitatum, Canonicatuum et similium Portionum futurarum in 
prsedicta nostra Ecclesia creahdarum, prsefatis Catholicis Hispaniarum Regibus ac eorum 
successoribus, prout eis de jure competit et auctoritate Apostólica, reservamus eadem 
auctoritate. 

13. Acolytorum ac Capellanorum prsedictorum electiones seu provisiones ad nos et su cees- 
sores nostros una cum nostro Capitulo pertinere decernimus; volumus autem quod dicti 
Capellani, qui pro tempore fuerint eligendi, non sint familiares Episcopi, nec alicujus per- 
sonas, nec fuerint tempere vacationis. 

14. Officium vero Sacristse, quiea, quge ad officium Thesaurarii spectant, ipso prsesente et 
de ejus commissione, etinejus absentia,ad nutum capituli, exercere tenebitur. 

15. Officium Organistas, qui organa in diebus festivis et alus temporibus, ad votum Praelati 
vel Capituli, pulsare teneat. 

16. Officium Perticarii,; cujus in processionibus ordinare, Prselato, Presbytero, Diácono, 
Subdiacono, et reliquis altari ministrantibus, de choro ad sacristiam vel altare, vel de altari ad 
sacristiam in chorum eüntibus vel recedentibus antéire, officium erit. 



SECCIÓN CUARTA. 171 

17. Officium (EcoDomi sive Procura toris Fabricse et Hospitalis, qui Architectoribus, mura- 
toribus, necnon fabris lignariiíi et alus officialibus, sedificandis Ecclesiis operam dantibus 
prseerit, quique perse vel alios redditus et proventus annuos et qusecumque emolumenta et 
obventiones ad dictam Fabricam et Hospitalem quovis modo pertinentia, colligere et expenderé 
debebit, redditurus anuuatim rationem de receptis et consumptis, Episcopo et Capitulo, vel 
officialibus ab eisdem specialiter deputatis, necnon ad dictorum nutum eligendus vel remo- 
vendus, prsestita prius per eum íidonea satisdatione, quam ad administrationem admittatur. 

18. Officium insuper Cancellarii sive Notarii Ecclesioe et Capituli, qui quoscumque con- 
tractus Ínter Ecclesiam et Episcopum, Capilulum et quoscumque alios, in protocolo et notis 
suis recipere, actus capitulares scribere ; donationes, possessiones, census, feudos, precaria per 
eosdení Episcopum et Capituliim et quoscumque alios in protocolo et notis ejus recipere, et 
Ecclesiae vel eisdem f actas vel in posterum faciendas annotet et scribat, et inatrumenta 
custodiat, partes reddituum Beneficiatis distribuat, necnon rationes reddat et recipiat. 

19. Officium insuper Canicularii, qui canes ab Ecclesia ejiciat, in ómnibus Sabbatis et quo- 
rumcumque festorüra vigilias Labentium, vigiliis, et alus, ubi et quando per Thesaurarium 
sibi injunctum fuerit, Ecclesiam purgabit. 

20. -De quibus ómnibus, videlicet, quinqué Dignitátibus, deCem Canonicatibus, et totidem 
Portionibus et dimidiis, sex Capellanis et sex Acolytis et officiis prgedictis, quia de prsesenti 
fructus, redditus et proventus decimarum non suppetunt, Thesaurariam ex Dignitátibus, quin- 
qué vero Canonicatus et omnes íntegras et dimidias Portiones ad prsesens in dicta Erectíone 
volumus suspendere, quod si jffsefatis quatuor Dignitátibus et quinqué Canonicis redditus 
memoratge quartse partis ad praisens (quod non credimus) non suppetant, quod defuerit inter 
eos dividatur secundum valorem praebendarum et non numerum personarum : doñee ad majo- 
rem quantitatem fructus perveaerint, restituendi ad prebendas prsefatas per nos et nostros 
successores,ordine nobis considerando ad potiorem Ecclesiae nostrae utilitatem, ita taraen cum, 
Deo duce, ad pinguiorem fortunam fructus et íedditus nostrae Ecclesiae pervenerint, quampri- 
mum ad dotem Thesaurarise suspensse applicatam de supercrescentibus fractibus auctum 
fuerit, Thesaurariam eamdem ex nunc erectam et creatam esse decernimus ubique alia nova 
creatione et Erectione personse per eamdem Catholicam Majestatem nominandae conferendam : 
etconsequenter cum fructus, redditus et proventus ulterius augmentum receperint,tres integrse 
Portiones provideantur, et successive cum accreverint fructus, dictorum Canonicorum numerus 
usque ad denarium numerum successive augeatur, quo expleto, tune reliquse tres integrse et 
dimidiae Portiones successive suo ordine admittentur : et demum de redditibus supercrescenti- 
bus» sex Acolytatus, pro sex Clericulis, qui in quatuor Minoribus sint constituti, et Acolytorum 
officium in altaris ministerio exerceanfc, et sex Capellanise simplices pro sex prssdictis Capel- 
lanis similiter provideantur : poistmodum vero officium Organistae et Perticarii et (Economi, 
Notarii et Canicularii praedictorum, dicto numero successive, juxta ordinem litteraliter prse- 
missum, absque alio intervallo, augeatur. 

21. Et quia secundum Aposto lum, qui al tari servit, de altari vivere debet, ómnibus et sin- 
gtilis Dignitátibus, Personis et Canonicis, Praebendatis et integris et dimidiis Portionariis, 
Capellanis, Clericulis sive Acóljtis, caeterisque officiis et eorum officialibus juxta numerum 
supradictum, expressis, omnes etsingulos fructus, redditus et proventus, tamex Eegia ordina- 
tione, quam ex jure decimarum aut alias quovis modo ad quos de prsesenti aut in futurum 
pertinentes, videlicet ordine litterario. Decano, Archidiácono,. Cantori, Scholastico, Thesau- 
rario et Canonicis; necnon Portionariis, et dimidiis, et ómnibus alus supra notatis et nomi- 
najiis modo sequenti. 



172 PARTE 5« ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

22, Decano scilicet, centum et quinquaginta libras, 2?eso5 vulgariter inillis partibus nuncu- 
patos, quarum librarum quaelibet unum castellanum aureum, quadringentos octoginta quinqué 
márapetinos, monetse usitatse Hispanise constituens : Archidiácono centum et triginta valoris 
ejusdem pesos seu castellanos, et cuilibet de Dignitatibus totidem, et cuilibet de Canoniois 
centum, Portionariorum cuilibet septuaginta, Dimidiis triginta et quinqué, Capellanis quidem 
cuilibet viginti, Acolytis singulis duodecim, Organistse sexdecim, Notario totidem, Perticario 
totidem; (Ecónomo vero quinquaginta. Caniculario quidem duodecim libras auri, similes toti- 
dem castellanos et marapetinos constituentes, ex faunc et pro tune, ordine litterario, prout 
exprimitur, servato, cum fructus, redditus et proventus superexcreverint, applicamus et 
assignamüs. 

23. Et quia, ut dictum est, propter officium datur beneficium, volumus et in virtute sanctse 
obedientiae districte prsecipiendo mandamus, quod prsedicta stipendia sint quotidian» distribu- 
tiones, assignatae et distributoe quotidie interessentibus singulis Horis nocturnis pariter et 
diurnis et exercitiis dictorum officiorum; itaque a Decano usque ad Acolytum inclusive, is qui 
alicui Horse non interfuerit in choro, stipendio sive illius Horse distributione careat : et 
officialis, qui sui officii exercitio vel executioni deerit, mulctetur similiter singulis vicibus 
pro rata salarii ; tales vero distributiones, quibus absentes privantur, alus interessentibus 
accrescant. 

24. ítem ordinamus et eadem auctoritate volumus, ut omnes et singulse Dignitates, Cano- 
nici, Portionarii dictse nostrse Ecclesise Cathedralis teneantur residere et serviré in prsedicta 
nostra Ecclesia per octo menses continuos aut interpollatos ; alioquin nos vel successores nos- 
tri, qui pro tempere fuerint, aut Capitulum s,ede vacante teneantur, eo prius vocato et audito, 
si justam et rationabilem causam absenti» non habuerit et allegaverit, Personatum vel Cano- 
nicatum sive Portionem vacantem pronuntiare, et de illo vel de illa idoneis, ad praesentationem 
tamen praefatse Catholicae Majestatis et eorum inKegnis Hispani» successorum, providere. 
Justam autem absentiae causam hoc loco deñnimus segritudinem, dum tamen Benefíciatus 
infirmus in Civitate maneat, aut suburbiis ejusdem Civitatis, aut si eam incurrit stans extra 
Civitatem, cum redierit aut cum rediré paraverit ad eam, dum tamen hoc probationibus legiti- 
mis constet; vel cum de mandato Episcopi vel Capituli simul et pro causa etutilitate Ecclesi» 
absens fuerit ; itaque ísta tría concurrant in sua ábsentia. 

25. Volumus insuper et de consénsu et beneplácito prsefatse et Serenissimse Majestatis, et 
eadem auctoritate Apostólica statuimus et decerniraus et mandamus,quod omnium decimarum, 
tam Cathedralis quam aliarum Ecclesiarum dictse Civitatis et Dicecesis, fructus, redditus et 
proventus in quatuor sequales dividantur partes ; quarum unam nos et successores nostri in 
perpetuis futurisque temporibus pro onere Pontificalis habitus sustentando, et ut decentius et 
juxta Pontificalis ofi&cii exigentiam statum nostrum sustentare valeamus, absque aliqua dimi- 
ñutione pro nostra Episcopali mensa, habeamus. Decanüs vero et Capitulum et reliqui ministri 
Ecclesiae, quos supra assignavimus, aliam quartam partem, modopraemisso, inter eos dividen- 
dam habeant ; a quibus partibus, licet ex commissione Apostólica, et congrui temporis usu, 
moribus et consuetudine approbata, eadem Catholica Maj estas tertiam partem, fertias in 
Hispania vulgariter nuncupatas, habere et recipere integraliter consueverit ; volens erga nos 
suse liberalitatis dexteram extendere, prout extendit, circa alias partes et circa qualitates infra 
expressas, nos et ipsos successores, ac Capitulum prsefatum, ut magis debitores tanto muñere 
refertos efficere, et ut pro cadena et Kegis ejusdem Majestatis successoribus preces effundere 
teneremur, in nostra et dictse Ecclesi» nostrse et Capituli in sua quarta decimarum parte libe- 
ros et exémptos in futurum esse volní^. 



SECCIÓN CUARTA. 173 

26. Keliquas vero duas quartas partes iterum in novem dividendas partes decernimus ; duas 
quariim eidem Majestati Serenissimse in signum superioritatis et juris Patronatus ac ratione 
acquisitionis prsedictse terrse futuíis perpetuis temporibus percipiendas et levandas applicamus. 

27. De reliquis vero septeDi partibus bifariara duximus facieudam dinsionem ; quarum 
quatuor de dictis septena omniíim decimarum Parochige nostrge Cathedralis Ecclesise applica- 
mus mensse capitulan, ut meliiis Ecclesia valeat administrar! : ex quibus quatuor partibus nos 
et successores nostri cuilibet rectorum assignamus sexaginta, qui quidem Kectores habeant 
etiam omnes primitias prseter octavara partera, quam applicamus Sacristse : qui etiani Rectores 
iquotidie in choró Missae majori ac vespertinis Horis superpelliceis induti residere tenéant, ut 
commodius animarum saluti Saicramenta exercere valeant, ne earum absentia seu incuria quis 
absque aliquo Sanctse Matris Eííclesiae Sacramento incaute^ discedat, et doñee fructus excreve- 
rint, ex prsedictis quatuor partibus conferat Acolytis, Organista et Perticario, quod supra dic- 
tum est, et quod superfuerit ha.beat prsedicta mensa Capitularis. 

28. In singulis vero Parochiiilibus Ecclesiis, tam dictae Civitatis, quam totius nostrse Dioe- 
cesis, quatuor prsedictas partes de dictis septem partibus simul cum primitiis, Benéficiis in 
unaquaque dictarum Ecclesiarum erigendis et creandis applicamus, declarantes etiam simili 
modo octavara partera dictarum quatuor partium ac primitiarura sic dictis Benéficiis appli- 
catarum, Sacristse cujusque I^arochialis Ecclesisé dictse Civitatis et Dicecesis nostrge esse 
distribuendam. 

29. Volumus autem et ordinamus quod oranibus dictse Civitatis et Dicecesis nostrse Ecclesiis 
Parochialibus, excepta nostra Ecclesia Cathedrali, tot Beneficia siraplicia creenturet ordinen- 
tur, quot ex quantitate reddituara dictarum quatuor partium sic eisdera Benéficiis applicata- 
rum creari et ordinari possint, assignata tamen congrua et honesta sustentatione Clericis, 
quibus Beneficia illa conferri debeant, ita quod nullus sit determinatus dictorura Beneficiorura 
nuraerus, sed supercrescentibus fructibus, crescat etiara rainistrorum copia in eisdera Ecclesiis; 
qu£e quidem Beneficia dicta Simplicia servitoria, quae pro tempere in dictis Ecclesiis creari 
contigerit, ut dictum est, quotiescumque vacare contigerit, quovis modo provideri volumus et 
statuimus ñliis durataxat patrimonialibus descendentibus ab incolis, qui ex Hispania in dictara 
Provinciam transmearunt, aut ad eam inhabitandara in futurum transiré contingat, doñee in 
posterum visa et cognita per nos vel successores nostros Christianitate et capacítate Indorum, 
ad instantiam et petitionera supradicti Patroni nunc vel pro terapore existentis visura fuerit, 
Indis etiam naturalibus dicta Beneficia etiam providenda ; praemisso prius exaraine et opposi- 
tione juxta formara et láudabilem consuetudinera in Episcopatu Palentino hactenus observatara 
Ínter filios patrimoniales, dura taraen dicti filii patriraoniales, quibus sic de dictis Benéficiis 
provisum fuerit, infra annum e b diraidium a die sibi factae provisionis teneantur praesentare et 
ostendere coram dictse Provincise appellationum Judicibus aut, Gubern^tore pro terapore 
ibidera existentibus, ratihabitionem dictarum Catbolicarum Majestatum vel pro tempere suc- 
cessorum suorum in Hispaniíe Regnis collationem et provisionem sic sibi prsedicta forma 
factas ; alioquin prsedicta Beneficia eo ipso vacari censeantur, prsefatique Cathoíici Eeges, 
sive illorum successores personas alias possint ad dicta Beneficia, juxta prsedictam formara 
qualificatas, prsesentare. 

30. Volumus autem quod doñee excraverint filii patrimoniales, qui juxta prsefatam formara 
Palentinara possint eligi ad dicta Beneficia, provisio dictorura Beneficiorura fiatad prsesen- 
tationera dictarura Catbolicarum Majestatura, Patronorura, et non alias. 

31. Sed quia aniraarura cura dictse Civitatis ac totius nostrse Dioícesis ad nos et futuros 
successores nostros, principalitijr et prsecipue expectat, tanquam qui, juxta Apostoli sententiam, 

TOM. II. 22 



174 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

de illis in die jadicii rationem reddituri sumus, accedente ad hoc consensn ac volúntate earum- 
dem Catholicarum Majestatum, Patronorum prsedictorum, et sua instante petitione ac aucto- 
ritate et tenore prsedictis, volumus etordinamus, quod in nostra Cathedrali Ecclesia et in 
ómnibus dictse Civitatis ac nostrae Dicecesis Ecciésiis Parochialibus, nos et Praelati, qui pro 
tempere fuerint, commendemus et injungamus aniraarum curam, pro nostrae voluntatis arbi- 
trio, cui viderimus ipsarum Ecclesiarum Beneficiato sen Beneficiatis, seu cuicumque alii Sacer- 
doti, etiam non Beneficiato, pro eo tempore ac sub illa forma, quibus nobis visum fiierit 
dictarum animarum saluti expediré, sub Divini obtestatione judicii, futuros omnes nostros suc- 
cessores exhortantes et requiren tes, quod in hac commissione nuUa sit apud eos personarum 
acceptio ; sed soluin sibi a Deo coramissarum ovium utüitati consulant et saluti: et ut qui 
prsefatae aaimarum curse a nobis vel illis praepositi fiierint, congruentius valeant sustentari, 
pro illarum animarum soUicitudino aliquam recipiánt temporalem retributionem, applicamus 
eorum cuilibet primitias omnes Parochialis, in qua sic animarum curam gesserit, relicta 
parte Sacristae superius designata. 

32. Volumus insuper et ordinamus, quod institutio et destitutio Sacristarum omnium Eccler 
siarum nostrae Dioecesis fiat semper ad nutum et dispositionem nostram et nostrorum pro 
tempore successorum, cum moderatione salarii, si forsan dicta pars octava, quse sibi (ut prae- 
missumest), solyi debet, in majorem excreverit quantitatem; ita tamen quod quidquid ex 
octava eadem parte illis per nos vel successores nostros ademptum fuerit, in ipsius Ecclesise 
Pabricamvel aliquid Divini cultus augmentum ejusdem Ecclesiae, et non in alios usus, 
consumí debeat. 

33. Similiter tres partes restantes de septem partibus supradictis in duas iterum partes 
sequaliter dividantur; quarum unam, scilicet medietatem trium dictarum partium cujuslibet 
dictorum Oppidorum Ecclesise Pabricae libere applicamus ; reliquam vero partem, videlicet 
medietatem trium dictarum partium, Hospitalibus cujuslibet Oppidi consignamus, de qua 
quidem medietate sive parte, eisdem Hospitalibus applicata, dicta Hospitalia teneantur Hos- 
pitali principan, ubi Cathedralis fuerit Ecclesia, decimam solvere. 

34 Applicamus etiam eadem auctoritate in perpetuum Pabricae nostrae Ecclesise Sanctissimse 
Marise, omnes et singulas decimas unius Parochiani ejusdem Ecclesise et omnium aliarum 
Ecclesiarum totius Civitatis et Dicecesis, dum tamen talis Parochianus non sit primus, seu 
major vel ditior dictae nostrae Ecclesiae Parochialis et aliarum Ecclesiarum nostrae Dicecesis, 
sed secundus post primum. 

35. Officium vero Divinum diurnum pariter et nocturnum, tam in Missis, quam in Horis, 
fiat semper et dicatur secundum consuetudinem Ecclesiae Hispalensis, doñee et quousque 
Synodus celebretur. 

36. Volumus insuper et de ejusdem Celsitudinis instantia et petitione ordinamus, quod 
Portionarii ipsi vocem habeant in Capitulo una cum Dignitatibus et Canonicis, tam in spiri- 
tualibus quam in témporalibus, praeter quam in electionibus et alus a jure prohibitis casibus, 
qui solis Dignitatibus et Canonicis pertineant. 

37. Et insuper volumus et de ejusdem Serenitatis instantia et petitione ordinamus, quod in 
dicta nostra Cathedrali Ecclesia, praeterquam in diebus festivis, in quibus una tantum Missa 
solemniter celebratur, hora Tertiarum duae quotidie Missae celebrentur, quarum una, primis 
diebus Veneris cujuslibet mensis, de anniversarip fiat pro Hispaniae Kegibus praeteritis, prae- 
sentibus et futuris; diebus vero Sabbati Missa príBdicta in Virginis gloriosae laude» pro praefa- 
torum Eegum incólumitate et salute respectivo celebretur, cujuslibet autem mensis primo 
die Lunae eadem Missa pro animabus in purgatorio existenübus solemniter dicatur ; reliquia 



SECCIÓN CUARTA. 175 

vero diebus prsefeta Missa de prima pogisit Celebran ad voluntatem et dispositionem cujuslibet 
personse volentis eam dotare : dictique Episcopi et Capitulum possint quameumque dotem 
recipere a quibusvis personis sibi obliatam pro ejusdem Missse celebratione : secunda vero Missa 
de festo vel de feria occurrenti, secundum ritum Hispalensis Ecclesiae, vel alias hora Tertiarum 
celebrabitur : et quicumque Majorem Missam celebraverit, ultra communem distributionem 
ómnibus lilis Missse interessentibus assignatam vel assignatum stipendium, lucretur triplum 
quam ad quameumque diei Horam : Diaconus vero duplum, et Subdiaconus simplum, et qui- 
cumque ad Missam Majorem non interf aerit, Tertiam et Sextam illius diei non lucretur, nisi 
ex rationabili et justa causa, et. Decani licentia vel alterius in choro pro tempore praesidentis, 
absens fuerit, super quo petentis licentiam et concedentis conscientiam oneramus ret quicum- 
que similiter Matutinis et Laudibus iriterfuerit, triplum lucretur quam ad quameumque diei 
Horam, et insuper stipendium Primae, quamvis illi non interfuerit. 

38. Volumus insuper, et de ejusdem Majestatis instantia et petitione ordinamus quod bis in 
qualibet hebdómada Capitulum teneatur feria videlicet tertia et sexta, et quod feria tertia 
tractetur ibidem de negotiis oc curren tibus, feria autem sexta de nuUa alia re, nisi de morum 
correctione et emendatione tractetur, et de iis, quae ad Divinum cultum debite celebrandum et 
ad clericalem honestatem in onmibus et per omnia, tam in Ecclesia quam extra, conservandam 
expectant; et quselibet alia dies ad Capitulum celebrandum sit interdicta, nisi novus casus, 
qui emerserit, aliud exegerit; per hoc autem nolumus jurisdictíonem nostri Capituli aut suc- 
cessorum nostrorum circa coi'rectionem et punitionem dictorum Canonicorum, aliarumque 
personarum nostra Cathedralis Ecclesise, aliquatenus derogari; quam omnimodam juris- 
dictionem,correctionem et punitionem dictarum Personarum nobis et dictis successoribus reser- 
vamus, ad instantiam et petitionem praefatarumMajestatuin, Patronorum, et de eorum consensu. 

39. ítem eadem auctoritate (ít de ejusdem Catholicse Majestatis beneplácito statuimus et 
ordinamus, quod quilibet dictae* nostrae Ecclesiae et DicBcesis Clericus primse Tonsuras, ad hóc 
ut possit privilegio gaudere clericali, deferat tonsuram unius regalis argenti magnitudinis, 
monetae usualis Hispanise, et ])er dúos dígitos infra aures, a tergo preferente scissura capillos 
tondeat, vestibusque honestis iaduatur, clámide videlicet vel mantello seu pallio, quod vulga- 
riter Loba nuncupatur, 6 Manteo^ clauso vel aperto ad terram protentis, non rubei ñeque flavi 
colorís, sed alterius honesti colorís, quibus tam in vestibus superioribus, quam in inferioribus 
utatur. 

40. ítem eadena auctoritate Apostólica, necnon de ejusdem Celsitudinis et Catholicse Majes- 
tatis consensu delibérate, quia in ipsa provincia, Perú vulgariter nuncupata, in Civitate 
Cusquensi et sub invocatione Beatissimse Marise Virginis Assiimptionis, Cathedralem Eccle- 
siam in honorem ejusdem Vir^^nis Assumptionis, Apostólica auctoritate perpetuo erigimus, 
domos, habitatores, ineolas et vicinos, tam intra Civitatem, quam in suburbiis ejusdem 
Civitatis, de praesenti vel in futurum habitantes vel commorantes, in dictíe Ecclesiae Mariae 
Virginis Assumptionis Parochlanos deputamus et assignamus, doñee in dicta Civitate com- 
moda per nos et per nostros successores fiat divisio Parochiarum; cui etiam jura Parochialis 
Ecclesiae solvere teneantur, decimas, primitias et oblationes offerre, et a Bectoribus ejusdem 
Ecclesiae, Confessionis, Eucharistiae et alia Sacramenta recipere, necnon ejusdem Rectoribus 
Sacramenta hujusmodi conferre et administrare, et Parochianis recipiendi licentiam concedi- 
mus pariter et facultatem. 

41. ítem volumus et statuimus et ordinamus, quod consuetudines, constitutiones, ritus et 
mores legítimos et approbatos, tam Of&ciorum, Missarum, aliorumque omnium approbatorum 
Ecclesiae Hispalensis, necnon aliorum cujuscumque Ecclesiae seu Bcclesiarum ad nostram 



176 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Cathedralem decorandam et augendam necessariíJS, reducere et transplantare libere valeant- 
42. Et quia- quse de novo eraergunt, novo indigent auxilio, igitur Litterarum supradictarum 
virtute nobis et successoribus nostris plenissimam emendandi, ampliandi et ea, quse oportuerit, 
statuendi et ordinandi in posterum potestatém reservamus, ut possimus id faceré de consensu, 
petitione, instantia Regise Majestatis, tam circa cónstitutionem et taxationem dotis perpetuam 
vel temporalem, et limitum nostri Episcopatus ot omnium Beneficíorum, quam circa retentio- 
nem decimarum vel divisionem earumdem. secundum tenorem BuUsb Alexandri, per quam 
ipsis Regibus Hispaniae fuit facía donatio decimarum, lice't ad praesens per eamdem Regiam 
Májestatem, ad alimenta nobis sint cum bis tamen qualitatibus donata; quge omnia et singula» 
instantibus et petentibus prsedictis Dominis meis, Regina ac Régibus, dicta auctoritate 
Apostólica, qua fungimur in bac parte, et melioribus modo via atque forma, quibus melius 
possumus et de jure debemus, erigimus, instituimus, creamus, facimus, disponimus et ordi- 
namus cum ómnibus et singulis ad id necessariis et opportunis. Non obstantibus contrariis 
quibuscumque et illis prsecipue, quse Sanctissimus Dominus Noster prsefatus in suis insertis 
Litteris Apostolicis voluit non obstare : et ea omnia et singula ómnibus et singulis praesentibus 
et futuris cujuscumque status/gíadus, ordiois, praeeminentise vel conditionis fuerint, intima- 
mus, et ad omnium notitiam deducimus et deduci volumus : per prsesenteá mandamus et 
prsedicta auctoritate, in sanetae obedientise virtutem ómnibus et singulis supradictis, ut ea 
omnia et singula, quemadmodum a nobis instituta sunt, observentur et observari faciant. In 
quorum omnium et singulorum fidem et testimonium prsemissorum, prsesentes Litteras sive 
publicum instrumentum exiride fieri et per Notarium infrascriptum scribi et publican, nostri- 
que sigilli muniri fecimus, appensione chordse. 

Datis Cusco, sub auno a Nativitate Domini millesimo quingentésimo trigésimo octavo, 
quinta die Septembris. Joan, de Samano. 



SERIE DE LOS OBISPOS DEL CUZCO, 

1. limo. D. Fernando de Luque y Olivera fué el primer Obispo del Cuzco; ignórase el año 
de su entrada y de su muerte. 

2. D. Fr. Vicente Valverde, Dominico, natural de Oropesa, estudió en Valladolid, nombrado 
para la Silla del Cuzco, ejecutó la Erección de la Catedral en 5 de Setiembre de 1538, y la 
firmó en la misma Ciudad del Cuzco de su propia mano ; murió á manos de los Indios de la 
Puna en Guayaquil, cuando volvia a España, y se le comieron asado, en 1541. 

3. D. Fr. Juan Solano, Dominico, natural do Archidona en Málaga, entró en el Cuzco en 
1545, y gobernó basta 1550, que volvió á España á solicitar la división de su Obispado, que 
tenia más de 300 leguas, y como se retardase, renunció en 1562. 

4. D. Sebastian de Lartaun, natural de Vizcaya, Canónigo de Alcalá, entró en 1573, y murió 
en Lima en 1584, asistiendo al Concilio Provincial. 

5. D. Fr. Gregorio Montalvo, Dominico, natural de Coca en Segovia, Prior de Falencia, 
promovido á Popayan, y de allí al Cuzco en 1590, donde murió en 1591. 

6. D. Antonio de la Raya, nacido en Baeza, Doctor y Rector de San Clemente, de Bolonia, 
Maestrescuela de Jaén, Inquisidor de Cerdeña, Llerena, Granada y Valladolid, entró en el 
Cuzco en 1598, pidió Obispo Auxiliar, y volvió á España en 1606. 

7. D. Fernando de Mendoza, Religioso de la Compañía de Jesús, natural de Torrecilla en la 
Rioja, entró en 1611, y murió en 1617. 

8. D. Lorenzo Pérez Grado, nació en Salamanca, donde se graduó de Licenciado, pasó al 



SECCIÓN CUARTA. 177 

Peni, donde fué Arcediano del Cuzco, después Obispo del Paraguay en 1617, entró en Cuzco 
en 1619, donde murió en 1627. 

9. D. Fr. Fernando Vera, Agustino, natural de Mérida, Lector y Prior de Jerez, Obispo de 
Bugia, Auxiliar de Badajoz, nombrado para Santo Domingo en 1628 y antes de recibir las 
Bulas trasladado al Cuzco en 1630, promovido á Lima enl639, no pasó á tomar posesión de la 
Metropolitana. 

10. D. Diego de Montoya y Mendoza, natural de Mijancas en Calahorra, estudió en Osma, 
fué Doctor de Avila y Magistral de Coria, nombrado para Popayan en 1632, para Trujillo en 
1639, donde murió electo para el Cuzco, en 1640. 

11. D. Juan Alonso de Ocon, natural de Ocon en la Rioja, Colegial, Doctor y Profesor de 
Alcalá, Cura de Santa Cruz en Madrid, electo para Yucatán en 1638, para el Cuzco en 1644, 
y para Charcas en 1650. 

12. D. Pedro Ortega Sotomayor y Arias, natural y Magistral de Lima, Arcediano de Tru- 
jillo, nombrado para Trujillo en 1644, para Arequipa en 1647, y para el Cuzco en 1652 ; 
donde murió ó cesó en 1658. 

13. D. Bernardo Eyzaguirr(3, nacido en Toledo, Inquisidor Fiscal de Cartagena de Indias y 
después de Lima, electo para Panamá en 1655, para el Cuzco en 1663, y para Charcas en 1670. 

14. D. Manuel MoUinedo y Ángulo, gobernó como 30 años la Iglesia del Cuzco; pues entró 
en 1673 y murió en 1699. 

15. D. Juan González de Santiago, entro en 1707 y cesó poco después. 

16. D. Melchor de la Nava entró en 1711, y cesó en 1714. 

17. D. Fr. Gabriel de Arregui, Franciscano, natural de Buenos-Aires, Comisario de su Or- 
den, nombrado para Buenos-Aires en 23 de Junio de 1712, y después para el Cuzco en 1717, 
murió de una caída de la muía, haciendo la Visita, en 1724. 

18. D. Fr. Bernardo de Serrada, Carmelita Calzado, Provincial de Castilla, electo para 
Panamá en 1720 y para el Cuzco en 1727, murió ó cesó en 1733. 

19. D. Juan de Sarricolea y Olea, natural de Huánuco y Penitenciario de Lima, nombrado 
para el Tucuman en 1724, para Chile en 1731, y para el Cuzco en 1736, donde murió en 1740. 

20. D. Pedro Morcillo Rubio y Auñon, natural de la Mancha, Obispo Auxiliar de Lima, 
nombrado para Panamá en 1731, y para el Cuzco en 1743, murió en 1747. 

21. D. Juan de Castañeda, natural de Guaura, en la Diócesis de Lima, Arcediano del Cuzco, 
nombrado para Panamá en 1743, y para el Cuzco en 1750, donde murió en 1762. 

22. D. Manuel Jerónimo de Bomani, natural de Guamanga, electo para Panamá en 1759 y 
para el Cuzco en 1764, donde murió en 1769. 

23. D. Agustín de Gorrichategui, natural de Panamá, electo para el Cuzco en 1769, entró 
en su Diócesis en 1770, asistió al Concilio de Lima en 1772 y murió en ürubamba en 28 de 
Octubre de 1776. 

24. D. Juan Manuel Moscoso y Peralta, natural de Arequipa, Canónigo y Obispo Auxiliar 
de ella con el título de Trieomia eu Cesárea, nombrado para el Tucuman en 1770, asistió como 
Sufragáneo al Concilio de Charcas y fué trasladado al Cuzco en 1779 ; pasó á Madrid por asun- 
tos graves y murió ó cesó en 1Í784. 

25. D. Bartolomé María de las Heras, vino de España nombrado para el Cuzco en 1790, 
después para Lima, donde entró en 18 de Noviembre de 1806. Se retiró á España en la trans- 
formación política de América y murió en Madrid á 5 de Setiembre de 1821. 

26. D. José Pérez y Armendariz, entró en el Cuzco en 1809, y cesó en 1819. 

27. D. Fr. Calixto de Orihuela, entró en 1821, y cesó en 1840. 



178 PARTE 5« ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

28. D. Eugenio Mendoza y Jara entró en 1839, y cesó en 1854. 

29. D. Julián Ochoa entró en 1865. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE AREQUIPA. 

Erigió este Obispado por desmembración de él del Cuzco, el Papa Gregorio XIII,el 15 de Abril 
de 1577, como lo dice él mismo en la Bula de institución del limo. Ervias, que se pondrá des- 
pués de la serie de Obispos, que ha habido en ésta Diócesis. Pero ésta Erección ó no se llevó á 
efecto ó, si se efectuó, cesó muy presto, volviendo la Diócesis de Arequipa á formar parte de la 
del Cuzco hasta el 20 de Julio de 1609, en que Paulo V renovó su Erección. (Fast. Nov. Orb, 
Ordinat. 145.) 



SE RENUEVA LA ERECCIÓN DE LA SILLA DE AREQUIPA. 

Paulo Obispo, Siervo de los Siervos del Señor. Para eterna memoria. 

Constituido en el Pontifical asiento por disposición Divina, sin mérito alguno, gozando de 
dicha potestad á efecto del más acertado régimen de los Fieles, y hacer división y separación 
de lugares, según la multitud de estos, con sus respectivas Iglesias y Obispados ; en lo que 
principalmente incumbe á nuestro cargo, que es el mayor aumento del culto Divino, devoción 
de los Fieles, y que estos gocen, mediante el patrocinio y asistencia de un Prelado idóneo, de 
todo sufragio ó incremento, así en lo temporal como en lo espiritual, conforme á la voluntad 
de nuestros Católicos Reyes ; hallándose vacante al presente la Iglesia del Cuzco en las Indias 
Occidentales, y proveyéndola en la persona de nuestro muy amado Hermano Fernando, por 
Obispo y Pastor de ella ; somos de parecer, entre otras muchas cosas, que si, á instancia ó 
ruego de nuestro muy amado hijo en Cristo Felipe, Católico Rey de las Españas (cuyo privile- 
gio de Patronato á ella le compete por derecho Apostólico, sin estar derogado), y según el dic- 
tamen del actual ó futuro Pontífice, fuese necesario hacer alguna desmembración ó separación, 
por la amplitud de dicho Obispado, de algunos de sus lugares, villas y demás pertenencias, con 
sus correspondientes términos, territorios, Clero, Pueblo y personas, como también de los diez- 
mos, derechos, emolumentos, que se han acostumbrado percibir por dicho Obispo del Cuzco 
por razón de jurisdicción, visita, subordinación, superioridad y demás leyes y costumbres de 
dicho Obispado, así como erigir otras nuevas Iglesias y Obispados ; en tal caso puedan efec- 
tuarse dichas separaciones sin intervención de dicho Obispo, y aun contra su voluntad, según 
más expresamente se contiene en nuestras Letras. Por lo que, siendo noticiados de nuestro muy 
amado Rey Felipe, atento á un lugar comprendido en la jurisdicción de Arequipa abundante 
de gente, que se halla distante de la Ciudad del Cuzco, resultando de esto, que sus habitadores 
no puedan cómodamente presenciarse á su propio Obispo á impetrar aquellas cosas propias del 
ministerio Episcopal y necesidades ocurrentes, ni puedan ser visitados, corregidos y dirigidos 
en las cosas espirituales, sucediendo muchas veces desear el pastoral ministerio; nos parece 
conveniente para mayor lustre de dicho lugar, comodidad de sus habitadores, incremento del 
Divino culto y salud de las almas, que se eirija ó instituya una Iglesia Catedral, según la deter- 
minación infrainserta, ó sea de las Parroquiales ú otras comprendidas en dicho lugar. En 
estos términos, llevados nosotros de éstas y otras razonables causas, como también inclinados 
á los ruegos de nuestro Rey Felipe, intimados én ésta parte, y hecha prudente deliberación con 
nuestros Hermanos, los Cardenales de lá Santa Iglesia, de su consejo y persuasión y por plenitud 



SECCIÓN CUARTA. 179 

de autoridad Apostólica, para ilionra de Dios y de su gloriosísima Madre y honra de toda la 
Corte celestial, desmembramos y separamos de dicha Iglesia y Obispado del Cuzco, como de su 
Mesa Episcopal, dicho lugar y parte de su Obispado, la que juzgase convenir el Nuncio de la 
Sede Apostólica por sí ó sus Comisarios, deputados á este fin, ó subdelegados, dividir, estable- 
cer, repartir y distinguir con sus límites, campos, villas, tierras, lugares, términos, distritos. 
Clero, Pueblo, personas, Monsisterios, Iglesias, Colegios, Hospitales y cualesquiera otros Bene- 
ficios Eclesiásticos con cura de almas ó sin ella, Seculares ó Hegulares de cualesquiera Ordenes, 
como también de las décimas, derechos, emolumentos, acciones que posee, percibe, exige, pre- 
tende, ó pueda pretender el Obispo, que actualmente subsista, por razón de jurisdicción, visita, 
sucesión, superioridad, procuración, sufragio caritativo ú otro socorro, ó por leyes desdicho 
lugar y otro cualesquiera derecho : pues por el tenor de las presentes Letras, y con nuestra 
potestad Apostólica lo separamos, desmembramos y segregamos de toda jurisdicción, potestad, 
subordinación, dominio y superioridad del dicho Obispo, y de la prestación y solución de las 
décimas, derechos y emolumentos, que acostuinbra percibir, ó le son debidos, de suerte que en 
adelante el Obispo, que por tiempo existiese, sus oficiales. Vicarios y Procuradores no puedan 
ejercer jurisdicción alguna, potestad,, superioridad, administiracion, corrección y dominio en la 
parte de jurisdicción, que se híL de dividir, distinguir y limitar, ni en sus campos, villas, tierras, 
lugares, términos, distritos, tíjrritorios. Clero, Pueblo, personas. Monasterios, Iglesias, Cole- 
gios Hospitales, Beneficios, ni demás cosas de éstas, ni disponer de los Beneficios comprendidos 
en dicha división, que hasta ahora han pertenecido á la provisión, colación y disposición del 
mismo Obispo, cesando las ireservaciones y penas Apostólicas en orden á esto : ni percibir, 
exigir ó llevar décimas, derechos y emolumentos, que estaban señalados, ni conocer de causas 
fuera de aquellas, de que se han instruido ó hayan adquirido jurisdicción con su conocimiento, 
en las que de ninguna suerte se entrometan, atento á que por la autoridad y tenor expresado 
perpetuamente los eximimos y separamos. Demás de esto, el expresado lugar de Arequipa, en 
el que se ha de señalar alguna Iglesia Parroquial ú otra para Catedral ha de quedar sufragáneo 
al Arzobispo de la Ciudad de los Beyes, al cual lo está la del Cuzco por derecho Metropolitano, 
y ha de ser gobernada por el propio Obispo de Arequipa, el cual cuidará de su estructura y de 
ampliar sus edificios, quedando en formado Iglesia Catedral, como también para asignará 
dicha Iglesia y Obispado de Arequipa tantas Dignidades, Canongías. Prebendas y otxos Bene- 
ficios Eclesiásticos, cuanto parezca convenir al culto Divino, servicio y honor del estado Ecle- 
siástico, cuidando de su dotación, la cual ha de exigir del modo más conveniente, y confiera las 
demás cosas espirituales establecidas con suficiente congrua, y pueda gozar de las dpmas insi- 
gnias, jurisdicciones Episcopales y demás privilegios honores, preeminencias y otros derechos, 
de los cuales las demás Iglesias Catedrales erectas en esas partes y sus respectivos Prelados 
han gozado y gozan en cualquiera suerte. 

Con la misma autoridad erigimos y asignamos á la dicha Iglesia el referido Pueblo de Are- 
quipa constituido en Ciudad, y por Obispado la mencionada pari» de Provincia, que se segre- 
gase por el Nuncio ó sus Comisarios, y á todas las personas, que existiesen en dicha Ciudad y 
Obispado, conviene á saber, las Eclesiásticas por Clero, y las Seculares por Pueblo, según la 
propia división, repartición, distribución, como también las décimas, derechos y emolumentos, 
que acostumbraba á tomar dicho Obispo del Cuzco y le eran debidos, se asignan por dote á la 
Mesa Episcopal de dicha Iglesia de Arequipa. 

Demás de esto concedemos al dicho Obispó, que por tiempo existiese, colación, provisión y 
otra cualquiera disposición de todos los Beneficios, que periienecian antes al expresado Obispo 
del Cuzco, existentes en la parte desmembrada del Obispado, la cual debia haber por sí 6 sus 



180 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Vicarios deputados por él, cesando cualquiera reservación Apostólica en ésta parte por el tenor de 
las presentes. 

Igualmente concedemos al expresado Obispo de Arequipa, Episcopal y ordinaria jurisdic- 
ción en dicha Ciudad y Obispado, en su Clero y Pueblo ; y en cuanto á los derechos Provincia- 
les y Metropolitanos, queda al arbitrio y disposición del Arzobispo de la Ciudad de los Reyes, 
que por tiempo existiese. Igual potestad conferimos al Nuncio ó sus Comisarios para dividir, 
repartir, limitar y distinguir parte del Obispado del Cuzco, de la otra parte de la mencionada 
Diócesis 6 nueva Iglesia, y hacer las demás cosas necesarias. 

Finalmente concedemos al dicho Felipe, Católico Key de las Españas, ó al que por tiempo 
fuere, el derecho de Patronato, y el de presentar personas idóneas para dicha Iglesia de 
Arequipa al Romano Pontífice, que existiese, para que por ésta presentación se le provea de 
Obispo y Pastor, así por la primera vez como siempre que acontezca vacar, y para erigir (1) la 
mayor Dignidad después de la Episcopal y Pastoral y otras Dignidades, Canongías, Prebendas 
y demás Beneficios de ésta clase en dicha Iglesia y Ciudad de Arequipa, y para dotarla por el 
mismo Católico Rey,ó el que por tiempo fuese, así desde su primer establecimiento como 
después que fuese dotada y erigida ; y en adelante siempre que vacase el expresado Obispado 
de Arequipa, reservamos perpetuamente y concedemos el derecho de Patronato y presentaciones 
de ésta clase al enunciado Monarca y al que por tiempo fuese, compitiéndole ésta facultad 
por la fundación y dotación, y que de ningún modo pueda derogársele por la Sede Apostólica, 
á no prestar su consentimiento el dicho Monarca y el que lo fuese en lo sucesivo, Y si de otra 
forma se derogase, semejante derogación sea de ninguna fuerza ó momento, y que siempre que 
se presuma juzgar y definir por cualesquiera Jueces Ordinarios ó Delegados, Auditores de las 
causas del Palacio Apostólico ó Cardenales de la Santa Iglesia Romana, ó Delegados, se les 
deroga cualquiera facultad 6 autoridad de juzgar é interpretar en otra forma : y se tengan por 
írritas y de ningún valor, si aconteciere contravenir á lo dispuesto, sabiéndolo ó ignorándolo. 

No obstando las expresadas Constituciones, Ordenaciones Apostólicas y el juramento de la 
dicha Iglesia del Cuzco, confirmación Apostólica ó cualesquier otras firmezas, estatutos, 'cos- 
tumbres y otras contradicciones ; y á nadie en ninguna forma le es permitido contravenir, y de 
ninguna suerte cometer el atentado de substraer ó borrar ésta plana de la contenida separa- 
ción, desmembración, segregación, exención, liberación, erección, institución, concesión, 
asignación, sucesión, imparticion, reservación y Decreto. Y si alguno tal cometiese, se dé por 
incurso en la indignación de Dios Omnipotente y de los Bienaventurados Pedro y Pablo. Dado 
en Roma, en San Marcos, en el año de la Encarnación del Señor de 1609, á 20 de Julio, en el 
año quinto de nuestro Pontificado. 

(Del Archivo Nacional de Lima, Legajo 1194. Expediente 21682.) 

EJECUCIÓN BE LA ERECCIÓN DE AREQUIPA. 

Nos, D. Pr. Pedro Perea, Maestro de Sagrada Teología, electo Obispo de la Ciudad de Are- 
quipa, en las Indias Occidentales por la piedad Divina y merced de la Sede Apostólica, Real 
Consiliario por el pastoral ministerio, que actualmente ejerce en dicha Ciudad; á su encomen- 
dado rebaño y á todos y cada uno de los Fieles, que han de ver las presentes Letras : salud 
sempiterna y bendición Apostólica en el Señor. A todos pues y cada uno sea notorio como 
Nuestro SSmo. Padre, Paulo Papa V. mandó erigir, crear é instituir en dicha Ciudad 

(1) Nota de los EE. Véase la nota, que se pondrá á la Bula de erección del Obispado de Guamaoga. 



SECCIÓN CUARTA. 181 

una Iglesia Catedral con un Obispo, que la gobierne religiosa y prudentemente, el cual procure 
con diligencia edificar y construir la Iglesia y todo lo que conduce al culto Divino, predicando 
la palabra de Dios y enseñando lo necesario para la salud de las almas, dictándoles los vicios 
que han de huir, y las virtudes que han de imitar, para que de éste modo, evitando las penas 
eternas, puedan conseguir la celestial gloria ; y qué ademas de esto pusiese todo cuidado en 
crear Dignidades, Prebendas, Canongías y otros Beneficios Eclesiásticos con cargo de almas 
y sin él : y que confiriese cualesquiera cosas espirituales proporcionadas al mérito de cada uno : 
y por último propusiese con su predicación el Santo Evangelio de Jesucristo entre los Católicos 
observadores de la Fé, y entrcí los Indios nuevamente convertidos, procurando el aumento de 
pastores, conforme pareciese conveniente á la salud espiritual de sus subditos, según parece 
de la Bula á éste fin expedida en Koma por Su Santidad en el año de la Encarnación del Señor 
de 1609, á 20 de Julio, en el quinto año de su Pontificado, que es del tenor siguiente : (Aquí 
la Bula inscTta arriba.) 

Pocos años después de ésta Bula el mismo Pontífice Paulo V, á instancia y súplica de la 
Real Majestad colocó de Obispo con su autoridad Apostólica al Dr. D. Fr. Cristóbal Rodríguez, 
que fué el primero de dicho Ciudad, el cual murió muy distante de ella : por lo que el mismo 
Pontífice, á instancia de nuestro Católico Rey, eligió por segundo Obispo de ella áPr. Juan de 
las Cabezas Altamirano, Obispo de Guatemala, en la que á pocos dias murió. En éste supuesto 
y por la misma causa, el expresado Papa, á ruegos de la Majestad Católica, deseando proveer á 
dicha Iglesia Catedral de Arequipa, de Pastor, me confirió dicho cargo sin ningún mérito, con 
amplia potestad sobre el régimen y administración de las cosas espirituales y temporales, 
según más explícitamente consta de dichas Letras Apostólicas, expedidas conforme al estilo de 
la Curia Romana, remitidas á éste fin por parte de nuestro Rey, las que siendo registradas, y 
vistas no tener defecto alguno ni vicio, son del tenor siguiente. (Aquí la Bula de institución 
del Señor Perea, arriba inserta.) 

En cuyo supuesto, después de la admisión de dichas Letras Apostólicas, según lo que por 
ellas se nos intima, mediantt! la presentación hecha por nuestro Rey Felipe en el presente 
Obispado, constando de ellas no haberse procedido á dicha Erección, ni providenciádose sobre 
las Dignidades, Canongías y demás Beneficios de dicha Diócesis, omitiendo la espiritual comi- 
sión, que se les habia concedido y de la que no pudieron usar así el primero como el segundo 
Obispo de ella, por dicha razón ; en cumplimiento del ministerio que obtengo, y procediendo en 
virtud de dicha comisión, determinamos erigir en dicho Obispado Dignidades, Canongías, 
Prebendas y otros Beneficios y Oficios Eclesiásticos, como también hacer y ordenar las demás 
cosas necesarias : en estos términos deseando Nos, el mencionado Fr. Pedro Obispo de Arequipa, 
ejercer el mandato y comisión Apostólica, como somos obligados j para honra de Dios y de su 
Bienaventurada Madre y todos los Santos, hacemos é instituimos dicha Erección é institución 
señalada sobre las Dignidades, Canongías, Prebendas, Beneficios, Oficios y demás cosas nece- 
sarias infrainsertas. 

Primeramente haya en dicha Iglesia un Dean, que es la primera Dignidad después del 
Obispo : de cuyo cargo serán los Divinos Oficios y demás cosas pertenecientes al culto Divino, 
así en el coro y altar, como en las procesiones que hubiere en la Iglesia y fuera de ella : lo 
mismo que en Cabildo y en cualquiera otro lugar de la Iglesia,en donde se congregaren en forma 
de él para alguna consulta ; de manera que todas éstas reuniones se hagan quieta y pacífica- 
mente con aquel silencio, honestidad y modestia debida : pertenecerá también á el otorgar 
licencias á aquellos, que por algún motivo deban ausentarse del coro con causa, y no sin ella. 

Un Arcediano, quien ejercerá los exámenes de los que se hayan de ordenar, ministrará al 
TOM. II. 23 



182 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Prelado que celebrare solemnemente, visitará la Ciudad y Obispado, teniendo comisión, y hará 
las demás cosas convenientes por derecho común. Tendrá también por lo menos el grado de 
Licenciado en alguna Universidad en Derecho Canónico 6 en Sagrada Teología. 

Una Cantería, á la cual ninguno puede presentarse ni recibirse, no estando instruido en 
Música 6 á lo menos en canto llano, cuyo cargo será cantar, enseñar, corregir, ordenar y en- 
mendar todo lo que pertenece y conduce al canto en el coro ó en otra parte, por sí y no por 
otro, caso que al Prelado no le parezca otra cosa conveniente. 

Un Maestrescuela, al cual ninguno se presente sin estar graduado en Teología 6 Derecho 
Canónico en alguna General Universidad, ó á lo menos de Licenciado, el cual será obligado á 
instruir en Gramática á los Clérigos y serviciales de la Iglesia, y á todos los del Obispado que 
quisiesen aprender, y esto por sí ó por otro. 

Un Tesorero, al cual convendrá cerrar y abrir la Iglesia, hacer tocar las campanas, cuidar 
las lámparas y candeleros, hacer guardar todos los utensilios déla Iglesia, proveer de incienso, 
luces, hostias, vino y otras cosas necesarias para celebrar : así también hacer presente los rédi- 
tos de la fábrica de la Iglesia, á disposición del Cabildo. 

Seis Canongías y Prebendas, las cuales estén separadas de las expresadas Dignidades, ni 
pueda jamas obtenerse una de ellas juntamente con alguna Dignidad : á las cuales ninguno 
pueda ser presentado sin ser Presbítero : á quienes convendrá celebrar todos los dias, fuera de 
aquellas festividades de 1» y 2a clase, en las que el Prelado, ó, por su falta, alguna de las Di- 
gnidades celebrase : lo cual queda suspenso hasta que tenga complemento el número de 
Canónigos. 

También establecemos tres Kaciones enteras y otras tantas Medias : y los que fueren presen- 
tados á las primeras, han de estar ordenados de Diáconos, en el cual Orden son obligados á 
servir diariamente en el altar cantando Epístolas, Evangelios y Pasiones ; mas los promovidos 
á las Medias Eaciones han de ser Subdiáconos, y estarán obligados á cantar las Epístolas en el 
altar, Profecías en el coro y las Lamentaciones y Lecciones que ocurran. 

Queremos, ordenamos y establecemos en cuanto á las Dignidades, Canongías, Raciones ó 
medias Raciones y otro cualquier Beneficio de nuestro Obispado, que ninguno pueda presentarse 
que esté exento de nuestra jurisdicción ordinaria por algún orden, privilegio ú oficio, y si tal 
sucediese, tal presentación é institución sea írrita y nula. 

Con la misma autoridad reservamos á nuestro Católico Rey y á sus sucesores, según por 
derecho les compete, la presentación de personas idóneas para las Dignidades, Canongías, Pre- 
bendas, Raciones enteras y medias, que se han de establecer en nuestra Iglesia Catedral. 

También instituimos en dicha nuestra Iglesia dos Curas Rectores, los que ejercerán bien su 
cargo, celebrando, confesando y administrando solícita y cuidadosamente los demás Sacramen- 
tos : los cuales, según nuestra voluntad y disposición y de nuestros sucesores, podrán ser elegi- 
dos ó separados : y habiendo necesidad se podrá aumentar uno ó muchos más Rectores, 

En la propia conformidad un Sacristán, el cual será obligado á manejar aquellas cosas perte- 
necientes al cargo de Tesorero, estando él presente ó de comisión suya, ó en su ausencia, según 
la voluntad del Cabildo. 

Cuatro Acólitos, los cuales ejercerán su ministerio diariamente por su orden en el altar 6 en 
el coro, siendo necesario. 

Dos Capellanes, cada uno de los cuales será obligado á asistir á los Divinos Oficios mañana 
y tarde, y rezar en el coro en las Misas solemnes, perseverantejunto al pulpito: y asimismo 
celebrar las Misas asignadas en cualquiera mes, si no es que estén impedidos per enfermedad 
ú otra causa. 



SECCIÓN CUARTA. 183 

Un Organista, el cual esté (►bligado á tocar en las festividades y otros tiempos, conforme la 
disposición del Cabildo. 

Oficio de Ecónomo 6 Procurador de la Fábrica y Hospital, el cual correrá y tendrá obligación 
de guardar y pagar los réditos y rentas anuales y demás emolumentos, obvenciones y bienes, 
que en cualquiera manera peirteneciesen á dicha Fábrica y Hospital : cobre y recoja los réditos 
de las décimas, que pertenecen á una y otra mesa, de los que ha de dar cuenta todos los años, 
con cargo y data de todo lo recibido y gastado, al Obispo, Cabildo ú oficiales á éste fin deputa- 
dos ; á cuya voluntad se ha de elegir 6 remover, dando ante todas coras idónea y suficiente 
fianza, sin la que no se admitirá á dicha Administración. 

Instituimos eV oficio de Notario ó Secretario de la Iglesia y Cabildo, el cual dé fé de cuales- 
quiera contratos celebrados entre la Iglesia, Obispo y Cabildo y otras cualesquiera personas : 
anote ó haga anotarlos en el I'rotocolo : á más de esto escriba ó haga escribir los actos Capitu- 
lares, posesiones, arriendos, censos, préstamos hechos por los Obispos, Cabildo é Iglesia 6 á 
ellos, y que en adelante se hiciesen, guardando los Protocolos y escrituras, que conducen á su 
cargo, y los libros, en que se contienen cualesquiera dé las cosas dichas : y distribuya los rédi- 
tos á los Beneficiados, Cabildantes y demás interesados, según sus porciones, dando razón de 
todo y recibiéndola. 

D*n Pertiguero, cuyo cargo será disponerlas procesiones y acompañar del coro á la Sacristía 
6 altar, 6 al contrario, al Presbítero, Diácono, Subdiácono y demás asistentes, que adminis- 
trafc^en, yendo ante ellos. 

TJn Perrero, el cual cuide de echar los perros de la Iglesia, y mundificar el Templo todos los 
Sábados y demás festividades! de Vigilia, según dispusiere el Tesorero. 

Determinamos que la erección y provisión de lo:* dichos Acólitos, Capellanes y demás oficios, . 
como también la asignación del salario correspondiente, pertenece á nos y á nuestros sucesores 
juntamente con el Cabildo. 

De todas las cosas dichas, (Conviene á saber, cinco Dignidades, seis Canongías, tres Raciones 
enteras y otras tres Medias, como de los Capellanes, Acólitos y demás oficios dichos, respecto 
de que al presente son cortosi, tenues y de poca consideración los frutos, réditos y rentas de 
diezmos, pues no correspond(in al sustento de los referidos ; queremos y es nuestra voluntad 
suspender, como en efecto suspendemos, dos Dignidades, conviene á saber, la Maestrescolía y 
Tesorero, tres Canongías, una Ración entera y otra Media, sobre las que proveimos en ésta 
nuestra Erección : en la misma conformidad los Capellanes, Acólitos j demás oficios, sobre los 
que reservamos proveer nosotros, determin^indo al presente dividir en las tres Dignidades del 
Dean, Arcediano y Cantor, y en los tres Canónigos dos Raciones y dos Medios la cuarta parte 
de las décimas y demás emolumentos, según la disposición, que hemos de dar y la cualidad de 
los Prebendados. Mas los suspensos aguardarán al mayor incremento de rentas, de suerte que 
considerando nosotros y nuestros sucesores las cosas que fuesen más cómodas á la mayor utili- 
dad de nuestra Iglesia, si sucediese, queriendo Dios, que dichos frutos 6 rentas de nuestro 
Obispado lleguen á más aumento, á beneficio de la Tesorería y Maestrescolía suspensas procu- 
raremos ante todas cosas que se presenten y nominen en dichas rentas acrecidas ; pues desde 
ahora para entonces las declaradnos por instituidas y nominadas. Del mismo modo también en 
las rentas así aumentadas serán nominadas y presentadas así la Ración entera como la media... 
(Hasta aquí llega la Copia, que se encuentra en el Archivo Nacional de Lima. Legajo 1194.) 



184 PARTE S*» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 



SERIE DE LOS OBISPOS DE AREQUIPA. 

1. El primer Obispo de Arequipa fué D. Fr. Antonio Ervias, Dominico, instituido en una 
Bula dada en 15 de Abril de 1577 : antes de consagrarse fué trasladado á Verapaz en 9 de 
Enero de 1578, y la Silla quedó vacante hasta el Pontiücado de Paulo V. 

2. D. Fr. Cristóbal Rodríguez, Dominico, natural de Salamanca, Visitador de los Conventos 
de Indias, fué electo Arzobispo de Santo Domingo y después Obispo de Arequipa en 7 de 
Octubre de 1611. Murió en Cumaná antes de tomar posesión en 1614. En seguida fué nom- 
brado para ésta Silla D. Fr. Juan Cabezas Altamirano, Obispo de Guatemala : murió allí 
antes de salir, én 1616. (V. aquella Erección.) 

3. D. Fr. Pedro de Pereai Agustino, nacido en Briones de la Rioja, fué Asistente do su 
General en Roma, electo para ésta Silla en 5 de Setiembre de 1617 : murió en 1628 en Lima. 

4. D. Agustín de ügarte y Saravia, electo para Chiapa en 1624, para Guatemala en 1630, 
para Arequipa en 1641, y para Quito en 1646, en donde murió en 1650. 

5. D. Pedro de Villagomez Vivanco, natural de Castroverde, Canónigo de Sevilla, Visitador 
de la Real Audiencia y Universidad de Lima, electo Obispo en 1631, y promovido á Lima en 
1641, donde murió en 1671. 

6. D, Pedro de Ortega Sotomayor, natural de Lima, en donde fué Magistral y Arcediano de 
la Metropolitana, después promovido á la Silla de Trujillo en 1644, y de aquí á Arequipa en 
1647, y de Arequipa al Cuzco en 1651, donde cesó en 1658. 

7. D. Fr. Gaspar Villarroel, Agustino, natural de Quito, tomó el Hábito en el Callao, 
después pasó á España, donde le hicieron Predicador del Rey, electo Obispo de Santiago de 
Chile en 1637^ y trasladado á Arequipa en 1651, pasó en 1658 al Arzobispado de la Plata, en 
donde murió. 

8. D. Fr. Juan de Almoguera, Trinitario Calzado, nació en Córdoba, fué Provincial de 
Andalucía, y de allí promovido á ésta Silla : tomó posesión en 1661, y pasó al Arzobispado 
de Lima en 1674, donde murió en 1676. 

9. D. Fr. Juan de la Calle y Heredia, Mercenario, promovido á Trujillo en 7 de Setiembre 
de 1661, y á Arequipa en 1675, en donde murió el año de 1678. 

10. D. Antonio de León, Obispo de Panamá, fué trasladado á Trujillo en 26 de Abril de 
1676, y á Arequipa en 1678, donde murió en 1684. 

11. D. Juan de Otalora, Ministro del Supremo Consejo de Indias, electo Obispo de Arequipa 
en 1714, no pasó á su Obispado, y en su lugar se nombró á 

12. D. Fr. Juan de Arguelles, Agustino, trasladado del Obispado de Panamá : murió electo 
Obispo de Arequipa, antes de tomar posesión, 

13. D. Juan Cabero y Toledo, nació en Trujillo, en donde fué Penitenciario de la Catedral, 
después Obispo de Santa Cru2 de la Sierra y de allí pasó á Arequipa en 1724, en donde go- 
bernó hasta 1741 . 

14. D. Juan Bravo del Rivero, natural de Lima, Canónigo Tesorero de la Plata, electo 
Obispo de Santiago de Chile en 1734, y trasladado á Arequipa en 1742, donde murió. 

15. D. Juan González Melgarejo, Dean del Paraguay, promovido á Arequipa en 1742, 
gobernó hasta 1755. 

16. D. Jacinto Aguado y Chacón. Penitenciario de la Iglesia de Cádiz, y después electo 
Obispo de Cartagena de Indias en 1754, trasladado antes de embarcarse á Arequipa en 1755, 
en donde murió en 1761. 

17. D. Diego Salguero, promovido en 1762 gobernó hasta 1771. 

18. D. Manuel Abad y de Llana, electo en 1771 gobernó hasta 1782. 



SECCIÓN CUARTA. 185 

19. D. Fr. Miguel de Pamplona, Capuchino, ^ació en Pamplona, fué electo para Arequipa 
en 1782, y renunció en 1786. 

20. D. Pedro Chaves de la Kosa, Lectoral de Córdoba, electo Obispo de Arequipa en 1786, 
pasó á España y asistió alas Cortes de Cádiz en 1812, y después fué nombrado Patriarca de 
las Indias. 

21. D. N. Encina, electo Obispo de Arequipa por los años de 1812, 

22. D. José Sebastian Goyeneche y Barreda, electo en 14 de Abril de 1817, gobernó ést* 
Diócesis 42 años, y fué trasladado á la Metropolitana de Lima á 26 de Setiembre de 1859. 

23. D. Bartolomé Herrera, Chantre de Lima, promovido á Arequipa en 26 de Setiembre de 
1859, donde murió en Agosto de 1864. 

24. D.Fr. Juan Cayenes, Franciscano, promovido en 27 de Marzo de 1865, murió pocos 
meses después. 

25. D. José Benedicto Torres, Arcediano de Trujillo, promovido en 22 de Junio de 1868. 
que actualmente gobierna la ^iglesia. 

INSTITUCIÓN DEL ILMO. ERVIAS, PRIMER OBISPO DE AREQUIPA. 

Grefíorius Episcopus Servus Servorum Dei. 

Dilecto ñlio Antonio de Ervias electo de Arequipa, Salutem et Apostolicam Benedic- 
tionem. 

Apostolatus officium, meritis licet imparibus.... gubernare. Dudum siquidem provisiones 
Ecclesiarum oranium apud Sedem Apostolicam tune vacantium etin antea vacaturarum ordi- 
nationi et dispositíoni nostrse reserva vimus, decernentes ex tune irritum.... attentari. Post- 
modum vero Ecclesiai de Arequipa, quam Nos hodie in Provinciis del Perú partiüm Indiarum 
Maris Occeani, ex certis causis de Fratrum nostrorum consilio, Apostólica auctoritate 
ereximus et instituimus» et ad quam jus patronatus etiam praesentandi personam idoneam 
infra annum, quoties illa vacatio, hac prima vice dumtaxat excepta, pro tempere occurrerit, 
Charissimo in Christo Filio nostro Philippo, et pro tempere existenti Hispaniarum Kegi Catho- 

lico, desimili consilio dicta auctoritate reservavimus, prout in nostris continetur, ab ejus 

primseva erectione hujusmodi apud Sedem prsedictam vacante. Nos ad provisionem ejusdem 
Ecclesise celerem et felicem, de qua nullus prseter Nos hac vice se intromittere potuit sive 
potest, reservatione et decreto obsistentibus supradietis, ne Ecclesia ipsa longse vacationis 
exponatur incommodis, paternis et sollicitis studiis intendentes, post deliberationem, quam 
de praeficiendo eidem Ecclesiíe personam utilem et etiam fructuosam, cum eisdem Pratribus 
habuimus diligentem, demum ad te Ordinis Fratrum Praedicatorum, et Theologiae Professo- 
rem, in Presbyteratus Ordine constitutum, cui apud Nos de vitge munditia, honéstate morum, 
spiritualium pro^ridentia et temporalium circumspecti^one, aliisque multiplicium virtutum 
donis fidedigna testimonia perhibentur, direximus oculos mentís nostrse.... Quibus ómnibus 
debita meditatione pensatis, de persona tua Nobiá et eisdem Fratribus nostris, ob tuorum 
exigentianí meritorum accepta, dictge Ecclesise, de ipsorum Fratrum consilio, eadem auctori- 
tate providemus, teque illi in Episcopum praeñcimus et pastorem, curam et administrationem 
ipsius Ecclesise tibiin spiritnalibus et temporalibus plenarie committendo : in illo, qui dat 
gratias et largitur praemia confidentes, quod, dirigente Domino actus tuos, prsedicta Ecclesia 
sub tuo felici regimine regetuir utiliter et prospere dirigetur, ac grata in eisdem spiritualibus 
et temporalibus suscipiet incrementa. Jugum igitur Domini tuis ímpositum humeris prompta 
devotione suscipiens, curam et administrationem praedictas sic exercere studeas soUicite, fide- 



186 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

liter et prudenter, quod Ecclesia ipsa Gubematori próvido et fructuoso administratori gaudeat 

se commissam ; tuque prseter seternse beatitudinis prsemia merearis. Volumus autem quod, 

antequam possessionem seu quasi regiminis et administrationis dictse Ecclesia» vel illius 
bonorum aut majoris partís eorum assequaris, seu in illiste immisceas, Fidem Catholicam 
juxta formam, quam sub Bulla nostra mittimus introclusam, in manibus Ven. Fratris nostri 
Archiepiscopi Civitatis Regum et dilecti Filii Decani Bcclesiae Civitatis Eegum, quibus et 
eorum cuilibet per alias nostras.... mandamus, quatenus ipsi vel eorum alter professionem a 
te recipiant vel recipiat antedictam, omnino profiteri, et facta hujusmodi professione Fidel, 
formam in scriptis tuo sub sigillo per proprium Nuncium ad Sedem praedictam quantocitius 
destinare tenearis; alioquin provisio et praefectio hujusmodi nullse sint. 

Datum Bomse, apud S. Petrum, anno Incarnationis Dominicse millesimo quingentésimo 
septuagésimo séptimo, XVII Ealendas Maji, Foñtifícatus nostri anno quinto. 

(Bular. Dominio, tom. 5, pág. 431). 

TRASLACIÓN DEL ILMO. ANTONIO BRVIAS, DE AREQUIPA A VERA-PAZ (yüCATAN). 

Gregorius Episcopus Servus Servorum Déi. 

l^ilecto Filio Antonio, electo Verae-Facis, Salutem et Apostolicam Benedictionem. 

EomanusFontifex.... incrementis. Sane Ecclesia Verse-Pacis in partibus Indiarum Maris 
Occeani, quse de jure patronatus Charissimi in Christo Füü nostri Philippi, Hispaniarum 
Begis Catholici, ex privilegio Apostólico, cui non est hactenus in aliquo derogatum, esse 
dignoscitur, ac cui bonse memorise Thomas Episcopus Verae-Pacis, dum viveret, prsesidebat, 
per obitum dicti Thomae Episcopi, qui extra Eomanam Curiam debitum natursd persolvit, 
pastoris solatio destituta. Ños ad provisionem ejusdem Ecclesise celerem et felicem inten- 
dentes, post deliberationem, quam de prsefíciendo eidem Ecclesise personam utilem ac etiam 
fructuosam.... habuimus diligentem, demum ad te Ordinis Fratrum Praidicatorum Professum, 
nuper electum Arequipen., quem Nos alias Ecclesise Arequipen,, tune certo modo vacanti, in 
Episcopum prsefecimus et pastorem, et quem prsedictus Philippus Bex nobis ad boc per suas 
Litteras prsesentavit, cuique apud Nos de vitse munditia.... Intendentes igitur, tam eidem 
Ecclesise Verae-Pacis, quam ejus gregi dominico salubriter providere, te licet absentem, a 
vinculo, quo eidem Ecclesiae Arequipas tenebaris, muñere consecrationis per te nondum sus- 
cepto, de consilio et potestatis plenitudine similiter absolventes, ad praedictam Ecclesiam 
Verae-Pacis, de pari consilio et auctoritate transferimus, teque illi in Episcopum prseficimus 
et pastorem.... Volumus autem, quod antequam professionem aut quasi regiminis et adminis- 
trationis dictae Ecclesiae Verae-Pacis aut illius bonorum seu majoris partís eorum assequaris, 
seu in illis te inducas, professionem Fidel Catholicae juxta formam, quam sub Bulla nostra 
mittimus introclusam, in manibus Ven. Fratrum nostrorum Hispa len, etMexican. Archiepis- 
coporum vel alterius eorum solemniter faceré, factamque in scriptis sub tuo sigillo per pro- 
prium nuncium ad Sedem Apostolicam quantocitius destinare omnino tenearis : quibus vel 
alteri eorumdem per alias nostras mandamus, quatenus ipsi vel alter eorum professionem rite 
recipiant vel recipiat antedictam, alioquin provisio et praefectio nuUae sint. 

Datum Bomae, ajpud S. Petrum, anno Incarnationis Dominicae millesimo quingentésimo 
septuagésimo octavo, V Idus Januarii, Pontifícatus nostri anno séptimo. 

(Bular. Domin. tomo 5, pág. 432). 

Nota. CoDBta por ésta Bula que el limo. Ervias fué trasladado á Vera-Paz desde Arequipa, y que no se 
halia consagrado al tiempo de la traslación. 



SECCIÓN CUARTA. 187 



INSTITUCIÓN DEL SEÑOR PBREA, PRIMER OBISPO, QUE LLEGO A AREQUIPA. 

Paulo Obispo, siervo de Ioíí siervos del Señor, a Nuestro ama,do Hijo D. Pedro de Perea, 
electo Obispo de Arequipa, salud y Apostólica bendición. 

Siendo por disposición Divina cometido a Nosotros el cargo Pontifical, sin ningún mérito 
nuestro, deseando puntualizar el régimen de las Iglesias, y que éstas gocen Pastores, que las 
gobiernen quieta y pacificamente, é instruyan al pueblo con la santa predicación y bien 
ejemplo, que es lo qtie más deséanos y esperamos, mediante el ausilio Divino ; por todo lo 
cual, y hallarse vacante la Iglesia de Arequipa por muerte del Dr. D. Pr. Juan, Obispo de ella, 
en las Indias Occidentales cuyo Patronato compete á nuestro muy amado Hijo en Cristo, Felipe 
Católico Key de las Españas, por, privilegio Apostólico, que hasta hoy permanece; estando 
bien cerciorados de dicha vacante por varias relaciones fidedignas, procurando con el más efi- 
caz deseo proveerla, y que no carezca de Pastor, después de haber largamente conferido con 
nuestros amados Hermanos sobre la provisión de una persona recomendable y útil para dicho 
cargo, siendo presentada la muestra, del Orden de San Agustín, Maestro en Teología, hijo 
legítimo y de Católicos padr<is, constituido en Ordenes Mayores y eximio predicador de la 
palabra Divina, constándonos de tu reglada conducta, honestidad de vida y buenas costumbres 
]^ demás virtudes, que te adornan, según se nos ha participado ; premeditadas todas éstas cosas 
con todo acuerdo, y ser del todo aceptable para nosotros y nuestros Hermanos persona de tales 
méritos; te constituimos de consejo de ellos, y proveemos con la autoridad Apostólica por 
Obispo y Pastor de ella, dándote entera facultad sobre el régimen y administración de dicha 
Iglesia, así en las cosas espirituales como en las temporales, confiado en aquél, que concede 
las gracias y reparte los premios, que con su ayuda ha de ser útilmente gobernada dicha Iglesia, 
y regida felizmente, y recibir¿i todo aumento de gracia, así en lo temporal como en lo espiri- 
tual, y el yugo del Señor puesto en nuestros hombros quedará aligerado con tu pronta devo- 
ción ; y de tal suerte procures ejercer la dicha administración cuidadosa y prudentemente, que 
se tenga por feliz la Iglesia, que merece tal Pastor, y consigas merecer muy abundante 
gracia con nuestra bendición Apostólica y el eterno premio de la gloria. Dado en Roma, en 
Santa María la Mayor, en el aíao de la Encarnación del Señor de 1617, á 5 de Setiembre, á los 
13 años de nuestro Pontificado. 

(Empieza la Bula en el Texto latino In supereminenti.} 



ERECCIÓN DE LA CATEDRAL DE TRUJILLO EN EL PERÜ. 

Gregorius Episcopus Servus servorum Dei, ad perpetuam rei memoriam. 

Illius fulciti presidio, cujus terrse cardines, et cui cogitationes hominum' prseparantur, ac 
cujus providentia ordinationem suscipiunt universa, partes officii, Nobis desuper concessi, ad 
ea libenter interponimus, per (luse singulis in tenebris constitutis, ut ad verum lumen, quod 
est Christus, pervenire possint, lucis radii resplendeant, unde in singulis locis, prout illorum 
necessitas et alise rationabiles causse id exigunt, novas Episcopales Sedes Ecclesiasque pro 
exceUenti Sedis Apostolicse príeeminentia plantamus,ut per novas píantationes nova populorum 
adhaesio militanti Ecclesise accrescat, Eeligionisque Christianae Pidei professio ubique con- 



188 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

surgat, dilatetur et floreat, ac loca etiam humilia illustrentur, et eorumdem locorum incolse et 
habitatores novarum Sedium et honorabilium Prsesulum assistentia circumfulti, auctore Do- 
mino» felicitatis seternse prsemia facilius valeant adipisci. 

Sane cum in Provinciis del Perú^ partium Indiarum Maris Occeani,8ub ditione Charissimi in 
Christo Filii nostri, Philippi, Hispaniarum Eegis Catholici, existentibus, et per eum seu ejus 
progenitores adquisitis Prsesules Ecclesiarum, propter locorum distantiam et populorum fre- 
quentiam, nec commode nec in tempore Diceceses suas visitare, et necessitatibus spiritualibus 
occurrere possint, et in Oppido de Truxillo, Civitatis Regum Dicecesis, dictarum partium, quod 
antiquissimum et nobilissimum ac mille foculariorum existit, distatque a Civitate Regum du- 
centis et quadraginta milliaribus vel circiter, adest qusedam Parochialis Ecclesia, sub invoca- 
tione Conceptionis Beatse Marise Virginis, apta erigi in Cathedralem ; Nos, habita super his 
cum Fratribus nostris deliberatione matura, de illorum consilio et Apostólica potestatis pleni- 
tudine, prsedicto Philippo Rege super hoc Nobis humiliter supplicante, ad Omnipotentis Dei 
laudem et gloriam, ac ejusdem Gloriosissimse Beatse Marise Virginis, totiusque Curiae ccelestis 
honorém et Fidei praedictse exaltationem, Oppidum praedictum ac eam partem Provinci» Civi- 
tatis Regum, quam' praedictus Philippus Rex ad id duxerit assignandam et positis liraitibus 
distinguendam, illorumque districtus, territoria, villas, Clerum, Populum et personas, ac 
prsedictam Parochialem Ecclesiam, ot alias Ecclesias, Monasteria, Hospitalia ac pia loca, et 
Beneficia Ecclesiastica ssecularia, et quorumvis Ordinum Regularia, ab eadem Dicecesi, Apos- 
tólica auctoritate, tenore prsesentium, perpetuo separamus et segregamus, illaque omniaa 
jurisdictione, superioritate, erectione, yisitatione, dominio et potestate Arcbiepiscopi Civitatis 
Regum, nunc et pro tempore existenti, quoad legem Dicecesanam eximimus et totaliter libera- 
mus ; necnon Oppidum prsedictum in Civitatem, quod de Truxillo nuncupetar, ac Parochialem 
praedictam Ecclesiam, sineprsejudicio illam adprsesens obtinentis, in Cathedralem Ecclesiam, 
de Truxillo nuncupandam, pro uno Episcopo, qui eidem Ecclesise prsesit et illius aedificia am- 
pliari et ad formam Cathedralis Ecclesia redigi procuret, necnon in illa illiusque Civitate ver- 
bum Deipraedicet, atque eorum Íncolas Infideles ad Fidei praedictae cultiim inducat etconvertat 
conversosque in eadem Fide constituat et confirmet, atque eis Baptismi gratiam impendat, 
Sacramentaque Ecclesiastica>dministret, administrarique faciat; necnon in Ecclesia, Civitate 
et Dicecesi de Truxillo hujusmodi, jurisdictionem Episcopalem et auctoritatem exercere valeat, 
ac Dignitates, Canonicatus et Praibendas, cateraque Beneficia Ecclesiastica cum cura et sine 
cura erigat et instituat, ac alia faciat, prout Divini cultus augmento et animarum saluti expe- 
diré viderit, quique Archiepiscopo Civitatis Regum pro tempore existenti jure Metropolitico 
subsit, ac ex ómnibus fructibus pro tempore provenientibus, prseter quam ex auro et argento 
ac alus metallis, gemmis et lapidibus pretiosis, qu?e pro tempore existentibus Hispaniarum 
Regibus quoad hoc libera esse decernimus, Decimas et Primitias jure debitas, caeteraque alia 
Episcopalia jura, prout alii Episcopi in Regnis Hispaniarum de jure vel consuetudine exigunt et 
percipiunt, exigere et percipere libere et licite possit, cum Sede et mensa ac alus insignibus 
et jurisdictionibus Episcopalibus, necnon privilegiis, immunitatibus, et gratiis, quibus aliae 
Cathedrales Ecclesia ac illarum Praesules, in eisdem Regnis, de jure vel consuetudine utuntur, 
potiuntur et gaudent, ac uti, potiri et gaudere poterunt quomodolibet in futurum, utatur, 
potiatur et gaudeat, auctoritate et tenore praemissis, etiam perpetuo erigimus et instituimus ; 
ac eidem sic erectae Ecclesiae dictum Oppidum in Civitatem, ut praemittitur, erectum, pro 
Civitate. et partem Provinciae segregatam praedictam pro Dicecesi, necnon Ecdesiasticas pro 
Clero etsaeculares personas in Civitate et Dicecesi de Truxillo hujusmodi pro tempore degentes 
pro Populo, eisdem auctoritate et tenore, concedimus et assignamus, ac Civitatem ét DicBcesim 



SECCIÓN CUARTA. 189 

de Truxillo, illarumque Clerum ét Popiilum hujusmodi Episcopalem et Ordinariam jurisdic- 
tionem Episcopo de Truxillo : quo vero ad Metropolitana et Provincialia jura Archiepiscopo 
Civitatis Kegum pro temponj existenti subjicimus • necnon mensse Episcopali de Truxillo, 
pro ejusdem dote, redditus annuos ducentorum ducatorum auri de Camera per ipsum Philip- 
pum Regem, ex redditibus annuis in dicta Provincia Civitatis Regum ad eum spectantibus, 
assignandos, doñee fruotus ipsius mensfe ad valorem ducentorum ducatorum similium ascen- 
dant, ex nunc prout ex tune, et e contra, postquam assignati fuerint, ut praemittitur, dictis 
atictoritate et tenore, applicamus et appropriamus. Et insuper jus Patronatus et prsesentandi 
personas idóneas infra annum, tam ad erectam Ecclesiam, quoties illius vacatio, hac prima vice 
dumtaxat excepta, occurrerit, Romano Pontitici pro tempere existenti per eum in ejusdem Ec- 
clesise de Truxillo Episcopum et Pastorem, ad prsesentationem hujusmodi, prseficiendum, quam 
ad Dignitates, Canonicatus et Prsebendas ac Beneficia erigenda hujusmodi.... (1), quse Philip- 
pus et pro tempere existens Eex prsedictus duxerit ibidem dotanda, tam ab illorum primseva 
erectione, postquam erecta et dotata fuerint, ut prsefertur, quam quoties ex tune deinceps pro 
tempere vacabunt, Episcopo de Truxillo pro tempere existenti, similiter per eum ad prsesenta- 
tionem hujusmodi, in ipsis Dignitatibus, Canonicatibus et Prsebendis aq Beneficiis instituendis 
eidem Philippo et pro temporcí existenti Regi, ratione dotationis et merse adquisitionis eisdem 
auctoritate et tenore, de simili consilio, similiter perpetuo reservamus et concedimus, sibique 
limites pro distinctione Dicecesis prsedictae de Truxillo hujusmodi ponendi et instituendi 
facultatem impertimur. Non obstantibus Constitutionibus et Ordinationibus Apostolicis ac 
dictse Ecclesiee Civitatis Regum juramento, confirmatione Apostólica vel quavis firmitate alia 
roboratis, statutis et consuetudinibus, cseterisque contrariis quibuscumque. 

Nulli ergo omnino hominum liceat hanc paginam nostrse separationis, segregationis, 
exemptionis, liberationis, eroctionis, institutionis, concessionis, assignationis, subjectionis, 
applicationis, appropriationis, reservationis et decreti infringere, vel ei ausu temerario con- 
traire : si quis autem hoc attentare praesumpserit, indignationem Omnipotentis Dei, ac 
Beatorum Petri et Pauli, Apostolorum ejus, se noverit incursurum. 

Datum Romae, apud Sanctum Petrum, anno Incarnationis Dominicse millesimo quingenté- 
simo septuagésimo séptimo, í^alendis Maji, Pontiflcatus nostri anno quinto. 

(Del Archivo de la Catedral de Trujillo.) 



EJECUCIÓN DE LA ERECCIÓN DE TRUJILLO. 

Nos, D. Francisco de Cabríjra, Maestro en Sagrada Teología, por la misericordia de Dios y 
gracia de la Santa Sede Apostólica Obispo de la Ciudad de Trujillo, en la región del Perú de 
las Indias Occidentales, y del Consejo de su Majestad, etc. A todos y cada uno de los Fieles 
de Cristo, que vieren las presentes Letras, salud perpetua y bendición Apostólica en el Señor. 
A todos pues y á cada uno por el tenor de las presentes sea notorio que el SSmo. Padre en 
Cristo, de feliz memoria, Gregorio XIIÍ,mandó que en ésta dicha Ciudad de Trujillo se erigiese, 
crease é instituyese una Iglesia Catedral, para que religiosa, piadosa y prudentemente la 
gobernase un Obispo, y fructuosamente la dirigiese y presidiese, y cuidase de levantar, fundar 
y fabricar sus edificios, así como también de que se actuasen todas las demás cosas pertene- 
cí) Nota de los EE. A lo que pairece, el copiante encontró en el original alguna ó algunas palabras, que no 
pudo descifrar. 

TOM. II. ^ 



190 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

cientes al Rito y Ministerio del culto Divino, y para que en ella predicase la palabra Divina, y 
se enseñasen todas aquellas cosas, que á todos es necesario saber para la salud de las almas ; 
y para que con la mayor solicitud y atención se predique contra los vicios que les importe huir, 
y por las virtudes que'les convenga seguir para librarse de la pena eterna y alcanzar la gloria 
celestial ; asimismo para crear Dignidades, Prebendas, Canongías y otros Beneficios Eclesiás- 
ticos, curados y otros, que no tengan cuidado de las almas, y para dar otras cualesquiera cosas 
espirituales, según los méritos de cada cual, y para propagar la Fó con la predicación de^ 
Santo Evangelio de Jesucristo entre los Ortodoxos y cultores de la Fé Católica y entre los 
demás Indios nuevamente convertidos á la Fé Católica para su aumento y exaltación, del 
modo que pareciere conveniente para la salud espiritual de sus subditos. 

El SSmo. en Cristo Padre Nuestro por providencia Divina Papa Paulo V, á instancia y 
ruego del Católico ó Invictísimo Rey de las Españas y de la? Indias, Felipe III, y para ala- 
banza, gloria y honra de Dios omnipotente, á cuyo singular beneficio se debe atribuir el que 
los Fieles le reverencien, le veneren y amen digna y laudablemente ; y de la Pura siempre 
Virgen María, á cuyo amparo nos acogemos todos en todo trabajo y peligro; y para regocijo de 
toda la Corte Celestial, cuyo maravilloso orden se guarda en ésta militante Iglesia; para la 
exaltación de la Santa Fé Católica ; y finalmente para la salud espiritual y corporal de los 
moradores de éste Obispado ; hizo con autoridad Apostólica primer Obispo de la dicha Ciudad 
de Trujillo al Señor D. D. Jerónimo de Cárcamo, de feliz memoria ; el cual después de haber 
recibido el cargo de la Consagración, saliendo del puerto de la Ciudad de Panamá ala región 
del Perú, y navegando abrasado de amor y deseo de apacentar la grey, que se le había con- 
fiado, murió asaltado de repente de un accidente moítal á poca distancia de dicha Provincia 
del Perú : por esto el mismo Beatísimo Padre Paulo, á instancia del referido D. Felipe, 
Nuestro Rey, queriendo ponerle Pastor á dicha Iglesia Catedral de Trujillo, nos hizo Pastor 
y Obispo de dicha Iglesia, aunque con méritos desiguales, cometiéndonos plenarianjente en lo 
espiritual y temporal el cuidado y administración de dicha Iglesia y Obispado, como clara y 
abiertamente se contiene en las referidas Letras de Nuestro Santísimo Padre el Papa, expe- 
didas en forma, según el estilo de la Cámara Apostólica y Curia Romana, despachadas á nos 
por parte del referido Nuestro Rey; y Nos, habiéndolas recibido y visto no viciadas ni 
sospechosas en parte alguna sustancial ó no sustancial, las hemos admitido con el debido 
acatamiento, cuyo tenor es el siguiente : 

« En el nombre de la SSma. é individua Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo : Amen. 
Sepan todos y cada uno de los que vieren, leyeren é igualmente oyeren el presente público 
instrumento de copia, que Nos, Pedro, del título de los Santos Juan y Pablo, Presbítero Car- 
denal Aldobrandino, de la Santa Romana Iglesia, Secretario, á instancia del muy Ilustre 
Señor Pedro Cosida, Agente y Procurador en la Curia Romana del Serenísimo Príncipe Cató- 
lico Rey de las Españas, el Señor D. Felipe, hacemos y mandamos citar á todos y cada uno, 
que se juzgan importarles asistir, juntos ó separadamente, para el dia y hora infrascrita, y 
ásus Procuradores, si tuviesen algunos en la Curia Romana, á decir contra el tenor de dichas 
Letras del SSmo. Señor Nuestro Gregorio Papa XIII. T no concurriendo estos, compareció en 
juicio ante Nos el referido Pedro Cosida en el nombre mismo, con que compareció arriba, y 
habiendo acusado la contulnacia de los citados, que no comparecian« en su rebeldía consiguió 
se manifestase el Breve referido, y que áe trasuntase, trasladase y mandase reducir en pública 
y auténtica forma de trasunto, y pidió con debida instancia se interpusiese autoridad y 
Decreto. Nos, pues, movidos de tales súplicas justas, teniendo con razón por contumaces á los 
dichos citados, que no comparecian, en su rebeldía mandamos se trasuntase y trasladase el 



SECCIÓN CUARTA. 191 

referido Breve y se redujese en pública forma de trasunto, y lo trajimos á nuestras manos, lo 
recibimos, lo vimos, lo leimos y diligentemente lo examinamos ; y porque lo hallamos sano é 
íntegro é ileso, y que enteramente carecia de todo vicio y sospecha, hicimos y mandamos que 
por nuestro infrascrito Notario y de la Reverenda Cámara Apostólica se sacase y trasladase y 
se pusiese en pública forma de trasunto, queriendo y determinando con autoridad de Oficio de 
nuestra Secretaría, que al presente nuestro transunto público se esté en adelante así en la 
Curia Romana como fuera de ella, y se le dá y ponga tal y tanta fé, tanta y cual se le ha dado 
y da á las referidas Letras originales, y se le diera y pusiera, si las mismas Letras originales 
se sacasen en público y se manifestasen. Mas el tenor del expresado Breve es como sigue, y es 
tal de verbo ad verhum (Aquí la Bula inserta arriba). Dado en Roma, en San Pedro en el 
año de la Encarnación del Sefior de 1577, á 15 de Abril, en el año quinto de nuestro Pontifi- 
cado. Y á todos los susodichos j á cada uno de por sí hemos querido interponer, é interponemos 
por mandado del SSmo. Señor Papa, hecho saber á Nos por oráculo de viva voz, y por auto- 
ridad de nuestro Oficio de Cámara, igualmente la autoridad ordinaria y Decreto, supliendo 
todos y cualesquiera defectos,, así de derecho como de hecho, si acaso de algún modo los 
hubiere en las Letras antecedentes, en cuya fé de todos y cada uno mandamos hacer las 
presentes y suscribir por nuesl;ro infrascrito Notario y de la dicha Cámara con el sello de la 
Reverenda Cámara Apostólica, que usamos en tales Letras y mandamos é hicimos que se 
fijasen. Dado en Roma en la Cámara Apostólica, en el año después del Nacimiento de Nuestro 
Señor Jesucristo de 1609, en la séptima indicción, día 29 de Octubre, en el año quinto del 
Pontificado del SSmo. Padre en Cristo, y Señor Nuestro Paulo por Divina Providencia 
Papa V. Por el limo. Secretario mi Señor — J. Malaca Decanus — H. Vocarius Auditor. — 
Loco t Sigilli. » 

Finalmente después de haber recibido las referidas Letras Apostólicas, hemos determinado 
elegir é instituir Dignidades, Canongías y Prebendas en la dicha Iglesia y Obispado, hacer y 
ordenar otras cualesquiera cosas necesarias, como en ellas se nos manda, según la Presenta- 
ción, que se nos ha hecho por el mencionado Felipe, Nuestro Rey, para el referido Obispado 
y ejecución de las expresadas Letras, procediendo seguntoca á nuestra obligación. En cuya 
conformidad, Nos, el referido Francisco, Obispo de Trujillo, en la Provincia del Perú, aten- 
diendo igualmente que ha de ser justo el cargo y conveniente á razón, y queriendo ejecutar el 
mandado Apostólico, como estamos obligados ; á honra de Dios Omnipotente y de la Bienaven- 
turada Virgen María Su Madrtí, y de todos los Santos, hacemos é instituimos la Erección y la 
infrascrita institución de Dignidades» Canongías, Prebendas, Officios y Beneficios y otras cosas 
necesarias escritas abajo. 

Deanato. Haya en la dicha Iglesia Deanato, que es la primera Dignidad después de la Epis- 
copal, por ser el más antiguo ; cuya obligación será cuidar y mirar que el Oficio Divino y todas 
las demás cosas, que tocan al Culto Divino se ejecuten con silencio, bien y rectamente, con 
cuanta honestidad y modestia les es decente, así en el Coro como en el Altar; así también en 
las procesiones en la Iglesia y fuera de ella, y en el Cabildo, y en cualquiera parte, que se 
hicieren Juntas de Iglesia ó de Cabildo : á quien también tocará dar licencia con causa 
expresa, y no de otro modo, á los que les es necesario faltar del Coro con causa. 

Arcedeanato de la misma Iglesia, cuya obligación será examinar á los que se han de ordenar 
de Ordenes Sacros ó Menores, servir al Prelado, que celebra solemnemente, visitar la Ciudad y 
Obispado (si el Prelado le impusiese el cargo de visitar), y ejercitar todas las otras cosas, que 
le competen por derecho común : el cual sea á lo menos graduado de Licenciado en la Univer- 
sidad en uno de los dos Derechos Ó en la Santa Teología. 



192 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Chantria, á la cual ninguno puede ser presentado, si no fuere docto y perito en la Música á lo 
menos en el canto llano, cuyo oficio será cantar en el Facistorio, dar la forma de cantar á los 
servidores de la Iglesia, ordenar, corregir y enmendar en el Coro todas las cosas respectivas al 
canto, y cumplirá su oficio en otra cualquiera parte, por sí y no por otro, esto es, si al Prelado 6 
Cabildo no pareciere conveniente concederle otra cosa. 

Maestre de Escolia, á la cual ninguno sea presentado, si no estuviere graduado en el derecho 
(canónico ó en Teología en alguna Universidad General, ó de Licenciado á lo menos en las 
Artes : el cual estará obligado por sí ó por otro á enseñar Gramática á los Clérigos y á los 
servidores de la Iglesia, y á todos los diocesanos, que quisieren oirle. 

Tesorería, á la cual tocará cerrar la Iglesia y abrirla, hacer tocar las campanas, guardar 
todos los utensilios de la Iglesia, cuidar de Lámparas y Luminarias, proveer de incienso, 
luces, pan y vino, y de otras cosas necesarias para celebrar, de las rentas de la Tábrica de la 
Iglesia asignadas por voto del Cabildo. 

Seis Canongías y Prebendas; las cuales determinamos que estén del todo separadas délas 
Dignidades, que jamas puedan obtenerse juntamente á un tiempo con alguna dignidad; á las 
cuales Canongías y Prebendas ninguno sea presentado, si no estuviere promovido al Sagrado 
Orden del Presbiterado : á los cuales Canónigos tocará celebrar la Misa todos los dias, si no 
es en las festividades de primera y segunda dignidad, en que el Prelado, 6, impedido éste, 
celebrare alguno de las Dignidades, lo cual suspendemos hasta que se complemente d número 
de los Canónigos. 

También instituimos tres Eaciones enteras y otras tres medias Kaciones ; y los que fueren 
promovidos á las dichas tres Kaciones enteras, estén promovidos al Sagrado Orden del Diaco- 
nado, en el cual oficio están obligados á servir todos los dias en el Altar, á cantar los 
Evangelios y las Pasiones; mas, los que fueren promovidos á las medias Raciones, estén pro- 
movidos al Sagrado Orden del Subdiaconado, y estarán obligados á cantar las Epístolas en el 
Altar, las Profecías, Lamentaciones y Lecciones en el Coro. 

A más de esto queremos y establecemos, que ninguno, que esté exento de nuestra jurisdic- 
ción ordinaria por privilegios de cualquiera Orden, ó por ocasión de Oficio, pueda ser presentado 
á estas Dignidades, Canongías y Prebendas, á las Eaciones enteras y medias Eaciones ó á otro 
cualquiera Beneficio de todo nuestro Obispado ; y si acaso sucediese que algún exento sea 
promovido ó instituido, la tal provisión ó institución ipsojure sea nula. 

Pero la promoción de las personas idóneas á las Dignidades, Canongías y Prebendas, Eaciones 
enteras y medias Eaciones y á otras Prebendas, que se hubieren de crear en la dicha nuestra 
Iglesia Catedral, la reservamos, con la autoridad Apostólica arriba expresada, al referido Cató- 
lico Eey y á sus sucesores, como que de derecho le compete. 

Establecemos también en la dicha nuestra Iglesia Catedral dos Eectorés, que ejerzan bien 
y rectamente semejante oficio, celebrando Misas, oyendo Confesiones y administrando cuida- 
dosa y vigilantemente los demás Sacramentos; los cuales puedan ser elegidos y removidos á 
nuestro gusto y voluntad, así como del Obispo, que por tiempo fuere : y si hubiere necesidad, 
pueda aumentarse otro ó más Eectorés. 

Establecemos también oficio de Sacristán, cuya obligación será ejecutar todas aquellas cosas, 
que miran al oficio de Tesorero, estando presente éste, por su comisión, y, en su ausencia, 
por voto del Cabildo. 

También señalamos cuatro Acólitos, que ejerciten todos los dias en el ministerio del Altar 
el oficio del Acolitado, y fuera en el coro, cuando hubiere necesidad. 

Señalamos también dos Capellanes, de los cuales cualquiera esté obligado á asistir presente 



SECCIÓN CUARTA. 193 

en el coro, así en las Horas del dia como en las de la noche, y en las solemnidades de las Misas 

en el Facistorio , y á celebrar las Misas asignadas en cada mes, si no estuvieren enfermos 6 

impedidos de un justo impedimento. 

Oficio de Organista, que tenga obligación de tocar los órganos en los dias festivos y en otros 
tiempos, según el voto del Prelado ó del Cabildo. 

Oficio de Ecónomo ó de Procurador dé la Fábrica y Hospital, que presida á los Arquitectos 
y también á los carpinteros y oti'os oficiales, que se ocupan en la Fábrica de las Iglesias : y éste 
por sí ó por otros tendrá cuidado de recoger y expender los réditos y proventos anuales y cuales- 
quiera emolumentos y obvenciones pertenecientes de cualquier modo á la dicha Fábrica y 
Hospital : que cobre y recoja los réditos de los Diezmos pertenecientes á una y otra mesa : á 
dar anualmente cuenta al Obispo y Cabildo y á los Oficiales especialmente nombrados por ellos 
á éste fin ; que ha de ser elegido y removido á disposición de ellos, habiendo dado primero su- 
ficiente seguridad antes de ser admitido á la Administración. 

Amas de esto señalamos oficio de Secretario de la Iglesia y Cabildo, que tenga obligación 
de sentar en el Protocolo y en i3us registros cualesquiera contratos entre la Iglesia, Obispo y 
Cabildo y otros cualesquiera : escribir los actos Capitulares, donaciones, posesiones, censos, 
limosnas hechas á ellos, ó que hubieren de hacer en adelante los mismos Obispo, Cabildo é 
Iglesia : los anote y escriba, guarde los instrumentos y dé razón : reparta las porciones de los 
réditos á los Beneficiados y las reciba. 

Oficio de Pertiguero, cuyo ministerio será poner en orden las procesiones : ir por delante del 
Prelado, del Presbítero, del Diá(3ono, del Subdiácono y dé los demás, que sirven al Altar, que 
van y vuelven del coro á la sacristía ó al Altar, ó del Altar á la sacristía. 

Oficio de Perrero, que echará de la Iglesia á los perros, y la barrerá en todos los Sábados y en 
cualesquiera Vigilias délas Fiestas, que tienen Vigilia, y cada y cuando se lo mandare el Teso- 
rero. 

Establecemos y determinamos que á Nos y á nuestros sucesores juntamente con nuestro 
Cabildo toque y pertenezca la elección y provisión de los Acólitos, de los Capellanes, del Secre- 
tario ó Notario, del Pertiguero, Organista y Perrero : de asignar y proveer el salario de estos y 
de cada uno : pero queremos quí» los dos Capellanes no sean familiares del Obispo ni de alguna 
persona del referido Cabildo, ni lo estuviere en tiempo de la vacante. 

En orden á todo esto, á sabor, de las cinco Dignidades, de las seis Canongías, de las tres 
Eaciones enteras y de las tres medias Eaciones, de los Capellanes, Acólitos y demás oficios 
susodichos, porque de presente los frutos, los réditos y proventos de los Diezmos no bastan para 
el mantenimiento de todos los referidos ; de ellos las tres Dignidades, á saber, la Chantría, la 
Maestrescolíay Tesorería, cuatro Canongías, tres Eaciones enteras y las tres medias Eaciones, 
de que hemos proveído en ésta nuestra Erección, queremos suspenderlas y las suspendemos. 
Asimismo acerca de las Capellanías, cuya provisión la reservamos'á Nos, se reparta por ahora 
en las dichas dos Dignidades, á saber, Dean y Afcedeano, y dos Canongías la cuarta parte de 
los Diezmos y los demás proventos por lo presente (según la forma, que pusiéremos) conforme 
á la cualidad de las Prebendas. Mas, los que quedan suspensos aguardarán hasta que los frutos 
lleguen á mayor cantidad ; pero de suerte que Nos ó nuestros sucesores, considerando las cosas, 
que fueren más cómodas á la mejor utilidad de nuestra Iglesia, si, queriendo Dios, en algün 
tiempo llegaren á mejor fortuna los frutos y réditos de nuestro Obispado é Iglesia, creciendo 
los frutos para la dote de la Chantría, que queda suspensa, cuidaremos y cuidarán nuestros 
sucesores que cuanto antes se presente y nombre la Chantría suspensa, porque desde ahora 
para entonces y desde entonces para ahora la tenemos y declaramos por instituida y erigida. 



19i PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

Del mismo modo, aumentándose los frutos, se nominarán y presentarán, como álos Prelados 
les pareciere, las dos Raciones enteras suspensas, que semejantemente las tenemos por insti- 
tuidas y las reputamos por erigidas. Mas, creciendo los frutos y las rentas, se presenten y no- 
minen las demás Dignidades, á saberja Maestrescolía y la Tesorería con las cuatro Canongías, 
la una Eacion entera y las tres medias Raciones; pero de suerte que sea la última provisión y 
presentación en la dicha nuestra Iglesia la de las dos Dignidades. T para proveer, presentar y 
nominar las dichas Dignidades, Canongías, las Raciones enteras y medias Raciones, según se 
aumentaren los frutos y rentas, y fueren bastantes, cuidarán los Prelados de informar de todas 
y cada una y hacer sabedores á los susodichos Señores Reyes de las Españas, para que, según 
la relación de los Prelados, las provean todas ó de una en una, según el aumento de las rentas 
y frutos. Finalmente aumentándose más los réditos, se nombrarán cuatro Acólitos y dos Capel- 
lanes simples : y después sin detención alguna se aumenten los demás oficios. 

T porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe sustentarse del altarj á todos y á 
cada uno de las Dignidades, Personas,^ Canónigos, Prebendados, Raciones enteras y medios 
Racioneros, á los Capellanes y á los Oficiales expresados, según el número ya dicho, asigna- 
mos y aplicamos todos los frutos y proventos, así por donación del Rey, como por derecho de 
Diezmos ú otros cualesquiera proventos, que les pertenezcan por cualquiera modo en lo pre- 
sente ó en lo futuro, para que se dividan en la manera siguiente : 

Al Dean ciento cincuenta dipondios (vulgo pesos), de los cuales uno contenga doscientos 
setenta y dos marapetinos de moneda de España. 

Al Arcediano ciento treinta dipondios del valor de la misma moneda, y á cada uno de las 
dichas Dignidades otros tantos : pero á cada uno de los Canónigos cien dipondios : á cada 
uno de los Racioneros setenta, yá los medios Racioneros treinta y cinco : mas, en cada uno 
de ellos según fueren los frutos y proventos, tenues ó mayores de los aplicados á la Mesa 
Capitular. 

Pero, como los Beneficios se han creado para el culto Divino y para las obligaciones Ecle- 
siásticas, para que no se menoscabe en parte alguna el Culto Divino, sino que se dé en todas 
las cosas lo que es debido; establecemos y mandamos en virtud de santa y estricta obedien- 
cia, que los predichos estipendios sean distribuciones cuotidianas, asignadas y distribuidas 
todos los dias á los que asistieren á cada una de las Horas nocturnas é igualmente alas del 
dia, y álos ejercicios de dichos oficios. T así desde el Dean hasta el Acólito inclusive, aquél 
que faltaré á alguna Hora en el coro, carezca del estipendio de la distribución de aquella Hora ; 
y el oficial, que faltare al ejercicio 6 ejecución de su oficio, sea igualmente multado cada vez 
que faltare, según pra rata del salario : mas, éstas distribuciones, de que quedan privados los 
ausentes, sirvan de aumento páralos demás asistentes. 

También queremos, y con la misma autoridad mandamos, que todas las Dignidades y cada 
una de por sí, los Canónigos y Racioneros de nuestra Iglesia Catedral sean obligados á servir y 
residir en la dicha nuestra Iglesia por nueve meses continuos ó interpolados. En otra forma 
Nos y nuestros sucesores, que por tieijipo fueren, ó el Cabildo Sede vacante, siendo él primero 
llamado y oido (si no tuvieren y alegaren justa causa 6 racional de la ausencia), tengan obli- 
gación de declarar por vacantes la Dignidad, Persónate, Canonicato ó la Racipn, y proveerla 
en personas idóneas para la presentación del expresado Rey de las Españas y de sus Sucesores. 
Mas, definimos y declaramos por causa justa para la ausencia del coro, la enfermedad, pero 
con tal que el Beneficiado enfermo esté en la Ciudad ó en las Granjas ó Chácaras de la dicha 
Ciudad, ó, si hubiese caiido en la dicha enfermedad fuera de la Ciudad, cuando volvies^e ó 
determinase volver á ella, constando de pruebas legítimas : ó si estuviese ausente de mandato 



SECCIÓN CUARTA. 195 

del Obispo ó del Cabildo, ó por causa y utilidad de la Iglesia, concurriendo así éstas dichas dos 
cosas en la referida licencia de su ausencia. 

Ademas de esto, queremos j con la misma autoridad Apostólica, de consentimiento y 
beneplácito de la dicha Majestad Católica, asentamos, declaramos y mandamos que los frutos, 
réditos y proventos de todos los Diezmos, así de la Catedral como de las expresadas Iglesias 
de la dicha Ciudad y Obispado, (sxceptuando ante todas cosas, y deduciendo de todo el valor de 
los Diezmos doscientos cincuenta dipondios (que comunmente llamamos joesos de á nueve) , que 
aplicamos para pagar el salario del Mayordomo de la Fábrica de la Iglesia y del Cabildo de 
ambas Mesas, á saber, la Episcopal y Capitular ; y deducidos también otros doscientos cin- 
cuenta dipondios, esto es, pesos de á nueve, que aplicamos con la misma autoridad Apostólica 
perpetuamente á la Fábrica de nuestra Iglesia Catedral, en lugar y parte de los Diezmos, 
que suelen aplicarse á la dicha Fábrica de los Diezmos de un Parroquiano (vulgarmente Casa 
de Excusado) i se dividan en cuatro partes iguales, de las cuales Nos tengamos la una perpe- 
tuamente y los Obispos nuestros sucesores para mantener la decencia Pontifical, y, como es 
más decente, podamos mantener el decoro de nuestro estado, según el esplendor de nuestro 
oficio Pontifical sin la menor diminución. 

Mas, el Dean Cabildo y demasi Ministros de la Iglesia (que arriba hemos señalado) tengan la 
otra cuarta parte, que se ha de dividir entre ellos en la forma dicha; de las cuales partes, 
aunque por comisión Apostólica, uso de largo tiempo y costumbre aprobada, haya tenido por 
estilo la misma Católica Majestad recibir y llevarse la tercera parte, que vulgarmente llaman 
Tercias en España ; con todo, queriendo la misma Majestad extender á beneficio nuestro la 
mano de su liberalidad, como con efecto la alarga también en otros asuntos, con las cualida- 
des abajo expresas, para hacer á Nos, á los Obispos nuestros sucesores y al Cabildo más 
deudores, llenándonos de tanto beneficio, y quedásemos obligados á multiplicar nuestros ruegos 
por la dicha Católica Majestad y sus Sucesores, quiso que en la cuarta parte que á Nos toca de 
los Diezmos en la dicha nuestra Iglesia y en la del Cabildo, quedásemos en adelante libres y 
exentos, al modo que los Beyes de las Españas han usado siempre de la misma liberalidad, 
gracia y beneficio en las demás Iglesias del Reino del Perú. 

Mas, determinamos que las otras dos partes se vuelvan á dividir en nueve partes ; de las 
cuales aplicamos las dos á la misma Serenísima Majestad, para que las perciba y lleve perpe- 
tuamente en adelante, en señal ele Superioridad, del derecho de Patronato, y por haber ganado 
éste Reino. 

Pero hemos resuelto que de las otras siete partes se hagan dos divisiones, de las cuales las 
tres partes de las dichas siete se dividan igualmente en dos partes ; de las cuales la una y 
media de las dichas tres partes aplicamos á la Fábrica de ésta nuestra Iglesia Catedral : pero 
reservamos á Nos y á nuestros sucesores poder aplicar alguna parte, creciendo los frutos, á la 
Fábrica de algunos pueblos de nuestro Obispado, según, como y cuando á Nos y á nuestros 
sucesores pareciere conveniente. 

Mas, las otras cuatro partes restantes de las dichas siete partes aplicamos á la Mesa Capi- 
tular y Rectores de nuestra Ighísia Catedral, de consentimiento del rjBferido Felipe, nuestro 
Católico Rey, guardándose éste orden, que de dichas cuatro partes asignamos á cada uno de los 
Rectores de dicha Santa Iglesia tan solamente ahora ciento veinte dipondios (esto es vulgar- 
mente llamados pesos de á nueve.) Al Sacristán de dicha nuestra Iglesia cíen dipondios del 
mismo valor, esto es^ pesos de á nueve : los cuales Rectores tendrán también todas las primi- 
cias, menos la sexta parte, que aplicamos al Sacristán ; los cuales Rectores están obligados á 
tomar asiento todos los dias en ú coro, vestidos de sobrepellices á la Misa mayor y Vísperas, 



196 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS ORISPADOS DE AMÉRICA. 

para que puedan dar los Sacramentos con mayor comodidad á la salud de las almas, no sea 
que por su ausencia 6 incuria muera alguno sin algún Sacramento de la Santa Madre Iglesia. 
Y en tanto que se aumentaren los frutos, se dará de las dichas cuatro partes á los Capellanes, 
á los Acólitos, Organista y Pertiguero lo que pareciere ser bastante. Y lo demás de dichas 
cuatro partes téngalo la Mesa Capitular, para que pueda servir mejor á la Iglesia y sustentarse 
con mejor decencia. Pero en cada Iglesia Parroquial de todo nuestro Obispado, así erigida 
como por erigir, á cada Párroco de ellas aplicamos de los diezmos de la tal Parroquia ciento 
veinte dipondios, esto es, pesos de á nueve, juntamente con las primicias de la tal Parroquia, 
fuera de la sexta parte, que asignamos al Sacristán de la dicha Parroquia, y de los diezmos de 
la^isma Parroquia ochenta dipondios, esto es, pesos de á nueve, aplicando á la Mesa Capitu- 
lar de dicha nuestra Iglesia Catedral lo que sobrare de las Décimas de la tal Parroquia. 

Mas. la otra parte y media de las tres partes asignamos al Hospital de ésta Ciudad, pero 
reservamos á Nos y a nuestros sucesores poder asignar alguna parte, cuando nos pareciere, al 
Hospital, ó bien á uno ü otros más Hospitales de los pueblos de nuestro Obispado, como á Nos 
y á nuestros Sucesores pareciere conveniente. 

Y porque á Nos y á nuestros Sucesores toca principal y señaladamente el cuidado de las 
almas de dicha Ciudad y de nuestro Obispado, j de proveerlas de Clérigos y Párrocos, como 
que hemos de dar cuenta de ellas en el dia del juicio, como dice el Apóstol, queremos y orde- 
namos que Nos y nuestros Sucesores con el mayor cuidado y vigilancia encomendemos y 
encarguemos el cuidado de las almas y la enseñanza de todos nuestros subditos á los Clérigos 
beneméritos de buena y calificada vida, fama y opinión, exhortando, rogando y pidiendo cari- 
tativamente en el Señor á nuestros Sucesores, que en la tal provisión y provisiones miren sola- 
mente por la utilidad de los subditos, sin acepción de personas, según aquella facultad, que 
Dios ha concedido á los Prelados. 

A más de esto queremos y ordenamos que la institución de Sacristán de todas las Iglesias 
de nuestro Obispado se haga siempre á nuestro gusto y disposición, y á la dé nuestros Suceso- 
res en adelante con moderación del salario, según pareciere conveniente á Nos y nuestros 
Sucesores. 

También queremos, y á instancia y encargo de la referida Majestad ordenamos, que se haga 
Cabildo dos veces en la Semana, á saber, en la feria tercera, que es el Martes, y en la feria 
sexta, que es el Viernes, citando para él á los Capitulares ; en la feria tercera se tratará de 
los negocios ocurrentes : más en la feria sexta de ningún otro asunto, sino de la corrección y 
enmienda de las costumbres, y de aquellas cosas, que miran á celebrar debidamente el culto 
Divino, y á la honestidad clerical, que se debe guardar en todo y por todo, así en la Iglesia 
como fuera de ella : mas, los demás dias de la semana quedan libres de junta de Cabildo, si no 
es que lo contrario exigan algunos casos nuevos ocurrentes. Pero no queremos ni es nuestro 
intento se derogue por esto á nuestra jurisdicción Episcopal y á la de nuestros Sucesores en 
manera alguna, lo mismo que la corrección y castigo de las Personas de nuestra Iglesia 
Catedral y Obispado, la cual jurisdicción omnímoda y punición de las dichas Personas la 
reservamos á Nos y á nuestros Sucesores. 

Queremos también y ordenamos, á instancia y petición de la misma Majestad, que los 
Racioneros tengan voto en el Cabildo juntamente con las Dignidades y Canónigos, así en las 
cosas espirituales como en las temporales ; si no es en las elecciones, y en aquellas cosas, que 
son de jurisdicción, y en otros casos prohibidos por derecho, que solo tocan á las Dignidades y 
Canónigos. 

Con la misma autoridad ordenamos y establecemos, que los Clérigos instituidos en Menores 



SECCIÓN CUARTA. 197 

Ordenes lleven vestidos de color honesto y ropas largas y talares con corona abierta, según la 
costumbre usada en esto, y según la forma del derecho y Sagrado Concilio de Trente, 
para que puedan gozar del privilegio clerical, y que los Jueces seculares de ningún modo 
puedan castigarlos, portándose con la mayor honestidad, como llamados á la suerte del 
Señor, para que creciendo en virtud, puedan ascender á las Ordenes Mayores, guiándolos Dios 
y ayudándolos. 

Queremos también y ordenamos que en la dicha nuestra Iglesia Catedral en los dias de 
Fiesta, cantada la Tercia, se celebre solemnemente solo una Misa ; pero en los demás dias se 
celebren y puedan celebrarse dos, una á la Prima y otro después de la Tercia, que será la 
Conventual 6 como vulgarmente se dice Misa Mayor : pero celebrada la dicha Misa de Prima, 
pueda aplicarse á voluntad y disposición de alguna persona,, que la quiera dotar, y así el Obispo 
como el Cabildo puedan recibir la dote, que les hayan señalado cualquiera ó cualesquiera per- 
sonas por la celebración de la tal Misa. Mas, la segunda Misa Conventual ó Mayor, será de la 
Fiesta ó de la Feria ocurrente, la cual se diga ó se ofrezca por el pueblo ó por los habitadores 
de todo el Obispado : en cuyos términos la referida Misa Mayor será por los sufragios del 
pueblo, así de los Indios como de los Españoles y á beneñcio de los demás habitadores del 
Obispado. 

Queremos también y establecemos, que cualquiera que celebrare la Misa Mayor, á más de 
la común distribución, que se ha de asignar á todos los asistentes á la dicha Misa, reciba el 
triplo qu« lograra á cada Hora del dia, pero el Diácono reciba el duplo, y el Subdiáconoel 
simple, y cualquiera que no asintiere á la Misa Mayor, no logre la Tercia y Sexta de aquel dia, 
si' no es que se haya ausencia por razonable y justa causa, y con licencia del Dean 6 de otro 
que estuviese presidiendo en el coro : en cuyo asunto encargamos la conciencia de los que 
piden la licencia y la del que la concede : y cualquiera que asistiere igualmente k los Maitines y 
Laudes, logre el triplo que á cualquiera Hora del dia y á más de esto el estipendio de la Prima, 
aunque no asistiese á ella. 

A más de esto mandamos tain])ien estrictamente y encargamos, que se celebre sola una Misa 
de Prima, y que ésta se cante en los primeros Viernes de cada mes, la cual sea de Aniversario 
por los Reyes de España, pasados, presentes y futuros : mas, en el dia Sábado de cada mes se 
celebre la dicha Misa respectivamente en honra de la Gloriosa Virgen, por la conservación y 
salud de los dichos Reyes : y en el primer Lunes de cada mes se celebre la dicha Misa de Prima 
y sea cantada á beneficio de los Capitulares difuntos, y que sea con solemnidad. 

Queremos también y ordenamos que el Oficio Divino, así en los Maitines como en la Misa y 
demás Horas, se cante, se diga, y se celebre según la forma y modo,que se ha dado y mandado 
en las Constituciones 6 Consuetas, que por Nos se han de publicar á éste efecto. 

T, porque la memoria de los hombres es frágil y deleznable, y el tener memoria de todas las 
cosas y no olvidarse de alguna, más es argumento de Divinidad que de humanidad, queremos 
y ordenamos que, si alguna cosa faltare acerca de ésta nuestra Erección ó no se hubiere pro- 
veído exactamente de todo lo necesario, como se requiere, de modo que resulte alguna duda ó 
defecto sobre alguna cosa no proveída, se recurra á la Erección é institución de la Iglesia Me- 
tropolitana de la Ciudad de los Reyes y á sus establecimientos, determinaciones y laudables 
costumbres ; y lo que en ella se hallare dispuesto, se guarde y se entienda estar dispuesto y 
ordenado en ésta nueva. Erección. 

Queremos también, ordenamos y declaramos, que todos los habitadores en ésta Ciudad de 
Trujillo, así en lo presente como en lo futuro, lo misino que los de nuestro Obispado y Diócesis 
sean nuestros Parroquianos y subditos, para que podamos proveerlos de Rectores y Curas, que 

TOM. II. 25 



198 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

les puedan administrar los Sacramentos : y señaladamente queremos que todos los habitadores 
de ésta Ciudad sean Parroquianos de ésta nuestra Iglesia Catedral, hasta que por Nos 6 por 
nuestros sucesores otra cosa áe provea ó se divida: los cuales tengan obligación de pagar los 
derechos de Iglesia Parroquial, Diezmos y Primicias, y hacer oblaciones y recibir los Sacra- 
mentos de mano del Párroco 6. del Eector de la dicha nuestra Iglesia : y el Rector ó Párroco 
tenga obligación de confesar á los dichos sus Parroquianos. 

T porque aquellas cosas, que se ofrecen de nuevo, necesitan d(í nuevo auxilio y remedio, 
ordenamos con la misma autoridad, mandamos, queremos y encargamos y declaramos que desde 
ahora reservamos la potestad de enmendar, declarar, ampliar y establecer lo que á Nos pare^ 
ciere convenir, como lo pensamos hacer. 

Finalmente, de consenso, petición é instancia de la Regia Majestad, así en orden ala consti- 
tución y tasa perpetua ó temporal de la dote y deslindes de nuestro Obispado, coiho en razón 
de retención de los Diezmos 6 división de ellos y de otros asuntos contenidos en ésta nuestra 
Erección, que todos, como está dicha arriba, sean á disposición y voluntad de la Regia Majestad, 
de la nuestra y de nuestros sucesores, según el tenor de la Bula de Alejandro, de buena memo- 
ria, por la cual se hizo donación de los Diezmos á los Reyes de España, los mismos que la Ma- 
jestad Real nos ha dado para nuestros alimentos, como á todas las Iglesias de las Indias y del 
Reino del Pertí, y para otras cosas contenidas en ésta nuestra Erección : todas las cuales y cada 
una, á instancia y de mandato de Felipe, mi Señor, Rey de las Españas y de las Indias, y con 
la dicha autoridad Apostólica, que tenemos en ésta parte, y del mejor modo, via y forma, que 
mejor de derecho podamos, nos es lícito y debemos ; erigimos ó instituimos, creamos, hacemos, 
disponemos, ordenamos y encargamos con todas aquellas cosas y en cada una necesarias y opor- 
tunas á esto, sin embargo de otras cualesquiera cosas y principalmente de aquellas, que en sus 
Letras Apostólicas aquí insertas, el referido Señor Nuestro SSmo. Padre. Gregorio XIII, quiso 
no obstasen. 

Todas éstas cosas y cada una de por sí las intimamos, insinuamos y notificamos á todos y 
cada uno de los presentes y que en adelante fueren, de cualquier estado, condición, cualidad, 
grado, preeminencia y orden que fueren. T para que lleguen á noticia de todos, queremos y 
mandamos por las presentes, con la dicha autoridad, en virtud de santa obediencia, á todos y 
cada uno de los susodichos, que guarden y hagan guardar todas éstas cosas y cada una del 
modo que Nos las hemos instituido. En cuya fé, y en testimonio de lo dicho, hemos mandado 
que las presentes Letras sean firmadas y publicadas por nuestro infrascrito Notario público, y 
que se saque de ellas instrumento público auténtico, sellado y autorizado con nuestro sello. 
Dado en la Ciudad de Trujillo, en la casa de nuestra habitación, en el año del Nacimiento del 
Señor de 1816, en el dia catorce del mes de Octubre, dia de San Calixto Papa y Mártir. Fr. 
Francisco de Cabrera, Obispo de Trujillo.— Por mandado del Reverendísimo Obispo, mi Señor. 
Juan Ponce de León. 

SERIE r>E LOS OBISPOS DE TRUJILLO. 

1. D. Pr» Alonso Guzman y Talavera, de la Orden de S. Jerónimo, natural de Talaverá, 
fué electo primer Obispo de ésta Diócesis en 1577, en el mismo año, en que erigió Grego- 
rio XIII ésta Silla, pero ésta erección no tuvo efecto por entonces, y el primer Obispo renunció 
después de consagrado. 

2, D. Luis de Cárcamo Díaz del Castillo y Lugo, natural de Méjico, fue Tesorero de la 
Catedral de Trujillo, y después promovido al Obispado en 1611. Se consagró en España, y 
murió en 1612 en el mar Pacífico, antes de llegar á su Silla, cerca del puerto de Paita. 



SECCIÓN CUARTA. 199 

3. D. Fr. Juan de la Cabeza, Dominico, electo, según dice Gil González Dávila, en 1613, 
murió inmediatamente. 

4. D. Fr. Francisco Díaz de Cabrera, nacido en Córdoba, fué Obispo de Puerto-Kico. y de 
allí promovido á Trujillo en 19 de Junio de 1614 : tomó posesión en su nombre el R. P. Fr, 
Pedro Luque en 27 de Febrero de 1616, y él entró en su Iglesia el 3 de Marzo del mismo año. 
En 14 de Octubre de 1616 ejecutó la Erección de la Iglesia Catedral, que no se habia hecho 
hasta entonces por varios inconveuientes, desde el Pontificado de Gregorio XIII, que la habia 
erigido en una Bula fecha en 1*» de Mayo de 1577. Murió en Lambayeque en 1619, adonde 
intentaba trasladar la Silla, á causa del terremoto, que arruinó á Trujillo. 

5. D. Carlos Marcelo Comí, natural del mismo Trujillo, fué Magistral de Lima, de allí 
promovido á la Silla de Santiago de Chile, y de ésta trasladado á la de Trujillo en 1620 : tomó 
posesionan 7 de Noviembre de 1621. Fundó el Seminario con el título de su nombre, y en la 
casa de su nacimiento construyó el Colegio de la Compañía de Jesús, donde fué sepultado des- 
pués de su muerte, acaecida en 14 de Octubre de 1629. 

6. D, Fr. Ambrosio Vallejo y Mejía, Mercenario, natural de Madrid, fué Obispo de Popayan, 
y,Arzobispo electo de Santo Domiingo, de donde fué trasladado á ésta Silla en 22 de Julio de 
1630. Tomó posesión en su nombre el Sr. Arcediano, D. Luis de Paz, y él entró en su Iglesia 
el 26 de Febrero de 1632. Murió el 23 de Octubre de 1635, y sus restos furon trasladados á su 
Convento de Madrid, y colocados en la Capilla mayor, al lado del Evangelio. 

7. D. Diego de Montoya y Orna, nacido en Mijancas, Diócesis de Calahorra, fué Lectoral de 
Coria, después Obispo de Popayan y de allí trasladado á Trujillo en 1638. Murió haciendo la 
visita de su Diócesis, en el pueblo de Cascas, Provincia de Cajamarca, el 16 de Marzo de 
1640, electo Obispo del Cuzco. 

8. D. Fr. Luis Fernandez de Córdoba y Eonquillo, Trinitario Calzado, natural de Granada, 
fué Obispo de Cartagena de Indias y de allí promovido á ésta Silla en 1640. Tomó posesión en 
su nombre el Sr. Arcediano, D. Luis de Paz, en 8 de Febrero de 1641; pero él murió éste 
mismo año en su Convento de Granada. 

9. D. Pedro de Ortega Sotomajror y Arias, natural de Lima, fué Magistral de Lima y Arce- 
diano de Trujillo; presentado para ésta Silla en 1644, tomó posesión el 24 de Febrero de 
1647; pocos meses después, á 14 de Julio, fué trasladado á la de Arequipa, y de ésta á la de 
Cuzco en 1652, donde murió en 1658. 

10. D. Fr. Marcos Calderón y Biena, Mercenario Calzado, natural de Buendia, Diócesis de 
Cuenca, fué electo para ésta Silla en 7 de Agosta de 1647, y murió en 21 de Enero de 1648 
en su Convento de Madrid, antes de consagrarse. 

11. D. Juan de Zapata y Figueroa, natural de Velez-Málaga, Canónigo y Provisor de Sevilla, 
fué Obispo de Santa-Cruz de la Sierra, trasladado á ésta Silla en 1649, murió inmediatamente 
antes de tomar posesión. 

12. D. Andrés García y Pérez Zurita, natural de Sevilla, fué Dean de Lima, Obispo Auxiliar 
de Guamanga; trasladado á ésta Silla en 1650, tomó posesión en el mismo año, y murió en 2 de 
Agosto de 1652. 

13. D. Diego del Castillo y Arteaga, nacido en Tudela de Navarra, fué Magistral de Avila 
y Obispo electo de Cartagena de Indias, trasladado á Trujillo en Noviembre de 1653, y antes 
de consagrarse promovido al Arzobispado de Santa Fé, y últimamente antes de embarcarse 
trasladado al Obispado de Oviedo, en donde murió. 

14. D. Francisco Godoy, Obispo Auxiliar de Guamanga de donde fué trasladado á ésta Dió- 
cesis en 1656 : murió antes de tomar posesión. 



200 PARTE 5'^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

15. D. Fr. Juan la Calle y Heredia, Mercenario Calzado, fué electo para ésta Silla en 7 de 
Setiembre 1661, tomó posesión en 11 de Enero de 1663, consagró la Catedral en 24 de Junio de 
1666, gobernó hasta 17 de Octubre de 1675, en que fué trasladado á Arequipa, donde murió. 
Dejó su corazón á la Iglesia de Trujillo y su cuerpo al Colegio de San Pedro Nolasco de Lima, 
cuya fundación y fábrica promovió hasta su conclusión. 

16. t). Alvaro de Ibarra, natural de Lima, fué electo para ésta Silla en 1675, y murió en 
Lima antes de tomar posesión. 

17. D. Antonio de León, Obispo de Panamá, fué trasladado á Trujillo en 26 de Abril de 
1676, tomó posesión el 3 de Abril de 1677, y el 10 de Octubre de 1678 fué trasladado á Are- 
quipa, donde murió en 1684. 

18. D. Francisco de Borja, biznieto legítimo de San Francisco de Borja, filé Dean de Charcas 
y Obispo del Tucuraan en 1665, trasladado á ésta Silla en 2 de Marzo de 1679, tomó posesión 
en 16 de Diciembre de 1680 y murió en 13 de Abril de 1689. Está enterrado su cuerpo en el 
Colegio de la Compañía de Jesús de ésta Ciudad. 

19. D. Fr. Pedro de la Serna, Trinitario Calzado, fué nombrado Obispo de ésta Silla en 1690, 
y murió en Cádiz por los años de 1695 ó 1696, estando para embarcarse. 

20. D. Pedro Diaz de Cienfuegos y Villason, natural de Tuna, Diócesis de Oviedo, fué 
Obispo de Popayan, trasladado á ésta Diócesis en 1696, tomó posesión el 26 de Marzo de 1697, 
y murió en el pueblo de Catacaos en 9 de Enero de 1702, haciendo la visita. Sus restos se tras- 
ladaron á Trujillo en 30 de Abril de 1705. 

21. D. Fr. Juan Victores de Velasco, Benedictino, Obispo, Gobernador y Capitán General 
de Santa Marta, trasladado á éste Obispado, tomó posesión por apoderado el 13 de Mayo de 
1705, y lo rigió hasta el 10 de Diciembre de 1713, en que murió. Su cuerpo está sepultado 
junto al altar de S. Juan Bautista, bajo una losa de bronce. 

22. D. Diego Montero del Águila, natural de Santiago de Chile, fué Provisor del Arzobis- 
pado de Lima, después Obispo de la Concepción, y de allí trasladado á Trujillo en 20 de Febrero 
de 1714. Tomó posesión el 13 de Julio de 1716, y murió en el pueblo de Sana, haciendo la visita, 
en 25 de Febrero de 1718. Sus restos se trasladaron á la Catedral en 1720. 

23. D. Fr. Jaime de Mimbela, Dominico, natural de Fraga en Aragón, fué Obispo de Santa- 
Cruz de la Sierra en 1714, y de allí trasladado á Trujillo el 26 de Febrero de 1719. Construyó 
el Monasterio del Carmen, conduciendo dé Quito á las Fundadoras. Murió en 4 de Junio de 
1739, y fué sepultado su cuerpo en la Catedral ysu corazón en las Carmelitas Descalzas. 

24. D. Gregorio Molleda y Clerque, natural de Lima, fué Canónigo de aquella Metropolitana; 
fué instituido Obispo de Isaura in partihus por Benedicto XIII, que lo consagró en su Capilla 
en 7 de Octubre de 1725, nombrándole también Asistente al Solio Pontificio ; trasladado á 
Cartagena de Indias en 1736, paso á ésta Silla en 17 de Agosto de 1741, tomó posesión por 
poder el mismo año en 4 de Diciembre, y personalmente en 29 de Enero de 1743, y en Agosto 
de 1748 fué promovido al Arzobispado de Charcas, en donde murió. 

25. D. Fr. José Cayetano Paravicino, Franciscano, natural de Arequipa, Obispo del Paraguay, 
trasladado á Trujillo en 1748, tomó posesión por poder en 1° de Marzo de 1749, y personal- 
mente en 28 de Julio del mismo año. Murió en 2 de Octubre de 1750. Su cuerpo fué sepultado 
en su Convento, en el Presbiterio, al lado del Evangelio, y su corazón enia Catedral. 

26. D. Bernardo de Arbiza y ligarte, natural del Cuzco, electo Obispo de Cartagena de In- 
dias en 1746 y trasladado á ésta Silla en 4 de Setiembre de 1751, tomó posesión por poder en 
1" de Noviembre de 1752, y personalmente en 20 de Enero de 1754. Murió en 20 de Octubre 
de 1756, electo Arzobispo de Charcas. Fué sepultado su cuerpo en el convento de Carmelitas, y 
su corazón en la Catedral. 



SECCIÓN CUARTA. 201 

27. D. Cayetano Marcellano y Agrámente, natural y Dean de la Faz, nombrado parala Silla 
de Buenos Aires, después trasladado á la de Trujillo en 1758, y antes de tomar posesión pro- 
movido al Arzobispado de Charcasi, donde murió en 1761 . 

28. D; Francisco Javier Luna Victoria y Castro, natural de Panamá, de donde fué Obispo, 
trasladado á Trujillo en 26 de Enero de 1758, tomó posesión por poder el 22 de Abril de 1759, 
y personalmente en 17 de Junio del mismo año. Murió en 11 de Marzo de 1777, electo Arzobispo 
de Charcas. Fué sepultado en el Colegio de la Compañía, después trasladado á la Catedral y 
por último al Panteón en 2 de Diciembre de 1831, en que se estrenó. 

29. D. Baltasar Jaime Martínez Compañón y Martinez Bujanda, natural de Cabredo en Na- 
varra, fué Doctoral de la Iglesia de Santander y Chantre de la de Lima, electo para ésta Silla 
en 25 de Febrero de 1778, tomó posesión el 13 de Mayo de 1779, y el 13 de Setiembre de 1788, 
fué promovido al Arzobispado de Santa Fé de Bogotá. 

30. D. José Andrés de Achurra y Nufíez del Arco, natural de Panamá, de cuya Iglesia fué 
Arcediano y Dean, promovido á ésta Silla en 25 de Octubre de 1788, tomó posesión por poder 
en 15 de Abril de 1790, y personalmente en 16 de Eüero de 1791 : murió en 31 de Enero de 
1793. 

31. D. Blas Manuel Sobrino y Minayo, de la Diócesis de Palencia, fué Canónigo y Provisor de 
Zamora, y después Obispo sucesivamente de Cartagena de Indias en 1774, de Quito en 1777, y 
de Santiago de Chile en 1790, de donde fué trasladado á ésta Silla en 18 de Novienabre de 
1794; tomó posesión por poder on 4 de Julio de 1795, y personalmente el 26 de Setiembre : 
murió en 26 de Abril de 1796 (a). 

32. D. Fr. Fernando de la Portilla y Torres, Dominico, fué Arzobispo de Santo Domingo, de 
donde fué trasladado á ésta Silla en 1797, y luego al Arzobispado de Santa Fó de Bogotá, en 
donde murió. 

33. D. José Carrion y Marfil, natural de Estepona, Diócesis de Málaga, fué Provisor de 
Yucatán y después de Santa Fé de Bogotá, de cuya Iglesia fué más tarde Obispo Auxiliar. De 
allí fué promovido á Cuenca, . isiendo su primer Obispo; trasladado á Trujillo en 26 de 
Octubre de 1798, tomó poaesion on !<> de Agosto de 1799. El 29 de Diciembre de 1820 se em- 
barcó para España en el puerto de Huanchaco, y murió el 13 de Mayo de 1827 en la villa de 
Noalejo, siendo Obispo y Abad mayor de Alcalá la Eeal. 

34. D. Francisco Javier de Echagüe, natural de Santa Fé de Corrientes, Provincia del Kio 
de la Plata, fué Dean y Provisor de Lima, Obispo electo de Puerto-Eico, y después nombrado 
para ésta Silla en 23 de Noviembre de 1826. Empezó á gobernar en su nombre el Señor Maestre- 
Escuela D. Pedro José del Castillo y Talledó en I» de Enero de 1827; pero pocos meses 
después en 17 de Octubre cesó su gobierno. Murió en su Deanato de Lima en 17 de Diciembre 
de 1830. 

35. D. Tomas Dieguez de Fh^rencia, natural de ésta ciudad de Trujillo, en donde fué Ar- 
cediano, y después promovido á su Silla en 14 de Agosto de 1833, é inmediatamente á la 
Metropolitana de Lima, que no admitió. Tomó posesión de la Silla de Trujillo por poder el 7 
de Enero de 1834, y personalmente el 2 de Agosto de 1837. Fué honrado por Gregorio XVI 
con la Dignidad de Prelado Dom^éstico y Asistente al Solio Pontificio, y murió el 8 de Junio 
de 1845 en el pueblo de Santiago de Cao ; su cuerpo se trasladó á la Catedral. 

36. D. José Higinio Madalengoitia, Obispo de Antifello in partibus, fué promovido á ésta 
Silla en Noviembre de 1845 : murió el 4 de Noviembre de 1848. 

(a) La traslación de Santiago á Trujillo no concuerda en la fecha con la Serie de los Obispos de Santiago 
de Chile. 



202 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

.37. D, Agustín Guillermo Charun, Chantre de Lima, promovido á la Silla de Trujillo en 
1853, murió en Febrero de 1857. 

38. limo. Sr. D. Francisco Orueta y Cas trillen. Obispo de Ega in partibus y Auxiliox del 
Arzobispado de Lima, fué promovido á la Silla de Trujillo en Setiembre dé 1859, y por último 
á la Metropolitana de Lima en 21 de Marzo de 1873, 



ERECCIÓN DEI. OBISPADO DE GUAMANGA (aYACUCHO). 

Paulo Obispo, Siervo de los Siervos del Señor. Para eterna memoria. 

Constituido por disposición Divina, Cabeza de todas las Iglesias sin mérito alguno, teniendo 
por cosa justa que en el espacioso campo de la Militante Iglesia, en donde mediante la Divina 
gracia se ha aumentado la Cristiandad en número tal, que no baste un solo Pastor para su 
cuidado, deseando Nos el aumento de la Fé Católica y salud de las almas, ordenamos consti- 
tuir nuevos Obispados, según la facultad de la Sede Apostólica, empleando en ellos Pastores ó 
Prelados idóneos, y juntamente honrar las Ciudades, lugares y pueblos con insignias y favores 
condignos y otras muchas gracias, especialmente cuando interviene la devota súplica de los 
Keyes Católicos defecto- de la separación de las Diócesis, por lo vasto de su comprensión y 
multiplicidad excesiva de Provincias y lugares, en cuanto conocemos ser necesario para mayor 
gloria de Dios. Por tanto, careciendo de Pastor la Iglesia del Cuzco situada en las Indias 
Occidentales, y proveyéndola en la persona de nuestro Venerable Hermano Fernando, Obispo 
del Cuzco, por otras Bulas, en las que le conferimos y constituimos por tal Obispo f Pastor; 
entre otras muchas cosas fuimos de parecer que se accediese á lainstancia.ó súplica de nuestro 
muy amado Hijo eu Cristo Felipe, Rey Católico de las Españas, á quien compete por privilegio 
Apostólico el derecho de Patronato de dicha Iglesia (y permanece sin alguna derogación), que 
siempre que nos pareciere conveniente, así á nosotros como al que en lo sucesivo ocupase el 
Pontifical asiento, hacer alguna desmembración ó separación de la amplia jurisdicción del 
Cuzco sobre alguna de sus Ciudades, lugares y Villas con sus propios términos, territorios, 
Clero, Pueblo y personas con todos sus derechos, décimas, emolumentos y demás exacciones, 
que según costumbre perciben, y otras que le son debidas á dicho Obispo del Cuzco, que estu- 
viese en actual ministerio, por ra^on de jurisdicción, visita, sucesión, superioridad y ley Dioce- 
sana, y fundar una 6 muchas Iglesias Sedes Episcopales ; en tal caso sin necesitarse el consen- 
timiento del dicho Fernando Obispo, y aun contra su voluntad, puedan hacerse las desmembra- 
ciones y separaciones, como plenamente se contiene en las mismas Letras. Por lo que, siendo. 
noticiados de nuestro muy amado Eey Felipe que la Ciudad de Guamanga, situada en los 
términos de la jurisdicción del Cuzco, se halla con multitud de habitadores y muy distante de 
la Ciudad del Cuzco, por lo que sus moradores, no pudiendo atender á las disposiciones de su 
propio Obispo, ni éste ejercer el cargo Episcopal, ni dirigirlos en las cosas espirituales, y mu- 
chas veces suceda allí desearse el ministerio pastoral del Obispo, creen ser necesario para 
comodidad de los habitantes, para el aumento del culto Divino y salud de las almas, que se 
erija é instituya una Iglesia Parroquial en la misma Ciudad con el nombre de Catedral. 

Nos, llevados de éstas causas y otros motivos razonables y de los ruegos del mismo Rey 
Felipe presentados á Nos, hecho maduro examen con nuestros Venerables Hermanos los Carde- 
nales de la Santa Iglesia Romana, con su consejo y consentimiento, y pot la plenitud de la 
potestad Apostólica, para mayor honra de Dios y alabanza de su gloriosísima Madre la Virgen 
María y honor de toda la Corte celestial, separamos, desmembramos y segregamos de la Iglesia 



SECCIÓN CUARTA. 203 

del Cuzco y de su juzgado espiritual á la dicha Ciudad de Guamanga, y también aquella Dió- 
cesis, que el Nuncio ó Subdelegado y Cemisario deputado destinase y separase, y una vez desti- 
nada, que se separe con sus lugares, villas y tierras, aldeas, pertenencias, términos, territorios, 
distritos, Clero, Pueblo, personas, Monasterios, Iglesias, Colegios, Hospitales y cualesquiera 
Beneficios Eclesiásticos con cura de almas ó sin ella, Seculares y Regulares de cualesquiera 
Ordenes, con sus décimas, derechos, emolumentos y acciones, que goza, posee, percibe, exige y 
pretende 6 puede pretender el actual Obispo ó su Capítulo por razón de jurisdicción, visita, 
subordinación, superioridad, procuración, subvención ó de otro cualquiera piadoso socorro, por 
ley Diocesana ó por derecho ordinario ; pues con la miáma autoridad Apostólica y por tenor de 
las presentes Letras, lo separamos, desmembramos y segregamos de toda jurisdicción, potestad, 
sujeción, dominio y superioridad como también de las décimas, derechos y emolumentos, que 
se acostumbran tomar, según él los recibe, 6 le son debidos y por pagar. De suerte que en 
adelante el mismo Obispo, que existe, sus Oficiales, Vicarios y Procuradores de ningún modo 
se atrevan á ejercer alguna jurisdicción, potestad, superioridad, administración, corrección, 
dominio y potestad en aquella parte de las Indias, que se ha dividido, distinguido y limitado, 
ni en sus lugares, villas, tierras, pertenencias, términos, distritos, territorios, Clero, Pueblo, 
personas, Monasterios, Iglesias, edificios y otros Beneficios de ésta clase, ni otros comprendidos 
bajo la mencionada división, que pertenecen á la colación, provisión y cualquiera otra disposi- 
ción del Obispo, cesando las reservaciones y exenciones Apostólicas en orden á esto ; y que no 
puedan tomar, exigir y recibir las mencionadas décimas, derechos y emolumentos, ni conocer 
de las causas fuera de aquellas, que tengan radicadas, y que se terminaron en su jurisdicción ; 
y de otra suerte no se entrometan en las causas, como por tenor de las presentes lo eximimos 
é inhibimos. 

Demás de esto pueda designar la Iglesia Parroquial ú otra cualquiera contenida en el expre- 
sado pueblo de Guamanga por Catedral, la que se constituye al cuidado del Obispo qué gober- 
nase dicha Iglesia, quedando sujeta y sufragánea al Arzobispo 6 Arzobispado de la Ciudad de 
los Reyes, del mismo modo que lo está la del Cuzco por derecho ; y que cuide dicho Obispo de 
ampliar el edificio y de su estructura, poniéndole en forma de Iglesia Catedral, como también 
demostráronla mencionada Ciudad y expresada Iglesia la jurisdicción, erigir Dignidades, 
Canongías, Prebendas y otros Beneficios Eclesiásticos, cuantos se juzgaren convenientes, al 
culto y servicio Divino, lustre de todo el Clero y de la misma Iglesia, con aquella dotación 
justa, que sea conveniente, y juntamente erija é instituya otros oficios espirituales, con lo nece- 
sario á su congrua sustentación, y últimamente decore la Jurisdicción Episcopal y adorne la 
Iglesia Catedral con todos aquellos honores, privilegios, preeminencias y derechos, que son de- 
bidos á las demás Iglesias Catedrales, constituidas en esos lugares, como también á sus Prela- 
dos, de cuyos privilegios por derecho ó costumbre gozan, usan y poseen, y en adelante puedan 
gozar, usar y poseer. 

Con la misma autoridad erigimos al referido pueblo de Guamanga en Ciudad y asignamos 
perpetuamente á la dicha Iglesia por Obispado la mencionada parte de Provincia, que se segre- 
gase por el Nuncio ó su Comisario (para éste efecto destinado) y á todas las personas, que exis- 
tieren en dicha Ciudad y Obispado de Guamanga, á saber ; los Eclesiásticos por Clero, y los 
Seculares por Puetlo, según la división repartición y distribución, que se hiciese. Igualmente 
las décinias, derechos y emolumentos, que acostumbraba tomar dicho Obispado del Cuzco ó le 
eran debidos, se asignan por dote á la mencionada Iglesia de Guamanga. A más de esto, con la 
misma autoridad concedemos al Obispo de Guamanga la colación, provisión y cualquiera otra 
disposición de cualesquiera Beneficios, que pertenecian antes al Obispo deíCuzco¿ existentes 



504 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

en la parte de jurisdiccioih que se le ha desmembrado, la cual debia haber por sí 6 sus Vicarios 
electos por él, cesando cualquiera reservación Apostólica en ésta parte. 

De la misma suerte y con la propia autoridad le concedemos al expresado Obispo de Gua- 
manga toda la jurisdicción Episcopal y Ordinaria en dicha Ciudad y Obispado, en su Clero y 
Pueblo. Pero, en cuanto á los derechos Provinciales y Metropolitanos, queda al arbitrio y dis- 
posición de los Arzobispos de la Ciudad de los Reyes, que por tiempo fuesen. También conce- 
demos facultad, autoridad y plena potestad al Nuncio 6 sus Comisarios de dividir, separar, 
limitar y distinguir parte del Obispado del Cuzco de la otra parte de la mencionada Diócesis 6 
nueva Iglesia, y ejecutar todas las cosas necesarias para ello, como está dicho. 

Finalmente concedemos al dicho Felipe, Eey de las Españas y al que por tiempo fuere, el 
derecho de Patronato y el de presentar personas idóneas para dicha Iglesia de Guamanga al 
Romano Pontífice, que existiese, para que por ésta presentación se le provea de Pastor, así por 
la primera vez, como por siempre que aconteciese vacar, para erigir (1) la mayor Dignidad 
después de la Episcopal y otras Dignidades, Canongías, Prebendas y demás Beneficios de ésta 
clase en la Iglesia, Ciudad y Diócesis de Guamanga, para dotarla por el mismo Felipe, Rey de 
las Espanas, y el que por tiempo fuere, así desde su primer establecimiento como después que 
fuese dotada y erigida ; y en adelante siempre que de cualquiey suerte vacase el Obispado de 
Guamanga, perpetuamente reservamos y concedemos el derecho de Patronato y presentaciones 
de ésta clase al Rey Felipe, y al que por tiempo fuese, compitiéndole ésta facultad por derecho 
de fundación y dotación ; de suerte que de ningún modo pueda derogársele por la Sede Apostó- 
lica, á no llegarse el consentimiento del Rey Felipe, ó del que por tiempo íuese. T si de otra 
suerte se derogase, semejante derogación sea de ninguna fuerza ó valor : y así, siempre que se 
presuma juzgar. y definir por cualesquiera Jueces Ordinarios, Delegados, Auditores de las cau- 
sas del Palacio Apostólico, Cardenales de la Santa Romana Iglesi^ ó delegados, se les deroga 
cualquiera facultad ó autoridad de juzgar ó interpretar en otra forma : y se tengan por írritas y 
de ningún valor, si aconteciese por cualquiera contravenir á lo dispuesto, sabiéndolo ó igno- 
rándolo. 

No obstando las premisas Constituciones, Ordenaciones Apostólicas, y el juramento de la 
dicha Iglesia del Cuzco, confirmación Apostólica ó cualesquiera otras firmezas, estatutos, 
costumbres y contradicciones ; y á nadie en manera alguna le sea lícito contravenir con 



(1) Nota de los EE. Aquí, como en la Bula de Erección del Obispado d/> Arequipa, hay una equivocación, 
que, á nuestro juicio, debo atribuirse al traductor y no al copiante; ya porque éste fué el Autor mismo de ésta 
obra, ya porque en ambas Bulas hay este mismo defecto y la misma iocorreccion de estilo. 

En una y otra Bula se concede al Eey D. Felipe III y á sus sucesores la facultad de erigir Dignidades, Ca- 
nongías) Prebendas y otros Beneficios de éste género; y en esto, lo repetimos, hay una equivocación: 1° Porque 
es cosa inaudita, que ningún Pontífice haya concedido semejante facultad á Emperador ni Príncipe alguno en 
general, ni á otro alguno de los antecesores de D. Felipe HI en particular, en ninguna de las Bulas de Erección 
de los Obispados de América : 2° Porque en ambas Bulas, tal cual están traducidas, se concede antes á los 
Obispos de Guamanga y Arequipa la potestad de erigir esas mismas Dignidades, Canongías, Prebendas y 
Beneficios : 3o Porque ambos Obispos en el Decreto de ejecución proceden á erigirlos no por delegación, y en 
nombre del Rey, sino por mandato y comisión Apostólica. 

Lo que concedió, pues, el Papa Paulo V al Eey D. Felipe III, fué sin duda alguna lo mismo que otros Pontí- 
fices hablan concedido á sus antecesores en casos semejantes; es á saber, el derecho de presentar para los dichos 
Beneficios, tanto la primera vez después que hubieren sido erigidos, como todas las veces, que en adelante 
vacaren, según consta por las Bulas latinas de Erección de muchos Obispados de América, que se insertan en 
ésta 5^ parte. 



SECCIÓN CUARTA. 205 

temerario atrevimiento, ni romper ésta hoja, que contiene nuestra separación, desmembración, 
segregación, exención, liberación, erección, institución, concesión, asignación, sujeción, parti- 
ción, reservación y decreto. Y si alguno tal cometiese, téngase por incurso y comprendido en 
la indignación de Dios Omnipotente y de los Bienaventurados Pedro y Pablo. Dado en Koma, 
en San Marcos, en el año de la Encarnación del Señor de 1609, á 20 de Julio, en el año 
quinto de nuestro Pontificado. 

Nos, Agustin (de (]!aravajal), primer Obispo de Guamanga, atendido ser justo y conforme á 
razón poner en planta dicho mandato Apostólico para hoora y gloria de Dios Omnipotente 

y déla Bienav,enturada Virgen María y de todos los Santos hicimos hacer publicación 

acerca de las Dignidades, Canongías, Prebendas, oficios, Beneficios y demás cosas necesarias 
aquí insertas 

Primeramente que haya en dicha Iglesia un Deanato (Sigue la Erección íntegra hasta el 
fin, en castellano.) Dado en dicha Ciudad de Guamanga, á 2 de Enero de 1615. — (Hállase 
en el Archivo Nacional de Lima, Legajo 1195. Expediente 21682.) 



EJECUCIÓN DE LA ERECCIÓN DE LA SILLA DE aUAMANGA. 

Nosj el Maestro D. Pr. Agustin de Caravajal, por misericordia Divina y gracia de la Santa 
Sede Apostólica primer Obispo de la Ciudad de Guamanga en las Indias Occidentales del 
Reino Peruano, Real Consiliario y Asistente personal en dicha Ciudad : Habiendo de publicar 
las presentes Letras á todos y cualesquiera Fieles. ... Salud en Dios, y la Apostólica 
bendición. 

Sabréis como Nuestro SSmo. Padre 'en Cristo Señor Nuestro Paulo, por la Divina provi- 
dencia Papa V, mandó en ésta Ciudad de Guamanga erigir, adornar y honrar con particular 
decencia una Iglesia Catedral, que tuviese por Cabeza un Obispo, que la gobernase, cuidando 
de su estructura y edificio y de todo lo concerniente al culto Divino, y que en aquella su 
señalada Diócesis presidiese y enseñase, procurando la observancia de la Divina Ley : que 
erigiese é instituyese Dignidades, Canongías, Prebendas y otros Beneficios Eclesiásticos con 
el cuidado de las almas ó sin él : que pudiese conferir cualesquiera cosas espirituales : que 
sembrase y propusiese la Santa y Católica Fé entre los Católicos observadores de ella, 
y también entre los nuevamente conversos é Indios, del , modo que conoce ser más útil al 
culto Divino y salud de las almas. Este mandato se hizo á instancia y súplica de nuestro 
Católico é invicto defensor de la Pé, Felipe III, Rey de España y de las Indias, para mayor 
honra y gloria del Omnipotente Dios, en cuyas manos se contienen los términos de la tierra, 
su plenitud y cuanto en el universo se incluye, y de la Madre de Dios siempre Virgen María, 
en cuyas entrañas se encerró Jesucristo, Señor y Redentor Nuestro, no cabiendo en todo el 
mundo, y se hizo hombre : para mayor gloria de la Corte celestial, exaltación de la Fó Cató- 
lica, y para consuelo espiritual y corporal de los habitadores de éste Obispado. 

Por todo lo cual, el mismo Señor Paulo V, queriendo proveer de Pastor á la mencionada 
Iglesia de Guamanga, me hizo Obispo de ella, aunque indigno, condescendiendo ó aprobando 
la presentación hecha por el Rey Nuestro Señoí-, Felipe III, Patrono de la mencionada Iglesia, 
haciéndome Pastor, Administrador y cuidador de ella y de su jurisdicción, con plena facultad 
en lo espiritual y temporal : todo lo que consta de las Letras Apostólicas, selladas con el 
sello de plomo, según la costurabre de su Cámara, y expedida conforme al estilo de la Curia 
Romana, pasadas por el Consejo y recibidas por Nos: las cuales vistas no estar viciadas, 

TOM. u. 26 



206 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

sospechosas, ni escritas con falta de cosa sustancial, y admitidas por Nos con la debida reve- 
rencia, todo su conteñido es del tenor siguiente : 

<i En el nombre de la SSma., individua é inseparable Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu 
Santo : Amen. Sepan todos y cada uno de los que viesen, leyesen y oyesen el presente instru- 
mento de copia, que Nos, Pedro, del título de los Santos Juan y Pablo, Presbítero Cardenal 
Aldobrandino, Tesorero de la Santa Romana . Iglesia, á gran instancia y súplica del muy 
Ilustre Señor, D^ Pedro Cosida Agente y Procurador del Serenísimo Príncipe y Señor D. Fe- 
lipe, Católico Bey de las Españas, en la Curia Bomana, hacemos y mandamos citar á todos y 
cada uno, que juzgasen tener algún derecho común 6 diviso, 6 á sus Procuradores, si los tu- 
viesen en ésta Corte, para alegar contra dichas Letras Apostólicas del SSmo. Señor Nuestro 
Paulo V, legítimamente expedidas sobre la separación, desmembración y segregación de 
Guamanga, lugar del Obispado y jurisdicción del Cuzco, y de la Erección é institución sobre 
la Ciudad y Obispado ; las que siendo vistas, mandamos se diese un traslado en pública forma, 
que haga fé, al que se añadiese un Decreto oportuno y necesario, el que se fijase con su sello 
y cordones á las puertas de la Cámara Apostólica según costumbre de ella, ó por uno ó dos 
Cursores de Nuestro SSmo. Padre, en el que hicimos estar y mandamos comparecer para el 
dia señalado á todos los enunciados : y habiéndose cumplido el tiempo, y héchose presente en 
juicio «1 expresado Pedro Cosida, quien, acusada la contumacia de todos los citados, que no 
comparecieron, ea su rebeldía alcanzó un ejemplar, en el que se contenian dichas Letras, el 
que pidió con la sumisión debida se le diese en pública y auténtica forma, al que se inter- 
pusiese la autoridad y Decreto necesario. Por lo que movidos Nos de tan justas súplicas, 
dando por contumaces y rebeldes á todos los emplazados, que no comparecieron, mandamos 
que del ejemplar de dichas Letras se diese un público traslado, las que llegadas á nuestras 
manos vimos, leimos y escudriñamos diligentemente; y porque hallamos estar enteras, y que 
carecen de todo vicio y sospecha, las mandamos trasuntar y poner en pública forma por el 
mencionado Notario de nuestra Cámara Apostólica, determinándolo así, para que se esté á él, 
así en la Curia Romana como fuera de ella, dándole igual fé, que al original, sise mostrase • 
cuyo tenor literal ea el siguiente: (Aquí la Bula inserta arriba). Sobre las cuales cosas y 
cada una de ellas, habiéndonos intimado mandato verbal Nuestro SSmo. Padre, nos pareció 
conveniente interponer, como de fado interponemos, la autoridad ordinaria y Decreto de 
nuestra Cámara, supliendo todos y cualesquiera defectos, así de hecho como de derecho, si por 
acaso algunos se contuvieren en dichas Letras : en fé de todo lo cual mandamos ó hicimos 
suscribir y signar á nuestro infrascrito Notario de dicha Cámara Apostólica, en el año dé 
Nuestro Señor Jesucristo de 1609, en la dicción 7a dia 1" de Noviembre, año quinto del Pon- 
tificado de Nuestro muy Santo Paire Paulo, por Divina providencia Papa V. —Por el muy 
Ilustre Tesorero, mi Señor, J. Malu Deis Vicario Auditor — Constantino Bonelo. Loco f 
Sigilli. » 

Después de haber recibido dichas Letras Apostólicas, según lo que por ellas se nos ordena, 
y por la presentación hecha por el expresado Rey Felipe, procediendo según nuestro carg<? á 
la ejecución de ellas, determinamos establecer, ordenar y erigir Dignidades, Canongías, Pre- 
bendas y otros Oficios y Beneficios Eclesiásticos, y juntamente hacer las demás cosas necesa- 
rias en nuestra Iglesia y Obispado en estos términos : 

Nos, Agustin, primer Obispa electo de Guamanga, atendiendo ser justó y- conforme á razón 
poner en planta dicho mandato Apostólico, para honra y gloria de Dios Omnipotente y de la 
Bienaventurada Virgen María y de todos los Santos, ordenamos é hicimos hacer publicación 
de las Dignidades, Canongías, Prebendas, Oficios, Beneficios y demás cosas necesarias aquí 
insertas, según la Erección é institución señalada. 



SECCIÓN CUARTA. 207 

Prímeramente, que haya en dicha Iglesia un Deanato, que es la primera Dignidad después 
del Obispo, el que ocupado ¡¡or un Dean, ayude y procure cuidar de los Oficios Divinos y de 
todas aquellas cosas, que pertenecen al Culto Divino, así en el Coro y altar como en las proce- 
siones en la Iglesia y fuera de ella, en Cabildo ó en cualquiera lugar donde se congregaren en 
forma de él para hacer alguna <leliberacion y que se hayan todas éstas cosas recta y perfecta- 
mente con aquel silencio, honestidad y modestia bebida. A ésta Dignidad pertenezca también 
otorgar licencias á aquellos, que por algún motivo conviniese retirarse del Coro, expresando la 
causa, y no de otra forma. 

ün Arcediano de la misma Iglesia, á quien pertenezca ejercitar el examen de los Clérigos, 
que hubieren de ordenarse, en cuanto tuviese comisión del Obispo, y ministrar al Prelado, que 
celebrase solemnemente, y la Visita, si se le encargase por el Prelado, de la Ciudad ú Obispado, 
y otras cosas, que le competen de derecho común, y estará obligado á hacerlo. Este deberá estar 
graduado en alguna Universidad General con el grado de Doctor en el Derecho Canónico ó 
Sagrada Teología, 6 á lo menos deberá obtener el grado de Licenciado. 

También habrá Chantría, á la cual ninguno puede presentarse ni recibirse, sin estar ins- 
truido en Música, y cuando menos en el Canto llano ; cuyo cargo será cantar, enseñar, corregir 
y enmendar todo lo que pertenece y conduce al Canto en el coro y en cualquiera parte, por sí y 
no por otro, caso que al Prelado no le parezca conveniente otra cosa. 

Maestrescolía, á la cual Dignidad ninguno pueda presentarse ni recibirse, sin estar graduado 
en Teología ó Derecho Canonicen en alguna General Universidad ó á lo menos de Licenciado : el 
cual estará obligado á enseñar la Gramática á los serviciales de la Iglesia y á todos aquellos 
del Obispado, que quisieren apirender : y esto lo hará por sí ó por otro. 

Tesorero, al que pertenecerá cerrar y abrir la Iglesia, hacer tocar las campanas, cuidar las 
Lámparas y Candeleros, guarda.r y hacer guardar todos los utensilios.de la Iglesia, proveer de 
incienso, luces, hostias, vino y demás cosas necesarias para celebrar : últimamente estará obli- 
gado á cuidar de la Fábrica de la Iglesia, de lo que le asignare el Prelado 6 Cabildo. 

También determinamos haya cuatro Canónigos y Prebendas, las cuales estén del todo sepa- 
radas de las expresadas Dignidades, ni pueda obtenerse alguna de ellas junta*mente con alguna 
Dignidad : á estos convendrá celebrar todos los dias, fuera de aquellas festividades de la y 
2a clase, en las que concurriese el Prelado, ó, por impedimento de éste alguna' de las Digni- 
dades: y estarán obligados á celebrar en los casos determinados en ésta nuestra Erección. 

Igualmente establecemos dos; Eaciones enteras, y los que fuesen presentados á ellas estarán 
ordenados de Diáconos, con las cuales Ordenes estarán obligados á servir en el altar cantando 
las Pasiones, ó en el coro leyendo las Profecías y Lecciones. 

Queremos, ordenamos y establecemos en cuanto á las Dignidadesj Canongías, Prebendas y 
Eaciones enteras ú otro cualquiera Beneficio de nuestro Obispado que ninguno pueda presen- 
tarse que esté exento de nuestra, jurisdicción ordinaria por motivo de alguna Orden, privilegio 
ú oficio; y, si aconteciese presentarse alguno,, la tal presentación ó institución sea ipso 
jure nula. 

Instituimos también en dioha Iglesia Catedral un Cura, que ejerza su ministerio bien, y 
perfectamente, celebrando, confesando y ministrando los demás Sacramentos con toda diligen- 
cia : el cual será elegido ó removido según la voluntad y beneplácito del Obispo, que por tiempo 
fuere, y hallándolo necesario, podrá aumentar otro ó más Curas. 

Eeser vamos á los ya dichos Católicos Eeyes de España y á sus Sucesores, en cuanto por dere- 
cho y Apostólica autoridad les (íompete, la presentación de personas idóneas para las Dignida- 
des, Canongías, Prebendas, Eaciones y demás Dignidades y Prebendas futuras, que se han de 
establecer en dicha nuestra Iglesia^ Catedral. 



208 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

También se erige el oficio do Sacristán, el que será obligado en cumplimiento de su oficio á 
ejercer aquellas cosas, que pertenecen al ministerio del Tesorero y será éste elegido á nuestra 
voluntad y de nuestros. Sucesores, 6 Capítulo. 

Ademas de esto, se constituye el oficio de Ecónomo 6 Procurador de la Fábrica de la Iglesia 
y Hospital, el cual cuidará del trabajo de los Maestros de obra, carpinteros y demás oficiales, 
que se emplearen en la Fábrica de la Iglesia : cuidará también de guardar y expender los rédi- 
tos y rentas anuales, emolumentos, obvenciones y bienes, que en cualquiera manera pertene- 
ciesen á dicha Fábrica y Hospital. Igualmente cobre y recoja los réditos de las Décimas, que 
pertenecieren á una y otra Mesa, de los que estará bbligado.á dar cuenta todos los años, expre- 
sando el cargo y la data de todo lo recibido y gastado, al Obispo, Capítulo ú Oficiales, que para 
ello se deputasen, á cuya voluntad se ha de elegir 6 remover, dando ante todo fianza, antes que 
se reciba y admita á€icha administración. 

A más de esto habrá Acólitos, pue ejerzan su ministerio diariamente en servicio del altar, y 
también en el coro, si fuese necesario. 

También Capellanes, los que asistirán p^ersonalmente al rezo de mañana y tarde, y á las 
solemnidades de Misa y otras funciones : y á más de esto estarán obligados á celebrar algún 
número de Misas en cada mes, si no es que se hallasen impedidos por enfermedad ú otro justo 
motivo. 

Establecemos y queremos establecer, que la nominación de los susodichos sea reservada á 
Nos y á nuestros Sucesores, asignando y modificando salarios, en cuanto nos pareciere conve- 
niente, determinando él número de Acólitos y Capellanes, así como las Misas, á que han de 
estar obligados todos los meses : todo lo que estará sujeto á nuestro arbitrio y disposición. 

Queremos también instituir é instituimos un Organista, otro de Pertiguero, y otro de Ca- 
niculario, sóbrelos cuales y cada uno de ellos reservamos á Nos y demás Prelados, que por 
tiempo fueren, la facultad de nlandar, establecer y ordenar todas las cosas más necesarias, so- 
bre lo que deberá cada uno mostrarse diligente según su ministerio, y se le asignará aquel sa- 
lario, que se juzgue necesario. 

Habrá también un oficio de Secretario ó Notario de la dicka Iglesia ó Capítulo, el cual dé 
fó de cualesquiera contratos celebrados entre la Iglesia, Obispo, Cabildo y cualesquiera otras 
personas : anote y haga anotar en el Protocolo, escriba y haga escribir los actos Capitulares, las 
donaciones, bienes, posesiones, arrendamientos, censos, préstamos hechos por los Obispos, 
Cabildeó Iglesia, ó que en adelante se hiciesen, de cualquiera modo que se incluya en su cargo, 
guardando los Protocolos y escrituras, que conduzcan ásu cargo, los libros en que se contienen 
cualesquiera de las dichas cosas, y distribuirá los réditos á los Beneficiados, Capellanes y demás 
interesados, según sus porciones, dando razón de todo, y también recibiéndola. 

De todas las cosas dichas, conviene á saber ; de las cinco Dignidades, cuatro Canongía?, dos 
Kaciones enteras, de los Capellanes, Acólitos y demás oficios instituidos ; respecto de que al 
presente son cortos, tenues y de ningún momento los frutos, réditos y rentas de Diezmos, pues 
no alcanzan para el sustento de todos los mencionados, queremos y es nuestra voluntad suspen- 
der, como de fado suspendemos, del conjunto de ellas tres Dignidades, la Chantría, Maestres- 
eolia y Tesorería : dos Canongías y dos Raciones enteras, de las que proveímos en ésta nuestra 
Erección : también los Capellanes, Acólitos y demás oficios, sobre los cuales reservamos proveer 
nosotros. Pero al presente so dividirá entre las dos Dignidades, Dean y Arcediano, y entre los 
dos Canónigos, la cuarta parte de los Diezmos y deinas rentas, según la forma, que hemos de 
dar, conforme á la cualidad de las Prebendas. Mas, los suspensos aguardarán haste el mayor 
incremento de rentas, de suerte que nosotras ó nuestros Sucesores, considerando las cosas, 



SECCIÓN CUARTA. 209 

que fuesen más cómodas á la utilidad de nuestra Iglesia, si sucediere, queriendo Dios, que di- 
chos frutos 6 rentas de nuestro Obispado llegasen á mayor aumento, á beneficio de la Chantría 
suspensa y de la Iglesia procuraremos ante todas cosas que dicha Dignidad suspensa se haga 
presentar y nominar en dichas rentas acrecidas ; pues desde ahora para entonces y desde en- 
tonces para ahora la juzgamos y declaramos instituida y erigida. Y del mismo modo en las 
rentas aumentadaíí serán presentadas y nominadas las dos Canongías suspensas, conforme pare- 
ciere á los Prelados, las que declaramos y damos desde ahora por instituidas y erigidas : dis- 
poniendo y determinando lo propio sobre las dos Raciones enteras en los mismos frutos y ré- 
ditos aumentados. Por ultimo serán presentadas y nominadas las otras dos Dignidades de 
Maestrescolía y Tesorero, de las cuales dos Dignidades se hace la última provisión y presenta- 
ción en nuestra mencionada Iglesia. 

Para proveer, presentar y nominar dichas Dignidades, Canongías y Raciones enteras, cuando 
hubiese aumento de frutos que alcanzaren, cuidarán los Prelados de notificar y hacer sabedores 
á los Señores Reyes de las Españas, para que sobre todas y cada una de ellas provean y cuiden, 
según el aumento de los frutos y relación de los Prelados. 

En el aumento de frutos y réditos cuidaremos y cuidarán nuestros Sucesores, proveer y no- 
minar, en cuanto nos pareciese conveniente, álos Acólitos, Capellanes, Organista, Pertiguero, 
Secretario ó Notario y demás oficios, porque, como ya dijimos, quedan creados, instituidos y 
erigidos por Nos. 

Y porque, según el Apóstol, quien sirve al altar, debe mantenerse de él, asignamos y apli- 
camos todos y cualesquiera frutos, réditos y rentas, así por la Regia donación, como por el de- 
recho de Diezmos, ó que pertenezcan de otro cualquier modo al presente 6 en adelante, á todos 
y cualesquiera Personas, Canónigos, Prebendados, Racioneros, Capellanes, Acólitos y demás 
Oficiales y Ministros, según el número ya dicho, por el orden siguiente : 

Al Dean, ciento cuarenta pesos de á ocho reales, de los que cada uno contiene doscientos 
setenta y dos maravedises de la moneda de España. 

Al Arcediano, ciento y treinta pesos de la misma moneda y valor : y lo mismo á las demás 
Dignidades. A cada uno de los Canónigos, cien pesos ; y á cada Racionero, setenta. 

Pero, en cuanto álos Capellanes, Acólitos, Organista, Secretario ó Notario, Pertiguero, 
Ecónomo, Monacillos y Caniciiíario, reservamos á Nos señalar los estipendios y salarios, que 
serán según lo tenue ó pingue de los frutos y rentas aplicadas á la Mesa Capitular. 

Y porque se dice que por el oficio se da el Beneficio, queremos y mandamos en virtud de 
santa obebiencia, que dichos estipendios sean asignados por la cuotidiana distribución á los que 
estuviesen presentes á cada utaa de las Horas : por lo que, desde el Dean hasta el Acólito 
inclusive, no se le contribuirá estipendio al que no asistiese en el coro, rebajándosele por aquella 
Hora, que faltase, esto es, las Horas nocturnas y diurnas de todos los dias, ó el rezo del Oficio 
Divino distribuido por Horas : y á los oficiales, que faltasen al cargo de su oficio, se les mul- 
tará en lo correspondiente al salario, ó en aquello que áNos pareciese conveniente, y á los 
Prelados que por tiempo fuesen : y que de las distribuciones,que se priva á los ausentes, se les 
aumente á los pre sentes. 

Queremos también y ordenamos, que todas y cualesquiera Dignidades, Canónigos, Preben- 
dados y Racioneros de nuestra Iglesia Catedral residan y sirvan en dicha Iglesia diez meses 
continuos ó interpolados, y no haciéndolo así, Nos y los Prelados, que por tiempo fueren, ó el 
Capítulo en Sede vacante, estén obligados (siendo primero llamados y oidos, si se hallase no 
tener justo y razonable causa la falta) á declarar por vacante la Dignidad, Canongía ó Ración, 
y proveer de ellas, escogiendo personas idóneas para la presentación del mencionado Rey de las 



210 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Espafías y sus Sucesores. Declaramos por justa causa para no asistir al coro la enfermedad, 6 
sea en la Ciudad 6 fuera de ella, con tal que lo haga constar con pruebas legítimas. La ausen- 
cia por mandado del Obispo 6 Cabildo, por causa y utilidad de la Iglesia, concurriendo cual- 
quiera de éstas causas, declaramos ser justa la ausencia del coro. 

Demás de esto, y de consentimiento y beneplácito de la Majestad Católica, y con la miáma 
autoridad Apostólica establecemos, ordenamos, disponemos y mandamos, que todos los frutos 
y rentas de los Diezmos de nuestro Obispado y Diócesis (exceptuando y dividiendo primera- 
mente de todo el valor de diezmos, doscientos cincuenta pesos, que serán aplicados por salario 
al Ecónomo de la Fábrica de la Iglesia y Capítulo de ambas Mesas, Episcopal y Capitular) se 
hagan cuatro partes iguales ; délas cuales una se aplique al Obispo^y Sucesores para el sustento, 
honor y decencia Pontifical, con que pueda sostener dicho cargo : y que ésta parte se nos dé 
sin alguna diminución. El Dean Cabildo y demás Ministros, que ya asignamos, tomarán otra 
cuarta pártq para^ distribuirla entre ellos, según se dispusiese. De las cuales partes, aunqije por 
comisión Apostólica, aprobación, ugo y costumbre de largos tiempos, la Católica Majestad 
percibió la tercera parte, que en España vulgarmente se llaman Tercias, con todo la misma 
Majestad queriéndosenos mostrar liberal, quiso que en adelante quedásemos libres y exentos 
de dicha parte de Diezmos, así Nos como nuestros Sucesores y Capítulo, para que, colma- 
dos de tantos beneficios, constantemente roguemos por él y sus Sucesores en dicha Iglesia, del 
modo que se acostumbra en las referidas Iglesias del Reino Peruano por la misma gracia con- 
cedida por los anteriores Reyes. 

Igualmente determinamos que las otras dos partes- se dividan en nueve ; de las cuales so 
apliquen dos á la Serenísima Majestad en señal y reconocimiento de superioridad, por derecho 
de Patronato y por razón de adquisición de éste Reino. De las otras siete partes se ha de hacer 
la división de dos modos ; las tres partes se han de dividir en dos partes iguales, de las cuales 
la una aplicamos libremente á la Fábrica de Iglesia, y reservamos á Nos y á nuestros 
Sucesores el que, aumentándose los frutos y rentas de la mencionada Iglesia, pueda aplicarse 
una parte á las Fábricas de las Iglesias de los lugares de nuestro Obispado, cuando y como 
pareciese conveniente á Nos y nuestros Sucesores. T la otra parte délas desdichas asig- 
namos por ahora el Hospital de la dicha Ciudad, y reservamos á Nos y á nuestros Sucesores el 
asignar alguna parte, cuando pareciese conveniente, á los Hospitales de uno ó de muchos lu- 
gares de nuestra Diócesis, ó el aplicar alguna parte por salario ó estipendio á algún Capellán, 
que en el Hospital ministre los Santos Sacramentos. 

Con la misma autoridad aplicamos perpetuamente á la Fábrica de Iglesia Catedral doscientos 
cincuenta pesos en lugar y parte de las Décimas, que suelen aplicarse á dicha Fábrica de la 
Décima de un Parroquiano, que vulgarmente se llama Casct del Excusado, los cuales aplicamos 
perpetuamente á la dicha Fábrica, para que se paguen y reciban todos los años, de las cuatro 
partes délas Décimas, que se aplican á la Parroquia, como sigue. 

Las otras cuatro partes de las siete aplicamos á la Parroquia, de tal suerte que el Cura ó 
Curas que hubiese (según el aumento de los frutos), reciban cien pesos cada uno de ellos para 
su salario ó estipendio y juntamente las Primicias de su Parroquia. 

Demás de esto se deduzcan de dichas cuatro partes, doscientos cincuenta pesos del mismo 
valor por las Décimas de la casa de un Parroquiano (esto es por la casa del Excusado), lo cual, 
como queda dicho, se aplica á la Fábrica de nuestra Iglesia. Y de todo lo restante de dichas 
cuatro partes se deduzca la sexta, de lo que será pagado el Sacristán, que sirva á la Iglesia y 
tendrá de salario cien pesos ; y otros ciento gozará el Secretario ó Notario de ella ó del Capí- 
tulo, de la cual cuidaremos Nos y nuestros Sucesores : y el residuo de la dicha sexta parte 



SECCIÓN CUARTA. 2H 

queda aplicado á nuestra disposición para distribuirlo, siempre que nos pareciese conveniente, 
en los salarios del Maestro de Música del coro,y de todos los que han de asistir á otros destinos, 
según la obligación de sus cargos, lo mismo que al Maestro de Ceremonias y á otros, que han 
de emplearse en otros ejercicios : la cual distribución y división reservamos hacerla á nuestro 
arbitrio y voluntad ; y lo que quedase lo aplicamos i las Dignidades, Canónigos, Prebendados, 
Eacioneros y demás Ministros de nuestra Iglesia. Catedral, para aumento de su sustento y 
socorro, juntamente con la cuarte parte de Diezmos. Todo lo que se ha de dividir, como se 
declara por nosotros y debemos declararla, de la suerte que lo ordenamos y mandamos.^ 

Queremos también, y con la misma autoridad ordenamos y mandamos, que los Eacioneros 
de dicha Iglesia tengan voto en Capítulo como los demás Capitulares, así en las cosas espiri- 
tuales como en las temporales, fuera de aquellas, que están prohibidas por derecho, y que solo 
tocan ó pertenecen á las Dignidades. 

Mas, porque el cuidado de las almas de dicha Ciudad y todo nuestro Obispado, principal- 
mente toca á nosotros, determinamos proveer de Clérigos y Párrocos, como que hemos de dar 
cuenta de ellas en el juicio universal, afirmándolo así el Apóstol ; por lo cual queremos y orde- 
namos qué con gran cuidado y vigilancia, Nos y nuestros Sucesores encomendemos y 
demos el cargo y doctrina de las almas á los Clérigos más beneméritos de nuestros subditos, 
que sean de buena y aprobada vida, fama y opinión, exhortando, rogando y pidiendo caritati- 
vamente en el Señor á nuestros Sucesores que en toda provisión ó provisiones solamente atien- 
dan á la utilidad de los subditos, según la facultad. concedida por Dios á los Prelados, sin al- 
guna acepción de personas. 

Queremos y ordenamos que la provisión del cargo de Sacristán, así de nuestra Iglesia como 
de las demás de nuestro Obispado, se haga siempre á nuestro beneplácito y disposición, y de los 
que en adelante subsiguiesen, con el salario ó salarios competentes, según nos pareciese con- 
viene á Nos y á nuestros Sucesores. 

También ordenamos y mandamos que en cualquiera semana se celebre Capítulo, convocando 
para ello á los Capitulares, y se hará en feria 3a y 6a ; en las cuales se trate de los negocios 
ocurrentes, de la doctrina ó enseñanza de los Indios, enmienda y corrección de vicios y de 
aquellas cosas, que perteneccBi al culto Divino, á la honestidad del Clero, y de lo que pertenece 
al bien espiritual : quedando los demás dias libres de la congregacion^ó convocatoria de Capí- 
tulo, si nó es que ocurriesen algunos nuevos sucesos, que pidan lo contrario. Ni por esto quere- 
mos ó intentamos derogar en manera alguna nuestra jurisdicción Episcopal, ni la de nuestros 
sucesores, para la corrección y castigo de los Prebendados, Canónigos, Capitulares, Oficiales y 
demás personas de nuestra Iglesia Catedral y Obispado, reservando á Nos y á nuestros suce- 
sores toda la jurisdicion y castigó de dichas penas. 

Ordenamos y establecemos con la propia autoridad, que los Clérigos de Menores sean hones- 
tos, y se vistan de color decente, con hábitos talares y corona abierta, según la costumbre, 
que aun hoy permanece, y según la forma de derecho y disposición del Concilio Tridentino : 
y de éste modo srozarán del privilegio clerical, y de ningún modo podrán los jueces seculares 
proceder contra ellos, manejándose con honestidad grande, como que son escogidos para el 
Señor : con lo cual podrán asimismo, creciendo en virtud, ascender á las Ordenes Mayores con 
ayuda y disposición Divina. 

También queremos qué en dicha nuestra Iglesia se celebre en los dias festivos una Misa can- 
tada á la hora de Tercia, y en los demás dias se celebren dos,una después de Prima y otra des- 
pués de Tercia, que será la conventual ó comunmente dicho, la Mayor. T la mencionada 
Misa de Prima podrá celebrarne á voluntad y disposición de cualquiera, que guste pagarla, y el 



212 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Obispo y Cabildo podrán recibir la asignación ofrecida por tal Misa : pero la segunda, Con- 
ventual 6 Mayor, será de la fiesta 6 feria, que ocurriese, la que se aplicará por el Pueblo y 
moradores de todo el Obispado, determinándola á sufragio de todos los habitantes así Indios 
como Españoles, y reservamos á Nos y á nuestros sucesores el asignar alguna contribución de 
frutos á los que dijesen las mencionadas Misas^ á más de su distribución, la que se hará según 
nos pareciere conveniente. 

Queremos y ordenamos que, si alguna de las Dignidades faltase á dicha Misa, 6 sea el Dean 
6 cualquiera otro, á más de no lucrar su distribución cuotidiana correspondiente á aquella Hora, 
será multado en cuatro reales, pero los Canónigos y Bacioneros serán multados en solo dos rea- 
les : los demás Ministros y Oficiales lo serán al arbitrio de la Dignidad 6 Cabildo, que asis- 
tiese en el coro ala celebración; si no es que tenga licencia ó causa justa para la ausencia. 

También queremos y ordenamos que dicha Misa Conventual ó Mayor se diga y cante por 
todos los Prebendados, Dignidades y Canónigos de la Iglesia, los que se remudarán por sema- 
nas, ó serán Semaneros, comenzando desde el Dean 6 Decano hasta el último Canónigo. T de 
ésta suerte servirán los Semaneros en todas sus semanas, así en el altar como en el coro, guar- 
dando en todo las consuetas y establecináientos dados por Nos., Demás de esto, mandamos y 
ordenamos estrictamente, que todos los primeros Viernes de cada mes se cante una Misa de 
Prima, la que se aplicará por aniversario de todos los Eeyes de España, pretéritos, presentes y 
futuros : y los dias Sábados se cantará otra Misa solemne en honor de la Gloriosísima Virgen 
María, la que se aplicará por el acierto y salud de los mencionados Beyes : y el dia 1» de cada 
mes se cantará otra solemne, por todos los Capitulares difuntos. 

También queremos y ordenamos, que se celebre y cante el Oficio Divino, nocturno y diurno, 
así en la Misa como en las Horas, según la disposición y método prevenido y dado en las cons- 
tituciones. Y porque la memoria de los hombres es frágil, y el acordarse de todo y tenerlo pre- 
sente es propio de Dios, queremos y ordenamos que, si faltase alguna cosa en ésta nuestra 
Erección, ó no se hubiese prevenido exactamente todo lo necesario, como se requiere, de 
suerte que intervenga alguna duda 6 defecto sobre lo no dispuesto, se ocurra á la Erección y 
estatuto de la Metropolitana y Catedrallglesia de la Ciudad de los Beyes, observando sus esta- 
blecimientos, determinaciones, y laudables costumbres ; todo lo que se dá por hecho en ésta 
nuestra Erección é institución. 

Queremos también, y ordenamos, y declaramos que todos los habitadores de ésta Ciudad, 
Obispado y Diócesis, así presentes como futuros, han de ser nuestros Parroquianos y subditos, 
de modo que estemos obligados á proveerles de Curas y Eectores, que puedan administrarles 
los Sacramentos : y señaladamente todos los habidadores ¡íe ésta Ciudad se han de repu- 
tar Parroquianos de ésta nuestra Iglesia Catedral, hasta que se disponga otra cosa por Nos, 
ó nuestros sucesores : y han de estar obligados á pagar los derechos de diezmos y primi- 
cias de la Parroquial Iglesia, hacer oblaciones, recibir los Sacramentos del Párroco 6 Rector de 
nuestra Iglesia, y el dicho Párroco á conferirlos á sus Parroquianos. 

Y porque aquellas cosas, que de nuevo ocurren, necesitan de nueva disposición y remedio, 
con la misma autoridad queremos, ordenamos, mandamos, intimamos y declaramos, que desde 
ahora ños reservamos la facultad de enmendar, corregir, declarar, ampliar y añadir lo que pare- 
ciere conveniente, tanto por nuestra autoridad como por instancia y petición de la Real Majes- 
tad, así sobre la constitución, tasa perpetua ó temporal de la dote y límites de nuestro Obis- 
pado y de todos los Beneficios, como sobre la retención de Décimas ó división de ellas y demás 
cosas constituidas en ésta nuestra Erección. Todas las cuales cosas, como queda dicho, han de 
quedar sujetas ala voluntad de la Real Majestad, á la nuestra y de nuestros sucesoi'es, según 



SECCIÓN CUARTA. 213 

el tenor de la Bula de Alejandro, de feliz memoria, por el cual fué hecha donación de las Déci- 
mas á los Eeyes de España, las cuales por la misma Majestad fueron ofrecidas á Nos para 
alimentos (del mismo modo que á las demás Iglesias de la Indias del Keino Peruano) y para 
las otras cosas contenidas en ésta nuestra Erección. 

Demás de esto, reservamos también á Nos desde ahora determinar sobre la disposición y 
modo de dividir y componer las rentas, réditos y frutos entre las Dignidades, Prebendas y los 
demás, sobre que dispondremos lo que nos pareciere conveniente asignarle á cada uno y apli- 
carle aquella renta 6 parte, que deba gozar. 

Todas las cuales cosas y cada una de ellas, mandándolo y disponiéndolo así Felipe III, mi 
Señor, Key de las Espafías é Ladias, y con la autoridad Apostólica, de la cual gozamos en ésta 
parte, y por aquella via y forma que por derecho podemos y debemos gozar : erigimos, institui- 
mos, creamos, hacemos, disponemos, ordenamos, intimamos y mandamos con todos los auxilios 
y facultades necesarias y oportunas ; no obstando en contrario cualquiera otra cosa, principal- 
mente aquellas, que Nuestro muy Santo Padre Paulo V Papa quiso no contravinieran, en sus 
preinsertas Letras Apostólicas, todas las cuales y cada una de ellas intimamos, insinuamos y 
notificamos á todos los presentes y futuros, sean de cualquier estado, condición, cualidad, 
grado, preeminencia y orden, y deseamos llegue á noticia de todos. Por lo que, por las presentes 
mandamos con la misma autoridad, y en virtud de Santa Obediencia, á todos los mencionados y 
á cada una de ellos, que observen y hagan observar y guardar todas éstas cosas y cada una de 
ellas, del modo qué están mandadas y determinadas por nosotros. En fé y testimonio de la cual, 
mandamos que dichas presentes Letras se reduzcan á publico y auténtico instrumento, que se 
suscriba por nuestro Secretario y Notario público infrascrito, y de éste modo se publique y 
selle con nuestro sello, que es dado en dicha Ciudad de Guamanga, en nuestra morada^ en 2 de 
Enero de 1815. Pr. Agustin, Obispo de Guamanga. Por mandado del Rmo. Obispo, mi Señor. 
Juan Bautista de Arteaga, Seiíretario Notario. 



SERIE DE LOS OBISPOS DE GUAMANGA. 

1. D. Fr. Agustin de Carvajal, Agustino, natural de Cáceres en Extremadura, Prior de 
Valladolid, Asistente general de su Orden, fué promovido á Panamá, tomó posesión de su 
Silla en 1608, luego trasladado á Guamanga en 1611, donde murió en 1620. 

2. D. Francisco Verdugo, natural de Carmena en Andalucía, estudió en Sevilla, donde fué 
Abogado de la Inquisición, Fiscal de la de Murcia, y después Inquisidor de Lima, nombrado 
para Guamanga en 1623, viíiitó cinco veces el Obispado, y murió en 1636, promovido al 
Arzobispado de Méjico, antes de recibir las Bulas. 

3. D. Fr. Gabriel de Zarate, Dominico, natural de Lima, fué dos veces Provincial, Califi- 
cador del Santo Oficio, presentado para ésta Mitra en 1636, murió el año siguiente. 

4. D. Fr. Antonio Corderina, Agustino, natural de Bilbao, nombrado para Santa Marta en 
1630, gobernó diez añoz y pasó h, Guamanga en 1645, pero á su llegada volvióse demente, 
y le sucedió 

5. D. Antonio de Castro del Castillo, que no admitió. 

6 D. Andrés García de Zurita, natural de Sevilla, Rector de la universidad y Dean de Lima, 
Coadjutor y después Obispo de Guamanga, de donde pasó á Trujillo en 1650, murió en 1652. 

7. D. Francisco Godoy, Canónigo de Buenos Aires, Dean de Arequipa, electo para Gua- 
manga en 1650. 

TOM. II. ^'7 



214 5a PARTE ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

8. D. Fr. Cipriano de Medina, Dominico, natural de Lima, Difinidor y Procurador General 
de su Orden, nombrado para Guamanga en 1660, cuya Catedral concluyó. Murió el dia, en que 
comenzábala visita de su Diócesis, 

9. D. Vasco de Contreras, natural de Lima, Tesorero de su Iglesia, fué Obispo de Popayan, 
de donde pasó á Guamanga. 

10. D. Sancho Pardo de Andrade y Figueroa, fué Obispo de Panamá en 1667, luego de 
Guamanga, después de Quito, de cuya Silla tomó posesión en Setiembre de 1688, donde murió 
en 1702. 

11. D. Diego Ladrón de Guevara, estudió en el Colegio Real de Alcalá, Canónigo de las 
Catedrales de Sigüenza y Málaga, presentado para Panamá en 1689, para Guamanga en 1699, 
y para Quito en 1703, pasó de Virey á Lima en 1710, y murió en Méjico en 1718. 

12. D. Diego Deza y TJlloa, natural de Méjico, murió én 1719. 

13. D. Fr. Alfonso Roldan, Monje Basilio, natural de Villarobledo en la Mancha, Abad de 
su Colegio de Alcalá y de Madrid, Provincial y Vicario General de Castilla y Andalucía, 
presentado para Guamanga en 1723, hizo renuncia por su avanzada edad, que no le fué 
admitida, y murió en 1740. 

14. D. Miguel Bernardo de la Fuente Roja, natural de Lima, Dean de Trujillo, presentado 
para Santa Cruz de la Sierra en 1727, y para Guamanga en 7 de Agosto 1741, murió antes de 
tomar posesión. 

15. D. Fr. Francisco Gutiérrez Gaicano, Mercenario, natural de Lima, en donde fué Cate- 
drático de la Universidad y Obispo Auxiliar con el título de Rosalía in partibus, promovido á 
Guamanga en 1745, murió en 1749. 

16. D. Felipe Manrique de Lara, natural de Lima, de los Marqueses de Lara, Dean de 
Lima nombrado para Panamá en 1750, que renunció, y luego para Guamanga en el mismo 
año. Murió en 1765. 

17. D. Fr. José Luis de Lila, Agustino, natural de Panamá, electo en 1766, murió en 1769. 

18. D. Miguel Moreno y Olio, natural de Panamá, Canónigo de aquella Iglesia, Comisario 
de la Inquisición de Cartagena, nombrado para Panamá en 1763, y para Guamanga en 1770 ó 
1771, murió en 1782. 

19. D. Francisco López, Abad de Motril, electo Obispo de Guamanga en 1782. 

20. D. Bartolomé Fabro Palacios, electo en 11 de Abril de 1791. 

21. D. Francisco Matienzo, electo en 27 de Junio de 1796. 

22. D. José Antonio Martinez de Aldunate, trasladado de Santiago de Chile en 26 de Marzo 
de 1804, murió en 8 de Abril de 1811. 

23. D. José de Silva y Olabe, electo en 1813. 

24. D. Pedro Gutiérrez de Ros, electo en 16 de Marzo de 1818, trasladado á Puerto Rico en 
13 de Marzo de 1826. Después vacó la Silla hasta 1838. 

25. D. Juan Rodríguez Raymundez, electo en 17 de Setiembre de 1838, 

26. D. Santiago José de Ofelan, electo en 12 de Julio de 1841, murió en 1860. 

27. D. José Francisco Ezequiel Moreira, electo en 27 de Marzo de 1865, murió en 1874. 



SECCIÓN CUARTA. 215 



REAL CÉDULA. SOBl^B NOMBRAMIENTO DE UN VICARIO GENERAL PARA 
LAS MISIONES DE MAYNAS. 

Revdo. en Cto. Padre, Obiíipo de la Iglesia Catedral de la Ciudad de Quito, de mi Consejo. 
Por Real Decreto de 25 de Julio de 1761 previne á mi Consejo de las Indias, que en conformi- 
dad de lo mandado por otro de la misma fecha, sobre el modo de dirigirse las Misiones del 
Uruguay y Paraná, habia resuelto se gobiernen las de los Maynas bajo las reglas, estableci- 
miento y precauciones, que aquellas, en lo que sean adaptables, y al mismo tiempo os 
previniese cuidaseis de que en la población de la Laguna resida persona Eclesiástica, que 
subrogue al Visitador de las Misiones, que allí tenian los Regulares expulsos. Entre las reglas 
establecidas para las Mision(ís Gruaranís por el Real Decreto» que va citado, mandé que desde 
luego se establezca la paga de diezmos con la aplicación ordenada en las Leyes de Indias. Que 
para todos aquellos 30 pueblos se ponga un Soto- Vicario General, á quien estén sujetos los 
Párrocos, asi Clérigos como IiVailes, sin que los Prelados Regulares de estos puedan visitar los 
pueblos, ni mezclarse en cosa alguna de lo temporal : que mediante pertenecer á dos distintas 
Diócesis dichos pueblos de los Guaranís, tomase el enunciado mi Consejo las providencias 
convenientes, para que todo pueda tener efecto. En vista de éste Real Decreto, de varios do- 
cumentos, que dirigí al propio mi Consejo, y de lo que expuso el Fiscal, me consultó lo que 
consideró conveniente en 6 de Abril último y en inteligencia de todo ; he resuelto entre otras 
cosas, por lo que mira á las Misiones de Maynas, que en todos los pueblos de ellas, se esta- 
blezca la paga de diezmos y m distribución conforme á lo dispuesto por las Leyes de Indias, y 
Reales Cédulas, y que mediante hallarse estos pueblos en la comprensión de esa Diócesis, 
nombréis Vos un Vicario General, que resida en la población de la Laguna y subrogue al 
Visitador, que en ellas tenian los Regulares expulsos, y le conflrais toda la jurisdicción y 
facultades, que correspondan y conduzcan para el logro de mis paternales deseos en beneficio 
espiritual de aquellos pueblos, poniendo toda la atención, que espero de vuestro acreditado 
celo, en que recaiga éste importante encargo en sujeto de la literatura, prudencia y conducta, 
que se requiere para el acierto ; en inteligencia de que á éste Vicario General han de estar 
sujetos todos los PáiTOCos y Doctrineros de aquel distrito, así Seculares, como Regulares, sin 
poderse unos ni otros mezclarse en cosa alguna concerniente alo temporal, ni permitirse que 
visiten los referidos pueblos los Prelados de los Regulares que tengan Curatos. Lo que os 
participo para que en la parte, que os toca, deis, como os lo ruego y encargo, las providencias 
conducentes, para que tenga el debido cumplimiento ésta mi Real determinación : en inteli- 
gencia de que al mismo fin, y para las demás providencias concernientes al gobierno secular 
de aquellas Misiones, se expiden con la fecha de éste los correspondientes despachos, así á mi 
Virey de Santa Pé, como al Presidente de esa mi Real Audiencia de Quito. Fecho en San 
Ildefonso, á 2 dé Setiembre de 1772. Yo el Rey (Cedul. Arz. de Quito, tom. 5, p. 84.) 

A nadie, que sepa cnán arraigadas tenían las ideas regálistas muchos do los que en ésta época rodeaban á los 
Beyes de España, le cogerá de nuevo el tono imperioso, que se advierte en sus Reales Cédulas, cuando se trata 
de asuntos en que toca proveer á la autoridad Eclesiástica. Kota de los ££. 



216 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 



REAL CÉDULA, EN QUE SE PIDE INFORME SOBRE LAS MISIONES DE LA EXTINGUIDA 

compañía DE JESÚS. 

El Rey desea saber con toda individualidad el estado actual de las Misiones, que estaban á 
cargo de los Regulares extinguidos, á fin de tomar eficaces providencias para el mejor arreglo 
de su administración. Quiere pues S. M. que V. S. forme, y me remita con la mayor brevedad 
posible una relación clara y metódica, en que se trató por orden, de todas las Misioní^s estable- 
cidas en el distrito de su Diócesis ; expresando en cada una de ellas la Provincia, en que se 
halla ; su extensión, las Naciones de Indios y pueblos, de que se compone ; qué gente tiene 
cada pueblo, con distinción de clases, estado, edad y sexo ; si entienden y usan generalmente 
la lengua Española, ó solo su antiguo idioma, y si es unp mismo 6 diferente en todas las 
Naciones. 

Se informará después, de la administración espiritual, exponiendo qué Sacerdotes están 
encargados de la Misión, si Seculares ó Regulares : en qué número y con qué título ó nom- 
bramiento: cómo desempeñan su ministerio, y si están suficientemente instruidos del idioma 
de síis feligreses : qué sínodo ó salario gozan : de qué ramos se paga, y se perciben obvenciones 
y derechos : cómo se han introducido ó arreglado, y cuánto importan: si las Iglesias se man- 
tienen con decencia : qué gastos se hacen en su culto, y de dónde salen : si hay cofradías ó 
hermandades, cuántas son, cuándo se establecieron, con qué reglas, qué aprobación tienen, y 
cómo subsisten. 

En orden á lo temporal se averiguará qué gobierno y policía llevan entre sí los mismos In- 
dios ; quién lo forma ó autoriza, y con qué estatutos municipales se rige ; qué propios, fondos 
ó rentas gozan los Pueblos en común ; de qué ramos se componen, con qué destino y quién los 
maneja ; dónde se liquidan sus cuentas, y cuál es su producto. 

Se describirán asimismo las costumbres de los Indios, su aplicación á la agricultura ó artes : 
qué frutos dá el pais, de qué estimación, y qué expendio ó comercio se. hace de ellos : si conven- 
drá adelantarlo ó variarlo para que se mejore, y de qué modo : si las tierras se les han repartido 
por familia ó personas, ó si libremente cultiva cada uno el territorio, que puede, según sus 
fuerzas-: finalmente cómese habilitan para sus labores, y si tienen algún ramo de industria, en 
qué consiste, y dónde se expenden sus obras, por qué manos : y si se procede á satisfacción con 
legalidad y pureza. 

En todos estos puntos se explicará con individualidad, no solo lo que conduzca á hacer pa- 
tente el estado actual, sino también el que tenian al tiempo del extrañamiento, para que se re- 
conozcan los progresos hasta el presente ; y en caso de decadencia, lo que convenga variar se 
propondrá lo que se considere más acertado. 

Para adquirir éstas noticias, y formar juicio seguro, se instruirá V. S. de personas de probi- 
dad, carácter, y conocimiento práctico de los mismos paises ; evitándose autos, y diligencias 
judiciales : pues S. M. solo quiere una exposición clara sin el voluminoso aparato de piezas 
justificativas. 

Por último prevengo á V. S. que el Rey espera de su actividad y celo, que atenderá á éste 
negocio con todo el cuidado,, que merece su importancia por sus grandes resultas en aumento 
de la Religión y del Estado, y en beneficio de los mismos ludios. Dios guarde á V. S. 

El Pardo, á 31 de Enero de 1784. José de Galves. 

(Cedulario Arzobispal de Quito. Tomo l,.pág. 105.) 



SECCIÓN CUARTA. Í17 



REAL CÉDULA SOBRE AaREGAOION BE LAS MISIONES DE MAYNAS AL VIREINATO 

DEL PERÚ. 

Se trata de erigir un auevo Obispado en ellas, y se entregan al cuidado de los 

fíeligiosos de Ocopa. 

ilevdo. Obispo de la Santa Iglesia de Quito. Para resolver mi Consejo de las Indias el expe- 
diente sobre el Gobierno temporal de las Misiones de Maynas en esa Provincia, pidió informe 
á D. Francisco Kequena, Gobernador y Comandante General que fué de ellas, y actual Ministro 
del propio tribunal, y lo ejecutó en lo de Abril de 1799, remitiéndose á otro, que dio con fecha 
de 23 de Marzo anterior acerca de las Misiones del Kio Ucayale, en que propuso para el 
adelantamiento espiritual y temporal de unas y otras, que el Gobierno y Comandancia General 
de Maynas, sea dependiente del Vireinato de Lima, segregándoso del de Santa Fó todo el ter- 
ritorio, que las comprendia, como asimismo otros terrenos y Misiones confinantes con las pro- 
pias de Maynas, existentes por los rios Ñapo, Putumayo y Tapura : que todas éstas Misiones 
se agreguen al Colegio de Propaganda Fide de Ocopa, el cual actualmente tiene las que están 
por los rios Ucayale, Guallaga y otros Colaterales con pueblos en las montañas inmediatos á 
estos rios, por ser aquellos Misioneros los que más conservan el fervor de su destino : que se 
erija un Obispado, que comprenda todas éstas Misiones reunidas con otros varios pueblos, y 
Curatos próximos á ellas, que pertenecen á diferentes Diócesis, y puedan ser visitados por éste 
nuevo Prelado, el cual podrá prestar por aquellos paises de montañas los socorros espirituales, 
que no pueden los Misioneros! de diferentes Religiones y Provincias, que las sirven, los distintos 
Superiores Regulares de ellas, ni los mismos Obispos, que en el dia extienden su jurisdicción 
por aquellos vastos y dilatados territorios poco poblados de Cristianos, y en que se hallan 
muchos Infieles, sin haber entrado desgraciadamente en el gremio de la Santa Iglesia. Sobre 
estos tres puntos informó el dicho Ministro Requena se hallaban las Misiones de Maynas en el 
mayor deterioro, y que solo podían adelantarse estando dependientes del Vireinato de 
Lima, desde donde podían ser más pronto auxiliadas, mejor defendidas, y fomentarse algún 
comercio, por ser accesibles todo el año los caminos desde aquella Capital á los embar- 
caderos de Jaén, Moyobamba, Lamas, Playa Grande^- y otros puertos, todos en distintos ríos, 
que dan entrada á aquellas diversas Misiones, siendo el temperamento dé ellas muy análogo 
con el que se experimenta en los valles de las costas al Norte de Lima. 

Expuso también era muy preciso que los Misioneros de toda aquella Gobernación, y de los 
paises que debía comprender el nuevo Obispado, fuesen de un solo Instituto, y de una sola Pro- 
vincia, con verdadera vocación para propagar el Evangelio, y que.sirviendo los del Colegio de 
Ocopa las Misiones de los rio» Guallaga, y Ucayale, sería muy conveniente se encargasen tam- 
bién de todas las demás, que proponía incorporar bajo de la misma nueva Diócesis, de confor- 
midad que todos los pueblos, que á ésta se le asignasen, fuesen servidos por los expresados 
Misioneros de Ocopa, y tuviesen éstos varios Curatos, y Hospicios á la entrada de las montañas, 
por diferentes caminos, en que poder descansar, y recogerse en sus incursiones Religiosas : 
últimamente informó el mismo Ministro, que por la conveniencia de confrontarí en cuanto 
fuese posible, la extensión militar de aquella Comandancia General de Maynas, con la espiri- 
tual del nuevo Obispado, debia éste dilatarse, no solo por el rio Marañen abajo, bástalas fron- 
teras de las Colonias Portuguesas, sino también por los demás rios, que en aquel desembocan, 
y atraviesan todo aquel bajo y dilatado país, de uniforme temperamento, transitable por la - 



218 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

navegación de sus aguas, extendiéndose también su jurisdicción & otros CuratoSi que están á 
poca distancia de los rios, con corto, y fácil camino de montaña intermedio, á los cuales por la 
situación, en que se hallan, nunca los han visitado sus respectivos Prelados Diocesanos, á que 
pertenecen. 

Visto en el referido mi Consejo pleno de Indias, y examinado con la detención que exige 
asunto de tanta ^avadad, el circunstanciado informe de D. fencisco Kequena, <;on cuanto en 
él más expuso muy detalladamente sobre otros particulares dignos de la mayor reflexión, lo 
informado también por la Contaduría General, y lo que dijeron mis Fiscales, me hizo presente 
en Consulta de 28 de Marzo y 7 de Diciembre 1801 su dictamen, y habiéndome conformado 
con él; He resuelto y mandado agregar al Vireinato de Lima el Gobierno y Comandancia Ge- 
neral de Maynas, con los pueblos del Gobierno de Quijos, excepto el de Papallacta, y que 
aquella Comandancia General se extienda, no solo por el rio Marañon abajo hasta las fronteras 
de las Colonias Portuguesas, sino también por todos los demás ríos, que entran al mismo 
Marañen por sns-márgenes Septentrional, y Meridional, como son Morona, Guallaga, Pastaza, 
ücayale, Ñapo, Javari, Putumayo, Tapura y otros menos considerables, hasta el paraje, en que 
estos mismos por sus saltos y raudales inaccesibles no pueden ser navegables, debiendo quedar 
también á la misma Comandancia General los pueblos de Lamas y Moyobamba, para confron- 
tar en lo posible la jurisdicción Eclesiástica y Militar de aquellos territorios. Asimismo he 
resuelto poner todos esos pueblos y Misiones reunidos á cargo del Colegio Apostólico de Santa 
Eosa de Ocopa, situado en el Arzobispado de Lima, y que luego que les estén encomendadas 
las Doctrinas de todos los pueblos, que comprenden la jurisdicción designada á la expresada 
Comandancia General, y nuevo Obispado de Misiones, que tengo determinado se erija, disponga 
mi Virey de Lima, qiie por mis Keales cajas más ínmediatast se satisfaga sin demora á cada 
Eeligioso Misionero de los que efectivamente se encargasen de los pueblos, igual Sínodo al que 
se contribuyo á los empleados en las antiguas, que están á cargo del mismo Colegio. Que 
teniendo éste, como tiene, facultad de admitir en su gremio á los Eeügiosos de la Provincia del 
mismo Orden de San Francisco, que quieran dedicarse á la Propagación de la Pé, aliste desde 
luego á todos los que lá soliciten con verdadera vocación, y sean aptos para el Ministerio 
Apostólico, prefiriendo álos que se hallen en actual ejercicio de los que pasaron de la Pro- 
vincia de Quito con éste preciso destino, y hayan acreditado su celo por la conservación de las 
almas, que los han sido encomendadas, sin que puedan separarlos de sus respectivas reduccio- 
nes, en el caso de no querer incorporarse ai Colegio, hasta que éste pueda proveerlas de 
Misioneros idóneos. Que á fin de que haya siempre los necesarios para las ya fundadas, y para 
las que puedan fundarse de nuevo en aquella dilatada mies, disponga que, si no tuviere Novi- 
ciado el expresado Colegio de Ocopa, lo ponga precisamente y admita en él á todos los Españo- 
les, Europeos, Americanos, que con verdadera vocación quieran eutrar de Novicios, con la 
precisa circunstancia de pasar á la predicación Evangélica, siempre que el Prelado los destine 
á ella, por cuyo medio habrá un plantel de Operarios de virtud y educación, cual se requiere 
para las Misiones, sin tener que ocurrir^ á colectarlos en las Provincias de egtos mis 
Eeinos. 

También he resuelto se erijan Hospicios para los Misioneros dependientes del Colegio de Ocopa 
en Chachapoyas y Tarma, y que el Convento de la Observancia, que existe en Huánuco, se agre- 
gue al enunciado Colegio para el servicio de las Misiones, cuyos Hospicios son muy necesarios á 
los Eeligiosos, como lo informó D. Francisco Eequena, para las entradas y salidas, recuperar 
la salud, acostumbrarse á los alimentos y ardiente temperamento de aquellos bajos, y mon- 
tuosos paises que bañan los rios Marañon, Guallaga, ücayale, Ñapo y otros, que corren por 



SECCIÓN CUARTA. 219 

aquellas profundas é interminables llanuras ; y con éste mismo fin he determinado se entre- 
guen, ala mayor brevedad, á dicho Colegio de Santa Eosa de Ocopa, los Curatos de Lamas y 
Moyobamba, para que tengan los Misioneros más auxilios, y faciliten la llegada á los embar- 
caderos, inmediatos álos rios Guallaga y Marañen, conservando y manteniendo los mismos 
Misioneros, para sus entradas desde Htíanuco á los puertos de Eayagrande, Cuchero y Mayro, 
que dan paso á las cabezeras del rio Guallaga, y á las aguas, que van al Ucayalé, las reduc- 
ciones y pueblos del Arzobispado de Lima, situados en los caminos, que desde dicha Ciudad á 
Huánuco hay á los tres referidoa puertos, teniendo de éste modo varias rutas, para que, según 
fueren las estaciones, puedan entrar sin interrupción en los dilatados campos, que se les 
encomiendan, para extender entre sus habitantes la luz del Evangelio. 

Igualmente he resuelto erigir un Obispado en dichas Misiones, Sufragáneo del Arzobispado 
de Lima, á cuyo ñn se obtendrá de Su Santidad el correspondiente Breve, debiendo componerse 
el nuevo Obispado de todas las Conversiones, que actualmente sirven los Misioneros de Ocopa, 
por los rios Guallaga, TJcayalo, y por los caminos de montañas, que sirven de entradas á ellos, 
y están en las jurisdicciones de las Diócesis de Lima y Trujillo : de los Curatos de Lamas, 
Moyobamba y Santiago de las montañas, pertenecientes al Obispado de Trujillo : de todas las 
Misiones de Maynas : délos Curatos de la Provincia de Quijos, excepto el de Papallacta : de la 
doctrina de Canelos, en el rio Bobonaza, servida por Padres Dominicos ; de las Misiones de 
Keligiosos Mercenarios en la' parte inferior del rio Putumayo, perteneciente todo á ese Obispadb; 
y de las Misiones situadas en la parte superior del mismo rio Putumayo, y en el Yapura, llama- 
das de Sucumbios, que estaban á cargo de los Padres Franciscanos de Popayan, sin que puedan 
por ésta razón separarse los Eclesiásticos, Seculares'ó Regulares, que sirven todas las referidas 
Misiones ó Curatos, hasta que el nuevo Obispo disponga lo conveniente. Aunque éste Prelado 
no tiene por ahora Cabildo ni Iglesia Catedral, y puede residir en el pueblo, que mejor le pa- 
rezca, y más conviniere pata el adelantamiento de las Misiones, y según las urgencias, que 
vayan ocurriendo ; con todo, laiéntras que no hubiere causa, que lo impida, puede fijar su re- 
sidencia ordinaria en el pueblo de los Jeberos por su buena situación en pais abierto, por la 
ventaja de ser su Iglesia la más decente de todas y la mejor paramentada, con rica Custodia 
Vasos sagrados, con frontal, sagrario, candeleros, mallas, incensarios, cruces, y varas de palio 
de plata ; por el número de sus habitantes de bella índole y por ser dicho pueblo como el centro 
de las principales Misiones, estando casi á igual distancia de él las últimas de Maynas, que se 
extienden por el rio Marafíon abajo^ como las postrimeras, que están aguas arriba de losrios 
Guallaga y TJcayale, que quedan hacia el Sur, teniendo desde el mismo pueblo hacia el Norte 
los de los rios Pastaza y Ñapo,, quedándoles solo las de Putumayo y Yapura,más distantes para 
las Visitas, pudiendo poner para el mejor Gobierno de su Obispado los correspondientes Vica- 
rios en cada uno de estos deferentes rios, que son los más considerables de aquellas varias 
Misiones. 

Finalmente, he resuelto que la dotación del nuevo Prelado sea de 4000 pesos anuales situados 
en mis Reales Cajas de la Ciudad de Lima, de cuenta de mi Real Hacienda; como también 
otros mil pesos para dos Eclesiásticos Seculares ó Regulares á 500 pesos cada uno, que han de 
acompañar al Obispo como Asistentes, y cuyo nombramiento y remoción debe quedar por 
ahora al arbitrio del mismo ]?relado, con la obligación de dar cuenta ó aviso al superior Go- 
<bierno de Lima en cualquiera de los casos de nombramiento ó remoción, y haciendo constar los 
mismos Eclesiásticos su perma>nencia en las Misiones para el efectivo cobro de su haber, en- 
trando por ahora en mis Reales Cajas los diezmos que se recauden en todo el distrito del 
Obispado. Yo os lo participo, para que, coma os lo ruego y encargo, dispongáis tenga el debido 



220 PARTE 5«k ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

y puntual cumplimiento la citada mi Real determinación: en inteligencia de que, para el mismo' 
efecto, se comunica por Cédulas y Oficio de ésta fecha á los Vireyes de Lima y Santa Fé, al 
Presidente de esa Real audiencia, al Comisario General de Indias de la Religión de San Fran- 
cisco, y al muy Revdo. Arzobispo de Limay Bevdo. Obispo de Trujillo. Y de ésta Cédula se 
tomará razón en la Contaduría General del referido mi Consejo, y por los Ministros de mi Real 
Hacienda en las Cajas de esa Ciudad de Lima. Dada en Madrid, á 15 de Julio de 1802. Yo ol Rey. 
(Cedul. Arz. Quit., tom. 13. pág. 64.) 

OBISPADO DE LAS MISIONES DE MAYNAS. 

Cédula Real. 

El Rey. Reverendo en Cto. Padre, Obispo de las Misiones de Maynas de mi Consejo (a). 
Habiendo tenido á bien presentaros á Su Santidad para ese nuevoObispado ; se ha dignado expe- 
diros las correspedientes Bulas, y reconocidas en mi Consejo de Cámara de Indias, se ha dado el 
pase á ellas, expidiéndoos 6on ésta fecha los ejecutoriales,para que os posesionéis de dicha Mitra, 
cuyo territorio debe componerse, según la erección aprobada por Su Santidad en decreto de 28 
de Mayo de 1803, del que ocupan las Misiones de Maynas, que se componen de todas las con- 
versiones, que actualmente sirven los Misioneros de Ocopa,,por los ríos Guallaga, Ucayale, y 
por los caminos de montañas, que sirven de entradas á ellos, y están en la jurisdicción del 
Arzobispado de Lima : de los Curatos de Lamas, Moyobamba y Santiago de las montañas per- 
tenecientes al Obispado de Trujillo : de todas las Misiones de Maynas : de los Curatos de la 
Provincia de Quijos, excepto el de Papallacta : de la doctrina de Canelos en el rio Bobonaza 
servida por Padres Dominicos : de las Misiones de Religiosos Mercenarios en la parte inferior 
del rioPutumayo y en el Yapura, llamadas de Sucumbios, que estaban á cargo de los Padres 
Franciscanos de Popayan, sin que puedan por ésta razón separarse los Eclesiásticos Seculares 
6 Regulares, que sirven todas las referidas Misiones 6 Curatos, hasta que dispongáis lo conve- 
niente. Y siéndolo, ejecutar la demarcación de ese nuevo Obispado conforme al citado Decreto 
de Su Santidad, de cuya traducción y certificación de su pase os acompaño copia, rubricada de 

mi infrascrito Secretario Dada en San Lorenzo, á 7 de Octubre de 1805. Yo el Rey. 

(Cedulario Arzobispal de Lima, tom. 9, pág 327.) 

PRIMER OBISPO DE LAS MISIONES DE MAYNAS. 

Cédula Real. 

El Rey. Reverendo en Cristo Padre, Obispo de la Iglesia Catedral de Quito de mi Consejo. 
Para el fomento espiritual de las Misiones de Maynas me digné, á consulta de mi Consejo de 
las Indias, erigir un Obispado en dichas Misiones, sufragáneo de la Metropolitana de Lima, 
con la dotación de cuatro mil pesos, pagados por las Reales Cajas de aquella Capital y la de 
mil pesos para dos Eclesiásticos Seculares ó Regulares, que acompañen al Obispo en las 
funciones de su Ministerio, á cuyo arbitrio debe quedar su nombramiento y remoción; pues 
por ahora no ha de haber Iglesia Catedral, aunque lá Residencia Ordinaria del Obispo será en el 
pueblo de Jeveros, como centro de la Misiones, y por tener Iglesia muy decente y bien para- 
mentada, de todo lo que he obtenido de Su Santidad el correspondiente Decreto aprobatorio. A 

(a) Fr. Hipólito Sánchez Eangel, do la Orden de S. Francisco. 



SECCIÓN CUARTA. 221 

su consecuencia, tuve á bien presentar para ésta nueva Mitra á Don Fray Hipólito Sánchez 
Kangel, déla Orden de San Francisco, por mi Real Decreto de 17 de Mayo de 1804. Y des- 
pachadas sqs Bulas, se han presentado por su parte en dicho mi Consejo de Cámara, suplicán- 
dome que, conforme al tenor de ellas, mandase darles el pase y expedir el correspondiente 
Despacho para servir el referido Obispado..... Fecha en San Lorenzo, á 7 de Octubre de 1805* 
Yo el Rey. (Cedulario Arzobispal de Lima, tom. 9, pág. 323.) 



SE ESTABLECE LA Í3ILLA DEL OBISPADO DE MAYNAS EN CHACHAPOYAS. 

Este Obispado se creó en el Pontificado de Pió VII, según la Cédula antes inserta. Al prin- 
cipio se le llamó Obispado de Maynas, porque se mandó que se erigiera en las Misiones de 
Maynas, y que se compusiera de todas las conversiones servidas por los Misioneros de Ocopa y 
de la antigua Compañía de Jesús en los rios Guallaga y ücayale, con todas las montanas, que 
sirven de entradas á ellos, y que estaban en la jurisdicción del Arzobispado de Lima. Se apli- 
caron también á la Diócesis de Maynas los Curatos de Lamas, Moyobamba y Santiago de las 
montañas, pertenecientes al Obispado de Trujillo : todas las Misiones de Maynas : los Curatos 
de la Provincia de Quijos, excepto el de Papallacta: la Doctrina de Canelos en el rio Bobonaza, 
servida por Padres Dominicos :las Misiones de Religiosos Mercenarios, en la parte inferior del 
rio Putumayo, perteneciente al Obispado de Quito : las Misiones situadas en la parte superior 
del mismo rio Putumayo y en el Yapura, llamadas de Sucumbios, que estaban á cargo de los 
Padres Franciscanos de Popayán (Real Céd. 15 Jul. 1802). 

Por ésta disposición se conoce á primera vista que la Erección del Obispado de Maynas 
tuvo por objeto favorecer las Misiones establecedas en las montañas. El acrecentamiento rápido 
de la población en esos lugares, y otras muchas causas hicieron necesaria la Erección del Obis- 
pado de Maynas. El Congreso de la República propuso en 1831, que el Obispado se denomi- 
nara de Chachapoyas, y que S(3 compusiera de las Provincias de Pataz, Chachapoyas y Maynas, 
siendo capital la Ciudad de Chachapoyas. Se le agregaron también provisionalmente, y hasta 
que se hiciese una nueva demarcación, varios pueblos separados del Arzobispado de Lima. 
(Ley 29 Jul. 1831). 

Formado el expediente canónico, y enviado á Roma, el Papa Gregorio XVI, por la Bula Ex 
suUimi Petri specula, aprobó la desmembración de las Provincias de Pataz y Chachapoyas 
del Obispado de Trujillo, y su incorporación ala Diócesis de Maynas; así como también la 
traslación de la Sede Episcopal de ésta Ciudad á la de Chachapoyas, con el título de Obispado 
de Chachapoyas. 

Conforme á esto, el Obispado de Chachapoyas se forma del departamento de Amazonas, de 
la Provincia litoral de Loreto y de k Provincia de Patar, que antes pertenecía al Obispado 
de Trujillo. 

En éste Obispado no hay (Cabildo Eclesiástico, porque los diezmos no eran bastantes para 
la dotación de prebendas y dignidades, que debe haber según la Bula de Gregorio XVI ; 
pero el Gobierno está obligado á proveer lo conveniente sobre el particular, cuando haya 
rentas bastantes. Suplen la falta del Cabildo dos Canónigos asist^ntesi, y además el Cura 
propio de la Parroquia de CJiachopoyas ejerce las funciones de Prebendado para asistir al 
Reverendo Obispo en los oficios Pontificales, y otras funciones sagradas, disfrutando tan 
solo su congrua Parroquial. 

TOM. II. 28 



222 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Así es como se explican los nombres, que se han dado á éste Obispado. Todo ha sido canóni- 
camente ejecutado. La Erección viene de Pió VII, que estableció este Obispado en Maynas, y la 
traslación á Chachapoyas viene de Gregorio XVI, que aprobó la propuesta del Congreso, 
efectuándose la traslación en 4 de Julio de 1843. Sus Obispos han sido : 

1. D. Fr. Hipólito Antouio Sánchez Eaugel y Eayas, Franciscano, electo en 27 de Junio de 
1805, trasladado á Lugo en 12 de Diciembre de 1824. 

2. D. José María de Arriaga, electo en 17 de Setiembre de 1838. Dos años después, en 1840, 
se trasladó la Silla á Chachapoyas. 

3. D. Pedro Ruiz, electo en 12 de Setiembre de 1853, murió en 1863. 

4. D. Fr. Francisco Solano Risco, Recoleto Descalzo, electo en 27 de Marzo de 1865, go- 
bierna la Iglesia. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE PUNO. 

Pius Episcopus Servus servorum Dei ad perpetuam rei memoriam. In procuranda universa- 
lis Ecclesise administratione humilitati nosti:3e, Deo sic vélente, jamdiu concredita, inter tot 
tantasque angustias, quibus undique premimur, non leve consolationis solatium atque gaudii 
est Catholicam Religionem in aliquibus Americíe Regionibus prosperare, Christifidelium nu- 
merum de die in diem auger¡,novasque opus esse Episcopales Sedes augere,quo melius Dominico 
gregi sacrisque rebus prospiciatur. Quod quidem jure meritoque dicendum est de Peruviana 
República, cujus Gubernium probé sciens unam Sanctam Catholicam Ecclesiam posse Cjves in 
officio continere, cosque subditos legibus, etiam, propter conscientiam reddere, nihil intentatura 
relinquit, ut veré et ex animo omnes ejus regionis Chrístifideles Fideprofíteantur, ideoque omnia 
illis auxilia ad hoc convenientia suppeditare non desinit. 

Quibus curis obsequendo fel. record. Gregorius PP. XVI, Predecesor Noster, quum anno 
Domini millesimo octiñgentesimo trigésimo octavo Apostolicse Litterse pro novo Cuzcanse 
Ecclesiaí Episcopo expedirentur, nempe pro Eugenio de Mendoza ciarse memoriae, ad illam tune 
proitoto, expressis verbis, sibi et Apostolice Sedi facultatem reservavit novam limitationem 
decernendí, ejusdem Sánete Sedis arbitrio faciendam. Quamtamen longinquitate, disjunctione 
locorum, vastitate, aliisque gravissimi momenti rebus, nec ipse Gregorius Predecesor, nec Nos. 
metipsi usque ad hanc diem £ibsolvere haud potuimus. Nunc ex dilecti Filii Incliti Ducis 
Raymundi Castilla, Peruviañe Reipublice Presidís, qui eam pecüliarem in hac queque re 
industriam soUicitudinemque ostendit, qua ardentissime flagrat in tuenda,ac provehenda 
Christiana Religione percitus, Nobis per dilectum queque Filium Aloysium Mesones, Juris 
Utriusque Doctorem,'ej usque Limane Reipublice apud Sanctam hanc Sedejn egregium Nego- 
tiorum Gestorem oblatis, tempus advenisse ducimus,quo tam clari Presidís ejusque Reipublice 
desiderüs satisfaciendo omnium illorum Christifidelium veta exaudiantur, et nova ex superius 
memorata Episcopalis Sedis Cuzcane limitatione tándem aliquando Episcopalis Cathedra 
Puñieusis appelianda constituatur. 

Maturo igitur ómnibus, que animadvertenda eraut, perpensis, suprema Nostra auctoritate, 
etiam consensui omnium interesse habentiüm vel quomodocumque habere presumentium» 
quatenus opus sit,ommno supplentes, ac singulos, quibus heNostre Littere favent, a quibusvis 
Excommunicationis et interdicti aliisque Ecclesiasticis sententiis, censuris et poenis, si quibus 



SECCIÓN CUARTA. 223 

quomodolibet inuodati existunt, ad effectum prsesentium tantum consequendum, harum serie 
absol ventas, et absolutos fore (jensentes, motu proprio et ex certa scientia deque Apostolicae 
potestatis plenitudine quinqué illas Provincias, quas vernáculo idiomate appellant Chucuito^ 
Huaneané, Lampa, Amngaro (ífc Carabaya^ nempe totam sectionem territorialem, quae inibi 
Departamentum de Pwno vocatur, et in qua quinquaginta septem Parcecise et triginta octo 
Viceparochiales Ecclesise, cum j^iscentum supra quinquaginta Incolarum millibus reperiuntur, 
a quavis Ecclesiastica Ordinarii Antistitis Cuzcensis superioritate, regimine et jurisdictione ea 
eximimus et dismembramus, ipsasque quinqué Provincias cum ómnibus et singulis quibusque 
Civitatibus, sive oppidis, sive pagis et ruribus, atque adeo utriusque sexus Incolis, Ecclesiis, 
Oratoriis, piis cujusque generiu institutis, eorumque bonis, rebus, juribus, cseterisque inliae- 
rentibus, vel de more concomiitantibus accessoriis, in propriam et separatam DicBcesim pro 
nova mox erigenda Ecclesia Puniensi constabilimus atque adjudicamus.Dein Oppidum Punium, 
Pwwo vernáculo sermone nuncupatum civilisillius Departamenti Caput, quod csetera iilarum 
partium oppida praestat, potioribus praerogativis magisque opportunis commodis, atque admi- 
niculis commendatur, in Episcopalem Civitatem adsignamus, illique praeclarum hoc summi 
honoris incrementum perpetuo etiam adjicimus, fruituram in posterum ómnibus illis juribus, 
praerogativis, prgeeminentiis, favoribus, gratiis, indultis, privilegiis et alus quibuslibet, quibus 
ali» illarum partium Civitates, jpraeconio et residentia Episcopali condecoratse, jure comniuni 
fruuntur et gaudent. lllam vero Ecclesiam, quge singulas omnes antecellet, quamque harum 
Nostrarum Apostolicarum Lrtteiarum Exequutor, inferius nominandus, arbitretur dignam, ad 
Cathedralitatis honorem extoUimus, cum ómnibus pariter juribus, honoribus, privilegiis csete- 
risque quibusque, quse aliae illarum partium Cathedrales communi jure obtinent, servato tamen 
primsevae invocationis titulo, eademque, si forsan obtineat, Parochialitate atque aniinarum 
cura pari modo, ut antea, in poíitérum queque exercenda, ac ita ut in ipsa Ecclesia erigatur 
perpetuoque constituatur Sedes, Cathedra et dignitas Episcopalis pro ejus ordinario Antistite, 
Puniensi nuncupando, qui eidem Episcopali Ecclesise, Civitati ejusque universas Dioecesi, ac 
proinde cuncto Clero et Populo in Domino praesit, Catholicam, Komanam et Apostolicam Keli- 
gionem non modo enixe tueatur, sed illam augendam de die in diem summopere curet, illisque 
ómnibus utatur juribus, prseeminentiis atque praerogativis, quibus alias, ex Sacrorum Canonum 
Sanctionibus, Ecclesias etiam de jure habere Nobis compertum est. 

Absolutam itaque plenamque novus hic Antistes Puniensis habeat facultatem, quin ab ullo 
umquam quovis titulo possit impediri, ea disponéndi, ordinandi, statuendi ac decernendi, quae 
pastoralis ministerii sui onus, dignitas, opportunitas et conscientia requirent ; libere prorsus 
valeat satagatque pro Ecclesiasticarum rerum exercitio atque recta Dioecesis suae administra- 
tione eos, quotquot voluerit, in Generalem Vicarium, in consiliarios et adjutores eligere atque 
constituére, quos ad hujusmodi Officia opportunos probiter judicaverit; ad Clericalem statum 
admittat juxta Sacrorum Canonum et prsesertim Concilii Tridentini ñormam eos, quos in 
sortem Domini a Deo vocatos eisse cognoverit; ad Majores Ordines nuUomodo eos promoveat, 
qui aut iñgenii periculum minime fecerunt, aut titulis a Sacris Legibus praescriptis careant, 
omnia, quae utilia et opportuna essent in vinea Domini fideliter excolenda, peragat, indignos 
a Sacrorum Ordinum susceptione arceat, testimoniales Litteras lubitu suo conferat DicBcesanis 
illis Ecclesiasticis, qui rationabiliter (secus non) optent ac postulent extra Dicecesim commi- 
grare. Ea, quae interest, cautela prudentique consilio externorum Ecclesiasticorum, qui ad 
suam Dioecesim venerint, testimoniales Litteras perpendat, illosque, si inibi moram faceré 
justis ex causis voluerint, permittat ; matrimoniales causas atque alias ex Sacrorum Canonum 
praescripto ad Ecclesiasticos jiidices pertinentes in suo foro cosrnoscat, peitractet, feratque 



224 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA, 

sententiam ; cum Clero Populoque suo in iis, quse Pastoralis ofScii sunt, libere communicet, 
suasque instructiones, ordínationes et decreta ad munus suum obeundum evulget, necnon 
liberrimam plenamque una cum suo Clero et Populo cum Sancta Sede habeat et tueatur com- 
municationem Quisque tahdem Puniensis pro tempore Antistes ea cum adnexis quidem et de 
more concomitantibus, tam honoribus et praerogativis quam oneribus et muniis omnia et 
singula obtineat et exerceat, quí» communi de jure deque salutari opportunoque usu pastorali 
Episcoporum sunt propria et competentia ; libere nempe valeat habeatque ordinariam juris- 
dictionem, régimen, admiuistrationem, prsesidentiam, vigilantiam, disciplinam atque auctori- 
tatem Ecclesiasticam super eadem Puniensi Ecclesia Cathedrali, Civitate, universaque, uti 
praefertur, constituta et attributa Dioecesi, adeoque super ómnibus et singulis utriusque sexus 
incolis, dummpdo peculiari non gaudeant exetnptionis indulto aut privilegio, ea, qua par est, 
sollicitudine, et diligenter expleat ; sacram visitationem Dieecesanam, statutis per Sacros 
Cánones temporibus, nayiter obeat. Dieecesanam Synodum aliquando indicat recteque confi- 
ciat; illa, quseque denique sive personalia sive realia sive mixta, jura, muñera, facultates et 
qusevis alia, quse ad Sacrorum Canonum Apostolicarumque Constitutionum normam ordinario 
obtinent, iisque utuntur atque fruuntur illarum regionum Episcopi, prseseferat, tueatur atque 
exerceat, ita ut proprio liberoque jure valeat ea quseque super iis itidem ómnibus et singulis 
or diñare, faceré, inquirere, decernere ac demum exequutioni éfíicaciter mandare, quae Prsesu- 
libus Episcopis per Sacros Cañones, Apostólicas Constitutiones probatamque Ecclesise Catho- 
1ÍC3B praxim in proprias Cathedrales, Dicecesis Íncolas et res jure Ecclesiastico concredita, 
attributa et demandata comperiuntur. Quam quidem Cathedralem Puniensem Ecclesiam a 
Nobis sic noviter erectam, illico est immediate suffraganeam Limanse Metropolitan», una 
cum suo pro tempore Episcopo, Clero et Populo Dioecesano constituimus, obtemperaturam 
ordinationibus et superioritati Limani Archiepiscopi, illisque ómnibus privilegiis cseterisque 
fruituram, quibus in ea loca Ecclesisti suffraganese potiuntur. Utraque igitur Ecclesia, Metro- 
politana nempe et Episcopalis, mutuo deinceps amore se com'plectentur, eaque invicem prae- 
stabunt, quae ab eadem Metropolitana cseterisque suis suffraganeis habentur atque exercentur. 

Jam vero ad novam dicti Puniensis Episcopatus fundationem posteramque incolumitatem 
et incrementum ratas et quam solemnius acceptas esse decernimús eas Peruvianse Eeipublicae 
Gubernii religiosas sponsiones Sanctae Sedi ultro datas, nempe mediis et modis ómnibus in 
sua facúltate positis juvandi ac ea, qua par est, muniñcentia et propemodum ad normam alio- 
rum per ea loca extantium Episcopatum congruo stabiliter consulendi iis ómnibus et singulis, 
quse ad opus hoc perficiendum necessaria et opportuna dignoscuntur. Ita igitur comparentür 
perpetuoque adjudicentur tot satis commodse habitationes, bene instructse decenterque, sedes 
illi Cathedrali Ecclesise, quoad fieri poterit, proximiores, quot pro Puniensis Episcopi resi- 
dentia necnon pro curia et Cancellaria Ecclesiastica convenienter oportere solent. Quod si 
nequeant tot hujusmodi sedes in praefatos usus libero cum dominio adjudicare, interea tein- 
poris, doñee vel emantur vel sedificentur decentesque comparentür, pretio conducantur ab ipso 
Gubernio, quin Episcopalis mensa ob id gravetur, ñeque ulla in re teneatur. 

Ut autem Puniensis Antistes éo, quo par est, decore suam dignitatem tueatur, necnon one- 
ribus atque impendiis, qüsein suo Episcopali mimere opportuna comperiuntur, satisfacere va- 
leat, ideo Episcopalem mensam illi constituimus eodem prorsus modo ét norma pro Episcopatu 
de Maynas sen de Chachapoyas Antistite a Kepublica Peruviana usque ab annoDominimille- 
simo octingentesimo quinquagesimo tertio ultro libenterque oblatis atque sancitis; infrascripto 
Apostolizo Exequutori injungentes , ut ipse congruentibus cum eodem Gubernio adhibitis cour 
siliis et argumentorum momentis, eodem fere modulo et ratione próvido statuat atque compo- 



SECCIÓN CUARTA, 225 

nat. Interea tamen temporis, liabita rerum ratione, ñeque parvi momenti circumstantiis, 
indulgemus ut nunc Pamensis mensa quoque constituatur in numerario seu ín numeranda 
pecunia in duas portiones, quotannis dividenda atque fideliter diligenterque a Gubernio per- 
solvenda, nempe die prima Januarii et prima die Julii unoquoque annó ; idque prsestandum erifc 
doñee tot stabiliantur bona non minorem redditum habentia, quse dcmiriio Episcopalis Mensíe 
plene libereque subdantur. ídem insuper Puniensis Antistes libero efficacique modo valeat, 
sicut cseteri Peruvianse Ditionis Episcopi sibi quartam, uti ajunt, Episcopalem a suis Parochis 
recipere non solum, sed eos quoque proventus, qui tricesimam appellant, piarum impositionum 
census atque omnia ea Episcopalia emolumenta, quEe in illis Kegionibus consueta sunt. 

Interim maximopere Nobis cordi esset, ut illico et imníediate hsec nova Cathedralis Ecclesia 
suo frueretur condecenti Canonicorum Capitulo cum conYenienti Capellanorum seuBeneficiato- 
rum numeroisedcum inter alias difficultates ad hoc negotium peragendum,accedat exiguus Pres- 
byterorum numerus, seu potius penuria, volumus atque mandamus, ut usque ad hujusmodi 
CapituliConstitutionem(quemadmodum pro Cathedrali Ecclesia íZe Chachapoyas consultumest). 
pari modo et congrua cum dotaüone a Peruviano Gubernio quotannis persolvenda dúo adsis- 
tentes statuantur, qui simpliciter et extra ordinem Canonici appellati, Episcopo pro tempore 
Puniensi in Pontificalibus et in quibus ei libuerit, ministerii sui functionibus adsistent, in 
Dioecesanse administrationis negotio juvent,eoque impensius ipsi Cathedrali Ecclesise pro Divi- 
narum rerum exercitio et Chrisbifidelium sedificatione, quod melius ac frequentius fieri poterit 
seduío religioseque inserviant; comméndantes.autem ut, quo citius fieri itidem poterit, Capí- 
tulum istud ex Sacrorum Canonum prsescripto et juxta vigentem Ecclesise praxim erigatur, et 
prsesto sit ut ad instar cseterarum Cathedralium par esse queat ad Divinum cultum ea, qua par 
est, frequentia, diligentia et modestia promovendum, ac prsecipientes ne primitus institui, pro- 
prieque Capitulum liaberi valeafü, nisi ex una saltem Dignitate ac tribus Canonicis constet. 

Ubi autem vel sic vel ex pluiium Canonicorum et Capellanorum numero, quémadmodum 
desponsum est, comprehensis quoque Theologali et Poenitentiario Canonicis efformabitur, tune 
omnes porro singulique teneantur tam Divina Officia et munia Ecclesiastica quam onera et 
quseque alia, quse Capitulorum Cathedralium propria sunt, rite diligenterque obire, cauto csete- 
roquin, quod si Cathedrali huic novae Ecclesiae Parochialis animarum cura adnexa fuerit, ea 
tantummodo habitualis penes ipsum Cathedrale Capitulum futura erit, actualis vero a Parocho, 
rite ab Episcopo instituendo, uti morís est, exerceatur.Cui quidem Capitulo simul ac inibi erec- 
tum fuerit, concedimus ut omnes et singuliejus Canonici, si et quando adfuerint Capellani seu 
Beneñciati in Choralibus et Capitularibus quibusque functionibus peragendis, ea decenter 
gestare atque adhibere libere valeant et debeant ornamenta et insignia Ecclesiastica, tám in 
dicta Cathedrali quam extra illam Dicecesanos intra limites, quss viciniorum Cathedralium 
Canonicis et Capellanis respective concessa comperiuntur, iis vero exceptis, quse singulari ex 
indulto aut privilegio fuerint impertita; interea tamen temporis, permittimusut bini adsisten- 
tes Canonici, uti prsefertur, nominandi ejusmodi choralia indumenta et Ecclesiastica insignia 
assumere sibi atque gestare valeant. Facultatem quoque huic Capitulo sic erigeudo facimus 
conficiendi sibi Capitularia statuta, ordinationes, decreta, sacris quippe Canonibus Apostolicis 
Constitutionibus ac Tridentina praesertim Synodo penitus consentanea, quse nihilominus nul- 
lam vim legis atque efficaciam habere valeant, nisi ab Ordinario Antlstite approbentur : atque 
insuper utendi fruendique ómnibus et singulis quibusque juribus, honoribus, privilegiis, prse- 
rogativis, gratiis, favoribus et quibusque cseteris, quse aliaillarum partium Capitula Cathedra- 
lia, quorumque singuli respective Canonici et Capellani seu Beneñciati Ordinario, legitimo et 
approbato usu gaudent atque fru untur. 



226 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Cnm autem nobis multum intersit congruis Prsebendis tum binorum assistentium tum csete- 
rorum Canonicorum atque Capellanorum seu Beneficiatorum providere, Peruviano Gubernio 
commendamus atque edicimus ut confestim, adsignatis atque adjudicatis coogruis pensionibus 
pro unoquoque ex praedictis adsistentibus, abaque uUa dilatione et mora ab eodem Gubernio 
prsestandis, actutum, vel paulo post etiam, ea summa nummorum prsestabiliatur, quse conve- 
nienter sufliciat ad ejus quam primum futuri Capituli et Canonicorum ac Capellanorum seu 
Beneficiatorum Práebendas, juxta normam et consuetudinem cseterorum Capitulorum vicinio- 
rum Cathedralium, nunc pro tune singulatim prsefinieridas, ut suo tempere ab ipso Gubernio 
itidem in numerata pecunia persolvantur. 

Quodquidem negotium conficietur, vel ab eodem Apostólico harumLitterarumExequutore, 
vel ab Episcopo Puniensi, collatis cum Gubernio Consiliis, ut omnia providenter, prudenter et 
concorditer concilientur, certoqué et stabili modo non solum huic gravissímse rei provideatur, 
sed etiam Cathedraliá Ecclesiae Fabricse, Sacrario cseterisque hujus generis impendiis pro 
Diviuarum rerum cultu inibi jugiter decoreque obeundo, tum etiam pro Ecclesiasticorum 
Seminario inibi erigendo prospereque sustentando ac certisdotationibus perpetuo in Domino 
providendo, sarto tecto jure, favore ipsius mensse Cathedralis, adeoque favore Cathedralis 
Ecclesise illiusque Capituli necnon Seminarii Dioecesani et aliarum queque minorum Eccle- 
siarum atque piarum quarumvis institutionum quomodolibet iu ea Dicecesi extantium, alia 
bona stabilia libere, licite valideque legandi, adquirendi plenoque jure administrandi. Quae 
quidem et alia qusecumque bona et quarumvis fundationum pia instituta nequeant cum alus 
conjungi vel commutari vel alieno aere onerari, multoque minus distrahi atque alienari, nisi 
prgevia Apostolicse Sedis auctoritate, salvis tamen facultatibus a Concilio Tridentino Episcopis 
consulto tributis. Csetera vero quae sive ad jura, sive ad munia, sive ad personaB, sive ad res, 
sive ad qusestiones Ecclesiastico intuitu pertinent, singulariter et singillatim administranda 
atque adimplenda erunt juxta pervulgatam Ecclesise doctrinam ejusque disciplinam ab ipsa 
Apostólica Sede approbatam. 

Ut vero queant probé docteque Presbyteri, ceu oliva in vinea Domini, in ampia vastaque 
Dioecesi Puniensi succrescere atque uberem fructum afferre animarum sanctificationi pabula 
seternseque salutis subsidia assidue conferre, quam máxime commendamus atque prsecipimus, 
ut Seminarii Dioecesani juxta Tridentinum Deere tum fundatio quam cito faciatur (?) et, quem- 
admodum ab ipso Peruviano Gubernio promissum est, pro Puniensis Dioecesis Alumnis in 
sortem Domini vocatis Seminarium erigatur, congruaque dotatione ejus incolumitati prospe- 
reque incremento perpetuo stabilique modo provideatur, quod pro majori Ecclesise bono sit, 
plano in ómnibus ab Episcopo Puniensi ipso, juxta Canónicas leges et formas, dirigendum, 
administrandum atque gubernandum erit, illos admittendo sive magistros sive adolescentes, 
quos sibi placuerit et in Domino crediderit expediré, illos condendo leges, quas ad finem 
consequendum opportuniores existimabit, eosque sive Seminarii Rectores seu administratores 
constituendo aut, si opus fuerit, dimittendo ; qui quidem Episcopus in suo obeundo officio 
super Orthodoxse Fidei doctrina morumque disciplina atque honéstate advigilandi non solum 
in DioBcesano Seminario, sed in ómnibus sive Universitatibus,sive Academiis, sive Gymnasiis, 
sive alus cujuscumque generis scholis intra suse Dioecesis limites, sive introductis, sive quo- 
cumque modo introducendis, nullo modo erit impediendus. Eidem insuper Episcopo faculta- 
tem impertimur, statim ac futurum Cathedralo Capitulum, uti superius diximus, constitutum 
atque eíformatum fuerit, prudenti suo arbitrio uominandi atque constituendi seu, uti vocant, 
investituram dandi ad singulos ejusdern Capituli Cathedralis Canonicatus, tam dignatarios 
quam non dignatarios, Capellanes seu Beneficiatos, Mansionarios, quandocumque inibi insti- 



SECCIÓN CUARTA. 227 

tuta fuerint, necnon ad Parochialia per totam Puniensem Dicecesim obtinenda atque retinenda 
Beneficia, proindeque ad Paro(íhiales queque Vicarias seu Coadjutorias, quse vel jam vel 
etiam in posterum extiterint. Prudenti insuper suo arbitrio eligendi sibi unum aut plures 
Generales Vicarios, si ita locorum difScültas atque distantia requirat, et quemadmodum in 
Domino expediré judicaverit, dummodo in Presbyteratus Ordine isrit constitutus, eaque virtute 
ac probitate prseditus, quse in ta;m gravi muñere exercendo necessaria esse comperiuntur. 

Prseterea declaramus et jubenius quod, quoties Episcopalis Ecclesia Puniensis vacaverit, 
ejus Cathedrali Capitulo fas sit ex Sacrorum Canonum et praesertim Concilii Tridentini decretis 
Vicarium Capitularem eligere, qui probé utiliterque satagat ejusdem Ecclesise et Dioecesis 
régimen et otdinariam vacationls tempere in eadem Civitate et Dioecesis administrationem 
habere. Si vero, et quoties prsefata vacatio acciderit, antequam Cathedrale Capitulum, uti 
dictum a Nobis est, constituátur, tune illico et immediate Dicecesanum régimen et adminis- 
trationem suscipiat et peragat, qui tune in Vicarii Generalis officio comperietur. 

Quod si plures per eam Dicecesim Vicarii Generales hoc muñere fruentur, ille prsecipue ofíi- 
cium ipsum navare pergat, qui íib Episeopo ante vacationem fuerit speciatim ad id maturo 
judicio deputatus, aat iíle, qui prior nominatus fuerit ab Episeopo in officio Vicarii gerendo. 
Cui quidem Vicario, veluti Capitular! et PrsBsidi Dioecesis sic electo, omnes Dioecesis alii Vi- 
carii ac Presbyteri et incolse cujuscumque gradus fueriiit, parere in Domino teneantur, doñee 
novus huic Dicecesi Puniensi Antistes non fuerit suflfectus. Interveniente autem casu, quo, 
nondum Cathedrali Capitulo conJ'ecto.Episcopus diem obierit supremum, ñeque ullum specia- 
literdeputaverit Vicarium, tune ad illius Ecclesise Cathedralis atque Dioecesis Puniensis régi- 
men tempere vacationis gerendum, competenter (ad Metropolitanum Antistitem Limanum re- 
curretur, ut buic negotio prospiciatur, ac ea recte probeque adhibeantur atque serventur, quse 
a Jure Canónico sancita atque jussa comperiuntur. Intereá tamen temporis ssepe dicto Apostó- 
lico Exequutori committimus, quod simul ac novi hujus E'piscopatus Puniensis Erectionem 
confecerit, si Cathedrale Capitulum constituere nondum potuerit, protinus ipse prudenti suo 
arbitrio probum eligat idonumque Presbyterum, cui Vicarii Generalis tribuat munus cum 
ómnibus facultatibus necessariis et opportunis ut de jure legitimaque consuetudine universam 
DioBcesim regat atque administret. Lege insuper adjecta ut, quoties et quamdiu ea Sedes Pu^ 
niensis vacaverit, annuiejus Mensse redditus, deductis utique ómnibus etsingulis expensis in 
ejus Episcopatus administratione necessariis, in tres sequales partes dividantur, quarum una 
Vicario in suum honorarium seu stipendium adjudicetur, altera Episeopo successori ad ejus 
opportunitatem reservetur, tertia demum vel in ejusdem Ecclesise Cathedralis Fabricam et 
Sacrarium, vel in Dioecesanum Seminarium vel in alios pios usus intra ejus Dioecesis limites 
probé religioseque impendatur, prout Cathedrali Capitulo, si extiterit, sin autem, Vicario prse- 
fato, magis placuerit. 

Keservantes Nobis plenam liberamque facultatem Puniensem Dicecesim adeo vastám ali- 
quando, et cum nobis congruum opporfcunumque visum fuerit, circumscribendi, ut commodius 
et fructuosiusvaleatipseAntistesi Dioecesis suse ordinariam gerereprocurationem, animarum- 
que sibi creditarum spirituali bono prospicere, ac impertientes dumtaxat futuro et pro tempere 
existenti Puniensi Prsesuli facultatem, quatenus opus fuerit, Paroeciales ÍEcclesias sive aliqua- 
tenus circumscribendi sive noviter constituendi semper in Dioecesis Puniensis limitibus, pru- 
denter cum Limano Gubernio collatisconsiliis, prsesertim super iis, quse canonice oportent tum 
ad unamquamque Parochialem Ecclesiam congruo dotandam, tum ad Prsebendas pro singulis 
earum Kectoribus eprumque coadjutoribus atque Vicariis perpetuo stabiliterque praestandas, 
sartis cseteroquintectisque gervatis favore singularum quarumvis Ecclesiarum, vel quae jam, 



228 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBIPADOS DÉ AMÉRICA. 

vel inposterum extiterint, iis etiamproventibus, qui dummodo legitimo usu atque auctoritate 
compróbati sint, per ea loca percipi atque haberi solent ex piis et numerosis tum confraternita- 
tibus, tum fundationibus, vel ex iis titulis, ibi vulgare idiomate pié de altar nuncupatis, vel 
ex alia quavis religiosa causa adsignatis ; eidem Perüvianae Reipublicse seu Gubernio enixecom- . 
mendantes solutionem quadraginta centena millia ponderum argenteorum seu scutatorum Ro- 
manorum pro sarcitione, sustentatione et incolumitate Ecclesiarum omnium iñ eadem Peru- 
viana República consitarum, quam quidem nummorum summam, in Comitiis sponsam et de- 
liberatam, minime dubitamusGubernium esse illico soluturum pro eo, quo afficitur zelo Chris- 
tianse Religionis efficaciter provehendse. Quo vero ad dotationis, qusenovam hanc Puniensem 
Cathedralem respiciunt, ejusque pro tempore Antistitem, jubemus eas omnes constituí atque 
inscriptas, esse permanenter super publico serario ejusdem Peruviensis Reipublicse doñee, uti 
Nobis máxime cordi est, et ab eodem Gubernio promissum, totidem certi penitusque puri 
redditus ex bonis stabilibus singillatim adsignandis plenoque cum dominio adjudicandis confici 
commode potuerint, adsignantes taxam de more adhibendam pro Litterarum Apostolicarum 
Expeditione, favore cujusque novi Antistitis, in aureis florenis de Cámara triginta tribus cum 
tertia ejusdem floreni parte in libris Apostolicfe Camarse Sacrique Collegii de more inscri- 
bendam. 

Quse omnia a nobis jussa atque sancita, ut sollicite, fideliter diligenterque conficiantur atque 
exequutioni mandentur, specialiter deputamus Venerabilem Pratrem Nostrum Josephum 
Sebastianum, Limanse Ecclesise Metropolitanas Antistitem, cum facúltate et potestate ad hoc 
tantummodo opus explendum subdelegandi seu delegandi idoneum proburaque Virum in Ec- 
clesiastica dignitate constitutum, cum necessariis et opportunis facultatibus quibuslibet, ut 
ipsemetDelegatus, per se vel per suum Subdelegatum, ea omnia et singula ordinare, statuere 
atque etiam definitive, omni et quacumque appellatione remota valeat, quse oportuerit ad hoc 
negotium rite conñciendum decernere, feliciterque ad exitum optatum perducere ; injungentes 
eidem exequutori Nostro, ut intra sex menses ab explota harum Apostolicarum Litterarum 
exequutione, in authentica forma decreti exequutorialis exemplar aliorumque quorumvis, quse 
super erectione novi hujus Puníensis Episcopatus fuerint quocuraque modo ferenda. 

Prsesentes queque Litteras et in eis contenta qusecumque semper et perpetuo vailidas et effi- 
caces existere et fore, suosque plenarios et integres effectus sortiri et obtinere, atque ab ómni- 
bus, ad quos spectat, inviolabiliter observari : sicque et non alias, per quoscumque Judices 
ordinarios seu delegatos, quavis auctoritate fungentes, etiam Causarum Palatii Apostolici Au- 
ditores, ac Remanse Ecclesise Cardinales, etiam de Latero Legatos, Vice-Legatos dictaeque 
Sedis Nuncios, judicari et definiri deberé. Et si secus super his a quoquam, quavis auctoritate, 
scienter vel ignoranter, contigerit attentari, irritum et inane volumus atque decernimus. Non 
obstantibus Nostris et Cancelíariai Apostolicse regulis, etiam quoad gratias non concedendas ad 
in3tar,ac dismembrationes ad partes committendas,necnon Lateranensis Concilii novissime cele- 
brati dismembrationes perpetuas, nisi in casibus a jure permissis, ñeri prohibentibus, aliisque 
etiam in Synodalibus, Provincialibus, Generalibus üniversali busque Conciliis editis speciali- 
bus vel generalibus Constitutionibus et Ordinationibus Apostolicis, dictseque Episcopalis 
Ecclesise Punielisis etiam juramento, confirmatione Apostólica, vel quavis firmitate alia robo- 
ratis statutis, et consuetudinibus, privilegiis queque, indultis : quibus ómnibus et singulis, 
etiámsi pro illorum sufficienti derogatione de illis eorunique totis tenoribus specialis, specifica, 
expressa et individua, non autem per clausulas generales idem importantes, mentio habenda 
foret, eisdem príesentibus pro plene et sufficienter expressis habentes, illis alias in suó robore 
permansuris, latissime et plenissime, specialiter et expressepro hac vice dumtaxat, harum 
queque serie derogamus, cseterisque etiam speciali mentione dignis contrariis quibuscumque. 



SECCIÓN CUARTA. 229 

Volumus autem, ut harum Litterarum Nostrarum transumptis, etiam impressis, manu ta- 
men alicujus Notarii puWici subíjcriptis, et sigillo personsein Ecclesiastica dignitate constitutse 
munitis, eadem prorsus fides adliibeatur ubique, quse ipsis prsesentibus adhiberetur, si fuerint 
exhibitae velostensse. Nulli ergoomnino hominum liceat hanc paginam Nostrse Absolutionis, 
Exemptionis, Dismembrationis, Prsefinitionis, Erectionis, Institutionis, Assignationis, Consti- 
tuíionis, Prsecepti, Jussi, Concessionis, Indulti, Commissionis, Mandati, Injunctionis, Decreti, 
Derogationis et Voluntatis infringere, vel ei ausu temerario contraire. Si quis autem hoc 
attentare praesumpserit, indignationem Omnipotentis Dei ac Beatorum Petri et Pauli, Apos- 
tolorum ejus, se noverit incursurum. DatumKomse, apudSanctum Petrum, armo Incarnationis 
Domini millesimo octingentesimo sexagésimo primo, Nonis Octobris, Pontificatus Nostri anuo 
décimo sexto. — Loco f Plumbi. 

SEILIE DE LOS OBISPOS DE PUNO I 

í . D. Mariano Chacón y Becerra, confirmado el 7 de Abril de 1862. 
2. D. Juan María Ambrosio Huerta, electo el 27 de Marzo de 1865. 

DECRETO DE EJECUCIÓN DE LA ERECCIÓN DEL OBISPADO DE PUNO. 

Y por cuanto en la referida Bula se nos ha nombrado Comisionado y Ejecutor de las precita- 
das Letras Apostólicas, para llevar á debido efecto la desmembración, división y creación de la 
nueva Diócesis ; y habiéndose acordado por parte del Supremo Gobierno varios de los puntos 
que, según la preinserta Bula, debian acordarse previamente ; y habiéndosenos requerido asi- 
mismo por parte del Supremo Gobierno de la Kepublica del Perú, para que procediésemos á 
ejecutar y dar cumplimiento á las mencionadas Letras Apostólicas : por tanto, obedeciendo el 
mandato de nuestro Santísimo Padre, para honra y gloria de Dios Todo-Poderoso, de la Bien- 
aventurada siempre Virgen María concebida sin mancha de pecado original, para exaltación de 
la Santa Fé Católica, salud y provecho espiritual de los habitantes de todo el Departamento de 
Puno ; segregamos, desmembramos y dividimos de las Diócesis del Cuzco y de la Paz, eximiendo 
en el todo de su jurisdicción espiritual, las Parroquias comprendidas en todo el territorio, que 
forma el Departamento de Puno, y son las siguientes, á saber ; Puno, Tiquillaca, Paucarcolla, 
Coata, Capachica, San Miguel de Ilabe, Santa Bárbara de Ilabe, San Juan de Acora, San Pedro 
de Acora, Pichacani, San Antonio de Esquilache, Nuestra Señora de la Asunción de Chucuito, 
Santo Domingo de Chucuito, Santiago de Pomatá, Nuestro Señora delEosaria de Pomata, San 
Sebastian de Zepita, San Pedro de Zepita, la Ascención de Tunguyo, Santa María Magdalena 
de Tunguyo Pisacoma, Huacollani, La Asunción de Juli, Santa Cruz de Juli, San Juan de Juli, 
San Pedro de Juli, Desaguadero, AtuncoUa, Lampa, Cabana, Cabanilla, Caracote, Juliáca, 
Vilque, Pucará, Ayaviri, Unaachiri, Macari, Nufíoa, Oriorillo, Santiago de Pupuja, Azángaro, 
Putina, Muñani, San Antón, Asillo, Arapa, Saman, Pusi, Taraco, Caminaca, Huancané, Mo- 
ho, Inchupalla, Comina, CojaUa, Vilquechico, Poasa, Ayapata, Macusani, 'Jara, Sandia, y 
Quiaca, con todas sus Vice-parroq das, anexos, capillas, pagos y pertenencias. Separamos asi- 
mismo el pueblo de ücubiri con el territorio, que á él corresponda, y esté situado dentro de la 
demarcación política del Departamento de Puno, dejando á la Diócesis del Cuzco los pueblos de 
Occoruro y Condoroma con toda» sus pertenencias, las cuales formaban antes una sola Parro- 
quia con ücubiri, que desde hoy quedan divididos ; separamos y desmembramos asimismo todo 
el territorio de las montañas de (Jarabaya, hasta donde en lo político llegue la demarcación del 

TOM. 11. 29 



230 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Departamento de Puno, aun cuando al presente no haya en el dicho territorio Parroquias for- 
madas, ó esté habitado por Infieles ; y de todas las mencionadas Parroquias, Vice-panroqnias, 
Iglesias, Capillas, pueblos, pagos y tierras con todos sus anexos y pertenencias ; formamos, 
constituimos y erigimos, conforme á la mente de Nuestro Santísimo Padre y los deseos del 
Supremo Gobierno la nueva Diócesis de Puno, quedando así formada, constituida y erigida, 
para que el Obispo instituido por la Santa Sede pueda en su oportunidad ejercerla jurisdicción, 
administración y derechos, que le corresponden con arreglo á la Bula de Erección y de su insti- 
tución. En su consecuencia ordenamos y mandamos á todos los habitantes de la nueva Diócesis, 
especialmente al Clero y Párrocos de ella, se hayan y tengan por eximidos y separados de la 
jurisdicción espiritual de los Obispos del Cuzco y de la Paz, y presten obediencia al Obispo de 
Puno, y al que en adelante por tiempo, sucesivamente, fuere canónicamente instituido, y 
mientras el Obispo nombrado por la Santa Silla Apostólica tome posesión de la Nueva Diócesis, 
á fin de que ésta no quede en acefalia, se prestará igual obediencia al Gobernador, que nombra- 
remos en virtud de la facultad y autoridad Apostólica, ^ue se nos ha conferido al efecto, y por 
ésta vez. 

Y en consideración á que en la Ciudad de Puno, Silla y residencia del Prelado de la Diócesis, 
la Iglesia Parroquial de San Carlos, es la única que puede servir de Catedral, en virtud de la 
autoridad Apostólica á Nos delegada, venimos en levantarla al rango de Iglesia Catedral con la 
misma advocación de San Carlos, que hoy tiene, conservándole sus derechos de Parroquialidad, 
de que está en posesión, cuyos derechos serán ejercidos por oKüura actual y los que en adelante 
le sucedieren, en el lugar, modo y forma que con arreglo á los Cánones indicare el Obispo de 
aquella Diócesis : y así establecida y erigida la nueva Iglesia Catedral, se harán en ella los 
Divinos Oficios, como en las otras Catedrales de la República, y el Prelado tendrá en ella su 
Cátedra con todos los honores, que le corresponden. 

Y, siendo necesario, que en la Catedral de Puno haya Dignidades, Canonicatos, Beneficios y 
otros oficios, con que se dé culto á Dios Nuestro Señor, para que sirva de edificación á los 
Pieles, trabajen con celo en la salvación de las almas, y ayuden con sus consejos, luces y pru- 
dencia al Obispo, cuando lo pidiere y fuere menester, erigimos dicho Capítulo compuesto de las 
Dignidades, Canonicatos, Beneficios y oficios siguientes. 

El Deanato será la primera dignidad de la misma Iglesia después de la Pontifical, para que 
la sirva un Dean, que cuide y dé providencia, se rece todos los dias el Oficio Divino atenta y 
devotamente, se celebre la Misa en todos los dias del año con gravedad y recogimiento ; que 
atienda en todo lo que pertenece al culto de Dios en el coro, en el altar, en las procesiones, en 
la Iglesia y fuera de ella, que en el Capítulo y donde quiera que se hagan juntas, haya silencio, 
orden, modestia y rectitud. El mismo concederá licencia á los que pretenden salir del coro por 
algún motivo, expresando la causa, y no de otro modo. Expedirá las libranzas para los gastos, 
que hubiere de hacer el Ecónomo, cuidando de que se inviertan los fondos de Fábrica con fide- 
lidad y economía. Es también obligación del Dean tener un libro de inventarios, y hacerlos de 
los ornamentos, alhajas de oro, plata y piedras preciosas de la Iglesia ; todo lo cual se guardará 
en una caja de tres llaves : de las que una tendrá el Dean, otra el Ecónomo y otra un Canónigo 
claverQ, que designará sólo el Prelado. 

Una Canongía de oposición, que será la Teologal, para que enseñe en el Seminario Conciliar 
la Sagrada Teología ó explique un curso de Disciplina Eclesiástica, especialmente el Santo 
Concilio de Trente. 

Otra Canongía de oposición, que será la Penitenciaría, para que el que la obtenga, administre 
á los Fieles el Santo Sacramento de la Penitencia en la Iglesia Catedral á las horas convenientes 



SEGCIOrT CUARTA. 231 

y que se le designaren por el Prelíido ó en la Consueta. Para obtener estos dos Canonicatos, han 
de ser Doctores graduados en Sagitada Teología y en algunas Universidades canónicamente ins- 
tituidas para conferir estos grados ; tendrán ademas las otras calidades prevenidas por el Santo 
Concilio de Trente. La oposición se hará con arreglo á los Sagrados Cánones, Constituciones 
Apostólicas, leyes de la Kepública, y laudables costumbres de las otras Iglesias Catedrales del 
Perú. 

Habrá otra Canongía de Merced con los mismos cargos y oficios, que tienen y han tenido los 
que obtienen los Canonicatos. T declaramos que, para obtener el Deanato, así como las tres Ca- 
nongías mencionadas, han de ser precisamente Presbíteros, que puedan celebrar la Santa Misa, 
é hijos legítimos y de legítimo matrimonio. Celebrarán por turno la Misa mayor todos los dias 
después de dicha la Tercia, exce-pto cuando el Prelado hubiese de celebrar á esa misma 
hora. 

Erigimos otra Canongía unida al oficio Parroquial de la Iglesia Catedral, la cual su Párroco 
poseerá ; y la asignamos tanto los derechos como los emolumentos, que de sus feligreses tiene 
que recibir como Cura. Y porque (iomo Canónigo no posee renta algunaj á fin de que pueda de- 
sempeñar el ministerio de Párroco, predicar, confesar y administrar los demás Sacramentos á 
sus feligreses ; declaramos que no- está obligado á asistir al Coro, sino solamente en los dias de- 
signados por el Obispo de Puno. 

Instituimos asimismo dos Capellanías para que las sirvan dos Capellanes, asistan á Coro á las 
Horas nocturnas y diurnas, digan las lecciones, canten profecías y lamentaciones, y hagan en el 
altar el oficio de'epistolarios y evangelistas ; esto último hasta que en la Iglesia haya rentas 
bastantes y puedan crearse en adelante mayor número de Canonicatos, ó al menos algunas Pre- 
bendas 6 Raciones enteras. Ninguno podrá ser Capellán, si al menos no hubiese recibido el Or- 
den del Diaconado, y no podrán serlo los familiares del Obispo. 

Establecemos seis Acólitos, que sirvan todos los dias por turno en el altar, en el coro al fa- 
cistol á las Horas nocturnas y diurnas, á no estar enfermos y legítimamente impedidos. Ten- 
drán los cuatro Ordeñes Menores, y todos ejercerán su ministerio cuando el Prelado asiste. 

Habrá ademas un Sacristán mayor, un Maestro de ceremonias, Sochantre, un Apuntadoj de 
fallas, un Ecónomo, un Organista, un Pertiguero y un Campanero. 

El Sacristán mayor cuidará de la Iglesia, de los paramentos y vasos sagrados y de los altares 
atendiendo á que todo esté limpio y preparado para las horas, en que deba usarse, proporcio- 
nando ornamentos á los que hubieren de celebrar en la Catedral, y administrando la Sagrada 
Comunión á los Pieles, que la pidieren. Será también su obligación preguntar al Prelado los 
dias de festividades, que quiera asistir al Coro ó al altar, para dar aviso á los Capitulares, para 
que acompañen según rito al mismo Prelado ala ida y al regreso. 

El Maestro de ceremonias estudiará las rúbricas y los decretos, que se fuesen dando por la 
Sagrada Congregación sobre Liturgia, compondrá el cuadernillo de rezo, que ha de servir 
para la Diócesis en cada año, sometiéndolo ala aprobación del Prelado; asistirá todos los dias 
al servicio del altar, cuidando de que se observen en todo las sagradas rúbricas. Acompañará 
también á los Capitulares, cuando van á sacar al Prelado de su casa y cámara, y cuando en el 
mismo orden regresa, con arreglo alas resoluciones que hay sobre la materia. Y asistirá al 
Prelado, no solo cuando celebre de Pontifical ó medio Pontifical, sino también cuando asista 
á la Misa ó al Oficio Divino, 

El Sochantre ha de saber canto llano y figurado ; entonará las Misas cantadas, las antífonas, 
himnos y el primer verso de cada uno de los salmos del Oficio Divino, las letanías en las roga- 
tivas, ó cuando de orden del Prelado ó del Capítulo se hicieren algunas extraordinariamente. 



232 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Cuidará de los libros del Coro, y enseñará el canto llano á los seises 6 á otros, que deban apren- 
derlo en el Seminario. 

El Apuntador de fallas será cuando menos Subdiácono, y llevará en un libro con exactitud y 
cuidado la cuenta diaria de cada uno de los que no asistieren á todas 6 á cada una de las Horas 
Canónicas y á la Misa mayor, anotando la Hora ú Horas, á que cada uno faltare, para que por 
esa razón pueda hacerse el descuento de las distribuciones, con arreglo á lo mandado por el 
Santo Concilio de Trente, y según es costumbre en las Iglesias Catedrales del Perú. Cada mes 
pasará dos tantos de las fallas, uno al Dean y otro al Ecónomo. 

El Ecónomo ó Mayordomo procurador de la Fábrica, será el encargado de recaudar las rentas 
de la Iglesia y todos los emolumentos y obvenciones (excepto los derechos parroquiales, corres- 
pondientes á los Curas ó Rectores) que de alguna manera le pertenezcan : tendrá un libro ru- 
bricado por el Dean en las dos primeras y dos últimas fojas, en que llevará la cuenta de entrada 
y de gastos, asentando cada una de las partidas por separado, y conservando en legajos bien 
acondicionados las libranzas giradas por el Dean, con recibo al pié de lo que se hubiese gastado. 
Ha de ser elegido por el Prelado y por el Capítulo, y puede ser removido á voluntad de los 
mismos. Antes de admitírsele á la administración de los fondos de Fábrica y demás entradas, 
prestará fianza bastante ajuicio y arbitrio del Prelado, lo que se renovará cada dos años ó antes, 
si el fiador se ausentare de la Ciudad, quebrare, se hiciere de alguna manera insolvente, 6 
falleciere. El mismo Ecónomo será el apoderado nato del Cabildo, para cobrar del tesoro las 
asignaciones de los Capitulares y demás empleados de la Iglesia. El Prelado podrá valerse del 
mismo ó de otro á su arbitrio para cobrar sú renta. Dará cada año al Capítulo y Prelado cuenta 
documentada de las rentas de Fábrica y de sus gastos, y no haciéndolo, será inmediatamente 
removido. 

El Organista tocará el órgano en las fiestas y en otros dias, que le pareciere al Prelado y al 
Capítulo. 

El pertiguero, cuidará de ordenar las procesiones, irá delante del Prelado cuando, según rú- 
brica, sale vestido de capa para la Iglesia, acompañándolo á cierta distancia de los Canónigos, 
desde la cámara de su habitación ordinaria, hasta el altar ó hasta su cátedra en el coro, ha- 
ciendo lo mismo á su regreso de la Iglesia, hasta dejarlo en su habitación. Irá también delante 
del Preste, Diácono y Subdiácono y demás Ministros del altar, que van y vuelven, acompañán- 
dolos de la sacristía al coro ó del coro á la sacristía, ó del altar al coro, ó del altar á la sa- 
cristía. Su vestido será el que se usa enlas Iglesias delPerú, especialmente en laMetropolitana. 
Hará también el oficio de celador de la Iglesia cuando no estuviere ocupado en otra cosa. 

El Campanero hará el oficio de tocar las campanas para el Oficio Divino á las horas, que se 
le señalaren ; barrerá la Iglesia todos los Sábados y vísperas de fiestas, y ademas cuando lo 
mande el Ecónomo ó el Dean : hará también el oficio de Caniculario, botándolos perros de la 
Iglesia, y en general todo aquello que se le ordenare por el Dean ó por el Prelado. 

Habrá ademas un Cancelario ó Secretario del Cabildo, que arregle el archivo de la Iglesia, y 
esté bajo su cuidado y custodia ; sacará y guardará testimonios de las escrituras, protocolos y 
demás papeles pertenecientes á la misma Iglesia, asentando y anotando en un libro margesí 
las donaciones, posesiones y censos y Capellanías, que tiene ó tuviere en adelante la Iglesia, el 
Cabildo ó el Obispo, las rentas reales ó en enfitéusis y demás imposiciones, que se hicieren, 
con el dia, mes y año, en que se otorgaron los instrumentos, el nombre y apellido del escribano, 
ante quien se extendieren, y la sumilla de las condiciones y cláusulas pactadas. Escribirá tam-t 
bien en otro libro las actas Capitulares y cualesquiera otros contratos, que se celebren entre la 
Iglesia, el Obispo, el Cabildo y otras personas. 



SECCIÓN CUARTA. 233 

Késervamos al Obispo de Puno , que por tiempo fuere, el derecho de aumentar 6 instituir nue- 
vos Beneficios en su Iglesia Catedral, sean Dignidades, Canonicatos, Prebendas, Capellanías y 
otros oficios, según fueren creciendo las rentas y frutos de la Iglesia, y como más viere convenir 
en el Señor. 

T porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe vivir del altar, y en atención á que, 
suprimidos los diezmos por la ley civil, el Supremo Gobierno de la República se ha subrogado 
. en la obligación de sustentar de las arcas del Erario nacional, los Cabildos Eclesiásticos, los 
gastos de Fábrica de la Iglesia y demás oficios, que se crearen, de acuerdo con el mismo Supre- 
mo Gobierno, y con arreglo á la Suprema resolución de 10 de Junio del presente año del Señor 
de mil ochocientos sesenta y cinco, asignamos al mencionado Obispo de Puno y á los que en 
adelante lo fueren, la renta de ocho mil pesos anuales^ que le servirán de congrua sustentación, 
y formarán la mesa episcopal : ademas las cuartas y otros emolumentos, que por derecho 6 por 
costumbre legítimamente introdacida acostumbran pagar los Curas á sus Obispos. 

T determinamos que, cuando ocurriere vacar la Silla Episcopal de Puno, de la renta corres- 
pondiente al Obispóse hagan tres: partes iguales con arreglo á la Bula de Erección, que también 
es ley del Estado; una parte percibirá el Vicario Capitular 6 Gobernador Eclesiástico que so 
nombrare, para con ella atonde]' á la dignidad de su cargo y hacer frente á los gastos de su 
Oficio: la segunda se aplicará durante toda la vacante al Seminario Conciliar ; y la tercera 
parte se reservará para el Obispo, que fuere instituido canónicamente, á fin de que con ella 
pueda atender á los gastos de Pontifical y establecimiento, según también lo disponen leyes 
civiles preexistentes. 

Aplicamos asimismo al Dean de la Iglesia de Puno la suma de dos mil pesos anuales : á cada 
uno de los Canónigos la de un mil doscientos pesos, y quinientos pesos á cada uno de los Ca- 
pellanes, que les servirán de congrua sustentación y como frutos ad instar Benefidi. Señala- 
mos asimismo á la Fábrica de la Iglesia un mil pesos anuales. Y sí en algún tiempo éstas asi- 
gnaciones se sustituyesen con frutos ó rentas de otra naturaleza, que pagaren ó satisficieren los 
Fieles, reservamos al Obispo, que entonces fuere de la Diócesis de Puno, la facultad de hacer 
la distribución entre los partícipes, tomando por base la que hoy se hace en ésta Erección. 

T mediante á que el Supremo Gobierno ha señalado la suma de ochocientos veinticinco pesos 
anuales, para que se distribuyan como renta entre los otros oficios y cargos arriba creados, re- 
servamos del mismo modQ al actual Obispo de Puno el derecho de hacer la distribución más 
conveniente, con la calidad de que, fijada una vez la cuota, que corresponda á cada uno, no se 
ha de alterar en adelante sin justa causa, maduro examen y consulta del Capítulo. 

Queremos también que el Sacristán mayor ademas de la renta, que se le asignare de los 
ochocientos veinticinco pesos, tenga y perciba la cuarta de los funerales, que se hicieren con 
cruz alta ó entierro mayor en la Parroquia del Sagrario de la Iglesia Catedral de Puno, dedu- 
ciéndose antes del monto la cuarta, que por derecho, uso y costumbre de ésta Provincia Ecle- 
siástica corresponde al Prelado. 

T, como por el oficio se dá el beneficio, queremos y ordenamos, que continuando en vigor lo 
dispuesto por el Santo Concilio de Trento, y la costumbre laudable de las Iglesias del Perú, los 
estipendios asignados á las Divinidades, Canónigos y Capellanes de la Iglesia do Puno, sean 
distribuciones diarias para los que asistan á cada una de las Horas del Oficio Divino y Misa 
mayor, de manera, que los que no asistan, pierdan lo que habrían de haber ganado, y los 
asistentes ganen lo que los otros hayan perdido, todo en proporción á la mayor ó menor renta 
asignada, y sin que pueda alegarse en contrario en tiempo alguno prescripción,, derecho ó 
costumbre, aunque sea inmemoiial, Y las distribuciones y pérdidas de los estipendios se harán 



234 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

con arreglo á lo dispuesto por San Pió V, en su Bula Apostólica que principia : JEx próximo 
Lateranensis, publicada el año 1571. Mas los otros empleados, si faltasen, serán multados á 
juicio del Dean, ó del Obispo, si aquél fuere omiso. Y todo aquel que do asistiere á la Misa 
mayor no lucre la Tercera y Sexta de aquel dia : al efecto cada vez se reservará y depositará en 
la caja de tres llaves la sexta parte del haber de cada Capitular, paira qiíe sirva de fondo, con 
que cubran las fallas del año, según la regulación que se hiciere. Terminada la regulación, y 
satisfecho el haber de cada uno, se devolverá á los interesados el sobrante, si lo hubiere. T, si 
algo quedare debiendo, se le descontará mensualmente y por esa vez mayor cantidad hasta 
ajustar el déficit. El apuntador de fallas percibirá su renta de esto, debiendo ésta deducirse 
ante todo del monto. 

Del mismo modo queremos que, cuando mediaren las causas justas, designadas en el dere- 
cho para faltar y ausentarse del coro, como son enfermedad, que impida salir de casa, mandato 
del Obispo y Capítulo juntamente por causa 6 utilidad de la Iglesia, los que así estuvieren 
impedidos, no pierdan la distribución desu renta, pero tampoco ganen la que pierden los otros, 
pues ésta solo aumentará para los asistentes. 

Y como el Cura ó Curas Rectores del Sagrario de la Catedral de Puno, que ha de ser consi- 
derado como uno de los miembros del Capítulo, en atención á que tiene que administrar Sa- 
cramentos y cumplir con los cargos de su oficio pastoral, y no teniendo ademas asignada renta 
alguna como Canónigo, sino solo los derechos y emolumentos, que como Párroco le correspon- 
den : declaramos que las obvenciones y derechos parroquiales no están sujetos á pérdida ó 
ganancia por asistir ó ausentarse del coro, ni el Párroco obligado á la asidua asistencia como 
los otros Canónigos; pero en los dias y en las horas, que asistiere, ganará proporcionalmente 
como los demás Canónigos lo que ese dia perdieren los otros por su ausencia, sacándose para 
esto y al efecto la dispensa, que fuere necesaria. 

Queremos también y determinamos, que hasta que se forme la regla consueta, que debe 
regir en la nueva Iglesia, tanto en el Oficio Divino, como en todo lo demás, que fuere menester 
se conforme la Iglesia de Puno á las costumbres legítimamente aprobadas y á la consueta del 
Cuzco, así como á sus ordenanzas, insignias, vestiduras y demás. 

Establecemos asimismo, que ademas de la Misa diaria que el Capítulo tiene obligación 
de celebrar, se celebre una más en todos los Sábados del año, excepto el Santo y el de la 
Semana de Pasión, la cual se aplicará por la prosperidad de la Eepáblica, para que goce de 
paz exterior ó interiormente, por la estabilidad de sus instituciones y conservación del Go- 
bierno, Y no podrá llevarse estipendio alguno por ésta Misa, como tampoco por la diaria, que 
debe celebrarse después de la Tercia ; lo mismo se observará en las Misas de aniversarios, en 
la de consagración de Obispo, en la de honras anuales por el Obispo, que hubiere últimamente 
fallecido, pues todas éstas misas las declaramos obligatorias. Mas fuera de las ya dichas 
podrá llevarse y recibirse limosna por las otras, que se dijeren, según el estipendio tasado 
por el Obispo. 

Y, porque es costumbre y práctica de éstas Iglesias, que el Obispo juntamente con su Capí- 
tulo nombre los Capellanes, Ecónomos y demás empleados de la Iglesia, excepto las Dignida- 
des, Canonicatos, Raciones y medias Raciones, se guardará ese uso, costumbre j derecho en 
la Santa Iglesia de Puno. 

Estando, mandado por el Santo Concilio de Trentó, que los Clérigos usen de traje talar y 
color honesto; conformándonos asimismo con lo dispuesto por el Concilio Provincial I» de Lima, 
y con las demás sanciones que rigen sobre la materia : declaramos, que el vestido, que deben 
usar los Clérigos, desde que reciban la primera tonsura, ha de ser sotana cerrada con mangas. 



SECCIÓN CUARTA. 235 

manteo y sombrero de teja, todo de color negro, llano y sin faja ni adorno alguno ; y todos 
traigan corona abierta, mayor ó menor según el grado y orden que tuvieren. 

Y, porque las cosas, que de nuevo nacen, necesitan nuevo socorro, reservamos al Obispo de 
Puno y á sus sucesores la potestad plenísima de enmendar, ampliar y establecer en adelante 
lo que más convenga. T todas y cada una de las cosas ya aquí ordenadas, usando de la auto- 
ridad Apostólica, que se nos ha. conferido, y de consentimiento del Supremo Gobierno, en el 
mejor modo, via y forma que podemos, las . erigimos según derecho, instituimos, creamos, 
hacemos, disponemos y ordenamos, no obstante cualesquiera otras disposiciones en contrario, 
principalmente las que Nuestro Santísimo Papa quiso no sirviesen de impedimento, en sus 
Letras Apostólicas arriba insertas. Intimamos, insinuamos y notificamos todas y cada una de 
éstas cosas, á todos y á cada uno de los presentes y futuros de cualesquiera estado, orden, 
grado, preeminencia y condición que fueren, y queremos que llegue á noticia de todos. Y man- 
damos, por las presentes, én vii'tud de santa obediencia, á todos y á cada uno de los sobre- 
dichos, que observen y hagan observar todas y cada una de las cosas establecidas por Nos. 
Dadas en nuestro Palacio Arzobispal de Lima, á dos de Julio del año de mil ochocientos 
sesenta y cinco del Nacimiento del Señor, firmadas de nuestra mano, selladas con el de nuestro 
oficio y refrendadas por nuestro Pro-secretario de Cámara y Gobierno. 

José Sebastian^ Arzobispo de Lima. 
Por mandado de S. S. lima.,, el Arzobispo mi Señor. José Santos Chavez, Pro-secretario. 

(Sacado del Comercio de Linm, 15 de Setiembre 1865.) 

ERECCIÓN DEL OBISPADO DE HUANüCO. 

In Nomine Domini,Amen. 

Pius Episcopus Servus Servorum Dei, Ad perpetiiatn rei memoriam. Singulari aiiimi Nostri 
jucunditateplurimisabhincannis audimus Christianam Religionem iü disjunctíssimis atque 
amplisimis Americse partibus ita accrescere atque florere, ut quse olim regio haud plures nume- 
rabat Episcopales Sedes, aucto atque multiplicato Christifidelium numero, a Nobis, qui licet 
indigne Ecclesise gübernaculum habemus, novas Diioecesium circumscriptiones novosque Epis- 
copos flagitent, qui vineam Domlni diligentius uberiusque excole're valeant. Ita Deus ille Opti- 
mus Mftximus, qui percutit etsaiiat, sternit et erigit» in tot tantisque serumnis, quibus in Domi- 
no grege pascendo premimur, s(>latur infirmitatem Nostram, Nobisque animum et robur por- 
rigit ád currendam alacriter viam Nobis ab ipsomet Christo constitutapa. 

Pronas itaque aures accommodavimus precibus Dilecti Pilii Nostri Illustris Ducis ac Peru- 
viana Eeipublicse Prsesidis, Joannis Antonii Pezet, per Diléctum etiam Eilium Aloysium 
Mesones, ipsius Reipublicse apud hanc Sanctam Sedem actualem negotiorum Gestorem Nobis 
relatis, quibus humiliter Reipubllic» voto et nomine postulabat, ut in amplissima Limana 
Arcbidioecesi totum territorium ^^m Departamento de Junin dismembraremus, novamque 
Episcopalem Sedem erigí velimus; quapropter Nos, qui alias iñ Apostolicis Litteris postremas 
provisionis Metropolitanae Ecclesise Limanae Nobis et Apostolice Sedi facultatem reservavimus, 
novam JDicecesis Liman» circumscriptionem Nostro ipsiusque SéUis arbitrio quocumque tem- 
pere ineundi, quique Pidelium omnium spirituali bono unice intenti quod, Deo disponente, sus- 
cepimus munus pro viribus exequi non destitinaus, prselaudati Prsesulis postulationes benigno 
favore prosequi volentes, omnesque et singulos, quibus hse -Nostrse Litterse favent a quibusvis 
Excommunicationis et interdicti aliisque censuris et poenis, tam a jure quam ab homine, 
quavis occasione vel causa latis, ú quibus quomodolibet innodati existunt,ad effectum prgesen- 



236 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tium consequendum, harum serie respective absolventes et absolutos fore censentes, necnon 
consensum Venerjibilis Tratris Nostri Archiepiscopi Limani desüper prsestitutum ratum accep- 
tatumque habentes, ac aliorum omnium in hujiismodi negotio interesse habentium, sive quo- 
modolibet habereputantium seuprsesumentium assensui, ex suprema in singulas Ecclesias 
Auct'oritate Apostólica, quam plenius harum serie supplentes, cunctisque, quse animadvertenda 
erant, matura deliberatione perpensis, motu proprió et ex certa sciencia deque Apostólica) 
plenitudine potestatis, ad Majorem Dei Grloriam, Beatorumque Apostolorum Principum Petri 
efc Pauli honorem, atque ad Catholícse Religionis incrementum, quinqué illas Provincias, quse 
vernáculo idioraate nuncupantur Euánuco, Euamalies, Pasco, Jauja^ Farmáy quibus nempe 
in Peruviana Ditione constat totum territorium, quod Departamento de Junin appellatur, 
illamque regionem una cum ómnibus utriusque sexus incolis, cujusque sint gradus, ordinis et 
conditionis, Ecclesiis, beneficiis, locis piis, Civitatibus, pagis, ruribus, Oratoriis, Monasteriis, 
institutis, bonis, rebus, cseterisque de more inhserentibus atque concomitantibus, cumque 
ómnibus adnexis, ab Ordinaria jurisdictione ac spirituali dominatione et administratione prse- 
fati Limani Archiepiscopi Apostólica Auctoritate omnino eximimus, dissolvimus, perpetuoque 
disjungimus atque diamembramus ; quin tamen per hoc idem Limano, Archiepiscopo aliquid in 
suo censu afferatur detrimenti : declarantes eidem, et in tempere Archiprsesuli ex collatis cum 
Limano Gubernio consiliis, promissisque Nobis datis easdem ac antea rependendas esse et 
fore probatas et conventas dotationes ab serario publico, quarum omnes annui redditus integre 
et omnino solvendi in perpetuo erunt.Et quohiam prse cseteris circumsitis oppidis illud prsecipue 
cui nomen Euánuco, ejusdem Provincise caput,et in ipsius regionis centro positum opportunis 
idcirco aptioribusque, uti perhibetur, prserogativis aliisque circumstantiis, adminiculis et 
conditionibus prseditum esse dignoscitur, illud ad Civitatis Episcopalis fastigium attoUimus, 
fruiturum deinceps ómnibus et singulis prserogativis, honoribus, favoribus, gratiis, indultis, 
privilegiis et cseteris quibuslibet» quse ordinario obtinent alise in Peruviana ditione Civitates 
EpiscopaUresidentiadecoratse,quibusquecommunijure legitiraoque usu ipsaram Cives atque 
incolse fruuntur et gaudent, ac frui et gaudere solent. Apostólica Auctoritate prsefata etiam 
perpetuo evehimus et attoUimus, atque adeo in Episcopatus noviter erigendi Huanuqensis, 
ejusque in tempere Antistitis residentiam erigimus. 

Cumautem haud perhibitum sit Nobis templum in Cathedralem redigendum, prsesentium 
Nostrarum Exequutori inferius nominando per easdem prsesentes committimus atque manda- 
mus, quatenus in ea Civitate templum eligat satis amplum, quod decore et sacrarum rerum 
supellectili fulgeat, ómnibus adminiculis necessariis ad majus Divini cultus exercitium obeun- 
dum, illudque in Cathedralem sub eadem antiqua invocatione permansuram, ac eamdem, si 
qua illi immineat, servaturam Parochialitatem, Apostólica ei a Nobis delegata auctoritate 
constituat et erigat, ac constitutam et erectam declaret, itaut proinde Ecclesia ipsa potiatur, 
fruatur et gaudeat ómnibus juribus et prserogativis, honoribus, indultis, favoribus, privílegiis, 
caeterisque quibuslibet, quse ex sacrorum Canonum dispositione obtinent, adhibent atque tuen- 
tur alise in Peruviana ditione existentes Cathedrales Ecclesise, prsecipiendo ut in sic instituenda 
et erigenda et, postquam instituta et erecta fuerit, erigatur jugiterque constabiliatur Cathe- 
dra, Sedes et Dignitas Episcopalis pro uno in posterum Praesule Huanucensi nuncupando, qui 
suse Episcopali Ecclesise, Civitati, Dioecesi universoque proinde suo Clero et Populo accurate 
salubriterqué prseáit, ideoque diligénter Religionem Catholicam, Apostólicara, Romanam, 
ubique sartam tectamqueiis cum ómnibus juribus et prserogativis, quibus ipsa ex Deiordi- 
natione perfrui debet, sacrorumque Canonum sanctionibus perpetuo servare magisque promo- 
veré in Domino queat, atque omni impedimento cujusvis generis remoto atque sublato, liber 



SECCIÓN CUARTA. 237 

omnino sit ea quselibet dignoscete, ordinare, jubere, statuere atque decernere omnia, quse Pas- 
toralis sui officii ministerii dignitas atque opportunitas requirunt. 

Habeat insuperpro libero Ecclesiasticarum rerum exércitio suseque Dicecesis regimine 
Vicarium Generalem, consiliarios et adjutóres, quos ad hujusmodi officia judicaverit idóneos et 
opportunos : csetera denique sui Apostolatus muñera ita tueri et moderari possit, prouti in 
sacris Canonibus praesertim sacri Goncilii Tridentini cseterisque Komanorum Pontificum, 
Prsedecessorum Nostrorum, Constitutionibus inditum praescriptumque reperitur; prsecipue 
vero causas matrimoniales aliasque ad forum Ecclesiasticum spectantes cognoscat, deque lis 
efficaciter pertractare ac senteEitiam ferré, cum suo Clero et Populo ád suum officium rite 
obeundum libere communicare valeat, ideoque Dioscesanam visitationem peragere, suas ins- 
tructiones ordinationesque, mandata et decreta publicare, atque liberam cum hac Sancta Sede 
Apostólica etiam pro suo Clero et Populo communicationem habere atque tueri queat. 

Quisquis itaque Huanucénsiu Episcopus cum adnexis tam honoribus ac privilegiis, prsero • 
gativis, quam oneribus et muniis ea obtineat exerceatque singula, qu» jure communi sunt 
Episcopi propria. Libere igitur exercere valeat suam ordinariam jurisdictionem, régimen, admi- 
nistrationem, prsesidentiam, vigilantiam, disciplinam atque auctoritatem Episcopalem super 
universo prsefatsB suse Dicecesis Clero et Populo, exceptis iis, si quse forsan sint, quse gaudent 
spccialis mentionis privilegio ; probé insuper ac diligenter Dicecesanam Synodum aliquando 
congreget atque rite conficiat, sive personalia sive mixta jura, munia, prserogativas, facultates 
et qúaevis alia ordinare et sfcatuere, sive realia sive personalia sive mixta jura, munia, incre- 
menta pt qusevis alia, quíe ordiearie obtinent, iisque, quse utuntur et defunguntur alii Perú- 
vianse Dicecesis Antistites Episcopi. Commendatum vero sit soUicitudini Peruviani Gubernii 
ut, quo citius fieri potest, satagat, sicuti melius contingere poterit, prope Cathedralem Eccle- 
siam satis amplum atque idoneum decenterque supellectili instructum comparare Palatium 
pro Episcopi habitation^ ipsiusciue Curise et Cancéllariae, atque in ejüs liberam proprietatem 
stabiliter atque perpetuo adjudicandum. Intereatamen temporis, et quamdiu hsepropriee sedes 
haberi nequiverint, superius memoratum Gubernium rependere pretium necessarium, ut alibi 
pro hujusce domus temporánea (íonductione teneatur. 

Porro novse buic Episcopali Ecclesise quinqué Provincias desuper nominatas Huánuco^ 
HuamalieSf Pasco, Jauja, i^arma, universum praefatum territorium sbm Departamento de 
Jwwm eficientes et, ut superius a Limana Archidicscesi perpetuo disjunctas atque dismem- 
bratas in propriam Dioecesim i>ari Apostólica Autítoritate perpetuo queque adjudicamus, ac 
nedum CivitatemHuanucensiem, sed et cáeteras per eas Provincias consitas Civitates, oppida, 
pagos, rura et Paroecias omnesque adeo Ecclesias sive Matrices Parochiales sive succursales 
sive simplices, necnon Oratoria, Keligiosa i tidem utriusque sexus Monasteria et pia quseque 
instituta consuetaque accessoria cum ómnibus et singulis cujusque sexus incolis, qui tamen 
peculiaris exemptionis privilegio neutiquam gaudeant, confestim ordinarise pro tempere exis- 
tentis Huanucensis Antistitis jurisdictioni, administrationi atque regimini simili Apostólica 
Auctoritate perpetuo ítem subjicimus. 

Mandantes ut omnia instrumímta, libri et in pias causas legata, necnon Beneficiorum funr 
datioues et alia demum scripta novse totius Dicecesis Huanucensis, Ecclesiasticas personas, res, 
rationes et privilegia respicientia a Limana Cancellaria secernantur, ut subinde in alteram 
BpiscopalisCurise Huanucensis Cancellariam fideliter perferantur, ibique ad quamlibet futuram 
necessitatem et normam accurate diligenterque adserventur. 

TIti autem novus hic Episcopus pro eo, quo par est, decore suam tueri possit dignitatem, 
decus atque impendia pro totius Dicecesis admimstratione sustinere committimus atque 

TOM. II. 30 



238 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

mandamus praefato Exequutori infra dicendo, ut ipse sata^at ciim eodem prsefato Peru- 
viansB Keipublicse Gubernio pro Episcopali mensa, pro Ecclesiae Cathedralis Capitulo, 
Sacrario et Fabrica, necnon pro Seminario Dioecesano eam Dotátionem constituere juxta 
normam, quse in eadem Peruviana ditione comperitur admissa atque constituía ad novorum 
Episcopatuum institutionem et incolumitatem perpetuo tuendam, habita tamen temporum 
et circumstantiarum peculiari ratione, benigna annuentes ut interim dotationes hujusmodi 
congruo constituántur in pecunia numerata, quotannis etiam ab eodem Gubernio persolvenda, 
doñee tot bona stabilia pleno liberoque cum dominio acquisita fuerint. Mandamus insuper ut 
quisque Huanucensis Episcopus libere liciteque percipere valeat, ut cseteri Peruvianas Dioe- 
cesisEpiscopi, quartaná, uti vocant, Episcopalem sibi a singulis Dicecesanis Parochis de more 
institutoque prsestandum, necnon eos proventus, quos Trigesimam appeÜant, atque alia quse- 
libet emolumenta, quse per ea loca Episcopis persolvuntur. 

Caeterum, etsi ob nimium Presbjiíerorum in illis locis defectum aliasve memorati Gubernii 
circumstantias Capitulum novse hujus Cathedralis nequeat actutuin conflari, ut optabile esset 
ad Divina ibidem persolvenda Officia, nihilominus pari Apostólica Auctoritate decernimus, ut 
illud, quam primum fieri poterit, ad sacrorum Canonum prsescriptum erigatur ac constituatur, 
quod futuri ac in tempere Antistitis Huanucensis sitSenatus et Consiliarius, ipsumque Antis- 
titem in ómnibus, quíe Dioecesis hujusmodi administrationem respiciunt, in Domino Sédalo 
diligenterque adjuvet, quodque ex una saltem post Pontificalem majore dignitate ac ex sex 
Canonicis, quorum alteri Theologalis, alteri vero Pcenitentiarii munia de more satisfacienda 
incumbant, conficiatur, adjecta tamen lege, ut postea congnie Canonicorum numerus augeatur, 
accedente, si id fieri poterit, aliorum Beneficiatorum seu Mansionariorum aut Administratorum 
CoUegio, ac prsescripto concursu ad tramites Canonum et Apostolicarum Constitutionum 
habendo, quoad Theologalem et Poenitentiarium Canonicatus et Parochiales. Cui scilicet 
Capitulo, simul ac erectum fuerit, eaprorsus incumbant onera et munia, quae caeteris in 
Peruvianas Eeipublicse Ditione existentibus Capitulis Cathedralibus usuvenerint, servatis 
queque jure Parochialitatis et animarum cura, si Ecclesia in Cathedralem eligenda et erigenda 
aliquando habuerit. Indulgentes ex nunc, ut singuli Capitulares conformibus indumentis et 
choralibus insigniis, quas Canonicis atque Benefíciariis Cathedralium Ecclésiarum Limano 
Archiepiscopo subjectarum respective de jure communi concessa comperiuntur, uti necnon 
paribus juribus, honoribus, gratiis, favoribus, praerogativis, privilegiis, illis tantummodo 
exceptis, quse peculiari Indulto fuerint fortasse concessa, perfrui, ac denique pro recto sui 
regimine suorumque munerum norma et observantia Capitularla sibi conficere valeant statuta, 
ordinationes et decreta juxta comprobatum illarum Cathedralium morem, ac ita ut haec ab 
Apostolicis Constitutionibus Sacrisque Canonibus minime discrepent, ñeque efficacem legis 
vim ac sanctionis robur queant ullatenus praeseferre, nisi prius ab Episcopo Huanucensi fue- 
rint penitus perpensa planeque approbata. 

At usque dum in praefata nova Cathedrali Capitulum ipsum ita saltem inchoandum praesto 
haberi valeat, Apostólica item Auctoritate statuimus ut protinus dúo instituantur adsistentes 
Presbyteri extra ordinem, Canonici simplices nuncupandi, qui Episcopo in Sacris administrent, 
et, quomeliori fieri poterit modo, cultuiipsius Cathedralis addictisint, ac quorum quivis eas 
Ecclesiasticas functiones et munia spiritualia, sive in ipsa Cathedrali sive alibi obire tenean- 
tur, quae opportunius in Domino ab Ordinario Antistite Huanucensi expediré judicabuntur, 
assignata tamen ei congrua dote ab eodem Gubernio itidem quotannis provisorio persolvenda. 

Exdelegataautem Apostólica facúltate eidem Episcopo permittimus, ut prudenti suo arbi- 
trio, et quando opus fuerit. impertiatur nominationem et institutionem ad omnes Cathedralis 



SECCIÓN CUARTA. ggg 

Capituli Canonicatus, necnon íid Beneficia seu Capellanias, itemque ad Parochialia totius 
Dioecesis Beneficia, doñee aliter ab Apostólica hac Sancta Sede decernatur, servato tamen 
quoad Canonicatus Theologalem etvPcenitentiarium, céteraque Beneficicia omnia, animarum 
curam habentia, enuntiato concursa aliisque ómnibus, quaB a sacris Canonibus et prsesertim a 
Tridentino Concilio statuuntur. 

Perpetuo vero sarta tectaque esse volumus tum favore Episcopalis mensse, tum Ecclesi» 
Catbedralis illiusque Capituli, tum aliarum quarumcumque Ecclesiarum, tum Seminarii alia- 
rumque quarumcumque institutionum bonacujuscumque generis sint, ita ut valeant libere ea 
possidere atque retiñere, possint eisdem libere legari, addici, plenoque cum dominio pacifico ab 
illis possideri atque administari. Quse quidem itemque alia fundationum Ecclesiasticarum 
quarumlibet et pia quaeque instituta minime cuna alus conjungi vel commutari queant, ñeque 
alieno a3re gravari, multoque minus distrahi atque vendi, nisi prius ab hac Sancta Apostólica 
Sede facúltate impetrata, salvis iis ómnibus a Sacrosancto Tridentino Concilio Episcopis 
consulto tributis. 

Et quoniam in votis esse debot, ut in ea perampla Christi Domini vinea plures aliquando 
increbrescantnovi operarii, ideo in superius memorata Civitate Huanucensi, quam citius 
fieri poterit, ipsius Gubernii Peruviani cura et expensis non modo satis amplum sedificium, sed 
istud opportuna rerum supellectile instructum comparabitur, ut juvenes in sortem Domini 
vocati iüDioBcesano Seminario, juxta Canónicas ConcilüTridentini leges, formas et discipli- 
nas, ab Episcopo regendo pietato et litteris. Theologicisque doctrinis in posterum imbuantur, 
cumque máxime ad Episcopum pertineat, illique singulari modo cordi esse debeat recta atque 
salubris adolescentium institutio, ex qua omnia et singula civilis societatis bona dimanant, 
evigilabit atque providebifc qusecumque intersint recte morum atque studiorum disciplinse Fidei- 
que Orthodoxse tuitioni atque incremento, non modo in suo superius memórate Seminario, 
verumetiaminUniversitatibus, Academiis, Gymnasiis aliisque Scholis, quseintra Dioecesis 
suse limites vel actu existunt vel existere possunt. Ipsi enim Episcopo singularum animarum 
cura a Christo Domino demandata est, deque iis rationem Deo est redditurus. Quapropter pro 
meliori Dioecesis suse administr atiene, jus illi erit sibi prudenti arbitrio eligendi Vicarium 
Generalem vel etiam alterum eiidem opitulaturum, si prse mira locorum inter se dissitorum 
distantia aliarumque circumstantiarum ratione, utile vel necessarium in Domino judicaverit. 

Cseterum, si quando innotuerit probeque constiterit necessarium esse pro animarum curaet 
regimine commodius utiliusque habendo, ut qusedam íiujus Dicecesis Paroecise aliquatenus 
círcumscribantur vel noviter erigantur, Huanucensis Episcopus libere valideque poterit intra 
suae Dioecesis limites haec negotia conficere, ordinare, perficere, prudenter scilicet prse initis 
consiliis atque providentiis cum eodem Peruviano Gubernio ad ea prsesertim, quse canonice 
oporteat, tum ad unamquamque Parochialem Ecclesiam congruo stabiliterque dotandam, tum 
ad Prsebendas pro singulis eorum Eectoribus atque horum Vicariis Coadjutoribus jugiter fun- 
dandas, servatis cseteroquin iis, quse de jure communi et de more legitimo sunt servanda. 

Quoties autem Huanucensis Episcopatus vacaverit, Cathedralis Canonici teneantur sibi 
de more Capitularem Vicarium deligere ad normam Sacrarum Constitutionum, qui integram 
Dioecesim regat et Episcopi munia Vicariis Capitularibus de jure competentia satisfaciat, 
compleat probé, diligenterque totius Dicecesis administrationem obtineat. Quod si vacatio 
Episcopatus contigerit, priusquam Cathedralé Capitulum fuerit constitutum, tum is erit Vi- 
carius Capitularis, qui, vívente Episcopo, Vicarii muñere jam fungebatu^. Quod si duó aderint 
Vicarii ab Episcopo electi, prior ipsorum tempere erit in Capitularem Vicarium subrogandus. 
Sin. autem nullus habeatur jam ab Episcopo deputatus, tum hujus negotii perficiendi causa 
ad Metropolitanum Limanüm recuisus habeatur, et, si qu» graves actutum urgeant necessi- 



210 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

tatés, interim observentur adhibeanturque ea, quse ex Jure Canónico probé sunt ordinata 
atque prsescripta. 

Quoties vero et qiiamdiu hsec Sedes proprio caruerit Episcopo, interea temporis annui ej'us 
redditus (deductis ómnibus impendiis, quse necessaria et opporfcuna sunt ad illius Episcopa- 
tus administrationem obeundam) trifariam seu in tres sequales partes seu portiones dividentur ; 
quarum una tribuetur in honorarium Vicarii administratoris, alia Episcopo successori ad 
ejus opportunitatem reservabitur, tertia tándem vel pro ejusmet Bcclesise Cathedralis Fabrica, 
vel in alios pios usus, intra tamen ipsius Dioecesis limites, probé religioseque impendatur, uti 
Capitulo, si extiterit, secus autem, ipsi Vicario administratori in Domino magis expediré 
videbitur. Quam quidem Huanucensem Ecclesiam Archiepiscopatus Limani suffraganeam 
declaramus, illiusque ArchiepiscopiMetropolitico juri cum ómnibus juribus, honoribus, privile- 
giis, quibus caeterse Cathedrales Ecclesise in Peruviana ditione potiuntur, utuntur et communi 
Jure fruuntur atque gaudent, dicta Apostólica auctoritate subjicimus, ac Canonicam taxam ejus- 
dem Huanuecensis EcclesisB pro Litterarum Apostolicarum expeditione, quoties Antistes ille 
praeficiendus fuerit, in florenis aureis de Camera triginta tribus cum tertia ejusmodi floreni 
parte statuimus atque in libris CameríB Apostólicas Sacrique Sanctse Eomanse Ecclesise Cardi- 
nalium Coliegii ad opportunam perpetuamque normam inscribi et observari jubemus. Tándem 
habita ratione locorum distanti»» ac Christifidelium multitudinis, Deó servante, per ea loca 
succrescentis, Nobis et Romano Pontifici pro tempere existenti facultatena reservanius novam 
ipsam Huanucensem Dioecesim iterum circumscribendi, quando et quomodocumque visum 
fuerit magis in Domino prsestare. 

Prgesentes vero Litteras de subreptionis vel obreptionis aut nuUitatis seu intentionis Nostrse, 
aut quolibetalio defectu, quantumvis juridico et substantiali, etiam ex eo quod quicumque 
in prsemissis ómnibus et singulis quomodolibet interesse habentes seu prsetendentes, cujus- 
cumquequalitatis, status, gradus, conditionis, dignitatis existant, ad id vocati, citati et auditi 
non fuerint, ac eisdem prsesentibus non consenserint, ac causse, propter quas praemissa omnia 
et singula emanaverint, minime vel minus snfficienter examinatse fuerint, et ex quacumque 
alia causa, quamtumvis legitima, pia, privilegiata ac speciali nota digna, impugnari, invali- 
dari, infringí aut irritari, ad viam et términos juris reduci, ac adversus illas cris aperitionem 
aut aliud quodcumque jüris velfabti remedium, etiam ex capite cujuscumque prsejudicii impe- 
trar!, ac etiam Motu, scientia et potestatis plenitudine similibus per quoscumque Romanos 
Pontifices, Successores Nostros,quomodolibet contra praemissa concessumacceptari,acin judi- 
ólo et extra illud allegari, deduci aut alias illo quomodolibet uti non posse, quinimo omnia et 
singula prsemissa semper et perpetuo firma, valida et eficacia existere, suosque plenarios et 
integres effectus sortiri et obtinere, illaque sub quibuscumque similium vel dissimilium gra- 
tiarum revocationibus, suspensíonibus, limitationibus, derogationibus, aut alus contrariis dis- 
positionibus, etiam ponsistorialiter, minime comprehendi, nec comprehensa aliquo modo censeri, 
sed semper, abillis excipi, et quoties illa emanabunt, toties in pristinum et validisimum statum 
reposita et plenariereintegrata^ac denovo etiam sub quacumque posteriori data quandocumque 
eligenda, concessa esse et fore, sicque et non alias per quoscumque Judices Ordinarios vel 
Delegatos,quavis Auctoritate fungentes, etiam Causarum Palatii Apostolici Auditores,ac Santse 
Remanse Ecclesise Cardinales, etiam de latero Legatos, Vice Legatos, dictseque Sedis Nuncios, 
ac alies quoscumque, quavis auctoritate, potestate, praerogativa, honore, prseeminentia fulgen- 
tes, sublata eís et eorum cuilibet quavis aliter judicandi et ínterpretandi facúltate et auctori- 
tate, judicari et definiri deberé, et quodquod super his a quoquam quavis auctoritate, scienter 
vel igñoranter, contigerit attentari, irritum et inane decernimus. 



SECCIÓN CUARTA. Uí 

Quocirca VenerabiliFratriN'ostro Josépho Sebastiano Goyeneche y Barreda, Archiepiscopo 
Limano, per easdem prsesentes committimus et mandamus, ut ipse ad prsemissorum omnium 
exequutionem procedat, necessarias et opportunas ei impartiendo facultates, quibus is ad opus 
hoc explendum alteram idoneam probamque personam in Ecclesiastica Dignitate constitutam 
subdelegare queat, ita tamen ut idem Sebastianas Árchiepiscopus, peí' se velipsam subdele- 
gandam personara, valeat, omni appellatione remota, ordinare, constituere atque etiam defini- 
tive decernere eaomnia, quse adhoc negotium probé feliciterque perficiendum in Domino judi- 
caverit. 

Non obstantibus Nostra et (üancellarise Apostolicse regula de jure qusesito non tollendo, ac 
tateranensis Concilii novissimo celebrati, dismembrationes perpetuas, nisi in casibus a jure 
permissis, fieri prohibentis, aliisque etiam in Synodalibus, Provincialibus, Generalibus, Uni- 
versalibusque Conciliis editis vel edendis specialibus vel generalibus Constitutionibus et 
Ordinationibus Apostolicis, dictaque Limanse Metropolitanse Ecclesise etiam juramento, 
confirmatione Apostólica vel quavis firmitate alia roboratis statutis et consuetudinibus, privi- 
legiis queque, indultis etLitteris Apostolicis quibusvis superioribus et personis in genere vel 
in specie, aut alias cum quibusvis etiam derogatoriarum derogatoriis aliisque efficacioribus et 
efficacissimis, ac.cum solitis clausulis irritantibusque et alus decretis, etiam Motu, scientia et 
potestatis plenitudine paribus itemque consistorialiter, etiam eis in fundatione et primaeva 
institutione seu alias quomodolibet concessis, approbatis, confirmatis et innovatis. Quibus 
ómnibus et singulis, etiamsi p]'o illorum sufficienti derogatione, de illis eorumque totis teño- 
ribus specialis specifica, expressa et individua, non autem per clausulas generales idem impor- 
tantes, mentio seu qusevis alia expressio habenda aut aliqua alia exquisita forma ad hoc 
servanda foret, tenores hujusmodi ac si de verbo ad verbum, nil penitus omisso, et forma in 
illis tradita observata, inserti forent, iisdem praesentibus pro plene et sufficienter expressis 
habentes ; illis alias in suo robore permansuris, latissime et plenissime, ac specialiter et 
expresse, ad effectum prsesentium et validitatis omnium et singulorum prsemissorum, hac vice 
dumtaxat, Motu, scientia et potestatis plenitudine paribus, harum queque serie derogamus, 
cseterisque contrariis quibuscumque. 

Volumus autem quod dictuu Sebastianus Archiepiscopus intra unius anni spatium, vel 
citius, si potuerit, ab explota harum prsesentium exequutione diligenter ad hanc Apostolicam 
Sedem, nedum exemplar authentica forma exaratum Decreti Exequutorialis, verum etiam 
aliorum quorumlibet, quse super hoc negotio illata fuerint atque peracta, ut insimul in Ar- 
chivio Congregationis. praefatse Sanctae Romanee Ecclési» Cardinaliura, Consistorialibus rebus 
prsepositge, ad perpetuara rei meraoriam et observantiam custodiantur. 

Volumus etiam quod prsesentium Litterarum transumptis, etiam impressis, manu taraen 
alicujus Notarii publici subscriptis, et sigillo alicujus personas in dignitate Ecclesiastica 
constitutae munitis, eademprorsus fides in judicioet extra illud adhibeatur, quse eisdem prse- 
sentibus adhiberetur, si forent exhibitae vel ostensse. 

NuUi ergo omnino bominum liceat hanc paginara Nostrse Absolutionis, Exeraptionis, Disso- 
lutionis, Disjunctionis, Dismembrationis, Evectionis, Erectionis, Gonstitutionis, Institutio- 
nis, Praecepti, Adjudicationis, Indulti, Statuti, Declarationis, Commissionis, Subjectionis, 
Keservationis, Decreti, Mandati, Derogationis, et Voluntatis infringere, vel ei ausu temerario 
contraire. Si quis autem hoc attentare prsesumpserit, indignationem Omnipoténtis Dei ac 
Beatorum Petri et Pauli, Apostolorum ejus, se noverit incursurum. 

Datura Rorage, apud S. Petrum, anno Incarnationis Dorainicse millesimo octingentesimo 
sexagésimo quinto, sextodecimo Kalendas Aprilis, Pontificatus Nostri anno decirao nono. — 



242 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Loco t Plumbi — Marius Card. — Mattei Prod. — Ita est, Ángelus Patrizi. — Ñotarius 
Apostolicus. 

D.Manuel Teodoro del Valle, electo para ésta Sede el 27 de Marzo de 1865 promovido al 
Arzobispado de Lima el 4 de Junio y trasladado al de Berito in partibus ínfidelium eí 17 de 
Noviembre de 1872, fué nombrado Administrador Apostólico de la Iglesia de Huánuco el 19 de 
Noviembre del mismo año. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE QUITO. 

Paulo Obispo, Siervo de los Siervos de Dios. Para perpetua memoria de la cosa. 

Constituidos sobre la altura de la Iglesia militante, no por nuestros méritos, sino por auto- 
ridad y disposición Divina, estamos volviendo á menudo la agudeza de nuestra meditación á 
todas las Provincias y lugares del mundo, y en especial manera á aquellos, que en nuestro 
tiempo por Divina misericordia se han descubierto y adquirido entre Infieles y bárbaras nacio- 
nes por virtud de los Reyes y Príncipes Católicos. Y ponemos todo nuestro empeño y obra 
eficazmente á fin de que en estos mismos lugares, que están condecorados de títulos dignos, 
se plante profundamente la Religión Católica, y los Indígenas y habitantes de aquellos luga- 
res, apoyados por la autoridad y doctrina de Venerables Prelados, vayan siempre aprovechando 
en la Pé, y á fin de que no carezcan con respecto á lo espiritual, de la utilidad que 
han adquirido con respecto á la temporal. T á la verdad, entre las Provincias en las 
Islas Indicas del Océano, bajo los auspicios de nuestro muy querido Hijo Carlos, Empe- 
rador de los Romanos, siempre augusto, el que al mismo tiempo es Rey de Castilla, de León 
y de Aragón, habiéndose descubierto la Provincia de San Francisco de Quito, cuyos habitan- 
tes están sin Divina Ley, y en donde, aunque haya bastantes Cristianos, no existe erigida todavía 
ninguna Iglesia ; deseando mucho el mismo Carlos Emperador y Rey que se ensanche en dicha 
Provincia de San Francisco de Quito, sujeta á su temporal dominio, el culto del glorioso nombre 
de Aquel, cuyo es el mundo y su plenitud, y todos los que allí viven ; y que Uegen á la luz de 
la verdad los antedichos habitantes, y que se propague la salud de las almas, y que por tanto 
se erija en Ciudad el castillo 6 pueblo llamado de Quito, situado en la misma Provincia, y en 
él la Iglesia Catedral; Nos habiendo maduramente deliberado sobre tal cosa. con nuestros 
Hermanos, por consejo de los mismos, y por humilde ruego del antedicho Carlos Emperador; 
á mayor gloria de Dios Todopoderoso, y honor de la gloriosísima Virgen María, su Madre, 
también de toda la Corte celestial y exaltación de la Fé Católica, por autoridad Apostólica, en 
virtud de las presentes Letras, erigimos ó instituimos el castillo ó pueblo llamado de Quito, en 
Ciudad, y en ella la Iglesia Catedral, bajo la invocación de Santa María, para un Obispo» 
llamado de San Francisco de Quito, el que presidirá á dicha Iglesia y hará fabricarlos edificios 
y otras construcciones de aquella, y en la misma y en la Ciudad y Diócesis predique la palabra 
de Dios y convierta á la Fé Ortodoxa á los hal)itantes Infieles, y convertidos los instruya y 
confirme en la misma Fé, y aplique la gracia del Bautismo á los mismos, y tanto á estos así 
convertidos, como á todos los otros Infieles, que se hallen en la misma Ciudad y Diócesis, ó 
que allá se vayan, administre y haga y procure administrar los Sacramentos Eclesiásticos y 
otros auxilios espirituales; como también que pueda ejercer libremente en la Iglesia, Ciudad 
y Diócesis antedicha la jurisdicción, autoridad y potestad Episcopal, y erija é instituya Digni- 
dades, Canongías y Prebendas y otros Beneficios Eclesiásticos, con cura de almas y sin cura, y 
plantee otras instituciones espirituales, como más provechoáo lo crea al adelantamiento del 



SECCIÓN CUARTA. 243 

culto Divino y á la salud de las almas de los habitantes, y que esté sujeto al Arzobispo pro 
tempore de la Ciudad de los Beyes por derecho Metrópoli tico, y pueda exigir y percibir libre y 
lícitamente de todas las cosas de allí, décimas y primicias, según los CJánones, y cualquiera 
otro derecho Episcopal que exigen y perciben los otros Obispos de España por derecho 6 cos- 
tumbre, excepto el producto de oro, plata y otros metales, yemas y piedras preciosas, lo que 
decretamos ser libre para los Reyes pro tempore de Castilla y León : con Silla, mesa y otras 
insignias y jurisdicciones Episcíopales ; como también con los privilegios, inmunidades y gra- 
cias, de que por derecho ó costumbre están en posesion.y gozan, 6 podrán en lo venidero usar, 
poseer y gozar las otras Iglesias Catedrales y sus Prelados en España. Y concedemos y asigna- 
mos por Ciudad Obispal á la misma Iglesia, el castillo ó pueblo ahora erigido en Ciudad, así 
como por Diócesis aquella parte de Provincia de San Francisco de Quito, que Carlos Emperador 
y Rey fijará con asignación de confines; y por Clero y Pueblo los Indígenas y habitantes del 
lugar. Aplicamos y apropiamos anualmente á aquella mesa Episcopal, por su dote, la renta de 
doscientos ducados de oro, que el mismo Carlos Emperador y Eey asignará de las rentas anua- 
les, que le pretenecen en dicha Provincia, mientras que los frutos de dicha mesa no asciendan 
al valor igual de doscientos ducados anuales. Ademas, por consejo, autoridad y virtud antes 
expresadas, concedemos y asignamos en perpetuo al antedicho Carlos Emperador y al Rey de 
Castilla y León el derecho de patronato, y de presentar dentro de un año, en atención á la 
distancia del lugar, persona idónea para la misma Iglesia erigida, siempre que vacare, excep- 
tuada ésta primera vez, al Romano Pontífice pro tempore^ á fin dei que él mismo la instituya 
para Obispo y Pastor de la Iglesia, según ésta presentación ; así como de presentar al Obispo 
pro tempore de San Francisco de Quito, para Dignidades, Canongías, Prebendas y Beneficios, 
que se erijan, como se ha dicho, y esto nó solamente en la primera erección, cuando se haya 
verificado, sino también de entonce? en adelante, á fin de que él dé la institución según la 
presentación en las Dignidades, Canongías, Prebendas y Beneficios nombrados. 

A nadie, pues, sea permitido romper, ó con temerario atrevimiento contrariar ésta letra de 
nuestra Erección, sustitución, decreto, aplicación, apropiación, concesión y asignación. Pues si 
alguno presumiere atentároste, sepa que incurrirá en la indignación de Dios Todopoderoso, y 
de los bienaventurados Apóstoleíii, Pedro y Pablo. 

Dado en Roma, cerca de San Pedro, en el año de la Encamación del Señor mil quinientos 
cuarenta y cinco, el dia ocho de Enero, el año décimo segundo de nuestro Pontificado. 

I. Detorres. — J. Sauli Beneóictus. — Melchior Blomélius. — Juan Baptista Aciojolus reg. 
etc. Jó : Cardelus etc. 



EJECUTASE hk ERECCIÓN DEL OBISPADO DE QUITO. 

En virtud de la Bula de Paulo III que comienzaa : Super speculu Militantis Ecclesice: Garci 
Diaz Arias, por la Santa Sede Apostólica primer Obispo de la Ciudad de San Francisco de 
Quito, á instancia y requirimipnto de S. M. el Emperador Carlos V, hace la Erección de su 
Iglesia Catedral en la forma siguiente : 

(Es en todo y por todo conforme á la Erección de Lima, y concluye en estos términos). « In 
tt quorum omnium et singulorum fidem et testimonium praemissorum, prsesentesLitteras, sive 
a praesens publicum instrumentum infrascriptum, subscribi et publicar! mandaviraus, sigUli- 
« que nostri jussimus et fecimus appensione communiri. Datum in Ci vítate... el Arcediano de 
« Quito - el Canónigo Juan de Ocdña— G omez de Tapia — Andrés Laso — Gabriel de Heredia, 
« Notario Apeo. » 



244 PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

T después de esto pone León (Escritor) un auto proveído en 27 de Setiembre de 1579 por 
D. Fr. Pedro de la Peña, Obispo de Quito, en que sin embargo de haber muerto su primer 
Obispo sin firmarla, como quiera que estuviese suscrita por dichos Prebendados, recibida y 
aprobada por el Cabildo en Sede vacante, de que se hizo auto en los Libros de Cabildo : y por 
constarle que estaba guardada y recibida en la Metropolitana de los Beyes, la aprobó y recibió, 
y en cuanto podia y debia y habia lugar según derecho, quiso y mandó se usase y guardase como 
en ella se contenia. 

(Scado de una obra inédita del Archivo del limo. Valle, de Lima.) 



SE PLEVA A METROPOLITANA LA IGLESIA DE QUITO. 

En el nombre del Señor, Amen. 

Sepan todos, y sea en tod^s partes manifiesto, que en el año de mil ochocientos cuarenta y 
nueve del Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, á veinticuatro de Enero, y año tercero del 
Pontificado de nuestro Santísimo Padre Pió IX. Yo el oficial deputado vi y leí ciertas Letras 
Apostólicas expedidas bajó el sello, del tenor siguiente, á saber : « Pió Obispo, siervo de los 
siervos de Dios, para perpetua memoria. Han tenido siempre los Pontífices Romanos la costum- 
bre de volver sus ojos hacia todas las gentes del orbe Cristiano, y procurar con todo empeño, 
industria y comodidad ttue se pudiese hacer que el pueblo de Dios, regocijado con la presencia 
de los pastores, movido con el ejemplo y reparado con el pasto saludable, jamas careciese de 
aquellos socorros, que parezcan ser enteramente necesarios para guardar los Divinos y humanos 
preceptos. De aquí es que desde el mismo principio de la Iglesia, á causa de la variedad de los 
tiempos, distancia de regiones y cúmulo de atenciones y negocios, que so recargan, acostum- 
braron muchas veces fundar nuevas Diócesis, desmembrar las establecidas, y colocar en ellas 
Prelados proprios. De aquí es que también Nos, desde que nos encargamos del Supremo Apos- 
tolado, del que, aunque indignos, estamos revestidos, hemos juzgado que no debemos omitir 
parte alguna del afán, en cultivar cuidadosamente la viña del Señor. Siguiendo lo^ vestigios 
de nuestros Antecesores, hemos recibido gustosos las postulaciones de los que gobiernan la 
República del Ecuador, con el fin de que se separasen de la jurisdicción del Arzobispado de Lima 
tres Iglesias, que le son sufragáneas : á saber la de Quito, Cuenca y Guayaquil, de las cuales 
la primera f dése condecorada con el derecho de Metropolitana. Pues sabíamos ciertamente, y 
teníamos averiguado, que la extensión del Arzobispado de Lima era grande, y que también 
hay muchas Ciudades divididas por fragosos caminos de rios y montes, y que algunas Sillas su- 
fragáneas, fuera de las arriba mencionadas, están á largas distancias ; y que la Iglesia de Quito, 
de la que la de Cuenca solo dista veintitrés leguas, y la de Guayaquil cerca de veintiocho, se 
halla á distancia de trescientas leguas del Obispado Metropolitano. Por ló que Gregorio XVI 
nuestro Predecesor, de feliz memoria, mirando por la mayor utilidad délos Fieles de Cristo en 
las regiones occidentales de Indias, en un consistorio tenido el dia trece de Julio del año del 
Señor mil ochocientos cuarenta, haciendo saber al Prelado de Lima la nueva descripción de aquel 
Arzobispado, reservó hacerla en cualquier tiempo por sí ó por sus sucesores en el Señor, al arbi- 
trio de la Santa.Sede. Movido nuestro ánimo de éstas y otras razones, examinamos con madura 
reflexión todas las circunstancias, que se debian atender. De plenitud de la potestad Apostólica, 
supliendo cuanto se juzgue ser necesario, el consentimiento de cualesquiera, que tengan ín- 
teres, separamos del derecho y autoridad Metropolitana del mismo Arzobispo de Lima según el 
tiempo, y eh adelante separamos perpetuamente las Iglesias sufragáneas de Quito, Cuenca y 



SECCIÓN CUARTA. 245 

Guayaquil, con todos y cada uno de sus habitantes y sus goces. T porque, según sabemos, la 
Ciudad de Quito situada en un territorio muy fértil, en un lugar ameno, de bastante extensión y 
saludable, Capital de la provincia de Pichincha, y por consiguiente de todo el Estado, que está 
bajo el Ecuador, es tenida por Metrópoli : pues contiene en sf cerca de setenta rail habitantes, 
que profesan la Religión Católica; demás de esto el templo de la Catedral, tiempo ha construido 
en honor de San Francisco de Asís, seis Iglesias Parroquiales, nueve Conventos de Religiosos 
y cinco de Religiosas, una casa de enseñanza de niñas, algunas sociedades piadosas de legos, un 
hospital muí extenso para recibir á los necesitados, y curar á los enfermos : ni faltan en ésta 
Ciudad un Seminario de Clérigos, y una ilustre Universidad de estudios para la enseñanza de 
todas las ciencias y todas las demás prerogativas y condecoraciones de los lugares, que mu- 
chas veces suelen desearse en tales Iglesias : por tanto ensalzamos ésta Ciudad é Iglesia al honor 
de Silla Metropolitana ; y al templo arriba mencionado, también lo elevamos y constituimos 
perpetuamente en Arzobispal y Metropolitano ; pero conservando la misma invocación de San 
Francisco. Y del mismo modo declaramos y ordenamos que el Prelado de la misma Silla, según 
el tiempo, pueda perpétuatíiente llamarse Arzobispo de Quito, residir en esa Ciudad é Iglesia, 
tenei Silla con jurisdicción Arzobispal, llevar, al modo que los otros Obispos, palio, y tener el 
uso de la cruz, anillo y sello, luego que con instancia lo hubiese pedido y obtenido de la Santa 
Sede Apostólica Romana, con todas las demás insignias, honores, prerogativas y exenciones 
Arzobispales, de que usan y gosian en la América otras Iglesias Metropolitanas y sus Arzobispos; 
pero exceptuadas las que habian sido concedidas y adquiridas por título oneroso, gracia espe- 
cial ó privilegio. Por tanto el Palacio del Prelado, que hay en ésa Ciudad, se llamará Arzobispal. 
Habrá allí una Curia metropolitana, con todos sus bienes, rentas, derechos y privilegios ; y los 
jóvenes, que se han de dedicar lí la milicia clerical en su Seminario, sean educados en la pie- 
dad y letras. El Colegio de Canónigos de la misma Iglesia Catedral, dejado el primer título 
también lo adornamos para siempre con otro más noble y distinguido, que es el de Cabildo 
Arzobispal y Metropolitano \ pero de suerte que cada una de sus Prebendas permanezcan ente- 
ramente como antes en el mismo estado, derechos, preeminencias y condiciones, y que retengan 
sus actuales poseedores legítimos sin nuevo despacho de Letras Apostólicas, añadidos sola- 
mente aquellos honores, derechos y cargas, que por derecho acostumbraron gozar los Cabildos 
Metropolitanos. Siendo pues necesario que el Arzobispo conserve con más decencia su dignidad 
sublime, y que satisfaga á las cargas inherentes ; portante asignamos igualmente para siem- 
pre á la mesa Arzobispal de Quito todos los bienes y frutos, que antes les correspondian, de- 
seando con ansia, que sus rentíis anuales se aumenten en alguna manera, del modo que con- 
viene y suele hacerse. T para que á ésta nueva Silla no falten Obispos sufragáneos, sujetamos 
también para siempre del mismo modo á la jurisdicción del Arzobispado de Quito las arriba 
mencionadas Iglesias de Cuenca y Guayaquil, quedando extentas y separadas del Metropoli- 
tano de Lima, para que el Arzobispo de Quito tenga el derecho de convocar Concilio Provincial, 
ejercer en las mismas Iglesias sufragáneas la autoridad, sus derechos ó jurisdicciones, tener la 
potestad, honor y cada una de las facultades, que es sabido tienen los Arzobispos Metropolita- 
nos en las Iglesias sufragáneaí! por disposición de los Sagrados Cánones y Constituciones 
Apostólicas. Determinando que éstas presente&permanezcan siempre y perpetuamente válidas y 
eficaces, y que surtan y obtengan sus efectos plenos é íntegros, y que todos aquellos, á quienes 
ahora toca, y de cualquier modo en adelante tocare según el tiempo, observen firme é in- 
violablemente, y que así y no de otro modo deben juzgar y definir cualesquiera jueces ordina- 
rios ó delegados, sea cual fuere su autoridad, y aun los Auditores de Causas del Palacio 
Apostólico ; y también sea írrito y de ningún valor, si aconteciese que alguno, por cualquier 

TOM. II. 31 



246 PARTE 5'^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

autoridad, atentase lo contrario acerca de esto, sabiéndolo 6 ignorándolo. Mas para que todas y 
cada una de las cosas arriba ordenadas se conduzcan bien y con la mayor prontitud al deseado 
éxito, elegimos y deputamos Ejecutor de éstas Letras al Venerable Hermano Nicolás Joaquin 
Arteta, Obispo de Quito, y le damos todas las facultades oportunas y necesarias, para que por sí 
ú otro varón idóneo, condecorado con alguna dignidad Eclesiástica, que él mismo subdelegará, 
pueda concluir, determinar y definir todo lo arriba dispuesto. Por lo cual, de autoridad Apos- 
tólica, conforme á éstas Letras, concedemos también al mismo Ejecutor ó á su subdelegado, 
facultad de declarar definitivamente acerca de cualquier dificultad y cuestión, si acaso sé ori- 
ginase acerca de éste mismo hecho. Sin que obsten, en cuanto sea menester, nuestra regla y de la 
Chancillería Apostólica de jure qumsito non toUendó, ni tampoco las Constituciones y orde- 
nanzas especiales ó generales, dadas en los Concilios Sinodales, Provinciales y Generales, 
aunque de ellas deba hacerse especial mención; todas las cuales, y cada una de ellas y todos sus 
tenores y formas, aunque hubiere de hacerse especial mención, ó cualquiera otra expresión ó 
guardarse alguna otra forma particular, teniendo por expresados sus tenores en las presentes, 
derogamos latísima y plenísima, especial y expresamente, para que surtan su efecto todas y 
cada una de las cosas, que acabamos de ordenar, no obstando cosa alguna en contrario. También 
queremos que el mencionado Nicolás Joaquin Obispo, dentro del término de seis meses, des- 
pués de haber cumplido la ejecución de éstas Letras, tenga el cuidado de remitir á esta Santa 
Sede un ejemplar exacto y escrito con forma auténtica de todos los decretos, que se hubieren 
emitido para completar éste mismo negocio, á fin de que se archive cuidadosamente para per- 
petua memoria entre las actas de la Sagrada Congregación, encargada de los asuntos consis- 
toriales. Nadie, pues, pueda de modo alguno infringir ésta página de nuestra extencion, erección, 
constitución, declaración, estatuto, condecoración, asignación, sujeción, decreto, deputacion, 
atribución, derogación y voluntad, ú oponerse á ella con temerario atrevimiento. Y, si alguno 
presumiese atentarlo, sepa que incurrirá en la indignación del Dios, Omnipotente, y de sus 
Bienaventurados Apostóles, San Pedro y San Pablo. Dado en Koma de especial mandato nues- 
tro, en el año de la Encarnación del Señor mil ochocientos cuarenta y ocho, á trece de Enero, y 
en el año tercero de nuestro Pontificado. En lugar f del sello. — Acerca de éstas Letras Apos- 
tólicas. To el notario Apostólico saqué ésta copia, hallándose presentes los testigos, DD. Pedro 
Alexandri y Felipe Topi. 



SERIE DE LOS OBISPOS DE QUITO. 

1. D. Garci Diaz Arias, primer Obispo electo eu 1545, consagrado en Lima, murió en 1562. 

2. D. Pr. Pedro de la Peña, Dominico, natural de Covarrubias, Diócesis de Burgos, estudió 
en Valladolid, y pasó á las Indias el año de 1550, fué Profesor en la Universidad de Méjico y 
celoso Misionero en la conversión de los Indios : fué promovido á la Silla de Yucatán en 1564, 
de donde pasó á Quito en 13 de Mayo de 1565, donde fundó el Monasterio de la Concepción ; 
presidió el primer Concilio Limense por muerto del Señor Loaysa, murió en Lima, durante el 
tercer Concilio Provincial, á 9 de Marzo 1588. 

3. D. Fr. Antonio de San Miguel y Vergara, Franciscano, nacido en el Perú, Provincial de 
Lima, nombrado para la Silla de la Imperial de Chile á 22 de Marzo de 1573, y para la de 
Quito en 1590. Murió antes de llegar á Quito, en Riobamba, en 1591. 

4. D. Pr. Luis López de Solis, Agustino, natural de Salamanca, pasó al Perú el año de 1546, 
fué Provincial del Perú y Calificador del Santo Oficio, consultor del Virey D. Francisco de 



SECCIÓN CUARTA. 247 

Toledo, nombrado sucesivameate para los Obispados del Paraguay y de la Paz, y después para 
la Silla de Quito en 1593 ; hizo grande aprecio de la Compañía de Jesús, confiándole su Semi- 
nario, celebró dos SÍQodos, y asistió al último Concilio de Lima, que presidió Santo Toribio. 
Por último fué promovido al Arzobispado de Charcas en 1600, pero murió en Lima en el con- 
vento de Su Orden, que habia fundado, en Junio de 1604, sin ocupar la Silla Arzobispal. 
(Véase Lima Limata, Haroldo, pág. 193.) 

5. D. Fr. Salvador de Bivera, Dominico, natural de Lima, hijo del célebre conquistador 
Bibera, fundó el Convento de su Orden en Lima, donde fué dos veces Provincial, Calificador 
del Santo Oficio y sobresaliente Predicador, fué electo para la Silla de Quito en 1607, ó según 
otros, en 1605, donde murió á 24 de Marzo de 1612. 

6. D. Fernando Arias de Ugarte, nacido en Santa Fé de Bogotá, ilustre por sus letras 
y virtudes, fué electo para la Silla de Quito, y entró en ésta Ciudad á 6 de Enero de 1615, des- 
pués para Bogotá en 1616, para Charcas en 1626, y para Lima en 3 de Julio de 1627, donde 
murió en 1638. 

7. D. Fr. Alonso de Santillana, Dominico, natural de Sevilla, siendo novicio renunció el 
mayorazgo, que le correspondía por muerte de su hermano; fué Provincial de Andalucía y electo 
Obispo de Quito en 1618, donde murió en 1620. 

8. D. Fr. Francisco Sotomayor, Franciscano, natural de Santa Tomé, Diócesis de Tuy, 
nombrado para Cartagena de Indias en 1622, y antes de embarcarse trasladado á Quito en 1625, 
y de aquí promovido á Charca» en 1628, antes de llegar murió en Potosí. 

9. D, Fr. Pedro de Oviedo, Monje Bernardo, nacido en Madrid, Abad del Monasterio de San 
Clodio, nombrado para la Silla de Santo Domingo en 1620, para la de Quito en 1629, y para 
Charcas en 1645, dónde murió en 1649. 

10. D. Agustín de Ugarte y Sarabia, electo para Chiapa en 20 Julio de 1628, para Guate- 
mala en 1630, para Arequipa en 1641, y para Quito en 1Q46, donde murió de ochenta años, en 
1650. 

11. D. Alonso de la Peña y Montenegro, natural del Padrón en Galicia, estudió y fué Profe- 
sor en la Universidad de Santiago y en Salamanca, Magistral de Mondoñedo y de Santiago de 
Galicia, nombrado para Quito en 1652^ donde murió en 1688. 

12. 1). Sancho de Andrade y Figueroa, natural de Lima, fue Dean de Trujillo y Magistral 
de Lima, electo para Panamá en 1667, pasó á la Silla de Guamanga, y de allí á Quito por Auxi- 
liar del Señor Montenegro, á quien sucedió en la Silla, y tomó posesión en Setiembre de 1688j 
murió en Quito en 1702. . 

13. D. Diego Ladrón de Guevara, estudió en Alcalá, fué Canónigo de Siguenza y de Málaga, 
nombrado para Panamá en 1689, para Guamanga en 1699, y para Quito en 1703, pasó de Virey 
á Lima en 1710, y murió en Méjico en 1718. 

14. D. Luis Francisco Komero, nacido en Alcalá, fué Maestrescuela, Chantre y Dean del 
Cuzco, nombrado para Santiago de Chile, de cuya Silla tomó posesión en 170K, pasó á Quito en 
1717, y después á Charcas en 1726, donde murió á 25 de Noviembre de 1729. 

15. D. Juan Gómez Frias, fué Cura del pueblo de Móstoles en Toledo, y de allí nombrado 
para Popayan en 1714, y para Quito en 1725, donde murió el 21 de Agosto de 1729. 

16. D. Juan de Escanden, Teatino, fué nombrado parala Silla de Ampurias en Gerdeña, que 
no ocupó, después trasladado á la Concepción de Chile en 1729, de aquí al Tucuman, y en 
seguida á Quito en 1750, y siin pasar á ésta Silla fué promovido ala de Lima en 23 de 
Febrero de 1732, donde murió á 28 de Abril de 1739. 

17. D. Andrés Parados, Polauco y Armendariz, natural de Lima, electo para la Concepción 



ÍÍ48 PARTE 5» ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

de Chile, y sin ocupar ésta Silla trasladado á la de Quito, donde entró á 22 de Diciembre de 
1734, murió en el pueblo de San Golqui á 23 de Julio de 1745. 

18. D. Juan Nieto Polo del Águila, nacido en Fopayan, Canónigo de Quito, electo para Santa 
Marta en 1744, y trasladado á Quito en 11 de Agosto de 1746, entró en la Ciudad á 6 de Di- 
ciembre de 1749, donde murió á 11 de Marzo de 1753. 

19. D. Pedro Ponce Carrasco, natural de Sevilla, Obispo de Adramitto inpartibtis y Auxi- 
liar de Cuba, electo Obispo de Quito á 25 de Noviembre de 1762, entró en Quito á 2 de Setiem- 
bre de 1764, murió en 28 de Octubre de 1775. 

20. D. Blas Sobrino y Minayo, oriundo de Castilla la Vieja, Canónigo y Provisor de Zamo- 
ra, promovido ala Silla de Cartagena de Indias en 1774, después trasladado á Quito en 1777, 
de aqui á la Silla de Santiago de Chile, de la que tomó posesión por apoderado en 12 de Di- 
ciembre de 1790. Entró en Santiago en Noviembre de 1791, y salió para la Silla de Trujillo 
en 1793, donde murió en 26 de Abril de 1796. 

21. D. José Pérez Calama, natural de la Alberca en el Obispado de Coria, entró en Quito en 
1791. Se le admitió la renuncia de éste Obispado en 1792. 

22. D. Fr. José Diaz de la Madrid, de la Orden Seráfica, nacido en Quito, fué promovido á 
la Silla de Cartagena y de allí á la de Quito. Entró en la Ciudad en Julio de 1793, y murió el 
dia 4 de Junio de 1794. 

23. D. Juan Miguel Alvarez Cortés, natural de Madrid, fué también Obispo de Cartegena, 
y después de Quito. Gobernó ésta Iglesia hasta principios del presente siglo. 

24. D. José Cuero y Caicedo, natural de Cali, fué promovido á la Silla de Cuenca, y de 
ésta á la de Quito. Murió en el Peni, adonde fué desterrado por el Gobierno Español. 

25. D. Leonardo Santander y Villavivencio, entró en Quito en 1817, y gobernó hasta 1822 
en que fué desterrado por el Gobierno de la República. 

26. D. Kafael Laso de la Vega, fué promovido á la Silla de Santa Marta, y de allí á la de 
Quito en 15 de Diciembre de 1828. Entró en la Ciudad en 1829, y murió en 1831. 

27. D. Nicolás Joaquín de Arteta y Caliste, natural de Quito, se consagró en Popayan en 
25 de Marzo de 1835. Fué el primer Arzobispo de Quito y recibió el Palio en 2 de Setiembre 
de 1849, hallándose gravemente enfermo. Murió el 16 del mismo mes. 

28. (2*> Arzobispo.) D. Francisco Javier Garaicoa, natural de Guayaquil, fué Obispo de 
Guayaquil, y de aquí promovido á la Metropolitana de Quito. Entró en la Ciudad en Agosto de 
1852, y murió en 2 de Diciembre de 1859. 

29. (3"' Arzobispo.) D. José María Eiofrio natural de Loja, fue electo Arzobispo de Quito en 
1861, y gobernó hasta 1865, en que renunció el Arzobispado, y actualmente gobierna la 
Diócesis de Loja en calidad de Administrador Apostólico. 

30. (4o Arzobispo) D. Fr. José Mariá Terovi, Kecoleto Descalzo, natural de Quito. Murió en 
1867 antes de recibir el Palio. 

31. (5o Arzobispo) limo. DD. José Ignacio Checa y Barba, que felizmente gobierna el 
Arzobispado. 



SECCIÓN CUARTA. 249 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE CUENCA. 

Lo erigió el Papa Pió VI, el 1*> de Julio de 1786, 
Eeal Cédula. 

El Key. — Con motivo de haberme hecho presente el Reverendo Doctor Juan Nieto Polo del 
Águila, Obispo de Quito, la urgente necesidad de separar de aquella Diócesis varios territorios, 
y formar con ellos otro nuevo Obispado, me consultó mi Consejo de Indias en diez y ocho de 
Junio de mil setecientos sesenta y tres, si podrián segregarse de dicho Obispado la Provincia 
de Loja, Guayaquil y Cuenca, poniendo en la Capital de éste nombre la Silla y Catedral del 
nuevo Obispado, y habiéndome conformado enteramente con éste dictamen, se impetró el 
Decreto Pontificio correspondiente, el cual envió á mis Reales manos mi Ministro en la Corte 
de Roma, y presidida otra Consulta de diez y siete de Marzo de mil setecientos sesenta y nueve, 
se remitió acompañada de la respectiva instrucción al Reverendo Obispo de Popayan, con 
despacho de trece de Febrero de mil setecientos setenta y dos para que efectuase la división; 
y con la misma fecha se expidió otra á mi Virey de Santa Fé para que nombrase un Ministro 
de su satisfacción, que hiciese la demarcación territorial, librándose también otros al muy 
Reverendo Arzobispo de Lima, como Metropolitano, á mi Real Audiencia, al Reverendo 
Obispo y al Cabildo EclesiástiííO de la mencionada Ciudad de Quito, y al Corregidor de Cuenca, 
para que cada uno concurriese por su parte á que tuviese efecto la erección. El Virey eligió & 
Don Serañn Veyan, Oidor entonóos en mi Real Audiencia de Quito para la enunciada demarca- 
ción territorial, y el Reverendo Obispo de Popayan nombró por comisionados, para que acom- 
pañasen al referido Oidor en las diligencias, á Don Miguel Unda, Maestrescuela de la misma 
Iglesia de Popayan. y & Don Juan Mariano de Grijalva, Cura de Novila; y formada la erección, 
la remitió con carta de primero de Julio de mil setecientos setenta y seis, acompañando tam- 
bién la denoiarcacion hecha por el Oidor Veyan ; y asimismo dirigió otras dos cartas de dos de 
Noviembre del mismo ano, y diez y siete de Enero de mil setecientos setenta y siete : reducida 
la primera á suplicar se le manden satisfacer seis mil quinientos pesos, que hicieron de gastos 
dichos dos comisionados (y suplió el mismo Prelado) en los dos años siete meses y medio, que 
se ocuparon en éste encargo : y la segunda á manifestar el considerable aumento, que iban 
teniendo los diezmos de la Provincia de Guayaquil, una de las tres de que se ha de componer el 
nuevo Obispado; pues habiendo sido el remate de los dos bienios, cumplidos en mil setecientos 
setenta y cuatro, en cincuenta mil pesos, habia isubidó el remate de los sucesivos á ochenta y 
cuatro mil doscientos cincuenta pesos, en qué se nota el excesivo aumento de treinta y cuatro 
mil doscientos cincuenta pesos. La Erección formada por el Reverendo Obispo de Popayan, 
consta de treinta y siete capítulos, que á la letra son del tenor siguiente : 

« 1. Con autoridad Apostólica y encargo de su Majestad, instituimos y erigimos la Iglesia 
Parroquial de dicha Ciudad de Cuenca, ó la que para éste destino se asignare ó fabricare en la 
Iglesia Catedral, bajo el patrocinio de la Virgen María, Madre de Dios, de la Concepción, para 
un Obispo, que ha de estar sujeto, como á Metropolitano, al Arzobispo que fuere de la Ciudad 
de los Reyes de Lima, en calidad de sufragáneo, como lo ha estado el de Quito ; el cual presida 
en la citada Iglesia Catedral, Ciudad y Diócesis, prediique, instruya y confirme en la Fé á los 
vecinos y moradores de dicha Diócesis, administre y haga administrar los Santos Sacramentos 
de la Iglesia y demás pasto espiritual ; pueda asimismo ejercer libremente en la Iglesia, Ciu- 
dad ó Diócesis, la jurisdicción, autoridad y potestad Episcopal ; proveer los Beneficios y oficios 



250 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

Eclesiásticos, en la forma que corresponde por derecho y leyes del Real patronato ; que igual- 
mente los demás fueros y jurisdicciones Episcopales, privilegios, inmunidades y gracias, de 
que por derecho 6 costumbre gozan los demás Obispos de las Indias y han gozado los de Quito. 
Asignamos por Ciudad Capital la mencionada de Cuenca, por Diócesis las referidas tres Pro- 
vincias de ella, Loja y Guayaquil en la forma arriba expresada, y por Clero y Pueblo, los 
vecinos y moradores de la referida Ciudad y Diócesis. 

2. Instituimos asimismo las Dignidades, Canonicatos, Prebendas, Beneficios y oficios 
siguientes : El Deanato, la cual dignidad sea la primera en la misma Iglesia después de la 
Episcopal, para un Dean, el cual cuide y atienda con vigilancia, que el Oficio Divino y todas 
las demás cosas, que pertenecen al culto de la Iglesia, así en el coro como en el altar, en las 
procesiones, en el Cabildo y en donde quiera que se congregaren las juntas de la enunciada 
Iglesia y Cabildo para los sagrados oficios, se hagan bien y decentemente, con el silencio, 
honestidad y modestia que conviene; al cual también tocará de oficio dar licencia á los que 
hubieren 'de faltar al coro, expresada la causa por que se diere, y no de otra manera. 

3. El Arcedianato, á la cual dignidad tocará de oficio el examen de los Clérigos, que han de 
seí ordenados, y la visita de la Ciudad ó Diócesis (uno y otra si el Prelado se lo encargare), 
administrar cuando el Obispo celebra de Pontifical, y ejercitar otras cosas, que por derecho 
común le tocan ; pero el Arcediano sea por lo menos Bachiller en Derecho Canónico ó Sagrada 
Teología, graduado en alguna universidad aprobada. 

4. La Chantría, y el que para ella fuere presentado, sea Doctor y versado á lo menos en el 
canto llano; cuyo oficio será enseñar á cantar en el facistol, y poner en orden, corregir y en- 
mendar las cosas, que pertenecen al canto en el coro y en cualquiera parte, que como tal ejer- 
ciere su oficio. 

5. La Máestrescuelía, para la cual quien se elija, ha de ser graduado en alguno de los 
Derechos ó en Artes, en alguna Universidad general. Estará obligado á enseñar la gramática 
á los Clérigos y sirvientes de la Iglesia y á todos los diocesanos, que quisieren aprenderla. 

6. La Tesorería;' y al que la obtuviere, tocará dq oficia hacer cerrar y abrir la Iglesia, y que 
se toquen las campanas, guardar las cosas usuales de la Iglesia, cuidar de las lámparas y lu- 
ces, del incienso, velas, pan y vino y de las demás cosas necesarias; y proveer de que se exponga 
ajuicio del Prelado y Cabildo lo correspondiente de los réditos de la Iglesia y Fábrica. 

7. Diez Canongías, las cuales declaramos ser del todo separadas de las dichas Dignidades, 
y ordenamos que jamás puedan obtenerse juntamente con alguna Dignidad : para las cuales 
Canongías, deberán, los que fueren presentados, ser promovidos al Sagrado Orden del Presbi- 
terado ; y á las dichas Canongías pertenecerá el celebrar cada dia (méhos en las festividades de 
primera y segunda clase, en las cuales celebrará el Prelado, ó por su impedimento alguna de 
las Dignidades) la Misa conventual cantada ; pero por ahora en la celebración de Misas 
por las Dignidades y Canónigos, se practicará la costumbre de la Iglesia Catedral de 
Quito. 

8. Seis Kaciones enteras y seis medias. Los que hayan de ser presentados para dichas Ea- 
ciones, deberán ser promovidos al Sagra;do Orden del Diaconado, en el cual Orden sean obliga- 
dos á servir cada dia en el altar, y asimismo á cantar las Pasiones ; y los que fueren presen- 
tados para las medias daciones, deberán ser promovidos al Orden Sagrado del Subdiaconado^ 
y sean obligados á cantar en el altar y en el coro las Epistolas, Profecías, Lamentaciones y 
Lecciones. 

9. Ademas de esto, erigimos y creamos dos Curas Sectores, los cuales en dicha Iglesia Ca- 
tedral ejerciten su oficio exactamente, así en celebrarlas Misas, como en confesar y administrar 
los otros Sacramentos solicita y cautamente. 



SECCIÓN CUARTA. 251 

10. Establecemos también el oficio de Sacristán, el cual estará obligado á ejercer aquellas 
cosas pertenecientes al Tesonsro, en su presencia, y como él se lo encargare, y en su ausencia, 
según pareciere al Cabildo, y las demás cosas, que por derecho y constituciones Sinodales tocan 
á su oficio. 

11. Instituimos asimismo seis Capellanes, los cuales estén obligados á asistir personalmente 
en los Oficios nocturnos y diurnos, y también en la Misa conventual, y asimismo á celebrar 
una Misa en cada mes, naiéntr as percibieren renta de la maáa decimal, por los Reyes nuestros 
Señores, así vivos como difuntos, á los que señalaren las fundaciones, cuando fueren dotados 
por Capellanías especiales ; y también establecemos seis Acólitos, los cuales ejercitarán cada 
dia su oficio en servicio del altar. 

12. Establecemos asimismo d oficio de Ecónomo ó Mayordomo de la Fábrica de dicha Iglesia 
Catedral, el cual cuide del edificio y reparos de la misma Iglesia, recoja y cobre los réditos, 
emolumentos, obtenciones y cualesquiera otras rentas pertenecientes á la Fábrica, proveyendo 
de todo lo que sea necesario. Esté obligado á dar cuentas cada año, al Prelado ó Cabildo, con 
intervención de los que por parte del Real patronato deben concurrir ; y antes de entrar á ejer- 
cer dicho oficio, dé fianzas suficientes. 

13. Establecemos ademas de esto los oficios de Maestro de Capilla, el cual será obligado á 
enseñar, dirigir y ordenar la música de la Catedral ; el de Organista, que toque el órgano en las 
funciones de la Iglesia ; el de Sochantre, que sustituya en el oficio de Chantre ; y el de Maestro 
de Ceremonias, cuya obligación será ordenar las tablas delJRezo y Misa, y asistir con sobrepe- 
lliz á las funciones de la Catedral, para arreglarlas al ceremonial. 

14. Establecemos igualmente el oficio de Canciller ó Notario de la Iglesia y Cabildo, el cual 
asiente en el libro todos los contratos entre la Iglesia, Obispo y Cabildo, apunte y anote las do- 
naciones, cesiones, censos, fundos y préstamos que hicieren, así el mismo Obispo, Iglesia y 
Cabildo, como los que á los dichos se hicieren, y guarde los instrumentos. 

15. Establecemos también el oficio de Pertiguero, cuya obligación será ir delante del Pre- 
lado, Preste, Diácono, Subdiácono y los demás ministros del altar en las procesiones, y cuando 
van y vuelven del coro, sacristía y altar; y asimismo el oficio de Perrero, el cual anoje á los 
perroá y limpie la Iglesia todos los Sábados y demás dias, que se le mandare. 

16. Pero ordenamos y determinamos, que ninguno, que con ocasión de cualquier oficio, orden 
y privilegio estuviese exento de la jurisdicción ordinaria Episcopal, pueda ser presentado á las 
Dignidades, Cánongías, Raciones enteras y medias, ni para otro algún oficio ni Beneficio 
de dicha Iglesia Catedral y su Obispado ; y si aconteciere que algún exento sea presentado ó 
instituido, sea dicha institución y presentación por el mismo derecho nula. 

17. Más el patronato de la nmeva Iglesia Catedral de Cuenca y su Obispado, lo reservamos, 
como pertenece, á S. M. Católica y á los Señores Reyes sucesores suyos perpetuamente, para la 
presentación que se ha de hacer á Su Santidad de las personas idóneas para la dignidad Episco- 
pal, y al Obispo, para las otras Dignidades, Cánongías y Prebendas, con todo lo demás anejo y 
correspondiente á dicho Real patronato, el cual en el distrito del Obispado de Cuenca ha de 
ejercitar en su Real nombre el Presidente que fuere de la Real Audiencia de Quito, y presentar 
para los demás oficios y Beneficios Eclesiásticos, las personas idóneas, precediendo la nómina 
del Prelado. 

18. Pero, porque los frutos y rentas decimales de la parte desmembrada para el nuevo Obis- 
pado, no son suficientes por ahora para la dotación de todas las Dignidades, Cánongías, Racio- 
nes enteras y medias, y demás oficios y Beneficios, que hemos erigido y establecido, suspende- 
mos de las cinco Dignidades las dos, esto es^ la Chantría y Tesorería, de las Cánongías las ocho, 



252 PARTE 5* ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

y se proveerán solamente las dos de oficio, estoes la Penitenciaría y la Doctoral, por oposición, 
en la forma que lo disponen las leyes y lá práctica en las Catedrales de las Indias ; y de las 
Raciones enteras suspendemos las cuatro, y asimismo cuatro de las medias Eaciones, en virtud 
de la creación hecha, podrá ir aumentando y presentando personas que la sirvan. Lo cual tam- 
bién se ejecutará sucesivamente con los demás oficios establecidos, si acaso fuese necesario 
suspender por ahora alguno 6 algunos de ellos, hasta que se verifiquen los fondos, en que se 
deben consignar sus salarios. 

19. T porque, según el Apóstol, el que sirve al altar debe sustentarse del altar, señalamos y 
aplicamos á las personas, en quienes se proveyeren las Dignidades,Canongías Prebendas,Bene- 
ficios y oficios arriba expresados, las cantidades siguientes : 

20. Al Dean dos jnil pesos en cada un año : al Arcediano mil seiscientos pesos; y á cada una 
de las otras Dignidades otros mil seiscientos anualmente ; á cada Canónigo mil doscientos 
pesos, anuales ; ácada una de las Eaciones enteras setecientos cincuenta pesos, y á cada una de 
las medias Eaciones cuatrocientos pesos. 

21. A cada uno dé los Curas Eectores de dicha Iglesia Catedral doscientos veinte pesos en 
cada un año, con más las primicias de la Parroquia, que serán partibles entre los dos, con la 
obligación de dar la octava parte de ellas al Sacristán ; ciento diez pesos anualmente, ademas 
de dicha octava parte de la primicia. 

22. A cada uno de los Capellanes de coro doscientos pesos anuales : treinta pesos al Maestro 
de Capilla : ciento cincuenta al Maestro de Ceremonias : cien pesos al Sochantre : cien pesos al 
Canciller ó Notario de Cabildo : cien pesos al Pertiguero : veinticinco pesos á cada uno de los 
Acólitos ; y otros veinticinco pesos al Perrero en cada un año. 

23. Ordenamos también y declaramos que dichas rentas, estipendios y salarios serán distri- 
buciones cuotidianas, y como tales las ganarán solamente los que asistieren á las Horas noc- 
turnas y diurnas, y al ejercicio de dichos oficios ; y así desde el Dean hasta el Acólito, el que no 
asistiere á algiíná Hora en el coro, sea privado del estipendio correspondiente áella ; y el oficial 
que faltare á la ejecución de su oficio, sea multado respectivamente á cada vez, y las tales dis- 
tribuciones de que son privados los que faltan, cedan en aumento de los que existen. 

24. Ordenamos también que todos y cada uno de las Dignidades, CanónigOfí. Eacioneros y 
Medioracioneros de dicha Iglesia Catedral, sean obligados á residir y servir en ella por nueve 
meses continuos ó interpolados. T de otra suerte, el Obispo, que por tiempo fuere, 6 el Cabildo 
en sede vacante, sean obligados (siendo antes llamado y oido el que faltó), si no alegare causa 
justa y racional, á declarar vacante la Dignidad, Canongía, Eacion ó media Eacion, y dar cuenta 
á Su Majestad para que se provea, 

25. Declaramos que la causa justa para la ausencia y falta al coro es la enfermedad, con tal 
que el Beneficiado esté dentro ó en los arrabales de la misnaa Ciudad, ó si hallándose fuera de 
ella cayere enfermo al volver, 6 al estar disponiéndose para ello, y lo haga constar con prue- 
bas legítimas; será también causa justa si estuviere ausente por mandado del Obispó y del 
Cabildo y por causa y utilidad de la de la Iglesia; y así se expresará en la licencia, que se 
concediere para estar ausente. 

26. Ordenamos y determinamos también que los Eacioneros de dicha Iglesia Catedral tengan 
voz y voto en el Cabildo, como las Dignidades y Canónigos, así en las cosas espirituales como 
en las temporales, menos en las elecciones, y en las otras cosas, que el derecho les prohibe : 
las cuales pertenecen solamente á las Dignidades y Canónigos. 

27. De terminamos, y ordenamos asimismo que en dicha Iglesia Catedral se celebren cada día 
dos Misas (exceptuando los dias festivos, en que solo en la hora de Tercia se ha de celebrar una 



SECCIÓN CUARTA. 253 

solemne), de las cuales, la una á la hora de Prima, será de aniversario en los primeros Viernes 
de cada mes, por los Beyes de España pasados, presentes y futuros. En los primeros dias de 
Sábado de cada mes, será la Misa de Prima en honra de la gloriosa Virgen, Madre de Dios, por 
la prosperidad y salud de los nciismos Eeyes ; y en el primer Lunes de cada mes, la Misa, que se 
ha de celebrar á la hora de Prima, será por las ánimas del purgatorio : en los demás dias se 
podrá aplicar dicha primera Misa según la voluntad y disposición de los que quisieren dotarla. 
La segunda Misa se celebrará á la hora de Tercia, de la fiesta 6 feria ocurrente, siguiendo la 
práctica, uso y costumbre de la Iglesia Catedral de Quito, y se aplicará por el pueblo y habita- 
dores de la misma Diócesis ; pero en el tiempo de Cuaresma, los dias en que se rezare de Santo, 
se celebrará tercera Misa de la feria de la hora de Nona, y lo mismo se practicará en los dias 
de Témporas y Vigilias. T así en el Oficio, Misa y demás funciones de la Iglesia, se confor- 
mará la Catedral de Cuenca con la de Quito, de donde se ha desmembrado. 

28. Ordenamos también, que en todas las semanas se tenga Cabildo dos veces, esto es, los 
dias Martes y Viernes, y que el Martes se trate de los negocios que ocurran, pero el Viernes 
de ninguna otra cosa más que de la corrección y enmienda de las costumbres, y de las cosas 
que convienen al culto Divino, y para conservar de todos modos la honestidad clerical ; y cual- 
quiera otra dia sea impedido para tener Cabildo, si no es que lo requieran los nuevos aconte- 
cimientos que ocurran. Mas no por esto es nuestra voluntad derogar de ningún modo la 
jurisdicción Episcopal acerca déla corrección ó castigo de los Prebendados y de las otras per. 
sonas de la Iglesia Catedral y Diócesis, la cual jurisdicción, corrección y castigo reservamos á 
los Obispos, conforme á derecho. 

29. Determinamos también y ordenamos, con el beneplácito, orden y conocimiento de Su 
Majestad, y por la misma autoridad Apostólica, que los frutos, réditos y rentas de todos los 
diezmos de la Iglesia Catedral y de todas las demás de las Provincias demarcadas, se dividan 
en cuatro partes iguales ; de las cuales aplicamos y asignamos la una á la mesa Episcopal 
del Obispo, que por tiempo fuere, para la decencia y sustento de su estado y dignidad en todos 
tiempos. 

30. La otra cuarta parte la aplicamos al Dean y Cabildo de la Iglesia Catedral, la cuál deberá 
dividirse y repartirse con la proporción arriba dicha, y del modo que se ejecuta en la Iglesia 
Catedral de Quito, y ha de ser de cuenta y riesgo del Cabildo el menor, y á su beneficio el 
mayor valor que respectivamente hubiese la gruesa decimal por ahora, entre tanto que según 
lo permitan las rentas do Cabildo, á proporción de su aumeato se considere conveniente aumen- 
tar sus Prebendas. Y declaramos por consentimiento de la misma Majestad Católica que, aun- 
que de tiempo inmemorial y por concesión Apostólica, le pertenece la tercera parte de dichos 
frutos, que en España vulgarmente llamamos Tercias : no obstante, queriendo Su Majestad 
mostrar su piadosa liberalidad aisí en ésta como en las otras partes, ha querido y quiere, que la 
parte que toca á la mesa Episcopal, y la correspondiente á dicha Iglesia y Cabildo, queden en 
lo porvenir Ubres y exentas de pagar dichas tercias, para que con tanta merced tengan los 
Obispos y Cabildos mayor obligación de encomendar á Dios la Keal persona de Su Majestad y 
sus sucesores. 

31. Mas de las otras dos partes restantes, ordenamos y determinamos »que se dividan en 
nueve partes iguales, de las que aplicamos las dos á Su Majestad en señal de superioridad 
y del derecho de patronato, para que en todos tiempos las perciba y cobre sin descuento ni 
deducción alguna. 

32. Mas, de las siete partes reístantes, ordenamos y determinamos se haga la división en dos 
maneras : las cuatro, que en la Provincia de Cuenca han correspondido hasta ahora al Cura de 

TOM. II. 32 



254 PARTE ga ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

la Iglesia Matriz de dicha Ciudad, para que deducido de ella el estipendio asignado á los Curas 
Rectores y al Sacristán de la Iglesia Catedral, la cantidad sobrante se agregue y aumente á la 
parte del Cabildo, para la dotación de los ministros de dicha Iglesia Catedral ; y las cuatro de 
las Provincias de Guayaquil y Loja, para que deducida la dotación correspondiente á los Curas 
y Sacristanes, que la han obtenido en éste ramo, la cantidad restante se incorpore igualmente 
á la parte del Cabildo para la dotación de los ministros de la misma Catedral. 

33. Pero declaramos y determinamos también, que cuando los Capellanes y demás ministros 
de la Iglesia Catedral tengan otro ramo, en que se les, consignen los estipendios y salarios res- 
pectivos, haciéndose por Parroquias los partidos de diezmos, y divididos en la forma ya citada, 
las cuatro partes de las nueve, en que se ha de deducir la mitad, se aplicarán para la dotación 
de cada uno de los Curas de las Iglesias Parroquiales fundadas en todo el Obispado, con la 
calidad de contribuir la octava parte al Sacristán; pero si los frutos de cada Parroquia llegaren 
á tal aumento, que las cuatro partes asignadas al Cura y Sacristán excedan notablemente del 
salario, que respectivamente les correspouda, el sobrante del Cura se empleará en sustentar 
Clérigos y ministros, que sirvan en la Iglesia Parroquial para la administración de Sacramen- 
tos, y no en otra cosa, y que el exceso de la octava parte asignada al Sacristán, se aplicará á la 
Fábrica de la misma Iglesia. 

34. Determinamos asiníismo y ordenamos, que de las tres partes restantes se hagan dos 
iguales, de las cuales la una en la Provincia de Cuenca, aplicamos á la Fábrica de la Iglesia 
Catedral, y en la de Loja, Guayaquil, Portoviejo y Zaruma á la Fábrica de cada una de sus 
Iglesias Matrices, y la otra parte á los Hospitales de cada una de dichas Provincias ; pero de- 
claramos, que, si con el tiempo los frutos y r^tas decimales por su incremento llegasen á estado 
de dividirse por Parroquias, la dicha mitad de las tres partes respectivas á cada una, se apli- 
cará á la Fábrica de su misma Iglesia, y la otra mitad al Hospital, que se fundará en ella. 

35. Aplicamos también ala Fábrica de dicha Iglesia Catedral, todos y cada uno de los diez- 
mos de un Parroquiano de la misma Catedral y Obispado, el cual ha de ser escogido por el 
Mayordomo de la Fábrica ; pero con tal que el Parroquiano escogido no sea el principal, el mayor 
ó el más rico de dicha Iglesia Catedral y de las otras Iglesias de la Diócesis. 

36. Ordenamos también y determinamos, que á cada uno de los Curas de las Iglesias Par- 
roquiales de dicho Obispado se le den y paguen las primicias de todos los Parroquianos de su 
distrito, con el cargo de dar al sacristán de su Iglesia Parroquial la octava parte. 

37. Pero, por cuanto las cosas, que de nuevo se hacen, necesitan con el tienípo de mudanza, 
corrección y reforma, ordenamos y detemiinamos, que cuando se ofreciere que enmendar, am- 
pliar, corregir, establecer de nuevo 6 declarar, el Obispo, que por tiempo fuere de la Iglesia 
Catedral de Cuenca, sea obligado á informar y dar cuenta á S. Majestad en su Real Supremo 
Consejo de las Indias, para que se dé la providencia correspondiente, tanto acerca del número 
y calidad de los Beneficiados, y ministros de la Iglesia Catedral y Diócesis, su dotación y lími- 
tes, com<y acerca de la retención ó división de los diezmos, y de todos las demás cosas contenidas 
en ésta Erección, las cuales por el derecho de patronato deben estar á disposición y voluntad de 
Su Majestad y de los Señores Reyes sucesores suyos. 

T en ésta conformidad con la autoridad Apostólica, de la cual en ésta parte gozamos, y por 
el mejor modo, via y forma que podemos y debemos por derecho, y por orden y encargo de la 
misma Majestad Católica, erigimos y fundamos, creamos y hacemos, dispensamos y ordenamos 
todo lo dicho, con todas y cada una de las cosas necesarias y congruentes, para el mejor esta- 
blecimiento y reforma de la referida Iglesia Catedral de la Ciudad de Cuenca y su Obispado, 
sin que obstqn cualesquiera cosas en contrario ; pero suspendemos y reservamos su ejecución y 



SECCIÓN CUARTA. 255 

cumplimiento, hasta que todo tenga la aprobación y confirmación correspondiente. En cuyo 
testimonio mandamos dar y damos las presentes, firmadas de nuestra mano, sellados con el 
sello de nuestras armas, y refrendadas por nuestro Secretario y Notario en la Ciudad de Po- 
payan, en primero de Julio de mil setecientos setenta y seis. Jerónimo Antonio, Obispo de Po- 
payan. Por mandado del Obispo rai Señor. Juan Mariano de Grijalva, Secretario y Notario. » 
Y habiéndose visto en mi Consíijo de las Indias, con lo que informó la Contaduría, dijo mi 
Fiscal, y me consultó el referido mi Consejo en diez de Febrero próximo pasado, he venido en 
señalar y aplicar desde luego, con la calidad de por ahora y sin perjuicio de las luces y noticias, 
que puedan adquirirse en adelante, y hasta ahora no ha sido posible, así por la fragosidad de 
algunos de aquellos parajes, como por hallarse otros habitados de Indios Infieles, por término 
del nuevo Obispado de Cuenca, las tres mencionadas Provincias de Cuenca, Loja y Guayaquil, 
y lojs pueblos y Curatos del tenientazgo de Alausí con toda la extensión y generalidad contenida 
en los dos autos prevenidos sobre el asunto por el mencionado Oidor Don Serafin Veyan, en pri- 
mero de Marzo y veintiuno de Setiembre de mil setecientos setenta y cinco. Asimismo, he 
venido en aprobar todos los capítulos de la inserta Erección con las adiciones siguientes : En 
el quinto con la ^^ 6 graduado en Teología. En el doce, al final, todo conforme á la ley. En el 
veintiuno con la diminución de la renta de Curato de Cuenca, se entienda en verificándose va- 
cante del actual cura ; y se me reieomiende la provisión de éste en Prebenda de la nueva Cate- 
dral, En el veinticuatro, se añada la cláusula : procedendio en todo conforme á derecho y al 
Concilio Tridentino. En el veinticinco se añada, que la licencia para salir de la nueva Diócesis 
los Prebendados, sea de mi Vicepatrono ; para salir del distrito del Vireinato, sea de mi Virey; 
y para venir á estos Rdnos de España, sea mia. En el veintisiete se añada que también se céle- 
bre la Misa del Sacramento conforme á la ley de veintiuno^ titulo primero^ libro primero 
de la Recopilación de Indias. En los capítulos treinta hasta el treinta y siete último, se añada 
después de la palabra aplicamos y la cláusula conforme á las leyes de Indias y Reales disposi- 
ciones j que ademas de ésta se aña,da en el treinta y dos la prevención, de que la diminución de la 
renta de los Curatos de Guayaquil no se verifique Hasta la vacante de los actuales poseedores^ á 
menos que estos hubieren admitido con la expresa carga de ésta diminucion^en cuyo caso se ve- 
rifique desde luego (1). Sobre la })ropo3icion que el Ingeniero Don Francisco Kequena hizo, de 
que convendría agregar al nuevo Obispado ciertas partes de las evicciones de los indios Mainas, 
á lo que no asistieren ni el Reverendo Obispo de Popayan ni sus comisionados, he resuelto que 
no se haga novedad por ahora, y pedir varios informes para determinar con más pleno conoci- 
miento lo que convenga. Finalmente, por lo tocante á la integración que el Reverendo Obispo 
de Popayan solicita de los seis miil quinientos pesos, que suplió para los gastos hechos por sus 

(1) No han faltado autores,, que han atribuido á los Eeyos de España la facultad de mudar y corregir los 
estatutos capitulares de las Iglesias Catedrales de América en virtud del derecho de Patronato, que sobre ellas 
tenían (V. Fast, Nov, Orh. Ord. 101) : ])ero no se ve razón para ello. El Patronazgo que les concedió Julio II en 
Sus Letras Universalis EcclesicB (V.la U parte tratado 1** Sección la de ésta obra),y el que les concedieron otros 
Papas en las Bulas de erección de muchos Obispados de América insertas en ésta quinta parte, no es otro que el 
privilegio general concedido en el derecho Canónico al que funda, labra ó dota una Iglesia : privilegio, que ademas 
de otros derechos útiles y honoríficos lleva consigo la obligación de defender la Iglesia, de que es patrono ; pero 
ni aquellos derechos ni ésta obligación le dan jurisdicción alguna sohre las personas y cosas de la Iglesia; sin 
la que nadie puede alterar la organización de una corporación esencialmente Eclesiástica, 

Solamente pudieron los Reyes de Espala tener ésta facultad por concesión especial de la Suprema 4utoridad 
de la Iglesia, concesión, que nadie tendni dificultad en admitir, con tal que so pruebe suficientemente. 

(Los EE.) 



256 PARTE 5*^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

comisionados en el tiempo que gastaron, así en las diligencias precisas para verificar la división 
de territorios, como en el que se detuvieron en Quito, por la contradicción que hallaron con el 
Presidente y Fiscal, que entonces eran de aquella Audiencia, he resuelto que mi Virey de 
Santa Fó le haga satisfacer ésta cantidad, en la forma que se le previene por despacho de la 
fecha de éste. En su consecuencia, mando á mi Virey de Santa Fé, á mi Real Audiencia de 
Quito, al Presidente dé ella, al Gobernado): de dicha Ciudad de Cuenca, y á todos los demás 
mis Reales Tribunales y Ministros ; y ruego y encargo al muy Reverendo Arzobispo de Lima, 
como Metropolitano, al Reverendo Obispo de Quito, al Venerable Dean y Cabildo de aquella 
Iglesia Catedral, al Prelado y Prebendados, que se eligieren para el mismo Obispado é Iglesia 
de Cuenca y cualesquiera otros Eclesiásticos, á quienes corresponda, que cada uno en la parte 
que le tocare, concurra.á que tenga su debido y puntual cumplimiento ésta mi Real resolución. 
T de éste despacho se tomará razón en la enunciada Contaduría General del referido mi Consejo. 
Fecho en Aranjuez á trece de Junio de mil setecientos setenta y nueve. — TO EL REY. Por 
mandado del Rey Nuestro Señor, Miguel de San Martin Cueto. 

Para que tenga efecto el establecimiento del nuevo Obispado de Cuenca, con los territorios, 
que se expresan separados del de Quito. 

Tómese razón en la Contaduría General de las Indias. Madrid, veintidós de Junio de mil 
setecientos setenta y nueve. Por indisposición del Señor Contador general, Pe^ro de Ga- 
llareta. 

Se sacó ésta copia por el Señor José Antonio Morales, actual notario del Venerable Cabildo 
Eclesiástico ; y para que conste, lo firma en Cuenca á veinticuatro de Octubre de mil ocho- 
cientos sesenta y dos. José Antonio Morales, Notario Capitular. 

Concuerda y está conforme con su original, que existe en el Archivo de la Secretaría Epis- 
copal, al que en caso necesario me remito; y por mandato verbal de su Señoría Ilustrísima, 
doy la presente, signando y firmando en testimonio de verdad. Cuenca, Mayo diez y nueve de 
mil ochocientos sesenta y tres. Mariano Palacios, Escribano Público y Notario Mayor. 



SERIE DE LOá OBISPOS DE CUENCA. 

1. D. José Carrion y Marñl, electo en 17 de Diciembre de 1787, trasladado á Trujillo en 
3 de Julio de 1798; 

2. D. José de Cuero y Caicedo, electo en 2 de Julio de 1798, trasladado á Quito en 23 de 
Diciembre de 1801. 

3. D. Andrés Quinciano, electo en 9 de Setiembre de 1805. 

4. D. José Ignacio Cortázar y Labayen, electo en 15 de Marzo de 1815. 

5. D. Pélix Caliste Miranda, electo en 21 de Mayo de 1827. La Silla vacó hasta 1841. 

6. D. Pedro Antonio Torres, electo en 27 de Enero de 1843, trasladado á Cartagena el 20 
de Mayo de 1850, y á Popayan el 20 de Diciembre de 1855, donde murió. 

7. D. José Antonio Remigio Estevez de Toral, electo en 22 de Julio de 1861 gobierna 
a ctualmente ésta Diócesis. 



SECCIÓN CUARTA. 257 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE GUAYAQUIL. 

Gregorius Episcopus Servus Servorum Dei. Ad perpetuam rei memoriam. 

In supremo Beati Petri Apostolorum Principis solio, tamquam in specula coUocati, Domi- 
nicum agrum humilitati nostrse .(íxcoleudara irrigandumque ineffabili Dei bonitate traditum, 
assidue ac diligenter, quantum ex alto conceditur, circumspiciraus, atque illuc Apostolici 
nostri officii curas conferimus libenter, ubi tum animar um salus in remotissimis licet ab hac 
Apostólica Sede terris degentiuoi, tum Catholicse Keligionis incrementum, atque adeo major 
Dei gloria id príficipue postulare videtur. Ex quo sane ejus, cui data est omnis potestas in cobIo 
et in térra, super universam Eccl esiam, quamvis immerentes, gerimus vices, eo prefecto tem- 
pere ad amplissimas queque Americse regiones studia nostra convertimus, et praeclara Roma- 
norum Pontificum, Prsedecessorum nostrorum, exempla semulantes, huc negotia Ecclesiastica 
componi, disjectam I<cclesi3e disciplinam restituí, ac Diceceses, suis dudüm viduatas Pastori- 
bus, denuo provideri ; illuc vero ampliora DioeciBSum territoria dividi vel amplioribus finibus 
circumscribi, ac etiam novas Sedes Episcopales jam erigí curavimus, prout conspeximus in 
Domino magis salubriter expedins. 

Jam vero nuper accepimus duas tantum in ^quatoriana Americse Meridionalis ditione, 
quamquam vastis pretensa confinibus, haberi Cathedrales Ecclesias, quarum unam Quitensem, 
Conchensem alteram appellant. (/onchensis autem Dioecesis, sive hominum copia, qui in dies 
augescunt, sive territorii spectetur raagnitudo, tam longe lateque patere fertur, ut unus 
Episcopus cuncto gregi recte utiliterque pascendo impar omnino deprehendatur. Etenim Con- 
chensis Dioecesis, quae octo supra nonaginta complectitur Paroecias, quibus aliíe complures 
subsunt succursales Ecclesiae, adeo prsedita est populi frequentia, ut ducenta triginta millia in 
illa numerentur hominum capita. Territorii vero ea est latitudo, ut duabus constet Provinciis, 
Conchensi nimirum et Guayaquilensi, conterminis quidem, sed magnitudine amplissimis, ac 
etiam aeris varietate adeo distinctis maximeque diversis, ut Guayaquilenses sestuantis cceli 
molestias sustinere, Conchenses autem undique fere frigoris vim perferre compellantur. Prse- 
terea Nobis relatum fuit in tanta locorum distantia aerisque diversitate haud esse prsetereun- 
dammutuse inter Pastorem et oves communionis diffictiltatem, quam graviorem efficiunt vise 
prseruptse et periculosse propter montes ac prsesertim rápida flumina pontibus nonnunquam 
destituta, quo factüm narratur ut nullus hactenus Conchénsium Antistitum universam 
Guayaquilensem Provinciam sa(íra visitatione lustraverit, populi vero ibidem cornmorantes 
numquam proprii Pastpris vocem audierint, multoque minus Sacro Chrismate fuérint 
inuncti. 

Quare Nobis humillimae oblatse sunt preces, ut Guayaquilensem Provinciam a Conchensi 
Dioecesi, suonunc destituta Pastore, distrahere, ac novam Sedem Episcopalem in Guayaqui- 
lensi Terra, quam nuncupant Civitatem, constituere dignaremur. Guayaquilensis prefecto 
Civitas, nedum caput et princeps, ejusdem cognominis Provinciae, sed insuper aptior, ac prse 
caeteris regionibus dignior, qu3e praestantissimo Cathedrse Episcopalis splendore decoretur. 
Eadem namque Civitas, quse olim vix alicujus momenti censebatur, pluribus abhinc annis 
tam illustris evasit, ut, cum loci (jualitate populique frequentia ad viginti dúo millia jam per- 
tingentis, tum florentissimi commercii prsestantia, ac potissimum maritimi portus commo- 
ditate, ad quem cunctse fere Americse naves nunc appellere solent, scriptorum viatorumque 
celebretur. In memorata insuper (Jivitate plures existunt et Parochiales et simplices Ecclesise, 



258 PARTE 5a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

quas Ínter amplitudine ac pulchritudine eminet Matrix et Parochialis Ecclesia, Deo in honorem 
Beati Petri Apostolorum Principis dicata, atque a fundamentis nuper extracta, cui attiguse 
sunt sedes aliquo jam censu praeditse, in qiiibus pueri, in sortem Domini vocati, ad pietatem 
informantur, sacrisque coluntur disciplinis. Nec desunt Keí?ulares Familise, Sodalitates et 
alia id genus pia instituta, quibus pollere decet Civitates Episcopali Sede honestandas. Bona 
similiter ad Mensam Episcopalem, Capitulum, Fabricam Ecclesise, ipsumque Clericorum 
Seminarium et alios ministros congrue dotandos, atqtie ad csetera ferenda impendia prsesto 
esse non dubitatur. Decimse siquidem, quse in tota Conchensi Dioecesi quotannis coUiguntur, 
summam conficiunt scutatorum circiter quadraginta quinqué millium, scilicet viginti dúo 
millia in Provincia Conchensi, ac viginti trium millium in Guayaquilensi Provincia, ac proinde 
si una cum Guayaquilensis Provinciae territorio decimarum quoque decerneretur dismembratio, 
seque haberetur utriusque Episcopalis Ecclesíse dotatio. 

Nos porro, pro ea, qua complectimur, paterna charitate ipsos Christifideles, térra naarique 
quam longissime dissitos, omnia, quse superius expósita sunt, matura deliberatione perpen- 
dentes, et porrectis supplicationibus clementer inclinati, Motu proprio, ex certa scientia et 
Apostolicse potestatis plenitudine, supplendo defectui consensus Capituli Cathedralis Ecclesise 
Conchensis, suo nunc viduatse Pastore, a Dioecesi Conchensi in America Meridionali perpetuo 
dividimiís, sejungimus atque dismembramus universam Provinciam, Guayaquilensem nuncu- 
patam, ac triginta quinqué ParcBcias in ea quomodolibet contentas, nimirum, Matricem seu 
Sancti Petri Apostoli in ipsa Guayaquilensi Civitate, ac aliam Concepción, et aliara YaguavM, 
ac aliam Puna, et aliam BálaOy ac aliam Sanborondon, et aliam Chongon^ ac aliam Naranjal, 
ac aliam Máchala, ac aliam Floreana, et aliam BahUt ac aliam Pimocha, et aliam Vinces, 
ac aliam Palenque, et aliam Bahahoyo, ac aliam Caracol, et aliam Sabaneta, ac aliam Pueblo 
viejo, et aliam Daule, et aliam Santa Lucia, ac aliam Balsar, ac aliam Santa Elena, et 
aliam Colonche, et aliam Morro, ac aliam Chandui, ac aliam Puerto viejo, et aliam Tosacua, 
ac aliam Picuase, et aliam Pichóla, ac aliam Chone, et aliam Montechriati, ac aliam Canoa, 
ac aliam Charapoto, et aliam Jipijapa, ac aliam Pasan, necnon reliquas Ecclesias sibi suc- 
cúrsales, sive simplices, Monasteria, Conventus et alia qü^cumque ssecularia et qüorumvis 
Ordinum Begularia Beneficia, quse in iliis existant. 

Itemque in eis degentes utriusque sexus personas, habitatores et Íncolas, tam Laicos, 
quam Clericos, Presbyteros, Beneficiarios ac Religiosos, cujuscumque status, gradus, ordinis 
et conditionis sint, ab Ordinaria jurisdictione ac potestate Antistitis Conchensis, pro tempere 
existentis, sea illitis Dicecesis Ordinarii, eadem Apostólica auctoritate ac Motu pariter simili. 
jugiter eximimus, liberamus atque absolvimus. 

Terram deinde vulgo Civitatem Guayaquilensem, in Provincia ejusdem nominis positam, 
in Civitatem Episcopalem auctoritate Apostólica erigimus et constituimus,eique sic erectse 
et constitutse, titulum ac denominationem Civitatis cum ómnibus et singulis honoribus, juri- 
bus, privilegiis et prjerogativis, quibus cseterse Civitates, Episcopali Sede insignitsé, earumque 
cives in America Meridionali utuntur et gaudent, ac uti et gaudere possunt ac poterunt quo- 
modolibet in futurum, concedimus atque elargimur. 

Ecclesiam vero Matricem et Parocliialem in memorata Civitate Guayaquilensi existentem, 
ac Beato Petro Apostolorum Principi sacrara, in Cathedralem Ecclesiam, Guayaquilensem 
nuncupandam, et Parochialem, ut antea, sub eadem Sancti Petri Apostoli invocatione extitu- 
ram, evehimus et attollimus. 

Simulque in ea Sedem, Cathedram ac Dignitatem Pontificalem conferendam Pastori seu 
Prsesuli, canonice inEpiscopum ipsius Ecclesise instituendo, etEpiscopo Guayaquilensi nun- 



SECCIÓN CUARTA. 25j9 

cupando, ut sit institutus et Bpiscopus Guayaqüilenais habitas/ eidem Ecclesise Civitati ac 
DioBcesi infra assignandse, illiusque Clero et Populo praesit, Synodum convocet, Pastoralem 
visitationem et curam gerat, ac (►mnia et singula jura, officia ac munia Episcopalia habeat 
exerceatque, cum suis Capitulo, Arca, Sigillo, Curia, Mensa Episcopali, Seminario Ecclesias- 
tico, caeterisque fruatur Pontificalibus insigniis, juribus, honoribus, praeeminentiis, gratiis, 
favoribus, jurisdictionibus, indultisque realíbus, personalibus ac mixtis, quibus reliquse 
Cathedrales Ecclesise in America Meridionali existentes, earumque Praesules, non tamen 
titulo oneroso aut ex indulto et priivilegio peculiari, utuntur et fruuntut, Apostólica similiter 
audtoritate perpetuo erigiraus ac iiastituimus. 

Ipsamque Episcopalem Ecclesiam Guayaquilensem Metrópoli tico juri Archiepiscopi pro 
tempere Ecclesise Limanse, doñee aliter ab Apostólica Sede statutum fuerit, subjicimus, et 
in sufiFraganeam assignamus, cum ómnibus exceptionibus, prserogativis, honoribus et favori- 
bus, quse ad caeteras Cathedrales Elcclesias sufragáneas ejusdem Metropolitanse Sedis pertinent 
ac pertinere póterunt. 

Prsefatam vero Provinciam Guayaquilensem et Parcecias, ut supra a Dioecesi Conchensi 
sejunctas et avulsas, eidem Ecclesise Guayaquilensi, in Cathedralem erectse, pro suo teri;itorio 
ac Dioecesi attribuimus atque assjignamus, eamdemque Provinciam cum memoratis Párceciis, 
acin ea iisque existentes et existentia Collegiatas, si quse sunt, Ecclesias, sive succursales 
sive simplices, Monasteria, Conventos et omnia, sive Ssecularia, sive quorumvis Ordinum Ke- 
gularia, cum cura et sine cura, Beneficia Ecclesiastica, item utriusque sexus personas et 
Íncolas, tam Laicos, quam Clericos, non tamen exemptos, cujuscumque gradus, ordinis et 
conditionis Ordinarise jurisdictiomi, regimini ac potestati futuri, ac pro temporeí existeutis 
Episcopi Guayaquilensis, pariter perpetuo submittimus atque subjicimus. 

Huic pírsecipimus et mandamus, ut omnia et singula instrumenta, scripturse et alia cujusvis 
generis documenta, si quse sunt, ad praBdictam Provinciam Guayaquilensem, et ad illius Ín- 
colas, Ecclesias et Beneficia quomodolibetspectantia, ab Episcopali. Conchensi Curia extra- 
hantur, et Cancellarise nóvi Episcopatus Guayaquilensis libere tradantur. 

Similiter pro commoda et decenti futuri Episcopi ejusque in Guayaquilensi Episcopatu 
successorum habitatione, et Curiseí Episcópalis residentia, proprias sedes proximiores, quam 
fieri possit, Ecclesise Cathedrali, (juum primum assignarí et attribui^ statuto queque censu 
pro eorum manutentione, decernimus atque mandamus ; quse, si modo desint et conducendse 
sint, rationem pensionis pro eariim conductione solvendse omnino haberi volumus atque 
jubemus. 

Ut futurus autem pro tempore existens Guayaquilensis Episcopus Pontifícalem suam digni- 
tatem tueri, ac Vicario Generali et Curise Episcopali apte providere váleat, congruam partem 
decimarum, in Provincia Guayaquilensi coUigendarum, quse, ut prsefertur, annuam gummam 
scutatorum viginti trium millium circiter attingunt, reliquis viginti duobus millibus, ex 
Conchensi Provincia collrgendis, pro Ecclesia Catedrali Conchensi sartis tectis manentibus, 
mensse Episcopali et Curias Ecclesiásticse Guayaquilensi perpetuum pariter in modum assi- 
gnamus atque adjudicamus. 

Executori tamen prse^entium Litterarum Apostolicarum, inferius deputando, attentis rerum 
circurastantiis, officium et curam (íommittimus, eam ratam partem decimarum prsedictarum 
pro locorum more et usu definiendi atque prsescribendi in hoc casu^ quo decenti Episcopi et 
Curia) Ecclesiásticse statui satis consultum, cseterisque institutionibns rite provisum sit; ac 
propterea eidem Executori necessai-ias facultates, ut super his opportuna decreta edere valeat, 
tenore prsesentium inápertimur atque concedimus. 



260 PARTE 6a ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

In memorata autem Ecclesia Sancti Petrí Apostoli, ad Cathedralis honorem evecta, insti- 
tuimus atque. erigimus Capitulum, tum quatuor saltem constans panonicatibus, Prsebendis, 
ínter quas habeantiir diise Dignitates, nempe Decanatus, quse prima erit post Pontificalem 
dignitas, et cui erit adjunctum oniis curse animarum, quse sicut prius exercebitur absque 
ulla innovatione; et Mágistri Scholse, qu» erit altera, et dúo Canonicatus pro Canónico 
Theologo et Canónico Poenitentiario : tum duabus alus Prsebendis Beneficiariis, Majori et 
Minori nuncupandis. 

Hujusmodi vero Canonicatüum et Beneficiorum Choralium numerum, quo citius fieripo- 
terit, augeri edicimus, ut Chori exercitium rite exerceri valeat ad Officia Divina sedulo 
peragenda, et ad Del cultum, majori quo decet splendore ac reverentia, decorandum ; atque 
hac in re zelum et curam omnem, nedum ejusdera Litterarum Ápostolicarum Executoris, sed 
et Episcoporum Guayaquilensium excitamus, eosque in Domino monemus. 

In coUatione autem tum Dignitatis Decanatus, cui animarum curam, ut prius, obeundam 
adhserere decrevimus, tum utriusque Canonicalis Prabendse, Theologalis et Poenitentiarise, 
concursum adbiberi volumus ad prsescriptum Concil^i Tridentini et Ápostolicarum Constitu- 
tionum ; reliquas vero Canonicales et Beneficiarías Prsebéndas, ut supra erectas et in posterum 
erigendas, Presbyteris similiter conferendas edicimus atque mandamus, prsevio examine vel 
alio experimento per Episcopum Guayaquilensem designando. 

Hujusmodi autem Dignitatum, non minus quam Canonicatüum et Beneficiorum, futuri ac 
pro tempere existentes possessores, apud eamdem Ecclesiam Cathedralem personaliter residere, 
ac in ea Divina peragere Officia, cseterasque Ecclesiasticas functiones cerebrare, Horasque 
Canónicas persolvere, Missam cónventualem pro Benefactoribus in genere applicare, ipsique 
Cathedrali Ecclesise in ómnibus laudabiliter deserviré, ac illius statuta in posterum edenda 
diligenter observare teneantur. 

Capitulo quoque Cathedralis Ecclesise Guayaquilensis, sic erecto et constituto, assignamus 
atque tribuimus ratam partem decimarum, ex Guayaquilensi Provincia colligendarum, quas 
supra mem.inimus, habita tamen proportione inter singulos Canónicos et Beneficiarios, juxta 
uniuscujusque dignitatem et gradum, quo instituitur ; ut scilicet prima Dignitas ditiorem ob- 
tineat Prsebendam ; secunda vero, etsi minori redditu quam prima constabilienda, majorem 
tamen censum percipiat, quam cseterí simplices Canonici Prsebendati ; ac ítem Canonici pin- 
guiorem quam Beneficiárii Prsebendati ; eamdemque proportionem servandam edicimus, si vires 
suppetant, pro alus instituendis ac dotandis si ve Canonicatibus sive Beneficiariis Prsebendis. 

Fabricse pariter et Sacrario prsedictse Catbedralis Ecclesise illam pro ejus cultu ac tuitione 
dotem, quam ipsi ex earumdem decimarum proventu, sin minus ex censibus aliisque bonis 
stabilibus, quatenus adsint et sint sufficientia, prsefiniverit et adjudicaverit prsesentium Litte- 
rarum Executor, assignamus atque tribuimus. 

Eisdem quoque futuris ac pro tempere existentibus Dignitatibus etCanonicis plenam et om- 
nimodam potestatem, ut ipsi capitulariter congregati, pro memoratse Ecclesise Cathedralis, ac 
pro illius Mensse Capitularis, Sacrarii et Fabricse, earumque rerum ac bonorum prospero felici- 
que statu et regimine, ac onerum eis incumbentium, implemento Horarum Canonicarum, alio- 
ruuíique Divinorum Officiorum celebratione, fructuum, distributionum et quorumcumque 
emolumentorum partitione atque administratione, poenarumque per absentes aut negligentes 
contrahendarum impositione, quEecumque statuta, ordinationes ac decreta, Sacrís tamen Cano- 
nibus, ConciliiTrídentiniDecretis etConstitutionibus Apostolicis consona, condendi ac edendi, 
sub Episcopi tamen pro tempere existentis prsesidentia et approbatione, pariter concedimus et 
impertimur. 



SECCIÓN CUARTA. 261 

Praeterea memorato Capitulo et CaDonicis pro tempore existentibus indulgemus atqxie elar- 
gimur jus utendi ac fruendi ómnibus et singulis, tam spiritualibus quam corporalibus gratiis, 
privilegiis, immunitatibus, prDeeiEiinentiis et favoribus, quibus aliarum similium, in America 
Meridionali existentium, Ecclesianim Cathedralium Capitula, Dignitates et Canonicatus jure, 
consuetudine, privilegio aut alias quomodolibet, non tamen titulo oneroso aut indulto vel pri- 
vilegio singulari, utuntur ac ñuuntur, dummodo adhuc sint in usu, et non fuerint revocatae, 
nec í^acris Canonibus, Constitutionibus et Decretis Apostolicis repugnent. 

Ut vero adolescentes in sortem Domini vocati, non minus pietate, quam humanioribus 
litteris sacrisque disciplinis instituantur ac informentur, Ecclesíasticum Clericorum Semina- 
rium, ex Concilii Tridentini mente et prsescripto, in Civitate Guayaquilensi erigimus atque 
inslituimus, eique sedes prope Ecclesiam Sancti Petri Apostoli, ad Cathedralis honorem evec- 
tam, sitas, adscribimus ; illamque dotationem, quse eidem jam constituta reperitur, tribuimus 
atque confirmamus, ac etiam, si opus fuerit, ex prsedictis decimis ab eodem Ezecutore augeri 
mandamus. 

Perpensis autem redditibus ac fnictibus Ecclesise Episcopali Guayaquilensi, ut supra, attri- 
butis, eamdem Ecclesiam Guayaqdlensem in florenis aureis de Camera triginta tribus, ac in 
tertia floreni parte de more taxari, ac ejusmodi taxam in libris Camerse Apostolicse et Sacri 
CoUegii describí volumus atque prsecipimus. 

Quamobrem, Venerabíli Fratri Nostro, Nicolao Joachim de Arteta, Episcopo de Quito, in 
eadem -^Equatoriana Americse Meridionalis Ditione, quem in prsesentium Litterarum nostra- 
rum Exequutorem eligimus, per Apostólica scripta mandamus, ut ipse per se vel per alium 
virum Ecclesiastica dignitate insignitum, ab eo subdelegandum, has nostras Litteras, ubi et 
quando opus fuerit, aut quoties ab iis, quorum interest, vel ab aliquo eorum fuerit requisitus, 
solemniter publicet et exequátur, ac omnia et singula in eis contenta faciat, auctoritate nostra, 
ab ómnibus, ad quos spectat et pro tempore spectabit, inviolabiliter observari j atque, ut tam 
ipse, quam persona ab eo subdeleganda, super quacumque oppositione in actu executionis quo- 
modolibet oritura, quacumque appellatione remota, pronunciare libere ac licite possit et valeat ; 
contradictores quoslibet ac rebellesi per sententias, censuras, poenasque Ecclesiasticas, aliaque 
juris et facti remedia compescendo, invócate etiam, si opus fuerit, auxilio brachü ssecularis, 
plenam et omnimodam facultatem concedimus atque elargimur. 

Eidem vero Episcopo Quitensi pi'secipimus et mandamus, ut singulorum actorum, in prsesen- 
tium Litterarum executione conficiendorum exemplar, authentica forma exaratum, intra sex 
menses ab expleta ipsarum executione, ad hanc Apostolicam Sedem diligenter mittendum 
curet, illudque in archivo Congregationis, negotiis consistorialibus prsepositse, de more asser- 
vari volumus. 

Prgesentes autem Litteras et in eis contenta qusecumque, etiam ex eo quod ii, quorum inte- 
rest aut interesse posset in futurum, vocati et auditi non fuerint, aut praemissis non consense- 
rint ; nullo unquam tempore de subreptionis vel obreptionis aut nuUitatis vitio, seu intentionis 
nostrse defectu, notari, impugnan, vel in controversiam vocari posse, sed perpetuo validas et 
efficaces existere et fore, suosque plenarios et íntegros effectus sortiri et obtinere ; sicque, et 
non alias, per quoscumque judices, ordinarios vel delegatos, etiam Palatii Apostolici Auditores 
et Sanctse Romanae Ecclesise Cardinales, quavis auctoritate fungentes, sublata eis et eorum 
cuílíbet, aliter judicandi ac interpretandi facúltate, judicari ac definir i deberé ; et, si secus 
super his a quoquam, quavis auctoritate, scienter vel ignoranter, contigerit attentari, irritum 
ac inane decernimus atque declaramus. 

Nonobstantíbus dejurequsesito non toUendo, de dismembrationibus ad partes committen- 

TOM. II. . 33 



262 PARTE 5a ERB:CCI0NES DE LOS OBISPADOS DE AMÉRICA. 

dis, etiam vocatis ómnibus quorum interest, aliisque ac nostris et Cancellari» Apostolicaere- 
gulis, et Lateranensis Concilii novissime celebrati, aliisque in contrarinm prsemissorum quor 
modolibet editis, etiam in Synodalibus, Provincialibus, TJniversalibusque Conciliis, specialibus 
vel generalibus Constitutionibus et Ordinationibus Apostolicis, supradictgeque Conchensis 
Ecclesise etiam juramento, confirmatione Apostólica vel quavis firmitate alia roboratis, statu- 
tis, et consuetudinibus, privilegiis queque et Litteris Apostolicis, caterisque contrariis qui- 
buscumque. 

Hujusmodi vero Litterarum transumptis seu exemplis, etiam impressis, manu Notarii pu- 
blici subscriptis, ac Sigillo personse in Ecclesiastica dignitate constitutse munitis, eamdem 
ubique locorum, in judicio et extra, fidem haber! volumus, quse ipsis prsesentibus haberetur, 
si originaliter exhiberentur. 

Nullí ergo hominum liceat hanc paginam nostrse dísmembrationis, divisionis, erectionis, 
subjectionis, commissionis, deputationis, mandati, derogationis et voluntatis infringere vel el 
ausu temerario contraire. Si quis autem hoc attentare prsesumpserit, indignationem Omnipo- 
tentis Dei ac Beatorum Petri etPauli, Apostolorum ejus, se noverit incursurum. 

Datum Eomse, apud Sanctum Petrum, auno Incarnationis Dominicse millesimo octingente- 
simo trigésimo séptimo, quarto Kalendas Februarii, Fontificatus nostri auno séptimo. Loco f 
Plumbi. — Emmanuel Cardinalis de Gregorio. — B. Cardinalis Bosat. 

(Se halla impresa en Lima, Librer. de Boca.) 

Nota. — En el Auto de Erección se encuentra ésta observación c Advertimos que en la fecha de la Bula 
adjunta debe leerse mil ochocientos treinta y ocho, en lugar de mil ochocientos treinta y sieíe, » 



SERIE DE LOS OBISPOS DE aUAYAQÜIL. 

1. D. Francisco Javier de Garaicoa, electo en 15 de Febrero de 1838, promovido á Quito 
en 5 de Setiembre de 1851. Vacó la Silla por 10 años. 

2. D. Tomás Aguirre, electo en 22 de Julio de 1861, murió en 1868 : quedó gobernando la 
Diócesis D. Luis de Tola, Obispo de Berissa en I» de Diciembre de 1863. 

3. D. José Antonio Lizarzaburu, S. J., electo en 22 de Noviembre de 1869 gobierna actual- 
mente su Iglesia. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE IBARRA. 

En el nombre del Señor. Amen. 

Sea público y notorio que en 5 de Enero del año de 1863 de la Natividad de Nuestro Señor 
Jesucristo, y 17® del Pontiñcado de nuestro Santísimo Señor, Pió IX. 

To el oficial elegido vi y leí ciertas Letras Apostólicas, expedidas bajo el sello de plomo, y 
del tenor siguiente : 

« Pío Obispo, siervo de los siervos de Dios, para perpetua memoria del hecho. Por el sin- 
gular consejo dé Dios, que todo lo gobierna d su arbitrio, ha sucedido ciertamente, que cuando 
Nos estábamos en la flor de la edad, hayamos podido visitar algunas partes de la América 
Meridional ; y en aquel breve espacio de tiempo, que permanecimos allí acompañando al Legado 
Apostólico, mirando la extensión de las regiones, la distancia de las Ciudades y las dificulta- 
des de los caminos, clara y manifiestamente conocimos que el número de los Obispos no es 



SECCIÓN CUARTA. 263 

proporcionado para apacentar y mira,r en Cristo por tantas almas. Mas, luego que Nuestro Señor 
y Redentor Jesucristo se dignó exaltar nuestra humildad para regir toda su Iglesia, volvimos 
los ojos á cada una de las regiones de 'América, y nunca dejamos de proveer de todos modos 
al bien y utilidad de aquellos Cristianos. Y como en la última provisión de la Iglesia de Quito» 
en el Gobierno de la República del Ecuador, hemos reservado á Nos ó á nuestros sucesores 
una nueva demarcación, que deba hacerse en cualquier tiempo, de aquella extensísima Dióce- 
sis, oportunamente ha sucedido que el amado hijo Gabriel García Moreno, esclarecido Presi- 
dente de aquella República, haya añadido también sus súplicas, por medio del amado hijo 
Ignacio Ordóñez, Arcediano de la Iglesia Catedral de Cuenca, Protonotario nuestro de la 
misma República del Ecuador, Ministro Plenipotenciario ante ésta Santa Silla, para que 
concluyésemos éste negocio, cuanto antes fuere posible. 

Recibiendo con mucho gusto las j)rece3 del mismo Presidente, y de común acuerdo conclui- 
mos un Concordato en el mes de Mayo del año pasado, para mirar por los derechos de la Iglesia 
en aquel Gobierno Ecuatoriano ; y habiendo sucedido todo próspera y felizmente, para el libré 
ejercicio de la Religión Católica y para la mejor administración de aquellas Diócesis, ha pare- 
cido muy útil, que por la grande extensión de la Iglesia de Quito, por la separación de aquellos 
lugares, y también por la multitud de Cristianos, tenga lugar ahora la demarcación arriba 
mencionada, y que por tanto separs^das algunas Parroquias de aquella Diócesis, se haya de 
instituir una nueva Iglesia Episcopcl. y haya de llamarse Ibarrense. Acerca de lo que, pesadas 
maduramente todas las cosas, y reíiibidas con ánimo benigno las preces arriba mencionadas 
del Presidente de la República del Ecuador, y bien reflexionadas todas las circunstancias, 
que habian de tenerse en cuenta, deseando mirar por el bien, honor y utilidad de los Ciuda- 
danos Ibarrenses, y supliendo con la plenitud de la potestad Apostólica al consentimiento de 
aquellos, que tienen interés en ello ó presuman tener de cualquier modo, en virtud de éstas 
nuestras Letras Apostólicas separataos de la Diócesis de Quito las Parroquias, que siguen ; á 
saber : San Miguel de Ibarra, Caranqui, Ángochahua, San Antonio de Caranqui, Atuntaqui, 
Urcuquí, Intag, San Pedro de Piqueír, San Pedro de Carolina, Mira, Pimampiro, Ambuquí, Con- 
cepción, San Luis, Jordán, Cotacachi, Imantad, San Pablo, Tulcan, Ascensión, Huaca, Tusa, 
Puntal y el Ángel, juntamente con todos sus habitantes de uno y otro sexo, con las tierras anejas. 
Iglesias, Oratorios, institutos piadosos de cualquier género, bienes, derechos y las demás cosas 
accesorias ó concomitantes por costumbre, eximimos totalmente de cualquiera antigua supe- 
rioridad Eclesiástica, jurisdicción, régimen y administración ; y á aquellas veinticuatro Parro- 
quias juntamente con todas laís cosas relacionadas poco ha, y otras accesorias por costumbre, 
tanto reales como personales y mixtas, asignamos y conferimos al otro Episcopado Ibarrense, 
que en breve se erigirá en la República del Ecuador en otra Diócesis propia y separada. Mas, 
como la Ciudad llamada vulgarmente Ibarra, se muestra recomendada por las peculiares y más 
oportunas prerogativas, y siendo plenamente digna, por esto la erigimos y elevamos al honor y 
gloria de Ciudad Episcopal, que ha de gozar en adelante de todos y cadaí uno de los honores, 
derechos, gracias, privilegios, y todas las demás cosas, que por derecho común gozan y dis- 
frutan todas las otras Ciudades Episcopales de la República del Ecuador. 

T teniendo Ibarra el templo dedicado al Arcángel San Miguel, que está adornado de todos 
los requisitos necesarios y oportunos para esto, por tanto, suprimida antes y extinguida del 
todo cualquiera dignidad Canónica ])eculiar suya, al instante elevamos éste mismo templo al 
título, honor y privilegio de Iglesia Catedral; pero de tal suerte, que la misma Iglesia Cate- 
dral así erigida retenga y guarde con cuidado la antigua invocación, como también la 
Parroquialidad y cuidado de las almas, como más abajo se indicará. 



26i PARTE 5^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

Eríjase pues y constituyase perpetuamente allí la Silla, Cátedra y dignidad para un Prelado 
Ordinario de aquella, llamado Ibarrense, que presida á la misma Iglesia Episcopal, á la Ciudad, 
á la Diócesis, al Clero y al Pueblo en el Señor; y que cuide de la Religión Católica con mucha 
diligencia y la promueva, con los mismos derechos, privilegios y prerogativas, de que debe 
usar, por ordenación de Dios, de los Sagrados Cánones y particularmente de los del Concilio 
Tridentino, y por la sanción de las Constituciones Apostólicas ; como también por los pactos 
firmados de común acuerdo en el Concordato celebrado entre ésta Santa Silla Apostólica y el 
Gobierno de la República del Ecuador : mandando al Ejecutor Apostólico de éstas Letras, que 
de común acuerdo con el Presidente de aquella República ponga mucho cuidado á fin de que se 
proporcione por el Gobierno Ecuatoriano un Palacio, que sea bien cómodo, y, en cuanto fuere 
dable, cercano ala Catedral, decentemente adornado, con el ajuar oportuno, y que se entregue 
en libre propiedad al Obispo Ibarrense ;pro tempore para su residencia, la del Vicario General 
y también para la Cancillería Episcopal. 

También cuidará con mucho empeño el Delegado Apostólico, que al punto se establezca y 
se atribuya una libre dotación anual, bastante congrua en particular con arreglo á las otras 
Diócesis de la República, para el Obispo, su Vicario Diocesano, gastos de la Secretaría y 
reparación del Palacio, como también para la Fábrica de la Iglesia Catedral, para el Cabildo, 
que se ha de erigir, para el Seminario Conciliar, que se ha de establecer, para los Párrocos de 
la Diócesis y demás personas adictas al servicio de la Iglesia. La cual dotación, luego que fuere 
establecida conforme á lo dispuesto en el Concordato, entregúese á la Iglesia en perpetua 
administración y propiedad; y el Gobierno civil en adelante no podrá por ninguna causa ó bajo 
ningún título exigir razón alguna de los administradores de la Iglesia. 

A más de esto, y á fin de que el Prelado Ibarrense tenga su Senado, que desempeñe su cargo, 
según previenen los Sagrados Cánones y principalnlente los del Concilio Tridentino y las otras 
Constituciones Apostólicas, y se dedique al servicio de la Iglesia, á fin de que se mire para la 
mayor honra de la casa de Dios; en la misma Iglesia Catedral de San Miguel de Ibarra, cons- 
tituimos el Cabildo, que constará de doce Canónigos, dos de los que gozarán de la Dignidad, el 
uno de Dean, y el otro de Arcediano ; de los mismos Canónigos serán el Penitenciario, Magis- 
tral, Teologal y Doctoral : se incluirán ademas seis Beneficiados ó Prebendados de segundo 
orden, que se llamarán Racioneros, como también seis Capellanes, los cuales todos, sean Canó- 
nigos, Beneficiados Racioneros ó Capellanes, estarán obligados á desempeñar con mucho cui- 
dado y religiosidad el oficio del coro por alternativa de semana, exceptuando los días, que 
deben concurrir todos. Ademas conservamos su primitiva Parroquialidad á la Iglesia de San 
Miguel elevada así al honor de Catedral, estableciendo que el cuidado habitual de las almas 
pertenece al Cabildo; pero el actual se ha de desempeñar por un Párroco nombrado de entre 
los Canónigos, como se ha establecido en el Concordato para el nombramiento de otros Párro- 
cos que se han de constituir según rito, el cual Párroco debe ser ayudado por Eclesiásticos 
idóneos, aprobados y designados oportunamente por el Obispo. 

Más en cuanto á la provisión de los Canonicatos, y demás Beneficiados nombrados arriba, ya 
sea en ésta primera vez de la nueva Erección de ésta Iglesia Catedral, como en adelante en sus 
respectivas vacantes, cúmplase en el todo y absolutamientelo dispuesto én el Concordato tantas 
veces mencionado. Lo que debe observarse absolutamente para el nombramiento de todos los 
Párrocos de la Diócesis, como de propósito se ha establecido de una parte y otra en los artículos 
del mismo Concordata, 

Luego que el Cabildo estuviese formado en conformidad con lo antedicho, todos sus Canóni- 
gos, Beneficiados y Capellanes llevarán y vestirán, en las funciones capitulares y del coro, las 



SECCIÓN CUARTA. 265 

insignias Eclesiásticas y vestuarios propios de coro, que se encuentran concedidas respectiva- 
mente por derecho común á los Cabildos de las Catedrales vecinas de la República del Ecuador, 
exceptuando las que hayan sido adiiuiridas por concession especial. Ademas se formarán libre- 
mente los estatutos capitulares, las? órdenes y decretos exactamente conformes álos Sagrados 
Cánones, y especialmente al Concilio Tridentino, y á las Constituciones Apostólicas; pero no 
valdrán ni tendrán fuerza de ley, si antes no son aprobados por el Prelado Ordinario. Este 
Cabildo Catedral gozará de todos y cada uno de aquellos derechos, honores, gracias, favores y 
privilegios, de que gozan lo3 otros Cabildos de la República del Ecuador, y de aquellos que 
gozan y disfrutan respectivamentíí por uso ordinario y legítimo cada uno de los Canónigos, 
Beneficiados, Racioneros y Capellanes de coro. 

Sujetamos al derecho Metropblítico del Arzobispo de Quito la Iglesia Ibarrense así estable- 
cida, y queremos que sea sufragánea de la Metrópoli perpetuamente, con todos los derechos, 
obligaciones y prerogativas, que competen por derecho común á las otras Iglesias asimismo 
sufragáneas de la misma Metrópoli. Mandamos que, conforme á las reglas del Concilio Triden- 
tino, Constituciones Eclesiásticas y pactos del Concordato, tantas veces mencionado, se erija el 
Seminario de los Clérigos en ésta nueva Diócesis Ibarrense, en el que, como oliva fructífera en 
la viña del Señor, crecerán continuamente Presbíteros buenos y doctos : encomendando al Eje- 
cutor, que nombraremos, ponga todo cuidado en establecer para este fin, casas cómodas y 
oportunas, coqforme á la promesa hecha por el Gobierno del Ecuador ; como también en asignar 
una dotación bastante congrua, segura y permanente, para alimentar é instruir á los jóvenes 
llamados á la suorte^del Señor, y para los Profesores y demás maestros de las ciencias. 

Billas vacantes de la Iglesia Ibarrense, para la elección de Vicario Capitular, como para la 
nueva provisión de la misma Iglesia, se guardará y cumplirá todo lo que se ha establecido á 
menudo en el Concordato ; permitiendo benigna y solemnemente que en ésta primera ocasión, 
en que ha de elegirse nuevo Pastor para la Iglesia de Ibarra, se observen también para esto, 
todos aquellos estatutos, que hemos concedido espontáneamente en fuerza del mismo Concor- 
dato, para la presentación de un Eclesiástico bueno y docto. Reservándonos á Nos y á nuestros 
sucesores en la Silla Apostólica (por la grande extensión de las Diócesis de la República del 
Ecuador) la plena y libre facultad de reformar según la oportunidad, y también de circunscri- 
bir nuevamente ésta Iglesia Ibarrense en cualquiera tiempo y modo que á Nos y á nuestros 
sucesores pareciere conveniente ,en el Señor. Pero si llegase á conocerse, que para la salud de 
las almas es necesario establecer, que algunas Parroquias de lá Diócesis de Ibarra se circuns- 
criban ó nuevamente se erijan en Obispado, habrá de tenerse presente en el todo el 
Concordato. 

La tasa canónica de ésta nueva Iglesia Episcopal, por cada vez que se expidan Letras Apos- 
tólicas bajo el sello de plomo, la establecemos en treinta y tres flo.rines de oro de Cámara, y 
una tercera parte de un florin, y si3 hará la inscripción, como es de costunábre, en los libros de 
la Cámara Apostólica y del Sagrado Colegio de Cardenales para perpetua memoria. 

k fin de que todo lo que hemos establecido arriba, y que no dudamos se observará plena y 
fielmente por el Gobierno Ecuatoriano, se lleve próspera y felizmente á cabo, constituimos y 
designamos para Ejecutor de estas Letras Apostólicas al amado Hijo Francisco Tavani, Prelado 
Doméstico nuestro, Legado de,la Santa Silla ante el Gobierno de la República del Ecuador, 
con la facultad de subdelegar, para la conclusión de éste negocio, á otra persona constituida 
en dignidad Eclesiástica, al cual nuestro Ejecutor y su delegado les será permitido, tan solo 
en el desempeño de éste negocio, ordenar, establecer y declarar, como también definir, estatuir 
y decretar, teniendo siempre presente el Concordato, todo aquello que conviniere para concluir 
el negocio en cualquiera parte. 



266 PARTE ^^ ERECCIONES DE LOS OBISPADOS DE AMERICA. 

Mandamos también que dentro de seis meses déla ejecución de éstas Letras Apostólicas, se 
remita fielmente á esta Santa Silla Apostólica, en la forma auténtica, un ejemplar de cada uno 
de los actos hechos ó por sí, ó por su subdelegado, juntamente con la carta topográfica de la 
nueva Diócesis de Ibarra, que así hemos establecido, para archivar perpetuamente en el archivo 
de nuestra Congregación, diputada para los asuntos consistoriales. Ordenanaos que éstas Letras 
y todo lo contenido en ellas, ni por pretexto de vicio de subrepción, nulidad ú otro cual- 
quiera defecto, ó de nuestra intención, ú otro cualquiera, por jurídico y sustancial que pare- 
ciere, aunque sea el de que los que tenian algún ínteres ó pretendían tenerlo en todas y cada 
una de las cosas precedentes, por razón de su calidad, edad, grado, orden y condición, no fueron 
llamados, citados y oidos, y estando presentes no consintieren, ó porque las causas, por cuyo 
motivo se han hecho las concesiones arriba dichas, no fueron suficientemente examinadas, ó por 
cualquiera otra causa, aunque sea legítima, pia, privilegiada y digna de particular nota; orde- 
namos que no puedan ser impugnadas éstas Letras, retardadas, invalidadas, debilitadas, irri- 
tadas ó reducidas á vía ó términos de derecho, ni impetrarse contra ellas oris apertianem, 
ó cualquiera otro remedio de derecho ó de hecho, aunque sea alegando lesión ó perjuicio,ni pueda 
aceptarse lo concedido con igual ciencia, proprio motu, y plenitud de potestad por cuales- 
quiera Eomanos Pontífices, Predecesores nuestros, contra lo arriba ordenado, ni puedan en 
juicio ó fuera de él alegarse, deducirse ó de otro modo cualquiera usarse ; antes ordenamos 
que todas y cada una de dichas cosas sean siempre y perpetuamente firmes, válidas y eficaces, 
y que obtengan sus más plenos é íntegros efectos; y que no sean de ningún modo comprendi- 
das bajo cualesquiera revocaciones, suspensiones, limitaciones, derogaciones de iguales 
ó desiguales gracias ú otras contrarias disposiciones aun Consistoriales, sino que sean 
exceptuadas, y cuantas veces ellas emanaren, otras tantas son y serán restituidas, devuel- 
tas y plenísimamente reintegradas á su primero y validísimo estado, repuestas y plena- 
riamente reintegradas, ó nuevamente concedidas bajo cualquiera fecha que se elija; y que 
así y no de otro modo debe juzgarse y definirse por cualesquiera jueces ordinarios y dele- 
gados, cualquiera que fuere la dignidad, con que resplandezca, aunque fueren Auditores de las 
Causas del Palacio Apostólico y Cardenales de la Santa Iglesia Komana, aun Legados a latere, 
Vicelegados y Nuncios de la Silla Apostólica ; y mandamos que sea írrito y nulo todo lo que 
en contrariq, á sabiendas ó por ignorancia, sobre éstas cosas se atentare, no obstante las reglas 
nuestras y de la Cancelaría Apostólica, más que sean sobre no conceder gracias ad instar^ y 
sobre cometerlas supresiones á las partes llamando á quienes importa, y del Concilio Latera- 
nense últimamente celebrado, que prohibe hacer desmembraciones perpetuas, á no ser en los 
casos permitidos por el derecho, ni otras publicadas ó por publicarse en Concilios Sinodales, 
Provinciales, Generales, Universales, ó Constituciones especiales ó generales y Ordenaciones 
Apostólicas tal vez concedidas, aprobadas, renovadas en favor de cualesquiera Superiores y 
personas en general ó particular, aun bajo cualquier tenor y forma, ya sean derogatorias de 
derogatorias tí otras más eficaces y eficacísimas, tí otros decretos irritantes, aunque ^ean dados 
motu proprio^ con ciencia y plenitud de potestad, ó de semejante manera, aun en Sagrado 
Consistorio ó de otro modo, siempre que sea en contrario de las cosas arriba dichas; á todas 
las cuales disposiciones, aunque para la suficiente derogación de ellas y de su contexto haya de 
hacerse especial, específica, expresa é individua mención, sin bastar la hecha por cláusulas 
generales ó equivalentes, y aunque para ello se hubiese de guardar alguna otra exquisita forma, 
teniendo por expresos aquí plena y suficientemente estos contextos, como si hubiesen sido 
insertados de palabra en palabra, sin omitir cosa alguna y con observarse la forma en aquellos 
establecida, amplia, plena, especial y expresamente derogamos por ésta vez solamente, debiendo 



SECCIÓN CUARTA. 267 

quedar en vigor para otros casos, con nuestro conocimiento, motuproprioy plenitud de potestad 
en virtud de éstas Letras, par^ que» tengan efecto y validez todas y cada una de las cosas arñba 
dispuestas. T es nuestra voluntad, que á los trasuntos ó copias de las presentes Letras, aunque 
sean impresos, siendo suscritos por la mano de algún Notario público y sellados con el sello de 
alguna persona constituida en dignidad Eclesiástica, se les dé enteramente la misma fé en 
juicio y fuera de éí, que se daria, si se presentasen éstas mismas Letras. A ninguno, pues, sea 
permitido iDfnngir 6 con temeraria osadía contrariar ésta página de nuestra absolución, exen- 
ción, desmembración, erección, asignación, institución, concesión, estatuto, precepto, mandato, 
constitución, orden, subjeccion, decreto, derogación y voluntad. Y si alguno presumiere aten- 
tarlo, sepa que ha de incurrir en la indignación de Dios Omnipotente y de sus Bienaventurados 
Apóstoles, Pedro y Pablo. 

Dado en Boma, en 29 de Diciembre á los 1862 años de la Natividad del Señor, y I?» de 
nuestro Pontificado. 

Lugar del sello f de plomo. De las cuales Letras yo el presente -Notario Apostólico saqué la 
copia, estando presentes como testigos los Señores Pedro Alessandro y Pedro Azzurri. 

Concuerda con el original. — A, Giansanti, Oficial Diputado — Mario Cardenal Mattei, 
Prodatario — Así está. Caballero Ludovic. jFawisíi, Notario Apostólico — Pedro Alessándri^ 
Oficial Diputado. 



SERIE DE LOS OBISPOS DE IBARRA. 

1. D. José Ignacio Checa y Barba Obispo deLÍstra en 22 de Julio de 1861, trasladado á 
Ibarra en 6 de Agosto de 1866, y piomovido á Quito en 16 de Marzo de 1868; 

2. D. Antonio Tomás Tturralde preconizado en 25 de Junio de 1869. 



ERECCIÓN DEL OBISPADO DE RIOBAMBA. 

En el nombre del Señor. Amen. 

A todo